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Full text of "Diccionario enciclopedico hispano-americano de literatura, siencias y artes. Edicion profusamente ilustrada con miles de pequeños grabados intercalados en el texto y tirados aparte, que reproducen las las diferentes especies de los reinos animal, vegetal y mineral; los intrumentos y aparatos aplicados recientemente á las ciencias, agricultura, artes é industrias; planos de de ciudades; mapas geográficos; monedas y medallas de todos los tiempos, etc., etc., etc"

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Enciclopédico 



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Hispano-Ameeicano 



MOlSTANERySlMOIS 

E DITOI^ES 




PRESENTED TO 

THE LIBRARY 

BY 
PROFESSOR MILTON A. BUCHANAN 

OF THE 

DEPARTMENT OF ITALIAN AND SPANISH 

1906-1946 



Digitized by the Internet Archive 

in 2010 with funding from 

University of Toronto 



http://www.archive.org/details/diccionarioencic16vizu 



DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO 



HISPANO-AMERICANO 



jWlHr 



DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO 



llISrANO-AMKRlGANO 



LITERATURA, CíENCIAS Y AI\TES 



EDICIÓN PROFUSAMENTE ILUSTRADA 

teu ntilts de fefuefívs grabados intercalados en el texto y tirados aparte que reproducen las diferentes especies 

ee ios leines animal, vegetal y mir.eral; los instrumentos y aparatos aplicados recientemente á las ciencias, agricultura, artes ¿ industrias; 

planos Je ciudades: mapas geográficos ; monedas y medallas de todos los tiempos, etc., etc., etc. 



TOMO DECIMOSEXTO 






aft 



BARCELONA 



MONTANER Y SIMÓN, EDITORES 

CALLE DE ARAGÓN, NÚMEROS 309 Y 311 

1895 



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LISTA 



DE LOS AUTORES ENCARGADOS DE LA REDACCIÓN DE ESTE DICCIONARIO 



Beltrán y Eózpide, ^icab.T)0 ( Geografía, Historia). 

Carreras y Pakchis, Manuel (Ciencias médicas). 

Cazurro y Ru)z, Manuel (Zoología). 

Corrales y Sánchez, 'Eí^iíique( Derecho, Legislación, 
Economía política, Estadística, Historia eclesiás- 
tica). 

Danvila Jaldero, Augusto (Monumentos arquitec- 
tónicos españoles). 

DopoRTO, Severiano (Historia de Ame'rica, Biografía 
española, Biografía contemporánea de españoles y 
extranjeros). 

EcHEGARAY, EDUARDO (Mecánica). 

Echegaray, José (Magnetismo, Electricidad). 

Espejo y del Rosal, Rafael (Veterinaria). 

Fernández y González, Francisco (Cultura orien- 
tal, con inclusión de la antigua egipcia y de la de 
hebreos y árabes, africanos y españoles). 

González Martí, Manuel (Ingeniería, Geodesia, Ar- 
tes y oficios). 

González Martí, Ignacio (Química). 

González Serrano, Urbano (Filosofía). 

Hoyos y Sáinz, Luis de (Geología, Paleontología). 

Lázaro é Ibiza, Blas (Botánica). 

Letamendi, José de (Principios de Medicina). 

Maürazo, Pedro de (Pintura, Escultura, Grabado). 



MÉLiDA, José Ramón (Mitologías, Arqueología orien- 
tal y clásica. Indumentaria, Panoplia, Heráldica, 
Artes industriales extranjeras de las edades media y 
moderna). 

Menéndez y Pelayo, Marcelino ('Obras maestras de 
la literatura española). 

Montaldo y PERü,FEDERico('^)¿e naval. Navegación). 
Navarro Santín, Francisco (Paleografía, Archivos, 
Bibliotecas). 

Pagés DE PuiG. Aniceto de (Lexicografía, Autorida- 
des de la lengua española desde su formación hasta 
nuestros días). 

Pedregal, Manuel (Principios de la ciencia econó- 
mica). 

Piernas y Hurtado, José Manuel (Hacienda pú- 
blica). 

Pí Y Margall, Francisco (Filosofía del Dcrtcho). 

Puente y Ureda, CAnhOS(Mateviáticas, Física, Astro- 
nomía, Meteorología). 

Rodríguez Mourelo, José (Mineralogía). 

Saavedra, Eduardo (Arquitectura). 

Sbarbi, José María (Lexicografía, Gramática, Mú- 
sica). 

Suárez Inclán, Julián (Arte 3Iilitar, Justicia mi- 
litar). 

Valera, Juan (Estética). 



■áJ^ 




PÓLVORA (de pohv): f. Mezcla, por lo comi'in. 
de salitre, azulVe y carlKiii, que á cierto grado 
de calor se inllaiiia, produciendo un fluido cís- 
tico de grande exikinsión y potencia. Empléase 
casi siempre en granos y es el principal agente 
de la rirotccnia. 

Ilullábase también (Hernán Cortés) falto de 
PÓLVORA, y consiguió poco ilespués el fabri- 
carla de ventajosa calidad, etc. 

Solís. 

-PÓLVOitA: Conjunto de fuegos artificiales 
que se ilisparan en una celebridad. 

Hnbo PÓLVORA en aquella festividail. 
Diccionario de la Academ ia. 

-PÓLVORA: lig. Mal genio de uno, quo con 
ligero motivo ú ocasión se irrita ó enfada. 

- Pi'iLVOüA: fig. \'iveza, actividad y velie- 
mcncia de una cosa. 

- PÓLVOiíA: ant. Polvos. 

- Pólvora de Ai.r:oDóx: La que se hace con 
la Borra de esta planta, impregnada do los áci- 
dos nítiico y sulfúrico. 

- Pólvora HE lAÑóx: La de grano grueso, 
con que se cargan las piezas de artillería. 

- PÓLVORA DE CAZA: La de grano menudo, 
usada en las escopetas de los cazadores. 

- Pólvora pe fi'sil: La de grano mediano, 
que se emplea en las cargas de los fusiles. 

- Pólvora pe guerra: La ijue se destina á 
usos militares. 

- Pólvora pe misa: La de grano muy grue- 
so, con que se rellenan los barrenos para nacer 
saltar rocas y piedras. 

•- Pólvora pr I'Arf.l: La que consiste en ho- 
jas de papel, lañ.adas de diversas composicio- 
nes, inllamable ú un alto grado de calor. 



- PÓLVORA PETOXANTR: Mezcla de salitre, 
azufre y potasa, que se derrite y detona al calor 
del sol de verano. 

-PÓLVORA FrLMlXANiE: La que es inllama- 
ble al choque y aun al rozamiento con un cuer- 
po duro. 

-PÓL\ORA SORPA: fig. .Sujeto que hace daño 
á otro ú otros sin estrépito y con gran disimulo. 

Estas son la PÓLVORA sorda que inventó la 
malicia para dar el golpe mortal, sin que se 
oiga el estallido. 

P. JvAS Martínez pe la Pai;ra. 

-GA-STAR la PÓLVOP.A es SALVAS: Ir. lig. 
Poner medios inútiles y fuera de ticnijio para 
un fin. 

- Porque yo soy un demonio 
En viéndome con espada. 
— Pues envaine usted. - Todo esto 
Es gastar pólvora en snlvas. 

Ramos de l.\ Criz. 

Ya lias oído mi ultimátum. No gasíCínosvót- 
VORA en salvas, y anda á recoger tus pingos. 
Bretós de los Herrero.s. 

-Mojar la pólvora á uno: fr. fig. Templar 
al que estaba colérico ó enojado, sin motivo jus- 
to, dándole una razón fácil que le convence y 
da a conocer su engaño. 

Oyéi esta voz el Abunia, vice patriarca de 
Alejauíiría, y voló á la corte, hechando llamas 
de falso celo de su lierética secta: pero le mojó 
la PÓLVORA el eníj^erador, prevenidos de los 
padres, con ofrecerle tercera disputa. 

P. José Casasi. 

-No HABER ISVESTAPO UnO LA PÓLVORA: 

fr. fig. y fara. Ser muy corto de alcances. 

-PÓLVORA, POCA, V MVSICIÓS, HASTA LA 
ROCA: ref. que aconseja q\ie, para el logro de un 
intento, se pongan todos los medios que sean 



conducentes y segaros, procurando omitir ó mo- 
derar los que pueden tener algún riesgo. 

-Ser uno isa pólvora: fr. fig. y fam. Ser 
muy vivo, pronto y eficaz. 

- Si no eres más diligente 
Te despillo como soy... 
-A mi... usted... -Como una P('iLVOba 
Has de ser cuando te llamo. 

Bretüs de LOS Herrf.ros. 

-Tirar uno eos pólvora ajesa: fr. fig. y 
fam. Gastar ó jugar con dinero ajeno ó ganado 
á otro en el juego. 

— Volar eos pólvora: fr. fig. que sonsa 
para explicar el giave castigo que merece algu- 
no, ó amenazar con él. 

-PÓLVORA: Jrt. indiisf. La jxdvora es una 
mezcla de salitre, azufre y carbón en general, y 
cuyo origen , aun cuando no pueda fijarse con 
seguridad, se remonta á época muy antigua, ¡lor 
nuis que se haya discutido mucho y se discuta 
hoy todavía si las prinátivas jwlvoras merecían 
el nombre de tales, porque más que como explo- 
sivos de inijiulsión se las hacía obrar como ma- 
terias incemliarias que había que arrojar mecá- 
nicamente con el arco y la Hecha, ó con las má- 
quinas que se empleaban para lanzar piedras: 
sin embargo, si los componentes eran los de la 
pólvora negra, aun cuando no se conocieran sus 
propiedades todas no por eso dejaba de haberse 
inventado, y he aquí por qué nos declaramos 
partidarios de su remota antigüedad. Que es de 
suma importancia la invención de la jiólvora, 
nadie se permitirá negarlo; pero al vulgo de to- 
dos tiempos le ha parecido tan sorprendente, 
tan característico de un talento sujwrior, que 
todos sabemos lo vulgar que es en Esiiaña, cuan- 
do se reprende á alguno por una torjieza ó se 
quiere menospreciar la inteligencia de un ausen- 
te, decir que «no ha inventado la pólvora,» ha- 



o roLV 

liióiirloso aporlcrado de la fraso la literatura dra- 
mática eiii])leáudala como chiste de gran electo. 
Mas volviendo á nuestra historia, ó mejor á la 
de la [KÍIvora, la comenzaremos recordando uu 
texto lie Quinto Cureio iiorelque algunos sabios 
¡ireteuden que los indios lanzaron proyectiles á 
Alejandro con armas deruego;y aunipie muy 
aventurada la consecuencia, ¡mes lo ((ue demues- 
tra únicamente es que tenían acjiíéllos armas 
que ai'rojahan fuego, sin embargo los romanos 
y los chinos conocían ya una especie do pólvora 
rudimentaria, comjmcstade azufre, betún y es- 
topa, con que cargaban unas cañas, y que incen- 
diadas arrojaban al enemigo; es indudable que 
ochenta años antes de Jesucristo eia ya conoci- 
da la pólvora ]ior los chinos, aun cuando desco- 
nocían su fuerza explosiva, y el histoiáador Six- 
to Julio Africano, natural de NiciJpolis, en Pa- 
lestina, hizo ya en el año 215 de nuestra era la 
descripción de la composición de la pólvora, des- 
cribiendo Teodosio en el siglo vi los fuegos ar- 
tiliciales. Al final del siglo vii Callinicus in- 
ventó el /«ci/o r/rifr/o, que se llamó así por ser 
patrimonio de Grecia, que guardaba el secreto 
de su fabricación, y con el cual obtuvo más de 
una vez la victoria sobre los bizantinos; pero 
acal)ó por descubrirse, y perfeccionado jior los 
musulmanes lo emplearon repetidas veces contra 
los cruzados en las guerras de religión y de raza; 
la conijiosicióu de este fuego era una mezcla de 
salitre, azul're y resina, que aún hoy se emplea, 
aunque raras veces. Los chinos se sirvieron de la 
pólvora durante muchos años para sus fuegos 
artificiales, pero desconociendo la fuerza pro- 
yectiva de aquélla; en Persia se hacía igual apli- 
cación hacia 1173, según asegura Alberto el 
Miiqno en las obras herméticas que imblicó en 
1250, y Marco Greco, que se cree vivió en el si- 
glo XIII, en su Tratado de artificios explicó la 
manera de fabricar petardos y cohetes emplean- 
do la mezcla de 6 partes de salitre, 2 de carbón 
y una de azufre; es verdad que ya Rogerio Ba- 
cón decía en 1220 que podía imitar, y aun aven- 
tajar al ruido de la tormenta, produciendo fuegos 
más brillantes que los relámpagos, con salitre, 
azufre y carbón, que aislados no hacían efecto, 
pero qne metidos en una cosa hueca y tapada 
daban más ruido que el estallido de un trueno, 
y que con esta composición se podía destruir una 
población ó un ejercito; en 1320 Bertoldo Sch- 
wartz, monje alemán, según unos de Friburgo, 
.■n Brisgau, y de Colonia según otros, empleán- 
dose en la prep.aración de la mezcla de salitre, 
carbón y azufre indicad.a- por Marco, tenía ésta 
colocada en lui mortero cubierto con una gran 
piedra, y habiéndose prendido fuego casualmen- 
te fué lanzada la piedra con extraordinaria fuer- 
za; una tradición refiere que Sclnvartz vendió su 
secreto á los venecianos, que en 1380 le emplea- 
ron contra los genove.ses; en 1338, Bartolomé de 
Bruch, comisario de Guerra, ¡iresentó á la Cá- 
mara ó Tribunal de Cuentas una nota para tener 
«pólvoras y otras cosas neces.arias álos cañones;» 
en 1345 se fabricaron en t'ahors 60 libras de pól- 
vora, y al año siguiente, en la liatalla de Creey, 
los ingleses contaban con tres cañones, y por en- 
tonces instaló Alemania su fábrica de Spandau, 
Augsbourg y Leignitz; en 1360 ardió el pala- 
cio municipal de Lubeck á consecuencia de una 
explosión de pólvora. 

Por su parte, en toda esta época no habían 
]iennanecido ociosos los pueblos de Oriente, 
donde parece se había iniciado el estudio, según 
dijimos al principio, pues tras de los chinos, con 
los adelantos que tuvieron en los siglos IX y x, 
vinieron los árabes, que trabajaron sin descanso, 
sin emplear, sin embargo, el salitre hasta el si- 
glo XII, en que sin duda cojñaron las recetas de 
los chinos, é hicieron desde luego estudios sobre 
la l'nerza impulsiva de la mezcla de seis partes 
de salitre, una de carbón y otra de azufre, con 
lo que determinaron su poder balístico. Sea lo 
que quiera, res\dta que al pasar á la historia del 
siglo .\v y comenzar el xvi, la pólvora era ya 
conocida en todas partes. Desde entonces acá 
fué ]ierfeccionándose la fabricación, haciendo di- 
ferentes clases de pólvora; pero no hemos de se- 
guir paso á paso estos adelantos, pues ya sólo 
tienen importancia los conseguidos en este si- 
glo, en que se comenzaron á agregar á la pólvo- 
ra otras substancias, á cambiar su mamúa de 
ser ininiitiva, ya añadiéndola cal como en la jiól- 
vora líemiet, ya el lignito como cu la ilc Neu- 
me^'cr, privilegiada en 1867, ya el etilsulíbcar- 
bonato de potisa, en sustitución del azufre ó la 



roLv 

celulosa y el ferrocianuro potásico, y tantas 
otras; iiosteriormente cambian de constitución y 
de nombre, como la piroiiitrinade Prudhomme, 
privilegiada en 1883. 

Al mismo tiempo que se iban ¡icrfeccionando 
los procedimientos de fabricación de las primi- 
tivas pé)lvoras, y que se obtenían nuevos pro- 
ductos bajo la misma base, muchos hombres de 
ciencia tomaron otra senda, esperando resultados 
más eficaces con menos elementos, y así se ve á 
Braoonnot, químico francés, en 1832, tratar en 
caliente por el ácido nítrico hidratado á com- 
puestos orgánicos de la serie C'|iH|„0.-„ que aldi- 
.solvcrsc en el ácido y verter en la disolución una 
gran cantidad de agua dan lugar á un precipi- 
tado Illanco pulverulento, qne lavado y seco re- 
sulta casi con las inisnas piopiedades (pie el al- 
midón nitrado, á cuya substancia la llamó xi- 
loidina ó piroxam, y cuya fórmula es 

{C,8H,j(N0,),0„), 

verdadero éter nítrico de almidón qne explota 
por el choque, elevándose su temiieratnra á 
180°. En 1838 Pelouze, atacando la celulosa por 
el ácido nítrico monohidratado' en frío, obtuvo 
un producto dotado de un gran poder combus- 
tible. Schienbein, en 1816 ó 1847, presentó una 
pú/rora-a/godón, á la que atribuía notables pro- 
piedades, y que aseguraba había de sustituir á la 
pólvora de guerra, guarilando secreta la prepa- 
ración ; pero visto que era la celulosa nitrada de 
Pelouze, comenzaron los ensayos con diferentes 
procedimientos para obtenerla, lo que se consi- 
guió introduciendo el algodón ordinario duran- 
te algunos minutos en ácido nítrico fumante y 
en frío, ó mejor en una mezcla de nitro seco ó 
de ácido nítrico á 48° Beauraé y ácido sulfúrico 
á 66, lavándole con mucha agua y dejándole se- 
car á temperaturas poco superiores á la ordina- 
ria, obteniendo de este modo uu compuesto de 
propiedades explosivas notables, pues siendo mu- 
cho menos higrométrico que la pólvora negra, 
con muy poco peso, no da humo y deja pocos re- 
siduos, pelólos resultados no satisficieron, por- 
que destrozaba las armas en poco tiempo; y uni- 
do esto á las catástrofes ocurridas por explosión 
de las fábricas de Bucliet y de Vinecnnes en 
1847, y á la poca estabilidad del producto, que á 
bajas temperaturas desprendía vapores de per- 
óxido de nitrógeno, transformándose en una 
materia gelatinosa amarilla, se abandonóla ex- 
plotación del compuesto en Francia, así como 
más tarde en Austria, á consecuencia de un acci- 
dente ocurrido en 1862 en un almacén de Sig- 
maringa, cesando el general Leuck en sus inves- 
tigaciones y ensayos. Estos continuaban en In- 
glaterra por Abel, quien en 1865 le presen tií 
bajo forma de pasta, que olitenía por el lavado 
y la compresión bajo una pila de papel en la 
prensa hidráulica, con loque se presentaba tan 
duro como la madera y ardía lentamente al aire 
libre, y se le Wamó piroxilúncoínprimido, al que 
todavía no se había encontrado el medio de ha- 
cerle adquirir toda su energía explosiva, lo que 
cousignió Brown en 1869 empleando como exci- 
tador e! fulminato de mercurio; pero con una 
fuerza tan considerable se verificaba la explo- 
sión que no era a)ilidable á las armas de fuego, 
si bien resultaba de un gran valor como pólvora 
de mina, y hoy se fabrica en los tres países que 
desde 1832 se vinieron ocupando en estudiarle, 
esto es, Inglaterra, Alemania }' Francia, y es la 
base de la pólvora sin humo moderna. 

Hecho el descubrimiento del algodón-pólvo- 
ra, viiíse que no servía como pólvora de guerra; 
pero reconocidas sus buenas projiiedadcs, claro 
es qne no se habían de abandonar los ensayos 
l>ara modificar aquéllas, y primeramente éstos 
se dirigieron á hacer mezclas con materias iner- 
tes que en cierto modo amortiguasen el cho- 
que producido sobre el alma del arma, pensando 
que estas substancias recibirían parte del im- 
pulso y que obrarían ilespués como muelle, de- 
volviendo al proyectil ya en movimiento dentro I 
del cañón, la fuerza almacenada en ellas, y para 
esto Pelouze había propuesto mezclas de algo- 
dóii-jiólvora con algodón común, cardándolos 
reunidos y comprimiéndolos después enérgica- 
mente, obteniéndose a.sí una especie de ¡laiicl 
pólvora; después se falnlcó éste por un ]irocedi- 
miento semejante al del jia|el común, preparan- 
do la jiasta de una manera au;'iloga á la que da- i 
ba el algodón-]iólvora; pero tanto uno como otro ' 
luchaban con graves inconvenientes , jíucs la 
mezcla no podía ser homogénea, y por tanto cu ¡ 



POLV 

la exiilosión la distribución de energías resul- 
taba muy desigual y desconocida; además no 
se hacía más que aumentar el peso del produc- 
to, por lo qne no pudo prevalecer; se recordaron 
los |irocediinientos de Segnier, que en 1848, con 
igual objeto, trató ile que el proyectil se pusiera 
cu movimiento en el arma antes de que .se ve- 
rificase la explosión del algodón-pólvora, con lo 
que éste obraría, como siempre sucede, sobre la 
pared de mínima resistencia, esto es, sobre el 
proyectil, cuya inercia se vencía con la pólvora 
negra, que ibacolocada bajo el algodón dentro del 
mismo cartucho metálico; ¡lero no dio resulta- 
do, jiues la precisión del tiro depende del cho- 
que inicial; en el momento de la explosión, la 
parte del proyectil, en contacto inmediato con la 
pólvora, adquiere una velocidad terrible, en tanto 
que en la parte opuesta es nula, de donde resulta 
una gran deformación de aquél á consecuencia 
de la presión, y resulta la líala sumamente for- 
zada con perjuicio del arma y de la precisión. Se 
ensayó después hilar el algodón-pólvora hacien- 
do cordones de este hilo, que se arrollaba sobre 
un cilindro hueco de madera de [laredes delga- 
das, ó bien de cartón, con objeto de aumentarla 
capacidad del alma en el momento de la explo- 
sión, que empezaba por romper las paredes del 
cilindro; pero los resultados, sin ser malos, no 
eran sin embargo aceptables; este sistema se de- 
bió á Leuck. 

Ya hemos dicho que se creyó que la pólvora 
comprimida de Abel daría buenos resultados por 
arder lentamente al aire libre; pero las condicio- 
nes de la explosión cambian por completo cuan- 
do se hace en cámaras cerradas, piues la presión 
obra en esta pólvora como un fulminante enér- 
gico que hace detone toda á la vez rompiendo el 
arma; después de tantos ensayos infructuosos se 
abandonó la idea de aplicar el algodón-pólvora 
á las armas de guerra, dejándole como piílvora 
de caza, para lo que sí resultaba útil por la na- 
turaleza de los ¡iroyectiles y disposición en el 
cartucho, y porque en las armas de guerra tiene 
poca importancia la velocidad iiúcial del pro- 
yectil, mientras que es de grandísima en las de 
caza para la percusión, y se aceptó mezclando el 
algodón-pólvora con la pólvora ordinaria, siendo 
la primera empleada la de Schultze ó pólvora 
blaitca, compuesta de nitrocehilosa de madera 
con nitrato de potasa y barita, agua y gelatina 
vegetal ó gelosa; esta pólvora detona á 180°, en 
que arde con llama verdosa, se conserva muy 
bien, y se utiliza sobre todo en el tiro de pichón. 
Los adelantos que en la fabricación de armas de 
fuego se lian llevado á cabo desde la guerra fran- 
co-prusiana de 1870 á 1871 hacían de malas con- 
diciones todas las pólvoras conocidas, y se pensó 
entonces en el ácido pícrico, del que ya en 1867 
se había fabricado una pólvora debida á Borli- 
netto, y compuesta de dicho ácido, clorato potá- 
sico y nitrato sódico, pero muy dilícil de prejia- 
rar; se conservaba mal, por lo que no había to- 
mado importancia, y también se abandonó, vol- 
viendo á piensar en la transformación del algo- 
dón-pólvora, buscando los medios de hacerle de 
gran densidad y perfectamente homogéneo, y 
Johnston, en 1884, obtuvo un producto, e\ fal- 
mialgodún ó pólvora KC, aglomerando el piro- 
xilo por disolución en un tercio de alcohol á 90^ 
y dos tercios de éter sulfúrico, fornuíndose el co- 
lodión, que ya se conocía desde 1847, en qne vino 
importado de América; dejando evaporar el éter 
se forma una sulistancia córnea que arde lenta- 
mente y sin residuo, y que forma la póliwrí sin 
hítmo: es tan densa la masa, y tiene tan escasa 
porosidad, que abierto el frasco que contenga co- 
lodión sólo se evapora el éter de la capa sujier- 
íicial <[ue se solidifica , y recubriendo con una 
película delgada el resto impide continúe la ac- 
ción; esto hace también que esta película retira- 
da y seca, que es bastante inflamalilc, arda lenta- 
mente, por no poder penetrar la llama en la ma- 
sa general , y como consecuencia de esta estruc- 
tura es muy poco higromé trica; estalla sólo ]ior 
la acción de uu detonador enérgico, y por toilas 
estas razones la presión soln'e el arma se encuen- 
tra extraordinariamente modificada y la com- 
bustión es progresiva, sin choques, aun con los 
jiroyectiles más forzados. Mas no vaya á creerse 
que cualquier algodón-pólvora es útil parala fa- 
bricación de esta pólvora, sino que lleva una se- 
rie de o¡ieracionesdelicai]as; }iero iniciado el ca- 
mino se comprende que los medios de fabrica- 
ción tiendan á variar constantemente, obtenién- 
dose tantas pólvoras de propictlades diferentes 



pot.v 

riliiiiloii M'Aii liM |iriH'mliiiili<iitiiii y |i|ii|iorriiiiiM 
il« loa i'lotiiKiilKa >'iiiii|»iiii<ntP", y |Mir In (mil" 

INIüi lAllldM INtlvill'ltM, 1^ Ai'aNo niiin, l|lln raltl'il'AII' 

U<ii, ii«);iiii el «liji'tii c|i|p •« |irci|>(inKi>li cuIim)' 
gllll'. 

Ilni-lin initn llK"rii roMnn liiali^rica ito I* ih'iI- 
Vorn, Viiiiiiw » iH'ii|uiiii<m ili'i'Kt» |irc>i|nr|ii íimIiim 
trinl, i'(iiii«iiriiiiil<> |Kir iiI^iiiiiih iiiiliciii'iiiiii'ii no- 
1)11' lux |n>lvi>mii i'ii ((i'iii'ml, y |uiiii (iiii|H<uiri<iiiiii' 
riitii'iiiim In ili'liiiii'ioii ciiiiitílli'ii cli< /iil/iv<rn,|iiii<H 
lii i|ii« iliiiiiiii iil |iriiii'í|>iii, i|iii' «r» In nc'i'iilailn 
fiiiiiiilo liiilii no i'onoiiíiMi In» iiólviirnn iii')<riw, no 
tioiin rntun ilu mt, y «ii lon'm iiiriiUirniiioH In da- 
ilu jior A. I'mili'iiiix, ciiyiw cncritoM, oom» lo» 
lio ,1. A. I.iiii^'iiilf;!', hi'iiuiii iwliiiliniloeoii vuriln- 
ilnhi HatiHliin-iitii. 

Sil llaiiiiiii iiiiliviiia lioy loa eiicMpos cn|inno»<lo 
ili'üiiniilliu 011 un iiiiMiii'iito ilmlo iiiin fililí cnn- 
tiiliul (1(1 )>nii, qiii) coiivonií'iitoiiii'iito ('ncenmliiM 
on el iiioiiionto ilc jiiO(liuir.i« iniciln mu lucí- 
Tj» ('X|>nns¡vn iitiliniiso, yn ("ii ol (Icsiuoiito ilo 
ti>i'i'«!i(i8 ni niic lil)r(<, yn cu lii ]i('ilniiieii'iii ilc 
gnlcrUs V ti'mcli's, oii In volmluní ili' linrcns y 
cililii'ioN 11 i>ii lii.s iinims (lii (\¡r¡i« iiirn liiiii'iir 
imiyoolili'H, yn ooiiiduipilio ilo ihiuiiuncii'ui, óyn 
como motor oudolonniunilns riiiniustancius. Lns 
nioli-ouln.s iinscosas, eu nu iiKtviuiioiito cx]>aUHÍ* 
vo, tlii.siuioilaii uun lucrza «(UO no es posible con- 
tiancstnr; y si esta fuerza, oliraiulo solirc las 
imrcilos (iol rociuto cu que el pis está conteni- 
do, eucui'ntra resistencia, una masa sólida y 
unidn In disloca, la desuno, se alire paso muchas 
voces con proyección, vcrilio^iiulosc In rotura, 
eoino os consiguiente, por la linón de mfninia re- 
sistencia; si, por el contrario, on el recinto hay 
una masa móvil, ésta os lanmdn con violencia; 
en el primer caso se encuentran las explosiones 
en el interior de los harrenos, liarcos, etc. ; eu el 
segundo las que tienen lugar cu las armas de 
fuego; pero no es éste únicamente el efecto de 
unn explosión, sino que hay verdadera ]iercu- 
sióu de la mas;i gaseosa sobre la pared de la cii- 
luara quo contiene la pólvora y sobre la qne és- 
ta insiste, percusión tan violenta algunas veces 
que. aun al aire libre, destroza, más que pudiera 
hacerlo el pilón de mayor potencia, el sólido que 
sirvo de punto de apoyo á la ]>iilvora, como su- 
cede, porejoni)ilo, coula dinamita, que, colocada 
sobre uiui piedra al airo libre, al explotar vio- 
lentamente se produce una especio do choque 
qne pulveriza la |iiedra que la sostenía; la ex- 
plicación de este fenómeno, en el caso que esta- 
mos considerando, á nuestro enteuder no es 
difícil, y comparable, aunque eu escala reducísi- 
ma, á lo que ocurriría si cu un de|iósito de jia- 
redes muy resistentes y erizado en todas jiartes 
de tubos con sus émbolos, suponiéndole lleno de 
un gas cualquiera, se comprimiera á todos á la 
vez con igual energía, estando apoyado sobre 
uno do ellos la reaccióm se haría sentir jior igual 
eu todas partes, y el émbolo de apoyo golpearía 
al punto qne le sostuviera; en el caso de la dina- 
mita hay uu centro de explosión; toda la masa 
detona á la vez, y antes de que la masa gaseosa 
sea lanzada al espacio, que es la línea de míni- 
ma resistencia, por falta de tiempo, viene el cho- 
que directo de la masa, que inmediatamente in- 
siste sobre el suelo, que se marca con la acción 
de retroceso de la que es lanzada y con la con- 
vulsión interior de la masa misma. En las armas 
de fuego este choque se hace sentir por el retro- 
ceso del arma, si bien aquí obedecen al principio 
mecánico de la conservación del centro de gra- 
vedad, y no de otro modo se explica el que el ar- 
ma retroceda, más bien que elevarse ó dirigirse 
on cualquier otra dirección; al salir el proyectil 
el centro de gravedad del conjunto no puede 
cambiar, y para ello es necesario que reti'oceda 
el arma tanto como avanza ol proyectil ; y como 
las masas son diferentes de aquí el que el re- 
troceso esté limitado, pues los trabajos deben 
ser iguales. 

Las pólvoras pueden ser sólidas, líquidas ó ga- 
seosas ; estas últimas son mezclas de gases , en las 
qne una chispa ó una elevación de temperatura 
produce una rápida combinación de sus elemen- 
tos, lo que se verifica de oi'dinario con una gran 
elevación de temperatura que ocasiona un au- 
mento brusco de volumen capaz de producir el 
efecto que de ellas se espera, ya porque el nuevo 
compuesto está desde luego en estado gaseoso, 
ya porque, aun cuando sea líquido, como sucede 
con los gases oxígeno é hidrógeno, el cüliirico la- 
tente que abandonan al cambiar de estado, uni- 
do al de la combinación, es suficiente para con- 



POI.V 

vertir n| lli|iiiiln en vii|Kir y wr i'ntc el iinc |iro- 
iliii'ti ti i)i.i.iili.ii'iti, lyiH iNilvuriMi ^fiwrNwa H(iii 

1 1' lenlii i|iie ii| viiliiiiien que iK'ii 

imliaij {riiiiiliviinieiile no |Hiniiil<i obtti 

ner lililí •!• ,i.^ul,i¡liU i'(i/(/il milli-lenln, «atoo», qn<: 
la rclnejiiii niilrn el |i«»o y el viiluiiieii na relAti- 
Vuiiii'IiIk |K'i|Ul'nn; (latn llii qulerii dirjr, aili iilli- 
biiign, que nu arción H(in do dcuprorinr, coiimi \n 
diiniiii'Htiuii loa nrcídiiiitcN qiiu nniainim unn fiiKa 
lid unailnl uliiliibrudoen un rnelnlocKrrndii, ó loa 
(1(1 In nieircln iiiiiy aiiinejiinlo i|ii(' priMliicncl fue- 
f{» ¡iriiou, iiie/cln do un liiilroenrbiirocoiiel ñire, 
en preaeiiein del polvo ntnioaférico de Ina miiinn 
(le inrbón. 

luis |Milvi>rnH l(i|nidnN deben nu arción ni luuio 
á ga.H ó vapor del cuerpo rpie, no piidieiidii eatnr 
yn cnnlenidü en ol eaimcio i|Uo antea (X^iipnban, 
se abren imino; ejernjilo de éstaa teiii-moa en la 
luezcln del enrbiiro ilel hidrógeno lír|nii|<i y do In 
pnni'laatitn, meziln detnnniile debidn n 'lurpfn; 
todo ol muittlo conoce iidomáH loa (lesaatroaos 
efectos i|Uo priidiico la nitroglicerina, ba.so do la 
diunmitn. Miis eiii'rgica.i que las gaseosas, sin 
embargo, en In mayor parte de los casos, al me- 
nos oniploadns bajo vMv estado, no «on tjín enér- 
gicas como las sólidns, y siempre son de un em- 
pleo más difícil por razón de la vasijn que las hu 
do contener. 

Las pólvoras sólidas on cambio son las que 
pueden dar verdaderos resultados prácticos, y lo 
que hemos dicho eu el resumen histórico que he- 
mos trazado basta para comprender que son infi- 
nitamcnto más numerosas que las anteriores, pu- 
diendo sor »i<f<in!'cn«ó simples mezclas, y quími- 
cas i verdaderas combinaciones; las primeras 
están formadas por un combustible y un oxidan- 
te enérgico; las segundas están constituidas por 
elementos del ácido nítrico con hidrocarburos; á 
aquéllas corresponde la pólvora común; á éstas 
la nitroglicerina, los picratos y el piroxilón ; son 
más energiciis q\ie las anteriores. 

Puede haber en la pólvora dos clases de exiilo- 
sión: la de primer orden, ódetonación, es provo- 
cada por el choque ó por uu fulminante cual- 
quiera, y la de segundo orden, ó explosión, se 
[iroduco por la initamación al contacto con una 
chisi>a, y los resultados que da uno ú otro pro- 
cedimiento son muy diversos en uno y otro ca- 
so; así, tomando la jólvora ordinaria por uni- 
dad, la fuerza do explosión de la nitroglicerina 
es 4.8, mientras que so eleva á 10,13, esto es, 
más del doble, la detonación, es decir, que 4,8 
gramos de pólvora común tienen la misma fuerza 
impulsiva que uno solo do nitroglicerina cuando 
ésta ardo lentamente, en tanto que se necesitan 
10, 13 de la primera para producir el mismo efec- 
to que al detonar ocasiona un gramo de la se- 
gunda. 

La acción detonante de nna pólvora puede ser 
proijrcsiva ó instantúnea: lo primero si arden len- 
ta ó sucesivamente, por más ijue la velocidad de 
combustión vaya creciendo con rapidez, lo que 
se comprende porque, aparte de la elevación de 
temperatura que sufi-e la que aún está inerte, por 
su contacto con la otra, la relación entre la ma- 
sa inerte á la activa es cada vez menor; es ins- 
tantánea cuando la acción es brusca, y puede 
decirse que toda la masa entra en actividad en 
el mismo instante; el primer modo de ser está 
más en armonía con la marcha del proyectil en 
las armas de fuego, y su efecto es la suma de los 
movimientos acelerados del último y de combus- 
tión, mientras que el segundo modo de ser no 
hay arma que le resista, y al vencer la inercia 
deí proyectil no lo hace sin desorganizar el al- 
ma, que tarde ó temprano revienta, siendo el 
efecto análogo al que se verifica con un líquido 
que, hallándose en estado esferoidal en nna cal- 
dera, por el enfriamiento de ésta se pone brus- 
camente en contacto con ella; no bastarán á im- 
pedir la explosión y rotura de la caldera las vál- 
vulas y llaves de seguridad, porque la acción 
brusca que en el interior se produce es idéntica 
en todos los puntos de la pared y más enérgica 
que la resistencia de la pared misma; estas pól- 
voras serán, por lo tanto, las convenientes en los 
trabajos de ingeniería. 

La l'uerza de una pólvora se mide por la pre- 
sión que desarrolla y jtor el trabajo que produ- 
ce; la primera se mide ]ior el deterioro que oca- 
siona, y la segunda por la velocidad con ciue sale 
el proyectil ó por la masa arrancada y transpor- 
tada á ima distancia cualquiera; la presión la 
determina el volumen correspondiente al gas á 
la temperatura de la explosión, y es la que pro- 



roi.v r 

diicfl Ua iiraríM t>n Iw nmiiui, la rntiir» >\» pro- 



iliin iiiiaiiin nriiin, rimV' 

HU vfe(-t(^ acní mayor, ni:' i 

joa do laTliiroción, li iii.i ■ 

iinrn loa iilireroa v inn\ 

Vetiioa, pile-, 

Iii-iioroa pal i 
i-H para lns "■ , . _ , . . ... 
muy intereaanl'! In dednrcuiii de eatoa >i 
torea de unn |Hilvorn, eiiyn fiierzn «o piiil' 
siilernr pri>|H>reional al pnxliieto del í-olunnudil 
gas por el trnliajo; y aegúii llcrtlielot, en idtiiiio 
ti'-rmino, In fuerza ea proporcional ú In cniítida'l 
de calor despieiididí» por el volumen do los ^'»- 
8CS desarrollados en la comlmstiiMi. l'nrn loa pro- 
yectiles huecos la |ajlvora no debe ser inatjin- 
tiinea, iiorqiie haría catallar el proyectil n la an- 
uda ó (leiilro del arma misma, con |«rjiiicio de 
ésta ó do las fuerz-an que hacían nao de ella; ni 
nuiy ¡irogresivn, por((ue los proyectilea no aliri- 
rían, siendo su radio de acción aiimamente |a;- 
queño. Hay que tiner en cuenta los efectos ipie 
]iroduce In disociación en In presión, jnies en el 
primer |ieríodo de la combitstión los gases for- 
mados se disocian con absorción de una ciertn 
cantidad de calor qne, unida al enfriamiento 
producido por la expansión, hace disminuir la 
presión notablemente; |)ero después los elemen- 
tos disociados se recom|)onen con desprendi- 
miento de calor para formar compuestos nuis 
complicados, y este aumento creciente de tem- 
peratura hace que vuelva á aumentar la ¡iresión, 
haciendo esto fenómeno qnímico el pa|iel de re- 
gulador. 

Ijas presiones, después de lo dicho, debían co- 
nocerse en todos los momentos do la explosiém, 
mientr.as el proyectil iiermaneciese en el arma;i)e- 
ro generalmente secontentan losencargailosdelas 
pruebas con determinar la presión máxima, ha- 
biéndose empleado diferentes aparatos para ello: 
el primero, debido á Rumford, consistía en equi- 
librar con pesos, por tanteo, la jircsión de los ga- 
ses, para calcular el peso que podían levantar 
exactamente, métodomuyelemental, que fué re- 
formado por Regnier empleando un aparato que 
llamaba probeta, y que no es más que un [«son 
graduado que lleva en el pie una pequeña cavi- 
dad, la que so llena con un gramo de la pcílvora 
que se va á ensayar; una manecilla recorre el lim- 
bo graduado y va unida á la palanca del posón, 
cuyo otro extremo lleva un obturador para ce- 
rrar la cápsula por el intermedio de un mue- 
lle; prendiéndola pólvora se verifica la explo- 
sión, que empuja al obturador y éste á la ma- 
necilla, que por el número de divisiones recorri- 
das marca la presión, método muy poco exac- 
to, que en Austria se ha sustituido por la pro- 
beta de crf«ia7^<:?n. pequeño cañón vertical de 
1,5 gramo de cabida de pólvora y un émbolo 
como proyectil , el que lleva un peso en relación 
con una cremallera de 32 centímetros de longi- 
tud ; un trinquete impide el descenso del peso, 
y por lo tanto, midiendo la carrera del émbolo, 
se gradúa la presión de la pólvora. Otro de los 
aparatos empleados es el punzón Rodnián, pe- 
queño cilindro de acero labrado en tornillo por 
imo de sus extremos y con un taladro en el eje, 
de 8 milímetros de diámetro, en el que desliza 
un émbolo que lleva en la extremidad exterior 
un punzón (de acero piramidal, cuya punta ó vér- 
tice se apoya en un disco de cobro puro, sujeto 
por su otra cara á un tornillo fijo; la parte en 
rosca del cañoncito se atornilla á un orificio 
practicado en el arma do ensayo, perpendicular- 
mente á la pared del cañón; al producirse la ex- 
jilosión el punzón se clava in;is ó menos en el 
disco de cobre y termina su movimiento cuando 
la resisteucia que le opone el disco es igual á la 
impulsión; basta después medir lo que eljmnzón 
ha profundizado, y en tablas calculadas al efec- 
to ver la presión que representa. Después este 
aparato ha venido á ser ol cn/sher, mandado 
adoptar por Noble en 1S71, y hoy es de uso casi 
exclusivo en todos los jiaíses; es muy análogo al 
aparato Rolman que acabamos de describir; el 



8 rOLV 

émbolo de aquél es en éste de acero templado y 
tenniíiado exteríoniiente en cabeza cilindrica; 
como en el ajiarato anterior va todo esto ence- 
rrado en un tulio, al que un tornillo sirve deta- 
)iún, y cuya cabeza se ]iiesenta en el mismo eje 
uel embolo y sirve de yunque, en que se coloca 
cnlilado un pequeño cilindro de cobre puro de 
los mismos 8 milímetros de diámetro que el ém- 
bolo y 1,3 de altura, que se mantiene en su ¡jo- 
sición por una loldana de cauclio, en cuyo tala- 
dro central penetra á rozamiento el cilindro de 
pruebas; al verificarse la explosión el cilindro 
se aplasta más ó menos, según la presión que ha 
recibido, y medida la deformación del cilindro 
la tabla acusa la presión correspondiente. 

Cuánto tienen de defectuoso estos procedi- 
mientos no hay para qué decirlo; siendo tan 
múltiples las fases de la ex])los¡ón, siendo tan 
comiilejo su estudio, se contentan los ensayado- 
res con recoger un dato único en un solo mo- 
mento de aquélla, monjento que por otra parte 
no conocen cuándo ha llegado; el problema es 
de mucha más imporlacia: es preciso deterriü- 
nar la ley de variación de las presiones interio- 
res en tanto <]ue pueden influir sobre el proyec- 
til, esto es, mientras está dentro del arma, para 
deducir la resistencia que debe darse á cada una 
de las partes de aquélla. 

Sarrau y N'ieille publicaron en 1883 un tra- 
bajo con el título de Estiuiio del empleo de los 
iiiaiióiiieíivs de fractura (ecrseracntj, cuyas con- 
clusiones, deducidas de pruebas practicadas con 
erushers, son, según Moch, que en vasos cerra- 
dos el martillazo de la pólvora común es inde- 
pendiente de la masa del wubolo, así como de la 
duración del golpe, y que émbolos de bases di- 
ferentes producen goljies proporcionales á la 
fuerza impulsiva y que son explosivos de acción 
rápida; el martillazo aumenta con la rapidez 
con que se llega al máximo de jiresión, y que 
para el picrato potásico y el pií-oxilón la presión 
máxima se mide por la fueza impulsiva corres- 
pondiente á la mitad del golpe, siendo máscom- 
l>licada la ley para otros exiilosivos. Que colo- 
cando en un arma el crusher detrás del casque- 
te, la presión máxima está dada por la fuerza 
impulsiva correspondiente al golpe, cuando me- 
nos en determinadas condiciones, que se redu- 
cen al caso en que la ex|)losión dura más de 75 
cienmilésimas de segundo, que es lo que ocurre 
de ordinario, pero qiie en el crusher está colo- 
cado delante del alma; desde el momento en 
c|ue el proyectil le deja en comunicación con el 
interior, se encuentra instantáneamente some- 
tido á la presión nuixima y no ])arece suscepti- 
ble de dar con exactitud el valor de la presión. 
Se han formado curvas de presiones medidas en 
un cañón de un arma ]>or medio de erushers en 
que las abscisas representan metros ó fracciones 
de éstos, y kilogramos por centímetro cuadrado 
las ordenadas; y siendo los ejes rectangulares, y 
contadas las abscisas según la longitud del ca- 
ñón á partir del alma hasta la boca, la áreas re- 
presentan las energías de los proyectiles, cuyo 
trabajo se mide de ordinario en toncladas-mc- 
troK. 

También hay procedimientos dinánncos para 
determinar el movimiento del proyectil en fun- 
ción del tiempo, y deducir por los principios de 
Mecánica la ley de presiones que ha producido 
este movimiento, empleando instrumentos su- 
mamente delicados, como el acelerómetro y el 
.acelerógrafo de Sebert; las indicaciones que so- 
bre presiones dan estos instrumentos, induda- 
blemente han de .ser más exactas que las del 
cru.sher. 

El método exacto sería poder construir la 
curva de presiones en toda la fase de la expe- 
riencia por procedimientos directos, y á esto se 
han dirigido los esfuerzos de Noble y Abel para 
las pólvoras antiguas, y de Longridge para las 
modernas; no entraremos en el estudio detalla- 
do de los métodos seguidos al efecto, ]ioi'que not 
llevaría muy lejos, y no podemos alargar denfa- 
siado en estos detalles el presente articulo. 

Indicaremos, sin embargo, que [lara el ensaye 
de las pólvoras de cañón se han discurrido y en- 
sayado dilerentes aparatos, pero todos ellos han 
presentjido un mismo defecto, un inconveniente 
de consideración, cual es el de su poca sensibili- 
dad. Tero hoy se cuenta con elementos más po- 
derosos para la medida de las velocidades de los 
proj'ectiles, entre los que figura principalmeule 
la electricidad. Este auxiliar, ó mejor agente nni- 
vorsal, que con la atracción de la materia todo lo 



POLV 

rige, y aun no sabemos si será la causa de ella, 
ha venido también á facilitar las investigaciones 
de que nos estamos ocupando; <iueremos hablar 
de la aplicación que el coronel belga de artille- 
ría, Bouleugé, hizo en 1867 con el cronógrafo clec- 
tro-lulistko que lleva su nombre, y que se funda 
en la interrupción sucesiva de dos corrientes 
eléctricas al pasar delante de ellas el proyectil. 

El aparato se compone de una columna verti- 
cal que lleva en su parte superior un electro- 
imán, por el que ]iasa una corriente y que sos- 
tiene por su atracción , en tanto que la corriente 
pasa, una larga varilla cilindrica vertical, á que 
da el nombre do cronómetro, que va rodeado de 
dos tubos de zinc llamados cartuchos receptores; 
debajo del )irímer electroimán hay otro fijo á 
la misma columna que aquél, que sostiene una 
pieza de hierro y que recibe el nombre de re- 
(jistradur; además lleva otro aparato llamado 
trinquete, que no es otra cosa que un cuchillo 
circular de acero templarlo montado sobre un 
muelle en tensión y contenido ¡wr la grifa de 
una palanca; el jiroyectil rompe al salir el cir- 
cuito del cronómetro, y al cesar la corriente el 
electroimán pierde su fuerza y suelta la barra, 
que cae libremente por su peso; mas al interrum- 
pir el proyectil la segunda corriente cae el re- 
gistrador, pega en la extremidad libre de la pa- 
lanca que deía de oprimir al muelle, queda li- 
bre el cuchillo y se lanza contra la barra del cro- 
nómetro, imprimiendo una marca en su cubierta, 
y midiendo la distancia entre la señal y su ex- 
tremo se sabe lo que ha descendido, en tanto 
que el proyectil ha recorrido la corta distancia 
que separaba las dos corrientes: basta aplicarlas 
fórmulas de Física para saber la velocidad de 
descenso por ella, el tienijio transcurrido, y por 
tanto la velocidad media del iiroyectil, veloci- 
dad que si el trayecto es corto, como hemos su- 
puesto, será la absoluta que llevaba la bala, con 
un error despreciable; lleva además el instru- 
mento otro ajiarato \\a,ma.áo disyuntor, cjue sirve 
para arreglar aquél. 

Otro cronógrafo, debido á los ingenieros Bi- 
llardon y Bou, permite medir la velocidad de los 
diferentes jierdigones con que se carga el apara- 
to de prueba; es sumamente sencillo: está redu- 
cido acribas ó panderos verticales colocadas una 
detrás de otra; la mayor, de un metro de radio, 
gira alrededor de un eje horizontal con una ve- 
locidad de dos vueltas fior segundo; y la menor, 
de papel y de 70 centímetros de diámetro, está 
fija á 20 centímentros de la anterior y se pro- 
yecta t^ingencialniente á ésta piara separar los 
plomos perdidos ó que salen de la zona de ac- 
ción; la primera criba está rodeada de unas pan- 
tallas de madera que sólo dejan la abertura en 
que la criba fija va colocada ; se hace el tiro so- 
bre ésta á 32,5 metros, y los ¡domos que la acra- 
vicsan van á pegaren la móvil; un ajiarato eléc- 
trico determina la posición que las cribas tenían 
al salir el tiro, y superponiéndolas al terminar 
la experiencia, para ver la distancia que ha reco- 
rrido la criba móvil para cada proyectil, se tie- 
ne el tiempo invertido por cada plomo en reco- 
rrer la distancia que separa á ambas cribas; el 
ajiarato eléctrico es un electroimán cuya co- 
rriente rompe la descarga, y un pincel que 
lleva es lanzado sobre la criba móvil y deja una 
señal de tinta que determina la posición de la 
criba á la salida .del tiro. 

Otros muchos aparatos se han ideado para me- 
dir la velocidad, pero creemos suficiente con lo 
que hemos dicho sobre el asunto. 

Fabricación. - Vamos á ocuparnos ya de la fa- 
bricación de varias clases de pólvora, una vez 
qne hemos hecho, siquiera haya sido con gran 
rapidez, un estudio histórico primero y científi- 
co después de tan importante explosivo, y em- 
¡lezaremos por las pólvoras negras, qne fueron las 
primeramente conocidas, según hemos ilicho. 

Los componentes de la pólvora ordinaria ya 
dijimos que son tres: el salitre, el carbón y el 
aznfre. El salitre ó nitrato de potasa, conocido 
también con los nombres de ?íz7ro y srt/ de pU;- 
dra, por más que en general se llama algunas 
veces salitres á muchos otros nitratos, nada te- 
nemos cjue decir de sus jiropiedades, que han 
&>do exjiuestusen el lugar correspondiente; se le 
encuentra cristalizado en la sujierlicie del suelo, 
en Egipto, las Indias, etc., y piara recogerle se 
arranca una capa de la tierra que le contiene y 
se la lava, dejando decantar el residuo para re- 
coger el líquido, que se evajiora al sol, con lo 
que cristaliza; pero estos cristales, que se en- 



POLV 

cuentran también en el comercio, contienen 
hasta un 5 por 100 de cloruros de jiotasio y so- 
dio y materias terreas, éstas arrastradas en la 
levigación; también se le fabrica en nitrerías por 
procedimientos especiales, que asimismo se han 
expilicado en el artículo corresiiondiente; pero 
tamitoco es puro, y hay ijue jiurificavle jior los 
procedimientos allí expuestos. Sin embargo, por 
¡luroque se le considere, hay que reliuarlo la- 
vando el salitre bruto con una solución de nitra- 
to de potasa |iiiro, que disolverá los cloruros; se 
recoge el residuo fundiéndole en calderas de co- 
bre con los 0,20 de sn jieso de agua, y á las cin- 
co horas se vierte á jicqueñas porciones cola 
fuerte y se le hace hervir para qne espume, esto 
es, qne se apodere délas impurezas que bajo for- 
ma de espuma salen con la cola á la suiierficie y 
se pueden retirar con una paleta; se retira del 
fuego y se evapora ]iara la cristalización, pero 
agitando el líquido para que resulten pequeños 
cristales á fin de que contengan ]ioca agua; se 
recoge el depósito, se lava con una disolución 
de nitrato de potasa puro, se le seca, pulveriza 
y tamiza. 

El azufre también tiene su lugar esiiecial en 
esta obra, y así sólo diremos breves palabras para 
expilicar su refinación, que se hace haciéndole 
evaporar al fuego en v.sijas cerradas que condu- 
cen los vapores á un destilador ó retorta donde 
llegan en estado líquido; se hace hervir de nue- 
vo, y los vajiores pasan á una cámara fría en 
donde caen bajo forma de ¡lolvo conocido con el 
nombre de flor de azufre; la cámara se va calen- 
tando, }' cuando el azuire se ha fundido se le 
vierte en moldes donde se enfría; al azufre así 
preparado se le llama azufre de cañones. 

El carbón es de todos los elementos de la pól- 
vora el que requiere más detalles en su prepara- 
ción, pues sus Jiropiedades cambian con multi- 
tud de circunstancias. El carbón procede, bien 
de la destilación seca de la madera, bien de su 
incomjileta combustión, y entiéndase que habla- 
mos del carbón de leña, qne es el ajilicable á la 
fabricación que nos ocui)a;debe ser ligero, infla- 
marse lácilmcnte y dar jiocas cenizas; se escogen 
jiara ello maderas jóvenes y ligeras, que se des- 
cortezan previamente; son las aprojiiadas las ma- 
deras blancas, siendo las mejores la frángula ó 
cambronera y la agramiza j>ara las pólvoras de 
guerra y caza de jirimera calidad, y jiara las in- 
feriores el aliso, sauce y álamo; como la frángu- 
la pudiera confundirse con el avellano es forzo- 
so distinguirlos, lo ijue no es difícil, pues el in- 
terior de la frángula es ligeramente amarillo, 
mientras que es completamente blanco en el ave- 
llano. Todas las maderas contienen hasta un 52 
jior 100 de carljón, que jior la destilación se re- 
duce jior lo menos á un 40 jior 100 ; conviene cor- 
tar la leña en la savia de jirimavera, eligiendo 
ramas que no pasen do 2 centímetros de diáme- 
tro, habiendo necesidad de rajarlas á estas di- 
mensiones si son más gruesas y jielarlas bien, 
desechando las cortezas; las ramas menudas se 
separan jiara destinarlas a la fabricación de pól- 
voras finas. Se emjilean diversos sistemas de car- 
bonización que hacen variar notablemente las 
jirojiiedades del carbón obtenido, jiiies dejieude 
de la temjieraturay modo de carbonización, sien- 
do el rendimiento tanto menor cuanto más ele- 
vada es la temperatura; y á tal jiunto llega esta 
diferencia, que si aquélla es de 180° se obtienen 
los 0,36 de carbón, mientras que á 140 .sólo pro- 
ducen el 15 jior 100, y á igual temjieíatura el 
rendimiento es tanto mayor cnanto más lenta es 
la carbonización; á 280° se obtiene un carbón 
rojo muy inflamable, que da pólvoras algo ins- 
tantáneas, y muy á projiósito, por lo tanto, para 
los trabajos de mina y jiara la caza; á 350° car- 
bón negro y bueno para la pólvora de mina y 
guerra; el carbón rojo arde espontáneamente á 
380°. 

Cuatro son los sistemas de carbonización: 
en pilas, en fosos ó calderas, en cilindros de 
fuiídición y al rapor de agua á elevada tempera- 
tura; en los dos ¡¡rimeros se produce el carbón 
por ahogam icnto y en los dos últimos ¡lor destila- 
ción; cualquiera que sea el procedimiento que se 
siga, hay que emjiezar por secar los haces de leña, 
apilándolos al aire libre y sobre durmientes de 
madera seca jiara que no toquen al suelo y no 
tomen la humedad ; en esta disposición se tienen 
al menos un año, y al cabo de este tiempo pasan 
á cobertizos, donde en igual forma y por el mis- 
mo tiemjio se acaban de secar. 

La carbonización en pilas consiste en apilar 



pni.v 

liiiiiriM lili (10 i-i>iilliiii<lrim lili IiiiikIIiiiI, i|i<ji<n>li> 
Inmi'iM oiilrii litH ililniiinli'K i'ii|>i<k v nnn i'liliiii'iii'» 
oiiiilrnl: >"< |>ri<ii>li> U pilu pnr iliOnijn, ciiniiilu ni 
Uwn» lili lli'Kiiilii ¡\ lii i'liliiii'iiiMi lili riTiilirii i'iiii 
Unnii lii'lii lii |iilit riiniiiiinlii un iiiiiiitnii i'i'iiili'ii, 
(|lli> M' ili'j'i uiili'i' liimlii i|iii< In lliiiim xali* pnr lit 
|Mtrtii tiltil lili Ih i'ltiniiMM*'!, i'ii royo riimt Nn vn 
(i|iln<liiii<l>> iiiii luirlo liiilii i'l iiiniitixi, y |Mir ni- 
tliiiii Hii t'iiui I» oliiiniMiKii i'ii lii iiiiHiim liirinn: I» 
lliuiiii iw i>liii)(ii, Hii |ii'i»lni'i> iiiin liniiiiiri'ijii ^laii' 

lili, V ni' 'li*j'i '"*' 1'"'' i'íi|'ii«'i<' 'I *lii' 11 'iii'z ilíiw, 

roriiiiiiiilosii lu i|U<' Hi' lliiniii iiiiik ¡•niliKiifrn, on lit 
mil' lili Imv Illas i'iiiiliulii i|iii> ir ioimiIhíimiiI" Iiim 
^l'il•t!lN ron liuii'ii li niiiiliila ([iii* si> |>ii'^i*ntuii ; ni 
ualiti ilrl liiiiii|io íiiitii'iiilii li iiiiti'H, HÍ «»' iilim-rvii 
|ioi' riiL;ÍMti'(iH <|Uii ttiila la Iim'iii hi' Im riinvi>rtiilii 
on rai'liiiii, mi liiinilo y hi' ruciiluo niioviuiipnlv 
Imita i|uv, liiiliiiniliiHO iinrriiiilu, nu |iiiuila Hnrnr 
tnilo i>l i'iiiluin, mil" ii'Nullii imiy llcijo, pues milii 
sil olitipim un 0,1S ilii| viiIuiiiimi luiniilivo; mlii- 
niiU lii ciilliiiniZiH'ii'in rs iliwif;iiiil y irsiillii ol riir- 
liiin muy Hiit'lo, ino/rlinlo ilc lii'iuiy |i¡i'ili'ns, poi' 
lo i{no yiv un so ucostuiulira oinploar ivsto proco- 
iliiniíMito 011 una ralirioaciitii onlonaita. 

La ctu'bonKiifitin rn fosos i'i /loi/i/x consiste en 
prejiiirar una oxi-avnciiin do ¡lareiles vertioiilcs 
que se revisten «le lailrillo eon niorteroilo ' arro, 
y el lonilo se eiilne lie areilla sera; eiiriiiia una 
]Hii|iieña pila ile leña i'i la que ,sc ila fiiejín, y se 
van aj-re^aiiilo liares á iiieiiiila inie los otros se 
van liuiiiiieiulo en el loso, que delie ser do plan- 
tii eiiailrada. eontinitando la operaeión liastaque 
la hoya esta llena, en euyo easo se recnhro con 
borra de Inua mojada y encima tierra, é mejor 
barro, jiara que no se roiisuma el earbiiu; á los 
dos ó á los cuatro días ó nui.s, si el liiogo no sc 
ha acabado, se destapa y saca el earbiin ¡irodiici- 
do: es mejor este proeediiiiicnto que ol anterior, 

{lero t-ambión se pierde una gran cantidad de car- 
)ón con él. 

Tanto en ésto como en ol método anterior, 
después do sacar el carbón hay que escogerle, re- 
tirando los trozos ipie no se han carbonizado ó 
lo han hecho de una manera incompleta. 

hn fnrhonización rit ctlímirosde /itufii<'ión es 
una vei-dadera destilación de la madera, con la 
quo sc obtienen todos los productos volátiles ó 
gaseosos, como breas, vinagre y espíritu de ma- 
dera, etc., así como los gases que jniedan em- 
S loarse en la comlnisliiin ;rst.a se hace en hornos, 
onde se coloran ]iareailos los c.liudros y en po- 
sición horizontjil; cada cilindro le forma una ca- 
vidad cilindrica de sección elíptica aplastada: 
va cerrado por dos feudos de fundición también, 
el posterior sólidamente sujeto con tornillos, y 
el anterior es una especie de obturador móvil 
cuyos bordes son de cobre; por éste es por don- 
de so llenan de leña; estas planchas llevan cua- 
tro agujeros: uno, al que se atornilla un tubo 
do cobre, que recoge y conduce los gases de la 
combustión así como los vapores que se produ- 
cen en la destilación, y los otros ti'es por los que 
se introducen unos tubos de palastro en que se 
colocan unas ]iequeñas varas de la misma leña, 
cerrando ilespurs los tubos con tapones metáli- 
cos á tornillo. Se llenan los cilindros de leña, se 
cierran perfectamente cubriendo con barro la.s 
juntas para que no h.aya escapes, y se colocan en 
el horno, en el que se emplea como combustible 
la hulla; ii las tres ó cuatro horas se halla la 
combustión en plena actividad y se la mantiene 
con una temperatura comprendida entre los 250 
y "260° por espacio de doce horas, tiempo en que 
por lo general se termina, obteniendo el carbón 
rojo al cabo de este período: pero si se busca el 
carbón negro se calienta lentamente por esjiacio 
de media hora, activando después la combustión 
á alta temperatura ]ior espacio de unas siete ho- 
ras: se deja en (riar el horno en igual tiempo y 
se puede descargar el cilindro: cuando se cree va 
tocando á su fin la carbonización, se sacan de 
tiempo en tiempo las varas de ensayo para ase- 
gurarse de la marcha de la o|ieración : se conoce 
que ha llegado el momento de apagar el fuego 
cuando no salen gases )ior el tubo de cobre; al 
sacar el carbón de los cilindros se echa en apa- 
gadores, ó cajas en las que se tiene de tres á cua- 
tro días, evitando el contacto con la humedad y 
vigilando no se produzca la combustión espon- 
tánea, á que so halla expuesto; después .se hace 
el escojido. separando el carbón rojo del negro y 
amlios de los tizos. Este ]irocedimiento es muy 
superior á los otros, pero da una carbonización 
muy desigual, y adem.ás la carga y descarga de 
los cilindros ó retortas es bastante penosa. En 
Tomo XV t 



por.v 

McliMi Im niejorulo nntnbliiineiil«<>iil<< priK'mll. 
iiiieiilii I iiliiilandn rniln retorta nn mi U«n»t; 
loH prodiii-loH iln lik eiiriibiiHlioii luilch |iiir Ion 
doii liindiM di'l elliiidrii, iiiiidiicldoii por liilioii 
qiiii l<» liiiri'ii nidrí eii IimU Iii oxtonninii ilu In 
retiirln; un piriiiiielro iiinnit la tf'Mi|i<'riitiirii ilel 
eiliiiilio; ron In iiindeni de iiliNone olitii'iii'n pr¿- 
xinniiiii'iite lo» 0,H0 >le ciirlmn ni')(ro y O, Id dol 
riijii; Ion eilindniíi non niovilcn y In rnlciiinrlón 
ciintltinn: endn i'ilindrn ninrelin Hobrv nn earrn 
liiii dentro dil linriiii, que e» de fabriin.y niieii- 
triiN NO rarlioni/n nn i-iliiidro ne enrgn otro |iArn 
i|iui lio haya niresidad de a|in)(nr el horno; el 
Hisleiiin asi perfei riuiiiido ih debido éi Mi. Mau- 
roiinrd, iiispeelor ((eneral ile polvonis. 

La riirbímizítciiin por vítftor, deliida á Mr. Vio* 
lette, e» muy usada en Inn prineipalcn lábriens 
de Kélgiea; |iermite arreglar la temperatnra eon 
¡iii'ui exactitud ipie la que ho obtiene eon el pro- 
rediniiento anterior. ,So compone el aparato des- 
lihitiuio dr lies eilindioH eoneiiitricii» de palas- 
tro; el inlerior, taladrado en todo su conloriio, 
es el que lleva la leña que ne trata de carbonizar; 
los otros don le recubren; debajo de los cilinilros 
hay nn serpentín de hierro que comunica eon el 
cilindro más exterior por un extreino, y por el 
olio eon una caldera de vapor. Todo esto va 
encerrado en un horno cuyo hogar, alimentado 
con leña é) cok, calienta el serpentín al grado ne- 
cesario; el cilindro exterior va cerrado por un 
disco de hierro forjailo, así como las dos com- 
puertas que cierran el horno, para evitar los en- 
friamientos; al fondo del cilindro segundo va 
lijo un tubo de cobre ¡lara la salida y distri- 
bución de los productos de la combustión. Des- 
purs de cargado el cilindro, y colocado en el 
horno, abiertas las compuertas, se cierra la lla- 
ve que separa el serjientín del cilindro, se da 
fuego, y cuando la temperatura del serpentín 
llega á los 300° se abre la llave ó válvula de en- 
trada del vaporen el cilindro y aquél se |irecipita, 
desjiués de circular y calentarse en el serjientín, 
en el cilindro envolvente exterior, y circulando 
por entre éste y el segundo llega á la abertura que 
sirve de comunicaríón á ambos y atraviesa por 
entre la leña, penetra poco á poco y comienza 
la carbonización; pa.sando el vapor en estas con- 
diciones llega al punto en que se encuentra el 
tubo de salida de ga.ses, por el que el vajior se 
escapa. El carbón que resulta, y que recibe im- 
)irop!amente el nombre de carbón destilado, es 
de inmejoraliles condiciones, rojo ó negro según 
la temperatura que se haya mantenido en el ci- 
lindro, siendo lo más conveniente que aquélla 
sea lo menos alta posible mientras dura la car- 
bonización, con lo qne resulta un carbón rojo 
obscuro de sujierior calidad; sólo queda después 
hacer la clasilicacion como en los métodos ante- 
riores, por más que con éste haya más unifor- 
midad si el cilindro está bien cargado. El pro- 
cedimiento resulta más científico é industrial 
que los otros, hay más uniformidad en la cale- 
facción. Iludiéndose arreglar la temperatura al 
grado conveniente, y más si se tiene cuidado de 
que la del horno no exceda de la del vapor calen- 
tado en el serpentín ; como la corriente de aquél 
lleva una cierta velocidad, arrastra los productos 
alquitranados que en el procedimiento de los ci- 
lindros anteriormente explicado no podían salir 
completamente y dejaban manchado el carbón 
que de ellos salía; la presión del vapor es sólo la 
de una atmósfera, á fin de que no desorganice el 
carbón ; éste resulta deleznable y muy homogé- 
neo. El procedimiento que nos ocupa tiene el in- 
conveniente de ser más costoso que los demás. 

Las pólvoras se clasifican en de guerra, pu- 
diendo éstas ser de cañón ó de fusil; de caza y 
de mina, agregando algunos una quinta clase 
que llaman pólvora para el comercio exterior, y 
se distinguen por las dosis de sirs componentes, 
que las dan diferentes propiedades, y por el ta- 
maño y forma de los granos. 

Las oiieraciones que comprende la fabricación 
son las siguientes: 1.» dosificación de sus ele- 
mentos, que, como hemos dicho, varían con las 
distintas clases de pólvoras; 2.* trituración de 
las materias primeras; 3." mezcla: 4." compre- 
sión y moldeo para fabricar la galleta; 5." gra- 
neado ó transformación de la galleta en granos 
de la forma y dimensiones convenientes: 6." ta- 
mizado y limpia de los granos; 7.*^ pavonado ó 
abrillantado de los granos, operación que se 
practica especialmente con las pólvoras de caza: 
8.° secado; 9." desempolvado y nueva clasifica- 
ción de los granos; 10." embalaje; y 11.' prueba. 



roLv o 

Vitnon i Imllear rApidniíK nli b n i'i'»,díiiiiiii 
tu» ncgulilii* ni otú ib' 

!,• / Inti/lr/iriAM - .'-. 

linn, . , 

como I 

rinioN „j,..i„ n , 

li Inn llnnindiin i< 

«lo XV; m ili'cjr, .| ,■> 

tron «lenienlon qiiF benioii ciudo, vnrinn laaiiro- 
|K>r>'iii|ien i|ii« rnlrnn en al eonipiipalo: U imlvo' 
rn di' guerra e» Innio mejor eiinnlo mita fuerza 
nlcnn/n, nnn eiinndo nm de ninn Im niiia lentA, 
enderir,i|iie ilelie wr priii/rpuiva; In de cal» ilclw 
ner muy rápidn, aun iiiaiidu un nlcnnic w« me- 
nor, pilen lo eneniinl on (|ii« 1 1 libun o movilile, 
enln en, qiio la pieza á que h« apunta nn eanibic 
ficnHiblcmonle de lugar dcwlo el momento en 
qno He ilÍHjinro linntn el en que llega l:i carga, 
pura lo que un forzono quo entone veiiliqíieen 
un tiempo inapreciable; nin embargo de «uto, no 
ha íle ser ifuehrtidizn, en decir, que niin condicio- 
nes han do .icr talen que no inutilice el nrnia; la 
|HÍIvora de mina debe ner instantánea y quebra- 
diza, de golpe violento y con denarroílo de una 
cantidad conHÍdernlile do ganen en breve tiem- 
blo, jiara vencer lan resistencia» que ne ofiongan 
a la expansiiin de aipiéllos. 

Hay que tener en cuenta que un exceso de 
carbón acelera la eombiintión, mientras que el 
])redominio del nitrato [«tásieo la retarda, («ro 
aumenta su ¡lotencial, |ior lo que, para tener 
una (iiilvora á la vez mny enérgica y muy com- 
bustible, es preciso que predominen estos ele- 
mentos sobre el azufre, cuya cantidad debe ser 
tal (pie todo jiueda combinarse con el )iotanio de 
la sal , y que la cantidad de carbón sea suscepti- 
ble do transformarse por la oxidación que hade 
ocasionar el ácido nítrico en anliidrido carbóni- 
co. El carbón tiene por olijeto desarrollar nna 
gran ma.sa de ga.ses y nna alta tem|>eratura jia- 
ra que la tensión de aquéllos sea mayor; el azu- 
fre, aumentar la inllamabilidad de la mezcla é 
impedir la formación del carbonato ]iotásico, 
por cuanto robaría parte del anhidriilo carbóni- 
co; y el nitrato ¡lotásico obra, ya lo hemos dicho, 
como oxidante enérgico. 

La proporción de las mezclas varía para una 
mi.sma clase de pólvora con las épocas y con las 
naciones que han de emplearlas, pues cada |«ís 
tiene sus hábitos y está acostumbrado ya á de- 
terminadas condiciones, cpie de cambiar harían 
que, por lo menos al jirincipio, extrañase la pól- 
vora, juzgándola de malos resultados, y he aquí 
la razón del último término déla clasificación. 

La fórmula teórica correspondiente á la ecua- 
ción química de transformación sería: 

Nitrato potásico 74,8 

Carbón 13,3 

Azufre 11,9 

Total. . . 100,0 

pero pocas pólvoras se acercan á esta composi- 
ción ; Berthelot aconseja, para obtener el máxi- 
mum de calor y de volumen gaseoso. 

Nitrato potásico 84 

Carbón 8 

Azufre 8 

100 

pero tampoco se aceptan estas dosis, aumentan- 
do la proporción del azufre para aumentar la in- 
flamabilidad y hacer so conserve mejor por más 
tiempo: hay que advertir que las proporciones 
no se exige que sean rigorosamente exactas, 
pues las pequeñas variaciones influyen poco en 
los efectos que déla pólvora se esperen. 

Para las pólvoras de guerra se ponían en un 
principio partes iguales de cada uno de los com- 
ponentes; pero mejor conocido el producto se 
fueron modificando, y hasta hace muy pocos 
años las proporciones adoptadas eran: 

Nitrato potá-sico 75 

Carbón 12,5 

Azufre 12,5 

100, 6~ 

España y Francia no se han apartado mucho de 
esta composición, puesto que dosificaban : 

Nitrato potásico 74 

Carbón 13 

Azufre 13 

""íoF" 

2 



10 



POLV 



POLV 



Las proporciones en cjue entran en la actúa- I ses están señaladas en el cuadro que insertamos 
lidad los elementos citados en los diferentes paí- I á continuación: 

CUADRO DE DOSIFICACIÓN PARA 100 PARTES DE PÓLVORA DE GUERRA 





NACIONES 


Salitre 


Carbóu 


Azufre 






75,00 
75,00 
77,00 
74,00 
75,50 
50,00 
84,00 
67,00 
80,00 
75,00 
80.00 
75,50 
75,00 
75,00 
74,00 
75,00 
75,00 
76,00 
75,00 
74,00 


12,50 
12,50 
15,00 
16,00 
14,50 
17,00 
8,00 
16,00 
12,00 
13,00 
10,00 
13,80 
15,00 
15,00 
16,00 
15,00 
12,60 
14,00 
16,00 
15,50 


12,50 






12,50 


Francia 


• De fusil . (2) 


8,00 






10,00 




10,00 






33,00 


Alemania en 1550. 




8,00 






17,00 


Alemania en 1600. 




8,00 






12,00 


Alemania en 1800. 


• 1 Fusil 


10,00 






10,70 


InrflatL'nn 

Italia 


(3) 


10,00 
10,00 






10,00 






10,00 






12,50 






10,00 






10,00 


Pólvora Cliassepot. 


(1) 


10,50 



En las pólvoras de caza es esencial el empleo 
del carbón rojo, tanto por su mayor inflamabili- 
dad cuanto porque se aumenta la proporción de 
nitrato [lotásico, y es necesario compensar la dis- 
minución iiroporeional del carbón con la calidad, 
pues el rojo lleva más hidrógeno que el negro y 
produce su combustión un aumento notable de 
temperatura. 

Por lo demás, casi todas las naciones adop- 
tan la misma composición, que sólo modifica al- 
gún que otro fabricante por razones de econo- 
mía industrial. 

Antes la fábrica de Esquerdes (Francia) em- 
pleaba: 



Nitrato potásico. 

Carbón 

Azufre 



78 

13 

9 



100 

pero hoy ha variado algo, y en España y gran 
parte de Europa se dosifica á: 



Nitrato jiotásico. 

Carbón 

Azufre 




y en Alemania y algún otro país del Norte, 

Nitrato potásico 78,50 

Carbón 11,50 

Azufre 10,00 

100,0Ó~ 
que juiede decirse que es también la misma com- 
posición anterior. 

En cuanto á la pólvora de mina, en que lo 
esencial es una gi'an producción de gas, con in- 
flamación rápida }' poco precio, se disminuye la 
cantidad del nitrato potásico aumentando las 
proporciones de los otros elementos; sin embar- 
go, hay muchas variedades; pues en tanto que 
unos buscan la econonn'a otros prefieren la rapi- 
dez, la fuerza e.\pansiva ó la cantidad de gases 
desarrollados, pudiendo citarse las composiciones 
siguientes como las más aceiitadas: 



Países y cla.ses de pólvora 


Salitre 


Carbón 


Azufre 


Total 


/ Númei 1 


62,00 
65,00 
67,00 
70,00 
75,00 
72,00 
62,00 
40,00 


12,00 
15,00 
17,00 
18,00 
15,00 
15,00 
18,00 
30,00 


26,00 
20,00 
16,00 
12,00 
10,00 
13,00 
20,00 
30,00 


100 


\ Número 2 


100 


España. . . Niíinero 3 


100 


1 Número 4 

( Esiiecial 

i Fuerte 

Francia.. . \ Ordinaria 


100 
100 
100 
100 


( Lenta 


100 



2,^ Trituración. — Entre los muchos procedi- 
mientos que se emplean ó han empleado para ha- 
cer esta operación, citaremos los cuatro más prin- 
cipales, de los que algunos de ellos comprenden 
varias operaciones ala vez; estos procedimientos 
se conocen con los nombres de procedimiento de 
los pi/oncs,dc los toneles, llamado también revolu- 
cionario, de las wuclns, y el bernés ó de Champy. 

Por el procedimiento de los pilones ó bocartes, 
ideado por Harscher en 1435, se colocan las ma- 
terias reunidas en morteros ahuecados en una 
jiieza de madera de encina de 60 centímetros de 
escuadría, y son de Ibrma hemisférica, de 50 cen- 
tímetros de profundidad, con una anchura de 40, 
con la boca rebatida hacia, el interior para que 
no haya proyeccióm de materias ]iorel martilleo; 
el fondo es un pequeño tajo de madera de enci- 
na, con las fibi'as vei'ticales, sobre el cual l)ega 
la boca del ])ilón, componit'-udose cada batería de 
una doblo fila de seis morteros; en algunas fá- 
bricas se colocan dos, eres ó unís mazos en cada 
mortero, y entonces éstos tienen la forma de un 
artesón cilindrico de bronce, con los tajos de 
madera ]iara que reciban el golpe del mazo co- 
rrespondiente. Los pilones son nnos mazos de 
madera de unos 10 kilogi'amos dejieso, con man- 



go de madera de 2 á 3 m. de long. y 10 centíme- 
tros de espesor, guarnecida la boca jior una ca- 
beza de bronce duro, compuesto do 80 % de co- 
bre y 20 de estaño, cuya boca se fija por una cu- 
ña en la caja abierta en la madera; por cada bo- 
carte se ponen 10 kilogramos de mezclay 1 i de 
agua, removiéndolo y mezclándolo todo bien 
con una jialeta de madera, cuI)riéndolo con ta- 
pa de madera también, que deja el hueco nece- 
sario para el ]iaso del mazo, cuya altura de caída 
es de 40 centímetros; generalmente los pilones 
van movidos mecánicamente, para lo que están 
guiados como los batanes de una fábrica de pa- 
ños, y los elevan los alabes de encaje, en los que 
se a]ioyau otros alabes de los mazos, el eje citado 
movido ]ior el vapor, ó por una rueda ó motor 
hidráulico; se empieza la molienda á pequeña ve- 
loeMad , dando 30 golpes por minuto, hasta llegar 
á los 60 goljies al minuto, que es la velocidad 
normal, debiendo estar la masa en un grado de 
Inunedad tal (]ue al golpe del mazo se eleve por 
las jiaredes del mortero, cayendo jtor su propio 
peso, en cuyo caso contiene un 10 % de agua:de 
hora en hora se saca la pasta, agregando el agua 
que sea necesaria, con objeto de que renovando 
las .suiierficies se disminuya el riesgo de ima ex- 



POLV 

plosión, durando la operación once horas y cui- 
dando de no humedecer la masa en la ultima 
hora para que tome consistencia. Los mazos de 
una batería no golpean todos á la vez, sino suce- 
sivamente, para lo que los alabes del árbol mo- 
tor están formando ludices; se empieza por pesar 
el carbón, que se coloca en un cuenco de madera, 
en otro el azufre y el salitre, y se lleva al moli- 
no, empezando por colocar el carhéui, al que se 
añade un litro de agua por cada 1 250 gramos 
próximamente de aquél, y eniiiieza la molienda, 
que dura treinta nnnutos, al cabo de los cuales 
se para la máquina, levantando los jiilones, se 
agregan las otras substancias y el agua necesa- 
ria, removiendo bien, y comienza el batido; al 
cambiar de mortero se vierte la masa en un cal- 
dero de cobre; la masa del segundo mortero se 
lleva al primero, la del tercero al segundo y así 
sucesivamente, rejiitiendo esta ojieración cada 
sesentaminutos. La masa debe recibir unos 30000 
golpes. Al sacar la pa.sta de los morteros se re- 
coge en cuencos de madera para pasar al gra- 
neador. 

Este procedimiento dejó de usarse en Francia 
en 1884, pero todavía se em])leaeu algunos pun- 
tos, y entre ellos en Suiza, donde los pilones es- 
tán sustituidos por martinetes ó bocartes de ma- 
dera también, que tienen un mango, constitu- 
yendo verdaderos martillos que giran alrededor 
de un eje fijo al extremo del mango, y que están 
movidos como los pilones por un árbol de ala- 
bes. 

El procedimiento revolucionario fué ideado en 
Francia en 1791, tanto para fabricar una gran 
cantidad de pólvora en poco tiempo cuanto pa- 
ra evitar los frecuentes accidentes á ijue el siste- 
ma antes explicado daba lugar, pero producía una 
pólvora de calidad inferior, por lo i[Ue fué aban- 
donado alguuos años más tarde; la trituiación 
se hacía separadamente del carbón por un lailo 
y salitre y azuire por otro, ó carbóu y azufre 
juntos y el saliti'e aparte, ó carbón y azufre re- 
unidos y salitre y azufre juntos también, ó bien 
separadas completamente las tres substancias. 

Los antiguos aparatos estaban formados por 
toneles de acero ó madera, montados sobre >in 
árbol horizontal que podía girar; estaban refor- 
zados con listones de madera en el sentido de las 
generatrices, colocados aquéllos en su interior 
para que, formando resalto, se lucra moviendo y 
mezclando el polvo; en el interior de los toneles 
en que se vierte la masa se colocan varias esl'e- 
ras de bronce ó líalas, que son las que trituran 
la masa contenida en los toueles; cada tonel lle- 
va una compuerta para hacer la carga y una te- 
la ó rejilla metálica, subiendo la compuerta pa- 
ra que no salgan las balas jx-ro pueda salir el 
polvo; está dividido en dos departamentos sepa- 
rados por un tabique de madera, y tienen 1">,2 
de longitud por \''\Z de diámetro; las juntas es- 
tán guarnecidas de piel de carnero; las balas, de 
bronce ó cobre, tienen de 5 á 7 milímetros de 
diámetro, y también se ponen de madera dura de 
3 á 6 centímetros de diámetro; generalmente, }' 
sobre todo para las pólvoras de guerra, se empie- 
za por pulverizar primero el nitro solo, que se 
tamiza ]ior tela de mallas de un milímetro; lue- 
go el azufie y el carbón separadamente ó reuni- 
dos; cada tonel se carga con 30 kilogramos de 
azufre y 60 de balas, tamizando el polvo resul- 
tante: para el carljón la carga es de 15 kilogra- 
mos de carbón y 30 de balas, durando la o])era- 
ción dos horas é imprimiendo al tonel ]ior medio 
de su eje una velocidad de 20 á 22 vueltas por 
minuto; jiara las de caza se trituran así el sali- 
tre como el azufre sejiaradameute, ]>ero miidos 
aparte del carbón que ha de entrar en la mez- 
cla, con olijeto de facilitar el trabajo para que 
no se aglomere el azufre; la carga de los tone- 
les es 117 kilogramos de nitro con 7,5 de car- 
1 ón y 150 de balas los ])rimeros, y los otros lle- 
van 45 de azufre, 31,5 de carbón y 150 de balas; 
la operación dura cinco horas, dando 22 vueltas 
por minuto cada tonel: trituradas y tannzad.as 
las substancias hay que proceder á la mezcla, 
como luego indicaremos. 

El procedimiento de tos m«f7a.s reemplazó al de 
los pilones en el siglo iiltimo con grandes ven- 
tajas mecánicas; solue un árbol vertical, y imi- 
dos aun collar, van dos árboles horizontales que 
pueden tener un movimiento de báscida alrede- 
dor de un eje horizontal; dichos árboles son los 
ejes de un ¡tar de muelas verticales de fundición 
gris muy dura y con peso de 5 á 6,6 toneladas 
cada uua,del">,6 de diámetro por O''\47áO"',50 



roi.v 

lio )(riiitiiii;i'UiMlitii >nlirii iiim |iUlnr(irni* hnriron- 
(ni iln 'J III, lid illiiiiii'Iro, (Ir luiiiliiti'iii iniiilili'ii, 
('(III mi r(<l>n|fl(t |uti'a i|n(i iiii cui^ii íiioíd U niAHa; 
Itt |iliilnliiniin ■■niá mmlciililii |i<ii iiini liii'rtc ciiiiii' 
Iriii'i ii'ii lie lAliiic» lili'ii i'iiiiciiliiilii; Hi' liiipiiinx 
iiioviiiiiciilii li lim iiiiiclnii iior un iimlor i'ii>>li|iiíi>- 
rit, mili niK'lii liiiliiinliiiiiMiiin tiiiliinii ihh' ciciii' 
|ilii; lit |>li>\illliilili| lie liin llllli'ldrt ni lirliiil vi'ili 
cnl lincu ijiic nilciiiiU il« iiiilmliini linyn iIcxIÍ'A' 
lliii'llto, lii (|1|« niiiiiiiiilii i'l «liM'li) ((lie cl(il iiicrii- 
Iliaiiiii HU rii|H<i'n: ilcliú» <l« cnilii liilml lioririiiilnl 
liiiy mil» i'ii.<c/fíii, i>ii|i(M'l(> (1(1 oiii'IiíIIk ilc Itoiiic 
(|ii(* iiiTuni'a ü HU \mmt lii iiiiihu (|iifl no tinyit ii^'i- 
rnuli) II lii» luiiilos ili'l iIíhcii y lii ilcjii ciior cu l« 
|ilíitiiliii'niii: iiiiit rn.iHii.ild liriiiirii liiniliirii, |uirn 
rciiinvor In iiiiiiui ilu In |ilnlnli>iiiiii, y otrn mu- 
(•/i7ii i'uyu ciiiti», ili' liiiMico como los «iilciiorc», 
no ii|i(iyii noliro la iiiiicln |«iiiii mcr y volver li U 
iiliilnlomín In iiinsn i|ii(' nriiiülm connivo In iiiiic- 
(n y nillimiiln n clin: ONla» insi'li'lns koii muy iiii 
IHirtniíli':!, imot ilc olio modo |ioiliin linlior snl- 
los |ior In ili'si>;iinlilnil ilii siipciüiii' do Ins mué- 
liis, sioiido el rlioi|lio coiisiviuiiiiin do olio» cnil- 
«» siiliiMoiilo iinin |irodiicii' In ox|ilo8Íóii ; jipío 
pomo In iiiozrln niiioiitonndn on ciortos jmiitos 
liniín oli'Vnr Ins nuiclns y oner Uip>;o ioi|i('iiliiia- 
ínclito oin iicrosniio ovilnr esto clioipic, y al 
electo Ins miielns no so njioyuíi directniíienlc so- 
lile lii plntnronnn, sino quo esláii siispendidns 
por un sistemn de estribos, de modoi|ne, trnien- 
do li tmicla lilire ol .jiio^o ilo tuiseiiln, no puede 
jaiiiiU i'Oj^nr con In plntnt'oniin; ndemns, solirc el 
disco liny una rc¡in'/<rii forinndn por nn tubo lio- 
rirontal do cobro, tnlndrado en sus j;eiiorntrices 
inlorioros; comunica con un )iei)ueño depiisitodc 
agua, del qiu- Ic separa una llave; so emplea pa- 
ra rogar la masa, <|Uo debo cuidarse esté poco mo- 
jada al terminar la operación ; se ha ensayado 
emplear [«ira el riego, en lugar del agua, el acido 
acético y los orines, á cuyas substancias han da- 
do algunos una importancia injustilicada. 

Las materias entran en las muelas después de 
halier sufrido el caibiiu y el azuire una tritura- 
cii'iu ]irevia en los toneles; extendiendo la masa 
regulnrmenle de modo que forme una capa de 
espesor casi uniforme, dan á aquélla próxima- 
mente nn 7 Jior 100 de agua; so hace girar á las 
nmolas con una velocidad de ti'es á cuatro vuel- 
tas por minuto al principio, y se va aumentando 
hasta llegar á 10 en el mismo tiempo, cuidando 
do que no se caliente ni se seiiuc mucho la masa 
con el riego, el que no se hace cuando va ;i ter- 
minar la opcraeiou, para darla consistencia. La 
trituración dura, ]iara la pólvora de guerra, unas 
dos horas y media ; para las de caza cinco la 
pólvora extrafina, la superfina dos y media co- 
mo la de guerra, y la fina hora y media; la du- 
ración depende del grueso que se dé d los granos. 

ElprOKiH míenlo Champí/, emjileado en Berna, 
habiendo recibido el primer nombre del del di- 
rector de la fábrica que le ha perfeccionado, y 
el de bernés del país que le hado origen, se em- 
plean jiara la fabricación de las pólvoras de mina. 
Se emplea el carbón desechado en las otras fa- 
bricaciones, y la trituración se hace con balas 
de bronce en tóceles de hierro y en la forma ex- 
plicada, pero las balas son de diámetros variables, 
siendo las menores de 4,.t milímetros y de 7 á 15 
las mayores; cada tonel recibe 120 kilogramos 
de balas, mitad de 4,5 milímetros y el resto de 
dimensiones mayores y variables, 30,9 kilogra- 
mos de azufre y 27 de carbón, que es la dosis para 
150 kilogramos de pólvora; se cierra el tonel y 
se le hace girar cuatro horas, á razón de 25 á 30 
evoluciones jior minuto, sacando al tinal la mez- 
cla binaria, de la que se ]iouen en un barril las 
cantidades que se dirán, para hacer la mezcla. 

3.» Jfezcla. - Es li operación que sigue á la 
pnlverización, cuando, como hemos visto, ésta no 
se ha hecho al mismo tiempo que aquélla; y 
puesto que nos estibamos ocn]iando, al terminar 
el párrafo anterior, del procedimiento bernés, con- 
tinuaiemos con él, pasando luego á hablar de 
los demás sistemas. Del binario que sacamos de 
los toneles en el último procedimiento, se pesan 
exactamente 14,25 kilogramos, que se ponen en 
un barril de madera, y encima se cubre con 23,25 
de salitre en polvo ó en cristales menudos, resul- 
tando cada barril con: 

Kilogramos 



roi.v 



(|lin rorreupondcn ái 



,Hnlilro. 
A/ II fio. 
(■«rbiíii. 



Kll ow«nio« 

fl'J 
20 

18 

100 



Salitre. 
Azufre. 
Carbón. 



3-2,25 
7,50 
6,75 

37,50 



y ni fueran otin» In» propoieioiii n do lo» com|iO- 
noiitoN, m* iiiodillcnrinfi hm cnntidiiilcs en U r(da* 
cion coiiveiilonlo; luf piopnindon lim loiielrn ■« 
llovnii li loH iiir^elndoroH, (pío ton toiiclox do eiio- 
ro que contioiion (io kilogninioH do bala» de co- 
bre lie l,,'i milimetroH, y so vierto en cndn tonel 
ol eonlonido dol bnrril, ni i|iio na lineo girar con 
luin volocidnd do '2.'i n 30 viioltnn |>or ¡niiiutodii- 
rnnto cuntió liornH, voitiendo liiogocl coiitoiiido 
en una nmiihnilorn donde so remueve ligernnicnto 
y so llevn on bnirilcs ni tnllor do grniieado. 

Tnmliiéii so lincí^ In mezcla en toneles para los 
otros procediinientoH, empbnndo pnin 100 kilo- 
grninoH do mezcla 150 de Imlas de bronce de Iom 
diinotiNioncH ordiiiurias, haciendo girar á los to- 
neles de enero por espacio de Irca horas con ve- 
locidad de 10 vueltas por minuto. La ogioración 
sólo diliiie do los procedimientos cx|ilicado8 on 
la dosificación de las materias. 

4." Coinjinsidn. - Viene dcs]iués el prensado 
(lo la mezcla, que cuando la trituración se ha he- 
cho con bocartes no es necesario, pero en otro 
ca.so hay que prncticaile; si se han empleado las 
muela.s, al terminar la triturncii'n se hace dar 
n éstas media vuelta en diez minutos, lo que so 
hace á mano con un mecanismo de engranajes, 
que se puede hacer obrar parándola transmisiiín; 
en otro caso el preiisadoy fabricación (/•• galleta, 
esto es. pasta unida, se hace entre rodillos de GO 
centímetros de diámetro, de los que el inferior 
es de madera y de bronce el superior; están se- 
parados 1 o 2 centímetros; la masa va sobre 
una tela sin fin que al salir de los cilindros la 
.leja bajo forma de torta, con una dureza extra- 
ordinaria ; otras veces la comiiresión se hace 
entre ]ilacas de ebouita, y para determinar el es- 
pesor de la galleta se emplea un cuadro de ma- 
dera, de altura variable, que se coloca sobre la 
placa de ebouita, vertiendo la masa en el hueco 
(¡ue deja, enrasándola con una regla de madera; 
se (¡uita el cuadro, se coloca encima de la masa 
otra jilaca de ebonita, otra nueva capa de masa, 
y así sucesivamente hasta la altura que ¡lermita 
la prensa hidráulica, en que se coloca todo, lle- 
vando la compresión hasta unos 40 kilogramos 
¡lor centímetro cuadrado. 

5." Graneado. - Empezaremos porel procedi- 
miento bernés, para el cual el graneado es la ter- 
cera operación que se hace en el aparato llamado 
í/raneador; consta de un artesón semicilíndrico, 
sobre el cual, y auna cierta distancia, van mon- 
tados sobre un eje horizontal dos toneles igua- 
les, de madera de encina, separados uno de otro, 
y cada uno con el fondo interior lleno y el otro ó 
tai * ^on una abertura circular en el centro de 60 
centímetros de diámetro, siendo el tonel cilin- 
drico de 1™,75 y 63 centímetros su altura:ambos 
van perfectamente acuñados al eje, con el que 
pueden giiar; cada tonel lleva su puerta lateral 
de 35 centímetros ]ior 60, cerrada con cuatro per- 
nos de cobre ó latón ; uno deis toneles hace el 
graneado, el otro el alisado de los granos, lla- 
mándose resjiectivamente graneador y alisador; 
en la suiierficie lateral del primero, y por el exte- 
rior, hay 12 pequeños álabesque giranel tonely 
levantan y dejan caer un martillo cuyo mango 
va fijo á charnela en el borde del artesón; el 
martillo, al goljiear sobre el tonel en el giro -Je 
éste, hace desprender la pólvora que se hubie- 
se adherido á sus paredes; por la abertura del 
graneador pasa un tubo horizontal de 2 centí- 
metros de diámetro |ior 40 de longitud, que se 
une por otro encorvado á una bomba impelen te; 
el citado tubo, llamado regador, va cubierto en 
su generatriz inferior por una serie de agujeros 
capilares; para hacer el graneado se empieza por 
cargar el graneador, abriendo la compuerta, con 
100 kilogramos de pólvora menuda, procedente 
de la desechada en operaciones anteriores por 
demasiado pequeña, ó de la angulosa que ha sa- 
lido de los pilones, convenientemente molida; 
ésta recibe el nombre de núcleo; se cierra la com- 
puerta del tonel, so hace girar el graneador á 
razón de 10 vueltas por minuto, y se riega con la 
bomba hasta darle un 5 por 100 de agua; la pól- 
vora con esto queda mojada en su superficie, y 
después poi- la abertura circular del tonel, sin sus- 



POLV 1 1 

tionder ol (nlro, Hviii nietirndo, lilln(rr«rii'. ;'• VI- 
I' la fio (lo I* ijiio ito va > ;' n 

I' )'> la (■(ffDprt-ni'.ii, Vi! . n 

lell.ir . i,,|.. I . .1 

un ir^'llliilf. i 

otKih 50 kll< I 

nilniíia foriii 

taolóii u niii 1, 

011 cuyo cano lu, i|(-iitn|ii> y vitela ol ){iaiiea<i(#r en 
el nrloiu'iii ó aiiianaflrra (jui tieno dottajo, 'lo U 
(jilo MI rocogo la |K,lviiia, nbri' ' i- 

ta que ll(>va la nmiiiuidrra, v ■ 

rritoN coloeadoN debajo; |M>r ' i 

o|>oriicióii no liiviorton do tf . 

renta iniíiiitoH iHir carga dol p'i •■• 

non granoa rwloiidoii (jiie «ul» Inlla rlnaiticar, 
nlinar y nooar, únican o|>eracionoii del jirocefli- 
miento bornes. 

Aparto de tríe medio hay otro» do* para ict»- 
iioar: ol ilr erilia» y ol dr rudith.t "■ • ■ " n- 
grrvt. DoHpuén que la iHilvorahanii ;- 

ta o|H'raciiin en cualquiera delo»>)ii ,9 

de tritiiraeíiiri 80 pone li nocar durant<- doii dios, 
al cabo de los cualoB hc tritura la galleta cim nia- 
zos y sobro tnjoH de madera, obtenién>losc don 
clases do iiroductos: la pasta dura y la blanda, 
formada esta iior granos y polvo que «e sejiaran 
por el tamizado. 

Kl graneador de criba se com|ione de una cri- 
ba y dos tamices 8U|ier]iue8to3 y de forma ci- 
lindrica; el superior ó guillame es la criba con 
fondo de nogal agujereado, que lleva un disco 
elíptico de nogal también, y se termina snjierior- 
mente por un embudo porel que se vierte la fnjl- 
vora que 90 va á granear; nn movimiento de r«í- 
rt'n hace tomar movimientos inde|iendientes al 
guillnme y su disco, así conioálajiólvora ((110 .se 
divide, y cuando los granos .son suficientemente 
|ie(iueños pasan por los agujeros del fondo y caen 
al primer tamiz de fondo de cerda ó tela metáli- 
ca, ó nn parche de pergamino, ó á una caja lla- 
mada huehei cuando se buscan igualaciones dife- 
rentes; de la hucha iiasan al tamiz, si ya no ha- 
bían caído en éste riirectamente, y sólo le atra- 
viesan los granos que tienen la dimen.sión que se 
busca y los más delgados, reuniéndose todos en 
el terctr tamiz llamado igtinlador, de fondo de 
seda o jiergamino, con agujeros por los <|ne que- 
jan los granos demasiado tinos: el disco tritura- 
dor ó torta de la criba es lenticular para poder 
dar efecto y tiene 21 centímetros de diámetro 
con 55 milímetros de esjiesor en el centro y 45 
en los bordes, siendo el diámetro del guillame 
60 centímetros y los agujeros de éste son de 5 á 
10 milímetros: el gianeador para jHilvora de ca- 
ñón los tiene de 4 milímetros y jiara la de fusil 
de 2. En Alemania y Francia se cnijilea la má- 
quina de granear de Lefebre, que tienen ocho 
grupos de cribas en los vértices de un bastidor 
octagonal puesto en movimiento de rotación por 
medio de un eje vertical: cada sistema de cribas 
lleva un embudo, un guillame con su torta, un 
graneador y un igualador, y deliajo un gian to- 
nel que abarca toda la máquina para recoger el 
polvo V granos menudos que han de volver al 
amasador. Este sistema da un rendimiento de 
buenos granos de 0,60 á 0,70 para pólvoras de 
caza, y sólo de 0,50 á 0,60 ]>ara las de gueira. 

£1 graneador Congreve es bastante comjilica- 
do: en su esencia se compone de ties jiaresde ro- 
dillos de latón de 60 centímetros de longitnd 
por 18 de diámetro, cuyas superficies exteriores, 
en lugar de ser lisas, llevan labrada una serie de 
pirámides cuadradas en punta de diamante, de 2 
mm. de altura las de los cilindros sujieriores y 
algo menos las inferiores; la galleta se colcxa en 
una caja cuyo fondo, especie de émbolo, tiene un 
movimiento alternativo de elevación y descenso 
]iara presentarse al nivel de cada par de cilin- 
dros; una tela sin fin recoge la pólvora que sale 
de la caja; cuando está llena, por una abertura 
lateral conduce á la galleta al primer par de ci- 
lindros que la tritura, y al salir cae en una an- 
cha criba cilindrica y cuyas mallas detienen la 
pólvora gruesa destinada á la artillería, cayendo 
la que ha jasado á otra criba de mallas finas que 
sólo deja jrasar el jiolvo que cae en una artesa 
inclinada también que la lleva á unos toneles, de 
donde pasa á las muelas para form.".r nueva pas- 
ta; tollos los elementos de la máquina están im- 
pulsados con excéntricas que hacen tomar á las 
cajas, cribas, etc., un movimiento alternativo 
con sacudidas pequeñas y continuadas, quedan- 
do movimiento a los granos hacen el servicio 
como las limjiiadoras de granos, á las que se ase- 



12 



POLV 



enejan algo. Esta máquina da gi'andes rendi- 
mientos ])orque no pulveriza la galleta, y por lo 
tanto los residuos que han de pasar de nuevo á 
las muelas son en pequefia cantidad. 

Claro es que todos los aparatos que vamos dcá- 
oj'ibiendo son ctros tantos tipos que cada f'áliri- 
ca modifica después con mejor ú peor criterio, 
pues no es posible pensar en describirlos todos 
en un artículo que, por la índole especial del 
asunto que trata ha de resultar, siendo muy 
compendioso, excesivamente largo. 

Para las pólvoras de grano grueso que se des- 
tinan á la artilleiia de gran calibre, el graneado 
se hace mejor cortando la galleta con cuchillos 
de bronce ó cobre movidos por procedimientos 
mecánicos; pero aquéllas cuyos granos han de ser 
todos de una forma especial se hace un verdadero 
moldeo de la masa, sin pasar jior la galleta, con 
la que so obtienen las formas de pólvora buena, 
cilindrica, prismática, paralelepípeda, esférica, 
etc., pudiéndose esta última forma obtener de la 
pólvora angulosa, para lo que se la coloca en sa- 
cos de fustán que se llenan hasta la mitad, ce- 
rrándolos bien, y á los que dos hombres cogen 
uno jior cada extremo y dan un movimiento de 
rotación alternativo, análogo al que em|ilean los 
mineros y avellaneros para hermosear su mer- 
cancía; este movimiento desgasta las aristas y 
ángulos, pero tiene el inconveniente de que con- 
vierte mucha cantidad de pólvora en polvo. 

La pólvora prismática empleada en los cañones 
rayados de gran caliljre que se cargan por la re- 
cámara, segiín hemos dicho se hace con mol- 
des, los cuales son prismáticos hexagonales y en 
cada una de las seis caras laterales hay otros 
tantos pequeños cilindros normales á ellas, con 
lo que el grano comprimido es hexagonal y está 
como atravesado )ior seis tubos, siendo las di- 
mensiones de estos granos 7 milímetros de radio 
por 25,10 milímetros de grueso, cargándose en 
la pieza en el sentido de su longitud. ' 

6.'^ Tamizado y limpia de los granos. -Co- 
mo cada una de las operaciones que vamos ana- 
lizando no se hace aisladamente, ya hemos di- 
cho sobre este jmnto cuanto podíamos decir. 

T." Pavonado. - El abrillantado de la pólvo- 
ra que se conoce con este nombre se hace prin- 
cipalmente con las pólvoras de caza; en el pro- 
cedimiento bernés (lijimos que en el eje del gra- 
neador había montados dos toneles, el granea- 
dor y el alisador; en éste se introducen 200 ki- 
logramos de pólvora ya graneada y clasificada, 
y mientras que funciona el graneador va tam- 
bién girando el alisador, operación que se con- 
tinúa por cuatro horas, con lo que cjueda bri- 
llante y sufre una compresión especial, asegurán- 
dose al cabo de dicho tiempo si ha adquirido ya 
el grado de den.sidad conveniente, á cuyo efecto 
se pesan 6 gramos del grano alisado y se colocan 
en una prolieta, en la que se debe tener señala- 
da la altura á que ha de llegar; el grano alisado 
se seca por los procedimientos que diremos. 

También se emplean toneles más complica- 
dos, que son de forma ovalada, divididos en 
cinco departamentos por tabi(|ues de madera, 
llevando cada uno su compuerta, de modo que 
se presentan como cinco toneles adosados por 
los fondos; en su interior llevan un listón cua- 
drangular para aumentar el rozamiento; estos 
toneles giran alrededor de un eje horizontal, pa- 
sando la pólvora, al salir, á unos cedazos clasifi- 
cadores análogos á los explicados ya en otro 
lugar, y de éstos pasan por una tolva á los to- 
neles en que se recoge. En Francia los toneles 
de abrillantado están divididos en dos jior un 
fondo iutermedio, cargándose en cada uno 250 
kilogramos de pólvora y haciendo girar á los to- 
neles con velocidades comprendidas entre 5 y 15 
vueltas por minuto según la marcha de la ope- 
ración; dura ésta para la pólvora de fusil de nue- 
ve á doce horas, ])ara la de caza fina veinticua- 
tro, para la superfina treinta y seis, y cuarenta 
y ocho para la llamada especial. En Holanda se 
pone en los toneles grafito ó plombagina, pero 
es poco conveniente, porque si bien el brillo es 
mayor, disminuye notablemente la inflamabili- 
dad de la pólvora; en otras partes se sustituye 
la plombagina con azufre, pero debe tenerse en 
cuenta que si el alisado se lleva á un alto grado 
la pólvora arde más difícilmente. 

8.'' Secado. - El desecado es una operación 
importantísima, pues si es demasiado rápido 
puede dar lugar á varios defectos ; como por 
ejemplo, si está húmeda y sin pavonar, una rá- 
pida desecación hace .salir á la superficie el sali- 



POLV 

tre, apilonándose los granos; además, la rápida 
salida del va]ior foraia en la masa unas estrías 
que hacen dLsndnuir su densidad mientras que 
aumentan la superficie, con lo que resulta más 
higrométrico el grano ; por otra parte produ- 
ce más pérdidas en el refinado. Esto oldiga 
á procurar ])rimero la desecación espontánea en 
lugares ventilados y á temperaturas de 15 a 20°, 
ó bien exiiouiéndole á un .sol no muy abrasador, 
extendiéndola en secadores; á veces, después de 
una primera desecación en la l'orma dicln, se 
ponen los secadores en estufas ó bien en secado- 
res calentados por el vapor de agua. La canti- 
dad de agua que debe conservar la pólvora va- 
ría entre 0,75 á 1,05 por 100. 

9." Jlffinado. - Tiene por objeto limpiar la 
pólvora del jiolvo que pueda tener y hacer la cla- 
sificación definitiva; .se hace de ordinario en sacos 
de terliz por un procedimiento análogo á uno de 
los de abrillantado que explicamos al tratar de 
esta operación; el polvo que sale á través del te- 
jido se recoge en una caja; la pérdida que la pól- 
vora sufre es sólo de 0,00143 del peso de la some- 
tida á la limpia; se coloca también en láminas de 
pergamino ó de seda para hacer la clasificación. 

10.^ Embalaje. - El embalaje es operación 
delicada, tanto por la inflamabilidad de la ma- 
teria cuanto por las precauciones que deben to- 
marse [lara su buena con.servaciém ; se debe em- 
paquetar en cartuchos de papel impermeable, 
ojirimíéndola con atacaderas de mailera, cuyos 
paquetes se cierran después cuidadosamente en- 
volviéndolos en otros de papel lúerte, que se en- 
goma para hacer el cierre; cada paquete debe 
coutcuer un ¡leso conocido, que se estampa en la 
etiqueta que le cierra. 

11.^ Pruebas. - De este asunto ya hemos ha- 
blado al tratar de la teoría de este })roducto;sin 
embargo, y ajiarte de lo dicho entonces, se debe 
observar el color, que debe ser negro pizarroso; 
el alisado, que no ha de ser demasiado perfecto; 
los granos, que deben ser iguales, al oprimirlos 
entre los deilos deben crujir como indicio de su 
limjíieza, no manchar la mano ni partirse ; colo- 
cando una pequeña cantidad sobre un pajiel y 
prendiilos, deben arder tan rápidamente que no 
quemen el papel. 

La pólvora buena tiene una densidad de 0,83 á 
0,97, esto es, que un litro pesa de 830 á 970 gra- 
mos; el peso específico de los granos varía entre 
1.60 yl,S7, y la densidad absoluta, ó cuando los 
granos están privados de aire, es 2; la humedad 
le es perjudicial en alto grado, jiues disminuye 
la velocidad y la precisión del tiro, y hasta pue- 
de cscHpir el salitre arrojándole á la superficie; 
no es inflamable por el choque, pero sí si éste 
se verifica entre dos hierros, ó entre hierro y 
acero, ó en cualquier otro caso que jaieda pro- 
ducirse una chispa, ó en el de hierro sobre co- 
bre ó mármol, siendo la explosión inmediata en 
el choque de cobre contra cobre; se inflama si 
la temperatura se eleva ráiiidamente hasta ser 
sujierior á 270", pero calentándola lentamente 
no se inflama, sino que se funde el azufre que 
puede desaparecer ]ior evaporación. Para dismi- 
nuir la inflamabilidad en los almacenes se han 
hecho muchos ensayos, habiendo propuesto Pio- 
bert mezclarla con carbón tamizado, al que un 
segundo tamizado al ir á usar la pólvora separa- 
ba, en tanto que otros han propuesto otras mez- 
clas con materias inertes; la velocidad de com- 
bustión varía según la pólvora y la presión : al 
aire libre está com]ireudida entre 8 y 17 metros 
]ior .segundo, creciendo rápidamente con la )ire- 
siiúi, llegando en un cañón de gran calibre á 
300 metros por segundo; en el vacío arde difícil- 
mente y se inflama sin explosión. 

Según los análisis de Bunsen y Schischkoff, 
un gramo de pólvora produce 178 centímetros 
cúbicos de gas, reducido á O" y 760 milímetros 
de presión, siendo los productos gaseosos el 
31,38 por 100 y los sólidos el 68,06 por 100; la 
composición es: 

PAK.\ 100 PARTES 

Sólidos. - Peso 

Sulfato potásico 62,10 

Carbonato potásico 18,58 

Hiposulfito de potasa 4,80 

Sesquicarbonato amónico 4,20 

Nitrato potásico 5,47 

Sullúro de potasio 3,13 

Carbón 1,07 

Sulfocianuro potásico 0,45 

Azufre 0,20 



POLV 

Gases. - Volúmenes 

Ácido carbónico 57,67 

Nitrógeno 41,12 

Oxido de carbono 3,88 

Hidrógeno 1,21 

Hidrógeno .sulfurado 0,60 

Oxígeno 0,52 

Esta composición cambia con la presiónala 
que la comluistiun se verifica. 

El calor de combustión es, según Roux y Sa- 
nan, de 807 calorías por kilogramo para la pól- 
vora de caza, 753 la de cañón y 570 la de mina; 
claro es que tampoco estos números son fijos, 
pues dependen de la compo.sición de la mezcla: 
las temperaturas de combustión, según Pon- 
tean, 5 870° en la primera, 5 500 la segunda, yla 
última 4 240, con ¡iresiones, al decir de Sarrau, 
de 3 989, 4168 y 3 792 kilogramos respectiva- 
mente. El análisis químico de una pólvora es 
operación larga y delicada, cuando se trata de 
conocer la jiroporción y naturaleza de sus com- 
ponentes; se enijiieza por determinar el aguahi- 
grométrica que contiene, pesando una cantidad 
de la materia que se pone bajo la campana de la 
máquina neumática, en que se hace el vacío de 
tiempo en tiempo durante algunos días, colo- 
cando una substancia absorbente de la hume- 
dad, y, pesando después, pordilerencia se obtie- 
ne dicha cantidad, ó bien se la coloca en un tu- 
bo en U á 60 ó 70°, al que se hace cruzar una 
corriente de aire seco. Se tratan después 10 gra- 
mos de pólvora seca por agua caliente; para di- 
solver el nitrato se filtra en un filtro seco que 
se ha pesado previamente, se lava, seca y pesa; 
restando de este peso el del filtro se obtiene el 
de la mezcla de azufro y carbón; se separa todo 
el precipitado del filtro pesándole de nuevo; to- 
das estas pesadas y las siguientes se van ano- 
tando y expresando las circunstancias en que se 
han hecho; .se recoge todo el precipitado ya pe- 
sado en un pequeño frasco, y se le trata jjor el 
sullúro de carl>ono disuelto en igual volumen 
de éter; el azuire sexlisuehe y queda sólo el car- 
bón, que se recoge en un filtro con las mismas 
precauciones que se dijo antes, y se obtendrá, 
por diferencia, primero el nitrato, y después el 
azufre y el carbón directamente; también se po- 
día obtener directamente el azufre eva¡iorando 
la disolución hasta la sequedad. El carbón así ob- 
tenido no es carbón puro, por no haber sido 
completa la carbonización del componente; ade- 
más contiene varias cenizas, y todo esto influye 
de una manera notable en la calidad de la pól- 
vora; así, pues, hay que hacer el aniilisis del 
carbón pesando un gramo perfectamente seco y 
mezclándolo con 20 de oxido de cobre calcinado 
recientemente y seco, colocándolo todo en un 
tubo de vidrio ]ioco fusible de unos 5 decíme- 
tros de longitud, abierto en una de sus extremi- 
dades y que se cierra á la lámiiara en punta por 
la otra; se pesa el óxido de coliie puro de que se 
llena el tubo hasta unos 3 centímetros de la boca 
y se coloca sobre un hornillo de jialastro, adap- 
tando á la boca dos tubos en U que comprendan 
•un aparato de bolas de Liebig, cuyos tubos con- 
tengan el primero ó más próximo á la materia 
en ensayo, ¡liedra pómez pulverizada con ácido 
sulfúrico concentrado; el aparato de bolas con 
una disolución de potasa cáustica, y el último 
tubo como el primero, y la extremidad del últi- 
mo tubo en comunicación con un frasco aspira- 
dor provisto de un tubo con (nedra pómez sul- 
fúrica; el primer tubo se pesa separadamente 
antes de la operación, y reunidos los otros dos; 
se da fuego al hornillo, pero sólo en la jiarte que 
contiene el óxido de cobre, y cuando se Impues- 
to al rojo en una extensión de unos 20 centí- 
metros, se va aproximando el fuego á la mezcla 
de óxido y carbón, con lo que se verifica la des- 
composición de éste, ó mejor su transformación 
en ácido carbónico á expensas del óxido de co- 
bre y formación de agua que queda libre y pasa 
con el ácido por los tubos, quedándose en el pri- 
mero el vapor de agua, y en el último y el aparato 
de bolas el ácido carbónico, continuando así has- 
ta que el fuego haya cubierto todo el tubo; se 
quita el fuego, y cuando se ha enfriado el tubo se 
rompe la punta y se une con caucho á otro tubo 
con potasa cáustica, y vertiendo agua del frasco 
aspirador, se obtiene una corriente de aire, para 
que obligue á pasar los gases que había en el 
tubo, depositando en los ti'es tubos toda el agua 
y ácido carbónico que no había pasado, y se en- 
contrará en el que contenía ácido sulfúrico toda 



TOhV 

p1 iit!»». y <"< "1 «|M>r«to lio ImiIm ol AoMo (<Arbó- 
liji'ii i|iia nii uliluiiilri^ii |icir<liliTi'iii'i<t de jitmcUii. 
KxtA» i>|ii'l'ilricihri< nuil IllUV <ll'li>'ililltii, |>lll<ll |MI' 
iliorii liíilxr lililí i'oiilronH|>irit«li>ii i|iie iiiutilixwo 
U px|><'in<iiriii, 

¡Hi< mil'» n¡i>ff(f» ilu /Híliiim» nnjra». - lia- 
blonilii niili'iiln tiiiiliix iiiiiililinti'iiiiioii lo* itrinii' 
nioiitiM iln tixliiH lux iiiiriiiiii'H, liin |nilv(iinii linii 
■illl'iil» liuiiliii'li liiH viil'iariiiiii'H miiiHÍ|{iui>iilim á 
liiH iiix'cniílnilt'H lio liin niiiivii» iiriimn, |iiiiliviiclo 
onUlH Villiili'íolii'H illiM^till' il I» i'ulll|i<iKÍrli'>n, il liui 
piu|iuroiiiiieH do lo» i'(iiii|«"Iic'IiIiin y ú la liuiiia y 
liiiimfto do lim nniiiiw; iiiMi|>.ilid(>li<>x |iiir el iiio- 
iiii'iilii dr lux |ii>lviims (<ii i|iiutMili'iUi liM liiiüliioii 
iMmi|nim'iili'H, puiliMiiu» i'ilnr las Biguií'iito» ou- 
trt< Dtruii: 

PtUninm frnneesa» pitrit arlilleria. - Miire«8 
C^, C, .S7'', SI'', Sf: w (•omiioiioii do 76 ¡mr- 
tos <Ío nitriito notiUieo. 16 do cuilu'ii y 10 do 
azilIVo; liituinoiiin ooii imiolii» y luoiisiidii; la 
más iiioimilii, 1« C, lioiiosiis kiiuicih ooiiiproiidi- 
diis oiitio li.'J y (i.Siiidimotriis, ontruiulo 1 SOO 
011 kiloxiMiio: lio lii .s'/'' Sillo cntiiin 360, tio- 
ncii un nnioso de 10 niilíiiictros, yes nuls ilonsa 
quo I» iiiiloiiur; li» SI'- siiln ooiitioiio 100 gmiios 
por kili>í;riuiiii, son oilíiidiiiiis, npliiimdos, de 12 
niilfinotios do iiltniíi y 21 ilo dminolio; so oorta 
oon oiii'hillu. 

Las (iiilvoms do marea /?, jwra eafionos revól- 
ver, oon la niisniíi oomposioión, contiene el ki- 
lo);ranio do 7fiO á 800 ^'ranos; con oar^jas do 84 
gramos, en oañoiics ilo;!7 milíniotros, da al pro- 

Í'cotil lina velocidad do 410 metros porsojíundo; 
a prismática /'/i' tiene mayor cantidad de ni- 
tro, pues so eleva á 7S partos, lialiiendo dismi- 
nuido el azulre á 3 solamente, y quedando. ]inr 
lo tanto, 19 jiara el carlióii; son granos de nú- 
cleo hueco, do 2, 5 milímetros, que mezclados con 
polvo y comprimidos l'orman galleta de 7 milí- 
luelros; graneados con cilindros y pavonados .se 
obtienen prismas do 2r> miliniotros, con un agu- 
jero central do '.>, ontnindo do 22 á 23 granos 
por kilogramo; so emplea en cañones calilues 
37 á 42 centímetros; para los de 24 á 34 se em- 
plea la /'/>-, igual en su aspecto al anterior, y 
3ue sólo diliere por ei tamaño ilel núcleo, suce- 
icndo otro tanto con la /7j^ destinada á los 
cañones de 14 á 16. 

Para fusil se emplea la pólvora marca B, cnya 
coni|iosición es la de la antigua pólvora Cliasse- 
pot (V. el cuadro auteriorl, hueca, de im milíme- 
tro- La F', marcada (2) en el cuadro citado, para 
cartuchos del fusil de 1S74, hueca, á 0,8 y 1,4 
milímetros; la P- composición de la (3) del cua- 
dro, do las mismas dimensiones que la anterior, 
entrando en kilogramo de 1 500 á 1 600 granos 
para el fusil Kropastschek; la F^, de igual com- 
posición que la última, granos perforados, de 1 
y 1,S milímetros, y de 1 000 á 1 200 granos por 
kilogramo, ó sea próximamente al ( eso de gra- 
mo por grano para cartuchos modelo 79 del fu- 
sil do 1S74. 

Pólvora inglesa marca !. g. r. p., de grano 
grueso, para cañones rayados, con 76,40 de ni- 
tro, 14,80 de carbón y 8,80 de azufro, granos 
angulosos, alisados, con grafito, entrando en ki- 
logramo de 28 600 ,á 28 700 ; se fabrica desde 1 860 
t)or encargo d' Armstrong para su cañón rayado 
e pequeño calibre. La cilindrica inglesa hueca 
en forma de cono truncado, de 22 milímetros de 
diámetro por 15 de grueso y 7 el de su cavidad. 
La silícea inglesa, así llamada por el aspecto de 
guijo de sus granos, es comprimida, partida con 
cilindros al tamaño de 15 á IS milímetros, pa- 
vonados con grafito ; se emplea en cañones raya- 
dos que se cargan por la recámara. 

La pólvora de guerra española para fusil se 
compone de 74,84 de nitro, 13,32 de carbón y 
41,84 de azufre; se emplea también para caza. 
En las pólvoras proijrcsiras, ideadas por Rod- 
mau en 1860, y que se preparan por procedimien- 
tos especiales debidos á Alizaury Maxim, que ob- 
tienen hasta 20 graduaciones según la rapidez de 
intlamación, el núcleo es de pólvora instantánea 
y las envolventes de pólvora lenta; después de 
lo que dijimos al principiar este estudio, dete- 
rioran poco las armas y se aprovecha toda la 
pólvora, lo que no sucede de ordinario con las 
instantáneas; se explota en la fábrica de John 
Alall & Sons de Faversham. 

La pólvora Krupp, de su invención, es de gran 
alcance y fuerte exjilosión encerrada hermética- 
mente ;no explota al aire libre, ni hay por lo tan- 
to el menor riesgo de accidentes; aun cuando no 
se conoce su composición, se cree que sea la de 



I 



POLV 

U |K%lviir« nrillnnrja con pro|iorolnii«ii oii|i«cialM 
<ln DUK eti'iiionto» y prupitraiión «iixcinl Inni- 
Ilion ; priidiii'u |hico liiinin y e« de rolur de cho- 
co I ule. 

/'ii/ivfru lUrivada» lie la ntgra. l'Atvoniii de 
iiiíhii. - Vanioii & iMMiparnoii ahur» <le uiin mnim 
iiiiporliiiilo do In (Hilvorn: la ilmtinaila li la «X- 
pliiluoioii du canternH y iiiinaN, |>erfor*clón do 
irniplen, excavación fio terreno", voladura <lc 
liarooK y granilo» rooiiH, ele. Claro en qiin la* 
iKilviira* negrim il ordinariiia pueden empleurMí 
oon tal itlijolo; y hí he Iiukou economía, bant^irá 
niiidilioar laH prii|HiiTÍones negúii licmu» indicado 
aiiteriiirinoiito; pero iioh vainoH li ocupar aqu( 
oH|i(>oialiiioiito de las pólvornN quo no son apli- 
cable» ú la guerra y cuyo conocimiento ea de 
miÍH intcró» ]ior «ua condicione» cH|iccialeB y por 
.un u.to ciuilinuado, miciitras que la de aquilla 
es iiitormitonln por sus electos, que en la ]iri- 
mora .hoii do lágrimas y desolacimí, y en la se- 
gunda do actividad, de vida, de aumento de la 
riqueza de un país, pudiondo compararse la» |m)I- 
vorii» de guerra á un volcán sujeto á crnpcioncs 
más ó menos periódicas, y las do mina al boné- 
lico calor del Sol que todo lo vivifica. 

Las pólvoras derivadas de la negra pueden di- 
vidirse en cuatro giu]>os, según que á los ele- 
mentos do aquélla se agreguen otros nuevos que 
modifiquen sus efectos, ó bien que se suprima 
el carbón, ol azufro ó el nitrato |)otásico, sin [icr- 
juicio do sustituirlos por nuevos elementos. 

Primer grupo. Compwstos de pólvora negra. 
- Aparecen en primer térmico en este grupo las 
pólvoras que no siendo útiles |>arala guerra no 
tienen otros componentes que los de la pólvora 
ordinaria, pudiondo citarse como de muy buenos 
resultados aquella cuya composición es: 

Partes 
en (leso 



Nitrato potásico 66,03 

Carbón 23,52 

Azufre 10,45 



100,00 



La pólvora Bcnnct se presenta después, que se 
maneja muy fácilmente y es de gran fuerza: no 
es más que una pólvora ordinaria á la que se 
agrega cal ó cemento para aumentar su cohesión: 
era de gran emjileo antes de la aparición de la 
dinamita; su composición es la siguiente: 



Nitrato potásico.. 

Carbón 

Azufre 

Cemento 



Partes 
en peso 

64 

18 

10 

S 

100 



La pequeña cantidad de cemento que entra 
en la composición sirve además para preservarla 
de la humedad, pero acaso no sea éste el único 
efecto que se produce, pues parece que el que los 
granos de pólvora no se hallen en contacto ínti- 
mo, sino separados por una materia inerte, faci- 
lita el desarrollo de los gases, que ejercen el má- 
ximo de su fuerza proyectiva en el menor tiem- 
po posible, y ya en el sitio de Belfort, en 1870, 
se agregaba á la pólvora , para aumentar el al- 
cance del tiro, aserrín de madera, si bien tenía el 
inconveniente de ensuciar las armas con la ceni- 
zas del aserrín; este inconveniente no existe para 
los trabajos de mina, y por nuestra parte hemos 
empleado con éxito en esta clase de obras mez- 
clas de dos tercios de pólvora con un tercio de 
aserrín; el efecto de dislocación es sorprendente. 
Esta propiedad también es conocida de muchos 
cazadores, que agregan á su pólvora cal viva 
recién calcinada, ]>ulverizada y tamizada, cuyo 
peso no exceda de la cuarta parte de la pólvora; 
bien mezclado todo, se aumenta el alcance en 
una tercera parte. Acaso, fundado en el mismo 
principio. F. Fewaadj, de Hobzhausen, ideó nna 
pólvora de caza compuesta de: 



Nitrato potásico. 

Carbón 

Azufre 

Alumbre 



Partes 
en peso 

26,55 
33,29 
15,59 

24,57 



100,00 



P<»LV 18 

cuya marola tía ivanllailn d>«|iu/'a que deflagra 

con riii< 

U llrgla/laeii )f)«7, 

u labí ,, /,,. i,>.,i,,.. y, precio y m cotn- 

IKioe del 

Part«« 
*li |<c>n 

Nitrato potAaleo 72 

lail.i.n 12 

Lignito 6 

Azufre 10 

ioo 

quo al aire libre »e inflama Din detonación, ¡«ro 

?iie colocada en un barreno dcaarrolla tanta 
uorza como la pólvora ordinaria; otra |iólvora 
fabrica quo lleva el niÍKnio nombre, que c« aún 
mil» barata, y que es una |úlvora ordinaria com- 
[luesta do 75 partes de nitro. 19 de carbón y 6 
rio azufre, que amasada con un 0,08 de agua He 
tritura y ileseca al fuego, graneándola en forma 
redondeada; tiene la propiedad de que, aun 
cuando »e moje, puesta á «cear vuelve á aiiquiíir 
su» propiedadc» cxplo»ivaa, siendo adenifta poco 
sensible á los choque». 

Segundo grujió. Pólvoras sin salitre. - Como 
el salitre es el elemento que más contribuye á 
elevar el precio de la iiólvora, ee ha tratado de 
sustituirle por otros elemento», y el primero que 
se presenta es el nitrato de sosa, mucho más La- 
rato que el de potasa, y que contiene más nxfge- 
no; tiene el inconveniente de ser muy higroscó- 
¡lico, por lo que la yiólvora que lo contiene se 
altera muy fácilmente; indicaremos algunas. 

La de Oxland contiene las proporciones si- 
guientes: 

Nitrato de sosa refinado 61,15 

Carbón 12,95 

Lignito 14,39 

Azufre 11,51 

~~Í00,00 

resulta cara por el aumento de precio del relina- 
do del nitrato. 

Lapironona de Debret se compone de 525 

gramos de nitrato de sosa, 200 de azufre y 275 
de tanino; es de muy poca fuerza. 

Se pueden citar además la ^^íroAVo, compuesta 
de nitrato sódico, azuft-e, aserrín y carbón; la 
paieolita, en que el carbón de la anterior está 
sustituido por sulfato sódico, variando algo las 
proporciones de los compuestos; la de Freibreg, 
de nitrato sódico, carbón y azufre. 

Tercer giupo. Pólvoras sin carbón. - Se trató 
en un principio de sustituir en la pólvora ordi- 
naria el carbón por celulosa; pero sobre no obte- 
ner grandes ventajas en la economía, resoltaba 
el compuesto de muy poca fuerza. En 1864 el 
capitán Schultze dio á conocer su nueva pólvo- 
ra, que se compone de aserrín de madera tratado 
por los ácidos nítrico y sulfúrico para nitrar la 
celulosa, y luego amasado con una solución 
de nitrato potásico ó bárico, dejándolo secar 
después; se ha venido fabricando en Edgeworth- 
lodge (Hampshire, ) hasta que Bundisch la ti-ans- 
formó por la compresión en granos gruesos de 
una grande energía. La célebre pólvora odolela^ 
compuesta de 62,5 partes de nitro y 37,5 de 
acetato de sosa fundidos en la mezcla, da nna 
jwlvora muy activa pero sumamente higromé- 
trica; v la pólvora rjacon, comjiuesta de 0,70 de 
nitro con 0,06 de ácido nítrico y 0,12 de ce- 
nizas con igual cantidad de azufre, da una pól- 
vora cuya energía no es muy grande, pereque 
puede utilizarse en determinados trabajos. 

Cuarto grupo. Pólvoras sin azufre. - La más 
notable de estas pólvoras es el liío/raeíor ó saiñ- 
fragina, que es debida á Newton, y se compone 
de 0,77 de nitrato de barita, 0,02 de nitro y 
0,21 de carbón;esmuy semejante á la de Schult- 
ze, de que hemos hablado antes. La haloa-iliiia 
es una mezcla de nitrato potásico, pmsiato de 
potasa y carbón, y fué ideada por Nenmeyer y 
Fehleisen; la nitroquilina es muy semejanteála 
anterior, y la pólvora Callón es nna mezcla de 
clorato potásico y oropimente; en realidad, ésta 
se sale del presente cuadro. La pólvora Faure y 
Trench se compone de 88,90 partes de nitrato 
de barita, 5,55 de nitrocehilosa y otro tanto de 
carbón ; amasadas con agua estas substancias, se 
moldean en discos y se seca. 

Varias pólvoras. - En la imposibilidad de 
adoptar una clasificación ordenada, indicaremos 



14 



POLV 



iquí varias clases de pólvora, comimestos múl- 
tiiiles suiíKUiieiite variados, como ¡lor ejeniiilo 
las [lúlvcras cloratadas, de las ijue citaremos las 
Biguieutes: 



Número 1 



Partes 



Clorato potásico 5,66 

Nitrato sódico 33,97 

Nitrato potásico 3,77 

Azufre 9,43 

Aserrín de madera 47,17 



Número 2 



100,00 



Partes 



Clorato potásico 12,50 

Nitrato potásico 12,50 

Acido tánico 50,00 

Carbón 25,00 



100,00 



POLV 

Fulminante de Berlholet 

Partes 

Clorato potásico 75,00 

Carbón , l'-^.-'O 

Azufre 12,5 

100,00 

Se ve que es la pólvora ordinaria en que el 
clorato ha sustituido al nitrato. Las pólvoras de 
clorato potásico son excesivamente peligrosas, 
arden rápidamente, siendo muy quebradizas, pol- 
lo que su uso ))ara las armas de fuego no puede 
aceptarse y sólo es empleada como pólvora de 
mina, por más que expone á riesgos, siendo en 
general su fuerza mucho mayor que la ■ !e la pól- 
vora negra; se emiilea más bien en la Pirotec- 
nia. Se pueden citar además las de Kuaft. de clo- 
rato potásico, salitre, ulmato de amoníaco y azu- 
fre, la de KcUon y Sliort, la de Sharp y Smith 
y multitud de ellas, entre las cuales hemos cita- 
do algunas en el artículo Pii:otecnia (véase). 

Entre otros compuestos podemos citar la t'í'jro- 
rild de Bjorkmann, de Estockolmo, que se com- 
pone del modo siguiente: 



Acido nítrico 25 á 30 ^ 

Acido sulfúrico 50 á 75 Nitrolina: De ésta 25 á 50 

Azéicar, miel, etc 0,05 á 0,20 ) Nitro 15 á 35 

Clorato potásico 10 á 30 

Celulosa 15 á 35 



Pólvoras brillantes. - Designamos bajo este 
nombre á las destinadas á la fabricación de fue- 
gos artificiales, en los que se pueden buscar tres 
objetos diferentes: ó una combustión lenta y mu- 
cha fuerza, como sucede en ios cohetes y pólvo- 
ras de iluminación, ó una combustión rápida co- 
mo en las espoletas, ó una gran cantidad de ca- 
lor con desprendimiento de gases inflamados, co- 
mo sucede con las destinadas á las bombas in- 
cendiarias, y segéin sea el objeto así varían las 
condiciones de la pólvora; cuando se trata de 
obtener gran cantidad de gas entra en la mez- 
cla explosiva ima gran cantidad de pólvora de 
guerra, y si la combustión debe ser lenta el pol- 
vo desprendido en el trabajo de la pólvora con- 
venientemente comprimido, mientras que para 
la combustión rápida conviene más la granula- 
da. 



La base de las pólvoras de iluminación esnna 
mezcla de nitrato potásico y azufre, en propor- 
ción lie 0,75 del primero por 0,25 del segundo 
en peso; sirve para las composiciones que han de 
arder lentamente y con mucha luz, pero solos 
dichos elementos no se pueilen emplear, ]mesno 
desarrollan calor suficiente para que continúe la 
combustión; además no puede emplearse como 
propulsor ó como fuerza motriz, porijue la can- 
tidad de gases es insuficiente;seniezcla, pues, la 
preparación anterior con vui combustible, como 
carbón ó pólvora, y en este último caso se da á la 
mezcla el nombre de i'omyíos/cíoii gris, que con- 
tiene 93,46 de la mezcla antedicha, y el resto, ó 
6,54, de polvo de pólvora de guerra; y por lo tan- 
to, suponiendo á ésta las inoporciones 74 de ni- 
tro y 12,50 de cada uno de los otros elementos, 
resulta: 



Azufre 73,3650 ) 

Salitre 70,0950 í ' • ' 

Salitre 4,9050 ) 

Carbón 0,8175 [ 

Azufre 0,8175 ) 

Esta composición arde con llama roja, por ca- 
lentarse al rojo el sulfato potásico que se forma 
en la combustión. Además de la composición 
gris entra en casi todas las mezclas el clorato 
potásico, segéin hemos dicho, por su manera es 
pecial de arder, por ser muy exjilosivo y porrpie 
abandona su oxígeno con más rapidez y facilidad 
que el nitrato. Para producir nna rápida com- 
bustión en determinadas partes, como cuando 
se prende la pólvora de los cañones por medio 
de estopines, se ha emiileado por mucho tiempo 
ima mezcla de 53,33 de clorato potásico y 46,67 
de azul're, y si se agrega carbón resulta un ful- 
minante muy activo; hoy se emplea para encen- 
der una mezcla á partes iguales de sulfato de 
antimonio y clorato potásico, que se iullama por 
choijue ó rozamiento; en los fusiles de aguja la 
mezcla es de clorato potásico y sulfuro de anti- 
monio, y también el fulminato do mercurio; la 
proporción de la composición anterior se hace 
con 16 gramos de clorato potásico, 8 de sulfuro 
de antimonio, 4 de flor de azufre y 1 de polvo 
de carbón; se humedece con goma azucarada, y 
después se vierten 5 gotas de ácido nítrico; en 
Inglatcri'a se emplea el fósforo amorfo mezclado 
con clorato potásico. 

Las pólvoras incendiarias son mezclas de la 
composición gris con pólvora en polvo, alas que 
se agrega pez, resina, alquitrán y otros cuerpos 
tan combusti'iles y adlierentes como los citados, 
pero que arden lentamente. 

Viólete obtuvo en 1873, fundiendo con gran 
precaución una mezcla de nitrato de potasa y 
acetato de sosa, un producto muy apropiado al 
objeto que nos ocupa, con el que se podían car- 
gar las bombas incendiarias. 

Apesar de lo que henms dicho de las pólvoras 
de clorato potásico, Heinly y von Palkenstein 



93,46 



6,54 



Salitre 75,0000 ) 

; Carbón 0,8175 100 

\ Azufre 24,1825 ) 



oreen que, agregando parafina ó asfalto, se modi- 
fican las proiiiedades de estas pólvoras, resul- 
tando el compuesto de una gran fuerza explosiva 
y fácil de manejar al aire; reducidas á polvo las 
substancias, y mezcladas íntimamente, se ama- 
san con la parafina ó el asfalto, para lo cual es 
preciso emplear como disolvente un hidrocarbu- 
ro; se fabrican unos ladrillos de la masa, se 
prensan en lándnas, se parten y se secan al aire 
libre; sus propiedades son; tener una gran fuerza, 
casi el doble de la pólvora negra, ser ])oco explo- 
siva al aire y no mancdiar el arma, pudiendo tam- 
bién emiilearse en los trabajos de minería. 

rútvora blanca. - Inglaterra viene fabricando 
una pólvora blanca, obtenida directamente de 
las resinas, ipie se dice tiene una energía doble 
ipie la pólvora negra; como no se ha abierto ca- 
mino no nos ocuparemos de ella, pues no haría- 
mos más que alargar este trabajo sin fin prácti- 
co alguno. 

l'icratos. - Detrás de la serie, que no hemos 
hecho más que apuntar, llega la de las jiólvoras 
en que el ácido pícrico ó los picratos Ibrman la 
base principal, y al que deben gran parte de su 
energía por la propiedad de detonar, unos por 
el choque, otros por el calor, etc. Tres clases de 
pólvora de guerra se fabricaban ya en 1869 en 
el Buchet: nna para tor|iedos, y para cañón y fu- 
sil las otras; la destinada á torpedos sólo conte- 
nía 0,55 de ]>icrato de potasa y 0,45 del nitrato 
de la misma base; las otras se componían de: 



POLV 

Pólvora de fusil 

Picrato de potasa 

Nitrato potásico 

t'aibón 



22,9 

69,4 

7,7 

100,0 



Pólvora de artillería 



Picrato de potasa.. 
Nitrato potásico. . 
Carbón 



9,6 

79,7 

10,7 

100,0 



La ¡ireparación de esta clase de pólvoras guar- 
da gran analogía con la de las ])ólvoras comu- 
nes, pero realmente se había dado con ellas un 
gran paso, pues son de fusil, conservan, dan po- 
co humo y no atacan al metal del arma en que 
se emplean. La pólvora Fontaiiie, compuesta do 
partes iguales de picrato y cloi-ato de potasa, es 
de una gran energía, muysu]ierior á las anterio- 
res debillas á Désignolle, y .se emplea exclusiva- 
mente para la carga de proyectiles huecos; es 
muy detonante, y se abandonó su prejiaración 
por lo peligrosa que era, después do un acciden- 
te ocurrido en París en 1869. 

También el picrato de amoníaco puede servir 
jiara la fabricación de pólvoras de mejores con- 
diciones, ¡iorque no se inflama fácilmente por el 
cliiique, y su mezcla con el nitrato en proiior- 
cióu de 0,54 por 0,46, constitu3'e la pólvora Bru- 
jére, de doble fuerza que la anterior, y que sin 
embargo al aire libre arde más despacio: la pól- 
vora de Abel, que tiene los mismos componentes 
que la anterior, y en proporciones muy poco di- 
ferentes pero invertidas, pues lleva un 0,40 de 
lúcralo por 0,60 de nitro, tiene condiciones muy 
parecidas á aquélla. 

Se hacen tamliién las llamadas ¡tólvnras ver- 
des, que son pólvoras de picratos con materias 
inertes. 

No terminaremos este trabajo sin hacer nna 
ligerísima indicaeiém de la heroclina de Dicker- 
hoff, que en rigor es pólvora verde, mezcla del 
áciilo ]iícrico con nitratos de potasa y sosa, ase- 
irín y azufre; es una ]iólvora de mina, que arde 
lentamente, de ]iropiedadcs es]iecialisimas, pue» 
sobre ser inofensivos los gases, producto de la, 
combustión, no hay proyecci- n de la masa y sí 
sólo quebrantamiento, y por lo tanto muy re- 
comendable en los trabajos de ingeniería de todo 
género. 

Pólvora sin humo. - Hemos llegado al límite 
de los adelantos en la fabricación de pólvoras 
al tratar de la ¡lólvora sin humo, que es de ayer 
pudiéramos decir, según hemos indicado al ha- 
cer la reseña histórica de estos explosi%-os; y aun 
cuando nniy larga se va haciendo esta revista, 
forzoso es dedicar á tan importante invento algu- 
nas jtal abras. 

Ocho son las primeras materias exiilosivas más 
empleadas, que son las celulo-sas nitradas, el al- 
midón nítrico, la nitrosacarosa, la nitrobcncina, 
la nitronaftalina, la nitroglicerina, la nitroma- 
nita y el ácido pícrico; no nos vamos á ocupar 
de ninguna de ellas, que deben tenei' su lugar 
en los artículos correspondientes, y séilo hablare- 
mos muy ligeramente de la cclulo.sa nitrada, ba- 
se de la pólvora sin humo, según hemos dicho 
en otro lugar. 

Es el piroxilo un éter de la celulosa, que fun- 
ciona como alcohol poliatómico; producto de 
sustitución nitrada, en que uno ó muchos radi- 
cales nitrilos de la forma NO., sustituyen al 
mismo número de átomos del cuerpo prindtivo; 
tres son las variedades que jiara simplificar el 
lenguaje pueden admitirse: el inoiioiiilrado, el 
binitrnilo y el trinitrado. Entendiendo que estas 
denominaciones, si no son exactas, bastan para 
nuestro objeto, prescindiremos del primero y el 
último |ior poco solulde aquél y por in.soluble el 
último en el éter alcohólico, y nos ocuparemos 
del segundo, que es soluble por completo y que 
comprende las celulosas octouítricasy eneanítri- 

cas, cuyas fórmulas son,p||^JJi]■-JJJQ^y-Q■<'^, y que 

]ior gramo contienen de 170 á 195 centímetros cú- 
bicos de bióxido de nitrógeno. El algodón-iiól- 
vora que nos ocujia presenta el aspecto del ordi- 
nario; áspero al tacto, cruje entre los dedos y 
se le puede devolver su elasticidad lavándole en 
agua alcalinizada ó con espuma de jabón; es in- 
sípido, incoloro, neutro con los reactivos: solu- 
ble en pocos líquidos, loes en el acetatode etilo, 
la acetona y el acetal, en caliente, en la potasa, 
la sosa y el amoníaco; en el ácido sulfúrico á 
66°, que si después se diluye la disolución se se- 
para bajo forma de precipitado pulverulento; su 
densidad absoluta es 1,50; es ]ioco higrométrieo; 
ex]ilota vivamente por el choque ó por el calor; 
puede hacerse .irder un copo en la palma de la 
mano sin sentir la impresión de calor: tan rápi- 



POI.V 

iln na mi iK'i'liiii; iriii KiiiliiirMo, i<iiiii|irlnilito y r«i- 
tiiniiloniilp iniiliiiiii'iili': Fii iiim ntiiiniilpra li NU* 

Rr liilliUhit itl i'iiImi lili |i Iiriii|ti>: lim iniiilMi'toH 

lll< U r<iliil>i|i'lli>ll mili iixÍiIimIiikiiIhiIiii, illlllltiri 
lln riirliiillli'ii, lliilli'^i'lin, llitrnKrlIil y VII|Mir <la 
«((lili, iMiyiiH |>iii|iiin'iiiiii'ii viuíiiii ■'lili In |ir>'i<li'li', 

un killi^MIIIII lln lll^DiInll |><i|viMll ilit Mili) lllriM 

(li> K<i"i ii'liu'lil" iV O y Jild iiiilininlron, il»ii|iirii- 
ilii'iiilii, ni^iiii Snrmii y Vii'lllo, 1 07U oalurina, 
W'Uiiii lii'ini>'< n|iiiiiliiiln i'ii litro liiKor- 

|lt<fi|ini''f« lio li)i|Mit lliiviuiioHilírliii, Hornnipron* 
fli' t'iiitiito |iuiiili> iiilliiir cu i<l iniHliictii ol kí»I«- 
iiiA iIk iiii'|uiriiriúii. >S>> uiiniiriim |Kir ilmi-iiKi'ii'"»' 
»l jilpiiiKii Inviiiiiliilii i'ii lililí Icjiíi lln HOBii, y llic- 
gn ti'itnti'liiH vi-ri'<i nn iif^iiii piirii; no i>H<'o|{nnl iil- 
((tMli'ni lln ili'Ni'i'liii, si< In (irivii lln Iiih iiii|iiirn»iM 
naiiliiliiliitn, mro^ii-iiiliiln niiiiliiiliisiiinriilny iliiii- 
(luir lililí tornin n!4|inritil |ii>i' iiinliu iln ii|itinitOM 
eniivniíiniiti'H |uirii i|no no m< H|H'lniiir«, lo ipin 
liili'l'n ilc»i;;iml In nri-inii ilol ImAu; un ilcuocn |>or- 
roL'tainniili' |uii'ii nvlliir In inlliiinnriini ni Hiiinni- 

Sirio en ni Imilo; st> |iiv|>nin isto ix>n iinii nin/rln 
n Arillo níti'ii'O A 48" linuiinu' y «riilu niiHiíiIio 
á tlli.y (nulo uno i'onio olio iiniliulaniniiln |iiiiii» 
y on iiro|iiiviiiin <ln un vuliinion ilnl |irini('i'o por 
do» ilol sc){unilo, si'jjiin Itoiicliot, y .sc({i'im Pon- 
toiiHX tins viiliinicnos iln luiiul por sieto ilo nstc; 
ni ¡uipnl ilol úi'iilo snllihico ps sólo nlisorbnr el 
njíiia ilospinniliiiii por In mnición. l'roparniio ol 
liaíin, so suim'l'go on olla ol iK'oinio ilosn poso «lo 
al^o'lon, poro á |H'i|ni'ñas porciones para nvitar 
Bcoiiloiitos. niiilnnilo ilo quo no piiodan ostar on 
ol liai^o romiiilos niiis do 5 kiloi;ranios: la dura- 
ción do la inniorsión puode variar ontro algunos 
minutos y dos dias.|iero lo más oouveniente pa- 
rn qiio so mojo todo con igualdad 03 dejarlo re- 
posar unas dio?, ó doce lloras; una rejilla de aco- 
ro pisa al al>;odiín en el liaño para inipediiloqno 
llotc; la tempiiatura dolic estar coinpiendida 
Diilre lf> y '25 . Se saca el algodón del iiaño, se 
lcex|>rinio para míe suelte el ácido que lleva 
arrastrado, y se le lava en agua fría hasta que las 
aguas de la Icvigaeióu no enroje/can en el papel 
tornasol; so lava luego en un agua alcalina pal a 
hacer desaparecer lis liltinias tra/as de ácido li- 
bro; y oonio aún pudiera no haber desaparecido 
del todo, se lo acuchilla en la máquina HoHnn- 
dcr, del nonibie do su inventor, y que está redu- 
cida á un depósito de ¡lalastro ó madera recu- 
bierto de plomo, on queso mueve una rueda cu- 
bierta de cuchillos de acero y que gira en un pla- 
no indinado terminado en curva cóncava ¡lor cl 
lado superior, en la que lleva nn manubrio li- 
jo; al salir de la máquina está casi on un estado 
Sulverulonto y se le lava de nuevo en cubas, 
onde se renueva el agua constantenioiite y pa- 
sa despuis á un tamiz que detiene las inipniezas 
y las i>artcs no jnilverizadas; se la saca de modo 
que contenga nn 2f) á 30 por 100 de agua, se 
embala en sacos de telay se almacena; cuando se 
desee hacer uso de él hay que secarle al aire li- 
bre o on una corriente de aire á 40". 

Preparado el algodón, quedan aún otras cinco 
operaciones ]>ara la fabricación de la pólvora, 
que son la dixohtción de aquél, la compresión de 
la masa, el ¿aminado, el recortado ó graticado y 
la dr.vcnción. 

Piso/iicki». — Es una operación sumamente de- 
licada, como todas las que conijiroiide esta pr*:]ia- 
ración: el algodón debo estar )ierl'ectamente seco 
y molido, suelto, y no preseiitargrumos, que ofre- 
cerían dificultades parala disolución; se comien- 
za por preparar una bandeja ó fuente de ebonita 
dentro de una caja de cristal, á la que llega un 
tubo terminado en regadera de agujeros ca]iila- 
rcs;se coloca en la bandeja una capado algodón 
pulverizado bien igual y de la misma altura en 
todos los puntos: se cierra la caja y con una pe- 
queña bomba se lanza el éter, que bajo formado 
lluvia riega el algodón y le va 'lisolviendo len- 
tamente : se suspende la corriente de éter y se 
deja reposar hasta que todo cl algodón se liaya 
disuelto; nunca debe meterse el algodón en el 
éter; despiu/s de disuelto se presentará en estado 
gelatinizado, y entonces se hace pasar por la caja 
una corriente de aire caliente á 55°, que arras- 
trará en estado de vapor el éter, que puede así 
recogerse para otras ojieraciones: se continúa de 
este modo hasta que se deseque'la materia. 

Compresión. —Durante la evaporación la masa 
ha quedado porosa, y además suele presentai 
bur)iujas:y como la dase de pólvora depende so- 
bre todo de la homogeneidad y densidad do aqué- 
lla, ]>or lo que ésta se saca de la bandeja y se 
la somete á la acción enérgica de una prensa hi- 



PTlI.V 

drniilira, m In i|iie m U drja «Ikiiii linni|><i, Imi- 
to |>aia coniirf^iijr ni objntn iiinpiii'iito cimnio 
pAin que, NI li>i iiiiodndif aI^;ii do iiI(;oi1hii «in di- 
Niitvnr,* Mo iniiipfi'tn ñuta ii|><-inr|ii|i ; ni (uiinr la 
iiiniui lln bi |iiriiMi, en U (|iin mi c4iloi-n mitin lii> 
liiihim lln nbnnita, ouriio un liaoU coli In |Hj|voni 
o^llllnlln, pniw A U u|ininiiiiii niKiiinliln. 

I.iiviiíuiilu. - Kiilc •• liai'D nn Irniniiilu cuatro 
|ininii do i'ilindriiH do bnuicn pidinintiIndoH, (hto 
iliHpiiontiiN do iiiiido qun niiiiin nn npnyn <<l niipo- 
riiir lln ondn par nnbro ol inlnnor, puiqiin onliiii- 
cm no roHullarla la liojn do i)(unl n«|iuiiur, «ino 
■I no on an entallo nntuinl, la Hnpurnciuii do nni- 
bim ciliiidroH, iiiiiri|un ol oNpoHor de In hiniinn 
iinv «n iIoHon oblnnor; onda pur dociliiidioii tinno 
ililnronto Hopainriuii, piiuH no convimo (lo iinn 
vo/ ridiicir In laiiiinn ni grueso (|iio dobo tenor, 
porque ho ngriotaiin, niño qiio hay quu hncorln 
aulrir oiintro laniiiiiidos diloioiito!), uno |K>rcada 
pardo cilindro»; ulguiinH vocea intoa no calien- 
tan haíita 40° para lacililnr la operación. 

Jtimrlndo. - La hoja i|Uu sale do los cilindros 
os tan rosÍHtotito como ol pergamino y no so pue- 
de granear como la galleta, sino qiio hay que 
cortarlu, lo quo so hace á máquina con guilloti- 
na, cilindros, etc. , rormaiido granos idénticos, 
tciiioiido la voiildjado que no hay ¡lérdida algu- 
na, como en la pólvora ordinaria, que se elevaba 
(Uiiiélla hasta el 0,40, con la dilerencia de que 
allí esto 0,40 era aprovochablo volviéndolo á las 
amasaderas, miontias quo aquí si hubiera des- 
perdicio sería pérdida real, pues se ha hecho el 
algodón casi coniplotanieiito insolublc. 

yvcífcoríiíii. - (¡raneada la pólvora conserva 
aún bastante la liuniodad y hay que secarla, lo 
que conviene hacer al aire libre y con precaucio- 
nes para evitar quo se hinche al perderla hu- 
mcd.ad. También estas pólvoras deben con.servai 
una cierta cantidad do humedad, que no se pue- 
de lijar cuál sea. 

Hay que tenor (ncsente que la calidad de es- 
tas pólvoras depomlc de su grueso y de su labri- 
eacion, que cada arma exige su pólvora determi- 
nada, que no daría iguales resultados en armas 
dilerentes; el calibre del arma tiene tanta más 
impoitancia para una pólvora cuanto aquél es 
menor: para las invostigaciones acerca de la cla- 
se de pólvora mas coiivoníonte sirve de base el 
peso de la bala por unidad de sección, sin que el 
taniafio de los granos ejerza inrtuencia sobre la 
velocidad de combustión, y así el cortar la piil- 
vora sólo tiene por objeto el poder hacer la car- 
ga y que ésta sea homogénea y esté uniforme- 
mente repartida en el cartucho. 

Difirentes c/iisis de pólvora sin hi'mo. - Se re- 
fieren á cuatro tipos, según que el disolvente sea: 
1.°, diferente del éter sultúiico: 2.°, éter sulfú- 
rico alcoholizado; 3.°, pólvoras de piroxilo y 
otros explosivos: 4.°, pólvora sin disolvente. Ko 
hacemos más que apuntar esta clasificación )iara 
no hacer más largo esto estudio, que si es muy 
interesante b.ajo el jiunto de vista técnico é in- 
dustrial, nos llevaría demasiado lejos si le hubié- 
ramos de hacer con algún detalle. Sólo indicare- 
mos, respecto á las de la tercera clase, que parece 
se soparan del cuadro, que el objeto es unir oxi- 
dantes enérgicos que quemen todos los gases des- 
prendidos en la comliustÍLn, gases que son per- 
didos en las pólvoras monobásicas que hemos 
estudiado; son muy pocos los oxidantes que se 
pueden emplear que no den humo, y de estos 
pocos el cromato ácido de amonio es el mejor, 
dada la volatilidad de su biso, así como tam- 
bién resulta útil el nitrato de amoníaco, que es 
el que entra en la pólvora sin humo de Abel 
(fórmula delSS6),que se compone de 100 partes 
en peso de nitrocelulosa y de 10 á 30 de nitrato 
de amoníaco: triturados los componentes (el pri- 
mero i)or división mecánica), se amasan con pe- 
tróleo y se comprimen en la prensa hidráulica, 
que desaloja el líquido, evaporando luego el res- 
to por medio del calor: esta pólvora se la gelati- 
niza despttés en un disolvente, y resulta una bue- 
na pi'dvora de mina. 

De las pólvoras sin disolvente la de Nobel es la 
realmente sin humo, y por lo tanto la más inte- 
resante: se compone de 68 á 70 partes de nitro- 
glicerina, 25 á 30 de colodión y 2 á 3 de alcan- 
for; ]>ara ]irepararla se calienta la nitroglicerina 
á 70", y se va agregando poco á poco el algodón- 
pólvora, ]ircparado por compresión del colodión, 
y se amasa todo bien durante algún tiempo: se 
puede agregar algo de éter ó de benzol jiara ace- 
lerar la disolución : obtenida la pasta se lamina 
y corta como las demás pólvoras de su clase: 



POI.V 



IS 



rala (uilrrir* ils 040 nirtrm (Jo VnliK-iilnd á I* ••■ 

|,.i.. ... . 1 I....I 1, i.,i.. .1,. í ...' 



y |H'i olma raiuiira |itic<l« (ivcinw fjiiB «a \m \hÁ' 
vura lij"! 

Dniíi 
raa; in 
laa nuil i... 

(HTO no l|lli • 

líenlo y nal ii. , . I 

díondo nn cojto iim • n loa auto- 

roa ya citados, y i> a Pniiloaux 

y l.ollgridgc, lío Ion qlli: hunos liubl.iilo ya, y 
oiiyo oatiidio ha sido un |xKlor«au ankilinr |iara 
nosutros. 

- IVii.vüiiA (C'osnii|iiAC|óN iiY. i.A : llifl. Fra- 
guada iior algunos católicos inglonra on 1104 y 
lti05. o sea en los días de .facolio I, rey do In- 
glntorin y liscocia. Kl advoniniionto de .lacobo 
al trono había hecho concobir grandi-a CH|ioran- 
zas á loa o.iti'ilicos, que hubieron de [loiderlaa 
cuando e^ soboiano dijo: l'hintfvl m irlmula 
j/rvtcstiiiiíes^ arranead de raíz lo» pajtvií/iif, y 
í/iiednréiji traniniilo». Dcsoniicrado» Ion catulii o», 
miraron con aborrecimiento al monarca. C'nt*»- 
by, catiílico de antigua y noble familia, no pii- 
diendo soportar la iniquidad que con él se había 
cometido arrebatándole sus bioiios, formó un 
pioyecto esiiaiiloso (|iie, íi HU juicio, libraría á 
Inglaterra de las desgracias á que iiarccía estar 
condenada: trató de volar con pijivora la casa 
del Parlamento cuando en ella estuviesen el rey 
y su lamilia. Comunicó su ]iroyecto á varios ami- 
gos, entro los cuales se contó Fawncs ó Fawkcs, 
oficial en otro tiempo, intrépido y capaz do aco- 
meter las empresas más arriesgadas. Aunque los 
conjurados no pasaban (ic 12, su icsolnción para 
llevar adolanle el plan de venganza era tan gran- 
de que ninguna dificultad jiudo detenerlos. Los 
conspiradores convinieron en abrir una mina de- 
bajo del |)alacio de Wéstniinster, donde se reunía 
ordinariamente el Parlamento. Al electo alquila- 
ron cerca de aquel lugar una casa fieqiieña, des- 
de la cual empezaron á abrir la mina, trabajan- 
do sin de.scan.so jior es]iacio de muchos meses 
hasta que llegaron á los sótanos del palacio, en 
los que introdujeron con secreto muchos barri- 
les de pólvora, cuya explosión habría bastado 
para volar en un momento aquel magnífico edi- 
ficio. Un año emplearon los conjurados en pre- 
parar su proyecto con una constancia digna de 
mojo: causa. Fawkes, aunque estaba seguro de 
perecer en la catástrofe, se encargó de dar por 
sí mismo luego á los bairiles de jiólvora. Entre 
los compañeros de Catesby había un joven católi- 
co, Tresham, que entró con gran entusiasmo en 
la conspiración, pero que, teniendo en el Parla- 
mento un cuñado, lord Mountoagle, A quien 
amaba tiernamente, no pudo deeidiise á dejarle 
expuesto á tan horrible desastre. En 1605, diez 
días antes del señalado para la apertura del 
Parlamento, Mountoagle, par católico, recibió 
una carta anónima y de letra desconocida, dada 
á uno de sus criados por un hombre cubierto 
con una máscara. Abrió el lord la carta y vio 
que decía: «Si estimáis la vida, os aconsejo que 
busquéis alguna excusa para retardar vuestra 
presencia en el Parlamento: pues Dios y los 
hombres se disponen á castigar la perversidad 
del siglo. No despreciéis este consejo, que os )iue- 
de ser beneficioso y que no puede causaros daño 
alguno.» JIounteagle enseñó el misterioso pajiel 
á Roberto Cecil, conde de Salisbury, quien .se lo 
dio al rey. 1-1 Consejo quería despreciar el aviso. 
Sólo Jacobo I adivinó que se trataba de una ex- 
plosión subterránea. Algunos empleados de su 
palacio, á quienes envió á registrar los sótanos 
(Je AVéstminster. sorprendieron á Fawkes en la 
noche que precedió á la apertura del Parlamen- 
to. Lo hicieron cuando Fawkes iba con una lin- 
terna á preparar todo lo necesario para la ex- 
plosión del día siguiente (5 de noviembre de 
1605), y en los bolsillos le hallaron mechas y 
otros utensilios para encender el fuego. Debajo 
de la alta Cámara descubrieron, en un almacén 
de carbón. 36 barriles de pólvora ocultos con 
haces, y destinados á volar, durante la sesión 
real, el edificio en que entonces se hallarían el 
rey, su familia, todos los lores y los individuos 
de la Cámara de los Comunes. A pesar de la sor- 
presa, no pronunció Fawkes una sola jalabra 
que pudiera comprometer á sus cómiilices; antes 
bien se negó resueltamente a decir sus nombres, 



16 



POLV 



limitándose á manifestar su sentimiento por el 
fracaso de sus planes.- El temor al tormento le 
hizo luego confesar quiénes eran los conjurados. 
Todos eran católicos, y á su cabeza figuraban el 
citado Catesby y Peroy, de ilustre casa de Nor- 
thúmbcrlaud. No bien supieron la prisión de 
Fawkes, huyeron con sus partidarios al condado 
de Warwick, donde les habían precedido Digby, 
uno de los jefes de la conspiración, y otros en- 
cargados de sul)levar e! país. Perseguidos por los 
soldados del rey, casi todos perecieron con las 
armas en la mano después de una viva resis- 
tencia. Otros que cayeron vivos en poder de sus 
enemigos perecieron en los suplicios. Tambii-n 
se quitó la vida á dos Jesuítas, Carnet y Olde- 
corn , acusados , según varios autores, de haber 
dado previamente la absolución por su crimen á 
los conspiradores, ó bien, como quieren algunos, 
culpables sólo de no haber descubierto la cons- 
piración, por casi todos llamada de la pólvora ó 
de los barriles de pólvora. 

POLVORADUQUE: f. Salsa que se hacía de cla- 
vo, jengibre, azúcar y canela. 

pOLVOREAMientO: ra. Acción de polvorear. 

POLVOREAR (del lat. pulveráre): a. Echar, 
esparcir ó derramar polvo ó polvos en una cosa. 

Tú haces oro y plata del carbón, y de los 
cántaros que vendes por tizos, y de la tierra y 
basura con que lo polvureas. 

QUEVEDO. 

Meterásle en unas vasijas pequeñas, enjutas, 
y POLVOREADAS todas lie mirra n lie goma. 
Andrés de Laguna. 

POLVOREDO: 6eog. Lugar del ayunt. de Bu- 
zón, p. j. de Riaño, prov. de León; 59 edifs. 

POLVORIENTO, TA: adj. Lleno ó cubierto de 
polvo. 

Llegó á Canpolicán, estando en esto, 
Un bárb,aro turbado, sin aliento. 
Perdida la color, mudado el gesto. 
Cubierto de sudor y polvoriento. 

Ercilla. 

POLVORIn: m. Pólvora muy menuda, que sir- 
ve para cebar las armas de fuego. 

El fuego al polvorín apenas vino, 
Con relámpago breve dilatado. 
Cuando le trujo del caballo al suelo 
En forma de arcabuz rayo del cielo. 

Lope de Vega. 

- Polvorín: Frasco pequeño en que se lleva 
la pólvora más fina para cebar las armas de 
fuego. 

El aspecto de uno de esos hombres que vi- 
ven de la caza, llamados vulgarmente corsa 
ríos, no es menos original que su lenguaje. Un 
mal sombrerillo gacho amarillo... un morral 
de piel, perdigonera y POLVORÍN de cuerno y 
una escopeta sencilla, etc. 

Larra. 

- Polvorín; Lugar ó edificio conveniente- 
mente dispuesto para guardar la pólvora. 

-Polvorín: Arq. Destinados los iwlvorines 
á guardar ó almacenar grandes cantiilades de pól- 
vora, y siendo ésta muy explosible, con desarro- 
llo de volúmenes consideraljles de gas, son un 
peligro constante contra el cual hay que vivir 
jirevenidos, adoptando cuantas medidas tiendan 
á disminuir los riesgos, y caso de que ocurra un 
accidente que éste tenga el menor alcance posi- 
ble ; muy difícil de lograr, ó tal vez imposible, 
tener grandes cantidades de pólvora almacenada, 
suficientemente aislada de las influencias exterio- 
res para que no pueda sentir su acción, y que 
ima explosión ocurrida en un departamento del 
almacén no alcance á todos. Desde luego se pue- 
de establecer que el polvorín esté suficientemen- 
te alejado, no sólo de la fábrica, para que un ac- 
cidente ocurrido en aquél o en ésta no se trans- 
mita á las otras dependencias, sino de toda vi- 
vienda, en un radio que no ilebe bajar de un ki- 
lómetro, sin que esto asegure de la innuniidad, 
y su situación en terreno ventilado y despejado, 
sin piedras; debe resguardarse en una zona de 
radio al menos de 100 metros, dentro de la cual 
no se permita encender fuego, fumar ni hacer 
nada que pueda dar lugar á una ex plosión, y ade- 
más liiera del polvorín deben colocarse ]ior lo 
menos dos pararrayos, uno del lado en que son 
dominantes las tormentas, y otro del opuesto 
para precaver el choque de retroceso; estos pa- 



POLV 

rarrayos, en perfecta comunicación con el suelo y 
con independencia absoluta del edificio, del que 
deben estar suficientemente alejados para que el 
¡laso de una descarga eléctrica no se haga sentir 
á la pólvora, ni por la chispa, ni por aumento de 
temperatura, ni por el incendio, ni por la conmo- 
ción de la masa de aire en el polvorín encerra- 
do, ó ¡>or la producción de gases que pudieran 
originar la explosión. 

Las condiciones del polvorín, aparte de su .si- 
tuación, son de dos especies complet<amente dis- 
tintas: unas se refieren á la conservación de la 
pólvora como materia inerte, y otras á prevenir el 
desarrollo de su energía; en cuanto á lo primero 
debe estar perfectamente resguardado de la hu- 
medad, que pudiera deteriorarla; y en cuanto á 
lo segundo, ya lo hemos dicho, aislada la pólvo- 
ra en absoluto de todas las acciones exteriores y 
almacenada en jiequeñas porciones aisladas unas 
de otras para que también puedan considerarse 
comoinde) endientes; y para que el accidente ocu- 
rrido en uno de estos depósitos no alcance á los 
demás, debe el almacén estar construido de modo 
que un siniestro de importancia produzca el me- 
nor daño posible. 

Debe, segi'm esto, estar sólidamente cimenta- 
do, con sótano de fábrica abovedado y algo ele- 
vado el piso del polvorín sobre el suelo para res- 
guardarle de la humedad ; paredes sólidas y afir- 
madas por contrafuertes exteriores, sin otras 
aberturas al exterior que la puerta de entrada, 
tras de la cual habrá una habitación que sirva 
de antepolvorín y que dará entrada al patio que 
reciba las puertas de los distintos almacenes ó 
las ventanas de luz y ventilación, que deben es- 
tar en la parte alta y abrirse á charnela hacia 
abajo, pero de modo que una vez abiertas formen 
plano inclinado al exterior, con contraventana 
¡lor la parte de afuera que se abra en charnela, 
pero hacia arriba, de modo que forme tejadillo, 
para resguardar del agua al almacén, así como 
de alguna chispa que uu viento fuerte pudiera 
arrastrardel exterior; en los herrajes (?) no debe 
entrar en absoluto el hierro, debiendo ser de 
bronce, y en lugar de fallebas ó pasadores alda- 
billas de madera, y revestidos de cuero los mar- 
cos para que no haya choques al cerrar. El piso, 
de madera de encina sin clavos, sujeto con Gavi- 
llas de madera también; la cubierta mejor es un 
enrejado de bronce, sobre el cual se tiende una 
lona embreada y uu hule encima, que colgando 
por los canes y pares de la armadura se sujete 
á ellos con correas para que en caso de haber ex- 
plosión tengan iironto los gases fácil salida y al 
ser lanzada la cubierta no cause daños; también 
se preconizan las cubiertas ligeras sobre bóvedas, 
pero es mejor la dis]iosición que hemos indicado. 
La pólvora se almacena de ordinario en barri- 
les de madera, que se colocan en seis hileras y 
están aislados entre sí por paredes ó tabiques la- 
terales, siendo conveniente que el aislamiento 
sea completo, para lo que cada barril debe ocu- 
¡)ar un casetón cerrado dentro del cual no se 
sientan las conmociones del aire exterior, por 
violentas que puedan ser, á fin de que el incen- 
dio de un barril no se comunique á los demás. 

Toda la madera que entra en la construcción, 
pero más especialmente la de los pisos, ha de 
ser muy sana, sin albura, y el entarimado se de- 
be colocar sobre traviesas de encina apoyadasso- 
bre dados cúbicos, que correspondan, en cuanto 
sea posible, con los maderos del piso. 

Para resguardar á la pólvora de la humedad 
del aire ambiente, conviene colocar, colgadas de 
la cumbrera de la armadura y de trecho en tre- 
cho, unas cajas abiertas de madera que conten- 
gan cloruro de calcio, que absorbe gran parte de 
aquélla, cuidando de renovar el cloruro de tiem- 
po en tiempo; además se orea el almacén en 
tiempo seco abriendo las ventanas de que hemos 
baldado antes. 

Algunos aconsejan guardar la pólvora en tro- 
jes descubiertos dentro del ca.setón que debe en- 
cerrar á cada pequeño depósito, para que, caso 
de incendiarse, se disminuya la rapiílez de la 
combustii'm; si se tienen grandes ¡uecaucionesen 
el servicio interior del almacén, acaso el sistema 
sea ]u'eferible. 

El servicio interior debe hacerse por obreros 
calzados con sandalias, ó mejor alpargatas, .sin 
clavo alguno ni nada que pueda jiroducir chis- 
]ias; si es forzoso Uev.ar luz artificial deben em- 
plearse faroles esféricos, ó mejor lámparas cerra- 
das, como la de Davy por ejemplo. 

La higiene interior del polvorín es de primera 



POLL 

importancia, importando más que en ningún 
otro ]mnto la ventilación, y sobre todo un barri- 
do esmerado, que se hará de fuera á dentro pri- 
mero y después en sentido contrario, en las lim- 
piezas generales, y además, siembre que .se saque 
pólvora, barridos parciales, recogiendo bien las 
barreduras que pudieran contener ]iólvora, ex- 
puesta á incendiarse con el choque ó con el roza- 
miento producido por la circiüacióu. 

Si importantes son las precauciones de todo 
género en un polvorín situado en tierra, son de 
mucho mayor interés en los buques, pues en el 
menor descuido está expuesta la vida de toda la 
tripulaciiin y pasajeros y destrucción del liuque, 
]ior lo que en éstos se coloca en el sitio menos 
frecuentado del barco, con guardia permanente, 
lejos de las máquinas y cocinas, en uno de los 
pisos últimos ó inferiores y provisto de escotillas 
que puedan dar ventilación, y muchas veces es 
conveniente que además puedan permitir la en- 
trada del agua para anegar la (lólvoia, lo que se 
hace inmediatamente que se presenta incendio 
que amenace alcanzar á la Santabárbara, nom- 
bre que recibe en este caso el polvorín. 

POLVORISTA; m. PIROTÉCNICO. 

- ¿Pues qué manía 
Le ha obligado á tal exceso? 
- El q-'e se casa su hermano 

El POLVORISTA. 

Ramón de la Cruz. 

-La tramoya ha estado bella. 
¡Se ha portado el polvorista! 

Bretón de los Herreros. 

POLVORIZABLE: adj. PULVERIZABLE. 
POLVORIZACIÓN; f. PvLVERIZACIIjN. 
POLVORIZAR: a. POLVOREAR. 

Los luchadores se untaban con aceite, y se 

POLVORIZABAN con polvo. 

Fr. Cristóbal de Fonseca. 

Nunca comí manjar que no le polvorizase 
con ceniza, ni nunca bebí gota en que no caye- 
se alguna láeriraa. 

Fr. Antonio de Guevara. 

- Pola-orizab: Pulverizar. 

POLVOROSA: Geog. V. del ayunt. de Eenedo 
lie Valdavia, p. j. de Saldaña, prov. de Falen- 
cia; 64 edifs. 

POLVOROSO, SA: adj. Polvoriento. 

... alzándose la visera de papelón, y desru- 
brieuilo su seco y PmLVOROSO rostro, con gen- 
til talante y voz reposada les dijo; etc. 

CERVANTE.S. 

... la POLVOROSA muchedumbre 
Gritando á su costumbre le cercaba, etc. 
Garcilaso. 

POLWARTH: Gcog. Condado de Victoria, Aus- 
tralia, linntado al O. por el condado de Heytes- 
bury, al N. y N.E. por el Grant y el resto por 
el Océano; 3 174 kms." y 6000 habits. 

POLZIN: Gcog. C. del círculo de Belgard, re- 
gencia de Ko.slin, prov. de Pomerania, Prusia, 
Alemania, sit. á orillas del Wuggerbach; 5000 
habits. Hilados de lana, lab. de curtidos. Cerca 
de la 0. se encuentra el establecindento de Luí-' 
senbad, con aguas minerales. 

POLLA (de pollo): f. Gallina nueva, mediana- 
mente crecida, que no pone huevos ó que hace 
poco tiempo que ha empezado á ponerlos 

Las pollas y las perdices. 
Digo que rae van cansando, 
Y los bofes anda echando 
Por buscarme codornices. 

Moreto. 

... entré en nna pastelería y mandé que me 
asasen seis perdices, otras tantas pollas, é 
igual número de gazapos. 

Isla. 

- Polla: En algunos juegos de naipes, ruEs- 



Pedro por triunfar de espada, 
A la polla en contingencia 
Puso, etc. 

Jl.iNUEL DE León. 



mi, I, 

- rm.t.A: i\n. y fililí. MiH iTA, 

jgiii' illui» lili Kiilliii ('«lint QiKi ilt'lili» il« 
«ir l'iil.l.A ciiniiilii an lloviilm i'l Knl'n. |Y <|iii^ 
lili I'iu.i.aI No IiiiIiiii i<ii llulliicii|inn<>liiiU< iiiíit 
lliiilu lirii), 

Liin'. i>K Vkiia. 

Al.XllATK, l'OI.I.A, Vt'K MAHl'fl'.MTOl'S linC- 
Vil, V V.»\'. nrfitn: ifl'. oiiii i|ui< hp iiinlpjit i\ lim 

l|lll' M' lllllllllll lll' lllllll'l' luH'llll CONIin lll' |ioc.l Pli- 

liilinl I' ini|>iiltiilirlii, 

' l'ul.l.A HK Aiii'A: Xoiil. Nuinlirii viiluiir mu 
1)11(1 Koiii'l'iiliiii'lili' HU ilcnl^iin In (¡nlliiiHlit flilii- 
roftti!(, tivi* (li'l iii'ili'ii ili> liiN /(itii'iiiliiH, rmitiliii lll* 
liis ^nliiinliiiii.H, Itilill lll' la» (jiiJiniiliiiiiH, y i|llii 
olVi»i'i« Uis híuuíimiIi'.i nmirtorríi: jiioo rniiirii, 
i'iiiii|>iiiiiiilii liiti'riiliiirliti' , ili« corti'S iiipiinloi, 
runiKiniln ilii iiti'iili>s muy rmo» y miiIhv|hio!i|o 
lio lililí niHoHiiliiil riuntal; ¡iuIiin f^i-amli'.s; iIoiIim 
liit>;i)S, lio nira plaiilai' aiirlia, ron la liM'i-i'ra rii- 
nii'ia liiiÍH lait;ii:ruln i'üita, rninpm'Klii ilo l'J 
poiiiiiis; |iIiiinajo oiiniiiaotii y iiliiiiiilalitii. 

A |ii'.sar lio sil noiumIIo |i1iiiiiii¡i' rs niia lionita 
nvi<: ol inaiilii y la paili' ínrorini' ilil liHiio .son 
lll' un panlo aoritiiuado ultscuro; ol ivslo ilcl 
i'iiii|iii lio un j;ii.v apií^ariiiilii nlisruio; los ons- 
lailos tioiion luaiii'lia.s lilanca» y la raliailiUa os 
lio osto ooliir; ol iris |irosiMila tres eiioiilo.s i'on- 
11 Hirióos; ol inloiiio niiiarillo, ol inoilio ¡jris iio- 
({10 y ol o\ torno rujo; ol pioo os rojizo en la lia.so 
y niiiarillo oii la i'Uiitn; los tarsos ilo un voiilo 
aniarillonto. Kl avo luiílo :i:! ooiitíiuotios ilo lar- 
l;o por !>:! ilo pin, ta á punta tic ala; óstn tiene 
'22 oeiitíiuotros y la oola 10. 

1m polla lio aj^iw halútn oasi toila la Kuro|iii, 
y prolialiloiiiento taniliiiii la parte ocoiilontal 
ilol Asia oeiitral; rara vez su la encuentra en 
Afrioa. Kii Kuropa es común en toilas partes, ex- 
(■opto en los paisos soptontrioualos. En España 
es Ilion coiKH'iila do toilo el umiiilo. En Alema- 
nia os cnüjtrante, llega á linos ile marzo y se 
inaii'lia en octubre; en el Klciliodíii sedentaria ó 
errante. 

Estas aves viajan de noelie, probalileniente 
por parejas, y reoorion una parte del camino á 
pie, ó por lo nu^nos so han encontrado iudivi- 
duos cuyos nioviniiontos justilicalian esta supo- 
sición. En la iirimavera vuelven á sus estanques 
coiminmeiitc ajiareadas; luaclio y licmlira llegan 
la misma noelie y rara vez uno después de otro. 
Sin cniliaigo, Naumiinu, que observó largo tiem- 
)io ;i lina pareja, pudo ver que tan ]>ronto so (ire- 
sentaba antes el primero como la segunda. Una 
vez apareció la licuibra sola; trató iniitilnientc 
de atraerá los maclios que jiasabau, y al cabo de 
dos semanas desapareció. Enotraocasióu se pre- 
sentó el niaclio solo; noche y día lanzaba sus 
gritos de llamada nie/elados con sonidos plañi- 
deros, y ]ior último llegó una compañera al cabo 
de cinco días, (.'liando una pareja lia tomado po- 
sesión de un estanque no se cuida de los gritos 
que lanzan las aves do su espec;ie al cruzar los 
aires, pero si est;i un individuo solo contesta en 
seguida invitando á los suyos á que se acerquen 
á él. La polla de ;igua que pasa se detiene, des- 
cribe nn círculo en el espacio como vacilando so- 
bre lo que debe hacer, y por lo general continúa 
su camino. 

Esta ave busca de preferencia los estanques 
pequeños, cuyas orillas cubiertas de juncos y de 
césped están sonibre.adas por las cañas y jarales, 
y cuya superlicie líquida se oculta en parte tajo 
nn tapiz de plantas acuáticas. A cada pareja le 
agrada tener para sí un estanque y no quiere 
vecinos; sólo en las grandes lagunas se lijan va- 
rias parejas, cada una de las cuales defiende su 
dominio. Si están próximos varios estanques 
los ni.ielios hacen excursiones en ellos, pero siem- 
¡ire son ahuyentados por los legítimos propieta- 
rios, que reúnen sus esluerzos contra el intruso. 

Bien conocidas son las costumbres y el géne- 
ro de vida de la polla de agua, ]wique se fija con 
frecuencia cerca del hombre y se deja observar 
fiieilmente, sobre todo donde no se la persigue. 
Brehni padre y Xauniann han hecho muy bue- 
nas descri|ieiones: la polla de agua, según el .se- 
gundo, es una bonita ave, muy á jiropósito para 
granjearse el afecto de cualquiera que se fije en 
ella, (Iraeias á cierto grado de confianza no se 
oculta á la vista, y su atrevido aspecto y carác- 
ter alegre le ha valido el aprecio de muchas per- 
sonas. Sus variados movimientos, siempre gra- 
ciosos, parecen indicar tan pronto dulzura corno 
tranquilidad o contento; rara vez parece estar 
ciifiirccida ó inallinmorada. Sus formas y nia- 
ToMii \VI 



l'lil.l, 

norn do niiilnr «nn por lípniíla ii|{rn<lnlili>ii:l<iii n- 
trníiiiiliiiloH do HiiH iilim MI oiii/nn Milini I» rnlm' 
illllii; lll i'olii, loviiiilni^n voi lloiiliiioiili', «o ¡miin 
eiiiii do lililí innn; ol oiiollo MI encorva un piHn 
pií foiiiin lío ,S y mi troiioo mlA onul huri/oiilnl. 
Si lo i'lioi'fi algiiiiit i\Nn itUi^rt <<l oiiollo, no ili- 
oliiin liiioiit adolniilo, y mi cuín, iiiiiii cnuncliiiilu, 
«o liiiiovii onii iiiiiyor mpiílpz. Tmlo rovoln on ol 
avo lll ({Mioia y ta iiNiidln. 

I'ihiiidii nada innovo liiii jialaii con lal oclori- 
iliid, qiio á poniir do no loiior oiiipaltiindiiraM mi 
iloNÜra nipidaiiionlo por la Hii|>orlii'io ilol a((iia; 
un tal nininoiitii mira por tmlaH parlón y baja la 
oabo/a onda voz qiio innovo laa pataH, l>o voz en 
oiiando no dolionn para piiHamn en iiiin rama, al- 
guna cuña, ó do pi'oferi'lioin un nn nindoru Holán ' 



|•0^^ 



>7 




Polla de ayua 

te; luego limpia sn plnniajo, lo unta con su mate- 
ria gra.sa y vuelvo á nadar ó se dirige á las ca- 
ñas y las hierbas á fin de escudriñarlas. La es- 
trechez de su cuerpo y la longitud de sus dedos 
le son entonces siiniamonte útiles; gracias á sus 
formas esbeltas le es posible deslizarse en medio 
de las compactas espesuras, y merced á la ex- 
tensión de sus dedos puede coirer sobre superfi- 
cies cubiertas a]ienas de una delgada capa de 
juncos. Abarca tal cs]iacio que se sostiene don- 
de otras aves se hundirían, pudiendo también 
trepar fácilmente por las cañas. Con una sola 
l'ata abraza varios tallos y sube y baja sin peli- 
gro; sobre d terreno firmo anda fáeilnieutcy con 
rapidez á pasos laigos. Cuando la cazan corre 
con tanta ligereza como el perro que la persi- 
gue; con frecuencia se la ve avanzar bastante 
lejos por la superficie del agua cubierta de algu- 
nas hojas, y después emprender su vuelo. Se su- 
merge admirablemente, y en el caso de amena- 
zarla un peligro desaparece de pronto debajo del 
agua; con el auxilio de sus alas nada con rapi- 
dez entre dos corrientes, sacando el pico á in- 
tervalos para respirar. Su vuelo, penoso y len- 
to, sigue la línea recta; el ave suele rasar la su- 
perficie líquida, con el cuello y las patas tendi- 
ilidos, y sello al llegar á cierta altura vuela con 
más facilidad. 

La voz de esta ave es penetrante y fuerte. 

La polla de agua se despierta temprano y se 
entrega al descanso tarde, f'n los estanques que 
distan mucho de los lugares liabitados se oculta 
durante todo el día en los cañaverales, y sólo 
por mañana y tarde se deja ver en los sitios des- 
cubiertos. Al acercarse un hombre huye lápi- 
daniente jiara refugiarse en un escondite, pero 
donde está familiarizada con la presencia de 
aquél sabe que la protege y se envalentona mu- 
cho. 

En la ]iriniavera, cuando las parejas buscan 
sitio con el objeto de anidar, los machos empe- 
ñan reñidas ¡leleas. Apenas se deja ver una po- 
lla de agua desconocida, el macho se precipita 
sobre ella, medio nadando y corriendo por enci- 
ma del agua, con las alas entreabiertas y la ca- 
beza baja; cae sobre su rival y le golpea con el 
] tico y las patas, descargándole varios aletazos; 
si uo puede obligarle á que linya llama á la 
hembra en su auxilio. Semejantes jieleas ocurren 
también cuando ha dado principio la uidifica- 
ción. 

El nido de la jiolla de agua se apoya común- 
mente sobre hojas de junco dobladas, ó se halla 
entre varios troncos de caña encima de la su]ier- 
licie líquida; rara vez se encuentra en seco, en 
alguna eminencia del terreno. El ave le suele 
colorar en pedazos de madera, por ejemplo, en 
las tablas de las casetas de patos, que flotan por 
uno y otro ladn. Macho y hembra trabajan de 
consuno en la construcción, y á veces le hacen 
con mucho cuirlado; ]iero lo más general es que 
le fabriquen muy toscamente. Se compone de 
hojas do junco secas, dispuestas por series, unas 



•obre iilru y (•iiliiM<Ui< |Hir «rríli* nn rnima i|« 
cúpula; la ravjiliid ■ i • ■ • • i ■> 

nnilii ni nido, la Ih • 
iiiiiiii lll I •il'o tU' nii' , . 

i\v NJi'lo II iilirr hlInVON. KHtOH Hfill li 

gramil "•, do i.inijirii ((riiriia y ¡iinii 

ri|iaoa, do color aiiiarilln rujo (ililiilii, mu puiitnK 

■lo un uri» violotA y in-U ofiiioinilo iho/iUiIim 

con ollim In.'m poi|i:< ' * ' 

un piiido riiiM-l.i V I 

oiibron Imr ohpaciii ' . . .i. ...... .'- 

no rolova A hii ooiii|iarii ra xiiiu o| lioiii|ia millrion- 
to liara q no bimniio nliiiiontu. I'na vrz ooriicn- 
znila Ih iiioiibaiii.ii, nada piiodu obligar d Ion |a- 
ilroN ú 1)110 aliHiidoiien min Iiiiovon, 

Toniiiiinda la liiiiiliaiiiiii, la progonie iicrnia- 
ncco unan voiiiticiialro lioraH on ol nido; la iiia* 
dro va doHpiii'-N con clin al agiin, on diilido la 
acoNliinilira ú bimoar ol alimonlo. A Ion p'.< n» 
úiííH HiiH padroN m; liniitaii li protogerlon y gui ir- 
Ion, nniiiii'iándoleH ol |Kdigio. A|<'iiaii oyen la no- 
ñal deHa)>arecoii, y al cabo do alguna* HeiiiunaH 
no noecnita auxilio alguno. 

La carne de esta ove e» poco ngiadalilc por 
«11 sabor aooi toso y lo coriácea que icmilla, no- 
táiidosile tambii 11 nn niaiiado nabor á fango. 

Auiiqiio la polla de ngna observa un róginion 
niá.s bien animal que vegetal, alimoiitándose so- 
bre todo de coleópteroB, libélnlan, efímero», mo- 
luscos, cliinelics neiiátieos y otros insecto», <te la 
puede tener no obstante cautiva, y »<• acostum- 
bra sin dificultad á «n nuevo régimen. Kesígiíasc 
con su suerte, so encariña con el hombrey scdo- 
nicslica. 

~ Pdl.l.A: Geog. Riachuelo de la prov. de .San- 
tander, en el ji. j. de Keino.sa. Es «n a(l. del 
Ebro, al que se incnr|iora junto á Háiccna. 

- Polla: Gcog. C. del dist. de Sala Consilina, 
jirov. de Salerno o Prinei|iado Citerior, Campa- 
nia, Italia, sit. en un otero de la orilla izq. del 
Tanagro, en el f. e. de .Sieignano á Casalbnono; 
.'iOOO habit.s. Es el antiguo Forum I'opilii, y ha 
sido reedificada después del terremoto de 1857, 
que la destruyó por completo ocasionando más 
de 2000 víctima.s. 

-Polla hk Aova: Gcog. Río del Slanitoba, 
Dominio del Canadá, afl. del lago AVinnijiegu.s. 
Es de mucho caudal, ]iero no navegable á causa 
de la rapidez de su corriente y de su escasa pro- 
fundidad. Sigue sinuo.so curso, con frecuencia 
dividido en muchos brazos, por llanura panta- 
nosa; llena el lago Polla de Agua y desagua en 
el lago Manitoba. 

POLLADA: f. Conjunto de pollos que sacan las 

aves, particularmente las gallinas. 

- Poll.^pa: Mil. Nombre de un proyectil 
formado con varias giauadas de mano, y que, 
disparado por un mortero ó pedrero, jiroducíaun 
efecto .semejante al de la metralla. Para dar á 
conocer lo que era, creemos lo mejor copiar lo 
que acerca del particular dice el general Almi- 
lante; 

«Se hacía con granadas de mano, armadas por 
el estilo de los racimos de metralla, sobre un cu- 
lote ó jilato de madera, con sn es))iga en medio, 
]ionieiido estopines largos de comunicación, que 
ilian todos á pasar alrededor del tronco de la es- 
piga y salían á la parte inferior del culote. Pue- 
den hacerse para morteros y para pedreros. Ge- 
nerahnente constan de tres capas de granadas, 
ima sobre el culote y las otras dos sobre el plato 
de madera, del mismo diámetro que aquél, equi- 
distantes entre si y perpendiculares á la espiga, 
con unos agujeros circulares donde encaje la gra- 
nada con la espoleta hacia abajo. El todo se me- 
te dentro de un saco y se encorda bien» (Diccio- 
nario Mil., pág. 916). 

POLLAJUOLO (Antonio): Biog. Pintor, es- 
cultor, grabador y platero italiano. N. en Flo- 
rencia en 1126. 51. en Roma en 149S. Entró en 
los talleres de Bartoluccio Ghiberti, el pilatero 
más rico de Florencia, y al cabo de algunos me- 
ses recibió el encargo de ejecutar unos festones 
que debían decorar las puertas del famoso Bap- 
tisterio de San Juan. Algunos ricos aficionados, 
entusiasmados con este trah.ijo. le ofrecieron el 
dinero que necesitase para establecerse conio pla- 
tero, ofrecimiento que aceptó Antonio, y su tien- 
da fué bien pronto la más acreditada de ia ciu- 
dad. Dedicóse después á la Pintura, y su primer 
obra maestra fué el retrato del Poggio, secreta- 
rio de la República florentina, cuadro que se ha- 
lla hoy en el Museo de Florencia. En 1475 tei- 

3 



IS 



POLL 



iiiiiiii nn .S'ffíi Schiisliüii, que pintó para la ca]ii- 
Ha ílu los l'iK'ci; ilcspius el lamoso ,V«íí CriMbiil 
(le San Jliiiiato, que tanto admiró Miguel Án- 
gel. No fué menos hábil Pollajuolo en la Arqui- 
tectura que eu las demás artes á que se había 
consagrado. Inocencio VII le llamó á Roma pa- 
ra construir el lamoso Jfaiísofco de su predecesor 
Si.Kto IV. De sus trabajos como grabadorno que- 
dan más que cuatro planchas, una de las cuales 
es una obra maestra. También se deben á este 
artista varias medallas de oro, plata y bronce, 
grabadas para los Papas en diversas circunstan- 
cias. 

- Pollajuolo (Simón): Biog. Arquitecto ita- 
liano. N. en 1454, M. en 1509. A consecuencia 
de algunas travesuras que cometió en Florencia 
tuvo "que abandonar esta ciudad, de la qne pasó 
á Roma, en donde estudió con el más escrupulo- 
so detenimiiuto los monumentos antiguos. De 
regreso en Florencia, su afición á contar las ma- 
ravillas que en Roma había visto le valió el so- 
brenombre de cl Cronaca (d Cronista), líncar- 
gado por Filippo Strozzi, uno de los personajes 
más ricos de Florencia, de que le terminase el 
palacio que había comenzado á construir Bene- 
detto de Majano, Pollajuolo hizo todo el enta- 
blamento, que es considerado con justicia como 
una obra maestra. Además construj'ó en dicha 
ciudad la sacristía del Santo-Spíritu, pequeño 
templo octágono de hermosas proporciones, y el 
convento de los Servitas de la Anunciata, y so- 
bre la colina de vSan Miniato, que domina la ciu- 
dad, la iglesia de San Francisco al Monte. En 
los últimos años de su vida abandonó casi jior 
completo su arte, y se entregó en cuerpo y alma 
á las opiniones políticas y religiosas de Savona- 
rola. 

POLLANCÓN, NA: m. y f. Pollastro. 

-PoLL.VNCÓN; fig. y fam. El que, apenas en- 
trado eu la adolescencia, es ya tan corpulento 
como los jóvenes de mucha más edad. 

POLLASTRE: m. POLLASTRO. 

POLLASTRO, TRA (del lat. piillastra, polla): 
m. y f. Pollo ó polla algo crecidos. 

-Pollastro: ra. fig. y fam. Hombre muy 
astuto y sagaz. 

POLLAYO: Gioij. Lugar del ayunt. de La Vega 
ie Liébana, p. j. de Potes, pi'ov. de Santander; 
14 edifs. 

POLLAZÓN (del lat. pullatlo, cría de pollos): 
f. Echadura de huevos que de una vez empollan 
las aves. 

- Pollazón: Conjunto de pollos que salen de 
estos huevos. 

POLLENSA ó POLLENZA: Geoij. V. Con ayun- 
tamiento, al que están agregados muchos case- 
ríos, p. j. de Inca, prov. de Baleares, isla y dió- 
cesis de ¡Mallorca; 9 072 habits. Sit. en ameno 
valle, en la parte N.E de la isla, cerca de la 
bahía y puerto de su nombre, en la carretera de 
Santañy al citado ]iuerto por Felanitx y Mana- 
cor. Terreno montañoso, con algún llano; cerea- 
les, vino, almendra, cáñanjo, hortalizas y fru- 
tas; cría de ganados; fab. de jabón. Ei vino ge- 
neroso de Pollensa era ya muy apreciado de los 
antiguos. En el puerto, aduana marítima de 
tercera clase. Caserío capaz y de buen gusto, dis- 
tribuido en cómodas calles. Antigua casa de la 
Orden de Jerusaléu ; iglesia parroquial con ele- 
vada torre, oratorio de San Jorge, fundado en 
el siglo XVI y suntuoso colegio de Montesión, 
i|ue fué de Jesuítas. En el territorio y en el mon- 
te llamado Puig de Santa María hay un santua- 
rio con torre, rodeado de nnn'os. La antigua Po- 
Uentia estuvo cerca de Alcudia, en la parte del 
puerto Mayor, en lo que hoy se llama estanque 
de Santa Ana, en cuyos alrededores se ven ves- 
tigios de un anfiteatro y se han hallado colum- 
nas, monedas y otras antigiiedades. La bahía 
de Pollensa tiene su boca, aliierta al E., com- 
prendida entre la punta de Engosauba al N. y 
la Negra, derivacic'm del Cabo del Pinar, al S. , 
se interna 5,5 millas al S.O. y está com]ileta- 
mente e.Kpuesta al embate en los temibles y fre- 
cuentes vientos del Golfo del León; no ofrece 
abrigo sino en su parte septentrional, al redoso 
del promontorio citado, pues en la meriílional 
sólo tiene algunas caletas que los pescadores uti- 
lizan con vientos de los cuadrantes 2.° y 3.°. Há- 
llase en esta bahía la cala de Murta, á corta 
distancia de la de Engosauba, que ofrece abrigo 



POLL 

principalmente para los vientos de los cuadran- 
tes 1." y 4."; suele ser frecuentada por los cos- 
teros que van á cargar de leña; tiene en su cen- 
tro unos 10 m. de agua, sobre alga y arena; ter- 
mina al N. en una ¡playa en la que hay una ca- 
sita, y en la que en caso de mal tiemjio varan 
sus barcas los pescadores, y se reconoce por cl 
Castellet, islote inmediato á su boca, y por una 
casita situada en un sitio algo elevado, junto á 
la cual pasa el camino que conduce al ¡aro del 
Cabo Fornientó. La cala del Pí de la Posada 
está á 1,5 milla al S. O. de la de Murta, y pre- 
senta hacia el S. una boca de una milla de an- 
cho, comprendida entre la punta del Viento al 
E. y la de Anipinón al O.; se interna más de 
una milla hacia el N., hasta terminar en una 
playa linqiia; tiene 16 á 20 m. de agua en labo- 
ca y de 6 á 8 sobre arena y alga en el intei'ior, 
y ofrece excelente abrigo para los vientos de los 
cuadrantes 1.° y 4.° á los costeros que acuden á 
ella en liusca de carbón, leña, palma y pinos, 
los cuales suelen fondear por 4 m. de agua sobre 
buen tenedero, enfrente de dos enormes pinos 
que hay cerca de la citada playa. El islote For- 
mentó es peñascoso y de regular altura, que con 
225 m. de ancho se tiende 450 de S.E. N.O., se 
halla contiguo á la punta del Viento, con laque 
forma un canalizo de 80 m. de ancho y 15 de 
agua sobre arena y piedra en sn parte más an- 
gosta, el que permite paso á los laúdes pescado- 
res que arrimados á la costa .se dirigen ala cita- 
da cala. La punta de Pollenza se halla á 1,5 mi- 
lla al S.O. de la de Anipinón, avanza mucho al 
S.S.E., y es limpia y con 6 m. de agua á pique; 
tiene encima una batería desartillada; está do- 
minada por una loma en cuya cumbre se alza el 
castillo de Pollenza, también desartillado, y res 
guarda por el E. y S. E. el puerto de sn nombro. 
El puerto de Pollenza, que es una concha rodea- 
da do playa, tiene eu su centro de 5 á 7 m. dr 
agua, que se reducen á 3 junto al muelle, y ofre 
ce seguro fondeadero al abrigo de la citada pun- 
ta á muchos barcos de poco calado, los cuale."- 
dejan caer el ancla al N.O. del muelle, ó sea en- 
frente de él y por 5 á 6 m. de agua sobre casca- 
jo, quedando amarrados de N.O. á S.E. y cla- 
ros al N. E. , que es donde sopla el viento más 
molesto, tanto por su fuerza como por la mare- 
jada que levanta. Dichos barcos suelen amarrar- 
se con cadenas, porque existen en el fondo mu- 
chas nácaras, especie de ostras que cortan los ca- 
bles de cáñamo ó esparto. El fondeadero de la 
bahía de Pollenza, donde dejan caer el ancla los 
buques de mucho calado quedando expuestos á los 
vientos del N.E. al E., se halla por 16 á 20 de 
agua, ais. E. de la punta de Pollenza, 5' á causa 
de lo mucho que lo combaten los nordestes es 
malo en invierno y sólo conviene con vientos del 
4.° cuadrante; así, pues, los bai-cos grandes deben 
jireferir siempre buscar refugio de losvientosdel 
Golfo del León en la bahía do Alcudia, más bien 
que en la de Pollenza. El muelle del puerto se 
halla en la parte oriental; avanza 88 ni. al 
O. S.O. con 13 m. de ancho, y tiene cerca y fren- 
te á la playa algunas casas que son la marina de 
la v. El comercio es escaso; se exporta algarro- 
ba, palma, carbón vegetal y madera y corteza 
de pino. La cabecera de la bahía es una playa 
que desde el muelle va ganando hacia el S. S.E. 
hasta terminar en la cosía peñascosa en que á 
3 millas largas de la punta de Pollenza se en- 
cuentra la c. de Alcudia: deja paso á tres ria- 
chuelos, de los cuales el Llanaire, el más consi- 
derable, viene á ser la gola de una albufera 
(Derrotero del Mediterráneo, t. I). 

POLLENTIA: Ocog. ant. C. de la Liguria, al 
S.O. de Asta y de Alba Pompeya. Era célebre 
por sus lanas negras. Estilicón batió en ella á 
Alarico en 40-3. 

POLLERA; {. La que tiene por oficio criar ó 
vender pollos. 

-Pollera: Lugar ó sitio en que se crían los 
pollos. 

- Pollera: Especie de cesto de mimbres ó 
red, angosto de arriba y ancho de abajo, que 
sirve para criar los pollos y tenerlos guardados. 

- Pollera: Artificio hecho de mimbres, que 
se pone á los niños para i]ue aprendan á andar. 
Es de figura de una campana, c|ue por arrilja se 
ajusta á la cintura, y desciende ensanchándose 
hasta llegar al suelo, para seguridad de que no 
se caiga la criatura. 



POLL 

Cuidado con no liaci-r estar á la criatura cle- 
masiado tiempo en la silleta, y con meterla 
en el castillejo ola Pollepa antes de qne pue- 
da tenerse en j)ie. 

Monlau. 

- Pollera: Brial ó guardapiés que las nuije- 
res se ponían sobre el guardainfante, encima del 
cual asentaba la basquina ó la saya. 

Traiga ó no traiga mi dama 
La roLLEEA ó faldellín, 
jPor qué la he de peilir cuenta 
De lo que yo no la di? 

Rojas. 

Púnese sobre la POLLERA una basquina, con 
tanto ruedo, que colgada podía servir de pa- 
bellón. 

Zavaleta. 

POLLErIa (de pollero): f. Sitio, casa ó calle 
donde venilen gallinas, pollos ó pollas y tam- 
bién otras aves comestibles. 

De un arancel de pollería seis reales. 
Aranceles de 1722. 

POLLERO: m. El que tiene por oficio criar ó 
vender pollo.s. 

-¡Buena gente! -Y va el pollero, 
Y las nietas de la tía 
Lola, etc. 

Ramón de la Cr.i;ü. 

- Pollero: Pollera; lugar ó sitio en que se 
crían los pollos. 

POLLEZ fde pollo): f. Ceir. Tiempo que se 
mantienen los azores, halcones y otras aves do 
rapiña sin mudar la pluma. 

POLLEZNO: ni. ant. PciLLO; cría que sacan de 
cada huevo las aves y particularmente las galli- 
nas. 

POLLICH (Juan Adán): JBiog. Naturalista 
.alemán. N. en Lautern (Palatinado), en 1740. 
M. en 1780. Renunció á la Medicina, que había 
ejercido en su ciudad natal, jiara dedicarse por 
completo á la plistoria Natural. Durante algu- 
nos años recorrii'i los diversos puntos del Pala- 
tinado para estudiar la fiora, y jaiblicó el resul- 
tado de sus investigaciones en una obra titula- 
da Nüloria plnvtnrnm in rnldincilu eleelorali 
sponfc nascenliiiíiK Es una de las mejores obras 
que sobre floras locales se conocen. Además e.s- 
criliió una Dcscriptio insecloriiiii Palatinormn. 
Aitón le ha dedicado, con el nombre de PoUi- 
ehia, una planta del Cabo de I5uena Esperanza. 

POLLINARMENTE: adv. ni. Asnalmente, de- 
notando que uno va montado en un borrico. 
POLLINEJO, JA: ni. y f. d. de pollino. 

... para significar el pueblo gentil, señalado 
por el POLLINEJO cerril, sin sujeción ni yugo. 
Fr. Horten.sio Paravicino. 

... su enorme vara de fresno atravesada á la 
espalda, baria sospechar su profesión de tr.aji- 
naute, si ya no la demostra.sen claramente ties 
POLLiNEJns y un niulo que á guisa de batido- 
res le abrían el paso, etc. 

Mesonero Romanos. 

POLLINO, NA (del lat. p'ulhis asinmiis): m. 
y {. Asno nuevo y cerril. 

... pero quiso esta vez entrar á caballo en 
una asna y un pollino, y ser recibido con 
gran fiesta y solemnidad. 

R1VADENEIRA. . . 

- Pollino: Por ext., cualquier borrico. 

Eu tiempo de polvareda, no hay silla lleva- 
da de animales humanos, que iguale al lomo 
de un bullicioso pollino. 

Cristóbal Suárez de Figueroa. 

Levantaron pues el rancho, y diéronle á An- 
drés una pollina en que fuese; etc. 

Cervantes. 

- Pollino: ant. Hijo ó cría de aves ó cua- 
drúpedos. 

- Pollino: fig. Persona simple, ignorante ó 
agreste. 

Mas yo debo ser nn zafio 
Un... -Empieza ya-Uu pollino, 
búa muía de alquiler, etc. 

Tinso de Molina. 

Todos me dicen que soy un pollino, y lo 
merezco por haber sido capaz de enamorarme 
de tal escorpión. 

Hartzenbu.sch. 



rt)i,i, 

- rill.l.lNd gl'l'. MK I.I.KVK, V NorAlui.l.oqVB 

MU AllllAnrilK: H>l. iHI" Hl'lillM'jll U llli'illillll», 
piir iipr tiKit xi'Kiiiu y |inriiiiiiic'iili' iiiin lniliiiin 
>iiii<|prnilii cilio Inn muy kiiiii'Ii'k, liiii('il«li<a<l<i ur- 
.liiiiiiio KHliiii mvji^l»" <^ iKitiil'li'i niiKlmiutii y viii- 

M'lll'n. 

• l'ill.llSIl ijrK MK 1.1 KVK, V NorMUI.l.O gl'K 
MR AllllAltlIlK! Sllill'MO tlllllliii'il llri'ir lio lo» 
iMiPlilcm y iiiiicli'iilc'iiii'nlp i'i'iiiiiiiiilcoit, i|ilo »r 
t'oiiti'iilnii i'oii li> ili'iMiii'l» y imrtn ciiriTulMiii- 
ilimiti'H il mu iiimliiw y iciiIjim, niii gnuliir Kii|Hir- 

lliihliiilpn i|ilo til" imiMlnii iiiiiiit r y i|iii' milii. 

iiii'iitv nii'vi-ii (lo lUMMiiMii' iiKili'xtiii ni uiiiino. 
riil.l.lNii: Hf(i(j. V. rniINc). 
POLLITO, TA (il. lili i»>llo): III. y f. Il(<- y fniii. 
NiAii, 11 iiifiit iln cui'lAciliiil. 

Qa» ncrvi» ilo i'iisi'finr «úlo 
A ItiH i'iit.i.lTAH i|iiii iini'i'ii; 
Kiiri'iliin y poiliiliirn», 
ílnhn.4, iiiu'lioro y ri-rriiiic». 

CJuRVK.no. 

POLLO (ilol lat. pulhi-i): ni.Crta qilo sarnnclc 
i'ndi» huevo lii» avo» y piiitii'uliinuonto las Kalli- 
mis. 

Kli milii-niln liiH i'Oi I i>s (.ii-1 nvoslnii;) luego 
corrvii por el oniiipo ñ Imsrnr f]\u< ronicr. 
Ln.s iiKi, Mákmcii,. 

Países liay ilomlc las frutas, Ina linrtaliins, 
los i'iiu.i)S,... constituyen In única riqueza ilel 
Inbrailor. 

JOVF.U.ANOS. 

- Pollo: Cria do las alicja.s. 

- IVli.o: ant. Cría do cualquier animal. 

- roi.i.o: lig. y lam. Mozo do pocos años. 

... no se trata (leeniliorradi.irse, sino deque 
Marta con sus iMLLiis V>riiuie una vez á la sa- 
lud de usted. 

JOVKLLAKOS. 

cierto Cí que en este Madrid 
líay mil rie^yos, mil escollos, 
Y es muy desigual la lifi 
Con una lesión d« i-oi.i.os; etc. 

BkKtAn PK mis HKItltEliOS. 

- Tomo: fig. y fani. Honiluc a.stuto y .sa<;az. 

- roi.l.0; prov. .-Ir. En las viñas do regadío, 
una como mareen que levantan á trechos los ca- 
vailores, ]>ara que se estanque el agna cuando 
las riegan. 

- l'oi.l.o: Cí-lr. Ave que no ha mudado aún la 
pinina, 

-Kl. TOLLO, CAliA AÑO, V KL PATO, MADIIIGA- 
110: ref. <iue aconseja que el I'OLLO se coma an- 
tes que llegue :v ser gallo, y, al contrario, el pa- 
to después que haya padreado. 

- El tollo hk kneko, .\ San Juan es come- 
PK.no: reí', que denota que los tollos que nacen 
eu enero, están en sazón de comerse por San 
Juan. 

- El tollo pe eneuo, si'be con el padke 
AL GALLlNEliO: ref. que da á entender que es 
ni:is :i propiísito el frío para este gt'nero de ani- 
males que el tiempo templado ó caluroso. 

- EsrAK uno hecho vn pollo de agl-a: fr. 
fig. y fam. Estau hecho vn agva. 

- Pollo con tollo: loe. Cclr. Explica qne 
los azores pollos se deben cebar con perdigonci- 
Uos de su tiempo. 

-Pollo he enero, cap.*, plima vale un 
pinero: ref. con qne se pondera lo apreeiables 
que son los tollos en este tiempo. 

-Sacvu tollos: fr. Fomentar los huevos ó 
darles el calor corrcí.]inndiente y continuado para 
qne se vaya formamlo el tollo y á su tiempo 
salga, rompiendo el cascarón. 

-Voló el tollo: exp. fig. y fam. Voló el 
GOLONDItlXO. 

- Pollo: Bo(. Nombre vulgar con qne se co- 
noce una planta perteniente á la familia de las 
Salsoláceas, tribu de las salsoleas, y cuyo nom- 
bre científico es üaliivrnia herbácea L. 

- Pollo: Gcoí). Cabo y puerto en la costa O. 
de Córcega, al Ñ. del Golfo Yalinco. Entre el 
Cabo Pollo y río Tavavo la costa forma una en- 
senada de 1,.5 milla de abertura, terminada con 
una pequeña playa que se interna como 0,5 mi- 
lla al O.N.O. , y es lo que se llama Porto- Pollo. 
Ea un excelente abrigo para los vientos del cuar- 



roij, 

to y primer oinuliant*», fnnileamlo al K. i\» imt 
forro «iiiiliÉil vci tiiclni» .1 ' ' ' 

1(1 a 'Jll III., . <l<i> II lili) I 

pniitu ni qiK . .., . I bi playa. 
itlirÍKii iiiK' i'l ralin piiiport'lonii a oiIa otiMoiiuda 
niin t-iidt'iiii do bnJoN dfl niuH d« ■! caIiIon, quodiH- 
do nii o\tii'iiiii|a<r H.K. donpido .S. E. 1 .S., y enn 
li» i|iio i|i'U-rá lonomo ciildmlu al dirigirMí & <íi- 
eliü folidcildi'Ki. I.nit bliiilion grande'* i|llo bln*. 
• Ilion t'ii Pul to Pullo un ntiitgo para lim vioiiton 
ilol N.IJ. ilolioiiiii riilidoar ma» oii Irniniiiía, en 
•J.'i li ¡i;i til. iiiariailu la torro illclin al (J.N.O. El 
l'aliii PiirtO' Pililo Inriiia el uxtieiiio neptenlrio- 
nal y urcldunlal del (iolfo Vnlliico. I'N alto, ea- 
oaliroHii y aiicin, y avanu baatanto al i'^., niondo 
notable por la torre arruinada qiio tioiio un nu 
cumbre. l'reNciita un íiiuitón al .S. do coica do 
0,r> milla do E. á O., iloupiíliinilo |>or kii parte 
ocoidoiital una restinga de picilrní» <lo iiiioh 1 ca- 
bloH, y pur la orientnl otra do I,.'!, tormiiiaila 
por una laja & iloi do agna. Esta última ea la 
iiuu contriíiuyo il prestar abrigo al fondeadero 
ilu Porto- Pollo. 

PÓLLOK: (leoij. Pueblo y puerto del dist. do 
Cotlubalii, .Mindamuí, l'ilipinas; tM] habits. El 
puerto, sit. en la costa S., al E. de la gran ba- 
tila ú Oolfn de lllana, so halla comprendido en- 
tro la punta .l/drijn-iííW (Piedra Colorado) al 
S. y la )iuiita l'iiiiiin (Quijada) al N., distantes 
1 millas entre sí. Profundiza 5 millas al E., for- 
niaiiilii en la costa N. los .senos de (,'uiclaniak y 
Sugiit, y en la del S. otro miis espacioso que en- 
cierra al I'., el fondeadero del cstíiblecimiciito de 
Pollok y á su ]iarto O. el de Parang-Parang. Es- 
to puerto es abrigarlo, limpio, de mucho bracea- 
je, y aunque abierto al O. le protejo la isla Hon- 
go, que se halla delante de la entrada. Kodea á 
toda su costa un arrecife madrepórico muy acan- 
tilado, qne eu la del N. .sale muy poco hacia 
fuera, ]icro (pie en la del S. avanza 2 y 3 cables, 
llegando á extenderse en la del E., al S. del se- 
no de Lugut, una milla larga hacia el S.O. La 
isla do í'aluk (Sejiaradol, que forma la punta S. 
del |>uerto, está separada de la tierra firme por 
el estero Sanipinitan, que corre d<; N. á S. y al- 
go ni.is al O. la entrecorta otro estero en igual 
dirección. El estero de Sampinitán tiene su boca 
E. a! S. de dicha colina, y, atravesando el man- 
gle, tiene la del O. con el nombre de Bauisiláu, 
al N. lie la colina así llamada. En dicho estero 
pueden entrar en marea alta las falúas y aun ca- 
ñoneros hasta el puente, pero en bajamar sólo 
quedan 0,4 m. de agua. Antes de llegar á la 
punta de piedra, que termina al E., el mangle 
que nace en el Sampinitán, hay un estero ]ieque- 
ño llamado Lnbi. Al E. de los Camarines Altos, 
llamados baluartes de Panaj% hay otro estero 
llamado líoayán, en cuyo fondo desagria un arro- 
yo, y en su inmediación la costa, que corría de 
E. á E., lo hace al N.E. y N. El seno S.E. del 
puerto se llama Parang-Parang; al S. del cogo- 
nal grande que en él se ve desemboca el río del 
mismo nombre, que tiene muy poco fondo y ape- 
nas se puede entrar en bote; su agna es muy 
buena y abundante; después de varios saltos se 
une con el río Siinoay al principio del curso de 
éste, y antes de ])asar por las lagunas de Balot. 
Más al X. y en el mismo seno desagua el arroyo 
Nitnang. El bajo de piedra y coral que hay en 
el fondo del seno Parang-Parang es una que- 
bradura del arrecife madrepórico que rodea la 
playa del puerto. La punta Labayauga termina 
por el N. el seno de Parang-Parang; forma un 
]iequcño seno cubierto en su mayor parte. Desde 
la punta Lalayanga sigue la costa al IC.N.O. y 
N. y despide una gran restinga, que al O. de la 
punta dicha sale cerca de 1 J de milla, y luego 
va disminuyendo hasta terminar en la parte Ñ. 
de la costa mencionada , donde desaguan los 
arroyos Maca.sandar y Lngut. Desde las proxi- 
midades de éste corre la costa al O. y luego al 
S.O. y S., formando el seno llamado de Sugut. 
De-sde la punta S.O. del seno de Sugut es lim- 
]>ia la costa hacia el O. , encontrándose en esta 
dirección un seno, el de Kidamak, con alguna 
población. Su punta E. tiene una )iequeña res- 
tinga frente á la playa, que ocupa el fondo del 
seno, é inclinándose algo al E. se puede fon- 
dear en 15 ó 12 brazas. .Sigue la costa limpia 
hasta la punta Sanga. que es la X. de la boca 
del puerto de PóUok: entre ella y Kidamak hay 
una garganta que ofrece jiaso para el seno de 
Lalabuguen (Derrotero del Archipiélago Fui- 
¡nito). 



POMA 



l« 



POLLOCí 04otj. V. con lyiml., p. J. <U N*- 



y 

Ion, vilioy bot L.ut..'i'*, i itii ilc ^iili4iiloa, Uij. de 
ugUArdíofiloa y lnriiiAii. 

POLLUELO, LA (del Ut ¡lullO/iu): m. y f. d. 

do POLI, II, 

... ¡oiiiiitM veco« «u violento y r«p»nliMo 
vuiilo(g| (lula iMnllH; no me >iiiiiiclói|U« coron- 
illa nuil roLLUKLOR «I alirii(o •!« loa Icntia- 
COI I 

JoVKLLA.Niia. 

Muy contenta la pava 
Decía á ana POLLiRMia: 
- Mirad hijo» el ra<tro 
De un copioao hormimiero. 

Samakieoo, 

POMA (de pomo): f. Manzana. 

... ó por ende ai Adán non hoviera comido la 
TOMA, que le foi defendida, non fora ueceaaria 
la reiliijción. 

Juan dk Papilla. 

«íQuiénnocoge laPoMAaazoDoda 
De rama dócil anean mano toca 
Mejor quede alta copa enmarañada? 

BiiETiiN DF. LOS Herberos. 

- Poma: Ca.sta de manzana pequeña y chata, 
de color verdoso, y de buen gusto. 

- Poma: Peiífu.madok. 

... y al niesmo lado entapizada otra capilla 
de brocados, POMAS de olores y brasero», con 
las cortina.s en que habían de desandar í la 
princesa. 

Gonzalo be Céspedes. 

- Poma: Bujeta. 

... como el que aplica la poua i las nari- 
ces, cuando pasa por algnnos lugares sucios ó 
asquerosos. 

Fr. Crlstóbal de Fonseca. 

Quitalles ha también los collares de diaman- 
tes y rubís,... las pomas de ámbar gris y los 
guantes adobados. 

Malón de Chaide. 

- Poma: Especie de bola que se compone de 
varios simples, por lo común odoríferos. 

De todas estas odoríferas medicinas puedes 
hacer una salubérrima poma, coutra la pesti- 
lencia. 

Anpré-s de Laguna. 

- jQué os parece? -Que estáis buena. 
-¿La color? -.Jazmín y rosa. 
-¿Las palmas? -Refrigeradas. 
-jEl aliento? - Azar en pomas. 

Tirso de Molina. 



POtMABAMBA: Geog. Aldea de la prov. deTo- 
mina, dep. de Chuquisaca, Bolivia, sit. no lejos 
de la orilla izq. del Pilconiayo. Minas de plata, 
cobre y plomo en las Inmediaciones. 

- Pomabamba: Gevg. Prov. del dep. de An- 
cachs, Perú. Es parte de la antigua prov. de Con- 
ehucos, dividida en dos por ley de 21 de febre- 
ro de 1861 ; á una se dio el nombre de Poma- 
bamba y á otra el de Pallasca. Confina por el 
N. con la de Huamachuco; jKir el E. con la de 
Pataz del dep. de la Libertad, y de la de Hua- 
malíes del dep. de Junín, sirviendo de límite el 
Marañón ; por el S. con la de Huari, y por el 
O. con las de Pallasca y Huaylas y parte de la 
de Huaras. Su cap. es Pomabamba. Está com- 
prendida entre los 8 y 9° 25', con sujierficie de 
unos 14000 kiiis-. Su constitución física es igual 
á la de la prov. de Pallasca, siendo notable el gian 
número de pueblos y lugares que terminan en 
bamba, que significa llanura, cuando en esta ¡iro- 
vincia todo es muy quebrado. Tiene 44 000 ha- 
bitantes distribuidos en los dist. de Chingalpo, 
Llama, Llumpa, Parobamba, Piscobamba. Poma- 
bamba, Quiches, Sihnas y Yurraa. ! Dist. de la 
prov. de Pomabamba, dep. de Ancachs, Perú; 
9658 habits. \\ Pueblo cap. de la jirov. ydist. de 
sn nombre, dep. de Ancachs, Perú: 160J habi- 
tantes. Antiguamente se llamaba Pumabamba 
(puma, león; bamba, llanura; es decir, llanu- 
ra del lean). Cerca del puente del jiueblo hay 
varios manantiales de aguas termales, y la tem- 
peratura de uno de ellos es de 47°, 5. El agua es 



20 



poirA 



ferruginosa; a dos cuadras niils ahajo de éste hay 
otro manantial cuya temperatura es de 52', 5. El 
agua es transiiarente y de olor á gas sulfhídrico, 
pero deposita lixido Je hierro. || Pueblo del dis- 
trito y ¡irov. de Cangallo, <lep. de Ayacuclio, 
Perú; flílO hal)its. Cantera de piedra llamada en 
el país de Huanianga; es un sulfato calizo muy 
parecido al mármol. 

POMACANCHI ó ACOPIA: írí-oí/. Laguna del Pe- 
rú en la prov. de Quispicauchi; tiene como 9 nd- 
llas de largo y 4 de ancho. || Dist. de la prov. de 
Acomayo, dep. Cuzco, Perú; ,')050 habits. |i Pue- 
blo ca|i. del dist. y prov. de Acomayo, dep. del 
Cuzco, Perú; 1700 habits. 

POMACANTO (del gr. TrúJíia, opérenlo, y aKav- 
6a, espina): m. Zoo!. Género de peces del orden 
de losacantopterigios, familia de los quetodúnti- 
dos, tribu de los quetodontiuos. 

Este género es afín al Holocantlms, pero la 
aleta dorsal tiene de ocho á 10 espinas y la anal 
tres. 

La especie tipo de este género es el Pomacan- 
tlmf paru Bloch, que vive en el E. de la Améri- 
ca tropical. 

POMÁCEAS {de poma): {. pl. Bot. Familia de 
plantas ])erteneciente al tipo de las fanerógamas, 
subtipo de las angiospermas, clase de las dicoti- 
ledóneas, subclase de las dialipétalas snperová- 
ricas. Sus plantas siempre leñosas, arbóreas, ó 
arbustivas, con las hojas casi siempre alternas, ó 
por excepción opuestas, estipuladas, con las es- 
típulas caedizas, que faltan rara vez: llores eu 
corimbos panciHoros ó solitarios, terminales, al- 
guna vez en cima, racimo ó umbela; cáliz gamo- 
sépalo, con las terminaciones de los sépalos li- 
bres en más ó menos extensión y soldados con la 
corola, los estambres y los pistilos; corola de cin- 
co pétalos anchos con uña corta; estambres muy 
numerosos, libres y divergentes; pistilos cinco, 
rara vez tres (Sorbus), y aun alguna vez dos ó 
uno solo, soldados, cerrados entre sí, pauciovu- 
lados, con los óvulos ascendentes ú horizontales; 
estilos en número igual al de carpelos y libres en 
toda su extensión ó solamente coherentes en la 
base; el fruto es un pomo l'orraado por la solda- 
dura de los carpelos y la especie de cúpula for- 
mada ]ior los sépalos, pétalos y estambres solda- 
dos, y la cual ha sido considerada anteriornjenfe 
por algunos botánicos como un ensanchamiento 
del receptáculo. Este fruto está coronado por el 
limbo calicinal, ó por lo menos por los restos de- 
secados de éste, y consta de tantas cavidades 
como carpelos hayan entrado en su formación. 
Estas cavidades aparecen claramente manifiestas 
en la sección transversal, formando una tíguia 
geométrica regular, como una especie de esti'e- 
llas. El pericarpio puede ser coriáceo y aun le- 
ñoso, ó más generalmente presenta consistencia 
carnosa y su capa ¡media fsareocarpio) adquiere 
gran desarrollo; semilla ascendente ú horizontal, 
con el embrión recto y la raicilla infera. 

Los géneros principales incluidos en esta fa- 
milia son Cydonia, Fyrus, Malus, Sorbus, Ame- 
lanchicr, CotoncaMcr, Eriohotrya, Photinia, Ka- 
phiolcpis, Mef:pilus y Cratagus. 

Casi todas las especies de algunos de estos gé- 
neros dan frutos comestibles, y aun muchas de 
aquéllas cuyo fruto no puede ser empleado como 
alimenticio puede servir ]iara injertar sobre ellas 
las especies útiles más afines. Casi todas las es- 
jiecies de esta familia habitan en los países de 
climas templados ó algo cálidos del hemisferio 
boreal. 

POMACÉNTRIDOS (de pomacenlroj: m. ¡il. 
Zoo!. Familia de peces del orden de los farin- 
gognatos, que ofrecen los siguientes caracteres: 
cuerpo comjirimido, más ó menos corto; escamas 
tenoideas; línea lateral que no llega á la aleta 
caudal ó interrumpida; dientes débiles; paladar 
liso, con cinco, seis ó siete radios branquióste- 
gos; tres y media branquias, con seudobranquias 
y vejiga aérea; una aleta dorsal, con la ¡lorciiin 
espinosa tan desarrollada, cuando menos, como 
la blanda; dos y algunas veces tres espinas ana- 
les; la anal blanda semejante á la dorsal blanda; 
abdominales torácicas con radios 1,5; apéndices 
pilóricos en pequeño número; vértebras 12-14. 

Esta especie comprende los géneros siguientes: 
AmphiprioH Bl. Schu., que vive eu el Océano 
Indico, O. del Pacífico; I'omcicenlrus Lac, en 
los mares tropicales de ambos hemisferios; Sly- 
¡ hldudon Lac, que vive en Java, Célebes y Am- 



rOMA 

boina; y Hcüaslcs .Sthr.,de los mares tropicales. 
Mediterráneo, costas del Japón y de Chile. 

POMACENTRO (del gr. 7rii/xa, opérenlo, y kív- 
rpop, aguijón): m. Zoof. (icncro de peces del or- 
den de los faringognatos, familia de los poma- 
céntridos, que se caracteriza jior tener escamas 
medianas, en menos de 30 series transversas; 
¡ireopérculo, y por lo general el anillo inf'raorbi- 
tario. aserrados; opérenlo con una ó dos peque- 
ñas espinas; dientes pequeños, coniprinjidos, en 
una .serie, con la corona entera ó ligeramente es- 
cotada; aleta dorsal con 12 ó 13 es]iinas; la anal 
con dos. Este género liabita los mares tropicales 
de anillos hemisferios. 

La especie tipo de este género es la Pomacen- 
trus pavo Pdoch., que vive en las Molucas y Mo- 
zambique. 

POMACI: Geog. Pico nevado en la cordillera 
del Perú, sit. .su e.xtreniidad N. á 15° 14' 30" y 
la extremidad S. en los 15° 24' 10" lat. ; es muy 
rico en vetas de plata, y hay trabajadas muchas 
minas, que están sit. eu dos alturas cuyas cús- 
pides aparecen cubiertas de nieve perpetua. 

POMACIO (del gr. KÜ^a, cobertera): m. Bot. 
Género de ])lantas ( Powatium) perteneciente á 
la familia de las Rubiáceas, tribu de las garde- 
niéas, cuyas especies habitan en las regiones tro- 
picales de África, y son plantas fruticosas, con 
las ramas cilindricas, vellosas cuando jóvenes y 
lampiñas cuando adultas, con las hojas o}iues- 
tas casi sentadas, oblongolanceoladas, acumi- 
nadas, y con estíinilas foliáceas solitarias á uno 
y otro lado, soldadas en la base, lanceoladas, 
acuminadas y de una jinlgada de longitud ; flores 
dispuestas en tirsos espieitbrnies terminales; cá- 
liz con el tulio casi globoso, soldado con el ova- 
rio, y el limbo supero obtusa y brevemente quin- 
quedentado; corola sújiera, pequeña, con el tubo 
cilindrico y el limbo qninquepartiilo; cinco an- 
teras sentadas é incluidas dentro de la garganta 
de la corola; ovario infero, bilocular, con un dis- 
co epigino urceolar, con ó^'ulos numerosos hori- 
zontales y anátiopos in.sertos sobre placentas 
hinchadas que existen en ambas caras del tabi- 
que medianero; estilo sencillo y estigma bífido, 
con las lacinias oblongas. El fruto es una' baya 
globosa, dídima, poco jugosa, que en su parte 
superior conserva restos del limbo calicinal y 
del disco urceolar epigino, con dos cavidades; 
semillas numerosas, angulosas, con el embrión 
ortótro) o situado en el eje de un albumen car- 
noso, y los cotiledones jilaiios y aovados; raicilla 
carnosa, ceutrípetra y próxima al ombligo. 

POMACO: m. Bot. Género de plantas (Po- 
max) perteneciente á la familia de las Rubiá- 
ceas, triliu de las cofeáceas, cuyas esjpecies habi- 
tan en Nueva Holanda, y son plantas herbáceas, 
anuales ó suirutescentes, con las hojas opuestas, 
pecioladas, llevando á cada lado una estípula 
casi foli.ácea, y las flores formando gloniérulos en 
los extremos de pedúnculos, cuya reunión cons- 
tituye umbelas terniiualcs involucradas por ho- 
jas florales geminadas y estípulas casi cuaterna- 
das; cabezuelas trifloras, con los tubos calicina- 
les soldados entre sí, y de forma generalmente 
apeonzada, acanipadafla, y el limbo sújiero cor- 
ta y obUrsamente dividido en siete ó 10 lóbulos; 
corola tubulosa con el linilio cortamente tri ó 
quinqnéfido y los lóbulos erguidos; uno á cinco 
estambres insertos en el tubo de la corola, sa- 
lientes ó rara vez incluidos, con los filamentos 
y las anteras lineales y erguidas; ovarios dentro 
de un cáliz común formado por la soldadura de 
los de cada flor, unilocular y uniarilado, con 
los óvulos erguidos, anátropos é insertos en la 
base; estilo muy corto, con dos estigmas alarga- 
dos, filiformes y erizados; el fruto es un sincar- 
pio coriáceo, coronado (lor los limbos de los cá- 
lices comunes, trilocular, trisperuio, y con el 
disco epiginio abierto en forma de opérenlo; se- 
millas erguidas, oblongas, con la superficie gra- 
nulosa; embrión carnoso, ortótropo, en el eje de 
un albumen denso, con los entile Iones foliáceos 
y la raicilla cilindrica é infera. 

POMADA (de poma): f. Mixtura de unos ú 
otros ingredientes, cuya base es hoy general- 
mente una grasa: forma una especie de manteca, 
que, según sus condiciones, se usa como medi- 
camento ó como afeite de tocador. 

... bajé con mucho sosiego al jardín, sin pen- 
sar en perfumes ni en pomadas, etc. 

Isla. 



POMA 

Las señoras no esperen aquí la receta de 
aquellas lociones, cremas y pomadas, decora- 
das ]ior el charlatanismo con los nombres de 
virginales, etc. 

MoNLAr. 

-Pomada: Farm, y Tcrap. Las preparacio- 
nes designadas con este nombre eran hasta ha- 
ce pocos años exclusivamente de naturaleza gra- 
sa y consistencia blanda, teniendo por excipien- 
te la manteca ordinaria ú otras grasas de flexi- 
bilidad semejante, jiero actualmente reciben el 
nomlire de ¡jomada, además de éstas, diversos 
tópicos cuyo excipiente á veces es una mezcla 
de varias grasas y en algunas ocasiones la vase- 
lina. 

Se diferencian de los ungüentos en que su ex- 
cipiente no es resinoso, y de los ceratos en que 
la base característica de su excipiente no es la 
cera. Limitado de este modo el concepto de las 
jiomadas, resultan estas jirejiaraciones análogas 
á los ceratos por la naturaleza de su excii>iente, 
y especialmente i>or la de los principios activos 
ijue éste lleva disueltos. En la grasa, como en los 
aceites líquidos, se disuelven principios aromá- 
ticos y colorantes vegetales, resinas , otras gra- 
sas, alcaloides, cantaridina, fósforo, sales diver- 
sas, etc., y resultan también analogías en los 
lirocedimicutos empleados jara la preparación 
de ambas formas de medicamentos. 

La jireparaeión de las ¡jomadas ¡luede hacerse 
¡lor tres ¡jrocedimientos diversos: mixtión, solu- 
ción y combinación, y en los tres deberá proce- 
der la elección y examen químico del exci¡3Íente 
graso. 

Para ¡irc¡iarar las ¡jomadas por mixtión hade 
operarse de manera que las substancias medici- 
nales, sóli'las ó líquidas, que no sean solubles en 
la gra.sa, queden muy diviilidaséinteriiuestasen 
ella, formando un toílo homogéneo á sim¡jle vis- 
ta. Para lograr esto se colocan en un mortero 
de jjasta ó de mármol los sólidos insolubles, for- 
mando un ¡inlvo muy tenue, y los solubles di- 
sueltos en una cantidad de líquido neutro, y se 
va añadiendo ¡joco ó ¡joco la grasa y triturando 
la mezcla hasta conseguir la formación de una 
masa de color uniforme, homogéneo y sin gru- 
mos ni asperezas al tacto. Cuando se o¡iere con 
grandes masas conviene fluidificar un ¡loco las 
grasas, al mismo tiem¡JO que se mezcla con la 
substancia medicinal ¡jor medio del agitador me- 
cánico de Brehier. Por este ¡irocediniiento se 
pre¡iaran, ¡Jor ejem¡jlo, las ¡lomadas de azufre, 
de ioduro ¡lotásicoy otras. 

Para ¡ireiarar las pomadas por solnción délos 
¡irincipios medicinales en el exciyjieute graso se 
¡mede o¡ierar de una de las cuatro maneras si- 
guientes: 1." Por sim¡ile .solución, cuando las 
substancias activas son solubles, para lo cual se 
licúan ¡>rimero en baño-níaría las grasas de más 
principios fusibles; así se disuelven ¡lor agita- 
ción mecánica los ]irinci¡iios medicinales, no ce- 
.sando de agitar hasta que la masa se solidifique. 
Así se pre¡jaran, por ejem¡ilo, las pomadas fos- 
forada y alcanforada. 2." Por maceración. Es el 
em¡jleado cuando se mezcla la parte orgánica y 
la manteca, dejándolas en contacto durante 
veinticuatro horas, ¡lara lo cual se licúa la gi'asa 
ala tem¡jeratnra más baja ¡josible, se cuela, se 
exprime el residuo y se macera nuevamente con 
otra cantidad de medicamento, re¡)itiendo esta 
o¡>eración hasta que el exci¡jiente quede satura- 
do. Este ¡jrocedimiento es poco usado, y sólo 
se eni¡ilea ¡lara obtener aquellas pomadas que,- 
como las de jazmín y de azucena, tienen por 
¡irincipio activo su aroma fugaz. Cuando sea sa- 
turado convenientemente del aroma se vuelve 
á licuar la grasa, se cuela por un lienzo y se de- 
ja enfriar, agitándola con frecuencia. 3."Por di- 
gestión, licuando la grasa en baño-maría y su- 
mergiendo en el líquido las substancias vegeta- 
les jugosas para que ¡lermanezcan en él hasta 
que se evaporice sin hervir el agua de vegeta- 
ción, ó se calienta á fuego suave la grasa y los 
vegetales frescos ¡lara que hierva el jugo acuoso 
y se disi¡je. En ambos casos se cuela el líquido 
des¡iués de separada la humedad, y ex¡jrimiendo 
el residuo se agita de continuo hasta que quede 
homogéneo por solidificación. 4.'' Por lixidación 
practicada en vasijas de doble fondo calentadas 
por agua hirviendo, ó en vasijas ordinarias colo- 
cadas dentro de un baño de agua caliente. El 
objeto es que la masa permanezca fluida, actuan- 
do sobre la substancia vegetal seca y pulveriza- 
da, la atraviese y filtre como cualquier otro lí- 
quido, dejándola desijués enfriar, agitándola con- 



I'OMA 
liiiimiiiriilo linaln mi miliililli'iti'li'iii. Kl rnaiillmlo 

lilll'ill' M'l' tllli" KCCllllMIlixil l<.\|>lilllil>lll|c> «11 «•■ 

lii'iili' i'l ifHliliiii miliilii y lllli'iiiiiln <'l lli|ii|ili><ili- 
li'iililii. 

rmii |iii<|iiuiir liiit |'niiiiiiliia|>i>r ('(iMiliiiii»'i<>ii, •> 
•OH |ini iciiii'i'Í4iii i|iiliiili'n, !'• iHM'i'itiu iii i'iilvnlid 
Ik llliili't'U iiinri'liiilii niii i<l ii)(t'iil» i|iilMii>'n i|iii< 
hit <l« iililill' milili' i'ltlt, llliiililii'illliln nll nillljioxi 
i'ii'tli y |irti|it<Mluitt<N. y |ii'n)i)ii^iir \n iiuiim'Íi'iii litii- 
In i|iii< i'l luniliiilo nili|iili'm lii liiiiiliiliilnil y lii 
< iiiii>i«li'iii'hi ic'i|iiiiriiln». 

La» |>iiinii'lii.i iiii'ilii'iiiiili'H ili'm'i'itiin i'ii la /'<"'■ 
ni(i.ii;«ii /'.'.«/><i/1ii/>/, y ilitirilmiiliiN i'iioi imiiiiiii'- 
fjlii iL I» rliiNilli'iii'it'iii iiiili'H i'\|iii('r<tji, Nim liiN »i- 
^iiíimiIoh; J'itr liiiiiiln mi/m-iiiii, Iiih ilol iilciililor y 
loNlnriKlii. /'<•/■ mi.rtitUt fí ítitt'r/iti-sü'iiin iiufitnirii, 
|Hiiiiii<lii uiiiiiiMucnl t) (In (iiiudiot, ilu iii'ünitiiiii, 
iiiití|Miiri<'u, ili' ii/iiric, ili' iM'Uuiliilia, lio )>irii, ilu 
liiüiilralii ili' i|iiiiiiim, lie i'liii'iilni iim>, ili' rliiriiin 
nii'i'i-ürict), (Ir 1 >(>s.siuitl, (<.stil)ti((la, do iodoro 
|>l(iiiil>i('(i, (lo iiiddio nolásicd, do iiidi\i(> potiiBi- 
i'ii i'dli oxtrnclii do cicnlii, do IihIhih iii)IiÍhÍi'0 
iddadii, iiioi'oiuiíil üiiiiplo, uioirniiiil dublo, mol- 
oiiiiiil torciiida, do (ixido nioromioo rojo, do óxi- 
do zíiioioo y do tniiittu do |iloi(io. I'nr ili¡i<\iliiiit 
ni /mi ilo-iíiii (■('(» (» ;(('/■ í'oiritiii, ]K>niti(lii do ii/iilmr, 
iniiilitdu do oninuosn i'oin|iuosUi, de rosas, do ni- 
(li>. do sitúo», do toniato, do torldsoo y do yoMias 
\U> jdaiiio lio^i'»>. /'(tí* íritii.^r\iritiiU'iñH ffitiuiica di'l 
i.iri/iii'iilc, |Miiiiada oolrioa y pomada oxi>;oliadii. 

llotii|iií ahoi'it las runiiidas y dosis do las 
priii('i|(alos pomadas (¡lio so usan oii Toirtp(''Ulioíi; 
casi todas ollas ti;;iiiaii oii la iillinia odioiúii do 
lit Ftn'intti\ijH'tí Ax/MiHíi/d: 

J'omada ilf acoHitinii. - Aconitiiia O, riüíanios, 
aooito do olivits 1, grasa do oordo '20: tritnioso la 
auonitiiia con ol aceito y hkízoU'so con la fjrasa. 
Accii)ii loiapóutiea calmante, y rcsoliiliva en los 
in tai tos doloiixsus. So usa en Iriceión do O deci- 
díamos li un gramo. 

I'iiniiiiltt iilealiiiit. - Carbonato de potasa una 
paite, inautoctt 4 (Uictt). Eczema criinico, li- 
Hiion. 

J'úinatlti alcalina cotitr.i la íiiifi [ó (ir hs her- 
manos Mahún), - Manteca Iti, carbonato de sosa 
'i, cal apagada 2. Depilatoria. 

I'timatla a/can/oraila. - So prepara, según el 
Cói/i-j; haciendo tundir luievo ]<artes do mantc-a 
con una de cera blanca y añadiendo tres de al- 
canfor en polvo, lemovieiiilo la nuvcla cuando 
s© está entViaiKlo. Segiin la Farmaco/ica Jíspaiio- 
la, la fórmula es esta: alcanfor en polvo 10 gra- 
mos, cera l'lanca 3, grasa de cerdo 30 ;cali('ntese 
suavemente en baño de María la cera y la grasa 
basta ((uo se licúen; añádase el alcanfor y agítese 
durante el enfriamiento. Antiespasmódica y re- 
solutiva. 

J'omada amoniacal <) de Gondret. -Amoníaco 
línuido de '22", 20 gramos : grasa de cerdo 10, se- 
bo de carnero 10; licúense al calor del liaño de 
María, en un irasco de boca ancha y tapón esme- 
rilado, el sobo y la manteca; retírese el Irasco 
del fuego; dí-jesc enfriar en parte, sin que llegue 
á soliditic;u'se la materia; añ;idase el amoníaco; 
tápese el frasco y agítese hasta conijileto enfria- 
miento. N'esicinte r;ipida. 

Pomada antipsúrica ó de líelmerich. -Azufro 
sublimado 10 gramos, carbonato de potasa pul- 
verizado, agua destilada, aceite de almendras 
aa. .1, grasa de cerdo 3,í; disuélvase el carbonato 
de potasa en el agua, empleando un mortero de 
cristal; añádase el azufre, y en seguida el aceite 
y la grasa, (■interpónganse bien estas substan- 
cias hasta obtener una masa homogénea. Contra 
la sarna. 

Pomada astringente, virgÍ7ial ó de Fcrncl, — 
Polvos de nuez de agalla, de ciprés, de corteza 
de granada, de hojas de zumaque y de almáciga, 
aa. 1, para 20 gramos de ungüento losado. Acné, 
hemorroides. 

Pomada de AntenriHh. — IjKpomada entibiada. 

Pomada de azahar. - Prepárese con la tior fres- 
ca del naranjo, como la pomada de rosas. Anti- 
esiiasmódica. 

Pomada de nzii/re. -Scgiin el Códcx: azufre 
sublimado y lavado 1.5 gramos, aceite de almen- 
dras dulces 10, y manteca benzoinada 30. Según 
la Farmacojtra Ksjnniola, azufre sublimado 10 
gramos, grasa de cerdo 40. Mézclese. Contra la 
sarna. 

Pomada de, belladona. - Extracto de belladona 
6 gramos, grasa de cerdo 30. Reblandézcase el 
extracto por trituración en un mortero con una 
poca de agua y nn^zclese la grasa. Anodina. 

Pomada de bisulfato qninico ó anlijicriódica. 



I'OMA 

- Ill«iilrnlii iln i|iiliiiiiii '¿ grniiioii, um'» ((Kr-ordo 

Ú VtlNolílOI Ui; (IcNliaMI ol llimillllto 011 l't I' 

eaiilidml pimililo do ii^dit, oii un iiifiil(*i<' 
drio, y iiic/cIcMo con la ^iniui, AlitioN|<uNi 

.Sfl omploil l'll ItleelollOPí i'll hi» piirlvn do! l'llor|lO 
011 (|(I0 Moil man íllell lll llbaol ( Idll. 

Pomada dr brea, - lln-it N gi-nnioa, i^niNii (In 
cohlo !IU. ,Moitoli<ii»o. Doloraivit y (l«iu!Cuiit«. So 

IIMA 011 VIll'ilIN doriMItloaÍN, 

l'oiiinda de ciiiniieiin eompurttii , - lUinjIll 8 
graiiioH, clavo do OHpocín y ONtoriupin lf(|iii(ln 
(la. -t, gi'iiNiido cerdo 2070, ciiiiiiiohiih eorladiiH cii 

1>o(lii/oN itlM), iigiKi do r(o(jiN y (l(* (iziiliiir aa. Hit. 
iodúr.oniiKO Iun don piiiiioritit MibataiieinHit |>olvo 
«rnoHo; iih zcIuiiho eon hm doiiii'ui y liiignno la 
nio/clii al calor dul baño lU' María liiuita la ova- 
poiaciiiii do toda la liiimoilnd ; páaosn por un lien- 
zo lino sin oxpiositiii, y agítoNo siiavomeiite has- 
til (|Uo la pomada se (•nlilc. Kesoliitiva, 

Pomada de t'irilo. - rreparaeíón con una par- 
to do liicloriiio du morciirio y ocho du manteca. 
Se emplea oii IViecionoH como aiitiHÍlilíticu. 

Pomtuia citrina. - Su prepara disolviendo en 
frío 40 granioH do mercurio en NO do ácido nítri- 
co; licuando 400 gramos de manteca y 400 de 
aceito de olivas, á un calor suave; niezelaiido es- 
tos cuerpos grasosos á la dÍHolución nieicuria), 
agitiuidolo todo y liltráiidolo á través de un pa- 
lie!. 

Pomada de cloroformo. -Cloroformo 10 gra- 
mos, cera blanca r», grasa de ccr*Io .so. Licúense 
la cera y la grasa en un frasco de iioca ancha, al 
calor del baño de Mana; dijese enfriaren parlo; 
añádase el cloroformo; tápese el frasco y agítese 
hasta completo enfriamiento. Acción terapéutica 
anestésica. 

I ornada de cloruro merciirioso ó anliherpética, 

- Pomada de rosas 30 gramos, cloruro mercurio- 
so precipitado 4; mézclense exactamente en un 
mortero de vidrio. Hesolutiva y antiherjiética. 

Pomada de cohombro. - Manteca un kil(^gramo 
y grasa de vaca purilicada (iOO gramos. ,Se licúan 
y íiltran estas grasas, añadiendo después: jugo 
de cohombro 1 ¡JOO gramos, bálsamo de Tolú 2, 
agua destilada de rosas 10; se agita con la mano 

f' se abandona la mezcla durante veinticuatro 
loras; se decanta el zumo y se reemplaza |ior 
otro nuevo, repitiendo la operación 10 veces. 
Cuando la grasa ha adquirido olor pronunciado 
de cohomliro se funde al baño de María. 

Pomada de Jksanlt. - Mezcla de 32 gramos de 
pomada rosada, 4 de preci)iitadorojo, otro tanto 
de acetato de [domo, de óxido de zinc, alumbre 
calcinado y 60 centigramos de sublimado (C6- 
dcj'). Según la J-'annaco/ica Española. su tórniu- 
la es esta: polvo de óxido mercúrico lojo, de lu- 
cia, de acetato ¡ilúmbico, de sulíáto alumínico 
potásico aa. 4 gramos, de cloruro mercúrico 6 
decigi'amos, pomada de rosas 30 gramos. Tritú- 
rense los polvos en mortero de vidrio ó de por- 
celana, i»ara hacerlos impalpaliles, y mézclense 
exactamente con la pomada de rosas. Resoluti- 
va. Usada en algunas oftalmías. 

Pomada estibinda ú de yliilenriefh. - Tartrato 
antimónico potásico en ¡lolvo fino 4 gramos, gra- 
sa de cerdo 12. Mézclense exactamente por tri- 
turación jirolongada en un mortero, añadiendo 
unas golas de agua para disgresar la sal. Acción 
irritante. Produce pústulas. 

Pomada de la viuda de Farnieró antieftálmi- 
ca. - Se compone de una jiarte de minio y tres de 
acetato de plomo cristalizado, jior 60 de exci- 
jíiente (manteca fresca). Muy^ usada en el trata- 
miento de ciertas oí~talmías. 

I'omada fosforada. -Fósforo un gramo, man- 
teca de cerdo 50. Póngase la manteca en un fras- 
co de boca ancha, con tapón esmerilado y de una 
capacidad tal que con ella se llene casi entera- 
mente; hágase licuar al calor del baño-maría; 
añádase el tusforo; tápese el frasco; conliniíese 
calentándole, y agítese de cuando en cuando has- 
ta que el fósforo se haya disuelto; saqúese enton- 
ces el frasco del baño, y continúese agitando has- 
ta que se haya enfriado. Acción muy excitante. 
Se usa en fricción, de 1 á 2 gramos. 

Poy/iada para los labios. V. Ceu.-íto. 

Pomada de Ltiún. - Se mezcla y se muele sobre 
el pórtiro: óxido rojo de mercurio porBiizado 2 
gramos, y jiomada rosada 30. 

J'omada mercurial. V. Unoüesto napoli- 
tano. 

Pomada mercurial doble. — Mercurio puro, 
grasa de cerdo aa., 345 gramos; tritúrese el 
mercurio con la sexta parle de la grasa en un 
mortero de piedra hasta la com]ileta extinción 



l'')MA 



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II 

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calido^' litr(!Ot1|fl UlM^elleut*. 

P'iiit" ••Illa. I'oinnilii iitireil' 

rinl ddbir lío ^'i. III, MI, ^'laiui (lo ei*rilo 30. M«'Z* 
cloiiav. Aiitlailililii II y altcmiito. He iiu en fric- 
ción, do 1 it 2 gniiiioH. 

J'owadii dr iidrata inrrenriat. - Aceito de olí- 
vaH, grasa do eeiilo aa., 110 giAim» im t. ¡uin 
puro ;I0; ácido iiilrico do ll.'i , 4.'i. |i I 

iiioreiirin oii ol ácido rí un lalnr mu . ' ' 

osla diaoliieión OH la grana licuada con ( I ;uoiUi 
y iiiodiu fría; nglleiie bien, y cuando t«nga la 
inezi'la la eonveiilento ( iiiihíhIoiicíu depoHflr-ao en 
moldo» de papel. Alloriinto, aiilisllilítii i e in»ee- 
lieida. So usa en Iriceión, do 2 á 4 graiiKm. 

J'omada. nítrica. -Se prepara con .SOO gramoN 
de manteca, que kb riiiidon, y lí la cual «o aña- 
den fio giamos de ácido nítrico á S.'i*, agitando 
sin cesar la masa hasta (iiie cutre oii cbullieión. 
S(.> ha eiiipteadd contra las eiifermeilados de la 
piel, li» amarilla, pero toma color blanco y se 
oiidiirecc proiitainento, por Id cual eonviene em- 
plearla tan sólo ciiaiidd oh reciente; más tarde 
BÓld quedaría una grana rancia, casi privada do 
ácido nítrico. 

J'omada de árido zíncico. — Oxido zfniíico 2 
gianids, grasa do cerdo 20. Astringente. Uoajic 
en algunas oftalmías. 

J'omada de óxido mercúrico amarillo. - Oxi'lo 
mercúrico aniarillo un gramo; v.i.selina 15. Miz- 
cíense exactamente en mortero de cristal ((le la 
mi.snia manera S(^ ]iiepara esta pomada con man- 
teca!. Hesolutiva. iJe uso especial en cicrtaK of- 
talmías. 

J'omada de irido mercúrico rajo. - Oxido mer- 
cúrico rojo un gramo; pon:ada de rosas 15. Tri- 
túrese bien el i'ixido mcrciírico en un mortero y 
mézclese exactamente eon la pomada de rosa». 
Resolutiva. De uso especial en ciertas oftalmías. 

J'omada oxigenada. - tirasa de cerdo 240 gra- 
mos; ácido nítrico de 35°, 30. Lícuese la gra.sa 
en una cápsula de jiorcelaiia; añádase el ácido 
nítrico; téngase la mezcla expuesta al calor del 
agua hirviendo, agitándole contimiamente con 
una varilla de vidrio hasta que princi]iie el des- 
prendimiento de %'ai>orcs nitrosos; retírese en- 
tonces del fuego: continúese la agitación de la 
mezcla, y cuando se halle próxima á la solidifi- 
cación échese en moldes de papel. Detei-siva y 
caterética en débil grado. Se usa en alguna der- 
matosis. 

Pomada j arasilicida. -Manteen 30 gramos, 
turbit universal 0,50. 

J'omada del Pegenle. - Manteca muy frescja 18 
gramos, alcanfor pulverizado 0,10, acetato de 
]ilonio cristalizado y óxido rojo de mercurio por- 
iiriza.Ioaa., un gramo. Porfirícese con mucho cui- 
dado la sal de plomo con el óxido de mercurio; 
añádase el alcanfor y después la manteca, ma- 
chacando exactamente sobre el pórtiro para ob- 
tener una pomada homogénea. 

Pomada de Hachard. - Prepárase con bicloruro 
de mercurio una parte, manteca 88. Aené rosá- 
ceo. 

Pomada de rosas. — Pétalos de rosa pálida 
frescos, gra.sa de cerdo aa., 1000 gramos. Pón- 
ganse los pétalos de rosa en digestión con la 
grasa á un calor suave por espacio de tres días; 
caliéntese la mezcla hasta que esté próxima á 
hervir; pásese por un lienzo con fuerte e.xpre- 
sión del residuo y déjese enfriar en reposo. Se- 
párese, por i'iltimo, la pomada del sedimento; 
lícuese de nuevo y déjese enfriar, agitándola 
hasta que adquiera consistencia. Se usa jiara las 
escoriaciones, y también como excipiente. 

Pomada de ruda. - Ruda, ajenjo y menta aa., 
60 gramos, y grasa de cerdo 500. Contúndase las 
partes vegetales, mézclense con la grasa y ex- 
póngase la mezcla á un calor moderado hasta 
que se haya evaporado toda la humedad ;p.ásese 
entonces por un lienzo con fuerte expresión y 
déjese enfriar en reposo. Sepárese la pomada del 
s dimento; vuélvase á licuar á un calor suave; 
apártese del fuego y agítese durante el enfria- 
miento. Antiespasmódica. 

Pomada de sanco. - Cortezas frescas de ramas 
de saúco 500 gramos, hojas de la misma planta 
100, grasa de cerdo 1800. Contúndanse las jiar- 
tes vegetales; pónganse en m iceración por ocho 
días con la grasa rie puerco, y procédase en todo 



22 



POMA 



lo deniíís corno en la poiiincla ríe nula. Acción 
emoliente y icsolntiva en débil grado. 

I'oinrida (Ir táñalo (le plomo. -Tanate de plo- 
mo 2 filamos, grasa de ceido 30. Interpóngase 
el tanato en cantidad snliciente de glicerina, en 
mortero de cristal, y mézclese con la grasa. As- 
tringente. Usada en las úlceras por decúbito. 

I'omdda (le toiiiulet:. - Tomates y gi-asa de cer- 
do aa. 345 gramos. Redúzcanse los tomates á 
pulpa, mézclense con la grasa y expóngase la 
mezcla á un luego moderado hasta que se haya 
evaporado toda la humedad. Pásese entonces 
por un lienzo con e.xpresión del residuo; añáda- 
se al producto otra cantidad igual de tomates 
reducida tamliién á pulpa; expóngase de nuevo 
al luego para evaporar la humedad; pásese oti'a 
vez ]ior un lienzo con expresión del le.siduo, y 
déjese enfriar en repo.sn. Sepáresela pomada del 
seilimento, vuélvase á licuar á un calor .suave y 
déjese enfriar, agitándola, hasta que adquiera 
consistencia. Acción terajiéutica emoliente. 

Pomada de torvisco. - Grasa de cenio 420 gra- 
mos, cera blanca 45, corteza de torvisco 115. Di- 
vídase la corteza en pedazos pequeños, hume- 
dézcase con alcohol, contúndase en mortero de 
hierro hasta que se i'eduzca á una masa ñbrosa, 
póngase entonces con la grasa al calor del baño- 
niaría por doce horas, pásese el líquido ]ior un 
lienzo con fuerte expresión y déjese enfriar en 
re]ioso. .Seiiárese la pomada del sedimento que 
hubiese formado, lícuese con la cera y déjese en- 
friar, agitándola, hasta que se solidique. Acción 
terajiéutica irritante y vesicante. 

/'ornada virginal. - La pomada astrin(jcnte. 

Pomada de yemas de álamo compuesta f un- 
güento populeón). - Yemas de álamo negro re- 
cientes 1000 gramos; hojas recientes de beleño, 
de violeta, de siempreviva mayor, de ombligo 
de Venus, de cada cosa 345; hojas de álamo ne- 
gro 690; gra.sa de cerdo 276. Mézclense las ye- 
mas de álamo con la grasa derretida, póngase la 
mezcla en una vasija de vidrio i>ara ir añadien- 
do las hojas vegetales contundidas á medida 
que las jireseute la estación; expóngase la mez- 
cla á un fuego moderado, agitándola continua- 
mente hasta que se haya evaporado toda la hu- 
medad; pásese en seguida por un lienzo con fuer- 
te expresión y déjese en reposo. Sepárese la po- 
mada del sedimento, vuélvase á licuar á un ca- 
lor suave, apártese del fuego y agítese durante 
el enfriamiento. En vez de 1000 gramos de ye- 
mas recientes de álamo ])ueden emplearse 400 
de yemas secas. Calmante. De uso especial en 
los tumores hemorroidales. 

Pomadas ioduradas. - Pomadas compuestas 
de manteca y ioduro de potasio, solo ó asociado 
al iodo. Lugol ha dado varias recetas en grados 
diferentes, que se distinguen con los números 1, 
2 y 3. El número 1 contiene: grasa C4 gramos, 
ioduro de jiotasio 5,20 y iodo 60 centigramos. 
El número 2 contiene: grasa 64 gramos, ioduro 
de potasio 8 y iodo 90 centigramos. Y el núme- 
ro .3 contiene: grasa 64 gramos, ioduro de pota- 
sio 12 y iodo 1,05. Se emplean en el tratamien- 
to de las enfermedades escrofulosas, ora en fric- 
ciones sobre los tumores, ora para curar las úl- 
ceras. 

Pojnada de ioduro plúmhieo. - Ioduro plúm- 
bico 4 gramos, grasa de cerdo 30; nu^zclese en 
mortero de cristal. Resolutiva y detersiva. Usa- 
da con especialidad en las úlceras escrofulosas. 

Pomada, de ioduro potásico. - Ioduro potásico, 
agua destilada aa., 4 gramos; gr.asa de cerdo 30. 
Disuélvase el ioduro en el agua j' mézclese exac- 
tamente con la grasa en un mortero. Resolutiva. 

Pomada de iodnro potásico con extracto de ci- 
cuta. - Pomada de ioduro potásico 30 gramos, 
extricto de cicuta 4. Reblandézcase el extracto 
por trituración en un mortero con pequeña can- 
tidad de agua; añádase la pomada y agítese has- 
la que la mezcla resulte homogénea. Acción te- 
raiiéutica resolutiva. 

Pomada de ioduro potásico iodado. - Iodo pu- 
ro 4 gramos, ioduro potásico 12, agna il estila- 
da 8, grasa de cerdo 90. Disuélvase el ioduro en 
el agua, añádase el iodo, agítese la mezcla é in- 
corpórese á la grasa. Resolutiva. 

- PoMAD.\: Pnfiim. Entre los muchos com- 
puestos que se emplean tan ¡u'onto en el toca- 
dor como en determinados usos domésticos, fi- 
giu'an entre los de más importancia las poma- 
das, las más de las veces ajenas por completo á 
la Perfumería; ya en el artículo correspondiente 
hemos dicho algo de ellas, aunque de pasada, 



POMA 

pues no corresponden á este ramo (V. Peiifi me- 
nÍA), y ahora nos vamos á ocupar de ellas más 
especialmente; nada más fácil de preparar quc- 
una pomaila cuando ésta no tiene más objeto 
que suavizar ó dar lustre al cabello, cuando no 
es el resultado de la jireparación de las esencias, 
único punto tratado en aquel artículo; hasta f\ni- 
dir en un perol de hierro, y á fuego nuiy suave, 
la manteca de cerdo ó el tuétano de los huesos 
de vaca, y una vez fundida dejarla que se enfríe; 
])oco antes (jue se solidilique, agregar la esencia 
en las ju'oporciones (pie convenga, batiendo al 
mismo tieniiio para (pie la mezcla sea íntima, 
embalándola luego en botes, auxiliándose para 
ello de un cuchillo de hoja ancha, tina, bien 
tenijilada y flexible, con el que se va cogiendo la 
jjomada y escurriendo en los bordes del bote, 
con el que se golpea ]iorel fondo .sobre la ]ialnia 
de la mano ó sobre una almohadilla algo dura, 
para que se iguale la pomada; una vez lleno el 
bote se cierra con su tapa y se ponen los pre- 
cintos para que no pierda el aroma y las marcas, 
terminando el embalaje al uso del faliricante; 
indicaremos algunas formulas, pasando luego á 
la fabricación de otras de usos especiales. 

Pomada de almendra. - Manteca purificada 
125 gramos, á los que se agregan uno de esencia 
de naranja y otro de la de almendras, haciendo 
la preparaciém como hemos indicado. 

Para purilicar la manteca se pesa un kilogra- 
mo, lavándola bien en un mortero de piedra y 
opriniiéndola bien con la maza para que el agua 
penetre por todas partes y la purifique, niudamlo 
el agua cuantas veces sea necesario, hasta que 
salga ésta perfectamente limpia; se la hace des- 
pués fundir en un perol de hierro al baño-ma- 
ría, para evitar que se queme ó tome color, agre- 
gando 3 gramos de alumbre y un jioco de sal 
común bien molida y limpia, que se incorporan 
bien con la manteca ])ava que reaccione solu'e 
toda la masa, y se la hace hervir suavemente 
espumándola con cuidado; cuando se la vea per- 
fectamente limpia se la pasa á través de un ta- 
miz de seda ó alambre tino, dejándola reposar 
un }par de horas, al cabo de las cuales se vierte 
el agua que había cpiedado haciendo que escurra 
bien. 

J'omadas de azahar, vainilla, rosa, espliego, 
etc. -Se preparan como lade almendra, sin más 
que agregar á los 125 gramos de manteca uno 
de la esencia que ha de dar nombre á la poma- 
da; se .suaviza mucho si se sustituyen 25 ó 30 
gramos de manteca jtor el tuétano de vaca, pu- 
rilieado en forma semejante á la explicada para 
la manteca. 

Otra pomada de vainilla se fabrica emplean- 
do por cada 120 gramos de pomada rosada uno 
de vainilla finamente pulverizada y tamizada, y 
mezclándola con 10 gramos de agua; se funde la 
pomada y se pone en un mortero con las demás 
substancias, batiendo bien por espacio de una 
hora, al cabo de la cual se escurre bien el agua 
y se añaden ocho gotas de aceite esencial de li- 
món. 

Pomada de canela. - Se mezclan hien 500 gra- 
mos de manteca de cerdo con 50 de aceite de ri- 
cino, 10 de aceite esencial de canela y otro tan- 
to de tintura alcohólica de jazmín; se mezclan 
perfectamente con la manteca á punto de solidi- 
ticarse, y se termina mezclándola cinco gotas de 
aceite esencial de rosas, 15 de aceite esencial de 
limón }■ 20 de aceite esencial de flor de azahar; 
esta mezcla, que debe ser muy íntima, se hace 
en frío en el mortero. 

El sebo de carnero jiuede sustituir á las otras 
grasas, estando jiurificado en igual forma, pero 
conviene no emplearle solo, sino mezclado con 
manteca, o mejor con tuétano de vaca, como se 
hace con la 

Pomada india. - Se mezcla á 100 gramos de 
manteca de cerdo purificada y 75 de sebo de 
carnero también purificado, 25 de cera blanca, 
10 de benjuí, 6 de aceite de ricino y un decigra- 
mo de almizcle, para lo que se emjiieza por fun- 
dir el .sebo, la cera y la manteca al baño-maría; 
se mezclan separadamente en un mortero los 
otros ingredientes, y una vez conseguido se mez- 
clan á las grasas, dejándolo todo en infusión unas 
dos horas, al cabo de las cuales se decanta el lí- 
quido fundido y se añaden los aceites esencia- 
les siguientes: 4 decigramos de cada uno de los 
de verbena, clavillo y canela doble, 8 decigramos 
del de esjiliego y 2 gramos del de limón, mez- 
clándolo bien. El benjuí es conveniente en todas 
las pomadas, porque evitíi que se enrancien. 



POMA 

Píniíada dcnncz'muscuda.- Se hacen hervir .00 
gramos de manteca de nuez moscada con otro 
tanto de manteca de cacao, y cuando se retira 
del fuego y está á punto de enfriarse se agregan 
16 de cualquiera esencia, como limón, berga- 
mota, azahar, etc., ó el doble de la de flor de 
romero. 

Pomada de Franclc. - En ésta no entra la man- 
teca, .sustituyéndola la enjundia de gallina, de 
la que se toman y funden, purificándola, 200 
gramo.s, agregando 65 de raíz de angélica pul- 
verizada, otro tanto de óxido negro de liierro y 
12 de árnica, mezclándolo todo bien; puede aro- 
matizarse con algunas gotas de cualquiera esen- 
cia. 

Como hemos dicho, se hacen otra multitud de 
pomadas cuyos usos son diferentes, de las que 
vamos á indicar algunas. 

I'omada contra la cuida del cabello. - Se acon- 
seja, sin que garanticemos el resultado, disolver 
5 gramos de tanino en cantid.ad suficiente de al- 
cohol, en el que se disuelven al propio tiempo 4 
gramos de oiiio, agregando luego 100 gramos de 
enjundia de gallina purificada, según hemos ex- 
plicado, [ludiendo darla aroma con 60 gotas de 
esencia de Portugal. 

Otra pomada, á que se da igual propiedad que 
la anterior, que publica la Jlevista Popular de 
Conocimientos Útiles, la forma la mezcla íntima 
de 100 gramos de manteca de benjuí con 5 de 
ácido tánico y 6 de tintura de cantáridas; fún- 
dese la manteca á baja temperatura para mez- 
clar las otras sulistancias, y al ir á solidiliearse 
se agregan 20 gotas de esencia de limón. 

Pomada del doctor Bazin contra la calvicie. - 
Se disuelven en 2 gramos de jugo de limón «tros 
2 de tintura de cantáridas y 4 de extracto de 
quina; bien mezclados en un mortero se agregan 
30 gramos de medula de vaca, y hecha bien la 
mezcla se aromatiza con 65 centigramos de acei- 
te volátil de toronja y 25 de aceite de bei-gamo- 
ta; para usar esta pomada, después de lavar la 
cabeza con jabón, se da una fricción por la ma- 
ñana y otra por la noche todos los días. 

Poinada depilatoria del doctor Claudat. - Para 
quitar el vello, recomienda el .sabio citado mez- 
clar á 100 gramos de manteca de cerdo purifica- 
da 20de glicerina con 16 de carbonato sódico 
]iiilverizado, 8 de cal viva, también pulveriza- 
da finamente, y 4 de polvo de carbón tamizado; 
se comienza por moler en un mortero sejiarada- 
mente los tres i'dtimos cueiqíos, tamizándolos 
después y pesando las projiorciones citadas; en 
un perol se funden á calor suave la manteca y la 
glicerina, y después se les agrégala mezcla ínti- 
ma de las otras substancias, batiendo bien has- 
ta que esté todo frío. A las diez ó doce horas de 
uso la eiiidermis toma un color sonrosado, y es 
el momento de ir quitando el vello con unas 
pinzas, lo que no produce molestias, segiin se ase- 
gura; después se lava dieciocho días seguidos, y 
con grandes precauciones, con una disolución al 1 
por 500 de sublimado corrosivo, que debe cui- 
darse no entre en la boca, y usar desjmés el pol- 
vo de Goa. 

Pomada de cazadores. -Se disuelve aceite al- 
canforado en la misma cantidad de alcohol al- 
canforado, y desjiués se toman partes iguales, 
.siempre en peso, de la preparación anteiior. de 
jabón blanco raspado y sebo; se funde éste, 
agregando las demás substancias y mezclándo- 
lo todo bien, y una vez frío se puede aplicar 
como pomada á las vejigas ijue se proilucen en 
los pies ]ior marchas fatigosas, calor excesivo, 
por opresión del calzado, etc. 

Pomada divina de Piesse. - Se funden al baño 
de María un kilogramo de esperma de ballena 
con 2 de manteca blanca de cerdo ]iuritícada, 
agregando 3 de aceite de almendras dulces: se 
mezclan después de frías, }' á pequeñas ¡lorciones 
en un mortero, un kilogramo de benjuí pulveri- 
zado y tamizado; se vuelve á fundir y se hacen 
hervir 336 gramos de vainilla jiulverizada, colán- 
dolo en caliente por un tamiz y dejándolo en- 
friar; esta pomada goza de las j^ropiedades del 
eold-cream y tiene las mismas aplicaciones. 

Pomada para los labios. - En 80 gramos de 
manteca pura fundida se funden la mitad de 
esta cantidad de esperma de ballena, y la cuar- 
ta parte de cera blanca, agregando de 5 á 10 
gramos de aceite de almendras dulces, tiñindolo 
con un poco de cochinilla ó de raíz de ancusa; 
una vez fría la mezcla se ¡perfuma con unas go- 
tas de aceite esencial de bergamota y naranja; 
se coloca, cuando todavía está algo fluida, en ca- 



POMA 

Jj|ii< iln |M|>ol ilf i<«tann, rnrtninilii (wihIIIIm, qllo < 
N« liijutii ciiliUtliiKitiiii'titn |Hira oiimiilu ilnlxui 

I .1 ilfl ./ix/íir Ihlfrl K« <l« 

)., . ilnl >|un «n tiiliinll \'i K''"' 

II,,.,. , ,.,■ • iiKH'Kiiii "<" iriilÍKirtliii»> lio 

i'iiliMiii'liiiii», II) iliM'liiiniii iiimlli'ciy IOiIchiiI 
lililí iiijii <lii iiii-niniíi, iiiivi'IiiimIii liioii tmliii) •'" 
liiN HuliiiUli<'iiixili<i<|iiii«<lii |iiilv(<ii/Jiilaii llliiiini'ii 
li' liiN tiiK illliiiiim; mi piiiiilnn ci |>iii« I» lili'lmi- 
liH lu'iiillicii, (lutiiuiiilo iiwii'litplí |KMHio(laii i'iiiili- 
iliiilrH. 

/'iMii'iiíii Imriiilii. V.n 100 ({rnnioi «lo VBHi'li- 
11» n>' iiii'i'i'iimni'ii miHifiii ili' vlilii», i'on iim/ii 
ili' lo iiiIhiiki, i iIu ikÍiIii linriin rniiinii'lito |iilhi'- 
riinilo, liiitiKIiilii iiiiiclio liniiln i|ilo ln iiipzrlii Kon 
iiili<iii««, (•iii'iirriiiiiKiltt Im'KO «MI un lioto liii'ii lii- 
luulii; i'H »miimm>iiti' cIípiix |«im liw init«rloiii'» 
ili' lo» |>rtr|Hiiliii>, riw(íii¡\iiH ilr la |iii'l , cti'. ; lii-m" 
di iiHiiiivciiii'iilo ilu 1(110 ni oiivi'JBCor «o vuulvo 
i'iiiii|>1i'liuiii'iiti' iiicrtí'. 

I'itiiiiflti il'- li H'-rj/sl ¡laní ijritluí ilc lo.i }>f(ho» 
¡I Miim. - So fmiiloú ni Imflii iK' Marín 100 j;rn- 
iiiiw lio iiinnti'cn miriliniilii, SO ili- In ilo cnrno, 
•10 lio pii|wi'iii» ili- linlli'iin y otro tanto do corn 
lilniíon, y so nftiuloM 100 nninin» do nroilo do ni- 
niondrim y I'.* do mí;' do umiisn, liiuieiidi) l>ioii 
]:i nuvi'ln, ijiio so di'jii on inl'u.iii'ni i>or ospaiin 
do una llora, nnivióndula do iÍimiih) en tioni|io. 
y dolimos, oimndo todnvín ostá fundldii, so tniiii- 
/n por nn lioiizo y so nñadoii '2 Kiaiiiosdo liál- 
Mamo dol l'oni y otro tanto do cada uii» do las 
osonoias do linmn, clavoy lioi}{;iniotn; os de muy 
Iniouiis losiiltndos ¡vjirii laitliaoión de las giiotas 
do los laliios, así ooino las do los pezones de ¡os 
(loilios, tan fivciiontos en las señoras que crían. 

l'omailii wiriii-iii/. - A 50 gramos de iiiantc- 
ca á In toiiiponiturn ordinaria del verano, esto 
es, de 20 á 25", se unen 10 centigranios de mal- 
tina, lincioiido bien la mezcla, nj;rej;ando des- 
pués 50 gramos de nieicurio; cuando se liayau 
disuclto se ponen otros 50, ipie se disuelven tam- 
liicu, y por último se agregan otros 50 de man- 
teca, i|UO se mezcla bien. 

I'iiiiiaila l^<nll^<t los nciiralijias. - En 4 gramos 
do manteca benzoadn se pone 1 de extracto al- 
eoluilico de acónito, agregando después de he- 
cha la mezcla una gota do amoníaco líi^uido; se 
mezcla bien y se encierra en un bote bien tajiado 
para dar l'riccioiics sobre la jarte dolorida, evi- 
tando |H»notro en los ojos ó en la boca si son es- 
tas las partes atacadas. 

l'omiuta para curar los siibnñancs. - En 30 
gramos de manteca de cerdo purificada se ponen 
2 decigramos de extracto de opio, mezclándolo 
bien y agregando luego 10 gotas de creosota y 
12 de subnitrato de bismuto; se aplica |>or ma- 
nada y noche sobre los sabañones, aun cuando 
estén ulcerados. 

I'omada contra los inscclos. - Se funden 20 gra- 
mos do manteca de cerdo purificada ó no, agre- 
gando 20 de subcarboiiato de sosa é igual canti- 
dad de aceite de palma; por separado se diluyen 
30 gramos de agua, 7 de amoníaco y 3 de pota- 
sa, reuniendo luego estis dos preparaciones; la 
primera en caliente y fundida, haciendo la mez- 
cla lomas intima posible. Basta barnizar con es- 
ta i>omada los nidales de los chinches, rendijas, 
etc., para destruirlas del todo. 

POMADÉRIDO (del gr. TÜ/m, cobertera, y d¿- 
pjuí, cuero): m. Bot. (iénero de plantas ( Poma- 
tlcrúíj perteneciente á la familia de las Ramná- 
ceas, cuyas especies habitau en Nueva Holanda, 
y son plantas fruticosas, erguidas, raniilicadas, 
cubiertas de tomento nuis ó menos denso for- 
mado por i>clos estrellados ó sencillos, con las 
hojas opuestas enteras ó aserradas, penniuervia- 
das, vellosas por ambas caras ó lampiñas por el 
haz, y cou las Hores dispuestas en corimbos ó pa- 
nojas corimbiformes, axilares y terminales; cá- 
liz colorido, con el tubo de forma cónico-inver- 
tida, hemisférico, soldado en el ovario, con el 
limbo iiuin<|Hcfido formado por lacinias aovado- 
"blongas. agudas, casi patentes, vellosas exte- 
iurmeiite, lam[iiñas en su cara interna, coriá- 
ceas y casi planas; corola nula ú con ciuco péta- 
los insertos en el ápice de un disco soldado, con 
el tubo y con el ovario, alternos con las lacinias 
del cáliz, más cortas que éstas, erguidas y bre- 
vemente unguiculadas; cinco estambres insertos 
con los pétalos, alternos con éstos y más. largos 
que ellos, con los filamentos delgados, y las an- 
teras introrsas, bilocul ares, aovado-oblongas, li- 
jas por el dorso, algo retorcidas y longitudinal- 



I'OMA 

monto drltli<-i-nlrit; ovnrto wiidnifofo lll>ro V »»• ' 

lli, 

tai 

ImI^c ' >I 'I ' I ' 

rntiglniín if ;i > ■ 

rovonlidii III M. , . 

11/, tiiciHii, ron Un 'U» por «1 apiKi 

ó lllllollimollloii y la I, mullo «glIíolM, 

nioiiim|iornii<ii; «oinlIU» ri^iiidi", ion fu" 

corto algo citriioHi) y Pliinni'luid'i'i i'ii foi' 

nrllo, i'oii la toHtn riiiii'uoa y li»ii; onibiiuii "i i • 

trojM) liicliiíilo 011 lili iilliiiiiiin I niiiimo y iininri- 

Hollín, con loHcotilodononottriiiwo», grande», nd- 

horidoit, y la mirilla corta ó íiifora. 

POMALUENOO: (loMj. I.iignr del ayunt. del 
Vallo do Caxlañoda, p. j. de Villacarriedo, pro- 
viiicia ili- Saiilaiidor; H2 oilifa. 

POMAN: f/.oi/. l)ep. do In prov. de ("nlnninr- 
ca, Kop. Argentina. Su enb. o» I'oiiián, 15 000 
linbils,, y las domad cenlroii de población Snn- 
jil, ripannco, I'iHnpannen y Colpcii. Kl r(o de 
Pomán, iiiio nace en la siorrn del Ambato, csiib- 
sorbido |Hir la irrigación. 

POMANOIO (del gr. wúfia, cobortcrn, y áy- 
ftior, vaso : ni. /)"/. Género do planta» ( l'o- 
viiiiKiivm) (lertcnecieiito á la familia do la» Ku- 
biáceas, cuyaa cs|K'iies habitan en la Imlia, y 
son plantas lieibái ens, |(oqucñas, erizadas de to- 
mento corto, con las hojas opuesta», ]iccioladas, 
alternadamento grandes y chicas, rara vez dis- 
puestas en verticilos tetráiiieros, con los pedún- 
culos terminales ó axilares que llevan en su ex- 
tremo numerosas llores blancas, dispuestas en 
racimos fascicidados ó unibelados, y rara vez una 
sola llor; cáliz con tubo corto, cónicoinvertido 
y soldado con el ovario, y el limbo supero, tri, 
cuadri ó quinquélido, cou los lóbulos agudos y 
jiersisteutes; corola sii]iera, enrodada, con tres, 
cuatro o cinco divisiones iiatentes; estambres en 
igual número, insertos en la garganta de la co- 
rola, con los filamentos filiformes y las anteras 
grandes, lanceoladas, oblong.is, cuyas celdas se 
abren en el ápice por una hendedura corta y 
oblicua; ovario infero, bilocular, con un disco 
epiginio carnoso y en forma de opérenlo, con 
óvulos numerosos insertos sobre placentas con- 
vexas situadas en una y otra cara del tabique 
medianero; estilo sencillo; estigma globoso, in- 
diviso; el fruto es una cápsula coronada por el 
limbo del cáliz y por el ilisco o]iercuUfornie, 
bilocular y que se abre en su vértice por medio 
de grietas radiantes; semillas numerosas y an- 
gulosas. 

POMÁQUILO (del gr. Trwfia, opérenlo, y x"" 
Xos. labio): m. Zool. Género de insectos coleóp- 
teros de la familia elatéridos, tribu elaterinos. 
Las esiieeies de este género presentan los ca- 
racteres siguientes: cabeza ligeramente conve- 
xa; frente anchamente redondeada y un poco 
aquillada por delante; placa nasal marcadamen- 
te transversal; cavidades anteriores redondea- 
das; ojos medianos, bastante salientes; antenas 
largas, débiles, filiformes; su primer artejo largo 
y poco robusto, el segundo y tercero un poco 
más cortos que los siguientes, del cuarto al dé- 
cimo iguales y en cono invertido, el undécimo 
bastante largo, oval; protórax alargado, casi pa- 
ralelo; sus áugulos posteriores medianos, agudos, 
casi divergentes; escudete oblongo-oval; élitros 
alargados, gradualmente estrechados en su mi- 
tad posterior, escotados y más ó menos biespi- 
nosos en su extremidad; jiatas delgadas; coxas- 
posteriores gradual y medianamente ensancha- 
das hacia dentro ¡primer artejo de los tarsos pos- 
teriores tan largo como los siguientes reunidos, 
el tercero cordiforme y provisto de una lamini- 
lla, el cuarto muy corto y entero; mesosternóu 
con los bordes .salientes, recto. 

Estos son insectos de talla bastante pequeña 
y de forma más ó menos esbelta, cuya colora- 
ción consiste en manchas negras sobre un fondo 
leonadotestáceo, ó \iceversa. Todos ellos son 
originarios de la América meridional; existen en 
las colecciones en número bastante grande, pu- 
diendo citarse como ejemplos las esi>ecies Poma- 
chi/ius siibfascintiis j P. nigriops. 

POMAR (del lat. ;K»nnnií!)i/' m. Sitio, lugar 
ó huerta donde hay árboles frutales, especial- 
mente manzanos. 

El hacer tanta mención y tanta cuenta de PO 
MARKS en las hereilades, es por ser toda aquella 
montaña muy aparejada para todas frutas. 
Ambi;osio de Moe.íleí?. 



s: 



POMA n 

-PoMAIi! Otnn. I.<i|r*r pnti nvniíL, fi. |. da 

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\'ibiiiovn, ii, j. de l't-ivfr.i, pr-' >; 11 

edil». ; Alilcn del nyiiiit. ib' \ ■ ' irtn, 

|>. j. do Cutrourdialri, ptor. da {MiiUiideriSl 
edifa. 

- PoMAIi DE Vai.Iiavia: flf'-l. í.ngnr con 
nyiint., ni quo entán «ftrogndoH lo» lugnroa da 
UnuconcH de Vnldavin, Cezum, Klcclm de V«l- 
dnvin, I^Axtrilla, Pi.rqiiemde lo» Infante». Qnin- 
tanilln «le la» Torro», Kibolkdo de la I 

In de Aguilnr, líevilln de Tomar, '• 
c loH Tone», Vjllnllaiio y VilUréii, y. j. ... 
vera de Pisiieign, prov. de l'aleiicia, dioc. de 
Burgos; 1 Niil liabit.». Sit. en la |iartc N.K. de 
In prov., por donde pasa el f. c. de Venta de 
Knñimá .Santander, que tiene entación en Quin- 
tnnilln de las Torres, punto de empalme ion el 
f. c. minero de Hanudo. Terreno montuoso; ce- 
reales y hort.alizns;crín de ganado». Edte ayun- 
tamiento tuvo hasta hai e |k)Cos años su cajiita- 
lidnd en Villar, n. Lugar del ayiint. de \ illa- 
rén, p. J. de t'crvera de l'isuergs, prov. de Pn- 
lencia; 44 edifs. 

- PoMAlíTl HFI.A I>F. LaSIZA 'PF.DP.O PaKI.O 
IiK): Hing. Kscritor español. N. en Zaragoza á 
21 do febrero de 1 728. Ignoramos la fecha de su 
muerte. Era de la casa de los marqueses do Ari- 
ño y San Martín. Sirvió en el real cuerpo de 
Guardias de Corps y en otros cargos niilitare-s, 
y fué gobernador de Hnazar, en América. Con- 
tóse desde 1779 entre lo-s individuos de la So- 
ciedad Económica Aragonesa, donde de-s<le lue- 
go manifestó su celo é inteligencia. En 178!* era 
director segundo de la refíiida sociedad y tam- 
bién socio de mérito de la de Madrid, habiéndo- 
se en aquélla ocup.ado en los mejores objetos de 
instrufcióii. Tuvo particular inteligencia en el 
conocimiento y manejo de caballos y en cuanto 
conduce á su propagación, mejoría de castas y 
otras circunstancias que hacen el mérito de este 
animal: objeto en que tuvo varias comisiones 
que le confió Carlos IV, el cual, «atendiendo á su 
mérito particular sobie el mejoramiento y res- 
tablecimiento de las castas de los caballos de la 
península y sus anteriores servicios en varios 
cuerpos de caballería y en la campaña de la úl- 
tima guena con Portugal, y otros, acreditados 
con documentos, le concedió en septiembre de 
1796 los'honores y sueldo de Intendente de ejér- 
cito, suprimida la pensión de 24 reales que go- 
zaba,» como se ve en carta de fecha de aquel 
año, que le dirigió de orden del rey el ]iríncipc 
de la Paz (Jlanuel Godoy). Escribió: Xinra 
práctica de herrar los caballos de montar y de 
coche, (i fin de precaverlos de muchas desgracias 
y liacerlos frmes en lodo tiempo sobre el empe- 
drado, aunque sean losas, con algunas obserra- 
cioncs y descubrimiento sobre los caballos y eon 
tin tratado pequeño sobre el verdadero sitio del 
muermo, y los medios de remediarlo y nn reme- 
dio muy seguro para detener la sangre sin liga- 
dura de %s gruesas arterias cortados. Escrito en 
francés el a íi o de 1756 por Mr. Lafosse, maris- 
cal de las caballerizas del rey de Francia. Tradu- 
cida al español i ilustrada con rarias láminas 
fnas, que sirven á sus amintos (Madrid, 1760, 
en 4.°). Dedicó esta versión á t-'arlos TIL Lleva 
la obra un muy oportuno prólogo del traductor 
con una advertencia suya. -Pre tenciones de al- 
gunos autores antiguos para herrar bien los ca- 
ballos. - Memoria en que se trata de los caballos 
de España, escrita en 17S4 y presentada al con- 
de de Floridablanca (Madrid, 1789, en 4.°). - 
Causas de la escasez y deterioro de los caballos 
de Efpaña y medios de mejorarlos. Demostradas 
en dos iii/or7iies dados á S. M. y por sn real 
orden sobre el estado de las castas de Andalucía 
(Madrid, 1793, en 4.°). 

POMARADA: f. Tierra plantada de manzanos. 

Suele decirse pomar ó pomarada, cuando (el 
vergel ) se compone de manzanos y otros árboles 
de pepita. 

Oliváx. 



24 



l'OMA 



POMARANCIO (Nicolás rn;rtr,yANl, llama- 
do el ): Bioij. Pintor italiano de la escuela llo- 
i-entina. N. en Poniarancio, cerca de Volterra, 
hacia 1520. M. en Roma en 1593. Se cree (jue 
fué discípulo del Tiziano, á quien ayudó en al- 
guiuis de sus obras, iirinciiialniente en las de 
la gran sala de la azotea del_ Vaticano. Cítan- 
se, entre los frescos que pintó en Roma, la cú- 
pula de la iglesia do Santa Prudencia; El Pa- 
dre Eterno rodeado de tiiujeles, en la triljnna de 
San Giovani Paol; San Juan Banlista, en la 
iglesia de la Consolación, y una serie de treinta 
y dos Escenas de martirio en vSan Estéfano Ro- 
tondo. De las obras ([uc se conservan de él en 
Volterra se mencionan un Descendimiento de 
¡a Cruz en la iglesia de San Justo: una Aseen- 
síoíi en el baptisterio de la misma iglesia; un 
Padre Eterno en la catedral, y una Asunción en 
San Pietro in Selci. 

-PoMAR.iNcio (Ciii.sTÓFORO RoNCALLi, lla- 
mado el): Biorj. Pintor italiano de la escuela 
Horcntiua. N. en Klorencia en 1552. M. en Ro- 
ma en 1626. Fué discípulo de Nicolás Circig- 
rani (Véase la biogralía preceilente), quien le 
llevó á Roma y le tuvo en clase de auxiliar 
para sns trabajos. Por la misma época, y liajo 
la dirección de'lgnacio Panti, trabajó con Tem- 
pesti, Rilacllino de Reggio, Palma el Juren 
y otros en la terminación de las logias de Ra- 
fael. Pintó después sobre pizarra, para Santa 
María de los Angeles de Roma, La muerte de 
Ananias y de Safira, una de sus obras maestras. 
Más tarde, en San .Juan de Letrán, El bautismo 
de Constantino; en San Giácono La Resurrec- 
ción de Jesucristo: en San Gregorio un .SVi.?í A71- 
dn's, una de sus mejores producciones, pintando 
después la cúpula de la iglesia de Loreto, tra- 
bajo en que fué auxiliado por .Taconieti, Pedro 
Lombardo, etc. Otras ciudades de Italia conser- 
van pinturas de este artista. Paulo V le di.i el 
título de caballero de la Orden de Cristo. El es- 
tilo de este pintor es muy variado: unas veces 
sigue el de la escuela florentina, otras el de la 
romana, y otras, por tin, .se aproxima mnclio al 
veneciano. Por lo general su colorido es más vi- 
vo y brillante en sus frescos que en sus lienzos 
al óleo. 

POIVIARAO ó POMARÓN: <?cof/. Puerto fluvial 
de Port\iga! en el Guadiana, junto á la desem- 
bocadura del Chanza. Es de reciente creación ; 
está sit. á unas 7 millas de Sanli'iear y es muy 
frecuentado por buques que cargan mineral co- 
brizo; un remolcador cominee desde la baira del 
Guadiana a los buques de vela que no pueden 
remontar el río. Puede fondearse enfrente de la 
población; pero como las corrientes son violen tas, 
si se trata de permanecer algún tiempo conviene 
fondear dos anclas; las operaciones de carga se 
hacen con suma rapidez. 

POMARAPE: Geor/. Pico nevado de Chile, en 
los Andes, al S.O. del Sabama ó Sajania, en 
el dep. de Tacna; tiene 6250 ui., ó 6614 según 
Pentland. 

POMARÉ (AiMATA, llamada): Bior/. Reina de 
Taití, hermana de Poniaré III. Nació en 1S22. 
Siguiendo el ejemplo de su madre, Hidia, y de 
su tía, Pomaré Wahina, que ejercíala tutela, se 
entregó á la disolución más vergonzosa. Casó 
con uno de .sus parientes, Pomaré, y bien pronto 
la corrupción cundió por las clases inferióles. 
Sucesora de su hermano en 1S26, llegó á la ma- 
yor edad en 1832. Amenazó con la expulsión á 
los misioneros; vio llegar (1835) á la isla otros 
misioneros católicos franceses, y, eximlsados és- 
tos (1836), volvieron (1838) en buques france.ses. 
Además el cónsul de Francia, Marenhout, con- 
siguió (1842) (¡ue cinco jefes de la isla aceptasen 
para ésta el protector.ado de Francia. Protestó 
Aiuiata contra tal declaración, y cuando .su]io 
(18-13) que Luis Felipe adndtía el ejercicio de 
aquel protectorailo hizo al punto arriar el pa- 
bellón tricolor. El almirante Dn Petit Thouars, 
encargado de organizar el protectorado, ¡inblicó 
una proclama destituyendo á la reina. Reclamó 
Inglaterra contra tal medida; los indígenas, ex- 
citados yior el misionero ins]>ector protestante 
Pritchard, iniciaron las hostilirlades contra los 
franceses; Du Petit, para cortar el mal de raíz, 
expulsó de la isla á Pritchard, acto de energía 
que estuvo á punto de ocasionar una guerra en- 
tre la Gran Bretaña y Francia; la reina Pomaré, 
que se había retirado á Barabora, una de las is- 
las vecinas, continuó la resistencia, y tras succ- 



POMA 

.sos varios y largas negociaciones reconoció por 
tin el protectorado, pero reservándose la sobera- 
nía absoluta en las islas de Huaheine, Raiatea 
y Bolabola. Prosiguieron las intrigas de los mi- 
sioneros católicos y protestantes; estalló en Tai- 
tí (1852) una revolución que expulsó á la reina 
y proclamó la república; recobró Pomaré el tro- 
no con la ayuda de los franceses, y abdicó en fa- 
vor de sus hijos (mayo de 1852). El primogéni- 
to, Tamatoa 'V, fué coronado (19 de agosto de 
1S57) como rey de Raiatea y de Tahaa; el se- 
gunilo reinó en Huaheine, y su hermana, rei- 
na de Bolabola, casó con Kainehamea, rey de 
las islas Sandwich. 

POMARÉ I: Biog. Rey de Taití. N. hacia 
1743. M. en 1798. Al nacer recibió el nombi^ejle 
Otón, y sólo'hay noticias de su vida desde 1773, 
en que Cook pudo visitarle en Oparé, mereciendo 
una favoralile acogida. Al año siguiente fué vi- 
.sitado por el capitán español Domingo Bone- 
chea, el cual le dejó dos misioneros en recom- 
pensa de la hospitalidad que había recibido. En 
1779 Otón contrajo matrimonio con Hidia, hija 
de su tío Tentaba. Para conservar su puesto hizo 
estrangular el primer hijo que nació de esta 
unión; pero habiendo querido salvar el segundo 
tuvo que abdicar, según la ley del país. Entonces 
tomó el nombre de Poniaré, jior alusión á un res- 
friado que había contraído combatiendo á sus ene- 
migos. Continuó ejerciendo el poder en nombre de 
su hijo, y dispensó á los europeos la misma hos- 
pitalidad. En 1797 entregó el poder á su hijo. 
Se distinguió por su energía y su sagacidad, así 
como por la protección que dispensó á los misio- 
neros en todas ocasiones. 

- PoMAltÉ II: Biofi. Rey de Taití, hijo del pre- 
cedente. N. en 1781.'M. en 1821. En 1807 estalló 
en la isla una formidable revolución [lor haber 
cedido á los misioneros protestantes algunos te- 
rritorios, viéndose obligado Poniaré á refugiarse 
en la isla de AVahina, en donde recibió el bautis- 
mo. Los mismos insurrectos le llamaron á Taití, 
pero su conversión fué un obstáculo jiara reinte- 
grarle en el poder, y con tal motivo se promovió 
una guerra de exterminio entre los católicos é 
idólatras que dejó casi desierta toda la isla. Ter- 
minada esta guerra en 1817, Pomaré se dedicó á 
propagar el nuevo culto, habiendo hecho la jiri- 
mera traducción del Evangelio en lengua taitia- 
na. El abuso de las bebiíjas le sumió en tal es- 
tado de embrutecimiento que acabó con su vida. 

- PoMAEÉ III: Biog. Rey de Taití; sucedió á 
su p.adre Pomaré II bajo la tutela de su tía Po- 
maré Wahina, y murió en 1826, á la edad de 
nueve años. 

POIVIARES: Geoij. Caserío del aynnt. y p. j. de 
Novelda, prov. de Alicante; 90 habits. 

POMARIA (del gr. irüiía, cobertera): f. Pot. 
Género de plantas perteneciente á la familia de 
las Leguminosas, subfamilia de las cesalpiniéas, 
cuyas especies haliitan en las regiones tropicales 
do América, y son plantas fruticosas, con pe- 
los glandulosos negruzcos, hojas abruptamente 
pinii.adas provistas en .su base de dos cstíimlas 
¡pínnatifidas, y con las flores formando racimos 
axilares, flojos y más largos que las hojas; cáliz 
con el tubo cuimli forme, agudo en la base, y el 
linil-io quinquepartido, con las lacinias lanceola- 
das, agudas, casi iguales y caedizas; corola de 
cinco ]iétalos insertos en la garganta del cáliz, 
.alternos con las lacinias de éste y más cortos 
que ellas, cortamente unguiculados, el posterior 
más [lequeño, cóncavo y con glandulitas negras 
en su cara externa; 10 estambres insertos con los 
pétalos ascendentes, todos fértiles, con los fila- 
mentos filiformes, libres y barbados hasta más 
de su mitad y las anteriores aovad.as; ovario sen- 
tado, biovulado, con el estilo filiforme y el estig- 
ma acabezuelado; legumbre oblonga, coTnprimi- 
da, glandulosa, bivalva y disiieima; semillas 
ovales. 

POIVIARICO: Geog. C. del dist. de Matera, jiro- 
viiicia de Potenza ó Basilicata, Italia, sit. en 
nna altura entre el Bradano y el Basento; 6000 
habits. 

POMAROSA: f. Bút. Nombre vulgar eni]ilea- 
do en la isla de Cuba para designar dos ]ilan- 
tas, ambas pertenecientes á la familia de las Mir- 
táceas. Una es la que lleva el nombre científi- 
co de ■/«(« tosa vulgaris D. C, y la otra es la lla- 
mada Pomarosa cimarrona, y conocida entre los 
botánicos cou la denominación sistemática de 



POMA 

Evgenia janibosoides Wr. El fruto de la prime- 
ra es comestible. 

POMATA: Geog. Dist. de la prov. de Chucui- 
to,dep. de Puno; Perú; 3270 habits. II Pueblo 
cap. del dist. y prov. de Chncuito, dep. de Pu- 
no, Perú; 380 habits. .Sit. á 16° 19'lat. y á 3947 
m. de alt. Tiene dos iglesias de muy buena ar- 
quitectura y casas bien construidas, |ior(|ue en 
otro tiempo fué población de mucha importan- 
cia. 

POMATACLIS(de;;o)/iítí!íiy aclis): ni. Palcont. 
Género de la familia de los liidróbidos, grupo 
tenioglosos, suborden pectinibranquios, orden 
prosobranquios, clase gasterópodos, tipo molus- 
cos. Fué creado el género Pomatacliscn 1874 por 
Sandberger, y se caracteriza por tener la conclia 
perforada, turriculada y muy larga, con el vér- 
tice obtuso y las vueltas muy numerosas y bas- 
tante convexas; la abertura es de forma oval, de 
bordes continuos, gruesos y marcadamente obli- 
cua; el labro algo sinuoso y ligeramente desen- 
vuelto. Pertenece el género á la era terciaria, en 
cuyo terreno oligoceno de Honipstead se ha en- 
contrado la especie turrilissima de Forbes. 

POMATIA (del gr. Trw/naria!, concha con opér- 
enlos): m. Zool. Género de moluscos gasterópo- 
dos del orden de los prosobranquios, sección de 
los tenioglosos, familia de los ciclofóridos, cuyas 
especies tienen los siguientes caracteres: tentá- 
culos delgados, subulados y alargado.s; ojos glo- 
bulosos y casi sentados; pie sencillo, estrecho y 
puntiagudo por detrás; hocico corto; diente cen- 
tral de la rádula estrecho; dientes laterales y 
marginal interno de una sola cús])ide; diente 
marginal externo de una .sola cú.s]iide y muy pe- 
queño; concha subimperforada, tnrricnlaila ó có- 
nica, estriada ó con eostillitas longitudinales; 
abertura subcircular ó circular, con el borde ex- 
terno algo vuelto hacia afuera y aun á veces au- 
ricnlado; opérenlo cartilaginoso, delgado, mnl- 
tispiro y de núcleo central poco marcado. 

Las especies de este género se encuentran en 
el Sur de Europa y Norte de África, y la más 
común de ellas es el Ponuitins ohscuruní Dre- 
parnand. Son caracoles terrestres que se encuen- 
tran generalmente sobre los troncos y rocas. Sns 
otocistos contienen un gian número de obolitos, 
}' bajo este respecto se asemejan mucho á los 
moluscos pulmonados no operculados, como los 
Hclix y las Limnen. 

-PoMATiA: Zool. Genero de moluscos de la 
clase délos gasterópodos, orden de los ]iulniona- 
dos, sección de los monotremos, familia de los 
hclícidos, caracterizado por tener la concha glo- 
bulosa , gruesa, con vivos colores y formando 
band.is; el peristoma grueso con el borde algo 
vuelto hacia afuera; la abertura lisa y odontog- 
nata. 

El género Pomatias jniede considerarse única- 
mente como nna sección del gran género Helix, 
que comprende más de 3 400 especies, razijn por 
la cual ha .sido preciso dividirle en ntimerosas 
secciones; las yoHiaííns 7íO)'<(»-)íHi y P. desorlo- 
ruin pertenecen á este grupo y son frecuentes 
en Europa. 

POMATIOPSIO {Ae pomatia, y el gr. oi/zis, as- 
pecto): m. Zool. Género de moluscos gasterópo- 
dos del orden de los jirosobranquios, sección de 
los tenioglosos, familia de los liidróbidos, cuyas 
esiiecies tienen los siguientes caracteres: pie 
grande que p.isa más allá del rostro, dividido en 
dos porciones, nna anterior y otra posterior, las 
cuales en la marcha no se aplican sininltáiiea- 
niente al suelo; rostro largo y discifornie en su 
extremo; ojos colocados en la ba.se de nna eleva- 
ción en el borde externo de los tentáculos; pene 
sencillo, no bífido, colocado en la línea media 
del dorso, alejado de la cabeza y algo arrollado 
en csiiiral; diente central de la rádnla con un 
pequeño dientccito en la base; concha subumbi- 
licada, cónica, con la espira más ó menos .alarga- 
da, vuelta 3' convexa; abertura oval; peritrema 
vuelto hacia afuera; opérenlo cónico y espiral 
.semejante al de \sis Amnicola. 

Las especies de este género viven en el Norte 
de América y son fluviátiles; la más abundante 
es la Pomatiopsis lapidaria Say. 

POMÁTOUflO (delgr. irCiKa, opérenlo, y to^i;, 
cortei: 111. Zool. Género de peces del orden de 
los acantüpterigios, familia de los iiércidos, tri- 
bu de los apogoninos, que ofrece los caracteres 
siguientes: sin caninos ni dientes palatinos; 
ojos muy grandes; el opciculo con dos puntas 



rnMIl 

muy iIi'IiIIkii: «I |>n«>|'''i^'"l" '^"'i "' Anguín pro- 
iiiiiioii(<'; li> priiiipra itlntA ilont»! <'i>ii iiiiitii iui|ii' 
lina: la uiml •un cliia; rlx^cm |intii ii'Uliroa y lili 

I ■ li|io lis «al» m'iii'rii i'a "1 l'omiiUi-. 

, iiim Uianu, i|iia ImliiU 011 al Mnililv- 

iriUiiMi 1^ laliiaCiiiHii'iiui. 

POMATORHINO iili'l (jr. iriS^o, iijM^nMilo, y /Ui-, 
/>iKii, iinrl/: III. '/.nttt. (¡rniTii iln iivra ili'l melón 
lio liiK |mjiilim, f'iiliillill lio loa tlinlMoH, i'itlni'di' 
iímiIii |i<ir ti'iii'i ol |iiro iiliir^nilo y roi'tii vii lii 
luiho, lili ("«''i i'li''iiivinl» iiiiiaiillú "lo la» iiiiiÍii'h 
y niniprliiiiilo Iiiii.iiiiiihmiIi' i'n In» lailna, i'on ol 
(lorao muy nmiviulo, iii|iiilliil(i y oiiloro oii ol 
ú|iii'<'; iilMihini» imaiilo» iMiliii'ilii» |mr un o|nr- 
iiilw i>liliiiii(ii, i'iiiivi'\i>, (lo iiliiMliini olilieiin, ijiiii 
ao cslioiiiri' lliiatii lii fioiilc; (lodo iiioilio y «I 
mils Iiii')(ü; uAiia i'ninpi'imiilna y eiicorvuiluii, la 
|Mwli'iii>r iiiiU liiiX'i. K"""'" y voluiatn. 

Um oapoiio» lio ohIo jji'iioro noii propiíiü >lo .la- 
va y lio laaiala» ilol Aliliipiil«nii Sliilayo. Acor- 
oa lio au» oosluiiilu'oa os muy (loro lu iiiio so sa- 
lió, |MTi) so i'ii'oiiuo aoii somojantos á tas (lo lo» 
Ntii'»iii/it/ii. 

Ksto Ki'iioiii filó ostalilocido por Horslielil oii 
-11 Hisloriii Xdliirai ile los aniíimliii ilt Janí, 
iKir una -lilla ospooio ipio liasta ontoncoa so ha- 
(lía inoliiiilo on ol góiioio Ci/imirí-s; (ioiü |iosto- 
riornionto Víj;üis, Toiiiniinek y Lcssun, añailic- 
roii sois HUÍS. 

\a osiwi-ie tipo descrita por Horslielil es ol 
/■uHui/Aiirríiiii.í iiioiiíiiiiiíS, cuyo plumaje os do 
I-olor marrón, áexoojK-ión do la cabeza que es do 
color lloaro cciiicionto, con maiu-lias do Illanco 
puro detrás dol ojo, 011 la ^aij;anta y el pecho. 
So encuentra esta especie on las montañas más 
elevadas de -lava poUladas de liosipie. 

Do las otras especies, el /'. íi-m/iyni/is Horsf. 
y Vinois procedo de Nueva Holanda, como asi- 
luisiiio ol /'. .iitpfiri/ionis Vig.. el /'. Grofíroi/s 
Les. do Nueva (.¡uinea, el /'. tunliniií: Tcinm. 
do Nueva líales del Sur, el F. Hoisfield Lykcs 
de la India, el P. crylroyenus Vigors del Hima- 
lava, y el /'. Lemogaster tíould de la India. 

POMATOSTEQO: m. Zool. Género de «jusjuios 
do la clase do los anélidos, suliclase de los que- 
tóiHidos, orden de los poliiiuetos, suliorden de 
los tuliicolas, familia de los serpúlidos, nuo se 
caracteriza por su cuerpo verinifornie, de anillos 
cortos, dividido en dos regiones, tórax y abdo- 
men, con el lóbulo cefálico confundido con el 
anillo bucal y formando una especie de collar, y 
un pedúnculo ipie sostiene varios opérenlos so- 
brepuestos, algo distantes entre sí, con las lí- 
neas radiantes impresas en su superficie y den- 
tados en el borde; tubo calizo; pedúnculo ven- 
tral. 

Las especies del género Pomatostcgits, de que 
puede servir de ejemplo el Pomatostegus stcUalu 
Abeld., son propias de los mares de la América 
tropical. 

POMBA: Oeog. Río de los ests. de Minas Ge- 
racs y Río de Janeiro, Brasil. Nace en la ver- 
vertiente oriental de la Sena Espinhaco, al E. 
de Harbacena; corre li.acia el O. y E.S.E. con 
muchas sinuosidades : recibe algunos afls., sien- 
do los más importantes el río de Presidio y el 
VIO Novo; baña á Pomba y otras localidades, y 
desagua en la orilla izq. del Paraliyba do Sul, 
con curso de '2'25 kir.s. |; C. cap. de niunicip. y 
de la comarca de Río Novo, est. de Minas Ge- 
raes, Brasil, sit. á orillas del Pomba; 1000 ha- 
bitantes. Fué fundada en el siglo pasado en el 
emplazamiento de una antigua aldea de indios 
coroadíis. 

POMBAL: Gcog. Y. cab. de concejo y comar- 
ca, dist. de Leiria, Extremadura, Portugal, .si- 
tuada á la orilla dra. del río Arunca, en el ferro- 
carril de Lisboa á Porto; 4 500 habits. Antiguo 
castillo arruinado, que se dicede origen roniauo, 
y reconstruido por los árabes. En esta y. murió 
el célebre marqués de Pombal. 

-PoMitAi.: Grog. Lugar cap. de municip. , co- 
marca de Itapicuru, est. de Bahía, Brasil, sit. á 
orillas del atl. de un pequeño lago tributario del 
Itapicuru. Fué una de las numerosas misiones 
de los .Jesuítas en esta región, i! Lugar cap. de 
municip. y comarca, est. de Parabyba, Brasil. 
Cría de ganados y cultivo de algodón. 

- Pombal {Seb.\sti.áx José de Carv.\i,iio t 

Melt.o, contk de 0¥.\k.k». marqués de): Iliog. 

Político portugués. N. en Soma, cerca de Coim- 

bra, á 13 de mayo de 1099. M. en Pombal .á 5 

Tomo XV I 



I'oMll 

(Ib mnvo (otro» dicen ipir on 'Jfl il« fobrero) d» 
I i i I., do Mniiiiol do ('arvalliii, capiti'iii 

il. Hjiliidiii llorocliurii Cuiíiilirn; ih 

\!,iv I II i'i.'riiln; iriiiiiiciii iiiiiy priiiilo á bt 

curióla mililiir; ciuilinjo iiiiilriinoiiiii luii Tin la 
do iViiiiiiiliii, aobríiiA dnl I lindo do InaArm», y 

tiiari'liii (I7:U)) ciii iivindii oitranrilinnrin á 

liuiidroa, dundo |Hiriiiiiiiociii iinatn I7'l.'i. I'iir U 
priiloocii'in do la loin» Marín Ana JiMolin*, ca|Ki- 
«a do Juan V, obtuvo ol carnudo Miniatro ploiii- 
iiiili'iicinriiioii V'ioiía, piiii luojoriió poco tionijio. 
Viiidii on 7 do oiioro do 17)1', »o unió ou aoguu- 
lilla nii|K'iaa con Looiinr l'.rnoati- 
na, hija dul cundo Aun, inatriino- 
iiio que ojercio provochoaa inlliitin. 
cia on aii furliina (lolíliía. Uea- 
iiiiéa do la miinrto do .liiaii V (iu- 
lio do 17.^0), aii viuda indico el 
nombro do Carvnlho para icem- 
plazar al primor Ministro, oiifor- 
mil, y José I conlióá Sebastián el 
Ministerio de Nogocioa Extranjo- 
roa. Bioii pronto adquirió fama 
Carvallio. Prohibió lacxpnrtación 
do numoiario, ley que los ingle- 
ses supiíTon eludir; disminuyo ol 
poder de la Inquisiiinn'. ilcvolviú 
a la corona muchos dominios in- * 
justainonto enajenados; organizó 
el ejército; introdujo nuevas po- 
blaciones en las colonias; formó 
una Compañía de Indias y otra 
liara el Brasil con el título de 
i'oni|i;iñía del (!ran Para y Ma- 
ranliam. En virtud de un conve- 
nio firmado (17."i3) entre Portugal 
y España, ésta debía adquirir la 
colonia portuguesa del .Sacramen- 
to, en tanto que el Paraguay, pro- 
vincia de la corona española, sería 
de Portugal. La ejecución del tra- 
tado halló gran resistencia en los 
indígenas. Surgieron dificultades que Carvalho 
creyó provocadas por los Jesuítas, y hubo gue- 
rras y vejaciones de todas clases. Carvalho hizo 
nombrar Capitán General del Paraguay á su her- 
mano Francisco Javier de Mendonca, y le dio 
instrucciones secretas para quitar á los Jesuítas 
el gobierno de sus misiones y desacreditarlos en 
el animo del rey. Por aquellos días causó gran- 
des estragos (1." de noviembre de ITó.ó) en Lis- 
boa un terremoto. Con tal motivo Carvalho mos- 
tró un valor extraordinario, una actividad y una 
energía insuperables; pero sólo el rey tuvo en 
cuenta sus esfuerzos para aliviar los males pú- 
blicos, dándole el título de conde de Oeyras (6 
de junio de 1756). Aprovechando el aumento de 
su poder, combatió Carvalho con mayor audacia 
á los nobles y aun al pueblo, que se había suble- 
vado contra el monopolio comercial del gobier- 
no, destinado, sin embargo, á disminuir el co- 
mercio de los ingleses en el reino. Dominada la 
rebelión, vaiios magnates fueron desterrados, y 
los Jesuítas, los más implacables enemigos del 
primer Ministro, se vieron encerrados en sus ca- 
sas (16 de septiembre de 1757). Luego estalló, 
en la noche del 3 al 4 de septiembre de 1758, 
una conspiración contra la vida del rey José. 
Algunos individuos de la alta nobleza, entre 
los que se contó el duque de Aveiro, uno de 
los primeros señores del reino y jefe de los 
conspiradores, perdieron la libertad, túeron juz- 
gados y ejecutados delante de la torre de Belem 
(13 de enero de 1759). Varios Jesuítas, acusados 
de complicidad en la conjuración, perecieron en 
sus calabozos, y la Inquisición condenó á la ho- 
guera al Padre Jlalagrida, que había profeti- 
zado la muerte del rey. La Historia no ha podi- 
do aclarar todavía los misterios de este proceso. 
Es lo cierto que Carvalho continuó su sistema 
de terror, con el cual llenó de espanto á la no- 
bleza portuguesa. Por decreto Real de 3 de sep- 
tiembre de 1759 se desterró del reino á los Je- 
suítas; y como éstos no se apresurasen á obede- 
cer, el omnipotente Ministro, valiéndose de los 
soldados, los embarcó por fuerza y los transpor- 
tó á los Estados de la Iglesia. Quejóse el Papa 
de est i violencia;y como lo hiciera en forma de- 
masiado viva, Carvalho obligó (1760) á traspo- 
ner la frontera al nuncio apostólico, hecho que 
iba á causar la rujitura de relaciones entre Por- 
tugal y Roma, cuando falleció Clemente XIII 
(1769). Sucedióle Clemente XIV, que abolió la 
Orden de los Jesuítas (1773) y restableció la 
buena armonía entre la Santa Sede y el reino 



POMII 



•a 



liftrtiiífii^, I^ jriiirra «.'iri K"|.«fta, d^btíU «I of- 



roy non 

liro dii 1 , . , ^ 

la fiiM'hiiii7n, 1 ii'Hi-.ii.a qiit) el jovoii | 

aé do Itoiin Kii' ' ')i' I 't en i'l trono . I 

iwro la niiioii. i iX de Miíkih de 1777, 

nrriiliió ana \ imlnniula reina doña 

María, caiiibiii \ .iiiiji-.ii'rio, y ol ntarquóa du 



I An^foy obtuvo la |irv«id 



-lorio, y 
t-iu ia (lo 



I Toi 



iKcal. 




El marqués de Pombal 

Abrió doña María las puertas de las cárceles á 
los políticos en ellas encerrados desde lejana fe- 
cha. El espectáculo de la miseria padecida ¡lor 
los jiresos conmovió á los habitantes de Lisboa. 
Diversos personajes complicados en el proceso 
del duque de Aveiro rechazaron la amnistía y 
pidieron la revisión de la causa. Conociendo los 
peligios que le amenazaban, Pombal había re- 
nunciado todos sus cargos y vivía retirado en el 
pueblo del mismo nombre, si bien cobraba su 
sueldo. La reina ordenó (10 de octubre de 1780) 
la revisión solicitada, y en la noche del 3 de 
abril de 1781, después de varias disputas que 
impidieron extender la sentencia antes de las 
cuatro de la madrugada, los jueces declararon 
inocentes á todas las personas, vivas ó muertas, 
que habían estado en los calabozos. Los tribu- 
nales calificaron de criminal al Ministro de Jo- 
sé I, y si los enemigos del marqués no consi- 
guieron que se le castigara con penas .severas, 
tal benignidad se ha de atribuir á la reina, que 
tuvo en cuenta la edad avanzada de Pombal. 
María dispuso que el ex Ministro residiera en 
todo tiempo á 20 leguas de la capital. Más jus- 
tos los aldeanos, sólo le llamaban el gran mar- 
qués. Largo tiempo se conservaron en una capi- 
Uita de dicho pueblo (Pombal) los restos m.orta- 
les del famoso Ministro, mis tarde desenterrados 
y abandonados, según parece, á los animales in- 
mundos. Por decreto de 10 de octubre de 1833 
se colocó de nuevo el medallón del marqués en 
el pedestal de la estatua ecuestre de José I en 
Lisboa. 

POIVIBAR: Geog. Lugar de la parroquia de San 
Esteban de Ribas del Sil, ayunt. de Nogueira 
de Ramuín, p. j. y prov. de Orense; 39 edifs. 

POMBÉ: m. Bebida fermentada muy usada 
en determinados territorios del África; en Egip- 
to es conocida con el nombre de biizah;en la re- 
gión del Nilo Superior se llama mcrissa; los ca- 
ñes la denominan ocla ó boyala, y en el África 
meridional . donde su uso está más generalizado, 
recibe el nombre de pombé. Es una especie de 
cerveza preparada con sorgo ó mijo, ya aislados, 
ya mezclados, y para fabricarla se hacen gernii- 
nar las semillas de los vegetales citados, bien 
dejándolas humedecidas á la temjieratura conve- 
niente, bien enterrándolas jiara que el embrión 
se desarrolle; cuando la germinación ha trans- 
formado la mayor parte de la fécula en gluco- 
sa se machacan y se mezcla con una cantidad 
igual de harina procedente de los mismos granos, 



26 



POMB 



adicionando á la mezcla agua y un poco de miel 
para que resulte la bebiila mas alcohólica, y se 
somete todo A la ebullición por dos o tres veces 
seguidas; en esta operación el agua disuelve las 
materias transformadas durante la gerniinacion 
de los granos, asi como también hace soluble el 
almidón contenido en la harina de las semillas 
no germinadas, y una vez hervido el liquido se 
cuela pasándole por diferentes tejidos, y se deja 
en reposo para ipie se produzca la fermentacicm, 
que dura dos ó tres días, al cabo de los cuales 
dicho líquido, cuyo sabor es bastante ácido, esta 
en disposición de entregarse al consumo. 

POMBEIRO: Qeog. V. SAN Vicente pe Pom- 

BEIKO. 

POMBO (JnsÉ Ignacio be): Bíog. ^'>^[^f° ^ 
filántropo colombiano. N. en Popayan. M. lia- 
da 1815. Reunió crecido caudal en negociacio- 
nes de comercio, y fué entusiasta protector de las 
Letras, la Industria y el progreso. En la ciu.larl 
de Cartagena fundó el Tribunal del Consulado 
y las escuelas públicas primarias, la doto de e,]i- 
dos y de un muelle en la dársena del puerto. Co- 
menzó las obras del canal del dique y fomento 
la navegación del Atrato para el Choco, hacien- 
do previamente de esa región interoceánica un 
estudio del que el barón de Humboldt tomo im- 
portantes noticias. Ayudó á Mutis en sus tralia- 
ios botánicos y protegió al sabio Caldas^ desde 
el principio de su carrera, regalándole instru- 
mentos, costeando parte de sus viajes y siendo 
luco uno de los más asiduos cooperadores de su 
Semanario. «Cada escrito de Caldas, dice un 
historiador colombiano, resonaba en el noble co- 
razón de Ponibo; cada idea que botaba al mun- 
do la recogía él como un diamante. Propuso 
Caldas la introducción de las vicuñas del Peni, 
y contestó Pombo ofreciendo 500 pesos al que 
las introdujera. Exploraba Caldas las quinas y 
contestaba Pombo con una serie de datos sobre 
el mismo artículo. Necesitaba un instrumento. 
y contestaba remitiéndoselo. Así es que Caldas, 
cada vez que lo nombra canta un hinino en su 
honor. Nunca se volverá á ver un certamen igual 
de agradecimientos y beneficios, de ilustración 
y patriotismo, de nobleza y virtud.» Ponibo ade- 
más defendió la causa republicana desde su jirin- 
cipio. Toda su fortuna fué devorada por la revo- 
lución: dos de sus hijos, Esteban y Sebastián, 
perecieron defendiendo la independencia, y su 
hija, casada con un rico comerciante, murió con 
su hijo en los brazos de hambr» y desamparo, 
en la playa á que abordó con los emigrantes que 
se abrieron paso entre las baterías enemigas an- 
tes que rendir á los españoles la plaza de Carta- 
gena en 1815. José Ignacio Pombo había muerto 
poco antes de ese memorable sitio. 

-Pombo (Miguel pe): Síusf. Político colom- 
biano oriundo de Pojiayán. M. fusilado en San- 
ta Fe de Bogotá á 6 de julio de 1816. Hizo sus 
estudios en el Colegio del Rosario de Bogotá. 
Ayudó á José Celestino JIutis en los trabajos 
botánicos confiados á una comisión establecida 
por Real cédula de 1.° de noviembre de 1783. 
Dotado de talento y de imaginación y sentimien- 
tos vivos, abrazó con entusiasmo la causa de la 
independencia siendo aún joven , en 1810. Estu- 
dió y tradujo la Constitución de los Estados 
Unidos norteamericanos, la que pulilicó con 
una exposición preliminar sobre sus institucio- 
nes y doctrinas. Su palabra fogosa y su atrevida 
pluma lucieron principalmente en el foro, en 
las asambleas populares y en los escritos políti- 
cos. En la Relación de las principales cabezas de 
la rebelión del Nuevo Reino que han sufrido por 
sus delitos la pena capital se dijo acerca de él: 
«Era abogado de la antigua Real Audiencia, fué 
vocal de la primera Junta tumultuaria y dipu- 
tado al Congreso; Teniente Goljernador de esta 
capital, autor de muchos escritos revoluciona- 
rios que contenían máximas heréticas y sedicio- 
sas de constituciones para el Estado, y uno de 
los más tenaces sostenedores de la independen- 
cia y enemigo del rey. Fué pasado por las ar- 
mas. » 

-PosiBO (Fidel): Bioy. Militar colombiano. 
N. en Cartagena en 1800. M. á 3 de noviembre 
de 1824. Comenzó el servicio militar en l'ogotá 
en 1819 , y á principios del año siguiente marchó 
con el general Valdés i)ara la canijiaña del Sur 
contra Calzada. Combatió en Pitayó (6 de junio 
de 1820) y en Jenoi (2 de febrero de 1821), y 
luego siguió al general Sucre, enviado con una 



POMB 

división á Guayaquil piara favorecer la rebelión 
de aquella plaza y emprender otras operaciones 
en el Ecuador. A sus (irdeiies combatió en \a- 
gu.achi (11 de agosto de 1821) y en Guachi (12 
de septiendire de 1821). Prisionero en esta ulti- 
ma batalla con el general Mires y otros jefes y 
oficiales, se le condujo á Quito, en donde meses 
después recobró la lil)ertad. Reincori-orado a 
ejército americano, fué enviado por el general 
Sucre á Guayaquil con una comisión importante 
para el comandante Várela, que luchaba en las 
costas de Izmandé y Barbacoas, y para Bolívar, 
que combatía á las fuerzas realistas mandadas 
en Pasto por el coronel Basilio García. Ocuiiada 
dicha última ciudad, Bolívar le nombro (8 de 
junio de 1822) segundo jefe de Estado Mayor de 
la división que debía acantonarse en Popayan. 
Ansioso de participar de los peligros y glorias del 
ejército libertador del Perú, unióse Pombo a estas 
tropas á fines de 1823, y formó parte de la <livi- 
sión que, á las órdenes del coionel Luis Urda- 
neta, marchó desde Huaras á ocupar á Lima y 
estrechar á los enemigos en el Callao. Urdaneta, 
faltando á .sus instrucciones, hizo una salida.en 
la que, sorprendidas y arrolladas sus fuerzas, fue- 
ron alanceadas sin darles cuartel hasta en las 
calles de Lima (3 de noviembre de 1824). «Este 
desastre, dice en sus Recuerdos el general Ma- 
nuel Antonio López, costó, entre otras muertes, 
una que fué muy sensible al ejército libertador: 
la del teniente coronel Fidel Pombo, joven de 
mucho espíritu, agraciado y valiente, de veinti- 
dós á veintitrés años... Los españoles entraron 
á la ciudad mezclados con los soldados repub i- 
canos hasta la plazuela de San Sebasti:in, y allí 
alcanzaron á Pombo y le dieron muerte a lanza- 
das.» 



- PoMDO (Manuel pe): Bioej. Políticoy escri- 
tor colombiano. N. en Poj.ayán en 17G9. M. en 
la misma ciudad en 1829. Era hermano de José 
I<»nacio y tío de Miguel. Obtuvo una beca en el 
C^lefio del Rosario de Bogotá, en donde hizo 
sus estudios hasta graduarse de Doctor en Dere- 
cho. Dotado de un carácter altivo y resuelto, 
vino (1791) á España en busca de fortuna. En 
la península se casó con Beatriz O'Donnell, y 
regresó al Nuevo Mundo después de haber lo- 
grado que se le confiara la tesorería del Consu- 
lado de Cartagena de Indias. Introdujo en su 
patria una imprenta, que le mandó cerrar la au- 
toridad española. Desempeñó varios cargos y des- 
tinos, y era en 1810 superintendente de la Casa 
de Moneda de Bogotá. Entusiasta revolucionario, 
en 1810 fué elegido por el pueblo vocal del ca- 
bildo (20 de julio). Sirvió con la exaltación de 
su carácter la causa jiatriótica, y escribió (1812) 
su conocida Carta á ü. José María Blanco, resi- 
denU cu Londres, satisfaciendo d los jirincipws 
sobre que impugna la independencia absoluta de 
Venezuela en su picriódico El Español, y demos- 
trando la justicia ij necesidad de esta medida, sin 
perder momentos, en todos los clemds Estados de 
América y Filipinas, que fué seguida de su Com- 
pendio histórico de la invasión de España por los 
franceses. No bien Morillo llegó á America, Pom- 
bo, como autor de estos escritos revohicionarios, 
fue condenado á muerte y enviado con el proceso 
á España por la influencia de su mujer, escapan- 
do así del patíljulo. En España pudo dar un cam- 
bio favorable á su proceso, y en 1822 regresó á 
su patria, donde se encargó de la dirección de la 
Casa de Moneda de Popayan. Era nniy versado 
en los idiomas, como lo demostró escribiendo una 
estimada Gramática latina, y en la Historia y 
la Geografía, de las que hizo conijiendios jiara uso 
de los colegios; pero su obra iirincipal, que era 
una historia bastante extensa de los países que 
formaron el antiguo virieinato de Nueva Grana- 
da, desapareció después del año de 1830. Entre 
.sus hijos se contaron Lino y Fidel Pombo, y Ma- 
tilde i'ombo, madre de Julio Arboleda. 

- Pombo (Francisco Antonio): Biog. Mili- 
tar y político colombiano. N. hacia 1787. M. en 
1861. Luchó por la libertad de su jiatria con las 
armas desde 1811, año en que combatió al man- 
do del general Baraya en la acción del Bajo Pa- 
lacé. Continuó en activo servicio en el liatallón 
que mandaba el coronel Murgueltío, hasta que, 
invadido el Sur porSámano, se retiró (1813) con 
Serviez por el Quindio hacia Ibaqué. En el mis- 
mo año se incorporó en La Plata al ejército del 
general Nariño, y peleó con distinción en Alto 
Palacé, Calibio, Juanambú, Tacines y los ejidos 
de Pasto. Fiel compañero del general Nariño, 



POMB 

fué uno de los cinco oficiales que no le abando- 
naron después del desastre de Pasto y el pánico 
de Tacines. Hecho prisionero y conducido á Pas- 
to y luego á Quito, sufrió las amai guras de las 
constantes amenazas de muerte y las nnserias 
del cautiverio hasta 1819. Logró entonces resca- 
tarse y pasó á Panamá y después á Jamaica, des- 
de donde auxilió con remesas de pertrechos á los 
americanos que ocuparon (1820) las costas de 
Santa Marta y Ríohacha. Restituido á su hogar 
(1822), lo halló vacío. Su hermano Miguel Poni- 
bo había sido sacrificado en Bogotá en el patí- 
bulo; sus demás parientes guerrealian ó andaban 
fugitivos, y uno de sus dos cuñados había muer- 
to en el destierro. Continuó sirviendo á su pa- 
tria, y quiso dedicarse al comercio para aliviar 
la suerte de su numerosa familia; pero la primera 
remesa que hacía de Quito le fué robada en las 
cercanías de Pasto jior los realistas. Retirado en 
seguida del servicio militar, se avecindó en Tu- 
ina, en donde casó con Inés Martínez, y se con- 
sagró á la educación de sus hijos. Desempeñó va- 
rios cargos municipales, políticos y de Hacien- 
da, entio ellos los de gobernador de las jirovin- 
cias del Chocó y de Buenaventura, y represen- 
tante á los Congresos de 1835 y 1836. Quedó cie- 
go en sus últimos años. 

- PoMP.o (Lino pe): Biog. Político y escritor 
colondiinno. N. en Cartagena de Indias á 7 de 
enero de 1797. M. en Santa Fe de Bogotá á 20 
de noviembre de 1862. Era hermano de Fidel 
Pombo. Hizo sus primeros estudios en el Cole- 
gio de Nuestra Señora del Rosario de Bogotá, 
en el que cursó primeramente Matemáticas y 
luego artillería, fortificación y ataque y defensa 
de plazas con el sabio Caldas. Cadete (1810) en 
el reeinuento auxiliar, marchó (1812) á servirla 
causa de la independencia en el Estado de Car- 
tagena; figuró hasta 1814 en las canijiañas del 
Magdalena y Santamarta á las órdenes de los 
jefes Labatut, Miguel Carabaño, Manuel del 
Castillo, Cortés, Ca'mpomanes y Sata; defendió 
en Cartagena, obedeciendo á los generales Ber- 
múdez y Soublette, el cerro de la Popa en el me- 
morable asedio de cuatro meses establecido poi 
Morillo, y cuando la guarnición y muchos de 
los habitantes evacuaron la plaza por mar sin 
miedo á las baterías y á la escuadra sitiadora 
(5 de diciembre de 1815), él, victima de los cor- 
sarios, como tantos otros, fué abandonado en 
una costa desierta y allí capturado. Conducido 
de nuevo á Cartagena y encerrado en el castillo 
de San Felipe, se le condenó á servir ocho años 
en el ejército español. Luego , por orden de nues- 
tras autoridades, vino á España, donde tras lar- 
cas pen.alidades, por la mediación de los gene- 
rales O'Donnell, logró que se le conmutase la 
pena y que se le admitiera en la Academia de 
Ingenieros de Alcalá de Henares, en donde re- 
novó sus estudios de Matemáticas y Arte mili- 
tar. Siguió á Rafael del Riego en su cami.aña 
contra el absolutismo (1822); desempeñó satis- 
factoriamente importantes comisiones de inge- 
niería y fortificación, y cayó prisionero en la 
batalla de Jódar (septiembre de 1823). Fn línea 
ya para ser quintado y fusilado, pudo fugarse, 
llegar sano y salvo á Gibraltar, y embarcarse 
para Inglaterra con otros perseguidos. Nombra- 
do secretario de la legación colombiana que Hur- 
tado servía en Londres, desempeñó aquel car- 
ero hasta febrero del año de 1825, fecha en que 
fe sucedió Andrés Bello. Regresó inmediata^ 
mente á Colombia, se unió al ejército americano 
(octubre de 1825) con el grado de capitán que 
tenía en 1815, y siguió sirviendo y ascendiendo 
hasta que, con el grado de coronel de ingenieros 
y el empleo de segundo ayudante de Estado 
Mayor general, solicitó y obtuvo de Bolívar su 
licencia absoluta en Pasto (9 de m,arzo de 1829). 
Ejerció algunos cargos en Popayan, en donde 
había contraído matrimonio (1826) con Ana 
Rebolledo. -Regentó varias cátedras en la Uni- 
versidad de dicha ciudad; redactó El Conciso 
(1831), el Boletín Folitico y Militar (1822), y 
con el Doctor Manuel José Mosquera (1833) El 
Constitucional del Cauca cuando fué llamado 
por el general Santander para que le ayudase en 
la obra de reconstituir el jiaís, ocupando el pues- 
to de secretario de lo Interior y Relaciones Ex- 
teriores. Trasladado á Bogotá, desem]peñó la 
mencionada secretaría en toda la administración 
Santander, en parte de la de Márquez, en toda 
la de Mallarino, y la de Hacienda en parte déla 
del general Mosquera. Tuvo á su cargo en dis- 



POMK 

linlM i\miMi» U illroivli'iii il») Cri*<liln Ntrlim*!, 
|« (llli'liiit K''"""*' ''" ('>i«iilA''y In I 'lian ili< Mil- 
limU, I» Hiilx'iiiiirli'ni cln lld^oli), I» Irunc'iiiii ilo 
Vi<li»rili<lii, lii |iiiH'iiiit>liirln ^Kiirrul <Ik lit iiiicinii, 
y VAiiiiN vtM't'M iM<n|tn iMi iiNiciittt m i*) Soiintlo y 
«n I» ráiiiiiiii ili' |{«pr<>M'iitiiiil<'». Kiiiiiii)(iiil<> |Hir 
el )(uliii'iiii> 'li' r«iiiiu lux l<ty<'H vi)(i'ii(<<» iIi'mIii Ia 
rill|iUt<inll <lu llt itcIMllilil'll llilnlil l^'l'l, llirn lll 
Ureofíiliieiiin (/¡•itiuiilinn, ini>i|p|iiili< lulniriiMÍiIncl, 
do iiii>ti>ilo y porrm'rii'ni. Itriliicln AV .ln/i«, i'ii- 
Uliiini i'ii AV "/«.«•iiin/iir y cu otro» |iori"ili''<"i 
IHilllli'iin. Km'I'ÍImii lili i-iii'NO i'iiiii|>li<l4i iIk Malí" 
liMlicita, lll»! iim' jmlilioó luí l.fcciui ri i¡e Aril- 
wn''iVii 1/ .l/i/r)>;ti y liw l,ri-ri,mfH itf llfiimrlitn 
AiinUlii'i: ilictii viiiio» ciiiHiiH cli' oiilii c'iuni'iii oii 
ol Coli'xio Militnr y en oliot nsliilili'iiiiiiiiiiitnH; 
hlliili'i y illri'^ii' |mr inurluisiinn!) Iii I'ajii ilo Alio- 
rroH lie llo^iilá; tiailujn lux liiiloriiiH roiii.iiin y 

?TÍii({a lio (¡nlilsiiiilli yol Iriitiiili) ilo iirlillordido 
.0 lUiiiiil. Kl ('nubloso Niioiiiiiiil hoiiri) In ino- 
iiixi'iii (lo I. ino l'oiiiliK |ml>lk'iiii>lo un deeroto oii 
211 do junio do IMtil. 

POMBRIEQO: (h-mj. LiiRar clol nyiint. do Si- 
(•lioyn, |i. j. do l'uiil'orriidii, piov. do León; 99 
cdil.H. 

POMEQUE: flfiig. Isli» ndy.iooiile li lii costa S. 
do Knmoiii, frente iV Miusolln. So extiendo do 
?>.K. li S.O. y tiene l.'Jf) inillii do long. y 2 ca- 
ldos do nnolmia;os alta, (M'droj'oüa y árida, y do 
costas iriei;iilare9con ililerontos puntas, llauíán- 
doso la niUN oriental Doriou, solire la cual hay 
una lialovia. Casi ¡lor su uiodianía y en su parte 
S.K. tiene una cala llamada puertode l'nuuxue, 
cuya entrada es de un calilo do ancho y !,.'> <\'^ 
saco, con r>.ií á 7 ni. ^V'' a^ua; es bastanto ahri- 
;,'ra'la y sólo so siento alf;una resaca con los tem- 
porales de fuera. Utilizan esta cala )>ara hacer 
cuarentena los Imciues )irocedcntes do Levante, 
amarrándose en cuatro. Toda la isla es limpia, y 
sólo en sn parto del N.O. hay aljiunas pieilras 
sueltas, unas ahogadas y otras ipie velan, salien- 
do la que más 0,;"> calilo. Hay semáforo solire la 
cima de la punta S. de la isla, á 2000 m. al S.O. 
del lazareto. elcv.adoStí sobre el nivel del mar y 
11 solire el terreno. 

POMEUA (do ¡lúinn ): f. /ool. Genero de mo- 
Ulsoos gasterópodos del orden prosoluanquios, 
sección tcnioglosos, l'aniilia ain|iuláridos, cuyas 
especies tienen la concha sulioval, cubierta de 
una epiderniis desarrollada, con lases]iiras poco 
elevadas: la abertura oblongooval; el labro ar- 
queailo. sencillo, á veces algo vuelto ó engrosa- 
do interiormente ;opérculo córneo. 

I^as especies de este género, del que puede 
servir como ejemplo la Pomclla ni-rítoüha D'Or- 
bigny, viven en las costas de la América central 
y meridional. 

POMER; Geoq. V. con ayunt., p. j. de Borja, 
prov. y dióc. de Zar.Tgo7a;3."i3 habits. Sit. cerca 
de la prov. de Soria, al S. del Moncayo y N.O. 
de Aranda de Moncayo. Terreno montuoso, re- 
gado por varios arroyos origen del río Aranda; 
cereales, vino y hortalizas; cría de ganados. 

POMERANCIO (Cr.i.STÓFOKo): Biog. Pintor ita- 
liano. V. PoMAüAxcio (Cristófobo Roxcalli, 
llamado ti ). 

POMERANIA: Gcog. Prov. de la región septen- 
trional do Prusia, Alemania, limitada al N. por 
el Mar Ráltico, al E. por la prov. de Prusia oc- 
cidental, al S. por ésta y Brandebnrgo, y al O. 
por este último y el Gran Ducado de Meckiem- 
burgo, y comprendida entre los .íSo-S-l' 50' lati- 
tud N. y 16» S'-'i!" 45' long. E. Madrid; .30 112 
kins.'-íy 1520SS9 habits. Forma la Pomerania 
una gran llanura arenosa, inclinada ligeramente 
hacia el Báltico, y dividida por el Oder en dos 
liartes desiu;ua!es, que llevan los nombres de Vor- 
Pommern o Pomerania anterior al O. }- de Hiu- 
ter-Pommern ó Pomerania posterior "al E. La 
segunda es mucho mayor que la primera, y está 
recorrida en toda su lougitud por una conlillera 
llamada Norddentscher-Landrucken ó Pommers- 
che Seensclnvelle, que separa los alls. del Netze 
de los tributarios directos del Báltico. Sus cimas 
más elevadas son el Spitzberg (203 ni.\ el Rat- 
zenberg (21 1\ el Steinberg (234\ el Burgwall 
(239) y el Scbimmritzberg (256). En la llanura 
de la costa se elevan tandíién algunos grupos de 
alturas, entre otras las colinas do la península 
Jasmund (159 m.), en la isla de Rugen; el Go- 
llenberg (1461, y el Hohe Berg (179). A lo largo ' 
de la costa se encuentran al O. algunas islas, sien- 
do las princi]iales Riigen, Usedom y Wollin. La 



roMK 

ooiilA iirlriiljil M muy imll^mM y ikk^o alirU'adn; 
Ion rioH ciiyan dnMtiiiliiH-ailuraii iilrvrii d" ' 
oatáii iilialriildoa por Imiii oa do nrriin. I I 
pal 1 In do rniiioiniiíii oa ol (idor, qno la i ]• ' i «-n 
un» loii),'. lio rolen \2 kliia, |Hir aii rnina piinoi- 
pal y lio V7 pin aii lirn/o doircliii, el tiriiino lio- 
kIíI/; lucillo |inr la día. ol Thiie, y |i<iraii eatiia- 
río ol rimio, ni lliiia y ol Sioiioiiitz ó (iidioii; no 
tioiio nlla. iH-oidoiitaloN, |K>ro el oatiiarin recoue 
hiN u^iinN do nlf^iinoH arroyoa, y ol Hatr roribo 
por ohIo Indo ol Itaiid », unido al Uolior, 1 1 /a- 
row y ol IVoiio. Kl Ddor coiiiiiniía con el mar 
por tro» doNoinbocnduraH; id reono al O., el Swi- 
no 011 ol coiilro y ol l)ievcnow al K. Aparto dol 
Odor, Hon muy niimeroHon hw rfoH que riegan el 
pafit; iiicrocen citamu: ni O. el Hocknitz, iiuo no- 
para 011 iHirto la l'iimorania dol MeckleniburKo, 
y ol Trébol; luego ol llariho, ol Kyckgrabon yol 
/ioHo, canal natural entro ol Vcenc y el (ireifa- 
walder ISoililon;al K. el liega, ol Peisante, ol 
W'ipper, ol Slolp», el Liipow, el Loba y el l'ias- 
nit/; todoH ello.s caen en el líáltii'o, ya directa- 
inonto ó ya formando lagunas litoralra. Kl Klid- 
dow y ol Drage corren hacia el S. ¡lara unirse al 
Netze. Adema» del Hall, hay muchas lagunas 
corea dol litoral: las más importantes, al O. <lel 
Oder, son: Saalor-Hodden, Hodstcdtor, Barther 
y Cirahow, .se|uirailaM del mar iior la península 
de Darss y do Zingst; .lasmunder Bodilcn en la 
isla do Riigou, y (ireifswalder Uodden al S. ; en 
la región oriental Liebclose, Kanip, Jainund, 
Uuckow, Vittor, Vicstker, el lago Gardc, Leba 
y Sarbsker. Tanibiéiison numerosos los lagos in- 
teriores, especialmente en la meseta de la Pome- 
rania oriental; los principales son: Papensin, 
Virchow, Vilin, l'iek-burgcr, Kanimer. Dratzig, 
Zelzin, Vansow, (¡ross Lubbesce, Eiizig, Woth- 
seliwien, Plone, Madue y Dammschcr See. El 
clima de Pomerania es muy frío: la temiieíatura 
media anual varía entre 7'',2 y 8°, 4 sobre 0. El 
sucio es por lo general poco fértil. La principal 
ric|ueza del país consi.ste en la cría de ganados. 
La industria es poco im¡iortante, y esta repre- 
sentaila por fábs. nutaliirgicas, tejidos, conser- 
vas, pesquerías, explotación de minas y cante- 
ras, etc. La prov. está divida en tres regencias, 
cuyas caps, son Stralsund, Stettin y Koslin, y 
comprende 30 círculos. La cap. es Stettin. 

llist. - La Pomerania estuvo habitada por los 
celtas antes de la llegada de los teutones. En el 
siglo VI desiniés de .1. C. aparecieron los eslavos. 
Los vendos ocuparon la costa con diversos nom- 
bres, y una de sus tribns, los iioniorios ó pomo- 
rianos dejaron el suyo al país, si bien otros au- 
tores le derivan del eslavo Pomarsíi (cerca del 
marl. La predicación ciistiana empezó en el si- 
glo IX y no tuvo desde luego gran éxito, hasta 
que en 1124 el ob¡s[io Otto de Bamberg bautizó 
los primeros cristianos y entonces empezó la 
germanización del ]iaís. Suantibor, muerto en 
1107, fué el tronco de la casa ducal de Pomera- 
nia, que tuvo numerosas ramas y cuyos príncipes 
fueron independientes. Pero las invasiones de 
polacos, rugios y daneses les obligaron á buscar 
poderoso apoj-o, y en USO Bogislao y Casimiro 
.se declararon vasallos del emperador Federico I. 
La germanización aumentó después de la toma 
de posesión en 1310 por la Orden Teutónica de 
la Pomerelia y de Dantzig. Las querellas con los 
vecinos, especialmente con el Brandeburgo y 
con algunas c. poderosas, como Stralsund y la 
Hanse, ocupan el período siguiente de la historia 
local. En 1464 se extinguió la rama de Stettin 
y dejó sus dominios á la de Wolgast, cu}-o últi- 
mo vastago, Bogislao XIV, murió en 1637 du- 
rante la guerra de los Treinta Años. Entonces 
el Brandeburgo reclamó la sucesión; pero Gus- 
tavo Adolfo de Suecia, que ocupaba el país, pre- 
tendió conservarle hasta el completo pago de los 
gastos de la guerra de los Treinta Años. El tra- 
tado de Westfalia de 1648 contirmó á Suecia la 
posesión de la Pomerania anterior, de la isla de 
Rugen y de gran parte de la Pomerania poste- 
rior; el Brandeburgo sólo obtuvo la parte de la 
Pomerania posterior que comprende el obispado 
de Kamniin, menos los territorios de Gollnovv y 
Alt-Damin. En 1714, el rey de Prusia, aprove- 
chando el desastre de Carlos XII en Poltara y 
su retirada á Bender, se apoderó de Stettin, y 
en 1 721 el tratado de Stockolmo le cedió, median- 
te el pago de 2 millones de thalers, la Pomera- 
nia posterior y la anterior hasta el Peene. En 
1815 Suecia cedióá Dinamarca el territorio, pero 
Prusia no consintió en ello, y por último fué ce- 
dido á Pruíia por Dinamarca. 



POMK 



27 



l'KVrtí»"*!* MiTí'»' '//•W7. nvl l'ar'e dr U 



■ i'i jiíiM . íi .-Mil ■ i.t pm I I ii.ii.Ki'» 'ji: >• I I-. u i 
lia do liiIN. 1^1 rap, cr* Hlinlaiiiid. 

POMERANO, NA: adj. Nstnral de l'omnraiiia. 

i;. t. o. .. 

- I'iiMKiiANu: l'rrtctiecienl* i ntm |iroviiicia 
do Kiiai». 

POMERAPE: Ur,„j. .MunUA* de Ion Ando ti»- 
tiviniiua, 011 el dop. du Onir»; H'¿liQ m. de slt 

POMERELIA: H<iig. Antixna j.rov. ilel reino 
do riiloiiia, liiiiilada ni N. |Kir ol Mar Kállico, 

al K. por la Prnaiu, al S. |>or la Mu/ ' " 

|iur la rmneraiiia. Su cap. ora lian' 

da al reino do l'rnaia en 1772, y I 

mente la prov. do I'ruain ooeidonüil. 'liiv<. > ' 

rano» particulares antea de 1290, «ñu en .| 

HÓ á |iodor di^ i'olonia después do IargIl^ 

entro oatx,- reino, la l'onioraiiia los nisi 

de liraiidoburgo y la Orden Tentóoica. 

POMEREULA(d3 /'omereul, li. pr.):f. Bot.(\¿- 
noro de plantas ( I'omrrfullit) iiertenecicnte á la 
familia do las Craniíneo», tribu de las avonn- 
ceas, cuyas especies habitan en la India, y son 
plantas hcrb:iceas, con el tallo rastrero, los ra- 
mas erguidas y las hojas alterno*, estrechan, en- 
teras y rectinervins, y las llores forniatido espigan 
compuestas, solitarias, terminales y envueltas 
]>oruna hoja en forma de espata; espiguillas ge- 
neralmente de seis flores, estrechamente empi- 
zarradas, las dos inferiores neutras, con una sola 
gluma, y las sui>er¡ores hcmiafroditas y .'■cniejan- 
tes; éstas constan de dos glumas separadas de 
las llores, desiguales, la inferior lanceolada, cón- 
cava, trinerve y no aristada, la su| erior |iei|ue- 
ña y aleznada; dos glui:iillas, la inferior cónca- 
va, trincrviada y cuadrifida en su ápice, con el 
dorso provisto de nna arista divergente; las la- 
cinias interiores lanceolado-aleznadas y mucro- 
nadas en su ápice y las lacinias exteriores mayo- 
res y en forma de ala, la sujierior biaquillada, 
binerve y aguda; dos glumélulas casi falcifor- 
nies; tres estambres; ovario sentado, con dos es- 
tilos terminales y estigmas plumosos; cariópsi- 
de elíptica, planoconvexa y libio. 

POMEROY: Gcog. C. cap. de condado de Meigs, 
est. de Ohio, Estados Unidos, sit. en la orilla 
dra. del Ohio, con f. c. que la une á Columbus 
por Atheus y Láucaster; 6 000 habits. Minasde 
hulla y aguas salinas. 

PÓMEZ (del lat. pümcx): f. Piedra pómez. 

POMFOLIS: m. ant. ^lííni. Kombre dado por 
los alquimistas al óxido de zinc, producido jior 
la combustión directa del metal en contacto con 
el aire. 

POMFÓLIX (del gr. ro/iípóXv^, bnibuja): m. 
Zool. Género de moluscos de la clase de los gas- 
terópodos, orden 'le los pulmonados, sección de 
los higrófilos, familia de los limneidos, cuyas 
especies se distinguen por los siguientes carac- 
teres: tentáculos subcilíndricos, ligeramente en- 
sanchados en su extremo: ojos colocados en su 
base interna; pie muy corto, obtuso por detrás; 
orificios genital, pulmonar y anal en el lado iz- 
quierdo; mandíbula de una sola pieza; diente 
central de la rádula bicúspide, los laterales y 
marginales tricúspides; concha en espiral, dex- 
tra, ini perforada , globulosa deprimida, translúci- 
da, córnea, de espira corta, obtusa ; última vnelta 
de la esiiira ancha y ventruda ; borde columelar 
grueso: peristoma sencillo cortante. 

La particularidod más extraña que presentan 
estos moluscos, lo mismo que los Choanompha- 
lus, es que siendo el animal siniestro, es decir, 
arrollado hacia la izquierda, la concha es dextra. 
Sus especies son de aguas dulces y viven en el 
Norte de América como el Pohipholix effusa Lea. , 
que se encuentra en California. 

POMFRET Ó PONTEFRACT: Gcog. C. del con- 
dado de York, Inglaterra, sit. en el West-Ri- 
ding, al S. E. de Leeds, en el f. c. de Sheffieldá 
York; 7000 habits. Fundiciones de hierro y 
bronce ; fab. de alfombras, cervezas y curtidos. 
Minas de carbón en los abededores. Castillo 
construido en 1080, en el qne ñié asesinado Ri- 
cardo II en 1399. Esta c, llamada en un prin- 
cipio Lugeolum, recibió su nombre de Pontefract 
ó Puente rolo, por haberse roto su puente en el 
momento en que por él pasaba el arzobispo de 
York, hermano del rey Esteban. 



28 



POMO 



POMI: Gcoq. rrinci¡iado iiiflepenfliente del Ti- 
bet. enclavado en la prov. eliina de Jam, al N. 
del Assaní y del ]>aís de los michmis. La cap. es 
Po ó Pomi, hacia los 30° de lat. N. 

pomífero, RA (del lat. pomlfer; de pónnnn, 
finta, y/erre, llevar): adj. poét. Que lleva ó da 
pomas ó manzanas. 

Ya del árbol pomífero pendiente, 
(Donde no fué naturaleza escasa) 
El pálido y sangriento fruto en oro 
Bañado, cuando el .'^ol desprecia al toro. 
Loi'K BE Veoa. 

-PoMÍrERO: ant. Frutal. 

POMIGLIANO D'ARCO: Gcog. C. del dist. de 
Casoria, prov. de Ñapóles, Italia, sit. en el fe- 
rrocarril de Ñapóles á Ñola; 8000 lialiits. 

POMMERdUL: Geog. Canal de Bélfíica. Em- 
pieza algo al E. del pnnto donde el canal de 
Mons á Conde corta el curso del Haine en el te- 
rritorio de Pommertful, y desemboca en el Escal- 
da en Peronne-lez-Antoing. Su dirección es de 
E.S.E. á O.N.O. ; tiene 25 kms. de largo, 18 me- 
tros de ancho en la superficie del agua, 10 de 
fondo y 2 la profundidad del agna. Le da nom- 
bre la aldea de Pommerreul, del cantón de Que- 
vancanips, dist. de Ath, prov. de Hainaut. 

POMO (del lat. ]wmum): m. Fruto ó fruta de 
pipa, especialmente de los árboles, como el man- 
zano. 

Muchos dicen fué su fruta (de la higuera) en 
la que pecó, que se comprende como las demás 
en el nombre de pomo. 

QUEVEDO. 

-Pomo: Poma; especie de bola que se com- 
pone de varios simples, por lo común odoríferos. 

— Pomo: Vaso chico de vidrio, cristal, porce- 
lana ó metal, que sirve para contener y conser- 
var los licores y confecciones oloro.sas. 

A su rigor me condeno: 
Dame el pomo de oro aquí. 
Que soy triaca, y de nií 
Está temblando el veneno. 

Rüiz DE Alakcón. 

Trémula y casi sin conocimiento lleva la ma- 
no á la bolsa que trae á la cintura para sacar 
de ella un pomo, etc. 

Hartzenbvsch. 

-Pomo: Extremo de la guarnición de la espa- 
da, que está encima del puño, y sirve para te- 
nerla unida y tirnie con la hoja. 

- ¿Dónde la viste? - A la puerta 
Desta devota capilla 
De la Soledad, y en ella 
A un fraile, que esgrimidor, 
Juntó el pomo á la contera. 

Tirso be Molina. 

... los danzantes, teniendo recíprocamente 
sus espadas por la punta y pomo forman la 
figura de un escudo. 

J0VELLANO.S. 

— PoMO: prov. Mure. Ramillete de flores. 

— Pomo: Bot. El fruto conocido con este nom- 
bre está incluido en el grupo de los frutos sin- 
carpios ó soldados, indehiscentes y carnosos. 
Consta de varios carpelos cerrados, ])olispermos 
y soldados, y se distinguen en su sección trans- 
versal otras tantas celdas que forman en el cen- 
tro una figura estrellada; estas celdas son gene- 
ralmente en número de cinco. 

La forma exteiior puede variar bastante, pero 
las más frecuentes son la forma redondeada con 
una ó dos depresiones umbilicales ; sí existen dos, 
como sucede en las manzanas, una se halla si- 
tuada en la terminación del pedicelo ó sea en la 
base del fruto, y la otra en el extremo opuesto 
del eje del fruto, ó sea en el ápice de éste; cuan- 
do sólo existe una esta es la indicada última- 
mente, la cual existe siempre más ó menos ma- 
nifiesta. Cuando la forma del fruto no es redon- 
deada es )iiriíbrnio. por ir engrosando gradual- 
mente el fruto dcsilc el pedúnculo. 

Estos frutos están constituidos por tres capas. 
La más externa ó epicarpio es delgada y casi 
queda reducida á una epidermis, con frecuencia 
teñida por coloraciones vivas en la madurez y 
algunas veces pelosas ( Cydonia). La segunda ó 
media, llamada sarcocarpio, es generalmente 
gruesa, l>astante carnosa, algunas veces con cé- 
lulas jiétrea.s abundantes en su parte más inter- 



POMO 

na, y que en la madurez es jugosa y acídnlo-azu- 
carada, alguna vez astringente por contener mu- 
cho tanino. La capa interna ó endocariiio e.smás 
dura, frecuentemente coriácea, ó por lo menos 
fibrosa y casi seca, y queda reducida á una zona 
delgada que tapiza el interior de las celdas semi- 
níferas. Estas celdas forman cavidades lenticu- 
lares dispuestas en forma radiante alrededor del 
eje del fruto, y por esto aparecen en el corte trans- 
versal como una estrella cuyos radios están for- 
mados por dos curvas que se cortan. 

Los pomos son característicos de las rosáceas 
pomáceas, y muchos de sus frutos son comesti- 
bles más ó menos estimados, como sucede con las 
manzanas, peras, membrillos, nísperos, majue- 
los, servales y otros. 

— Pomo: tíeog. Isla del Archipiélago Dálma- 
ta, sit. al S.O. de la costa y al O.S.O. de Spala- 
to. Es la más occidental del grupo meridional. 

PO-MO-CHANG: Gcog. Lago de la prov. de 
Ui, Tibet, Imperio chino, sit. al S.O. del lago 
Palti, á 4 890 m. de alt. ; fué descubierto en 188.3 
por el Pandit Lama. Tiene más de 30 kms. de 
largo ])or unos 8 de ancho. 

POMOKIS: m. pl. Elnog. Musulmanes de la 
Bulgaria, de origen búlgaro; deben su nombre de 
¡lontoch (ayuda), al apoyo que prestaron á los 
turcos. Habitan en la vertiente septentrional de 
los Balcanes, entre el Lsker y el Osma; conser- 
van la lengua y costumbres búlgaras, son muy 
tolerantes en materia religiosa, y viven en bue- 
na armonía con los búlgaros cristianos. Son unos 
100 000. 

POMONA: f. j-ísÍT-uíi. Asteroide número treinta 
y dos, descubierto por el astrónomo Goldsch- 
midt en el Observatorio de París el día 26 de 
octubre de 1854. Aparece en el campo del ante- 
ojo como estrella de 11." magnitud; efectúa su 
revolución alrededor del Sol en poco más de cua- 
tro años, y el plano de su órbita tiene, respecto 
del de la eclíptica, una inclinación de 5^ 29'. Su 
órbita fué calculada por Lcsser. 

— PoMONA: Mit. Divinidad romana de los fru- 
tos, á la que los poetas nos representan como 
objeto del amor de varias divinidades rústicas, 
Silvano, Pico, Vertumnio y otros. La leyen- 
da más popular es la de los amores de Ver- 
tumnio y de Poniona que nos refiere Ovidio; en 
esta leyenda Vertumnio toma sucesivamente di- 
versas formas para con- 
seguir el amor de Pomo- 
na. Otras veces se adoró 
juntamente con Pomonaá 
un dios masculino, que en 
los monumentos de Igu- 
vium lleva el nombre de 
I'ucmunus, y que debió 
ser idéntico á Vertumnio. 
En Roma tenía Pomona 
un tiáminc, sin duda e'lde 
menor categoría entre és- 
tos. Pero donde el culto 
de esa deidad y de Ver- 
tuumio estaba más exten- 
dido era en el campo, es- 
jiecialmente en el Campus 
Sa/oniua, situado entre 
Árdea y Ostia, y allí en 

Pomona un lugar llamado Pomo- 

nal, haliía un antiguo bos- 
que sagrado de Pomona, que conservó nn carác- 
ter prolundamente religioso. 

— PoMONA: Gcog. Isla del Archipiélago délas 
Orcades, Escocia; es la mayor del grupo y tiene 
41 kms. de largo de E.S.E. á O.N.O., y 26 en 
su mayor ancho de N. á .S. Está separada al N. 
de la isla Rowsa por el Enhallow Sound, y de la 
isla Shapinsha por el Shapinsha Sound, y al S., 
del grupo meridional de las, Orcades por el Hay 
Sound, el Scapa Flow y el Holm >Sound; 527 
kms.-}- 18 000 habits. Terreno ¡lantanoso. En 
ella están las c. de Stromness y Kirkwall, las 
ruinas de la Casa de los I'ieíos y el Círculo de 
Loda. 

POMOS: m. pl. Etnog. Indígenas del est. de 
California, Estados Unidos; habitan las orillas 
del Russian River y el valle del Poltes. Se divi- 
den en cuatro tribus princijialcs: los pomos pro- 
piamente dichos, los gallinonieros, los gualalas 
y los yokaias. 

POMOTIO (del gr. iri¡/ia, opérenlo, y oís, 
úrós, oreja): m. Zool. Género de peces del orden 




POMP 

de los acantopterigios, familia de los pércidos, 
tribu de losgristinos, caracterizado ]iorno tener 
caninos ni dientes palatinos ni linguales. Con 
seis radios branquióstegos; opérenlo con unió- 
bulo redondeado, membranoso y manchado .so- 
bre el ángulo; pieopérculo entero ó con peque- 
ños festones; la aleta dorsal con 10 espinas, rara 
vez 9 ú 11. 

La esjiecie tipo de este género es el Pomoíis 
aíisííns L., que vive en el Norte de América. 

POMOTÚ: Gcog. V. Tuamotú. 

POMPA (del lat. pompa): f. Acompañamiento 
suntuoso, numeroso y de gr.m aparato, que se 
hace en una función, ya sea de regocijo, ó fúne- 
bre. 

La moderación de la POMPA, conforme á la 
dignidad del difunto, no solamente no es dig- 
na de reprensión, mas es pietlad muy loable. 
Alejo be Venegas. 

Unidos los concurrentes en el templo, se ce- 
lebró el oficio eclesiástico con la posible pom- 
pa ; etc. 

JOVELLANOS. 

- Pompa: Fausto, vanidad y grandeza. 

... la pumpa engendra soberbia, y la sober- 
bia ira. 

Saavedra Fajaudo. 

La voz énfasis se toma algunas veces por la 
pompa y el esplendor del estilo; etc. 

Jovellanos. 

- Pompa: Procesión solemne. 

- Pompa: Ampolla que forma el agua por el 
aire que se le introduce. 

-PoMi'A: Fuelle hueco ó ahuecamiento que 
se forma con la ropa, tomando aire. 

-Pompa: Rueda que hace el pavo real, ex- 
tendiendo y levantando la cola. 

- Pompa: Mar. Bomba. 

- Hacer pompa: fr. fig.quc se dice de los ár- 
boles que .se extienden con follaje hacia todas 
partes. 

-Hacer pompa: fig. Dícese de las mujeres 
que ahuecan las faldas, recogiendo aire y sen- 
tándose de repente. 

- Hacer pompa: fig. Hacer vana ostentación 
de una cosa. 

POMPADOUR (Juana Antonia Poissón, 
marquesa de): Biog. Célebre francesa, favorita 
de Luis XV. Nació en París á 29 de diciembre de 
1721. M. en Versalles á 15 de abril de 1764. No 
era hija de un carnicero de los Inválidos, como 
algunos afirman, sino de un escudero del regen- 
te. Luis XV se prendó de su belleza en las cace- 
rías del bosque de Leonart (1742); pero hasta 
1745, en que murió madenioiselle de Chateau- 
roux, no pudo declararse Juana amante oficial del 
monarca. Temerosa de que la ausencia coni|)ro- 
metiera su favor naciente, se incorporó Juana 
con el rey al ejército del Norte, en la campaña 
dcFontenoy (mayo de 1745), y ala vuelta recibió 
el título de marquesa de Pompadour y tomó las 
armas de la antigua casa de este nombre, extin- 
guida en 1722. Hábil en la difícil ciencia de dis- 
traer á Luis XV, organizó, con el concurso de 
Voltaire y Bernis, las fiestas más brillantes, fun- 
dando su poder en divertir á un monarca cuya 
principal enfermedad era el fastidio. Desde 1746 
su influencia política adquirió con.siderables pro- 
porciones. Favoreciendo alternativamente á los 
jansenistas, á los molinistas, á los filósofos y al 
Parlamento, logró el apoyo de todos los partidos, 
sirviéndose ijarticularmente de Voltaire contra 
el partido clerical, que era el único que se pre- 
sentaba abiertamente hostil. Potegio (1752) la 
publicación de la Encicíopedia, y por medio de 
su tío Lenormand de Tournehem y de su herma- 
no el mangues de Marigny, directores generales 
de con.struciones, dio un gran impulso á la reedi- 
ficación y embellecimiento de París; ayudó á es- 
tablecer la Escuela Militar; alentó los ¡nimeros 
ensayos de Carlos Adam, y auxilió con dinero y 
privilegios á la manufactura de porcelanas. Enal- 
tecida con las iirerrogativas de duquesa en 1752, 
nombrada (1756) dama del palacio de la reina é 
instalada oficialmente en Versalles, en el momen- 
to en que el amor del rey comenzaba á entibiar- 
se supo conservar su influencia cuiílando de to- 
dos los placeres de Luis XV, animándole con 
una amistad respetuosa, y sobre todo evitan- 



roMi- 



ilcilc lili riitiuim <li'l uol'K'iiio. Aii( |>iii'(li< iluclr- 
iii< iiiin loa ili'nliiii» iVnl ipíiiii ■■NdiviiTiHi rii «na 



r. 



IILIIIIOM, IllKla Ipil', llf;ilil<lll IHir I"* rrVl'KI'a lie Ia 
jlcunt iIk lim Siliti' Aftiin. itl(iKÍilll piir el nilin c|IIP 
ii>|>li»l>i> II imiiliiw, )' i'iiliiNii ih'l riiililu i|iie i'otí 
i'l i'KY i'uln'iiliiiu l(iH ipir lUili'N iiixikIIk'iI"'!' '"■' 
iiilliloiiii'iitd Nii liiviir, loniiiiiií mi viilii, "lii 'lili* 
I.uIh XV luvii'm' iiiiH liixtiiim pina «u nii'iiiinitt. 
Sil l'iiviir im liiiliiii i'hIiiiIii i'M'IiIii iIu iiiiini)(iiriiii. 
Di'rci'i'iitd oiiii lii iníiiii, liiiliíii niiliii|i)i<iiiii|iiiiitiii'' 
ni- »ii i'iiii»iilrrii('i<lir. |N'ii) i>l ili'lliii lu (li'iiioitlri^ 
HU'iii|irii lu iiiiMt iimii'iulii ili' lii» ii'imKimiii'inH; el 
|iiiiii'ipn lio ('mili lli'niiiUiiHiillailii piililii'iiiiii'ii 
li', y Itii'lii'lioii, ni no lUiji) viT l<«lii hii iivitnÍuh, 
Iniliiijii «■iivtniíii'iito piiiii iiiipi'.lir i'l iiiiiliiiiiii- 
iiiii ili'l iliLiui' ili' l'nins.ii-, mi liijn, ion li» liijn 
i|iiii ollii Imliiii liMiiilii do I.ciiorniiiiiil. l')iii nviini 




Juana Pcmpatlour 

y pníilijtii. Ui'ciliíii iimmliiu'iito una ponsión de 
1 r>00000 lilmis, ó iulluyó pura que se lo dieran, 
siU'esivaiiU'iili', el iimiiiiiesado de romiKidoui', liis 
tierras Im Cello, l.'reey y Saint Keiuy, los easti- 
líos do Anlnn\ , do lirinibnriun y do lielleone, 
pero á Itt vez unió li los f,'vandes {íiistosdesiinio- 
iiiliario, espléndido en sus palacios de l'an's, 
Vorsallos, l'onlainoblenu y Conipiejine, el soste- 
nimiento de una rica colección de piedras graba- 
das y una suntuosa biblioteca y uiuseoartistico, 
que á su muerte pasaron á su hermano. Hacía 
también de sus riquezas un use generoso, do- 
tíindo douooUas pobres, aliviando la suerte de los 
menesterosos, reparando imeblos enteros, alen- 
tando á artistas e inventores, tales como Carlos 
Vanloo, Coiiclun y lioucliardi'in, basta el punto 
de dar su nombre ^estilo l'oiiipadour) á la más 
.genuiua representación del gusto artístico de su 
época, y protegiendo á los pensadores y literatos, 
entre los que .so cuentan tíuosnay, Crebillón, 
Marmontcl. Pideroi (de nuien por cierto no le 
faltaban motivos de queja), y aun el mismo Rous- 
seau, que tan acremente la había ofendido en el 
Emilio. Dispensó su ]irincipal protección á Vol- 
taire. La celebre cortesana dibujaba y grababa 
con un gusto y una delicadeza que mereció en- 
tusiastas elogios de Voltaire, y dejó un pequeño 
ín folio (existente hoy en el Gabinete de Estam- 
pas de la Biblioteca Nacional de París), compues- 
to de 63 láminas (con frontispicio) grabadas por 
madcmoiselle Pompadour. Se han publicado unas 
Jífmorios y unas Cartas suyas, qne sou de todo 
punto apócrifas. 

POIVIPADURA (de romjkulour, n. pr.): f. Bol. 
Género de plantas perteneciente á la familia de 
las Monimiáceas, cuyas especies habitan en el 
Norte de América, y son plantas aromáticas, ra- 
niilicadas, con las hojas opuestas, pecioladas, 
enterísinias, sin estípulas, y las flores de color 
rojo obscuro en las axilas de las ramas termina- 
les; cáliz con el tubo corto, urceolado, y el limbo 
con lóbulos nuiltiseriados, empizarrados, todos 
coloridos, lanceolados, coriáceos, y los anteriores 
más pequeños; corola nula; estambres numero- 
sos insertos sobre un anillo carnoso, existente 
en la boca del cáliz, incluidos, pluriseriados y 
desiguales, caedizos, los 12 exteriores fértiles, 
con los filamentos muy cortos, y las anteras 
oblongas, extrorsas, biloenlares, adheridas y lon- 
gitndiu.almeute dehiscentes; ovarios numerosos 
inso.tos en la garganta del cáliz, libres, unilo- 
culares, con un óvulo úuico, ascendente, aná- 
tropo, rara vez dos, por existir otro pequeño y 
colgante en el ápice de la celdilla; estilos ter- 
minales, comprimidos, aleznados, salientes y 
con estigmas obtusos; aqucnios numerosos, casi 
córneos, monospermos é insertos en las paredes 
del tubo calicinal; semilla ascendente, con el 
embrión arrollado on espiral, sin albumen, con 
los cotiledones rectos y foliáceos y la raicilla in- 
fera. 



rr)Ml' 

POMI'CAN; tienij. l.iiKur d« U |«rr>Miula do 
Mmiln Mitrlndr l'nindi'ln, nyiilil. ilo Meta, pnr- 
lililí jiiill'iiil lili ('«iiibadiia, pluv. iln l'utili'VO- 
ilrii; 4 1 I dita. 

POMPEAnSE: r. fililí. Trntitru con ili'nvani'el- 
niiunliiy vniiidiiil, Ir i'iiii grande cumitivt, poní- 
pii y nuoiiipnnniiili'iitu. 

- l'dUI'l'.AUHK! fani. l'AVONRAIIHK. 

Hun laii vniinKlorl'»"" ( lo* Kall(»)i I"* "' 
riiiimlo pvli'nn veiiceu, luego cantan y itliruM 
rXAN. 

Al.llNHll IIK llr.llllKlIA. 
P0IV1PEL0N: (Ifoy. «ni. V. PamitoNA. 

POMPENILLO: (Uoij. litigar del uyiiiit. do Las- 
casas, p. j. y prov. de Iluenca: K) edifH. 

POMPEYA: f. Aülron. Aateioide iii'iinoro íiO.'t, 
de.iiiibiertii por C. H. K. I'cteiM en ol Obw rva- 
torio de Clinton (Kstados UiiIiIoh), ol din 'ÍU do 
septiiiiibie do l«7!i. Aparece en el campo del 
niiteojo como estrelhi de 12." magnitud, efectúa 
811 rovoluciiln alrededor del Sol en cuatro añony 
medio, y el plano de su órbita tiene, rc»|H'Cto 
del lleta eclíptica, una inclinación de 3° \'¿'. Su 
órbita lué calculada por llcrborich. 

- Pomi'EYA: Geog. uní. y Arqueo!. C. romana 
do la Campania, á Vi millas de Ñápeles, en la 
costa, al pie del monte Vesubio: á couscciien- 
ein de las alteíaciuncs tísicas que ha sufrido el 
¡Kiís las ruinas se hallan hoy á 2 millas del 
mar. Kra una c. ]ieqiieña de 30 000 almas, ad- 
mirablemente situada en el fondo de un valle 
pintoresco, entre dos montañas que limitaban el 
norizunte por un lado, y sin duda por tan her- 
mosa situación vivieron en ella ]iersouajes dis- 
tinguidos, sobre todo comerciantes, gentes bien 
acomodadas, y se cree que dichos halúts. en .su 
origen fueron emigrantes enviados allí de inten- 
to para lormar una colonia. Es indudable que 
Pomiieya fué una factoría del comercio de No- 
la, de Nocera y de Atolla. Su jiuerto podía re- 
cibir una armada naval, y prestó abrigo á la es- 
cuadra deP. Corneliu.s. Como el puerto dePom- 
peya es muy citado ¡lor los autores antiguos, se 
ha creído que el mar bañalia los muros de la ciu- 
dad, pero las construcciones descubiertas del 
puerto distan de ella algunos pasos, aunque po- 
cos. Según Tácito y Séneca, Pomjieya fué una 
c. célebre. Sucesivamente ocupada por los etrus- 
cos, los pelasgos, los samnitas y los romanos, 
la ocupación samnita debe colocarse en la épo- 
ca en que éstos invadieron la Campania, y por 
eso figura en la segunda guerra samnita efectua- 
da en el año de 310 antes de J. C. ; levantada 
con todo el valle del Samo y de Nocera hasta 
Estabia, rechazó una incursión de los romanos 
hacic'ndoles volver á sus naves. En la tercera 
guerra samnita Ponipeya volvió á ser ronisna; 
todavía se levantó otras dos veces, piriniero des- 
pués de la batalla de Caimas y luego contra Si- 
la, y las dos veces fué tomada; la segunda des- 
mantelada eu parte y ocujiada por un destaca- 
mento de soldados. No impidieron estos sucesos 
que luese Pompeya una c. bien mirada por las 
comodidades y j'laceres con que brindaba. Cice- 
rón poseía en ella una casa, de la qne habla en 
sus cartas; Angostó envió allá una colonia que 
fundo el arrabal de Augustus Felis, adminis- 
trado por un alcalde. El emperador Claudio tu- 
vo una quinta en Pompeya y perdió en ella un 
hijo, el cual murió por jugar tirando peras al 
aire, porque una le cayó en la boca y le ahogó. 
Tales son las pocas noticias históricas que de 
Pompeya se conservan, y seguramente no se sa- 
bría mucho más de aquella c. si no hubiese sido 
[lor un terrible acontecimiento que, poniendo fin 
á sus días y á la vida de muchos de sus habi- 
tantes, ha venido andando el tiemjio á redundar 
en beneficio del conocimiento exacto de la anti- 
güedad romana, pues los arqueéjlogoshau podido 
sorprender preciosos secretos de la vida antigua 
bajo la capa de cenizas que ha servido de suda- 
rio á Pompej'a durante dieciocho siglos. Ajiarte 
de lo dicho, la noticia de Pompeya, si ha de ser 
exacta y ¡luntual, debe abrazar cuatro puntos 
distintos, que son: reseña de la destrucción, su 
descubrimiento y las excavaciones practicadas, 
descripción de las ruinas, y mención de los obje- 
tos encontrados. 

I Su misma proximidad al Vesubio era una 
constante amenaza )>ara las ciudades de Ponipe- 
ya, Heiculano, Estabia y Tauro; en cuanto á 
Pouijieya, ya en el año 63 antes de Jesucristo 



roMP 



2fl 



rivilili} uii> MTiiillda tal. laír efecto ile un t«tie> 
molo, que niiiilioa lrrii|iliM, U rolunmaU drl 
Kiirii, la Itaaílica, liM tnalriía, niindi» liiiiilw* y 
liiitiieioaiia iswui [«itii'illarra m rnaiiitirroii |iru- 
ruiiiUiiiciilo, iiiialiiriéndow) la huida de inueliaa 
ratiillina,i|ni' lli'Mirnn coii i ' 

niiiniiiilea; y il< «pina de I i 

do aniva dn |hiiiíi1ii I . ..,.,. 

Iilaeión do la eluda' ! ' la. 1^ rea- 

taiiraeii'iii do loaini.i ~ quizá |irr- 

jlldieó algo ileadr el piinln lie hi>tdartíatico, |«- 
ro hizo ganar i'i la ciiiilad rn nrinoiiía. IxM iioni- 
|K'yani>a, e>i|aM'|nliiii'iitr loa fiiniionarioa, dieron 

I'iiigiii'H HiiiiiaH latra i-ataa obina, y la ciiidafl ha* 
lía roi'obrado ilel lodo au aiiiiiincinii, ú la que 
•in diidn contribiifa aii rcjiíveneiiniiinto, cuando 
cierto día, eatáiidoM' la gniiti' divirtiendo en el 
aiilitentro, eatallu una terrible ern|a'ii'in que ae- 
piilló á In ciudad y ú laa otras trca iniíiedíala*. 
i.a iiifaiíata feíha do tal aoonteciniicnto fii¿ el 
año 7!* do niieatra era. Pllnio el Jorm, en ana 
dos cartUN al historiador Tácito, dcacril* y d« 
detalles intere^antÍHimoH do aquella catáatrofc, 
en Ia que fué víctima au tío «1 fanioao eaeritor y 
filiísofo. He aquí lo» fragnicnt<« nnU intoieaan- 
te» de aquellas carta«: «Mi tío, dice, cataba en- 
tonces on Mosina, pobluciiin Kitua<la á fi leguan 
do Nilpole», mandando la escuadra romana. El 
2^ de noviembre hacia la una de la tarde, mi 
madre vio aparecer en ol horizonte una nube de 
forma y dimensiones extrañas. .Se levantó mi tío 
y subió á un paraje desde el cual jiodía observar 
Ilion aquel )irodigio. Difícil era distinguir á la 
distancia en que estaba de cuál de las montañas 
.salía la nube. Se ha sabido después que salía del 
monte Vesubio, á unas 6 leguas de allí. Era una 
especie de árbol inmenso, un jiino gigantesco, 
[lorque, después de elevarse muy alto en forma 
de tronco, la nube se desvanecía en diversas ra- 
mas. Veíasela dilatarse y ex tenderse, y tan pron- 
to parecía blanca como cenicienta, como de otros 
diversos colores.» El animoso ca|iitán de la es- 
cuadra, lejos de amedrentarse con tan inesfiera- 
do peligio, hace que lo prefiaran un barco li- 
gero, y con las tablillas en la mano para tomar 
apuntes marcha á socorrer las ciudades amena- 
zadas: y eontini'iael nairador: «mientras se a]ire- 
suraha todo lo posible su arribo, no cesaba de 
observar el extraordinario fenómeno y de tomar 
apuntes. Espesas nubes de caliente ceniza empe- 
zaban á volar sobre el buque. Piedras calcina- 
das por la violencia del fuego que las despedía 
caían en torno de ellos. El mar se agitaba y la 
orilla se hacía inaccesible, cubriéndose de jieñas- 
cos desjirendidos de las montañas. El piloto 
aconsejaba á mi tío salir á alta mar, pero mi 
tío, acordándose de su amigo Pomponiano, que 
vivía en nn pueblecito de la costa, llamado Es- 
tabia, dijo al piloto: - Vamos á buscar á Pom- 
¡loniano. Llega y encuentra á su amigo domi- 
nado ]ior mortales angustias. Le abraza, le tran- 
quiliza, y para inspirarle compileta confianza se 
mete en el baño como de costumbre. Cena en 
seguida con su alegría de siempre, ó más bien 
con todas las apariencias de la alegría, lo cual 
no es menos meritorio. Entretanto en varios 
jniutos del monte \'esubio veíanse brillar gran- 
des llamas que la obscuridad de la noche hacía 
jiarecer más brillantes aún... Después se acostó 
y durmió con yirofundo sueño: y como era obeso, 
le oían roncar desde la antesala. Pronto empezó 
á llenarse de cenizas el jiatio que daba acceso á 
la alcoba. Eu tal abundancia caían, que á poco 
que mi tío se hubiera detenido la salida hubie- 
ra sido imposible. Se trató en consejo de fami- 
lia si deberían encerrarse en la casa ó salir al 
campo, porque las casas estaban tan quebranta- 
das á consecuencia de las frecuentes sacudidas 
de los terremotos como si hubiesen sido arran- 
cadas de sus cimientos y vueltas á colocar en su 
sitio. Decidiéronse por salir al campo. Mi tío y 
su comitiva salieron culiriéndose la cabeza con 
almohadones sujetos con pañuelos para defen- 
derse de las piedras. Empezaba el día en otros 
puntos, mientras la noche, una lúgubre y pro- 
funda noche, seg-iía reinando donde se hallaba 
mi tío. obscuridad horrible apenas disipada por 
los siniestros fulgores del lejano incendio y por 
el resplandor de numerosas luces; se aproxima- 
ron á un ribazo para examinar la mar, pero esta- 
ba muy gruesa y agitada por un viento contra- 
rio. Mi tío se haliía sentado sobre un paño que 
había mandado extender, y pidió agua. De re- 
líente unas llamas que |iarecieron niayoics que 
todas las que hasta entonces se habían visto, y 



30 



POMP 



un fuerte olor á azufre, nuncio de su proximi- 
dad, pusieron en fuga á todo el mundo. Mi tío 
se levantó apoyándose sobre dos esclavos, y en el 
mismo instante cayó muerto. Yo me imagino 
que un humo demasiado denso le sofocó, tanto 
más fácilmente cuanto que tenía el pecho débil 
y freouentementela resiiiración dificultosa. Cuan- 
do volvió á aparecer la luz, lo qne no sucedió 
hasta tres días después, se encontró á mi tío en 
el mismo sitio, su cuerpo entero cubierto con la 
misma rojia que tenía cuando murió, y en la pos- 
tura más bien de un hombre que descansa que la 
de un homlu'e muerto.» 

En la segunda carta cuenta Plinio el Joven lo 
que le sucedió á él mismo y á su madre;dice así: 
«Durante muchos días se había hecho sentir un 
temblor de tierra tan grande que parecía que 
todo iba á quedar destruido... Tomamos el jiar- 
tido de abandonar la ciudad; la gente liorrori- 
zada nos siguió en gran número, empujándonos 
y apretándonos. Los carruajes que llevábamos 
eran sacudidos á cada momento, aun en medio 
del campo, y de tal modo que ni poniendo gran- 
des piedlas bajo sus ruedas podía conseguirse 
mantenerlos fijos en un sitio. La mar parecía re- 
Tolverse solire sí misma y retroceder como arro- 
jada de su lecho por los sacudimientos de la tie- 
rra. La playa estaba en efecto más espaciosa, y en 
ella se veían multitud de peces lanzados por las 
turbulentas ondas. En el horizonte una nube ne- 
gra y horrible, surcada por fuegos serpeantes, 
abríase á intervalos, dejando esca]iar glandes lla- 
maradas semejantes áinmensos relámpagos... En 
torno nuestro sólo se oían lamentos de mujeres, 
llantos de niños, gritos de hombres. Muchos 
creían que aquella noche era la última, la eterna 
noche en la cual el mundo debía quedar sepul- 
tarlo. Redoblaba entretanto la lluvia de cenizas, 
viéndonos obligados á levantarnos de tiempo en 
tiempo y á sacudir nuestras ropas, sin lo que 
hubiéramos acabado por vernos enterrados en 
ellas. Cuando brilló el día el sol apareció ama- 
rillento, y no se vio nada que no estuviese cu- 
bierto bajo una capa de cenizas calientes aún.» 

En cuanto á Pompeya, desapareció por com- 
pleto bajo una capa de 15 á 20 metros de esjie- 
sor, y de tan terrible drama aún dan cuenta los 
arruinados muros de los edificios descubiertos y 
los cadáveres de las personas que no pudieron 
salvarse, bien por imposibilidad física, bien por- 
que el terror las hizo esconderse en las cuevas, 
ó bien porque la avaricia las detuvo, como á la 
mujer de Perculus, á la favorita de Salustio y á 
las muchachas de la Casa del Poeta, que sin duda 
se retrasaron por recoger sus joyas. Otra mu- 
jer, en la casa del Fauno, pereció en el tabli- 
num, donde sin duda se había refugiado carga- 
da de J03'as, pero se le vino encima el techo, y 
por eso su cabeza no se ha encontrado. En la vía 
de las Tumbas, que parte de la puerta de Hev- 
culano, sin duda debió producirse confusión con 
la gente que venía del campo para refugiarse en 
la ciudad y los que salían de esta; por eso se han 
hallado varios cadáveres, uno teniendo en la 
mano 127 monedas de plata y 69 de oro; otro 
el de una mujer con su hijo en los brazos, que al 
parecer había buscado abrigo en la tumba cuya 
entrada tapó la erupción ; un soldado q ue, fiel á su 
deber, murió en pie ante la puerta de Herculano, 
con una mano tapándose la boca y la otra soste- 
niendo su lanza. En la quinta de Diomedes, que 
está en dicha vía, se encontraron en la cueva 17 
víctimas entre mujeres y niños, entre aquéllas 
unannichacha de cuyo rostro y garganta quedó 
un molde en la ceniza, de donde ha podido sa- 
carse la mascarilla; enterráronles vivos las ce- 
nizas, apretados unos contra otros, y debieron 
morir ó por la asfixia ó por el hambre. Arrio 
Diomedes quiso salvarse, y huyendo con un es- 
clavo que llevaba el dinero cayó muerto delan- 
te de su jardín. En el templo de Isis se ha en- 
contrado el cadáver de una sacerdotisa con un 
hacha en la mano, con la que sin duda había agu- 
jereado dos tabiques para abrirse paso al verse 
envuelta por las llamas. Además se han hallado 
muchas bestias que no pudieron huir por estar 
atadas; en la panadería un mulo, en la posada 
de Albinus unos caballos, y en casa de Sirioo 
una cabra que se había metido en el horno de la 
cocina, donde ha sido encontrada con su campa- 
nilla al cuello. En el cuartel de los gladiadores 
también se han encontrado algunos prisioneros 
que por tener grillos no pudieron huir. Cerca de 
las Termas, en una tienda, se hallaron los esque- 
letos de dos amantes estrechamente abrazados. 



POMP 

El año de 18*54, en una callejuela de Pompeya, 
los obreros que ]jracticaron las excavaciones ad- 
virtieron un esiiacio hueco, en el fondo del cual 
aparecían osamentas; llamaron al director de las 
excavaciones, Fiorelli, quien tuvo la feliz idea 
de rellenar el hueco con yeso desleído, haciendo 
lo mismo en otros ]iuntos en que se creyeron ver 
osamentas; y levantada luego cuidadosamente la 
cajia de piedra y cenizas endurecidas, ajiarecie- 
ron reproducidos en yeso cuatro cadáveres que 
hoy se ven en el Museo de Pompeya. Los hue- 
sos han quedado envueltos por el yeso, y en éste 
reproducida fielmente la superficie de las carnes 
y las vestiduras. Uno de estos cuer[ios es el de 
una mujer cerca de la cual se encontraron 91 
monedas, dos vasos de plata, dos llaves y joyas; 
sin duda huía con estos objetos cuando cayó al 
suelo sobre el costado izquierdo; se distinguen 
perfectamente su ]jeinado,el tejido de los vesti- 
dos, dos anillos de plata que lleva en un dedo; 
una de sus manos está rota, viéndose la estruc- 
tura celular del hueso; el brazo izquierdo está 
levantado y retorcido, y por todos estos detalles 
se comprende que debió ser por largo tienqio 
presa de horribles sufrimientos, siendo su acti- 
tud, no la de la muerte, sino de la agonía. De- 
trás de ella estaban caídas también una mujer 
del jiueblo, á juzgar por el tamaño de sus orejas 
y por el anillo de hierro que tiene en un dedo, 
y una muchacha, casi una niña, cuj'os vestidos, 
especialmente las mangas largas hasta la muñe- 
ca, se aprecian muy bien; la tela tiene algunos 
desgarrones que dejan al descubierto la carne, y 
los zapatos estaban bordados; la cabeza está ta- 
piada con la rojia, y se comprende que cayó al 
ir corriendo y pegó con la cara en el suelo. El 
cuarto cuerpio era el de un hombre, una especie 
de coloso, que mnrió tendido sobre el costado iz- 
quierdo, con las jñernas y brazos rectos; conser- 
va las sandalias y una sortija de hierro en un 
dedo; su boca entreabierta permite observar que 
le faltan algimos dientes; su nariz y sus pómu- 
los se dibujan vigorosamente, y aunque los ojos 
y el pelo han desaparecido conserva el bigote. 

Después de la catástrofe, los habitantes que 
se haliían salvado volvieron é intentaron des- 
enterrar los objetos preciosos. El emperador Ti- 
to llegó á alnigar la idea de descombrar y res- 
taurar la perdida ciudad, y envió dos senadores 
para que estudiasen el asunto; pero sin duda 
hubo de asustarles el trabajo que era menester 
para conseguirlo, y la resurrección de Ponifieya 
quedó en jjroyecto. Parece que cerca del lugar 
que ocufiaba Pom]ieya se construyó una ciudad 
a la que se puso el mismo nombre, y que tuvo 
igual suerte en el año 471. 

II Pompeya ha pasado dieciocho siglos en- 
terrada, durante los cuales se la consideró to- 
talmente perdida. Los pocos eruditos que de ella 
tenían noticia no sabían dónde colocarla. A fines 
del siglo XVI . el arquitecto Fontana, al construir 
un canal subterráneo para conducir las aguas 
del Sanio á Torre Anuuciata, atravesó Pompe- 
ya de un extremo á otro horadando muros, y en- 
contrando inscripciones, etc. Pero ni á él ni á 
nadie se le ocurrió que aquello era Pompeya. 
Sin embargo, las tierras allí acumuladas eran 
designadas por los campesinos con el nombre 
semilatino de la civüa. Por fin, cuando en 1748 
se descubrió Herculano (véase esta voz), bajo el 
reinado de Carlos III, el coronel D. Rocco Al- 
cubierre pidió al rey permiso piara practicar al- 
gunas excavaciones hacia la parte que ocupa 
Pompeya, y con efecto ésta fué descubierta, 
pero en un principio los sabios creyeron que se 
trataba de Estabia. Las excavaciones no debie- 
ron practicarse al princiiiio bajo buena direc- 
ción ni con mucho entusiasmo, según se des- 
prende de una carta escrita en 17fjfi por Fiarthé- 
lemy al conde de Caylus, y de las siguientes pa- 
labras de Winkelmann: «A este paso nuestros 
descendientes hasta la cuarta generacii'm encon- 
trarán todaWa qué excavar en estas ruinas.» Es- 
ta observación ha sido una profecía, pues esa 
cuarta generación, que es la actual, no ve des- 
cubierto en Pompeya más que una tercera par- 
te. El emperador José II visitó las excavaciones 
en 1796 y se quejó al rey Fernando II de lo des- 
pacio que iban; y por último, el Estado fran- 
cés realizó la idea del ingeniero Francesco la 
Vega de comprar todos los terrenos que cubrían 
la ciudad, y la reina Carolina, hermana de Bo- 
uaparte y mujer de Murat, se aficionó tanto á 
las excavaciones, que con mucha frecuencia iba 
á presenciarlas, llegando á tener en 1813 hasta 



POMP 

476 obreros empleados en ellas. Al volver los 
Borbones comenzaron por revender los terrenos 
comprados en tiempo de Murat, y los trabajos, 
abauílonados desde entonces, sólo se empiren- 
dían alguna vez en luescncia de ciertos ]irínci- 
jies. El rey Fernando creyó que los 25000 fran- 
cos destinados á las excavaciones estaban nial 
empleados y los redujo á 10000. El gobierno 
italiano establecido por la revolución de 1860 
vino á remediar tanto abandono, jioniendo al 
frente de las excavaciones al inteligente Fiore- 
lli, quien llegij á emplear alguna vez hasta 700 
obreros y desenterró en tres años más tesoros 
que en todo el tiempo anterior. Desde entonces 
el forastero visita Ponijiej-a como un museo me- 
diante el pago de dos )iesetas en la puerta; en- 
cuentra .allí inimero una especie de museito, don- 
de hay numerosas curiosidades y que sirve de de- 
pósito al de Ñapóles, que es donde están todas 
las maravillas artísticas y arqueológicas des- 
enterradas en la ciudad. Además puede quien 
lo desee consultar allí mismo cuantos libros exis- 
ten escritos sobre Pompeya, en la biblioteca con 
este fin establecida. Por último, también hay 
allí talleres de restauración, donde se arreglan y 
componen cuantos objetos deteriorados se en- 
cuentran. Tres sistemas se han empleado en las 
excavaciones: el primero, comenzado en tiempo 
de Carlos III, consistía en abrir el suelo, des- 
enterrar los objetos y descombrar las zanjas, con 
lo que se destruyeron muchas construcciones. 
El segundo sistema, perléccionado pioco á poco 
en el siglo pasado y muy seguido en tiempo de 
Murat, consistía en ¡lerforar y cortar la colina 
siguiendo las calles que poco á poco se abrían 
ante los obreros; pero con este sistema toda la 
jiarte .superior de las casas caía hacia adentro y 
ronijiía numerosos objetos frágiles. El tercer sis- 
tema, inaugurado por Fiorelli, sigue también 
las calles, pero por la parte superior de la coli- 
na, trazando lo que pudiéramos llamar islas 
subterráneas, y por medio de un ferrocarril que 
llega hasta más allá del anfiteatro y de la ciu- 
dad se resolvió la cuestión más grave, que era 
la de quitar escombros. 

III El pilano de Pompeya, limitado casi to- 
do él jior la línea de las murallas, forma una es- 
jiecie de óvalo. Dichas murallas, sólidamente 
construidas en piedra sin mortero, tienen una 
altura total de 25 pies, y por la parte exterior 
olreee un ándito á un tercio de su altura y otro 
en la parte supierior, estando, por consiguiente, 
escalonados. Algunos trozos son de construcción 
primitiva del género pelásgico. En general la 
¡larte más antigua son las torres, que servían al 
nii.smo tiempo de poternas. Dichos muros esta- 
llan cubiertos de estuco blanco, en el que había 
numerosas inscripciones trazadas con pincel. 
Pompeya tenía ocho puertas, llamadas de Her- 
culano, del Vesuliio, de Capua, de Ñola ó de 
Isis, del Samo, de Estabia, de los Teatros y de 
la Jlarina. En una inscripción osea descubierta 
junto á la puerta de Estabia se mencionan cua- 
tro puertas, á saber: Estabiana, Pompeyana, Jo- 




Empedrado de una calle de Poynpeya 

vía y Decumana. La mas moderna es la de Her- 
culano. La parte descubierta de la ciudad está 
en la parte más inmediata al mar, entre la puer- 
ta de Herculano y la de Estabia. Las calles han 
recibido nombres convencionales, y así tenemos 
calle de la Abundancia, de los Doce Dioses, de 
Mercurio, de la Fortuna, de Fortunata, de Mo- 
desto, etc. Las casas han sido también bautiza- 
das con nombres diversos, algunos los de las 
personas reales que las vieron desenterrar, como 



roMP 

Fiminliicn II, .loail 1 1, U i'kíiiii iIo lii|{1iilorr», rey 
il» ri'ilHln, ni Kl"» <li>i|iii> lili Tioonlin, «lu, 

Dii'lmN loilli'» mili |NU|iii-ftna i>uii rnlnitliili á lu 
IiiikIi'I'Iiiih, |>iiim lim loiiiiiiniii llu i'iiiiiii'íitii lo qilt 
iiiiiiiilrii» lliiiiiiuiiiM Kiiiinli'ii artmiiin, Im iiiiiyor 
aiirliiii» lili iiiiri nilli' |<iiiii|>i<vitnii i'x ili<7 nintrim, 
y lux liiiy ijiii' lii'iii'ii, rniinri'iiiH y IihIii, iiiiiinir 
üliiii'ii lio 'J >/.j miztli»!. KiiN iii'iM'aN non iilliiny muy 
entl'Ui'lliln, luivililiilllilililn ili' lllliy iliviimn llliiiln, 
•P^itll lit l'ii|Ui>:tii 1^ kI oii|>i'irliii llu lim |iii>|ili<ln' 
rluH, y lili liin hay ili< Iuniih riif^iilikiim, lim liiiy ilu 
liri'i'u a|iÍMiiiuiln, lu» liiiy do iiiúnnul y lu» liuy 




Calle til' útn Tiunhas y l'U'iía </(■ l/i-rciilano en Pompeya 



(lo inosnií'o tuaoo. Kl arroyo está onipe'lrado con 

Í;riiiiili's |i("iliizos ilo lava, y sin iliula. paia l'iici- 
iU\r el paso de una acora ¡i otra en los ilías do 
liuviii, so hallan do tiempo en tiempo unas pie- 
dras más elevadas, lo cpio ileliia dilieiiltar el pa- 
so lie carruajes, pero es saliido <|iie los antiguos 
no usaban eoelie, y las huellas (¡ue se advierten 
do ruedas debían serlo de pesadas carretas. Eu 
las aceras hay unos guardacantones, por lo co- 
mún agujereados y que están generalmente de- 
lante de las tiendas, sin duda porque los utili- 
zallan para atar los asnos y vacas los campesi- 
nos iine llevarían por la mañana á la ciudad 
cántaros de lecho ó cestas do verduras. A lo lar- 
go do las aceras corren unas atarjeas por donde 
vortía el agua do lluvia á un canal subterráneo 
que la llevaba Inora do la ciudad. El aspecto de 
las calles antiguas no era triste y monótono co- 
mo se ha creído, pues las tiendas ol'recían á los 
transeúntes su ancho mostrador, que sólo deja- 
ba á derecha é izquierda uii peq>ieño espacio 
¡lara la entrada y salida de los comerciantes. 
iieneralmento estos mostradores estaban reves- 
tidos de mármol. En el muro del fondo había 
nuas gradas de piedra sobre las que estaban co- 
locados los artículos de venta, aparte de los que 
estaban colgados. Todavía so conservan varias 
pinturas y esculturas en los pilares de las tien- 
das, que son otros tantos anuncios de lo que allí 
se vendía. Así, una cabra en barro cocido anun- 
ciaba uua lechería, un molino movido por un 
borrico indica una panadería, y dos hombres lle- 
vando un ánfora pendiente de un palo anuncian 
una tienda de vino. Otros emblemas de este gé- 
nero son menos exiilicables, como por ejemplo 
el combate de gladiadores que se ve pintado en 
la fachada de una tienda junto á las Termas. En 
la calle de Herculano se descubrió el taller de un 
maestro de carros ó herrero con toda la herra- 
mienta de tenazas, etc., y material como llantas 
de ruedas. No lejos de allí se descubrióla tienda 
de un alfarero y una barbería. A juzgar ¡lor la 
frecuencia con que se han encontrado en cantidad 
ciertas materias grasas y pastosas, que podían 
muy bien ser jabón, abundaban en Pomiieya las 
perfumerías, cuyos ]iroductos, no solamente los 
consumían las mujeres eu su tocador, sino que se 
empleaban en las ceremonias religiosas o fúne- 
bres, ó sea en los embalsamamientos de los muer- 
tos. También se ha encontraiio el taller de un quí- 
mico con un triple horno y calderas empotradas 
en los muros. En la calle de Herculano había 
una farmacia, y otra enfrente del Calcidico, am- 
bas con el emblema de la serpiente, atributo de 
Esculapio, mordiendo una manzana, y conser- 
vando numerosos vasos y frascos conteniendo lí- 
quidos ya secos, una caja do bronce con compar- 
timientos para guardar drogas, y cerca del boti- 
cai'io vivía un medico, que debía ser boticario 
también además de cirujano, pues allí se han re- 
cogido unos instrumentos ile Cirugía que se en- 
cuentran en aquel Museo. No menos intese.santes 
son los datos recogidos en las excavaciones de 



roMp 

otro* altliM «ii qiialiiilio tinnd»; en un oomarolo 
lia i'oliiii'H »« lian oiiciintrailn niuulio» do rato», y 
ciul tndiin lio niiliHlnnclaii niliiiiriilo», eiiniu id ot-ro, 
el nilnjii, ni i'lhubrlii, oUi. Kn ciila tiiiniln »« «M- 
«(inlrniiiM II imiui'li'tiii. Kl lallnnln un oxiillor 
euntiiníii nunirrniuiN t<iitittntii dn iitiirinnl i<nIniui- 
•lll» 11 nlli uciiliar, udi'lnan dni zIiki'I, ni plin/on, 
uniiii lliiiiiii, nti-, Kl nHlalili'ciininntu de tinture- 
rlit ( ta/ulliinkit) lovola l« iin|Kirtjini'iit i|iiee»ta 
iudiinlrlii tnniíi en la ciudad, dondn lu» tinlnroru» 
foniialinn una i'or|K>raelón r«»|ietablu. Nn rntrii' 
runiüH un dotalluii ro»|i<)clo á In iiirin»» illii|>oai- 
oii'in dul udiliciiicun >u» 

{liliiH de niarniol y todo 
o iiei'»Karii> para liuili- 
forcnli'Ji o|ioraciüneH do 
I» Tintorería; en unodo 
luH pilaros del patio ha- 
bía una» pintura» qno 
hoy están en el Miihoo 
dn \iipoIcH,y i|un repre- 
sentan á lo» tintoreros 
ejerciendo en olicio. Pe- 
ro fuera do osta indus- 
tria poiniieyana, cuya 
celebridail no» conlir- 
nian los autores anti 
giios, lasdennis tiendas 
uo lu ciudad son en su 
mayoría ileconiestiblea; 
junto al Odeón había un 
comercio de aceito en el 
que se han encontrado todavía ocho vasos de ar- 
cilla llenos de aceitunas. También eran numero- 
sos los tormópolas, ó sean los cafés de entonces, 
tiendas en que se vendían bebidas calientes, vi- 
no cocido y perfumado. Kn las ánforas descu- 
biertas eu estos establecimientos se ha encon- 
trado vinagre, y eu algunas, como en la taberna 
de Fortunata, el unirmol del mostrador esUi 
numchado ]ioi- las copas; ciertas tabernas, co- 
mo la de Allciniis, que llevaba por emblema una 
imagen fálica, dcliían ser lugares sospechosos, 
bien que en dicha imagen se ha creído ver un 
preservativo contra el mal do ojo, y otra taber- 
na de la plazoleta do Mercurio conmnicaba por 
uu lado con una casa rica y por otro con un tugu- 
rio, siendo de advertir que había allí jiinturas 
obscenas. A propósito de esto, conviene advertir 
que son varias las casas non sánelas que so han 
encontrado en Pompeya, y en que las obscenas 
pinturas de las paredes y las inscripciones en 
ellas grabadas ])or distintas personas no dejan 
lugar á dudas. Tampoco faltan en Pompeva las 
panaderías: la más importante está en la callo 
de Herculano, y ocupa una casa entera, en cuyo 
patio hay cuatro molinos formado cada uno con 
dos grandes piedras cónicas, y en una pintura la 
representación de uu sacrificio á Fornax, la pa- 
trona de los hornos; el encontrarlo en diclia pa- 
nadería tenía dos aberturas, una para meter el 
pan y otra para sacarle cuando estaba cocido, y 
se han encontrado hasta los panes con la marca 
silicjio ¡/rani, y son redondos, deprimidos por el 
centro, divididos en ochos trozos, y su peso es 
próximamente de una libra. Por lo que se refie- 
re al asiiecto de animación que pudieran tener 
aquellas calles, debe añadirse que las ])uertasde 
las casas no se cerraban más que por la noche, 
con lo que queda- 
ban visibles los 
atrios, siempre de- 
corados con ale- 
gres colores, y que 
los pisos superiores 
tenían ventanas á 
la calle, cuando no 
especie de balcones 
ó más bien largos 
corredores abier- 
tos. 

Pocas son las ca- 
lles de Pompeya 
en que no se en- 
cuentre una fuente 
alimentada por 
aguas que se traían 
por medio de ca- 
nales desde los puntos más distantes de afuera; 
las tuberías de esas fuentes, como de las muchas 
que hay en las casas particulares, son de plomo. 
Las indicadas fuentes públicas son muy senci- 
llas: se componían de grandes pilones cuadrados 
formados por cinco piedras, una para el fondo y 
cuatro p.ra los bordes, todas unidas por grapas 



POMP 



81 



(Je hierro; el csAo, (|ue fixurelia uu* celieu de 
leiín, une careta, un ¿((iiiU «uJeUodu un* lie- 
bre, nti-., ealitba en nn ''if''i. 

Una lie I !«■ 

ya aun la' i 

Miaño I ■ • da 

ni>l4i[ re- 

la-npi ^ ,''''. " "U 

lenguaje antiifii» y el niiKjrmo, ea decir, el ((ric- 
((II, ni oaeo y ol latín, ubaervándoae al^tinaa re- 
ce» fulla» dn iirtogralia y vi< loa >le ijiíeiun que 
dnniiii-Ntran el ar-ento y el itialn-to de loa |ioni' 
[nyanoa, qno proniuicinron ni lutin nonio lo» na- 
¡MilíLiiioH |iriiiiiiMciiiii nj toH'/tno, ron alteracío- 
iie» aiiulogiui; iHir nHta» inM-ii|a'ifiiina m' ha veni- 
do en conociniientu de que la ilcatru'nión debid 
Mobrcvcnir durante un jieriodo rlcct/irnl, pue* 
Kon niiniuroHJia los candidatura» anunciada*, 
tanto |ior nn olecl<ir como jior un kt\i\khív ello» 
ó una eoiporai'iíjn. Tanibiin ite vnel anuncio de 
un eM|M^ctacnlo del antitnatroy otro» muy expre- 
»ivo.i, como loa que prohiben dcpoaitar inniiio- 
dicia» al pie de los fachado». Kl punto niá» im- 
portante de Poniimya ora el Foro, ó gran plaza 
rectangular circuida |ior aólida columnata dóri- 
ca do do» fila», con un iiegundo euertio de orden 
jónico, lodo ento muy deteriorado. Detrá» de la 
columnata se alzaban importantes monumento», 
y sobro |iedcstale8 alineados, en el eje mayor y á 
los lados, nuiíieroKas estatua». Al fondo, al Nor- 
te, so abría el pórtico corintio del templo de Jú- 
piter sobro una extensa gradería del Foro. En el 
costado oriental se hallaba, primero nn ]ialacio 
rodeado do pórticos levantarlo d la Concordia y 
á la Piedad Augusta por una sacerdotisa llama- 
da Eumaijuia; en el fondo de su ¡lórlico, en un 
emiciclo, hay una estatua sin cabe/ü que debiii 
representar a la Piedad ó la Concordia, y en un 
nicho entre dos puertas la estatua de Kuniaquia, 
que, según una inscripción, fué erigida ¡lor los 
tintoreros. Este singular edificio, cuyo objeto ha 
dallo lugar á discusiones, debió ser la Bolsa |iom- 
peyana. Después se halla un templo que se cree 
estuvo dedicado á Mercurio, cuyo altar ofrece 
un bajo relieve representando un sacrificio; este 
templo tiene en su parte posterior comunicación 
con el scnactiliim (Senado de los decuriones^ el 
cual tiene una columnata que alcanza basta el 
foro y contiene una sala con ábside en el fondo 
y un zócalo sobre el que debieron estar las sillas 
do los decenviros. .lunto á este edif. estaba el 
Panteón, donde sin duda tenían sus despachos 
los cambiantes de moneda; es un edif. dedos 
puertas que comunican con un patio, en cuyo 
centro se ven las 12 basas de otras tantas co- 
lumnatas de nn templo circular, en el que esta- 
ban las estatuas de los 12 dioses, que es de don- 
de viene al edif. el nombre de Panteón. En el 
muro del patio frontero al de la entrada hay una 
capilla, en la que se encontraron dos estatuas 
representando á Druso y a Libia, esposa de Au- 
gusto: en la pieza que hay á la izquierda se ve 
nn nicho y un altar, y en la habitación de la de- 
recha hay un lianco de piedra en forma de he- 
rradura, que, por consiguiente, sirvió para co- 
mer. En el lado occidental se encontraba jirimero 
un poecilo, edif. de jieqneñas habitaciones, algu- 
nas abovedadas, el cual, por haberse encontrado 
en él varios esqueletos, se ha creído que se trataba 




Parte Norte del Foro de Pompeya 



de una prisión ; otros han creído que era nn gra- 
nero, sin duda porque en el muro inmediato al 
tomillo de A'enus hay un nicho cuadrado en el 
que á un metro del suelo había una losa con unas 
cavidades regulares alineadas jior orden de ca- 
pacidad, para servir sin duda de medidas públi- 
cas. El inmediato templo de Venus, que quizá es 



32 



POMP 



el mouiimento más bello de Ponipeya, está den- 
tro fie un vasto recinto rodeado por un jiórti- 
00 de 48 columnas; el altar para los sacrificios 
cruentos se alza frente á la entrada del tem- 
plo, y entre las ruinas se ha encontrado la es- 
tatua de diclia diosa. Las columnas del períbo- 
lo ó recinto indicado conservan las señales de 
las restauraciones hedías después del terremoto 
del 63 ; eran dóricas, y se las quiso convertir en 
corintias. Dicho templo estaba rodeado de co- 
lumnas, y la ailla estaba pavimentada con mo- 
saico. Al lado del templo se encuentra la Basíli- 
ca ó Casa de Contratación con su ábside, donde 
estaban los asientos de los jueces, en la gran sa- 
la dividida en tres naves, con su vestíbulo cuyas 
columnas son de ladrillo, y que, á juzgar por los 
restos de estatuas ecuestres allí encontrados, es- 
tuvo lujosamente decorado. Los muros de la Ba- 
sílica están llenos de letreros, entre los que se 
leen versos de Ovidio, de Virgilio y de Proper- 
cio, y numerosos pensamientos que indican las 
pasiones amorosas, el buen humor ó las senten- 
cias filosóficas que ocurrían á los desocupados 
que entraban en aquel sitio público. Cerrando el 
Foro por la parte Sur, frente al templo de Júpi- 
ter que hay en el punto opuesto, se hallan ties 
habitaciones, cada una con un ábside en el fon- 
do, que eran sin duda tribunales inferiores don- 
de administrarían justicia los comisarios ó jueces 
de paz. 

Saliendo del Foro por el arco de triunfo se 
encuentra inmediatamente el edificio de las Ter- 
mas. Pero no es éste, aunque sí el mejor conser- 
vado, el único establecimiento de este género que 
se halla en la parte descubierta de la c. ; en la 
calle de Estabia hay otras termas de más impor- 
tancia, á juzgar por el número de piezas con pilas 
redondas y cuadradas, de corredores y pórticos 
que contenía, sin contar con una palestra en que 
los jóvenes de Pompeya se entregaban á ejerci- 
cios gimnásticos; era un establecimiento com- 
pleto deHidroteraiiia, y lo más curioso de cuan- 
to en sus ruinas se ha encontrado es un cua- 
drante solar con una inscripción osea en la que 
se declara el nombre de la persona que le hizo 
ejecutar. En Pompeya se han encontrado varios 
cuadrantes de todas formas. Las termas ponijie- 
yanas inmediatas al Foro son más pequeñas, pe- 
ro están mejor decoradas; entrando en ellas por 
una pequeña puerta trasera se encuentra el vi- 
sitante en un corredor donde se recogieron 
hasta 500 lámparas, prueba evidente de que los 
pompcyanos pasaban en ellas una parte por lo 
menos de la noche. Dicho corredor conduce al 
apodilcrio ó expoliaiorio, que era el sitio de des- 
nudarse; la cornisa de esta sala está adornada 
con liras y grifos, y la techumlire es una bóveda 
á plena cin tra, dividida en compartimientos blan- 
cos con adornos negros. Había en esta pieza 
unos bancos de ]iiedra para descansar, y alcaya- 
tas fijas en el nuiro para colgar las rojias; hay 
una ventana con vidriera, montada en bastidor 
de hierro, que gira en dos pivotes, y el vidrio, 
que es muy grueso, está raspado por un lado pa- 
ra que no se pudiera curiosear el interior de la 
sala. A uno y otro lado de la ventana había unos 
relieves representando combates de gigante. In- 
mediato está el untuario, gabinete al que pasa- 
ban las personas, según se iban desnudando, pa- 
ra ser ungidas con aceite, y desde donde iban lue- 
go á jugar ala p:^lota al patio. La bóveda del 
untuario estaba pintada de azul y tachonada de 
estrellas de oro; el frigidarium ó nalatio es una 
pieza redonda muy bien conservada, en cuyo 
centro se ve la pila de mármol blanco de 4"", 50 
de diámetro por 1"',17 de profundidad, y con un 
escalón que permitía á los pompeyanos bañarse 
sentados, y hay cuatro nichos con asientos para 
los bañistas. Los muros están pintados de ama- 
rillo, adornados con ramaje verde; el zócalo y 
el friso están decorados con bajos relieves blan- 
cos y estuvieron pintados de rojo; la bóveda pin- 
tada de azul y abierta. La sala más rica de estas 
termas es el lc/iii!nrio, que es donde se tomaba 
el baño caliente; el piso es de mosaico blanco 
con cenefas negras, y la bóveda está decorada 
con pinturas blancas y relieves de estuco, repre- 
sentando amores, quimeras, delfines, etc., sobre 
fondo rojo y azul; los muros son rojos también, 
y en ellos hay unos nichos donde quizá ponían 
sus ropas los bañistas, y sobre los indicados ni- 
chos corre una cornisa sostenida por figuras de 
Atlas ó telamones en barro cocido, resvestidas 
de estuco. Al fondo hay una gran ventana con 
figuras de estuco á los lados, y ai'in se conservan 



POIIP 

los conductos subterráneos y el gran brasero de 
bronce que servía para elevar la temperatura 
de esta pieza. El caldarium es otra sala en la 
que se ve un baño cuadrado, que era la estufa 
propiamente dicha, ])ues el vapor circulaba jior 
unas tuberías incrustadas en los muros y en el 
techo, por lo cual la decoración de las paredes 
se compone de estrías. El baño indicado, que es 
de mármol y cuadrado, tenía un asiento en el 
interior, en el que podrían estar al mismo tiem- 
po unos 10 liañistas. El patio destinado á juego 
de pelota está rodeado de columnas ; á uno de sus 
lados hay una cripta y al otro un salón. En las 
paredes hay numerosos letreros, entre ellos el 
de un espectáculo con cacería, tiendas y asper- 
siones de agua perfumada. En este patio es don- 
de los pompeyanos se reunían para enterarse de 
las noticias del día y departir unos con otros. 

En la )iarte S., cerca de la puerta de Estabia, 
hay otro loro, es]iecie de acrójiolis colocado en 
el punto más alto de la c, desde el cual se dis- 
fruta de una hermosa vista; este foro era trian- 
gular; su entrada estaba decorada con un pórti- 
co muy elegante con ocho columnas jónicas; dos 
lados del triángulo estaban cerrados por esbel- 
tas columnatas, y el tercero estaba indicado por 
la terraza, que permitía ver la campiña y el mar. 
En el medio había algunos altares y un pequeño 
templo redondo, en cuyo interior había un pozo 
sagrado, y allí estaba el sitio donde se quema- 
ban los cadáveres. Hay varios templos en Pom- 
peya, además del de Jú|iiter ya mencionado; se- 
mejante á éste era el de la Fortuna, que está hoy 
casi destruido, restando algunas estatuas é ins- 
cripciones. El templo de Esculapio conserva, ade- 
más de su altar, un peregrino capitel corintio. 
El templo de Isis, patrona de los pompeyanos, 
que adoraban en ella la Venus Física, fué recons- 
truido, según declara una inscripción, por un 
Niimcrius Popidius, porque un terremoto le ha- 
bía derribado; tiene este templo [lOco interés ar- 
tístico. Está rodeado de columnas, sobre su al- 
tar hay un nicho abovedado que se cree servía 
de escondite á los sacerdotes, y detrás de la ce- 
lia, en otro nicho, había una estatua de Baco, 
que quizá era el mismo Osíris, y hay otras de- 
pendencias en las que se han hallado restos de 
sacrificios. 

Se cuentan en Pompeyados teatros: uno gran- 
de, y el Odeón ó teatro pequeño y cubierto. No 
nos detendremos á descriliir la planta y dispo- 
sición de este género de edificios romanos. El 
gran teatro está junto al foro triangular y el 
templo griego, y desde el piso de la calle se 
pasa al de las galerías altas del teatro por estar 
abiertas las graderías en la roca; estas grade- 
rías son la ínfima, la media y la superior. So- 
bre la cávea media se alzaba la estatua de Mar- 
cus Holconius Rufus, decenviro, tribuno militar 
y patrón de la colonia. En el muro de la galería 
alta ó ]iopular se ven aún las anillas que sujeta- 
ban los mástiles del vclarium. En la fachada 
que formaba el fondo de la escena se reconoce 
todavía un ábside en el medio, donde está la puer- 
ta ]irincipal. En cuanto al Odeón, que estuvo 
cubierto con una techumbre de madera, se han 
encontrado en él varias esculturas, entre ellas 
las de un Atlas sustentando un tablero de már- 
mol, y se reconoce el Iribunalia ó iirimera fila, 
donde se colocaban sin duda las sacerdotisas pú- 
blicas. La escena recibía luz por dos ventanas 
laterales, y la fachada de la escena tiene cinco 
puertas; detrás hay una sala de columnas, donde 
sin duda se vestían los cómicos. Junto al Odeón 
se encuentra la caserna de los gladiadores, que 
consiste en un patio rodeado de galerías con co- 
lumnas, y en estas galerías se hallan habitaciones, 
en una de las cuales se hallaron tres esqueletos de 
prisioneros con hierros en los pies. Durante mu- 
cho tiempo se ha creído que aquello era un cuartel 
de soldados, porque se haln'anencontradoarmas; 
pero se ha reconocido que estas armas, por cier- 
to ricamente decoradas, son de gladiadores, y es- 
to mismo demuestran los letreros que se ven en 
las columnas de la galería, donde fueron traza- 
dos con punzón. Al extremo S. E. de la ciudad, 
y adosado á sus murallas, se encuentra el anfitea- 
tro, cuya gradería está en parte laljrada en la coli- 
na, siendo ¡lor esto de poca altura .su muro exte- 
rior, del que restan dos grandes arcadas y cua- 
tro escaleras. Los corredores por que se entra es- 
tán abovedados y su piso en pendiente. A la de- 
recha de la entrada principal se hallan dos ha- 
bitaciones cuadradas y con enrejado, destina- 
das quizá á encerrar fieras. Otro corredor estre- 



POMP 

clio que baja desde la calle á la arena conniniea 
por una escalerita con cierta pieza redonda que 
parece ser un ex¡}oliaíoriuin. La arena forma rrn 
óvalo de 68 metros por 36, y está rodeada de un 
muro de 2 metros de alto, solire el que aún se 
ven los agujeros que sujetaban las rejas que ser- 
vían de garantía contra los saltos de las pante- 
ras. 

En las 34 gradas que rodean la arena se cal- 
cula que podían tener asiento unos 20000 espec- 
tadores, número muy excesivo para el de habi- 
tantes de Pompeya, pero no hay que olvidar que 
á estas fiestas acudían los habitantes de las ciu- 
dades inmediatas. 

Lo que naturalmente abunda en Poni]icya.son 
las casas ]iarticulares, que constituyen sin duda 
la mayor curiosidad de la ciudad incendiada. La 
casa más conocida por la regularidad de su dis- 
tribución, y la más comiileta, es la llamada de 
Pansa: las hojas de la puerta han desaparecido; 
según las pinturas, eran de madera con clavos 
dorados, con anillas que hacían de tiradores, y se 
cerraban por medio de un cerrojo que bajaba 
verticalmente y entralia en el suelo. En el um- 
bral del atrio había un mosaico en que se leía la 
palabra salir; en otras casas este mosaico mos- 
traba un perro atado con cadena, imagen del pe- 
rro que solía guardar las casas pompeyanas. Por 
dicha puerta se entraba al atrio, que consistía 
en una sala cubierta de techumlire, y ésta abier- 
ta en el centro, habiendo en el suelo, debajo de 
la abertura, una i>ila de mármol, llamada imi>lu- 
vium porque recogía el agua pluvial y la vertía 
en una cisterna. Los techos de los atrios solían 
estar sostenidos por cuatro columnas; en la casa 
de Pan.sa no hay columnas ni el techo, que fué 
consumido por el incendio. A cada lado de este 
atrio hay tres ctibícula ó alcobas sumamente pe- 
queñas, en las que el lecho es de fábrica, y que 
no recibían más aire ni más luz que la que en- 
traba por la puerta; después álos lados, Ibriiian- 
do las alas Calae)áe\ atrio, están las dos habita- 
ciones donde el dueño de la casa recibía á sus 
amigos, clientes ó parásitos. Frente por frente 
de la entrada hay otra estancia, que era el ia- 
blinnin, donde se conservaban las imágenes fwia- 
jorum) de los antepasados hechas en cera, y 
desde esta haliitación, sulncndo dos escalones, 
se pasa al peristilo. A la izquierda hay otra ha- 
bitación que comunica de igual modo con el 
peristilo, jiavimentada de mosaico y en la que se 
han hallado restos de volúmenes escritos, por 
donde se cree que aquello era el archivo ó la 
biblioteca del propietario; á la derecha hay un 
pasillo (favces) que da entrada á otra habita- 
ción pequeña y al peristilo. Este, que según Ober- 
beck, debió ser un trielimuin de invierno, ocupa 
una superficie de 20°', 15 por 13"', 18, cuya te- 
chumbre, desculnerta en el medio como el atrio, 
estaba sustentada por 16 magníficas columnas 
jónico-corintias, en el medio de las cuales hay 
un depósito (piscina) de dos metros de profun- 
didad, y en cuyas paredes se ven pintadas figu- 
ras de peces y de plantas acuáticas. A la derecha 
hay un pasadizo que por las dos casas anejas 
conduce a la calle del costado, y á la izquierda 
había otras cubícula; el verdadero triclinio pare- 
ce ser una habitación gi-ande que está á la dere- 
cha, con una pieza contigua, donde quizá se tu- 
viera el servicio ó sirviera de aposento á los ju- 
glares y bailarines. Al fondo del peristilo se en- 
cuentra una gran sala (acnsj, que en las casas 
opulentas era una habitación con columnas y ga- 
lerías decorada con preciosos mármoles; aquí co- 
munica con el jardín, al que se pasa también 
por un corredor que hay á la izquierda, á cuyo 
lado cae asimismo la cocina con sus hogares y 
otra pieza inmediata, mas la escalera que con- 
duce al piso de arriba; por la parte del jardín 
tiene la casa una fachada decorada con colum- 
nas, y al fondo del jardín había un pórtico abier- 
to. En la fachada jirincijial hay varias tiendas, 
que excepto una no comunican con las habita- 
ciones descritas. 

En Pomiieya, además de esta casa, se visitan 
como más importantes las del Poeta Trágico, de 
Adonis, de A]iolo, de Meleagro, del Centauro, 
de Castor y Pólux, del Ancora, de Polibio, de la 
Academia de Música, de Salustio, de las Bailari- 
nas, la de Tres Pises, la de las Vestales, la del 
Fauno, la de los Capiteles Figurados, la de Ariad- 
na, la de Siricus, la de Cornelius /ijifus, la de 
Proculiis, la de Lncrclivs, cuyos nombres, ex- 
cepto los últimos, son todos ellos convenciona- 
les. 



roMP 

l'lii In i'itllii lililí i'iiiiiliirii ¡i I» |iiii'itiiilii Itnn'ii' 
Uiiii, )' i'itri'ii lili lita, mi linti liiillmlii lim niliinii 
lili lili i'hIiiIiIi'i'Íiiiíi'IiIii iiiin ili'hli'i tuiírr itii|>i>r' 
tniiniii i'ii lina imliliiciiiii tiiii rniiii'ri'iul riuiiu 
l'nni|'i<yit; iixh ihIimíihok ¡\ \n Ailiiiiini, iloiiil» ni 
inm fililí Hiilii |>iivtnii'nlailii ilt< inimiiii'o nn hriii 
Imlliiilii luilaii/iiM, iiiiiiiiiiiiii Y ■loiiii'ro'ui'i iii"<ii>il« 
|ii(>>ll'ii 11 ili' iiii'dil iiiii iimi'i'l|>i'liiiirii. Tni lii iiiinr- 
til ili* lloi'i'iiliiiiii Nii Nfilii u I» vlri I>i)iiiir)aiiii, 
viil^nriiimili' lliiiiiinln nilln ilii Iiin 'r^iiiiliiiN, inii 
lii oiuitiiitii) tío i-nIiih t|iii' lioiili'iiii i'l caiiiiiii). Rli- 

tl'K l'ntllH tllllllillH H|i llllMllll IllKllimH l|llÍll(llll lio 

riirroii, iIuh iIo ollati hikiIiiohiih, qiiu hiiii la ilo 
.(ri'iM.* IHumfilin y lii ilu riii'ióii. I.ii iiuiíita ili" 
llloiiioili'H ti'iiía lliin i'ana ili< Iii'n |>í»iin, iii>hii|ii'|'' 
iiiii'hIih, NJnii i'KiiiliiiiailoN iii la rnljiía, y ni iiim 
ili' i'IIdh liay lili [latiii milrailii lU" ciiliiniliaH y il" 
linhitaoiiiiii'H |>i'i|iii>ñaN, iiiin <lii i'llaN ilo roitiin 
•■liptirn y ouii vi'iilaiia», imivi'k vidrloH m lian i<ii- 
L'oiitrailu, tiHÍ i'oiiio liiH anillan ilo hiis oortiiuiH; 
ao oiK'iioiitraii allí laiiiliii'ii lianoN, saloiieii, nlco- 
him, i'l jartlín y una simío iI« piívas |ii>i|iu'riaN ili'- 
ooiailas, pilas ilc niariiKil y la ciicva aún iiitarta 
üuii KiiN iiiiliiMis, ni las i|iut todavía t|iu'ilan al- 
gunas fjolas lie vino; cu nata cuova es ilonilo |io- 
roiMoi'oii astixiailns las 17 prístinas tic ciiyus es- 
quolotoH luMiiiis tlatto ciinita. La vía Doinií'iana 
cstú litmloaila tío lirliolcs, entro los ipiosv iluva- 
Imii los varios y miiiicrosos iiioiiiinicntos t[iio 
componían ol ocinoiitnlo ilo Tompoya. llaln'a 
iiioniimoiitos tan stMU'illt>s t'oiiio cipos on forma 
lio livrincs, y liay pantooiios, uno tic ellos con su 
)mei'tji lie mármol y en ouyo interior se eonscr- 
valia on un nicho un vaso de alaliastro t|Ho con- 
tenía las osamentas. Otro moniinionto de este 
género, que más bien parece un cenolatio, estaba 
dedicado li Jf. l/al/iius, Lucciiis, IJliella, edil, 
deeenviro y prefecto quimpienal, y su liijo, de- 
curittn tic Pomju'va, tjuc murió á los tliecisiotc 
años. Otro mtinumento iiiiportante es el atribuí- 
do á ScaiíitiK, que estaba ilecorailo con relieves 
representando escenas tic gladiadores: en la tum- 
ba do Neboleia Ticliea se ve reiiresentatlo cu re- 
lieve el retrato de esta dama y una curiosa ins- 
cripción. En el interior so encontraron muchas 
urnas tle vidrio cncerrailas en otras tie plomo y 
llenas de cenizas en nn lí(|UÍdo í|nc venía á ser 
lina mezcla de a¡;ua, vino v aceite. Tamliicn se 
conserva el Tir/iísinm fúnebre ó comedor, senci- 
llamento decorado, con sus tres lechos de fábri- 
ca, que servía para celebrar los banquetes eu 
honor de los ilifuntús. 

IV El descubrimiento do Ponipeya, no sólo 
nos ha dailo á conocer el trazado de uua ciudad 
romana ilel siglo I, la distribución de sus casas, 
y todo, en fin , lo que sus ruinas niauilicstau y 
expresan, sino que aiieniás ha producido un 
contingente numerosísimo de obras de arto, de 
productos industriales y de objetos domésticos 
de todo género, que son el verdadero coni]ile- 
mentó del estudio i|ue en Pompeya pueile ha- 
cerse de las costuniiires de sus habitantes. To- 
das estas obras de arte y objetos divcisos cons- 
tituyen en su mayor parte las colecciones del 
Museo de Xápoles. Las pinturas que decoraban 
los muros de los edificios pompeyanos lian sido 
arrancadas de su sitio ]iara librarlas de una des- 
trucción cierta, puesto que los techos tle dichas 
casas quedaron reilucidos á cenizas y forman 
una de las colecciones más importantes del in- 
dicado Museo; no sólo constituyen la página más 
importante de la historia de la Pintura en la an- 
tigüedad, sino que adenuis son una serie de cua- 
ilros de las costumbres de la vida antigua y de 
las tradiciones históricas y religiosas, y en ge- 
neral son admirables por lo bien compuestas y 
por lo correcto de su dibujo. Citaremos como más 
interesantes una de la casa de Diomedes, repre- 
sentando un fauno y una bacante cogidos de la 
mano, sobre fondo rojo; varias de carácter deco- 
rativo piocedentes del templo de Isis; otra serie 
representando los mitos de Apolo, sobresaliendo 
en ella una en que aparecen Apolo, el centauro 
Quirón y Esculapio, ó sea los tres inventores de 
la Medicina con sus atributos; otra (|ue repre- 
senta las tres partes del mnndo antiguo, Euro- 
pa, Asia y África, en figuras de mujeies, que se 
encontró en la casa de .\Ieleagro; varias encon- 
tiadas en el templo de Isis, representando cere- 
monias religiosas de aquel culto; el Hobo delpa- 
llatiiiiiii; una representación de Medea, notable 
por su sencillez; la hermosa comitosición de ílér- 
culos y Onfalia de la casa de Man'its Lucrctiius; 
Persea y Andrómeda, el Caballo de Troya, Eneas 
herido, Hércvlcs niño, escenas do la vida real 
Tomo XVI 



POMP 

tan uiirliiiiiiii eiiiiio ol L'imeitrtii múnir», la l'inlo- 
rfí, «1 7Vii*/iiiiiiTii, el Miieittrit itr ftruflii, Im Mu- 
jer en ti limiiliir, /'ili/iiiu< l'ri'll/iin y mi iiiiijri 

rolrnliiilii> de nii'tllii i'ii«r|xi, .•/</ 
en la rana tlol (,i|iei)liir, la //r«/i<</ 
Itrintun, prot'otlnilii tío hi cahii il< i i • < 
en, tle iltillilo tnlllbii'll emd Stirtiftritnt 
lim /''iiutifiil'u/t>!t y f'fit/atirvi, tle l« i'a...k-.- -■.... 
t-ii.< ('inaHUH /''rw¡;i';atleiiiáK hay |i|iitiiraiii'lrin«'aii 
niitcriiiie* ú Ion poinin'yanon. Kii tnii iiiiiiieiiiiui 
coliH-eitiii Mveuontan vnritiN paÍHaji*N, muy i-iiiíonon 
por mm |Mirii|i<M'livan v dolitlIi'K, repri'Hi<iitiici<inei< 
■ lo aiiinittiriiy ntraHiloontu génoln. Hay laiiibíéii 
iilgiiiitiN iiiOHait-oH iiiipoituiitoh, entre Ion ciialuM 
HtibroMilo el doMi'uliivrto en I'*70 roprixentanilo 
n Noittiino y Anlitrite; el tan iiinuclilo de la 
batalla tío ArbobiH, doHciibioito en la cana del 
l''auiio, ol dol l'oota Trágico y ol que representa 
uno» iioNcadoH, quu »o distingue por nú natura- 
liaiiio. 

Aparte de Ub nuinoroBuit eBculturaH on inár- 
niol y bronce (V. MAiiMni. y IIiujm.k), en cuya 
doscripción no nos dctemlrcnios ahora, son un- 



ro.\ip 



33 




Candelabro de Pompeya 

merosos los objetos usuales de todo género, de 
bronce y de cobre, recogidos en aquellas ruinas; 
son de citar eu primer término las armas de gla- 
diadores, entre ellos la ro'iela adornada con una 
cabeza de Medusa. La serie de utensilios domés- 
ticos, que cuenta 18 000 ol 'jetos, entre los que se 
incluyen también los encontrados eu Hercula- 
no, con piezas tan curiosas como el trU:liniuin 
de cinco pies; las mesas incrustadas de plata 
que servían para colocar los dioses Lares (véase 
Laiíes); el precioso trípode del templo de Isis; 
una mesa; un horno jiequeño; dos baños; dos si- 
llas enrules; lámparas; instrumentos de Agricul- 
tura y Car¡iinteria; utensilios de cocina; adornos 
de puertas; pesos, balanzas y medidas para lí- 
quidos; plomadas; compases y escuadras; llaves 
y cerraduras; cstrigiHs (v. esta voz), y demásob- 
jetos de los empleados en los baños; instrnmen- 
tos de Cirugía; utensilios de tocador; billetes de 
teatro; tinteros y plumas; instiumentos de Mú- 
sica; cucharas y vasos de mesa; arneses de caba- 
llos; y por último, tres camas decoradas con 
figuras iucrustadas de plata y de cobre. Tampo- 
co faltan objetos de metales preciosos y de mar- 
fil. La serie de tiguras, lámparas, etc., de barro 
cocido y de vasos de adorno y urnas cinerarias 
de vidrio es muy numerosa. Más curiosa aún 
es la colección de comestibles, algunos de ellos 
dentro de los mismos vasos cu que se encontra- 
ron, como jior ejemiilo el aceite tle oliva que se 
ve dentro de un ánfora de vidrio; se conservan, 
entre otras cosas, huevos, restos de pescado, al- 
mendras, pa-sas, ciruelas, cerezas, granadas, nue- 
ces, piñones, higos, peras, granos de cebada y 
de trigo, panes, miel, y, aparte de varias mate- 
rias quemadas, algunas monedas, restos de san- 
dalias, etc. Más interesante es aún la serie de 
documentos escritos, entre ellos las tablillas en- 
ceradas que contienen el acra de un contrato ce- 



.■ ni*» d« roiii|ify« y 
'U el llmiiailu Miu«> 

I Im d«<lo liiKsr á U i>ublicaci¿n da 

• ' •- ' i.-le 

fiUi .,„. 

/"' ' , , . i-^i 

in trinen <Jrb<iuiirn, yllUr'i ■/ Auru/- 

wrrlírn fur A'utulund .(" . mi llar- 

ijeslrlll ron iK J. Orn -.bre 

la» innvriiH'ionoa piir'l> -n- 

ta r/iitjrtl/ihiia ptnnjiruiiuf .-.ip ' , 1- 1 , t¡a- 
rrtiCíi liH yriijim de l'mn)-ti. V.u < iiiinfi á I»* 
obra» do »rt« allí cn<onlr«da)i, hiiy ijue < itnr oii 
primer Crrmliio la famoMiobra de Win< keliiiann 
Antiehila di Hrcolano ¿ Pt/mjKi; la coU-j-t \<,ii de 
grabadoa titulada Jlerntlanxim el I'miijifi, con 
texto exjilicotivo de M. L. barré (Purín, 9 vol.). 

' POMPEYANO, NA ídcl lat. jxniipeiánut): adj. 
Perteneciente á Poiiqieyo Magno 6 á aun hijoa. 

-PoMl'KVANO; Partitlario do Pomiieyo Mag- 
no ó do ana hijos. U. t. c. a. 

-PoMl-EYANO: Natural de Pompeya. Uaaae 
t. c. a. 

-PoMi'KVANO: Perteneciente á cata ciudad 
de Italia antigua. 

- PoMPRVANO: Dícese en sentido restricto, 
del estilo ó gusto jior que so distinguen las pin- 
turas y otros objetos de arte hallados en I'om- 
pcya y los que se han hecho niodernaniente á 
imitación de los antiguos. 

POMPEYO (C'.NEo): Piorj. Célebre general ro- 
mano, apellidado el Grande. N. en Roma |>or 
los años de 106 antes de Jesucristo. M. en 48. 
Era hijo de Ponipcyo Estrabiin. Después de ha- 
ber defeniiido contra una acusación de peculado 
la memoria y los bienes de su padre, pensó en 
tomar parte en los negocios del Estado. Siendo 
sólo de edad de veintidós años, levantó, jior su ¡pro- 
pia autoridad y á su costa, tres legiones qne lle- 
vó á Sila, jefe del fiartido aristocrático (83). Des- 
pués de haber combatido en la Galia Cisalpina, 
en Sicilia y en África, licenció sus troj>as por or- 
tien del dictador, y volvió á Roma, donde obtu- 
vo los honores del triunfo y el sobrenombre de 
Grande (81 ). Muerto Sila, Lepido, uno de los je- 
fes del partido democrático, avanzó basta Roma 
al frente de un ejército. Investido con la con- 
fianza del Senado, Pompeyo arrojó á Lépido fue- 
ra de Italia (77) y después pasó á Esptaña á com- 
batir á Sertorio. Salvado de una ruina completa 
con la llegada de su colega Mételo Pío, á las ori- 
llas del Sucrone, termino la guerra, gracias á la 
traición de Periiena, que asesinó á su general. 
A su regreso exterminó en los Alpes 5 000 es- 
clavos, restos de la legiones de Es]jartaco, y 
triunfó en Roma por todas estas victorias 71). 
Nombrado cónsul, a pesar de las leyes (70), vien- 
do en el Senado un rival en Craso, Pompeyo se 
acercó al partido pojiular, que estaba sin jefe. 
Restal>leció el tribunal ecuestre, devolviéndole 
el derecho de pronunciar sentencias. Hecho el 
ídolo del pueblo, le encargaron de la guerra de 
¡os piratas, dándole plenos ptxleres. Estos débi- 
les enemigos fueron destruidos en sólo cuarenta 
días, y dominados por el poder romano puesto 
en manos de un solo hombre por la ley Gabinia. 
La ley Manilla confió inmediatamente á Pompe- 
yo el encargo de terminar la guerra contra Mi- 
trídates, reducido ya á la última extremidad 
por Lúculo. Vencedor del rey del Ponto, dictó 
Pompeyo la ley á Tigranes, rey de Armenia ; en 
el Cáucaso derrotó á los iberos y á los albaneses, 
y atravesando después la Siria dio el trono de 
Judea á Hiroano y recibió la sumisión del rey de 
Petra, á la entrada de Arabia. Libre de Mitrída- 
tes j>or la traición de Famaces i63), volvióá Ro- 
ma, pero no sin haber licenciado antes sn ejérci- 
to. Después de haber ofrecido á sus conciudada- 
nos el espectáculo del triunfo más brillante qne 
hasta entonces se hubiese visto, Pomieyo se en- 
contró como un simple particular, esto es, su- 
plantado por Clodio en el favor del pueblo, y 
expuesto á la malevolencia del Senado, que se 
negaba á ratificar los actos de su gobierno de 
Asia. Entonces se unió á Craso y á César, for- 
mando un triunvirato de que este último recogió 
todos los frutos, haciéndose nombrar cónsul (58). 
Ofuscado por la gloria que César adquiría en la 
Galia, Pompeyo pensó en uniíse al Senado con- 

5 



34 



POMP 



tra el mievo jefe del partido denioenitico, pero 
1)0 lo liizü al princiiiio más que á medias. En 
55 renovó el triunvirato, que le valió el con- 
snlado por segunda vez, y por provincia Es- 
paña. Después de la muerte de Craso (53) se en- 
tregó enteramente al Senado, que á falta de otro 
jefe adoptó á Pompej'o. Cónsul único en 52, ob- 
tuvo por cinco años la continuación de su go- 
bierno de España, á la que no había ido. La lu- 
cha fue entonces inevitable entre los dos ambi- 




EsíatiKi de l'i'M/hyu el anunle 

ciosos que se disputaban el imiierio del mundo: 
Ponipeyo, que trataba de quitar á César su ejér- 
cito, se encontró sorprendido por él, y su]io de 
rejiente que había pasado el Rubicón. Salió de 
Roma y hasta de Italia, y en lugar de unirse 
á sus legiones aguerridas de España se retiró 
al Oriente. Ocupado en ejercitar tropas biso- 
ñas, mientras que César subyugaba á España, 
estuvo maniobrando cuati'O meses delante de su 
rival en Dirraquio, le siguió á Tesalia, en don- 
de, cediendo á los clamores de los senadores, 
eniijeñü imprudentemente una gran batalla en 
Farsalia (48). Desile el primer choque se refu- 
gió en su tienda, y cuando perdió su campa- 
mento se fué á la orilla del mar y se embarcó 
jiara Mitilene. Desde allí se dirigió ív Egipto, 
cuyo rey, Tolemeo XII, le hizo asesinar en el 
barco que lo conducía á la orilla. Su mueite le 
valió, durante mucho tiempo, el pasar por el 
defensor de la libertad romana, que no halu'a sa- 
bido conservar ni destruir en utiliflad projiia. 
A decir verdad, nunca fué más que un ambicio- 
so vulgar; no aspiró al poder sino para niaudar, 
y no combatió nunca por el triunfo de una cau- 
sa. Se casó cinco veces; su segunda mujer, Emi- 
lia, era nuera de Sila; la cuarta fué Julia, 
hija de César: y la quinta Cornelia, cuya me- 
moria inmortalizó Corneille en su tragedia la 
Muerte de Pov^ycyo. Plutarco escribió su vida. 

-PoMruYO (Cneo): Biog. Político romano, 
hijo mayor de Pompeyo el Grande. N. hacia 75 
antes de .Tosucristo. M. en 45 antes de la era 
vulgar. En los ih'as de la guerra civil entre su 
padre y César, el ])rimero le envió á Siria para 
que allí organizase un ejército con el cual debía 
el hijo incorporar.se á las tropas del rival de Cé- 
sar. Antes de que ]iudiera cumplir este mandato, 
supo el resultailo de la batalla de Farsalia y la 
nuierte de su padre. No creyó, sin embargo, que 
el |iartido ponqieyano había desajiarecido. Es- 
paña conservaba gratos recuerdos del gran Pom- 
peyo, q>ie á nuestra ]ienínsula había ¡irodigado 
el derecho de ciudadanía. Cneo, que se hallaba 
en África, embarcéise ]iara venir á nuestro país, y 
á su paso se hizo dueño de las Baleares. En ellas 
enfermó y tuvo que detenerse en Ibiza, donde 



POMP 

muy pronto recobró la salud, sirviéndole de no 
pequeño alivio la noticia de que Annio Es';ápu- 
la y (Quinto Aponio habían expulsado de la Es- 
paña Ulterior al procónsul .\nlo Tiebonio, decla- 
rándose franca y decididamente pompeyanos. Ya 
i en la peuinsnla iliérica, Cneo, con quien se re- 
unió su bel nianoSexto, tomó varias ciudades, una 
de ellas la de Córdoba, en la que dejó á Sexto, y 
i marchó á poner sitio á Ulia (hoy Montemayor). 
I Con disgusto supo (año 45) la llegada de César 
á España, ya porque confiaba en que 
el dictador no saldría de Roma, ya 
ponpie á lo menos esperaba que le 
daría tiempo suficiente jiara posesio- 
narse de la mayor y princijial parte 
de la península. En socorro de Ulia 
envió César, al mando de Lucio Ju- 
nio Pacieco, seis coliortcs. Al mis- 
mo tienijio, para llamar la atención 
de Cneo y obligarle á levantar el si- 
tio, cercó á Córdoba y causó á Sexto 
tai espanto que este viltimo pidió 
auxilio á su hermano, aunque sabía 
que Cneo estal>a á jiunto de apoile- 
rarse de Ulia. Reunidos los dos lier- 
manos, hulio diversos encuentros, 
mas no formal batalla, que deseaba 
César, yiero que rehuían sus adversa- 
rios. Halláudose los pompeyanos cer- 
ca de Aspasia, los cesarianos los aco- 
metieron y desalojaron, pasando 
aquéllos á los campos de Munda, 
ciudad que los obedecía. Allí se dio 
la famosa batalla que ganó César. 
Cneo, seguido de menos de '200 jine- 
tes, huyó á Carteya, donde se em- 
barcó con ánimo de alejarse de Es- 
paña: ]iero su escuadrilla fué alcan- 
zaila por Didio y Cesonio, manda- 
dos por César, los cuales atacaron la 
escuadra y la destruyeron, incen- 
diando parte de las naves. Herido 
gravemente, desembarcó Cneo en 
España y se ocultó en una gruta, en 
la que fué descubierto por algunos 
soldados, los cuales le asesinaron y 
lle\aron después su cabeza al afortu- 
nado César. 

- Pompeyo (Sexto): Jiior/. Político romano, 
hijo segundo de Pompeyo el Grande. M. en Mi- 
leto en el año 35 antes de J. C. Después de la 
batalla de Farsalia reunió algunas naves, pasó 
al África, y vencidos allí los pompeyanos, vino 
á España con el resto del ejército, acomiiañado 
de Aecio Varo y do Tito Laliieno. Vencidos los 
suyos en Munda (año 45), se refugió en Córdoba; 
y comprendiendo que no podría resistir muchos 
días pasó á la Celtiberia, después de haberse 
ocultado algún tiempo, con algunos soldados. En 
el centro de aquella comarca, fiel á la cansa de 
Pompeyo, )iudo considerarse seguro. Muerto Cé- 
sar, salió Sexto del territorio de los lacetanos, 
comarca de Jaca, donde permanecía escondido. 
No bien se presentó en 
campaña (año 44) se- 
guido de sus partida- 
rios i)ublicó un reclu- 
tamiento, y se apresu- 
raron á alistarse en sus 
lilas tantos españoles 
que muy en breve jun- 
tó un poderoso ejérci- 
to, con el que derrotó 
á Pollón y se hizo due- 
ño de una gran parte 
de la península, jm- 
diendo recorrer sin 
oposición el territoiio 
que se extendía desde 
la Lacetania hasta la 
Bética. El Senado ro- 
mano , que buscaba 
competidores á Marco 
Antonio, llamó á Sex- 
to, le permitió volver 
á Roma, le devolvió 
una parte de las rique- 
zas inmensas de su ]>a- 
dre, y le confió el man- 
do de las fuerzas marí- 




Esíatua 
de Sexto Pompeyo 



timas de R ma, todo ello á condición de que 
pusiera término á la lucha emprendida en Es- 
paña. No usó Sexto del permiso que le otorga- 
ban para volver á Italia, pero licenció su ejér- 




Moneda 
de Sexto Pompeyo 



POMP 

cito y salió de España. Como general de las 
Ilotas romanas reunió muchas naves y mnlti- 
tuil de marineros, casi todos antiguos ]>ii'atas, 
los cuales, aunque vencidos en otro tiempo por 
l'omjieyo el Gratule, conservaban grato recuerdo 
de la humanidad con que los había tratado. Todos 
los proscriptos é innumeraliles esclavos fugitivos 
se pusieron á las órdenes de Sexto. Con estas 
fuerzas, el hijo de Pompeyo se hizo dueño de Si- 
cilia, Cerdeña y Córcega. A pesar del triunfo al- 
canzado en Filipos, Antonio y Octavio no se 
atrevieron á combatir aquel poder marítimo for- 
mado con el nombre de partido pom]ieyano. Sex- 
to dominaba en el mar, se hacía llamar hijo de 
Neptuno, se presentaba en público lujosamen- 
te vestido para herir las imaginaciones, y hacía 
sentir el hambre en Roma impidiendo que á ésta 
llegasen los trigos de Sicilia y de África. Obliga- 
dos por el pueblo, que exigió (año 39) la paz con 
Sexto, los triunviros celebraron con su poderoso 
enemigo una entrevista en Misena, á orillas del 
mar. Refiérese que uno de sus capitanes dijo á 
Sexto al oído: ¿Quieres que preiida d éstos (Octa- 
vio y Antonio), y serás dtícíio del mumlo''. A lo 
que respondió Sexto tristemente: /Por qué no lo 
has hecho sin decírmelo!' De la entrevista nació 
un tratado que aseguraba á Sexto la pacífica po- 
sesión de ( 'órcega, Cerdeña y Sicilia, á la vez que 
le prometía la provincia de Acaya y el consulado 
para el año siguiente. Por tal medio Roma vol- 
vió á recibir trigo. Mas la 
paz no podía ser duradera. 
En tanto que Antonio se 
comjirometía á leehazar á 
los partos. Octavio se en- 
cargaba de la lucha contra 
Sexto, construía naves y 
adiestraba marineros; pero 
los tenientes de Sexto des- 
truyeron la primera escua- 
dra 3' la tempestad deshizo 
otras líos. No obstante, la 
tenacidad de Octavio y el talento militar de Agri- 
pa conquistaron la victoria. Traicionado por uno 
de los suyos. Sexto fué vencido en Mila. Octavio 
]ienetró en Sicilia, y también le venció por tie- 
rra. Huyó Sexto al Asia con el propósito de 
ofrecer á Marco Antonio sns servicios; cambian- 
do de pensamiento, quiso combatir y acaudilló 
algunas tropas; pero vencido sin gran esfuerzo, 
fué degollado en una prisión. 

-Pompeyo (Troco): Biog. Historiador lati- 
no. N. en la Galia narbonense. Fué contemiio- 
ráneo del emperador Augusto, y por tanto vi- 
vió en los prireros años del siglo I de la era 
cristiana. Sus antepasados eran originarios del 
país de los voconcíos; su abuelo, Trogo, agregó 
á su nombre el de Pompeyo, después de lialicr 
ayudado á Pompeyo el Grande, que por ello le 
concedió el derecho de ciudadano romano, en la 
guerra contra Sertorio; el padre del historiador 
se contó entre los secretarios de César. Según 
parece, Trogo Pompeyo no ejerció cargos públi- 
cos. Fué muy sabio á la manera de los latinos, 
es decir, muy conocedor de la literatura griega. 
Comimso una Historia de los animales que Pli- 
nio estimaba mucho, y á la que se refieren Cari- 
sio, Prisciano, Servio, San Jerónimo, San Agus- 
tín, Orosio y Jornandes. Jlás importante era su 
Historia Filípiea, en 44 libros, de la cual posee- 
mos algunos extractos hechos [lor Justino y el 
sumario de cada uno de los libros. (Juiso Trogo 
Pomjteyo que esta obra fuese una historia uni- 
versal á la qne sirviera de centro el Iiuperioma- 
cedonio fundado por Filipo y engrandecido por 
Alejandro. Tomó por modelo la Historia Filípica 
de Teopompo, y la continuó hasta el reinado de 
Augusto, pero ocupándose de Grecia y del Orien- 
te mucho más que de Roma, la cual sólo inciden- 
talmente citaba en tan vasta narración. A juzgar 
por los extractos de Justino, la Historia Filípi- 
ca de Trogo Pompeyo careció de crítica, y con- 
nía menos luchos que la Biblioteca histórica de 
Diódoro Sícnlo. No es, pues, su jiérdida muy la- 
mentable. Debe, noobstante, notarse el curioso 
hecho de qne un autor latino del tiempo de Au- 
gusto, al escril)ir una historia universal, diese á 
ésta por centro el Imperio macedónico, no el ro- 
mano. Los Sumarios ó Prólogos de la Historia 
Filípica de Trogo Pompeyo se hallan en casi 
todas las ediciones de Justino. Aquí recordare- 
mos únicamente la de E. Johanneau y F. Di\b- 
ner (París, 1845, en 8.°). 

-Pompeyo Estuabón (Cneo Sexto): ííoi?. 



roMi' 



roMi' 



priMI' 



iilll|.i.yiii-/ 

Ill'HI'IIIIN' 



tliMiiTiily |"'lllliii iiiriiPUMi, |iiii|ii' ili' 1 
Hniiulf. M. i'ii ii| nfti) N" II, ili' .1. ( 
A(i tiMtn^ luH riir^im ilt> )u i(o|MÍ)ilirii, ptM'it 
nii'nlni', |>ri<li>i y i'Aiiniit. Ilinaiilo lu ((iii'im mv 
l'inl iNmpli'i'ii vii|<lnili<rcin tnli'liln'l llillilill'i'4, 
ourniHirtiniiilo ron Silii tn florín *!» Iinlx*!' luilvrt- 
lio 1^ Hll pul lili, Ulin iIk Hlln IllM'liiin tliiin linUMi'» 
l\ii'' lit toiiiit i|i' AhimiIiiiii, <|ii«iiiiiiiiIi'i iiii'iMiiliitr y 
piltiir il i'iii'liillii i\ niiH liiiliitiiiili'H. I^in vic'lnrini 
lid l'diiipi'y» "II ol Nnilo y lüH cli> Silii pii «1 Sur 
li'riiiiiiiiiiiii lu KUi'ini Hiiiiul, poíd pi'iintoilii'i priii 
cipiíi lu Kni'i'iii i'ivil, iliMiiiilii lu ciiil puiiM'c i|nii 
i|iiÍHi) pKi'iiianiM'i'i' iiiMilnil, liicii piiru iiiiii'xn ul 
vciiciMlni', liii'ti |inm cli'vursoclciipdr» iln lu tmior- 
tu lio vurioH inli'M. Kl Sinuilii lo imhiIÍii lu doíoii-iu 
lio lu» iiiiiM"liurlniii<<< lio Itoiiiu niiitiii Ciliuy 
Sorlorii), y siupooliimln los hii1iIh>1ohi|U0 »o liu- 
liíu pnoslo lio uonor.lii ooii óslos piiiii iplo lo ilo- 
rroturuit, so suMovuron oonlru l'ninpovo'iur mil- 
Vil lu viiiu poi- nioiliui'iiiii lio su liijn. l'nro tioiii- 
pn iloupiiós imiiióulMincoiiloilo tmlii» por mi«vii- 
rioiii. 

- l'OMriíYo Ri'FO (QriXTo): ¡ting. Oonorul 
ninmiio. Viviu oii ol .sij;lo ii a. ilo.l. C. Dospin'n 
lio linlior nlitoiiiilo ol ooiisnluilo vino n ){ol<oriiiu' 
011 ICspañu ^l 11 u. lio .1. ('.\ y piílió siiiisliuoio- 
nos ;i Ntiinuiioiu, ipio lialnu iluilo n.silo li vurio.s 
Insilnnos liif^ilivos. Lu oiuilail ulcgó Ins loyos ilc 
lu Imniuniíluil, y niuiiilo.stú inio osponilm ipio so 
rospoturla ol Initmlo on ipio Itoniu Imlim looono- 
ilo inño l.VJ) lu indoponiloiicia ilo Nuniaiioia. 
«Roma, contostú ol oúnsul, sólo trata con su» 
oiiouii^os (lospik's do liaborlos dosnrniado, » y 
oon 30 000 hiiMihros so pososioiui do las alturas 
vecinas á la oiudad. Ksta oontalia S 000 dol'onso- 
ros. Inútilos luoron todos los intentos de I'om- 
)H'yo para que los nuniautinos aceptasen una lia- 
talla oanipal. En cuniliio los combates ¡«reiales 
y las sorpresas causadas por los sitiados oran in- 
cesantes. Katij;ado de tul yuorra, resolvió el cón- 
sul aislar á Nuinancia, jirivándola de aliados. Al 
electo so dirigió á Termes, cuyos habitantes, on 
impetuosa salida, recba/aron ;i los romanos, que 
huyeron cu desorden por los senderos más tor- 
tuosos, rodeados do precipicios, por los cuales 
no ¡lOCOS so despeñaron. Tuesto ya en salvo el 
ivstodcl ejército, acampó Kulo á bncna distan- 
cia, poro en toda la noche no concedió el menor 
descanso á sus soldados, que la pasaron arma- 
dos y en continua vigilancia. Volviendo por su 
lionor Púinpeyo, de nuevo acometió á Termes, y 
por segunda vez fué vencido. Entonces se dirigió 
a Mania, Manlia ó Mallia, que le admitió de 
buen grado. Sus mi.smos habitantes asesinaron 
á la guarnición nuuuaitina. Luego Pompeyo en- 
tró cu la Edetauia, deshizo algunas partidas, 
impuso el terror con sus excesos y volvió sobre 
Numancia, cuyo sitio formalizó. En vano reali- 
zó varios asaltos, tan bien combinados corno vi- 
gorosos. No logrando domar á la ciudad por el 
hambre, pues la había incomunicado con todas 
las vecinas, quiso rendirla por sed, intentando 
variar el curso del río para que no regase á Nu- 
mancia; pero los defensores lo impidieron ha- 
ciendo huir á los romanos que en tal trabajo se 
ocupaban, y sosteniendo vencedores varias lu- 
chas para proveerse de agua. Además, Pompeyo, 
en sus constantes acometidas, era siempre re- 
chazado con grandes pérdidas. Después de un 
año de continua lucha, viendo destruido su ejér- 
cito, sin ánimo á sus soldados, perdió la espe- 
ranza de vencer. Llegado el invierno, los roma- 
nos, faltos de descanso y no acostumbrados á la 
crudeza del clima, sucumbían á cientos al rigor 
de las heladas y de las nieves. Noticioso Pompe- 
yo de que le habían nombrado sucesor, entró en 
negociaciones con los numantinos. Propuso que 
se tirn\asen dos tratadlos: uno público y favora- 
ble á Roma, y otro secreto que sería el válido, 
reconociendo la independencia de la ciudad con 
ciertas condiciones. Así se hizo; llegado su su- 
cesor, negó Pompeyo la validez del tratado se- 
creto, ya porque no le hubiese lirmado, según 
quieren algunos, ya diciendo . si aciertan otros 
historiadores, que ningún valor tenían las con- 
diciones secretas. El .Senado de Roma dio la ra- 
zón á Pompeyo y coutinuó la guerra. Después de 
estos sucesos la Historia no cita el nombre de 
Rufo. 

POMPEYÓPOLIS: Gcog. ant. Nombre que lle- 
varon antiguamente las c. de Aniisc, Soles, Pam- 
plona y Eup^itoria. 

POMPIGnAn Í.Ju.^n J.mobo Lkfk.\nc, mar- 
qués de): liioíj. Poeta tr.ógico y lírico francés. N. 



oh Miihliiiiliáii on 1701). M. rti I7"l. Aiopi..iii 
171' ol piioniii do primor promiloiilodol tnluiinil 
do niibiiidiim do mi o, iiiilul, y iIohIiIIík Iik' iioin 
Iti'fido i-oiiNcjiíni dn honor oh ol l'ui'luiiionto di- 
TuliiHii; piMii Imblond» hi'olin un liiioii ouMuniíi'ii 
lii, l'otiiiholii iiHlunoniKon |iain ilodicurko oxolnni' 
vitihohtoú lu l.llorntiirn, qiin IiukIu oiidiiiooii hu- 
illa tiiiiiudii oiiihii llh pnwiliompu, y iimrilióú l'a 
rÍH. Klo^lilii ihilividuii lío lu Aiailohilu h'raiiioia 
Oh 17,M), tuvo lu dosgtui-iudu idoa do uLuour it Ion 
liliiMofoH on HiiH iIíhcuihioi do roroprii'iii. DoMilocii- 
tohcr» fué onlri'Kudo »l rldliulo y ixpuoHlo ú la 
públicu irriiiioh por Him liiriniduliloH ailvornnrioi). 
l'lUihHO entro hiihiiIiiiih: /'i//i>, lrii)(oiliu; ^ii;'iiiV/>i; 
h'l Iritiitfu ilr. la .Iriiumia; /','iisayo critico milire 
fl raliiiltí ilf la rcjnlhlka </<■ latlclran; J'omlii.i »«• 
yraild.H tolnf, ilit>erso.i iimititi't; Kltigio liiMrico 
ttrl tltttfíir (/(* /lortjoUa ; Miscrttinraa ttr traihircto- 
itc.s ili' if i f'f renten ohra.-* ilc Moral iíaliaiiiiH/itiijIc- 
m.s; truilneción do las (J'iirijica» i/c Virijilio; ot- 
eétora. Su» libras complrla.i »o publicnron cu 
1781, y fiUH Obras escocidas on 1813 y 1822 (2 tó- 
nica on 12."). 

- PoMflIlNÁN (Jl'AN .loiU'.B Lf.FUANC I)F,): 
Hioij. Prelado francés. N. on iMontanbán en 
ITlTi. M. on París on 1700. Poco tiempo después 
do su .salida dol .Seminarlo do .San .Sulpicio fué 
nombrado canónigo y arcediano en Montaubáii, 
obispo del Pay en 1712, abad-comendador de 
Saint t'hall'rc on 1717; formó ])arte en K.'iS de 
bi Asamblea del clero y ligiiró en ol partido de 
los luid uses. Cinco años miis tarde llegó á ser 
uno de los presidentes de una nueva Asamblea 
dol clero, y redactó unas amonestaciones al rey 
sobre lus eclesiásticos desterrados por el Parla- 
mento. En 1771 Luis .W lo llanni á la silla ar- 
zobispal de Viennois. Al año siguiente asistió á 
una Asamlilca del clero, redactó un catecismo, y 
en 1789 fué elegido diputado del Dellinado á los 
Estados generales y uno de los primeros jircsi- 
dentes de la Asamblea Nacional. laiis XVI lo 
llamó al Consejo de Ministros. Entonces Poni- 
piguán tuvo que dejar la silla arznliis|ial, y en 
cambio recibió la abadía de l'uzai. Entre las nu- 
merosas obras que escribió se citan: Cuestiones 
diversas sobre la incredulidad; Verdadero uso 
de la autoridad secular en asuntos concernientes 
á la religión; Carta á un obispo sobre varios 
/nudos de Mural y Disciplina, etc. 

POMPILINOS (de pompilo): ra. pl. Zool. Cuar- 
ta tribu de las en que se divídela familia esfégi- 
dos de los insectos himenópteros. Los géneros 
qi\e constituyen esta tribu [iresentan de común 
los siguientes caracteres: protóra.x rectangular, 
transversal ó longitudinal; tibias y tarsos or- 
dinariamente provi.stos de espinas ó por lo me- 
nos de ¡lestañas; tarsos anteriores ensanchados á 
propiísito para cavar, ó por lo menos para remo- 
ver los detritos que cubren el suelo de los bos- 
ques; abdomen casi sentado: antenas de los dos 
se.xos algo arrolladas, con los artejos ])oco apreta- 
dos; palpos maxilares mucho más largos que los 
labiales. Los géneros principales que constitu- 
yen esta tribu son los siguientes: Aponis, Era- 
gelos, Plnniccps, Salius, Micropteris, Macrome- 
ris, Calicurgus, Pompilus, Anoplius, etc. 

POMPILO (del gr. TrojiíTríXos, conductor): ni. 
Zoo/. Género de ins"ctos himenópteros de la fa- 
milia eslégidos, tribu pompilinos. Se reconocen 




Pompilo N'oble 

sus especies por presentar los caracteres siguien- 
tes: mandíbulas provistas de un solo diente en 
su borde interno; antenas de los dos sexos algo 
arrolladas, compuestas de artejos ])oco apretados 
y frecuentemente hasta separados entre sí; ca- 
beza regularmente convexa, que no está aplana- 
da; tórax que no es notablemente largo, ni en 
totalidad ni en ninguna de sus partes conside- 



lira pMiii' iiiH I i'ihpioln*; Ia Mjfijhda rrcilHi el 
priiiior hoMio f •■«■»'[ rfii(r_ In fotn-ru o! »-»-^'nridfi, 
y froriioiil. I . lu 

rudiiil; la I na 

inucliii ilr nu.t- ■ il 

Irociioiiloniiiili' I 1 > D 

hlllMil dohtadoN n | lo 

eilinilon; coxal du tornia onhnari < i- 

toriorea dciilsda», nunca do uii . - i. er- 

rado. 

Ente ((enero oa muy aliimdante en ca|«c{ef, 
|>or lo cual lia «¡ilo prtcinodividirle on «i-i. ji,i)e«, 
NegúhijUool iiiotulé'rux oNti'i jiiintiiado (I oHtria- 
dü. A lu iiriiiieía neciiiin iii.-rtoiieio el pniiipitut 
grncili» rio Europa; do la ho^unda puG<lo citina 
ol /'. ornatiis ilcl Sciiogal. 

POMPONAZZI (pKlPlio): Iliog. Filósofo italia- 
no. N. on Mantua en l')02. M. en Itolonia liofia 
l.'>2.'>. DeMeiiiiiefió HuccNÍvanioiito loa cátedraa de 
I'udua(li88), Kerrara (1.109,1, Bolonia ÍLiri), y 
fué en Hu tio¡n|>o el mas nana?, y Hiitil de loa in- 
térpiotOH de ArÍHlútcles. Aunque |iartidai¡o de 
esto tib'p.iofo, no dejií de «oñular los vicios do que 
adolecía la doctrina |H;ripati-tíca. En los último» 
días de su vida promovió una violenta teni|W8- 
tad, contra él dirigida, su tratado de la Inmur- 
talidad del alma, on el cual declara que la aola 
razón es impotente para resolver esta cuestión, 
que sólo jiiicUe serlo |ior medio de la revelación. 
A pesar de esta reserva, el tratado fué quemado 
por orden de los inquisidores de Venecia, y des- 
¡lués el concilio de Trcnto lo coloco en el núme- 
ro de las obras prohibidas. Las principales do 
este filósofo son: Tracttitus de rcactione; Tracla- 
lus de rmmortalitate anime; Apología adxersus 
Contarenum; De nuIrUionr el auclione; De natii- 
ralium efectuum admirandorum cati-ns, sire de 
ineaulationihus; Dubitationes in rneteorologieo- 
rum Arislotelis librum; De falo, libero arbitrio, 
praxlestinalione, ¡rrovidenlia Dei. 

POMPONEARSE: r. fam. POMPEAR.SE. 

POMPONIO LETO ^JüLlo): Biog. Filólogo ita- 
liano. N. en Calabria en 1425. M. en Pioma en 
1497. Muy joven marchó á Roma, en donde ad- 
quiíió una gran reputación por su talento y elo- 
cuencia; sucedió como profesor de Bella.s I etras 
á Lorenzo Valla, y fundó una Academia para el 
estudio de las antigüedades. Los hombres de le- 
tras que componían esta sociedad reemplazaron 
su nombie de pila y apellidos por nombres anti- 
guos, y probablemente hubieron de permitirse en 
sus conversaciones hacer entre las instituciones 
antiguas de los romanos y las políticas modernas 
comparaciones que en nada favorecían al Papa 
Paulo II. el cual tuvo desconfianza de estas pací- 
ticas reuniones literarias, cuyos individuos, á 
juicio suyo, atacaban la religión y conspiraban 
contra su jefe, y entregó á la tortura á varios 
académicos en 1465. Pomponio, preso en Vene- 
cia, fué también torturado y metido eu un cala- 
bozo. En 1471 Sixto IV le permitió volver á su 
cátedra. Apasionado por las antigüedades, Pom- 
ponio dejó obras de una erudición profunda y va- 
ada. Su entusiasmo por la Roma antigua le lle- 
vó á la exageración, hasta el punto de celebrar 
con religiosa exactitud el aniversario de la funda- 
ción de Roma. A veces se le encontraba en las 
calles con una linterna en la mano como Dióge- 
nes, cuya costumbre y hábitos había adquirido 
en parte. Sus padres, después de haberle aban- 
donado y casi olvidado, le invitaron, cuando se 
hizo célebre, á que volviese á su casa, obtenien- 
do de Pomponio la siguiente contestación: Pom- 
ponius Lotus cognatis et propinquis suis salulem, 
Quod pctitis fieri non potest. Vale. Sus escritos 
fueron coleccionados y publicados con el título 
de Opera Pomponii Lati varia. También fué au- 
tor de tratados De jurispcritis; De sacerdotiis; 
De Pomanorum ma^istratibus; De legibus, etc. 

POMPONNE (SiMÓX Ar.XAtTLD, marqit¿s de): 
Biog. Político francés. N. en París en 1618. M. en 
Fontainebleau en 1699. Primeramente intenden- 
te de Casal, después Conseiero de Estado (1644), 
desempeñó más tarde misiones diplomáticas en 
el Piamonte y en Monferrato y el cargo de in- 
tendente general de los ejércitos de Ñapóles y 
Cataluña. A fines del año de 1665 fué envia- 
do á Estockolmo eu calidad de embajador. No 



36 



PONA 



purlo impcchr que el gobierno sueco firmase el 
tratado de la Triple Alianza concluido contra 
la Francia entre Inglaterra, Holanda y Sue- 
cia. F,n el año de 1G71 fué nombrado Ministro- 
secretario de Estado liara los negocios extranje- 
ros. Ajustó la paz de Niniega, por la cual el Fran- 
co Condado y el Hainaut fueron agregados á 
Francia. En 1691 Luis XIV le nombró Ministro 
de Estado y le dio liabitación en A'eisalles con 
un sueldo de 20 000 libras. Pomponne lia dejado 
interesantes Memorias, que lian sido publicadas 
en la Biblioteca del Cueri)0 Legislativo bajo el 
título de Memorias del marqués de Pomjionnc. 

POMPOSAMENTE: adv. m. Con pompa, con 
ostentación, con autoridad y aparato. 

... í,qiiién se figurará una auclu'.sinia tela POM 
POSAMENTE adornada y llena de un brillante y 
numerosísimo concurso?, etc. 

JOVELLANOS. 

tCuántos pasar por sabios han querido 
Con citar á los muertos que lo lian sido! 
i Y qué POMPOSAMENTE que los citan! 
Mas pregunto yo ahora: ¿los imitan'! 

Ikiakte. 

POMPOSO, SA (del lat. pomposus): adj. Os- 
tentoso, magnífico, grave y autorizado. 

..., son (las mujeres) livianas de seso, volti 
zas, inconstantes, soberbias, pomposas, impor- 
tuuas, etc. 

Malón de Chaide. 

La curiosidad del traje. 
Ni afectada ni FOMPnSA, 
Sino limpia y aliñada 
En el médico, ocasiona 
Autoridad y respeto, etc. 

T1R.S0 DE Molina. 

..., ¿pudieran unirse alguna vez ala pobrezn 
estos accidentes pomposos, que sostieuecon di 
ficultad la opulencia misma? 

JoVELLANOS. 

-Pomposo: Hueco, hencbido y extendido cir- 
cularmente. 

Y de un aliso pomposo 
Alada y parlera flor. 

Gabriel del Corral. 

Dan sombra á estas sendas pomposos y gi 
gantescos nogales, etc. 

Valbra. 

- Pomposo: fig. Dícese del lenguaje, estilo, 
etc., ostentosamente exornado. 

POMUCH: Geog. Pueblo cab. demunicip., par- 
tido de Hecelchakán, est. de Campeche, Méjico; 
1 680 habits. Sit. á 4 4 kms. al S. de la orilla de 
Hecelchakán. Comprende además la municipa- 
lidad cinco haciendas y dos rancherías. 

PÓMULO (del lat. pomüium, manzanita, por 
la forma): m. Hueso de cada una de las meji- 
llas. 

ponafidIni Gcog. Isla del Archip. de Maga- 
llanes, Micronesia, Oceanía, sit. en los 30° 33' 
lat. N. y 143" fi6' long. E. Madrid. Tiene 2 ki- 
lómetros cuadrados de sup. y est.á despoblada. 
Es también conocida con el nombre de San Pe- 
dro. 

PONANI; Grog. RÍO del Malabar, India. Nace 
en el dist. de Coimbatore, en la extremidad 
oriental de los montes Animaleh, y corre desde 
luego al N. y después al O.N.O. para atravesar 
la brecha de Palghat. Recibe por la izq. el To- 
rakadavn y otros torrentes; entra en el dist. de 
Malabar, donde recoge el Palar, y sigue derecho 
al O. para desaguar en el Mar de Arabia, en el 
puerto de Ponani. Su curso es de 205 kms. 1 
C. del dist. de Malabar, Madras, India, sit. al 
S.S. E. de Calicut, cerca y al S. de la desembo- 
cadura de Ponani, en el Mar de Arabia; 12 000 
habits. Es el puerto más importante entre Ca- 
licut y Cochín, y comercia con Madras y Calcu- 
ta, Bombay y la Arabia. Exporta ] amienta, ga- 
nado, arroz, cocos, hierro y maderas, é importa 
cereales, azúcar, sal y especias. Es la residencia 
del fangal ó gi-an sacerdote de los moplahs, que 
se dice descienden de Alí y Fátima, yerno é hija 
de Malioma. 

PONAPÉ: Geog. Grupo de las islas Seniavinas, 
Archip. Carolino, Micronesia española, Oceanía. 
En el artículo Bonebey .se con.signaron algunas 
noticias de estas islas, que ahora procede am- 
pliar con nuevos datos publicados recientemente I 



PONA 

(1893) por D. Anacleto Cabeza en el Boletín de 
la, Sociedad Geográfica de Madrid. El grupo de 
Ponapé estii iormado por muchas isletas que ro- 
dean un arrecife de coral. La isla princijial del 
giaijio es la designada con los nombres de Pó- 
napi, Bonebey, Puinipet, Bonabei y Ponapé ó 
Ascensión. Esta isla basáltica es de forma re- 
dondeada y mide 20 kms. de N. á >S. por cerca 
de 22 de E. á O. Una ancha faja de arrecife ma- 
drepórico de 100 kms. de desarrollo fórmala un 
cinturón que mide 30 kms. de diámetro de N. 
á S. y 26 de S. á O. Dentro de este recinto cir- 
cular se eleva la parte de tiei-ra firme de Pona- 
¡lé, que tiene como unos 440 kms.'-' de sup. Ac- 
cidentada en extremo, la constituye una serie de 
montes cónicos, separados por barrancos de gran- 
des pendientes, por cuyos fondos corren aguas 
de diversos caudales. Desde el dist. de U hasta 
el de Chocad), internándose en éste, se extien- 
de, formando una convexidad marcada, una ca- 
dena de montañas de poca elevación, pero muy 
escarpada por sus vertientes N. y S. El extremo 
E. de esta cadena es estrecho, el O. igualmente 
estrecho y muy escarpado en el centro; las mon- 
tañas descienden hacia el S. con pendientes de 
relativa suavidad, hasta cerca de la costa, dan- 
do lugar á la formación de varios llanos largos 
y estrechos, en el extremo de los cuales se ob- 
servan superficies de roca colunmar, jior las cua- 
les saltan las más poéticas cascadas. Además de 
esta cadena, que podemos llamar central, y otras 
dos laterales, existen otros montes aislados, co- 
mo el de Roig, Upuricha, Telemir, Not, y el de 
.Uachichao con 300 m. de elevación, que dan al 
paisaje aspecto especial variado y pintoresco; 
pero entre todas estas eminencias la más nota- 
ble es el pico Tolocome ó monte Santo, así lla- 
mado por Lütke en recuerdo de la victoria naval 
que ganó á los turcos el almirante Seniavin, cu- 
yo monte es el de maj'or elevación de la isla y 
aun de todo el Archip. Carolino, pues llega á al- 
canzar una alt. de 872 m. sobre el nivel del mar. 
Por los dists. de Kiti y Metalanín se encuen- 
tran multitud de rocas aisladas; una de ellas, 
llamada Takain, es notabilísimay llámala aten- 
ción sobremanera porque recuerda perfectamen- 
te en su forma un pilón de azúcar; .se halla si- 
tuada en el valle de Metalanín, cerca de su puer- 
to, y tiene unos 100 m. de alt. por 1200 de cir- 
cunferencia en su base; su aspecto por la parte 
E. es vertical, y aunque por el O. no es tan es- 
carpada parece casi inaccesible su cúspide, aun 
haciendo uso de pies y manos para tre¡iar por 
ella. Exuberante vegetación tropical cubre la 
isla desde las orillas, en donde hay bosques im- 
penetrables de manglares que se desarrollan 
dentro del mar hasta las últimas cimas de los 
peñascos basálticos más elevados, que coronan 
baletes y cocoteros. Ocultas en estas espesuras, 
siempre emplazadas en las riberas de los ríos ó 
en les bordes de la costa, á las orillas del mar, 
nunca en el interior, se hallan las chozas de sus 
habits., imposibles casi de descubrir á jirimera 
vista, y más bien delatadas por la humareda de 
sus fuegos. A través de los valles de la parte S. 
corren varios arroyos de algún caudal de agua, 
siendo iirobablemente el mayor el que nace casi 
cu la falda del Takam. Al N. de la cadena cen- 
tral hay también otros pequeños arroyos que 
desaguan por el valle de Not; unns y otros tie- 
nen poca importancia, y sólo llaman la atención 
los siguientes, que, aunque de poco caudal de 
aguas, algunos llevan el nombre de ríos: al N. 
de la isla, y dentro del dist. de Not, corre el 
Pillajienchokala, que nace entre los montes 
Upuriche, y otro que se halla más al N. rodea 
por su parte occidental el monte Telemir y se di- 
rige luego al N. para desaguar en el fondo del 
puerto de Santiago de la Ascensión, cap. de la 
colonia. El Pillapletao, testigo de las accio- 
nes del 22 y 23 de noviembre sobre Ketam, pasa 
entre este poblado y el de Leato y desemboca en 
el fondo del puerto de Metalanín. El Piboohana 
desemboca lamiendo la falda del jiico Roig en el 
puerto de Mutok. El Palikaleo, que desagua al 
S. de la isla. El Kiti ó Panennepcllap, que es el 
más importante y caudaloso, desagua en el puer- 
to de su nombre. El Pillapenpalang, ó río Pa- 
lanque, desemboca en el puerto de Palang, si- 
tuado al O. de la isla. Más que por entrantes en 
la costa, están constituidos los puiertos de esta 
isla por rupturas del arrecilé que la rodea; son 
en número de siete. Puerto Ascensión, ó de Ja- 
mestown, es el de la cap. de la isla; siguen lue- 
go el de Arrú ú Oa, notable por la brillante en- 



PONA 

trada que en él hizo nuestra escuadra para con- 
ducir las tropas que habían de tomar aquel pue- 
blo y bombardearlo; el de Metalanín, caji. del 
dist. sublevado; el de Lod, jiequeño, pero fre- 
cuentado por los balleneros; el de Mutok; el de 
Kiti ó Ronkiti es el más frecuentado por los ba- 
lleneros y el punto en donde hacen casi todas 
sus transacciones los naturales. Hay otros tres 
más al O. de la isla, pero casi sin importancia, 
por no ser abordables; se llaman Capara, Palang 
y Tanak. Entre los arrecifes y la costa de la isla 
principal se encuentran aislados picos basálti- 
cos cubiertos de vegetación, que constituyen 
verdaderas islas, aunque de poca extensión. Su 
niimero es de 33; al N. está la de Takictik, 
que se halla frente á Puntajiiedra; siguiendo ha- 
cia el E. se encuentra la isla de Langar, y un 
poco al N. la del Cliaptick, que no son más que 
picos basálticos de unos 40 m. de alt. con un 
talud en sus bases; la primera es más grande: 
tiene una circunferencia á flor de agua de 1 600 
m. próximamente y pertenece á la comj>añía 
alemana de Hamburgo titulada Jaluit Gesells- 
elwfl, que tiene en ella una factoría. Sigue la 
isla de Paran, que en su mayor diámetro tiene 
unos 2400 m. de ancho y ofrece una loma cen- 
tral que, en ciertos puntos, alcanza una eleva- 
ción de 100 m. Las Mantas, Manta-peitak y 
Manta-peitio, se levantan muy abruptamente 
del agua; la más pequeña es una especie de cerro 
que presenta de trecho en trecho superficies ba- 
sálticas verticales; la mayor no es más que la 
cresta de una loma de roca rojiza, prismática, 
que ofrece á lo largo de la parte E. una super- 
ficie abrupta que tendrá unos 100 m. Vienen 
después las de Taraak, Tacayú, Arrú y Muta- 
koloj, y las de Napali-Na, Nakep, Tiati y la 
de Tamuán, llamada también por nosotros del 
Rey, porque en ella reside el namaniáraki de 
Metalanín. Después de la Tamuán siguen Na- 
niaur. Mala, Nanior, Nanipuil, Ponetik y Mu- 
tok, llamada Tenedos por Lütke; con.siste esta 
isla en una especie de doble colina, que se eleva 
casi verticalmente en su parte E. de 60 á 60 
m., y parece continuación de la de Ponapé, por- 
que se halla unida á ella por un extenso panta- 
no de aluvión que no deja paso á las embarca- 
ciones. Continuando el vi.ije de circulación al- 
rededor de la isla principal, nos encontramos con 
I, Ib de l'anián, Roch, las dos de Ñgatik, Layap, 
llarmaur, Nalap y Chanyak, Toletik, Capara y 
Palang, las dos de Tamak, y por último la de 
Chocach ó Paipalak. Esta isla es la mayor de 
todas las que rodean la principal ; mide de largo 
unos 3 200 m. por 2000 en su parte más ancha; 
á lo largo de su borde E., que es el más extenso 
y que corre en dirección N.S., tiene una loma 
de 304 m. de elevación, ofreciendo por sus cos- 
tas N. y S. subidas muj' empinadas. En el ex- 
tremo N.E. reside el rey de Chocach. Parece 
casi innecesario advertir que, en general, la su- 
perficie de todas las islas que componen el gru- 
po de Ponapé presenta muchas asperezas, pues 
por doquier se hallan esparcidas grandes canti- 
dades de piedra y rocas, viéndose en pocos sitios 
terrenos que ]iuedan llamarse llanos, y los que 
h.ay son muy limitados. Rodeando á todo el con- 
junto de elevaciones ba.sálticas, existe un her- 
moso arrecife madrepórico que dista de la isla 
principal de 3 á 5 kms. 

Pocas y variadas especies entran á formar la 
pobre fauna de esta isla, en la cual faltan repre- 
sentantes de órdenes enteros. Si se exceptúan los 
animales caseros y domésticos, jierros, gatos y 
cerdos, que deben ser de importación reciente, 
la clase entera de mamíferos, tan extensa y va- 
riada, no tiene en la isla más representante que 
una especie del orden de los quirópteros, el Pte- 
ropvs cdnlis, murciélago de grandes dimensio- 
nes, que llega á medir hasta 1™,50 de extremo 
á extremo de las alas, siendo desconocidas las 
razas caballar, lanar y vacuna. Notable es tam- 
bién el hecho de no hallarse ofidio ninguno, en- 
contrándose sólo en la clase de los reptiles un « 
lagarto inofensivo y una log.artija que tiene la ■ 
particularidad de que su cola es de color azul ■ 
intenso. Si pobre es la fauna, no lo es menos 
su flora; comenzaremos por decir que el aspecto 
general de la vegetación no puede ser más l'ron- ~ 
closo y exuberante, pero examinado detenida- 
mente se ve que no es tan rico como á primera 
vista parece. Todas las islas de este grupo es- 
tiin rodeadas de espesos manglares, que en las 
de Ferreol y gran parte de la de Chapoitik cons- 
tituyen su única vegetación. Forman gran parte 



PONA 

lio ruta vopitadi^n |iliiiitaii i\ti |>i>i|iirna UlU, 
rnnlit'riia y niiiiiitii'i»!, iiiio ulrnti/un ixivii niiU 
lid 4 ó fi |ii<<x i1« «Invnc'iiiii; iiliiiiiiluii liix lli'lut- 
■liiriin, Y<''li''f"> llniíim y «triu ilo K'"!' iloiuiiruM», 
lino rixliiiuiili) liiN itN|Mirinfi i%rlH>ri<aN Imroii iiiipu- 
li<i(iiil>lii ül liimi)ii(i, i|tin MI' mtioiiilii i'uliririiilu 
liiilii lii Hii|u<i'lirli< lili lik inlii. |ii>i Miii.Hi|iioi<ii lili' 
tiiM )>niitiiii i\ niii<liila quii va rullJUiilii ul uUiiiuMi- 
tii lii|iiiilii liM iirlMili'ii hk vi'Ii iiiiin IÍIhkii. Kii i'iIa 
Ulii, ruino i'ii );i'iii<ml i'h (mlii lii M ii'l'onviiia, un 
mi vnn litliiitoH i|iui prniln/i'iiii lint nmiloiAH lia- 
niniliiH iiieaiinuiH, i|nt' |iiu« nmla norviriiin n miii 
liiiliilK., |K>i'n 011 riiniliiii liiiy iilinK iiliiiitan inim 
lUiU'H |uuii i'lliin, ipio nii oxi^i'U iMiiiliiilon ni enl- 
livu y i|n« >innihiÍHli'nii A Iuh iiiilíp'niM mi conii- 
Hii y HiiH vo.sliiliis, inloinuii ilu nniteriiili'H |uim 
ooiiütinlr sus oinliiuciioinnoH y cIhi/iih, Kntio es- 
tiiH pliintiis lu mus iiotaMo y niiroriinlii os ol .Ir- 
^HVii'/iiw íiirwd. ó son ol lirliol ilol ¡iJín, qnocons- 
titnyu In Imso ilo li\ iilinionlnoión ilo sus huliils. 
|{i'.s|>i'rtn ni rliiiii), In toni|>crntiirn unixlinn 
oaniln oiilio "JS'Hi y SO"! ; la mínima ouiro '^7 .'ly 
28°8; In luoilia ontio "J.S'J y 2!l I ; In nieiliu nuunl 
os ilu "JS"" Ln luinioilail es cxi'osiva; siluailn In 
isin en ol limito S. ilo los alisios ilol N. K. y Imjo 
el extionio N. ilo la zona cniatorinl ilo nuln'S 
situniln onti'o la rof^ión ilc los alisios <lo am- 
bos liomistorios, ln isIn está const-antomeiito c\- 
Ímesta á nnn almnilaiito |ii'ei-ipitacii5n. Las tnr- 
lonailas taiilaii tros y mas horas on iloscniftar 
ol agua que oontienon las iinlios, y esto líqniílo 
ono on oantiitail tan oonsidoraMo que es más 
del tiijile lio |o que prixlncen las lluvias ou las 
zonas tomplailas: las gotas ile ngna son enor- 
mes, muy apretadas, y llegan ú tierra con vio- 
lenoia inusitada; un solo oliubasco puede dar 
más do 40 mni. do agua, lo cual produciría on 
nuestros países vortladoros desastres. Como fá- 
cilmente so compreuilc, esta notalilo cantidad 
do agua do lluvia que baña la isla, su frecuen- 
cia y constjincia durauto varios meses y el ma- 
yor ó menor poder absorbente del suelo, han de 
ejercer y ejercen una inlluencia marcada en el 
medio clinnitológico, sobre todo cu la tempera- 
tura, i)ues llega un periido en que el suelo no 
puede absorber tanta agua, prestándose .además 
poco á ello la constitución geológica basáltica 
de la isla, cubierta de ligeras capas de tierra y 
humus: esto, unido á los riachuelos que la sur- 
can irradiándose, á las profundas cañadas que 
detienen las aguas y los abundantes manglares 
que existen, viene á cargar la atmósfera de hu- 
medad, lo que imprime un carácter marcado y 
especial al medio climatológico, haciéndolo cáli- 
do y húmedo. 

La isla de Ponapé, segiín los cálculos más 
e.xactos, cuenta con una población cercana á 
5000 habits., qne dan 11,36 por km.', y se ha- 
lla dividida en cinco dejiartamentos, de los cua- 
les tres (U con unas SOOO almas, Jletalauín con 
1300 y Kiti con lOOOí se titulan reinos. El de 
Chocach, que hasta hace veinte años era reino, 
á la muerte de su rey se dividió en dos, Chocach 
y Not, quedando al frente del primero el segun- 
do del reino, que conserva aún el nombre de la 
autoridad que antes ejercía, que se denominaba 
üachai. Tiene este dep. unos SOO habits. El jefe 
de la segunda se declaró independiente titulán- 
dose Lcmpin-Xot (jefe de Not), su antigua cate- 
goría, sin que ni éste ni el de Chocach se per- 
mitieran tomar el título de rey. En todos los 
deps. el rey se denomina nanaiiiaraK-i; el se- 
gundo del reino uaehai; el tercero nancroen, 
ponlal-e, etc., el cuarto toí: Entre éstos, que 
son los principales y constituyen la nobleza, 
es únicamente entre los que se puede hacer la 
elección de rey. Hay otras categorías de un or- 
den más inferior, que son: la primera el ?i«)it- 
ken, que es el jefe del barrio en donde reside el 
rey; sus funciones son parecidas á las del go- 
bernador militar de una plaza. La segunda na- 
lik-lapahp. La tercera naumatantet. La cuarta 
chaulik. La quinta kron, y oti'as tres ó cuatro 
de inferior graduación, que ascienden por rigo- 
roso turno hasta la primera. Todos, al ser as- 
cendidos, cambian de residencia para ocupar 
sus puestos respectivos, hasta el de nanckcn, 
que es al lado del rey. Hay otra categoría de 
funcionarios, que son como consejeros sin juris- 
discción concreta, pero con funciones delibera- 
tivas, parecidas á un Consejo, al cual el rey po- 
ne su veto; son éstos los jefes de los barrios prin- 
cipales. Todas las categorías dependen del rey, 
que les puede conceder ó quitar, pero siem]ire 
con justo motivo, aquellas por las cuales se tie- 



PONA 

no iliTorliii A pudor iHT clouldo roy ; óntn pnrde 
do l)(nnl nntnor* oumodorlu á voluntad, min 
uunndii ol a)(nioiailo mu uii Mtia, Al roy lo mi 
codo «iuiiiprii ol fiiii'Aiii, á no iier que U tribu nu 
ontii coiifiiinic, «n uuyo iiuu no rounon ln nublo- 
(A y i'iiiinojoroii y nmnlirn niiionur. Kl tutclini, 
ni nuuii «I roy, lotnn pimoiiión do nu nueva j«- 
rurqnfa y pnwi n vivir ni barrio ronidoncin tija 
do lu lili lo, loniondu quo lincomo cniín niievn ai 
yn nii hi tonni, pilón la del roy diliintu qiiuilaocii- 

fiaila luir nu fnniilin. I^a ronidoneinn ronles non: 
a dol ri'V lio Motahiiiln, on lu inln do Taninán; 
Itt dol lio Kiti on Aloniañg; ol jofo do ('hoirncli 
l'iiolini, on lu inla do Chiicnoli ó l'aipulag; la del 
do Not ( ¡.rjirn-Nul ), on punta Not, y ln dol roy 
lio U, en IxiboncB. Knlro los jefe» do enton tri- 
bus hay tambiin hus latogorías: ol 8ni>crior de 
olloH 08 ol do Motalnnín, quo m titula ichi¡iau. 
Cuando onloH diversos jolón no reúnen para arnin- 
tos goneralendo la inla presido aquél. La propio- 
ilnd cnai no existo; on parto ontú dintriliuidu en- 
tro purticuInroH, que on algunos sitios la limitan 
por líneas do piedra ó pareden bajas, poro dentro 
do éstas no sioinbriin más que el ñamo y la caña 
ilulce; algunos, desdo que están los misioneros 
molodistns, tienen sembrndo tabaco, café y ca- 
cao, pero sólo uno» cuantos pies; estos productos 
se lian muy bien, lo mismo iiuo el algodón, dol 
cual lian hecho siembras los Padres Capuchinos. 
En casi todo el resto la projiiedad no esta bien 
limitada, tomainlo cada cual lo que le conviene 
para sus necesidades, que se hallan de sobra cu- 
biertas con los productos naturales y espontá- 
neos, pues toda la costa y orillas de los ríos, ex- 
cepto los manglares, se hallan cubiertas del ár- 
bol del pan, que llaman rima, del cocotero y del 
[ilátano. Ley escrita no existe, ni tampoco forma 
de Código jienal, pues los delitos entro ellos son 
escasísimos. Kl rey ejerce la autoridad judicial 
suprema; los jetes de barrio entienden en los ne- 
gocios de menor cuantía, como son la riña lige- 
ra, el robo pequeño, la querella ¡lersonal, etcé- 
tera, conformándose casi siempre con lo que 
aquél dispone, pues son obedientes á sus jefes; 
pero si no obtuviesen resultado sus gestiones ó 
el delito fuera mayor pasa el asunto al rey, el 
cual sentencia sin apelación, cumpliéndose sin 
protesta su mandato. La industria es limitadísi- 
ma: se reduce á hacer sus embarcaciones, á tejer 
esterillas petates, que hacen del filamento de ke- 
par; son fuertes, largos como de 2 m., y teñidos 
a diferentes colores, que confeccionan solamente 
en los distritos de Chacach y Not. Los taparra- 
bos (cuol ) los hacen del filamento del cogollo ú 
hoja arrollada del cocotero joven. Una de las na- 
ciones que explotan estas islas es la de los Es- 
tados Unidos por medio de sus misioneros, los 
cuales cuentan con un hermoso barco, el J/or- 
tiiiiy Star, que recorre estas islas recogiendo los 
productos que pueden adquirir gratuitamente de 
los naturales ó por contribuciones que imponen. 
A los balleneros venden leña de mangle y pro- 
ductos del país, tales como carey, conclia, espon- 
jas, copra y balate ( Olothuria Ara), y compran 
en camliio telas, armas, municiones, muebles, 
ropas hechas, calzado, etc. Había antes, hace 
muy poco tiempo, tres fuertes compañías extran- 
jeras que hacían en estas islas el negocio: la de 
Granford y compañía, de San Francisco de Cali- 
fornia; la de Handersen y Mac-Iorlane, de Nue- 
va Islandia; y la Compañía Americana del Pa- 
cífico, establecida el 89, que representaba el ca- 
pitán fiuifford, con residencia en Puerto Jlutok 
y Lod. Estas compañías cedieron por venta to- 
dos sus derechos á la alemana establecida en la 
isla con anterioridad á ellas, y que hoy es casi 
la única que comercia en estos mares. Titúlase 
esta compiañía Hernsteiu, etc., de Hamburgo, y 
tiene su factoría en la isla de Langar, adquirida 
á los naturales y en perjuicio de España. Posee 
esta compañía terrenos en las islas Carolinas 
orientales siguientes: Ououne, Ibén,Stuán, Mort- 
lock, Lúlau, Langar, Rosek, Lukvuor, Gosse- 
mán, Lonasap y Lopore. Tiene además como cen- 
tro de sus operaciones en las Carolinas occiden- 
tales otra estación principal en Yap. Cuenta 
esta poderosa compañía con unas 20 goletas, des- 
de 20 á 200 toneladas de cabotaje, que hacen el 
comercio en toda la Oceanía hasta el grado 10 
del hemisferio S., exceptuando á la isla de Sa- 
moa, para la cual tiene barcos especiales. Viven 
los carolinos generalmente ociosos, puesto que 
no necesitan del trabajo para el sustento, el cual 
se da espontáneamente en gran abundancia, de- 
dicándose únicamente á recoger algunos frutos 



PONA 



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diu, y «I reato lo \» 

'•n mil tiAt*», ni niloy Ihm- 

>.aiiilii iiulii lúa |i«ra tener du qu< iialdar. < oino 
en t^nlaii niiii roiiniunra hay mnnipre cdinJiU, en 
entiia íiionirritün oa cuando trutAii dn niia «aun- 
ton, y oiiloiM i'n laiiiliii n i'« ':unndo lnl.iii 1 1 rho- 

ko. Kata I li 1 1 ... la il.nii drotrirando 

j'iiro n p' Kl rhnh, i-i un* U. 

Iiidn prii'l :. nnn planta muy |i«- 

rccida al lalln du lu n.l, i-| /'i/»t Mrlhj/ttirntn. 
iliiinliivH y iniijeren van cnai dcaiiudoa; aqiióilo* 
con iin tupnrraljoa qiia lisja linnla laa rodilla», 
adornado en lu cintura con lnloa y Ixirlitaa ile 

cntaniliro, genoralnicnto d ' ■ ■ j,o, y riza- 

daa ú voion lan libraa n lu . uñonado 

do loa |iollicaaqn« unan iiU' ^'m. llewJe 

la llegada de loa nieloiiiataa van aceptando y» 
trajea uiáa npropiailo», y hoy, cuando van & la 
colonia, los priuci|ialoa vintén á la euro|iea, uaan- 
do algunos hnnta uilcctinoa y botiiioa ó zaiíatoi 
de charol; Ion demás generalmente no limen nióa 
que ponerno una chaqueta ó una caniincta, con- 
servando el taparrabos sin [lonornc pan talonea. 
Las mujeres antignanicntc usaban unon taparra- 
boH de la misma forma que el de Ion hombrea, 
formado |ior las libraa de la corteza del palo bobo 
( lUilibaijo en Kilipinas}, nulo que ea mucho más 
largo, llegando hasta medía pierna, y lo ponían 
cruzado sobre un hombro de un lado y atado 
bajo el sobaco del otro; hoy ha desaparecido, y 
alguna que otra mujer lo usa fiara pescar. 

En la actnaliilad u.san dentro de sus casas un 
pedazo de tela ceñida que desciende hasta la ro- 
dilla. Sisalcn de su casa ó van de visita, laa 
más pudorosas usan un jiequcño [ledazo de tela 
cuadrada, como casulla corta, que agujerean ¡lor 
el centro para meter la cabeza y cubrir los [le- 
chos. Los metodistas las van haciendo entrar en 
la costumbre de cubrirse con una bata llotante, 
sin entallar, de tela de color ó blanca, que se re- 
duce á una camisa de mujer que llega a los to- 
billos, de cuello alto y cerrado y manga larga y 
estrecha. Los carolinos de Ponapé ordinaria- 
mente no tienen más qne una mujer, sin que es- 
to sea una regla general, pues algunos hacen 
excepción, especialmente los jefes; sin embargo, 
el matrimonio no se efectúa más que con una 
sola; Las otras son concubinas, las cuales unas 
veces residen en la misma habitación y otras vi- 
ven fuera de ella; cuando residen en la misma 
casa nunca tienen las consideraciones de la mu- 
jer legitima, y acompañan á ésta cuando sale, 
haciendo además todos los trabajos doméstico.?. 
La mujer es aquí siempre considerada por el se- 
xo fuerte y nunca maltratada, profesándola res- 
peto y cariño; el poco trabajo que tienen en 
el campo estos isleños lo hacen los hombres; 
ellas solamente conducen el agua, cosen lo qne 
saben, cuidando de la familia y de la casa, y 
lo único en que trabajan es en la pesca y bus- 
ca de mariscos y conchas, faenas en las cuales ó 
van solas ó acomiiañan a los hombres, y esto 
tan sólo por afición, por bañarse, nadar y diver- 
tirse. Son tan débiles y deleznables los lazos del 
matrimonio entre ellos, que el divorcio es una 
cosa sumamente usual y corriente; si ambos 
cónyuges no se avienen ó el hombre trata mal á 
la mujer, un consejo de familia arregla el asun- 
to, ijue generalmente termina descasándose; pe- 
ro muchísimas veces no necesitan llegar á tal ex- 
tremo, pues con frecuencia usan de la costum- 
bre qxie denominan Isipal, qne consiste en cam- 
biar de mujeres entre hermanos y aun entre 
amigos, cosa que no es de extrañar atendiendo 
á la constitución civil y especial de este pueblo, 
en el cual la tiibu ó municipio constituye la fa- 
milia verdadera, desconociendo la importancia 
que en los países civilizados concedemos a la 
natural. Eladulteiio es poco frecuente; se dice 
que lo castigaban antes con la muerte; pero hoy, 
más suavizadas las costumbres, el marido ofen- 
dido generalmente se conforma con propinar 
una paliza á la adúltera y algunas veces aban- 
donarla. Por lo general á la mujer casada la 
respetan mucho, mostrándose siempre celoso de 
sus derechos el marido. Este proceder contrasta 
con el libertinaje en que vive la mujer durante 
el tiempo que permanece soltera. La mujer sol- 
tera es dueña de su cuerpo, y tan jironto llega á 
la edad nubil, ó antes, se entrega al primero que 
la solicita, siendo quizás fenómeno extraordi- 
nario que una joven pueda ofrecer el tesoro de 
su virginidad al marido que la elija. La arqui- 
tectura de esta isla es sencillísima: sus construc- 



3S 



PONA 



Clones son iguales á las que se observan en todo 
el Pacífico y afectan la forma de cuadriláteros y 
rauclias reces de rectángulos. Tienen estos isle- 
ños dos clases de habitaciones: una la casa do- 
méstica, y hay además para cada Ijarrio otra que 
llaman Imii-en-tciL-ai (casa de piedra), destinada 
tan sólo á guardar las canoas y las piedras de pre- 
parar el cfioko. Como sucede con todos los salva- 
jes, hay entre ellos costuraln-es bárbaras, que 
tienen por carácter el dejar sobre ciertas partes 
del cuerpo una señal ó marca definitiva; entre 
aquéllos la más inocente es la epilación. Miran 




Mujer de PonapS 

con liorror el vello y procuran hacerlo desapare- 
cer, y para esto con unas conchas de almeja co- 
gen los pelos entre los bordes de ambas valvas, 
arrancándolos por tracción. El taraceado, aunque 
aceptando cierta uniformidad, varía tanto como 
la fantasía de estos individuos lo permite. Lo 
usan hombres y mujeres. 

HUt. - En el artículo Bonebey se citó la su- 
blevación de 1887, en el cual fueron asesinados 
villanamente el gobernador de la isla y casi to- 
da su escasa guarnición. Acababa el entonces 
gobernador Posadillo de enviar á Manila á dis- 
posición del gohierno al misionero norte-ameri- 
cano Doane, acusado de desconocimiento de la 
soberanía es]iafiola, falta de respeto ala autori- 
dad y falsificación de documentos públicos, 
cuando á los quince días tuvo lugar la insurrec- 
ción, que costó la vida á dicho jefe. Aunque 
nada quiso probarse en la sumaria, en el ánimo 
■de todo el mundo está que aquélla fué la causa 
de dicha rebelión y que á ella no fué indiferen- 
te Rand, que entonces se encontraba en la isla. 
Cuando aquel acto salvaje fué conocido en Ma- 
nila, el gobernador general dispuso la salida pa- 
ra la isla del nuevo gobernador Cadarso y de 
una expedición mandada por comandante Díaz 
Várela, hombre de carácter enérgico, expedición 
destinada á castigar á los rebeldes. 

Esta, tarda en su salida, sea por efecto de ins- 
trucciones recibidas, sea por debilidad de carác- 
ter del nuevo gobernador, desplegó mucho ajia- 
rato pero ninguna energía; se preparó para la 
guerra, y sólo liizo un viaje de paz sin imponer 
castigos. Ni una sola gota de sangre vengó la 
derramada por tantos españoles. Sólo cuatro ó 
cinco hombres acusados de ser los asesinos de 
Posadillo y compañeros fueron encerrados en 
la cárcel de Manila; el resto de los naturales 
continvían paseando por aquellos bosques la im- 
punidad de su delito, conservando en sus manos 
nuestras propias armas. Perdonada la subleva- 
ción con una benignidad de que no hay ejem- 
plo, se retiró la expedición enviada sin haber 
disparado un solo tiro. El gobernador Cadar- 
so, valiéndo.se de Mr. Doane, restituido ya á la 
isla por debilidades del gobierno español ante 



PONA 

imposiciones diplomáticas de los Estados Uni- 
dos, arregló la sumisión de los rebeldes, projior- 
cionando de este modo mayor fuerza y prestigio 
á aquel á quien los naturales tenían como ver- 
dadero y único señor, con detrimento de nues- 
tra autoridad. A partir de esta fecha pareció 
iniciarse en la isla una época de paz, pero no de 
dominación. Alejados los naturales del centro 
de nuestro establecimiento colonial sostenían 
escaso trato con nosotros, y rarísimas veces ven- 
cía á su indolencia el afán de cubrir sus peque- 
ñas necesidades trayendo á vender aves, pesca- 
dos y frutas. Comprendiendo el goberna- 
dor la importancia relativa que poseía el 
puerto de Oa, por hallarse establecidas 
en él las misiones americanas, y confian- 
do demasiado, dadas las escasas fuerzas 
de que disponía, en la tranquilidad que 
se disfrutaba, ideó y puso en práctica la 
construcción de un nuevo camino desde 
Kiti á Oa, encomendando al infatigable 
Porras esta comisión, que terminó en 21 
de mayo de 1890. Llegado á Oa Porras, 
establecióse allí con 60 hombres en una 
mala casa de ñipa, emprendiendo en se- 
guida y con toda urgencia la construc- 
ción de un fuerte y una iglesia, que se de- 
seaban inaugurar en 24 de julio, en que 
celebra sus días Su Majestad la reina re- 
gente. Durante la construcción del fuerte 
y de la iglesia quejáronse los metodistas 
al gobernador porque se erigiese una igle- 
sia católica al lado de la metodi.sta, y por 
el estaljlecimiento del fuerte en el punto 
en que ellos creían que no tenía derechos 
España por pertenecer á la misión ameri- 
cana, idea que antes de su marcha defini- 
tiva les imbuyera Doane, quien había 
prometido á aquéllos regresar con un bar- 
co de guerra americano. Ocho días más 
tarde se sublevaron en Oa los naturales, 
estando probado que los misioneros sabían 
lo que iba á ocurrir con veinticuatro horas 
de anticipación, y no avisaron al oficial 
que mandaba el destacamento. En 25 de 
junio, al amanecer, el teniente Porras for- 
mó la fuerza, que era de 60 liomlireSj y di- 
vididos en secciones al mando de cabos 
los distribuyó por el bosque, llevando ha- 
chas y bolos para cortar madera y hojas. En el 
cuartel quedaron un cabo y dos rancheros. Des- 
di' la noche anterior los carolinos se liallaban 
ocultos en ima casa próxima al cuartel. No bien 
los soldados desaparecieron en las distintas di- 
recciones á que los llevaba su trafjajo, cuando 
los indígenas, saliendo de su escondite, se echa- 
ron solire la casa-cuartel , mataron á los tres que 
en ella había, apoderándose inmediatamente del 
armamento y municiones, y ya bien armados se 
dirigieron al bosque á completar la matanza con 
todos los que cogieron é inermes no [lodíau de- 
fenderse ; solo algunos debieron su salvación á 
la huida. Conocido el hecho en la colonia, in- 
mediatamente, y mientras el Manila, se dis[ionía, 
salieron para Oa en unos liotes 50 hombres alas 
órdenes de un alférez. Dentro del puerto ade- 
lantaron las embarcaciones hasta donde su ca- 
lado se lo ¡lermitió, y el oficial Sr. Serrano des- 
plegó sus fuerzas, avanzando los soltlados hacia 
tierra con el agua á la cintura, siendo recibidos 
con un nutridísimo y no interrumpido fuego, 
que dirigido desde las casas y de la espesura del 
bosque, donde los naturales se hallaban parape- 
tados en número de 200, caía de lleno sobre los 
pechos descubiertos de nuestros intrépidos sol- 
dados, produciendo en pocos minutos bajas con- 
sideraliles, que se hubieran elevado al número 
total de hombres á no haber comprendido Se- 
rrano lo estéril de sus esfuerzos, jior lo cual em- 
prendió entonces la retirada con el mejor orden, 
después de haber perdido dos hombres y tener 
10 heridos, uno de los cuales fué él mismo. 
Los escasos medios de que disponía no jiermitie- 
ron, sin duda, ajuicio del golaernador, el inme- 
diato castigo, y huljo forzosamente que limitar- 
.se á defender la colonia, mientras llegaban re- 
fuerzos de Manila. El 21 de agosto llegó á San- 
tiago el Morninr¡-Star, buque mixto de vela y 
vapor perteneciente á las misiones americanas, 
el cual conducía algunos misioneros, y entre 
ellos el sucesor de Doane, Mr. Rand, quien ha- 
bía estado ya en la isla cuando ocurrieron los 
sucesos de 1887, respecto de los cuales se dijo, 
con bastante fundamento, que estos misioneros 
habían tenido gran participación en ellos, par- 



PONC 

ticipación que no se quiso probar por mal enten- 
didas conveniencias. Mucho llamó la atenciiln 
de todos los españoles de la colonia que el Mor- 
ning-Slar fondease fuera del ¡merto y mantu- 
viese constante comunicación con Oa, en donde 
se encontraban los rebeldes. El 11 de agosto lle- 
gaba á Manila en el vapor Don Juan, correo de 
Marianao, el Sr. Moreno, encargado de dar la 
noticia al gobernador general; tres días después 
salían para las Carolinas los cruceros Vchi^co y 
U/loa, y el vapor mercante Salvadora, condu- 
ciendo la expedición militar, víveres, numicio- 
nes y carbón. El 1.° de septiembre fondeaban 
estos barcos en Ponapé, y el 13 se hizo la pri- 
mera marcha con que se inaugural)an las opera- 
ciones. Entró la escuadra en el puerto de Oa, 
sembrado de arrecifes y de boca angosta y tor- 
tuosa, que obligaba á los buques á tomar vuel- 
tas rapidísimas que alcanzan hasta 12 cuartas; 
se bombardeó y tomó el puelilo, á pesar de las 
trincheras perfectamente construidas que lo de- 
fendían por el frente del mar y en sus linderos. 
Por el mar, y caminando con el agua hasta el 
pecho en un trayecto de más de 500 m., fué 
preciso atacar el puerto. Liln-áronse brillantes 
acciones sobre Ketam (22 y 23 de noviembre), 
que terminaron con la toma de dicho fuerte. 
Rudas en extremo fueron tales jornadas, en es- 
pecial la del 22. Dará ligera idea de ello el saber 
que la pequeña columna que dio el asalto, com- 
puesta de 250 hombres, sufrió la enorme jiérdi- 
da de 21 muertos y 53 heridos, y de los 11 ofi- 
ciales que la mandaban hubo un muerto, 5 heri- 
dos y 2 contusos. Terminadas las o]ieracionesde 
guerra, las fuerzas se ocujiaron en la termina- 
ción de las defensas y en la retirada del desta- 
camento y destrucción del puerto de Kiti, cuyo 
emplazamiento era un peligro constante para su 
guarnición. Mientras tanto el coronel Serrano 
reunía á los reyezuelos de las tribus colindantes 
con la insurrecta, y en conferencia con ellos de- 
terminaba fraccionar en dos el dist. de Metala- 
nín, repartiendo su dominio entre aquéllcs, 
hecho que fué aceptado con reconocimiento pior 
los citados reyes de U y Kiti, como lo demues- 
tran las actas de repartimiento en virtud de las 
cuales el reino de Metalanín ha dejado de exis- 
tir. 

PONASÍ: m. Bot. Nombre vulgar de una plan- 
ta de la isla de Cuba cuya denominación cien- 
tífica es la de Hamelia patcns Jacq. , y que perte- 
nece á la familia de las Rubiáceas. 

PONCE: Geoq. Part. jud. de la isla de Puerto 
Rico; comprende los ayunts. de Ponce, Adjun- 
tas, Barros, Guayauilla, Juana Díaz, Peñuelas, 
y Santa Isabel, con 148104 habits. Hállase en 
el centro de la parte S. de la isla y presenta te- 
rritorio bastante quebrado, destacándose entre 
eminencias la Torrecilla, cerca de Barros, con 
1130 m. de altura, la Mata de Plátanos, cerca 
de Peñuelas, de 908, }' la Silla de Guilarte, in- 
mediata á Adjuntas, de 798. Hay también gran- 
des llanuras y amenísimos valles, regados por 
los ríos Jacaguas, Bucaná, Portugués, Cañas, 
Guayauilla y otros que desaguan en la costa S., 
el Grande de Arecibo y los altos aH. del Manatí, 
que van hacia el N. |I C. con ayunt., cab. del 
p. j. de su nombre; le están agregados los case- 
ríos do Rucana. Canas, Cajiitancjos, Cerrillos, 
Coto, Guano, Guaraguao, Machuelo Abajo y 
Arriba, Magueyes, Mámenos, Maragüez, Mato- 
jal, Pastillo, Playa, Portugués, Real, Sabanetas, 
San Antón, Tibes, Tibes Aoajo y Vayas, y los 
islotes Caja de Muerto, Cardona, Frío y Rato- 
nes. El ayunt. tiene 42 388 habits. y la c. 22 000 
Hállase ésta sit. cerca de la costa S., entre los 
ríos Cañas y Portugués, en una gran llanura 
comprendida entre las montañas de Utuado al 
N. y el mar al S. Los principales productos del 
término son azúcar y café. Merecen citarse un 
acueducto de 4100 m. de long., el mercado \- un 
templo protestante, de hierro. Hay varios hos- 
pitales y asilos, dos teatros, tres cuarteles, lazare- 
to, baños termales. Cámara de Comercio, etc. El 
puerto de Ponce, uno de los más importantes 
de la isla de Puerto Rico, se halla á 5 leguas al 
E. del de Guánica ; se presenta con su boca aliier- 
ta al S., y sólo puede reconocerse cuando la vi- 
lla, que es de casas bajas, aparece á la vista y al 
E. de un fuertecillo que se ve en la playa; está 
rodeado de costa muy baja y cubierta de man- 
gles, entre los que sobresalen unos cocoteros 
que ocultan la población hasta estar muy cerca 
de ella, y á 7 cables de dicho fuertecillo y á 2 



PONO 

niillitii kI K. (lo lit |iiintn ilu lit ('iiolinni, y unlilo 
ú lilla iHir un ai'ri«<ir>', liciii' iiii vnyn <lii nrriia 
lli'lliillllllllilii <l« Ciiriliilirl, iMlMi'lliiclii liiitlollllli'N 
lililí ili' «11 i'xiri'iiiii iiiiiMitiil ili'N|iiilu iiiiit ruin 
|iii'lilii, nuil" j»'IÍKrn uxinli'iili' pm' imlim riTim 
iiiiiH, H< liimí i't I Miiiliio iln i'iilin i'ii i'l llalla y 1» 
miiiiíii ili'i<i);iiiil ni' i'VIÍi'IkIcm iIii 'J li -t iiiilliM ul 
■S, liiiHta i'l |uiiiili'l<> lili I» l'njn ilo Miimtiui, y 
Sllii ni' ilii'i' i|iu< hI S. lio l'iinrii hi' rii)(uii .'• Iiiii- 
trim iln iiKi<i>' I'» |iiiiitii ilu Ciiliiilláii, iixtiviiii' 
dilil oiioiiliil ili'l |iiiiilii, IÍkiii' iiiTii cli' kI ilim 
ÍhIiiU'n, mIiiiiiIiw niiliii' lO iii'i'i'iirii i|iii', i'ixlimii' 
ilu la i'iiHla, Hii uxtioiiili' liiitla la |>iiiita ilol Car 
liiM'ii, lionlo II la i'iial liiiy lninlili'ii ntraN ilim. I,u 
uiiiiliiil OM («ililai'ióii ili> liiii'ii iiM|ii'ilo, ilu imiihn 
riiiui'/.a y ni'tivn iniiii'ivio. ICliliü huh uiIIi-h »ü 
liicHalvii las llaiiiaila» Mayor, ilv litSnliiil, Villa, 
Vivo», Marina y ilnl l'onii'iviii. I.um |irini'i|iali'» 
]ilaza.H son la Prlni'i|ial y la ilo la» Dulicias, si- 
iiarailas |ior la i^li'sia di' Nui'stra Suñma ili' (lúa- 
ilaliipo; la |ii¡ini'ia tuvo nn su ri'iili'o un ni"UU- 
monto cDnnii'Uiiuativo ilo la ('oiislilnricui ilo 
\S\'J, rooniiila/ailo por una lionilncasniíla rusti- 
ca; i'H la lio lis Uolirias hay un kiosoo ilo ustilo 
Aralii" y onviMJailo ilo liiorro; en aniliii-s asientos, 
Arliolos y janlinos. \m iglesia, muy antigua, se 
ri'cililicó lio lf<3S á 1S17, y tieno ilos torres y 
buenos altares. KI templo protestante so lialla en 
la Avenida Snr y es ilo estilo giitiio, ilo hierro 
gnlvanixaclo el exterior y ile madera ol interior; 
se construyó en 1S71. I-a Casi Ayuntamiento es 
odif. moderno, terminado en 1S77. Kntro los es- 
tahloeimientos de lionelieenoia nieroeen citarse 
cspceialmento el Allierijiie ilo Trieucliey el Asilo 
(le Damas. KI primero se fundó con un legado de 
IX Valenlín Trieoelie, muerto en 186:3. Kmpe- 
ló á eonstruirse el edil', en 1773 y se terminó en 
1875, hahiendo importado sus ohras 47300 pe- 
sos; quedó un sobrante de ."i4000, suma que de- 
dicó ol Ayuntamiento á la construcción del acue- 
ducto. Hállase este allioi'fjue al N. delac. ; es de 
niam]iosten'a, de onlen dórico y con portaiia sos- 
tenida por columnas de igual estilo; es capaz 
para liO acogidos. KI Asilo do Damas tiene por- 
tada elegante, verja de hierro y jardín ;'i la en- 
trada; es un establecimiento fundado por las se- 
ñoras de Pouce, y proporeionaalliergueal2 hom- 
bros y 12 mujeres. El Teatro de la Perla es el 
mejor de la isla, con hermosa portada de orden 
bizantino, gran sala bien decorada y buen salón 
de descanso. Un tranvía de vapor une la c. con 
el barrio de la I'laya, distante 3 kms. Al N.E., 
y á unos 2 kms. se hallan los baños termales de 
Quintana, con buen eilif. y bonitos jardines. Se 
fundó Ponce al empezar el siglo xvil; en 1848 
se la concedió título de villa, y en 1877 el de ciu- 
dad. 

- PoNiE DE León: Oeog. Bahía del est. de 
Florida, Estados Unidos, sit. en el Golfo de Mé- 
jico, al lí. del condado de Monroe, hacia el ex- 
tremo de la península. Tiene 27 kms. de anelio 
y otro tanto de fondo, y numerosas islas que 
forman el Archip. llamado de las Diez Mil Is- 
las. 

- PoxcE (HEr.x.\x1: Biog. Capitán español. N. 
eu el reino de León. Vivía en la primera mitad 
del siglo XVI. Sospechamos que este Hernán Póli- 
ce fue el que con Bartolomé Hurtado (véase) re- 
corrió (1516) las costas de Nicaragua y Costa Ri- 
ca. Sirvió luego en el Perú con Hernando de So- 
to, de quien llegó á ser tan amigo que los dos 
hicieron compañía de todos sus bienes presentes 
y futuros. Al salir Soto para Castilla, confió á 
Ponce grandes intereses y sus encomiendas de 
indios, con propósito de volver al Perú, lo que 
no hizo por haber obtenido el gobierno de la isla 
de Cuba, en la cual desembarcó eu 15-38. Ponce 
adelantó mucho con el repartimiento de Soto, 
cobró algunos créditos de éste, y se embarcó, rico 
y próspero, para regresar á España. Sabiendo 
que Soto se hallaba eu la Habana, rehusií cuanto 
pudo entrar en su puerto, pero se vio obligado á 
ello por el mal tiempo (1539). Soto, por tercera 
jiersona, le ofreció su casa y cuanto necesitara. 
Además pasó á visitarle, lo que no agradó á Pon- 
ce, el cual, pretextando el cansancio ijue sentía 
]ior las malas noches que le había hecho padecer 
la tormenta, se negó á liajar á tierra hasta el día 
siguiente. Aprovechando la ob.scuridail de la no- 
che, Ponce hizo desembarcar dos cofrecitos que 
en oro, perlas y piedras preciosas contenían más 
de 50000 pesos. A bordo dejó sólo la plata para 
manifestarla como único caudal ;]iero apenas pu- 
sieron pie en tierra los conductores, fueron sor- 



PONO 

pr«nilii|uii |H)r loa vii|i(iu, «ii ouyiu timiioii ilojii- 
ron Ion rolim liiiyoinln ni mivíu, luioii en ul fui 
t» y otioN li iniijn. LoN apiulioiiNiiroN piiNÍoron hu 
premí i'ii maiiuH del (íuberiiiidor. Menuda la iiiii 
ñaña, Poneu ho proHoiiloeii liieaNiiije ,Solo, i|uíi'li 
lo ahii'i MU eiindlletii, lo dijo i|nu ileneaba cunti- 
liiiar I» hiieiodad do utru lioliipo, |Nir lo que ih- 
liilia dinpuontii li partir con él ti»loi) Ioh IIIuIoh, 
liiiniuoit ^' liicroHilul iidolaiiliimioiilu du KIoriila, 
y duvolviéiidolv Ion üufroeiliin, In ro^ó quo vioau 
hÍ fallalia ul^u on ollon pala pnivonir nii reinto 
gro. Avurgon/ado Ponco, doehiró que oHtimaba 
o I título do eom pañero do «Snto miÍHquo LodoH Ioh 
iiitoreHON do la eonquiHla; rjiio admitía hi conti- 
nuaeiiin do la soeiedad, aun<|Uo i-l pasalia a Kh- 

tiaña, y pidió normiso á iSutu para dar ú doña 
sabel do lloliaililhi, eaposa do oato último, lOOUO 
pesps on uro y plata, leiiieiido on euoiitnquo |ior 
la Hocii'dad portcnocía á ,Sotu la mitad de cuanto 
traía Ponce del Perú, quo ora mucho más. Acep- 
tó Soto las ofertas do su compañero, recibió loa 
10000 pe.sos, y .so ratilicó la sociedad por nuevas 
e.icriluras quo los dos otorgaron de ciinlorniidad. 
Kn ésta 80 mantuvicrun todo el tiempo quo el go- 
bernador estuvo en la Habana, haciendo quo en 
público y on socrelo so diesen á Punco los mis- 
mos honores y tratamientos que á su pcr.sona, y 
ordcnandu que en su ausencia .se praeticasc lo 
mismo. De la Ilaliaiia .salió ¡Soto con una arma- 
da en 12 do mayo de 1539, dejando por teniente 
do gobernador a .luán do Rojas. Ocho días más 
tardo Ponce |iiesentó á Rojas un escrito declaran- 
do haber entregado los 10000 pesos, no poique los 
debiese, sino pon|Ue temió i|Ue .Sotólo despojase 
de toda su hacienda. Por t inlo, iiuería que se 
mandase á doña Isabel de Bobadilla la devolu- 
ción, protestando de lo contrario elevar su queja 
al rey. El juez conocía privadamente la verdad 
de lo ocurrido, pero hizo entelar de la demanda 
á doña Isabel. Esta contestóqueentre su marido 
y el demandante había pendientes muchas cuen- 
tas antiguas y modernas, según constaba do es- 
crituras pública.'!, y que estos mismos instrumen- 
tos justihcabaii deljer Ponce á ,Soto más de 50000 
diicaiios, por mitad del gasto hecho para con- 
quistar la Florida. Asi, pedía que se prendiese á 
Ponce, teniéndole á liuen recaudo hasta liquidar 
las cuentas, que ofrecía dar en el acto á nombre 
de su marido. Sujio Hermin Ponce esta petición 
antes de que Rojas la recibiese ó antes de que la 
atendiera. Temeroso de ser alcanzado con gran- 
des sumas y de correr mayores peligros que los 
pasados, volvió á su nave, levó las anclas y dejó 
el puerto de la Habana. En el resto de su vida, 
según parece, no hubo hechos importantes. 

- Ponce pe Cakueka: Biog. Caballero cata- 
lán. Vivía eu la primera mitad del siglo XII. 
Era hijo del vizconde de Girona. Pasó á Casti- 
lla en 1128: se distinguió en la lucha contra los 
moros; obtuvo la investidura del condado de 
Zamora, ciudad de que se tituló príncipe; acau- 
dilló la hueste de la misma en la conquista de 
Almería, y dirigió dicha fuerza en otras acciones 
memorables. Contóse entre los nobles más po- 
derosos del reino; fundó el monasterio de More- 
rucla, y á consecuencia de una sublevación de 
los zamoranos perdió el condado, del cual le des- 
poseyó Fernando II, que le nombró su mayor- 
domo mayor. Recibió sepultura en la catedral 
de Zamora. 

- PoxcE pe León (Rodrigo): Biog. Célebre 
guerrero español, conde de Arcos, marqués de 
Cádiz, duque de id. y marqués de Zallara. N. 
en la actual provincia de Cádiz en 1443. M. eu 
Sevilla á 27 de agosto de 1492. Era hijo natural 
del conde de Arcos y de doña Leonor Xúñez Pra- 
do. Otros dicen que fué hijo segundo del citado 
conde, Juan Ponce de León. Comenzó á distin- 
guirse á los diecinueve años ilc edad sosteniendo 
el lustre de su ca.sa en un lance de honor contra 
los Guzmanes. Tomó parte muy activa eu el si- 
tio de Gibraltar desde 1462 hasta 1465, é inter- 
vino luego de modo muy activo en las contien- 
das que surgieron entre los magnates cristianos 
sobre la posesión en feudo de aquella plaza. Su- 
blevados los nobles castellanos contra Enri- 
que IV, la familia de Arcos permaneció fiel al 
monarca, rechazando cuantas jiroposiciones se 
le hicieron para separarla del partido del rey. 
Contra éste se había sulilevado la c. de Cádiz, y 
el condede Arcos (Juan), reuniendo apresurada- 
mente las fuerzas que pudo hallar, cercó la pla- 
za, la cual se entregó por capitulaciiui después 
de una corta resistencia. Agi'adecido Enrique IV, 



roNc 



t» 



roncmlió al oonda «I ncfinrín de 1* rlndud "/ii al 
lllulii do iiiiiri|ii<K 'I' ' iiio 

Itellipo mi hijij Kuiii 1 i'.li 

di'ci, oiiii, ,, ,: 

mando qi. ,, |,|. 

pl" \im 1;., I ,le 

< adi/, y en uio'ili.i .• el 

dicli.. 1). l;..diig., V,,. 1,, lie 

la eiiida'l, ol nuevu iii ii<|iie»iliiipiiiKi la coiíatruc- 
eiiíii do iiim nuovu luitalo/it, iililj/jitido lúa ma- 
torlílo/i dii vaii.M idilii ¡un «iiligiioiiijiie m) linlla- 
lian 011 ruinan. Ilalii< ndo mii' i lo |<or iii|iiol tiem- 
po D. Pedro do Sua/o, i.iii,,ií|., do Rixlrigo y le- 
IJor dol canlillu y pueiilo do la ida, dow-anilo el 
últiinu roilundoar miH ilumiiiioi,, |,<'iniutó con la 
viuda, HU liormaiia, toiia» la» puMiiuncH que el 
difunto liaijía ailipiiridu en ollon, dando Kodri- 
go ulraH licrnuí on oquivalonciii. Aní qiiodú due- 
fiu ubsulnlo do la i»la, que en lo iiuccnivo llovó 
BU nombro, llamámloKo inla do León. El conde 
do Aleo» había fallecido on 1 16H, j on 1 16!! el 
duque do .Modinanidonia. Al piimoru hondo Ro- 
drigo Poucc do I.,cón, quien \iit Ioh grande» oua- 
lidade» quo dcsijlcgó, dicen alguno» biógrafo», 
mereció que »u iiaurc lo rireliriora á »u« herede- 
ros legítimo». Al duque de Mcdina»idonía »UM- 
dió en la posesión dol título y de lo» cntado» 
D. Enriíjiie de Guzmán. Esto y Rodrigo conti- 
nuaron cnsaiigrontando con »u» luchas casi dia- 
rias el suelo de Andalucía. Despiié» de encuen- 
tros leñidÍNÍmo» entre lo» ]iartidario8 de uno y 
otro bando, que lucharon aun en la» misma» ca- 
lles de Sevilla, pactóse una concordia que se cre- 
yó al principio duradera, dándose el duque de 
Medinasidonia y el marqué» de (Jádiz segurida- 
des recíprocas; mas el duque, cediendoá los rue- 
gos di! sus parciales, no tuvo reparo en faltar d 
la palabra empeñada, sor]ircniliciidoal marqués, 
aunque sin obtener ventaja, cuando Rodrigo me- 
nos es]ieraba la agresión confiado en la fuerza do 
los compromisos contraídos. Renovada la guerra, 
se hizo con energía, sufriendo los pueblos sus es- 
tragos. La ciu'lad de Jerez, para evitarlos, sede- 
claró neutral entre ambos contendientes, ]irohi- 
biendo á los dos la entrada en su recinto; pero 
el marqués, que poseía el título de corregidor de 
dicha ¡loblación, concedido por Enrique IV, se 
dirigió á ella con 5000 hombres, y sor|irendiendo 
á sus defensores la ocupo (4 de agosto de 1471) 
tras una lucha encarnizada. Rodrigo venció lue- 
go á las huestes de su contrario en las iumcdia- 
ciones de Alcalá de Guadaira (villa), y en segui- 
da se ajustó una tregua de varios meses. Los lí 
niites de este Diccionario no jiermiten seguir 
paso á paso las vicisitudes de la contienda. A la 
muerte de Enrique IV las dos familias rivales 
figuraron en opuestos partidos. El duque de Me- 
dinasidonia defendió la causa de Isaliel I, y el 
marqués de Cádiz no ocultó sus sinijiatías {lor la 
princesa Juana, aunque sin empuñar las armas. 
Segura ya en el trono Isabel quiso acabarla re- 
conquista, para lo que necesitaba ganar el reino 
moro de Granada. En esta guerra memorable 
adquirió Rodrido sus mejores títulos ala inmor- 
talidad. Informado por Diego de Merlo, asisten- 
te de .Sevilla, de que la c. de Albania, distante 8 
leguas de Granada, estaba mal guardada, aun 
siendo el dein'jsito de las contiilmciones de la pro- 
vincia, reunió el marqués 2500 jinetes más 3000 
infantes y marchó atrevidamente por la sierra de 
Aljarifa, ocultándose durante el día y avanzan- 
do jior la noche entre precipicios. Así caminó 
tres días completos, al cabo de los cuales acam- 
pó en un frondoso valle cerca de Albania. Llegó 
al valle estando bien cerrada la noche y guar- 
dando profundo silencio. Poco antes de la auro- 
ra dio el asalto al castillo, cuyos defensores hu- 
bieron de cederle el puesto. Allí se estableció 
Rodrigo, dispuesto á terminar la empresa con la 
conquista de la ciudad, lo que consiguió des])ués 
de un nuevo combate (1482). Los vencedores se - 
re|iartieron un riquísimo botín. El rey de Gra- 
nada, con 50000 peones y 3000 jinetes, apareció 
delante de los muros de Alhaina; pero todos sus 
esfuerzos resultaron inútiles (5 á 29 de marzo). 
Rodrigo se halu'a preparado jiara la defensa y 
había enviado emisarios á los reyes, á los prin- 
cipales señores y Consejos de Andalucía deman- 
dando auxilio, si bien do lo solicitó de D. Enri- 
que de Guzmán. Olvidando añejos resentimien- 
tos, el duque de Medinasidonia acudió con pres- 
teza en ayuda de su enemigo, formando jiartede 
los 40 00Ó infantes y 5000 caballos que obliga- 
ron á los muslimes a levantar el sitio (día 29). 
Entonces los dos magnates se abrazaron y su re- 



40 



PONC 



conciliación cluró tanto como su vida. El mar- 
qués de Cádiz se contó luego entre los 10000 in- 
fantes y 8000 jinetes que, dirigidos por el rey, 
salvaron de nuevo á la ciudad de Alhama (30 de 
abril). De Albania había salido el mismo día de 
su reconciliación con Enricjue de Guznián. Con 
el rey concurrió (1." de julio) al ataque dirigido 
contra Loja. Los castellanos hubieron de retirar- 
se hacia Ríol'río. Observado esto jjor los musli- 
mes, salieron de Loja y acometieron á los cristia- 
nos. De éstos ninguno se mostró más valiente 
que Kodrigo, el cual, siempre delante, cuando 
estaban fuera de combate muchos de los caste- 
llanos que con el rey hicieron frente á los niu- 
sulniaues, detuvo con 70 lanzas al bravo Aliatar 
y su gente. Mataron el caballo al marqués, que 
á pie, á la cabeza de sus lanzas, exponiííudose á 
ser atropellado, peleó con denueilo hasta dar 
muerte á uno de sus contrarios, que no fué el 
líuico á quien el marqués quitó la vida en tan 
memorable día. Montando en el caballo del is- 
maelita, continuó Kodrigo luchando y animan- 
do á los suyos, logrando al cabo salvar al ejérci- 
to cristiano. Alonso de Cárdenas, Maestre de 
Santiago, preparó en seguida fuerzas para entrar 
por la Ajarquia de Málaga. Desaprobó tal pen- 
samiento el marqués de Cádiz, pero acompañó á 
las tropas que realizaron tan desgraciada empre- 
sa. Los cristianos, talando campos é incendian- 
do pueblos, llegaron hasta las inmediaciones de 
Málaga; mas en la áspera sierra de la Ajarquia 
(v. esta palabra) fueron completamente derrota- 
dos (1483). En la retirada, ha dicho Alfonso de 
Castro, «dio el marqués de Cádiz la más alta 
prueba de su valor y de su pericia, porque los 
suyos, aunque reinó en ellos la desolación por la 
muchedumbre de los contrarios , huían , sí, pero 
con concierto, no eutiegándose, poseídos del te- 
rror, en presa miserable á sus enemigos. Su cam- 
po se fortificaba de noche; no Iñen los centine- 
las, cansados del trabajo, saludaban al alba, to- 
da la hueste se alegraba con su vista... Monta- 
ban en sus caballos, les aflojaban el freno, apre- 
tábanlos con las espuelas; no una vez sino mu- 
chas los herían en los ijares, animábanlos con 
las voces y hasta con el movimiento del propio 
cuerpo los aguijaban ; y aunque huían con la 
presteza que en su ayuda les prestaba el temor 
y con el esfuerzo que les daba la seguridad del 
peligro que querían evitar, corrían en caballos 
fáciles á rendirse al causancio y á la fatiga... 
Cada hueste de enemigos que salía á molestarlos 
en la retirada siempre era recibida con los des- 
nudos acei-os, con las lanzasen ristre, con las ban- 
deras descogidas al aire, con los escudos emlira- 
zados. Nunca se halló un capitán ilustre en tor- 
mento igual: por todas partes no veía en su aco- 
sado ejército otra cosa que semblantes macilen- 
tos, gastados y consumidos ]ior las continuas 
desdichas, gastadas las municiones, las vituallas 
dándose por onzas á los hambrientos soldados, 
los brazos débiles ])or el cansancio, los cuerpos 
heridos, sus ropas destruidas, que más parecían 
mortajas de hombres vivos... Siempre quedó fir- 
me en su memoria el recuerdo de esta retirada: 
no era para el marqués un dolor de los que yia.- 
san, sino uno de los tormentos que jierseveran. 
Cubierto de ansias el corazón, pero no suspensos 
los sentidos para proseguir en la defensa de su 
hueste, se veía á aquel héroe que constantemente 
apellidaba por s\iya la victoria y que ahora huía: 
aquel que antes se gozaba en el alarido de sus 
gentes, que con el eco de su nombre turbaba á 
los ejércitos enemigos, ahora casi oyendo las vo- 
ces de los que le perseguían.» Los tres hermanos 
del marqués de Cádiz (D. Diego, D. Lope y don 
Beltrán), sus sobrinos (D. Manuel y D. Loren- 
zo) y otros muchos de sus parientes y escuderos 
perecieron en aquella inmensa catástrofe. El 
mismo Rodrigo, que salvó de su total ruina á 
los restos del ejército cristiano, conduciéndolo á 
seguro asilo, arrostrando con singular denuedo 
los mayores peligros, estuvo á punto repetidas 
veces de sucumbir, y si salió con vida lo debió 
al leal Luis de Amar, que era práctico en la co- 
marca y le sirvió de guía. Sano y salvo llegó á 
Antequera y se trasladó á Jaén en busca del des- 
canso que necesitaba después de tantas fatigas. 
Poco más de un mes habría transcurrido cuando 
y el rey de Granada. Boabdil, fué hecho prisione- 
ro (21 de abril de 1483). Dudando Fernando V 
acerca del partido que convenía adoptar, reunió 
el Consejo, y casi todos sus individuos propusie- 
ron que no se diera libertad á Boabdil. Rodrigo, 
por el contrario, aconsejó que se otorgara diclia 



roNC 

libertad, afirmando que la vuelta de Boabdil se- 
ría prenda segura de discordia en Granada. Acep- 
tado su dictamen, la e.\periencia confirmó la pre- 
visión del marqués de Cádiz. Este, transcurrido 
algún tiempo, supo que los moros, en número de 
1 200, avanzaban por tierras de Jerez saqueando 
los pueblos indefensos y cometiendo todo género 
de tropelías. luniediataniente salió en su busca 
á la cabeza de 300 lanzas, y encontrándolos 
acampados cerca del río Guadalete, los derrotó 
de modo tan completo (9 de septiembre de 1483), 
que muy pocos consiguieron salvarse por medio 
de la fuga. En recompensa concedieron los reyes 
á la casa del marqués el privilegio perpetuo del 

' traje que vistieran los monarcas de Castilla el 
día de la Natividad de Nuestra Señora. Zahara, 
recobrada luego por las fuerzas reunidas de Ro- 
drigo Ponce de León y de Luis de Portocarrero, 
que la ganaron por sorpresa, valió al primero de 
estos caudillos el título de duque, y además el 
de marqués de la villa referida. Unos confiden- 
tes anunciaron á Rodrigo la posibilidad de con- 
quistar la plaza de Ronda. El marqués avisó al 
re)' y éste le confió la empresa, dándole cer- 
ca de 12 000 guerreros, de ellos 3 000 buenos ji- 
netes. Para distraer al enemigo, Fernando V si- 
muló uu ataque á Loja. Así pudo llegar el mar- 
qués al pie de las murallas de Ronda. Poco des- 
pués en el mismo jiaraje estaba el rey con el 
grueso del ejército. Ronda, tras corta pero por- 
fiada lucha, fué ganada por los cristianos (mayo 

' de 1485). Concurrió el marqués de Cádiz al sitio 
de Vélez Málaga (17 de abril á 3 de mayo de 
1487), y en los encuentros que allí hubo entre 
moros y cristianos, salvó la vida al rey y des- 
alojó el Zagal de la jiosición que en los mon- 
tes ocupaba. Hallóse también en el cerco de Má- 
laga; contóse entre los ¡larlamentarios enviados 
al defensor de la plaza, Hamet, que agasajó á 
los embajadores aunque rechazó sus proposicio- 
nes, y tomada la ciudad (18 de agosto de 1487), 
Rodrigo, que durante el sitio había defendido 
un puesto avanzado, se encargó del mando déla 
alcazaba. Al año siguiente, marchando con el 
ejército del rey desde Almería á Baza, tuvo con 
el Zagal un encuentro del que salió victorioso, 
no sin correr gran peligro y perder mucha gen- 
te. De nuevo se distinguió en el sitio de Baza 
(1489). No había éste terminado cuando la rei- 
na quiso inspeccionar las fortificaciones y bate- 
rías de los cristianos, situadas á la ¡larte del 

' Norte. Con tal motivo el marqués de Cádiz rogó 
á Cid Hiaya que suspendiera las hostilidades en 
tanto que doña Isatiel jiasaba. El moro accedió 
á lo que le pedían. En el sitio de Granada, Pon- 
ce de León figuró en casi todos los encuentros, 
uno de ellos el motivado por la visita de Isabel I 
á la pequeña población llamada Zubia. En aque- 
llos combates marchó siempre á la cabeza de las 
huestes cristianas, mostrándose valeroso en las 
lides y siendo favorecido por la victoria, que sa- 
bía preparar con su talento y conseguir con el 
au.xilio de su poderoso brazo. Al llegar la reina 
al campamento de los cristianos que sitiaban á 
Granada, Rodrigo le había cedido su tienda, que 
era de seda y oro. Un historiador moderno, ha- 
ciendo el paralelo entre la guerra de Granada y 
la famosa de Troya, compara al marqués de Cá- 
diz con el invencible Aquiles. No faltó al cau- 
dillo andaluz ninguna de las cualidades que die- 
ron fama al héroe de los griegos, pero ha falta- 
do uu nuevo Homero que inmortalizase sus ha- 
zañas. Estas, sin embargo, han llegado hasta 
nosotros, alcanzando el guerrero cristiano re- 
nombre universal, siendo citado con respeto por 
las generaciones que se han sucedido durante 
cuatro siglos. Jeróuimo de Zurita afirma que 
Rodiigo «en obra y en consejo fué de los exce- 
lentes caballeros de aquel tiemí».» Y en otro 
lugar escribe: «Fué el que en la conquista de 
aquel reino (de Granada) más gloria y renom- 
bre alcanzó entre todos los grandes de su tiem- 
po, y sin que ninguno pudiese, y sin que nin- 
guno se pueda agraviar de ello, el que más 
parte tuvo en las hazañas que allí se obraron y 
a quien los moros más temieron.» Lucio Mari- 
neo Sículo dijo: «Si va á decir la verdad, á él 
(Rodrigo Ponce) se debe la mayor y más princi- 
jial alabanza de las victorias de Granada... El 
fué el principio y movedor de la guerra que se 
les hizo, y la acabó con gran fortaleza y ánimo.» 
Confírmanse estos juicios con las siguientes ¡ia- 
labrasdel doctor Bernardo de Alderete en su li- 
bro de Andijüvlarlcs de España: «Deuda es que 
obliga á no dejar á Alhama sin hacer memoria 



PONC 

de la que está eternizada en ella y en todos los 
lugares del reino de Granada, del Excmo. don 
Rodrigo Ponce de León, duque de Cádiz, al cual 
y á sus ilustrísimas hazañas y clarísimas virtu- 
des debe toda España y todo el orbe cristiano 
el priuciiiio, los medios y fin de habérsele res- 
tituido un tan gran reino.» El eruilito Adolfo 
de Castro traza en estas líneas el retrato físi- 
co y moral del famoso guerrero: «D. Rodrigo 
Ponce de León, uno de los mas cumplidos caba- 
lleros y más esforzados adalides de la Edad Me- 
dia, era de alta estatura, de blanca tez y cabe- 
llos rubios, no rizados al hierro afeminadamen- 
te, sino al duro contacto del yelmo que desde 
los últimos años de su niñez oprimió sus sienes. 
No hablaba siendo niño sino de guerras y bata- 
llas, gozándose en reconocer los arneses, en pro- 
bar el temple de la espada, en embrazar la ro- 
dela. Dormía sobre el escudo, montaba los ca- 
ballos más briosos, y era difícil hallar quien le 
excediera en destreza para manejarlos. Tenía por 
gala el desaliño en el vestir. Todos celebraban 
sus altas prendas sin infamarle ninguno, pues 
no hallaban qué censurar en él ni la ])iu(leucia 
ni la calumnia. Nunca pudo contener los impa- 
cientes deseos de su espíritu. Nutrido con la fe- 
licidad de sus progenitores, jamás vio el .sem- 
blante á la desdicha. Lo que en otros podían 
juzgar locura ó desvarío, era en él sagacidad y 
acierto. Su valor nunca llegó á la temeridad, ni 
aun tocó en la imprudencia. Sus órdenes, á veces 
más que mandatos parecían ruegos, pues que no 
quería acordarse de que podía mandar lo ipie ro- 
gaba: servíase alternativamente del halago y de 
la amenaza, prevaleciendo por lo común sobre 
la amenaza el halago. El suceso más imjjrevisto 
le hallaba siempre prevenido. Esforzaba á sus 
tropas con más energía que palabras, ¡lorque la 
fuerza de su voluntad con pocas sabía transmi- 
tirles el fuego l)élico que ardía en su corazón. 
Sus acentos pasalian más allá del oído del sol- 
dado y jienetraban hasta los senos del alma. Con 
lo que otros se amedrantaban él se atrevía: con 
lo que otros se atrevían él se incitaba más y 
más: lo que quería, queríalo eficaz y resuelta- 
mente. Nunca se embriagó con la alteza del po- 
der; por eso no interrumpía la queja al desdi- 
chado, sino la escuchaba con aquel res))eto que 
hace mirar como cosa sagrada al oinimido por el 
rigor de la contraria fortuna. Jamás receló de las 
variaciones de la suerte... Alentó siempre á los 
reyes y á los grandes para que jierseverasen en 
la empresa de destruir los restos del poderío 
musulmán en Andalucía, y aunque vivió en 
tiempos borrascosos en los que triunfaban por 
doquiera la simulación y el dolo, nada pudo 
obscurecer sii entendimiento, nada debilitar su 
voluntad. Varón dotado de una osadía de inge- 
nio grande y generoso, amaba y jirotegía á los 
sabios, siendo pocas para su deseo las dádivas y 
¡ireseas con que recompensaba sus consejos y su 
doctrina: juzgaba que era mejor deber el desen- 
gaño al talento que no al tiempo ni á la expe- 
riencia. No consentía, por último, en manera 
alguna que á nombre suyo se hiciesen vejacio- 
nes á sus vasallos, porque no podía coni])render 
cómo hubiera príncipes que, sin estar atormen- 
tados en la inquietud de su grandeza, bebiesen 
el llanto de sus subditos en copas de oro.» Poco 
tiem])o después de la conquista de Granada, el 
marqués y duque de Cádiz falleció en la ciudad 
de Sevilla. Su cadáver recibió sepultura en el 
monasterio de San Agustín. Aunque Rodrigo 
contrajo dos veces matrimonio, no dejó hijos va- 
rones. Pasó la herencia de sus títulos y domi- 
nios á doña Francisca, su hija mayor, casada' 
con su primo D. Luis Ponce de León, señor de 
Villagarcía. Los estados que poseía Rodrigo eran : 
la ciudad de Arcos de la Frontera, que contaba 
unos 3 000 habits. ; la villa de Zahara, con 800 
vecinos; la de Rota, con sus almadrabas, de 600; 
la de Chipiona, con 100; las de Benaocaz y Vi- 
llaluengo, de igual luiujero de habits. ; la de 
Ubrique, con 400 vecinos; la de Grazalema, con 
300; la isla de León, con el castillo y puente de 
Zuazo, y las salinas que tanto abundan en sus 
inmediaciones. En todos estos lugares tenía ju- 
risdicción, que ejercía )ior medio de sus delega- 
dos. Rodrigo Ponce de León disfrutaba también 
las alcabalas y otras rentas, y poseía además el 
bosque de Benamahonda, que comprendía uu 
trayecto de más de 2 leguas de largo por otras 
tantas de ancho, los castillos de Aznalmar Gi- 
gonza, y otras muchas propiedades de menor im- 
portancia. 



PONO 

l'oNi'K |ii'. I.Hi'iN (.lrAN)i Hiofi. PenPHlirl- 
(tur i>H|>nniil. N. i'ii lii Tii'rrn ili> t'iiiii|ii>H (I'nIuii- 
vi») Ikk'I» 1 I'IO. M. ''II CiiImi i'Ii I.'.-.'I. Iiiillvi- 

<lll(> ||« llllllili' llin rillllililin lliilili'N lililí) Alllixllnit 
itii KHiMifia, i'iliiri'mii un lii riiitu ili* Aiii^i>ii, iloii- 

lio lili' |>lljl> ill'l illl'illllo |l. l'Vlllllllil:) (llll'KU l'Vl 

linitilii V ^. Si Ho luí lio crrrr ú (iiirriliiNti iln lii 
Vr^ii, Imiiiiiiiii, IIi'IIi'Iii y iitrnN iiiiliiicn, ninlii' 
xmM li Crinlíiliiil ('nluii un i'l iii<)(iiiiilii vinjo i|nii 
cnti' liiro II I» ínIii Kiiuifiiilii (Simio Ilnniiii^'o); 
|H<in liil liurlni ni> ii.HtiU'diinrniiulo pnr Wii^liiiiK- 
ton h'vill^ni l>i)|' liiH ilrllli'lNt'Ni'l'iliili'.H liintliM'lios, 
CnliNtii ijllr en Siiviltil Ni' t'llllifll'ct'i \1ll ili* IrliliTii 
ilv Uid'J) i'iin N'ii'iiliÍH iIk OviiiiiIii, i|||ii iiniluilm 
il» m<l' liiiiiiliiniln L'iiliiiriiuilni ilii lii l'!ii|iiiriiilii. 
Coiilriliiiyii ili' niiiiliv iiiiiv iiiiliiMo A lit Hiiniixiiiii 
guiii'inl ili' lii isli) y i>l>liivii i'l líliild lio Aili'liin- 
iiiilo (lii lliii'ii|iii'n (inlii ili' l'iii'ilii Ilico), i'uyii 
(iniii|iiiiilii lii/o y i>n lii ciiiil iiili|iiiriii ciiiinliimiM 
liidiii's (IfiüS y IfiOii\ IIiiIiíkiiiIii iiíiloili'i-ir li \m 
iinti^iuiü i|ii(' Kii I» ínIii iIi' lliiiiinl oxislíii iiiin 
t'lionto iiiilii^insii, ciiviis afjiiiiH i'i<iiivi'ni'CÍiin li 
lo» lino liis liclimii, uní»» i'X|H<rinii'nlar los i'dv- 
toNiIol [troili^'iosii niiiiuintial, l'on tul |ii'opt'>NÍtt> 
oi|ni|>ó vn Siiii.lniin ili' l'norto Uioo lUis iinvíos 
por sn cntMilti: iMiiiiroiiilió ol viajo (;i ilo iiinr/o 
(lo 1M'21 iliri|;ioiuiii liis |iiiviih Imeiii ol Aiilii|i¡i'- 
lugo (lo las l.ncayns, y ilosonlirii'i (día '27) poilos 
MO' (lo lat. nna ponínsula, á la ipio ili^i ol noni- 
Ino lio Floiida, ya )ioi- mi cncaiitailoi- a.s]>i'i'lo, 
yn pollino 011 olla (losoniliaivó oii ol ilia do Pas- 
cua Kloiidii. Dolw notaiso (|iio Soliastiiiii Caliot, 
enviado 011 ll9(i por Kiiiiiiuo Vil, loy do In- 
ftlatciTa, 011 Imsoa do un puso que por el Nord- 
este iiorniitiora Hogar ii China y li las ludias, 
lialiia vislo la parto do la Klorida que liana ol 
(iull'o ilv Mi'jií'o, No so atrovii'i ronco ú fundar 
cstabloi'iniioiito niiii^uuo on afinol país, l'usii ol 
Rstreolio do Baliaina y iiaveg»'» entro numerosas 
islas, osporaudo ¡i oadanionionto dosoulirir la fa- 
mosa ínclito y siifriondo continuos desengaños 
«1 proliar las aguas de tmlos los manantiales que 
iba eucontrar.do. En lü do agosto se detuvo en 
(iiiaiiima y luego fue arrojado (día 'J6) á la cos- 
ta do (¡uaiao, en la que el mal tiempo lo detuvo 
basta el 'J3 do septiombie. Coiiliando oníouces 
á Juan l'éroz do Ortubia y al piloto Antonio do 
Alaminos el encargo de seguir buscando el ma- 
nantial y la isla de liimini, volvió á Puerto Ri- 
co, doniio saltó li tierra en fi do octubre, siendo 
objeto do las burlas do los que le veían llegar 
eniornio y más viejo que á sn partida. Conven- 
cido, sin embargo, de la importancia de sn des- 
cubrimiento, vino á España y logró que Fernau- 
do V lo diera el título de Adelantado para la 
conquista de la Florida. En (>sta sólo había reco- 
nocido las costas. Nada había e.\plorado ni ha- 
bía fundado ninguna ]ioblaci(ni. La consideraba 
como una isla, y así lo dcimiestra el título de 
ínsula Floi-iilit con que se designa aquella tie- 
rra en el diiiloma que le comedió Fernando V. 
Ponce equipó en Sevilla tres carabel.as; padeció 
nuiehas calamidades en la navegación, y después 
do una tentativa infructuosa desembarcó en la 
Florida (l.'i'21); pero no bien pisó tierra halló 
gran resistencia en los indígenas, perdió casi to- 
da su gente, y herido ]ior una tieclia pudo es- 
capar del general degiiello con siete de los suyos. 
Llegó á Cuba y en esta isla lalleció, acaso de 
pesar raiis que por las consecuencias de su heri- 
da. Gabriel de Cárdenas Cano, que refiere este 
suceso en su Ensayo cronoHqieo de la IJisloria 
general de la Florida, añade que en su sepulcro 
se puso este epitafio: 

ífolc siih Iiac/orlis rcqvicsimnt ossa Lconis 
Qui vicitfa-t'tis nomina maijna suis, 

el cual tradujo así Juan de Castellanos: 

Aqueste lugar estrecho 
Es sepulcro del varón 
Que en el nombre fue León 
Y mucho más en el hecho. 

-Poxf-E DK León (Pedko): Biog. Goberna- 
dor de Venezuela. M. en Barquisimetocn l'->&9. 
Después de haber desempeñado en nuestra iienín- 
sidael cargo de alcalde de Conily délas Almen- 
dranas y otros varios empleos, se le confirió el 
gobierno de Venezuela ; apenas tomó posesión de 
él, emprendió la conquista de Caracas, que con- 
fió á Diego de Losada, y á sus órdenes puso á 
sus hijos Rodrigo y Francisco. Coronada por el 
buen é.\ito su empresa, falleció en el punto y 
fecha indicados á consecuencia de la disentería. 
Tumo XVI 



roNf; 

- PllMK |iK I.I'iiN (rKinillllK): //ínf/. HcHkIo- 
«O napaAiil, liivoiitor iln la ormprinli/n <!« lu» Mir- 
lío niiidim. N. 011 Vulladiilnl liaoiii iri'^0, ó •«■ 
K<'iii olrim un HiiIiakihi (Loóii) por In» nfiim >ln 
IMO. M. un ul iiKinniiluriii ilu OAii iii nxoiito dn 
Ui.H'l. l-lHcdMan tinii poi doNgririii IfiN iiolii'iaii do 

hll vidfl. .Sul'OliiiiN, NÍII Olllhal't^o, qllo proliHo ul 

loiiui i'ilud buMtnntnoii p| iiiiiiiuntoMo ili'Snu He- 
«lio, y qiio vivió un ol onnvniílo ilu Sun Fu- 
uiinilo, qiio Hit Oiilon luiilu un SulinKÚii. I»- 
Hundo iiiiiH tardu ul ilu Onu, diindu uiu eoiiii'iii 
un liM inonjuH oiinndo liublnlmn dn úl a|>«lli- 
diiilo fl l't'in'ntldi-, un utoncíoii ii nii vida ujuni- 
pliirl'<iiiiH. Suiioillo y liiigul un inniilo ni ciii- 
dailo do Hll purnonu no rutlrioNu, umploéi Ioh Iiu- 
lioiUN i|iiu iiilqnirir pudo con hu trulinjo vn vn- 
riiiH fuiídncionuH piiicIohuh; iinihi nin» uloeiiuntc 
qiiu lo qiio él misino dice en uHcritiirn olorgudii 
un ugostodo IfifíS iinlv ol osoribuno renl .liinii do 
PiilaoioH con iiiiilivo (Iv lu i'undueión, piovinH Iiih 
iioi'usuilaN liconciuu y HiiIvoduiloH, do iinu cupo- 
lluníuy vuriuN niinnN, piioH ufirniu liubor adqui- 
rido los tiiarairiliies, baso del ooiitralo, corlando 
y corcoiíaii'lo sus )>ii)it(is, y por morcodc» do »n- 
ñorus y liinosiia.s y bnoiius volnntudes do perso- 
nas ú quionos Hirviera do lostainoiitario, y bic- 
nos do diseípuloH HordoH y inndoH a nativitale, 
liiJoN do grnndoH y principales qiio con él apron- 
dieron il hablar, loor, oscriliir, contar, rc/ar, 
ayudar á misa, doctrina cristiana, latín y grie- 
go. Knliu los sordo-miidos do quienes consta an- 
tinlicamente ijue recibieron enseñan»! del Heno- 
dictino, citaremos á Pedro do Velasco, herma- 
no del condestablo do Castilla, que vivió poco 
más do veinte años y ajirendió |ierfoctamento, 
á pesar ilo su corla edad, los idiomas patrio y la- 
tín, de t;il suerte que pasaba muy Itieii por una 
notabilidad, aun comparado con los más aven- 
tajados de aquellos qiio tuvieron palabra siendo 
niños. Iguales resultados y tan satisfactorios, si 
Ilion en menor escala, obtuvo con dos hermanos 
del mencionado condestable, y con Gaspar de 
Gurrea, hijo del Justicia de Aragón; según todo 
puedo comprobarse cu las obras de Morales (Am- 
brosio) y del divino \'allés, que extensamente se 
ocupan de este asunto, no menos que con la au- 
toridad de F'ray Juan de Casfañi/a, ISenedictino 
del monasterio de Oña, en el que murió Ponce 
de León, su contemporáneo. Juan de Castañiza 
dijo en su Uisloria de la vida de San Benito: 
«Fr.iy Pedro Ponce, nionge profeso de Sahagun, 
por industria enseña á hablar á los mudos, di- 
ciendo el gran filósofo Aristóteles que es impo- 
sible: y ha descubierto por verdadera filosofía la 
posibilidad y razones que ay para ello; lo de.xa- 
ra bien ]irobado en un libro, que dello tiene es- 
crito: y lo que mas admira es que, no ¡judiendo 
oir humanamente, los hace oir, hablar y apren- 
der la lengua Latinaron otra.s, escribir y ]iintar, 
y otras cosas, como es buen testigo Don Gaspar 
do Gurrea, hijo del gobernador de Aragón, dis- 
cípulo suyo, y otros algunos.» Ambrosio de lló- 
rales, hablando del mismo Ponce, refiere que 
éste había enseñado á otros dos mudos, uno de 
ellos Pedro de Velasco, quien aprendió de tan 
notable maestro, no sólo la lengua castellana, 
sino también la latina, que habl.aba y escribía, 
y aun algo de la griega. Hasta los biógrafos ex- 
tranjeros reconocen en el Benedictino español al 
primer inventor del arte de instruir y hacer ha- 
blar á los sordo-mudos. Refiérese que nació en 
Ponce tal idea cuando un tal Gaspar Burgos, 
por su condición de sordo-niudo, sólo fué admi- 
tido en el convento como hermano converso. 
Ponce se encargó de instruirle y halló el secreto 
de hacerle hablar, de modo que Gaspar |iudo con- 
fesarse \', al decir de Ambrosio de ^Iorales, aquel 
sordo-mudo llegó á ser un hálnl literato, que 
coiujiuso varias obras. El mismo historiador ase- 
gura que Ponce instruyó á otros cuatro sordo-mu- 
dos hijos de ilustres familias; que sus discípulos 
escribían bien cuanto se les mandaba, y que res- 
jiondían de viva voz á las preguntas que el maes- 
tro les hacía por signos ó por escrito. Desconoce- 
mos casi por completo el método adoptado por 
Fray Pedro para la enseñanza. Valles dice que 
Ponce comenzaba por trazar las letras del alfabe- 
to; que luego, por el movimiento de los labios y 
déla lengua, daba á conocer su pronunciación, y 
que después de haber formado palabras indicaba 
á sus discípulos los objetos por ellas designados. 
Puede, no obstante, asegurarse que los sucesores 
de Fray Pedro, entre los que tigura Pereira ó 
Pereire, sólo debieron á su predecesor la certeza 
de la posibilidad de enseñar d los sordo-mudos 



1.1. I. 



fMi.iah 



i"í)N(: 

t.l I.ill IllllM.l \ 1. 1.,! 



'irrilm, v o' 



41 



pnru fii'i'i I '., 

(Jilo ul llliM. . ... I ,.,. 

.1. I', iloniiit III' i.ru inl iiiutü- 

rln pnlilii'o I II cu , litiiUdu AV. 

dtirciAn dr liu Irlni., n uilr ¡larit riutliur á ha- 
Idiir Ion mwliit (Ifl'JO, en 4.°!. HoimiM» m qiio 

eilClinHlnilciuH (luHI'OIKil ¡(tuH i'! ' ' ' ' li. 

i'Ui'ioii du iiiiaiibiu, lu do l'"ii' mu 

uxulllil|i>J>robabluliiuntu ul \.i , ,,,,... i i.iy 

•liiaii (lo CuHtañi/u, yon laijitir l'oncí- litilijoru (la- 
do nconocurclarumuntusiiHiiitcnmdi' i uiiriunzu, 
pnuH (Iv eHto tilodo |injfnrn ul libro á la [Miht('ri(|n'l 
como (luiiioHliución cvidciilc du aqiiil |«rugrino 
ingunío. I'or loque hu dedncodunl^iinnio íIim de 
vuiioH libroH (lo Hll éjiucn, y do utroH iiiúh moder- 
no», o» indiidubluqiie cnHvnabn ul i<lioiiiu iiatrio 
li lo» inndo» iiiHlriiyi-ndoloH prinioruriieiilu un la 
CHcriliira, indicando de |m»o las coHan li oIiJoIoh 
(ino ú los letras corres[>oiidíun, |iara tci'miiinr(ji 
(lelinitiva por unHeñar lo» iiioviniicntoH qiiueiiul 
aparato vocal ]iro(lucu (vida uno de los Hoiiidon 
urlicnladoB, ya sean simples ó elunien tale» y com- 
¡inustos; en suma, Poncu, en fnurzji de talento y 
conslaneia.consigiiió utilizar la vista de sus alum- 
nos liastji el I xticniodo suplircon ella Incarencia 
ó imperfecciones del oído. Algunos atribuyen la 
invención do este difícil arte al cidebro aragonéii 
Juan Pablo Boiiet ó Bonnct, desde luego congo- 
bruda injusticia, pues que constando, como cons- 
ta por el testimonio del historiador Ambrosio 
de Si orales, que Ponce lo practicaba ya en sutiem- 
jio (15S3), es absolutamente imjiosible que ilu- 
diera aprenderlo en la obra de Bonet que vio la 
luz pública en 16'20, es decir, treinta y siete año.>t 
después. Como si esto no fuera bastante, que lo 
es, la autoridad de Valles vendría á confirmar 
nuestra opinión, dado que en su obra titulada Fi- 
losofía sacra dice (lue Ponce se dedicaba á estos 
trabajos en 15K8, o lo que es igual, treinta ydos 
años antes que Bonet hiciese conocer su libro. 
Tan injustificada como la oiñnión anterior cree- 
mos debe ser la expuesta por Nicolás Antonio, 
cuando afirma que, al jiarecer, Bonet publicó el 
arte del monje Benedictino, error en que asi- 
mismo incurrieron los enciclopedistas franceses 
(edición de Luca) diciendo que Ponce había in- 
ventado el arte de dar palabra á los mudos, mas 
no el método, como lo hizo más tarde el médico 
suizo Juan Conrado Animan, (jue perfeccionó al- 
go el sistema Bonet. De todos modos, y á pesar 
de lo que .se diga en contrario, lo que no puede 
dudarse es que Ponce inventó un método para 
enseñar la palabra á los sordo-mudos, pues como 
muy acertad.imonte concluye .Feijóo, lo que se 
ve es que de París á Amsterdam y de Anister- 
dam á París se están cañoneando sobre quién es 
el inventor del arto, sin que nadie se acuerdede 
Fray Pedro Ponce, que lo lué indisputablemente. 

- PoxcE DE León- (Cristób.4.i,): Biog. Escri- 
tor español. N. en los comienzos del siglo ,\vi. 
Ignoramos la fecha de su muerte. Enseñó Jledi- 
ciua y Matemáticas en Alcalá de Henares. Su 
afición al estudio fué tan grande, que, deseando 
comprobar las verdades astronómicas por sí mis- 
mo, navegó en las galeras de Ñapóles con Pedro 
de Toledo (15971 asistiendo á la gran tempes- 
tad del 2 de mayo de 159S en las islas de Pon- 
do, donde se perdieron 13 galeras de las 20 ([Ue 
tenía la escuadra y murieron 800 personas. Pon- 
do escribió el Libro de la ciencia natural del 
ciclo concuatro repertorios de él (Alcalá, 1598, en 
S.°). El privilegio llévala fecha (le 13de noviem- 
bre de 1398. Está dedicada la obra al Licenciado 
Gasea de Salazar; el autor se lamenta en la dedi- 
catoriade que haya astrólogos ignorante-sque pre- 
tendan ocultar con sus mentiras la verda(Íera 
ciencia, y la divide en dos partes: la primera tie- 
ne tres capítulos, que tratan del cielo y sus vir- 
tudes, de los principios astronómicos y de los 
signos y planetas. La segunda es la práctica de 
tollo lo expuesto en la primera para conocer las 
mudanzas de los tiempos. Es este un curioso li- 
bro, en el cual hay que buscar tal vez las reglas 
á que se han atenido todos los pronosticadores y 
la razón que ha presidido á la designación de las 
mudanzas de tiempo en los calendarios. Ponce 
de León se propuso sujetar estas variaciones á 
reglas fijas, ó por lo menos a causas conocidas, 



42 



PONC 



[irctendiendo á rin tiempo sancionnr con la ex- 
periencia la verilail a.sti-olÚ!,'ica y poner de acuer- 
do ésta y la ciencia. Era uno de aquellos filóso- 
fos del siglo -xvi que no jiodían comprender có- 
mo Dios^prolundo físico é inmenso matemático, 
no había sujetado á reglas numéricas, exactas é 
inmutaliles las máspequeñas variaciones de nues- 
tra atmósfera. 

- PoNCE DE León (Bartolomé): Biog. Poe- 
ta y escritor español. N. probablemente en Za- 
ragoza. Vivió en el siglo xvi. Fué Cisterciense 
de la Real Casa de Nuestra Señora de Santa Fe, 
dos leguas distante de Zaragoza. Ciertamente 
era aragonés, como lo afirma él mismo en el pró- 
logo de su Diana por estas palabras: «Conozco 
el verso ser tosco y no pulido según agora se usa , 
y la ¡irosa saber á tan natural aragonés, como 
yo.» Recibió la cogulla en dicho monasterio por 
mano de Fr. Juan Cuevas en lfi51. Sabemos 
que ejerció el cargo de confesor de las religiosas 
do Fueucaliente por una carta dirigida á los co- 
legiales de Santa Catalina del Burgo de Osma, 
estampada en la obra de que luego se tratará. 
Y en una dedicatoria á María de Menehaca, aba- 
desa de dicho monasterio, puesta al frente de la 
nnsma obra, dice que pasó á Cerdeña en compa- 
ñía de Fr. Miguel Rubio, obispo de Ampurias, 
el año que se conquistó á Portugal, que fué en 
1580. Su elección de ab.ad de dicho monasterio 
aconteció en 1591. Escribió: Puerta real de la 
iiwxctisable muerte. Dirigió esta obraá Felipe II 
(Zaragoza, 1577; Caller, 1584, en 4.°, y Sala- 
manca, 1596, en 8.°). Divídese este libro en siete 
diálogos, y en ellos trata alguna historia de Ara- 
gón. El asunto es historiar las acciones virtuo- 
sas de Pedro de Acosta, obisiio de Osma, prela- 
do de ejemplar vida. En el diálogo primero des- 
cribe el monasterio de Santa Fe, que sustituyó 
al antiguo de Fuenclara, villa no lejos de Mon- 
zón, y hace un catálogo de los abades de Fuencla- 
ra y de Santa Fe. - La clara Diana á lo divino 
ó alahanza de la Santísima Virgen María, Ma- 
dre de Dios. Oponiendo un argumento al del li- 
bro de la Diaiut de Jorge de Montemayor. Obra 
poética, mixta de prosa y verso, que se estampó 
en Zaragoza (1581, en 8.°), según Nicolás Anto- 
nio cu su Bihliotheca Hispana Nova. Entre varias 
poesías en alabanza del autor, hay un soneto 
del canónigo Leonardo, un epigrama de Juan 
Marco y otro de Matías Fernández, natural de 
Tarazoua. En el prólogo dice «que su objeto es 
pintar el amor divino á semejanza del e.stiloqne 
siguió el referido JIontemayor en su Diana, 
desaprobando el que un hombre de su entendi- 
miento se ocupase en este género de escribir. » 
Este libro es el mismo que cita el cronista An- 
drés en su Musco aragonés, con el conotado de 
ser contra la Diana de Montemayor, y de ha- 
llarse impreso en la villa de Epila, sin señalar 
el año. 

- PoNCE DE León (Fuay Basilio): Biog. Re- 
ligioso y escritor español. N. en Granada hacia 
1570. M. en Salamanca en septiembre de 1629. 
Era hijo de Jlencía Várela, y por ella sobrino de 
Fray Luis de León. El Agustino Tomás Herrera 
dice que fué su padre el conde de Bailen, D. Ro- 
di-igo Ponce de León. Hizo Basilio sus estudios en 
Salamanca, donde ingreso en la Orden de San 
Agustín; pasó luego á Alcalá de Henares, y allí, 
en el Colegio de los Agustinos, fué lector de Teo- 
logía. En Alcalá residió ocho años y adquirió al- 
guna fama como predicador, á j\izgar por estas 
líneas del prólogo de la obra publicada en 1608: 
«Algunos sermones que he predicado esjiacio de 
ocho años que he residiilo en la Universidad de 
Alcalá, saco á luz al tiempo de despedirme de 
ella...» Ha sido común voz en aquella Univer.si- 
dad (pie jircdicaba como si no leyera, y leía couio 
si no predicara. Ya en aquel tiempo usaba el tí- 
tulo de maestro. De regreso en ,Salamanca en 
1605, fué en aquella ciudad catedrático de Teo- 
logía. En ella pasó el resto de sus días y fué 
jirior del monasterio de San Agustín, cargo que 
aún ejercía en S de agosto de 1626. Nicolás An- 
tonio elogia la integridad con que dirigía á sus 
hermanos, dice que no tuvo quien le superase en 
el conocimiento de la Teología, y alaba su inge- 
nio agudo y ameno, su vigoroso entendimiento 
y su gi-an eleeueneia, dotes por las que, si se ha 
de creer á dicb.o biógrafo, pocos podían compa- 
rarse con el maestro Agustino. Este mereció que 
Antonio Calderón, desjiU'-s de la muerte de Fraj- 
Basilio, á quien había conocido, compusiera en 
su elogio un epigrama latino qne reproduce Ni- 



rONC 

colas Antonio (Bihliotheca Korn, t. I, png. 205). 
Entre los doctos que citaron con elogio á Ponce 
se cuenta Antonio Diana, (pie le llamó teólogo 
cminentUiimo. Ponce de León escribió en latín: 
De Sacramento Confrmcdionis líber singulnris 
(Salamanca, 1630, en fol.), reimpreso, con correc- 
ciones y notas marginales, por Pedro Dámaso 
Coninek, de la misma Orden (Lovaina, 1642, en 
4.°). - De Impedimcntis Matrimonü Tractatus 
(Salamanca, 1613), dedicado á Alejo Meneses, y 
que luego formó parte de la obra titulada De 
Sacramento Matrimonü Libri XII (id., 1624, 
en fol.), que su autor dedicó al cardenal infante 
D. Fernando, y en la que incluyó un apéndice 
De ¡[atrimnnii Cato'iei cum hcr.rctíco. Todo se 
reimprimió en Bruselas (1627) y Lyón (1640, en 
fol.). - De Aqum el Vini Conversionc Sacrameidi 
Eueharista: disputatio (Salamanca, 1622). - Va- 
ria dis}>utal iones ex utrar¡i(c Theologia scholas- 
tica et expositiva, obra más conocida en los se- 
minarios con el título de Quod libetio! Quastiones 
(id., 1600, en fol., y 1611). Su autor la dedicó á 
D. Francisco Gómez de Sandoval, duque de Ler- 
ma. En el principio de ella se encuentra el estudio 
De Agnityirici immolationís legitimo tempore, que 
se publicó aparte (Madrid, 1604). - Celebérrima' 
Academia; Sahnatieensis de tencnda et docenda 
SS. Aiigustini el Thomes Aquinatis jwlicium, 
statuto juramentoque solemni firmatum el contra 
impugnantes propiignalum, famoso libro que se 
publicó en Salamanca, Roma, París (1657, en 
8.°) y otras ciudades. — /ít Apoealipsin Com- 
mentara. - De insidiis licitis. - En castellano re- 
dactó Ponce: la Primera parte de Discursos para 
todos los Erangrlios de la Cuaresma, dedicada á 
doña Ana de Herrera, marquesa de A\tñón (Sa- 
lamanca, 1608, en fol., y Barcelona, 1610, en 
4.°), traducida al italiano jior Octavio Cerru- 
to (Venecia, 1614, en 4.°), y al francés (en 8.°) 
por un desconocido. La edición de 1608 era la 
segunda. Así lo acreditan estas palabras de la 
portada: «Agora en esta segunda impresión 
añadida y enmendada por el mismo autor.» 
De esta obra y de las que se citan más abajo ha- 
llará el lector curiosas noticias en el Fnsaijo de 
una liiblioteca espacióla de libros raros y curio- 
sos {tonwlU, columnas 1250 y 1251). - De la 
Primera Parle de Dicursos para diferentes Evan- 
gelios del año, tomo II (.Salamanca, 1609). El 
autor dice que, bien aconsejado, ha abreviado y 
ceñido sus discursos en este segundo tomo. -Al 
Comle Duque gran Canciller D. Gaspar de Guz- 
múH, Conde de Olivares, Sumiller de Corps, Ca- 
ballerizo mayor del Rey nuestro señor. Belación 
de las honras que dclM. Fr. Augustin Antolínez, 
arzobispo de Santiago, se celebraron en el monas- 
terio de San Augustin de Salamanca, y el Ser- 
món rjue se predicó en ellas por el Maestro Fray 
Basilio Ponce de León, prior del mismo monas- 
terio (en 4.°, sin lugar ni año de imprenta). - La 
Relación es también del Padre Ponce. Un ejem- 
plar vi() Gallardo en la Biblioteca de Salazar, 
hoy poseída por la Real Academia de la Histo- 
ria. En Fray Basilio, como orador, es muy no- 
table el uso de citas de poetas y oradores genti- 
les, sustituyendo á los textos de la Escritura y 
de los Padres de la Iglesia. El nombre de Ponce 
figura en el Catálogo de autoridades de la len- 
gua publicado por la Academia Española. 

- Ponce de León (Ignacio): Biog. Marino 
español. N. en .Jerez de la Frontera (Cádiz) ha- 
cia 1711. M. en Madrid á 14 de agosto de 1789. 
Era hijo de una distinguida familia de su país 
natal, y ya en su juventud corrió caravanas y se 
cruzó como caballero de .Justicia en la Orden de 
San Juan de Jerusalén. Sentó plaza de guardia 
marina en el departamento de Cádiz (9 de sep- 
tiembre de 1737), dando principio á su honrosa 
carrera. Sucesivamente obtuvo los empleos de 
alférez de Iragata (1741); alférez de navio (1744); 
teniente de fragata (1744); teniente de navio 
(1749); capitán de fragata (1760); cajútán de na- 
vio (1766); brigadier (1775); jefe de escuadra 
(1779); Teniente General (1783). Navegó en el 
Océano, Mediterráneo y andias Américas, ya de 
subalterno ya con el mando de di\-ersos buques, 
desemjjeñ.ando con acierto las comisiones que se 
le confiaron. En la escuadra de Juan José Na- 
varro (después marqués de la Victoria) se en- 
contró (1744) en el glorio.so combate de Cabo Si- 
cié, que sostuvo dicha escu.adra con la inglesa 
dirigida por el almirante Matews. Formando 
parte de las fuerzas de la escuadra del marcpiés 
del Real Transporte hallóse en el sitio y defensa 



PONC 

de la Habanay sus castillos, así como en su ren- 
dición, desempeñando á satisfacción de su gene- 
ral las comisiones que se le encomendaron, y 
obrando con inteligencia y bravura. En 1780 te- 
nía á su caigo una división naval de la escuadra 
combinada del mando de Luis de Córdoba, con 
la que hizo la primera y segunda campaña al Ca- 
nal de la Mancha; concurrió al bloqueo de Gi- 
braltar, al ataque dado ]ior las dotantes y al 
combate naval que en 1782 sostuvo dicha escua- 
dra con la inglesa mandada por el almirante 
Howe en la desembocadura del Estrecho de Gi- 
braltar. Noudjrado(13 de mayo de 1788) Conse- 
jero en el Supremo de la Guerra, ejerció este car- 
go hasta su muerte. 

-Ponce de León (Francisco): Biog. Juris- 
consulto y escritor español. N. en la Habana. 
M. en la mi.sma capital en noviembre de 1835. 
Llamóse en un princij.io ¡''rancisco Filomeno, y 
luego usó los apellidos de l'once de Jjcón. Dota- 
do de clarísima inteligencia, fué un abogado de 
inmensa popularidad , concienzudo escritor y ora- 
dor fácil y elocuente, que desempeñó durante 
más de treinta años muchos cargos públicos, y 
casi todas las funciones de la magistratura en la 
Habana. Comenzó á brillar en 1802 escribiendo 
en '^{!lárid El matrimonio casual, comedia en tres 
actos, que más tarde (1829) se reimprimió eu la 
Habana, y se reju'esentó con buen éxito ¡lor los 
primeros actores Rita Luna y Antonio Pinto. En 
1810 se hizo cargo de la causa formada á Rodrí- 
guez Alemán, emisario de Najioleón, y escribió 
solu'e este incidente un folleto que no se imjiri- 
mió hasta 1821, cuando la Constitución dio li- 
bertad á la prensa. Escribió (1814), por encargo 
de la Real Sociedad Patriótica de la Habana, 
el Elogio del Excmo. Sr. D. Salvador de Mu- 
ro y Salazar, marqués de Somertielos, qne se 
imprimió en Madrid en 1815. Fué (1818) en 
la capital de Cuba síndico del Ayuntamiento; 
asesor interino de la Intendencia (29 de diciem- 
bre de 1826), empleo en(|ue le sucedió José Ma- 
ría Zambrana; comendador de Isaliel la Cató- 
lica; alcalde ordinario (1827); auditor propieta- 
riode Marina (22 de noviembre); individuo déla 
Sociedad Patriótica (1826). Desempeñó en ella 
multitud de comisiones, y fué director durante 
un bienio; también desde 1824 fué principal ges- 
tionador de la Casa de Locos, para lo que ]iro- 
movió una suscripción popular que llegó á 55010 
pesos, v logró terminarla en junio de 1828. Cons- 
ta asimismo que prestó su eficaz cooperación al 
intendente Ramírez en sus laudables j.romoeio- 
nes, especialmente las que se rozaban con el ramo 
de educación; no hay suscripción patriótica ó 
benéfica, no haj' proyecto noble de su época en 
qne no figure su nombre. En las crónicas inédi- 
tas de Tomás A. Cervantes se Ice el siguiente 
paríalo: «Todo en él era digno; su vida laborio- 
sa, lirillante, litil á su patria y á sus amigos; su 
saber, su integridad, pues hasta sus enemigos le 
querían por asesor; su amistad firme y ardiente 
paia con sus escogidos amigos, que eran pocos; 
su ojo de águila para profundizar y prever, su 
tino para adoptar las medidas conducentes á nn 
fin. En Filomeno aconteció lo que siempre acon- 
tece en los hombres que no son vulgares; gran- 
des cualidades, grandes defectos; hijo de la nada, 
de la Casa-cuna, le ayudaron, es verdad, mas, 
casi todo lo hizo por sí; más eco, más brillo tuvo 
su adoptado apellido de Filomeno qne el de Pon- 
ce de León qne le correspondía después de legi- 
timado en 1824.» 

-Ponce pe León (Néstor): Biog. Periodis- 
ta cubano, redactor que fué de El Siglo de la Ha- 
b.ana y director de la Verdad (1868). Ponce de 
León es autor de dos importantes obras: una His- 
toria de Cuba (1886) y un Diccionario tecnológi- 
co inglés y español (1890). 

-Punce de León Marino y Ribera (Gon- 
zalo): Biog. Sacerdote y escritor español. N. en 
Sevilla hacia 1530. Ignoramos la fecha de su 
muerte. Rodrigo Caro, en sus Varones ilustres, 
le da los apellidos copi.adosmás arriba; pero Ni- 
colás Antonio, en su Bibliothcca Nova (t. I, pá- 
gina 558 ), le llama Gonzalo Marín Ponce de León. 
Hijo de ilustre familia, dedicó.se Gonzalo al es- 
tudio del griego y del latín, lenguas qne conoció 
con tanta perfección como la castellana. Así lo 
prueban las obras que dejó escritas. Su eru- 
dición y sus brillantes cualidades de poeta le 
granjearon el cariño de los doctos y le valieron 
notables cargos en su carrera. Amigo del cardenal 
Baronio y de Francisco Turriano, apenas había 



roNc 

«iillilii dfl lii iiiftoiE (Minnili) i'oiiiihi'li'i lu illKiil'ln'l 
(lo ('iiiióiiIk» <I" It t'iili'ili'iil ilu Hi'villn. Miurlió A 
Kiiiii», y nlK liii^ i'iiiniiii'iii lili riii V liiiHlu i|iiu 
HtliiMlii lii i'iihltiit |>i)i' lirilicr NÍi|<i iMtiiiltriHlo t'li 
ollii pura lu i'uiiiiiijiii y i>ri'("liaiiiil<> ili< TiiliiviTii, 
011 la ciiiilail lio 'ruloilo. Viiiioihlii ú K>i<aria |>arii 
iloKi'iiipoi^iU' ilii'liii «ari^ii, li' Mciipniíiliiila iiiiioiio 
011 ol ouniiiio, «Clin iiiili'lia liinliiiia, oxi'iilio t'itrii, 
lío liin i|iio In i'iiniii'íaii, pul' lii lalln ipio liiirfa ni 
ojoiiiplo lio loiloNy ol ilañii i|iio i'u<'il>faii Iiih Iiiio' 
iniH loIruH, iiHÍ Ha^rnilan iiiiii» pioraiiiiH. e Kii voi- 
NO laliii», V Oh piiii'l>a lio lii <|iio lo onliiiió, Hollín 
oxpromi, K<mIiI){u ('ari> idiiipiiNo un opltallii ú 
oslo ilisliiiKiliilii om'i'ili'l', i't i|llioii KO l'olioroii 
i|{ualnionlo ontaii líiioa.H ilo Vorlli>ra oii hiih //lyu.v 

l/l' SlVillli: «DUHII p.lONÍlt lloji'i IIIOlllllllOlllllH 011 

(los «|ii);miim!i, i|iu< ostáii iiiipioHnN al piiiicipln 
(lol ton-or IciMK» (lo loíi Aiuiíf» i-r/i'siitsíii-tiH (lol 
cai'doiial liadiiiio. )> (,liui M ronco consuniiido 
IioIoiiIsIji lo onsonan osta» olinis: '/'/iioi>hiini.i .Ir- 
ehi'-/iisi''ifii A'i'ivríii, í/i/<r frítiiif, o/ifrii rr liililio- 
llif-ra l'iiliiiiiKi (/niy el l.nliiK nliln (Koiiin, 
IM'O, 011 iS."): son do (¡onzalo las notas y la ver- 
sión latinii. - l'hiisiiíloijitm S. Kpiphiinü (Uonia, 
on 1.°, y Anillólos, on S."), Ir.'idiu'i'ióii del K'''"'K" 
con notas y nuovos dalos, n'iiiipiosa(Piuis, lli'J'J, 
011 fol. ) con la» demás olniís do San l'.piliinio. 
Podro Daniel llnctio elogió oslas dos versiones, 
ciláiidolas oonio preciosos modelos de lenf;imjc 
eovreeto y liuen eslilo ueoniudado al autor tra- 
ducido. Kn Intin escribió l'oiice: ites/tonsio acl 
Lihrum I.eonharti H'araviuuili ííairlici t'a!ri- 
niiiHÍ (Uoina, ISS.í, en i.°), - Sniiclissimi twmi- 
iiis itei Sotia/ila,i .¡thvrsiis prrjurin el blasp/ir- 
Miiii4(id., 15!);), en 4.°). - ÁVc/fsí(Tsí¿V(i .■Iss.-iiio 
pro Disei/i/iim ece/esiirstim (id., Ifi93, en 4.°). - 
Jif A'iV/is Taiiii, mainiscrito iinc en vida de Ni- 
colás Antonio so hallaba en la IHhlioteoa Am- 
brosinna de Milán. Otros escritos del mismo au- 
tor so conservan en Kunuv, en la líiMiotcca Va- 
ticana. 

PONCEAU ^Pkiiuo E.sthhan I)K): Iiiiy. Lite- 
rato americano. N. de ]iadres franceses en San 
Martin {isla de Re, Francia) en 1760. M. en 
Filadellia en 1S44. Terminada su educación en 
ol convento de Hcnedietiiios do San .luán de 
.\iii;oly, fué encargado en calidad Je regente de 
las clases de Humanidades del mismo estable- 
ciinionto. Trasladado más tarde a París, traba- 
jó en algunas obras que lo eiieoinendó Court 
de Gebelín, y siguió como secretario intérprete 
al barón Steuben, oficial general ciue iba á ofre- 
cer su espada al Congreso de los Estados Uni- 
dos (1777\ y llegó á ser poco tiempo des]més 
su ayudante de campo con el grado de capitán en 
ol ejército de la indejieiulencia norte-americana. 
Habiéndose retirado del servicio militar á causa 
del mal estado de su salud, fué agregado al Ga- 
binete de Koberto Lívingston, Ministro de Ke- 
gocios Extranjeros, dedicándose al mismo tiem- 
po al estudio del Dcreclio, en el que se licenció 
en Filadellia i,17S."i). Inmediatamente después se 
dedicó al ejercicio de la abogacía, obteniendo 
gran celebridad, tanto ]ior su honradez como por 
su actividad. Fué individuo de casi todas las So- 
ciedades sabias de los Estados Unidos y de varias 
Academias de Europa. Cítause entre sus obras: 
Oh thc Innguagc, vtaniiers and customs of th( 
Bcriers of África, y A grammn of thc- languagc 
ofthc Lenni Lettape. or Delaware Indians. 

PONCELA (V. Pitctla): f. ant. Poncella. 

PONCELECIA (de ronccUt, n. pr.): f. Bol. Gé- 
nero de plantas (^Pojífc/rfmJ perteneciente á la 
familia lie las Epaeridáceas, cuyas especies habi- 
tan en la región oriental de Nueva Holanda, y 
son plantas propias de los lugares pantanosos, 
fruticulosas, erguidas, con las ramas marcadas 
por las cicatrices de las hojas caídas, las florífe- 
ras frágiles y las hojas alternas, acapuchonadas 
en la base, seniienvainadoras, y las flores solita- 
rias y erguidas sobre ramitas terminales: cáliz 
foliáceo, quinquepartido, más pequeño que las 
hojas y con las divisiones empizarradas; corola 
hipogina, cortamente acampanada, y el limlio 
quinquélido, con las lacinias patentes, no pelo- 
sas; cinco estambres hipoginos incluidos, con los 
fllamentos lilifornies y las anteras abroquela- 
das por su mitad inferior, con el tabique niargí- 
n.ido y libres; escamitas hipoginas nulas; ovario 
quinquelocular, con Las cekías inultiovuladas; 
estilo sencillo y estigma obtuso. El fruto es rina 
cá]isula quinquelocular, con las celdas multiovu- 
ladas, el estilo persistente y las placentas solda- 



roNc; 

dnii roriiinmlo iMincdliiiiinaoenti*!. Hvinllliiii mi 
inoroMiH y oi)<iil(|u, 

PONCELET (.liTAN V/(rroii)! Mog. Oei'.nirlrii 
y «onoial rraiioéd, N. «ii Mot/: on 17»<m. M. oii 
INit7, Adiiillido on la KHcnola l'(i|ilé( nlea on 
1'*U7, V (lonpiién 011 In Koeiioln do Apliciiciiíii do 
H(i cliKlnil iinlnl, inKicHÚ on IhlV! on ol i'iior|io do 
ingonioKm con «I giado do leniciilo; loinii pnrto 
011 In eniiipnnn do ICdhia y fin lioclio prÍKÍni(Oi<> 
on Kiannov. A la cuida dol Iiiiporin lué pnonto 
on libertad y volvió il hu juilrin, on In (|iiu fué 
nombrado cnlodrálion dn Moeiínien do In Eiiuuo- 
In du Aplicación. Elegido (1 Mili) iiidividii» do la 
Aendoinin do rioiieiuH do Frnneia, niíliiii poro 
tiempo dospin's ol título do profesor do Mecáni- 
ca do lu l'iiciiltad do ( ieiiciai; d« París. Kn lH4.'i 
fué piomoviilo al grnilo de coronel do ingenio- 
ros; on 184t< á gonornl do brigada y (.'oinaiidnntc 
do la Esencia l'olit('eiiiea, siendo elegido en el 
mismo ano diputado perol distrito do su ciudad 
natal. En 18fj3 lué iiombrndo gran olicial do la 
l.egitiii de Honor. I'*,scribió: Memoria ítobre. la 
lenriii genera/ ile loa polos rerlprocos; Curso (le 
ileeániea aplieatla ti las miiiiiiiiias; AmUisia de 
la.i transrersales npliceulo al estudio de las pro- 
pieilatlea proj/ectivas de laa líveas y siijierjicics 
geomüricus; Kxamcn histórico y critico tú la-s 
principales teorías rclalirai al cquiliOrio de las 
bóvrilas, etc. 

PONCELLA: f. ant. D(iN( HLLA. 

PONCl: adj. PdNcIL. 

PONCIANO: ileng. Cordillera do lomas de la 
isla de l'uba en el part. de Trinidad y prov. de 
Santa Clara ¡corre generalmente al E. en el gru- 
po oriental de Guamuhaya, hacia ol lindero de 
la jurisdiccicín de Trinidad con Saneti-Spíritus, 
lando origen, entre otros, álos ríos do C'aramuy 



y de Uniniazo, aH. del Agabaina y el Iguanojo. 
■ ■ " " ' " del H ' ' ■" 

otras, 



Al N.O. se entronca con la loma i 



leiechal y 



- PoNriAN'O (San): Biog. Pajia. M. en la isla 
de Tavolato, ceica de C'erdcña, en 235. En S.'ÍO 
sucedió al Papa Urbano I, siendo tranquilos los 
primeros años de su pontificado. Renovada la 
]iersecución cristiana en tiempos de Maximino, 
Ponciano fué desterrado á una isla donde mu- 
rió de miseria. Algunos sabios creen que insti- 
tuye! el canto de los salmos, pero esto parece 
ser mucho más antiguo. Se le atribuyen dos 
A'jiistolas, que también son muy posteriores á 
su iiontificado. La Iglesia celebra su fiesta en 19 
de noviembre. 

PONCIDRE: adj. PoseiL. 

PONCIL (del b. lat. pomatíitm ): adj. Dícese 
de una especie de linnín ó cidra agria y de cor- 
teza muy gruesa. U. t. c. s. m. 

..., (los) PONCILES o cidratos, son frutos c'e 
árboles congéneres del n.aranjo, etc. 

Olivan. 

PONCIn: Gcog. Cantón del dist. de Nautua, 
dep. del Aiu, Francia; 8 muuicips. y 10000 ha- 
bitantes. 

PONCIO: Biog. General samnita. N. en la se- 
gunda mitad del siglo iv antes de Jesucristo. 
M. en 291. Puesto al trente del ejército samnita 
en la guerra contra los romanos, derrotó á éstos 
en 221. Los que quedaron con vida tuvieron que 
pasar por debajo de las famosas horcas candí- 
nas, dejándiles luego en libertad. Antes de esto 
obligó Poncio á los cónsules á firmar una paz ver- 
gonzosa; pero el Senado, lejos de ratificarla, en- 
vió los cónsules á Poncio, el cual no quiso reci- 
birlos. En 292 obtuvo un nuevo triunfo sóbrelos 
romanos, pero al año siguiente sufrió una derro- 
ta que acabó con la incJependencia de su país. 
Hecho prisionero y conducido á Roma, fué in- 
mediatamente decapitado, acto que, en concep- 
to de Niebuhr, es el más vergonzoso de los ana- 
les de la República romana. Casi todos los his- 
toriadores designan al general samnita con los 
nombres de Poncio Hercncio. 

PONCITLAN: Geog. Municip. del cantón pri- 
mero ó de Guadalajara, est. de Jalisco, Méjico; 
4200 habits., distribuidos en 11 pueblos, cinco 
congregaciones y 26 ranchos. II Pueblo cab. de la 
municip. de su nombre, dep. de Chápala, jiri- 
mer cantón del est. de Jalisco, Méjico. Sit. en 
la margen i;:i|. del río Grande, al S.E. de la ciu- 
dad de Guadalajara. 



I'ONC 4a 

PONCHADA: í. Caiitidvl dn |iuiiLlie dupiiraU 
para UOn-rln Jiiiit4ii Vaiinn |«'riioiiu, 

PONCHr de I \tfttM panehii, (lililí. |«,i I,,í , ii|. 
ce 1' do (|ll*t NO e(j|h|w.i 'ft 

'!"" Undíj r«ii (1 olí' MI 

tiioNii ..,i, 1-I..1. |jiiii,n y azúcar, ó cun luche y 
hiiovoii ú cdii otro» itii/rodienloii. 



Y : 

iCdlilnibi 



>i... |lla«uol 

liiSI 11». 



M (ililni),! i' 

No niiiv 

IlllKlH.'- Iif. l.dM tlKlinf.lIIIH. 

... 1 1 'n' ■ •■ ' ' - li.iiy 

ficlipiir ,(„ 

Ml.MIl, |,l„ 
plHU UU Ulliculu liilltla L'i .Mllil.li:>,... 

Dkhunkko Kom.wiih. 

PONCHERA: f. Taza niliy capaz, oti ipio m 
pre|iara ol jionclio para servirlo dospué» en cíj- 
pas ó vasos. 

El mozo... destapa en cate ninmontn iinn 
botella do cerveza, la vierte en ana i-n.NciiKliA 
y so retira. 

BllETélN I)K l,OK HeIIIíKÜOH. 

- PoyciiE; Esta bebida tiene su origen en la 
India, habiendo sido introducida en Kiiro|ia por 
los ingleses durante el siglo ¡lasadu, y su com- 
posición varía según los gusto» de los individuos, 
pues hay quien echa en ella vino deChaDipagne 
ó del Rliiii, yemas de huevo, cerveza ó marras- 
quino; otros .suprimen el te, que es sustituido por 
agua hirviendo, pero todos conservan nn alcohol 
fuerte en cantidad suficiente jiara que la mezcla 
se inflame. No han faltado autores que atribuyan 
ácsta bebida iiropiedades, no sólo altamente hi- 
giénicas, sino también terajiéuticas, asegurando 
que enra el reuma y que obra como diurético, 
sudorífico y eficaz iireservativo contra el Hato, y 
sus aficionados, acíem.ás de negar que produzca 
la embriaguez, co.sa liastante jirobleniátiea si se 
toma en cantidad suficiente, aseguran que excita 
la imaginación predisponiendo el cerebro (>ara 
trabajos intelectuales. 

PONCHiELLl (Amíi.cau): Biog. Músicoy com- 
positor italiano. N. en Paderno Fasolaro, |ie- 
queña jioblación do Crcnioiía (Italia), á 31 de 
agosto de 1834. M. en Milán ú 16 de enero de 
ISSG. Su padre, organista del pueblo en que na- 
ció Amílcar, le dio las primeras lecciones de Mú- 
sica, y el maestro Gomo, organista dcCasalbut- 
tano, le contó luego entre sus discípulos hasta 
1848. En dicho año ingresó Ponchielli en el 
Conservatorio de Milán. Concnriió sucesivamen- 
te á las clases de los profesores Angelen', Ray, 
Mazzuato y Rossi, quien le pronosticó un bello 
porvenir en el mundo artístico. Haliicndo obte- 
nido (1854) el diploma de maestro en el citado 
Conservatorio, se estableció en Cremona, ca]iital 
de la provincia, en las tristes circunstancias de 
tantos jóvenes que, terminados sus estudios mu- 
sicales, agirardaban un protector generoso ó nna 
ocasión oportuna para dar á conocer sus com[io- 
siciones 3' someterse al fallo del pi'iblico. Pon- 
chielli tuvo la suerte de estrechar amistad con 
varios literatos de Cremona, que le ofrecieron 
prepararle un libreto sobre la primera edición 
de I Promcssi sposi del gian Manzoni; escribió 
en breve tiempo el sjmrtito, que fué verdadera 
manifestación de su genio artístico, y uno de sus 
amigos, Bartolo Piatti (que más tarde le asis- 
tió en su lecho de muerte), logró que la operase 
rejjiesentase en el Teatro de Cremona. donde al- 
canzó brillante éxito. La ópera J promcssi spossi 
no fué pedida, sin embargo, para ninguno délos 
primeros teatros de Italia, y su autor, acosado 
por la necesidad y los sufrimientos, acejitó el 
cargo de organista de San Imerio, con 100 libras 
(pesetas) al mes; en días i.osteriores el de maes- 
tro de la banda municipal de Piaeenza . y más 
tardecí de director de la de Cremona, con 2000 
libras y numerosas ocupaciones, incluso la de 
vestir (diariamente el uniforme de guardia na- 
cional. En 1S72 la ópera I promcssi spossi, revi- 
sada y corregida por su autor, alcanzó un triun- 
fo magnífico en el Teatro Dal Verme de Milán, 
y el spariiio fué adquirido por el editor Ricordi, 
quien dio al maestro el encargo de escribir I J.i- 
tuani, opera que Ponchielli concluyó en la vi- 
lla Giuseppina j que fué representada con buen 
éxito en el Teatro de la Scala de Milán (7 de 
marzo de 1874). Dos años mas tarde (S de abril 



44 



POND 



de 1876) se esh-eiió en el mismo ci'lelire teatro 
otra ópera del mismo maestro: La Gioconda, tan 
conocida y apreciada del público español. // 
Figliuol rrodiijo, música do Ponohielli, apare- 
ció en la escena, ¡lor vez primera, en '26 de di- 
ciembre de 188Ó, y últimamente (17 de marzo 
de 1885) la ópera Marión Ddormc, de gran mé- 
rito artístico, q\ic si fué recibida con alguna 
frialdad por el público milanés, obtuvo nutridí- 
simos a|>lausos, pocas semanas después, en el 
Teatro de Brescia. Pouclüelli dejó sin concluir 
las óperas tituladas: Suor Teresa, Olga, y otra de 
asunto español, IMoridi Valenza. Son muy no- 
tables su Sinfon ia campestre, ejecutada en el Con- 
servatorio llilanés en 18.52 (primera composición 
en la cual se descubrió el genio del artista), y sus 
melodías de Lina y del popular baile Le Dtie Ge- 
iiiellc. Distinguióse también el maestro en la mv'i- 
sica eclesiástica, y son muy estimadas su Misa á 
grande orquesta, un Miserere y una Cantata sa- 
cra, ejecutada, con motivo del centenario de Gre- 
gorio VII, en la catedral de Bérgamo. Con des- 
tino á la misma catedral estaba poniendo en 
música las Lamentaciones de Jeremías, para que 
fueran ejecutadas en las funciones religiosas de 
Semana Santa, y la muerte le sorprendió antes 
de concluir su trabajo. Era un compositor con- 
cienzudo que, como Meyerbeer, desconfiaba 
siempre, por excesiva modestia, de su ingenio; 
sometíase humildemente al fallo de la crítica, 
de sus amigos y de la prensa periódica, é intro- 
dujo en sus óperas, por respeto á este fallo, im- 
portantes reformas; tres veces compuso y retocó 
el grandioso final del acto tercero de La Giocon- 
da, magnífica prueba de su genio. Estaba casa- 
do con la cantante Teresa Brarabilla, intérprete 
concienzuda é inspirada de / promessi svossi en 
el Teati-o Dal Verme, que debía cantar la parte 
de protagonista en I.a Gioconda, y de .Marión 
Dclormc en el Teatro de Plasencia, en la esta- 
ción de Carnaval de 1886, dirigiendo la orques- 
ta el mismo Poucbielli. 

PONCHO, CHA: adj. Manso, -perezoso, dejado 
y Hojo. 

-Puncho: Especie de sayo ó capote sin man- 
gas y con una abertura 
por donde se saca la cabe- 
za. 

-Poncho: (.'apote mi- 
litar con mangas y escla- 
vina y el cual se plegaba 
ajnstándolo ¡i la cintura. 

-Poncho Springs: 

(?cof/. Collado del est. de 

Colorado, Estados Uni los, 

en el Snon}' Range, ;í la 

alt. de 2 550 m. ; establece 

comunicación entre el va- 

Ponclio He superior del .4rkansas 

y la parte seiitentrional 

del parque de San Luis. La aldea de Poncho 

Springs, que pertenece al condado de Chaffee, 

es estación en el f. c. de Denver al río Grande. 

PON DE BAR: Gsort. Lugar del ayunt. de To- 

lorín, p. j. de Seo de Urgel, prov. de Lérida; 16 

habits. 

PONDERABLE (del lat. jionderabllis ): adj. Que 
se puede pesar. 

- Ponderadle: Digno de ponderación. 

Llenóse de no ponderabi.e alegría, como 
quien había hallado el tesoro que buscaba. 

Fe. Damián Corne.jo. 

PONDERACIÓN (del lat. pondcratío): f. Aten- 
ción, consideración, peso y cuidado con que se 
dice ó hace una cosa. 

Ninguno puede bien entender la excelencia 
deste dulcísimo nombre de Jesús, sino el que 
cou la debida ponderación penetrare el es- 
trago que un pecado mortal hace en el alma 
del que lo comete. 

RiVADENEIRA. 

- PoNDEü.^oiÓN: Exageración ó encarecimien- 
to de una cosa. 

..., las PONDERACIONES que hacen los lati- 
nos de la fertilidad de Esp.atia,... probarán la 
extenuación á que continuamente la reducían 
los inmensos socorros enviados á los ejércitos 
y á Roma, etc. 

JOTEI.T.ANOS. 




POND 

... si no me caso pronto 
Me voy á quedar per ístnm. 
- ¡Ponderación!... No liay cuidado. 
Bretón de los Herreros. 

- POKDEIÍACIÓN: Acción de pesar una cosa. 

PONDERADOR, RA (del lat. ponderalor ): adj. 
l-,'ue ponilera ó exagera. U. t. c. s. 

- Ponderador: Que pesa ó examina. Usa- 
se t. c. s. 

Plutarco, prudente PONDERADOR de las más 
valientes acciones, atónito en medio de tan 
inaudita y prodigiosa resolución, se mauifiesta 
perplejo en el juicio. 

Cristób.al Süárez de Figueroa. 

PONDERAL (del lat. pondérale, peso): adj. 
Perteneciente á jjeso. 

PONDERAR (del lat. ponderare; de pondus, 
pondü-is, peso): a. Pesar. 

... PONDERÓ (el Gran Capitán) el peligro cou 
el crédito de las armas, que era el que susten- 
taba su partido en el reiuo, etc. 

Saavedra Fajardo. 

El es quien tiene el peso del santuario eu su 
mano, y pondera los vientos. 

María de Je.sús de Agreda. 

-PoNDEP.AR: Examinar, considerar y pensar 
con particular cuidado, atención y diligencia 
una cosa. 

La cual (soberbia) quien quisiese bien PON- 
DERAR, considere que al mismo Hijo de Dios 
y Dios verdadero acometió. 

P. José de Acosta. 

Pondera los prodigios más extraños, 
Que la naturaleza al orbe oculia, 
Y verás de secretos no euteudidos 
Naturales discursos coufundidos. 

Miguel de Silveika. 

- Ponderar: Exagerar, encarecer. 

Ponderaron frivolauíente (los embaladores 
que mandó Motezuma á Cortés) la indigna- 
ción y el sentimiento de su rey, etc. 

SoLÍ.s. 

De estos excesos se quejarou al señor dou 
Carlos I las Cortes congregadas en Valladolid 
en 1545, ponderando la enorme carestía á 
que habían subido nuestros géneros; etc. 
Jovellanos. 

-No te puedo ponderar, 
Inés, cuánto me consuela 
Que pienses así. 

L. F. HE lIoRATÍN. 

PONDERATIVAMENTE: adv. m. Con ponde- 
ración ó exageración; de uua manera pondera- 
tiva. 

PONDERATIVO, VA (del lat. ponderattnn, su- 
\>mo de j>'>ndirare, piesar): adj. Que ponderad 
encarece una cosa. 

Manifestó al coufesor todas sus iutimidades, 
con palabras tan ponderativas, y noticias 
tan extraordinarias, que no pudo dudar que 
la visión hubiese sido toda dispuesta por divi- 
ua Providencia. 

Fr. Damián Cornejo. 

..., ¡cuan necia es quien fia 
En palabras forasteras, 
Falsas, si ponderativas! 

Tirso de Molina. 

- Ponderativo: Dícese de la persona que 
tiene por hábito ponderar ó encarecer mucho 
las cosas. 

PONDEROSAMENTE: adv. m. Atenta y cui- 
dadosamente, cou gran consideración. 

Estando eu uua ventana uu liía de San Lo- 
renzo, discurriendo ponderosamente en sus 
llamas y parrilks, deseando imitarle, la dio 
una recia calentura. 

Luís Muñoz. 

PONDEROSIDAD (de jwnderoso ): f. Pesadez. 

También ayudaría á esto la compresión qtie 
daba á las aguas la ponderosidad del aire. 
Garkiel Alyauez de Toledo. 

PONDEROSO, SA (del lat. ¡mnderosus): adj. 
Pesado. 

Embarazóse el comercio con lo PONDEROSO 
y bajo de aquel metal. 

Saavedra Fajardo. 



POND 

Si alguna bestia acaso se descarga 
De la gran pesadumbre ponderosa; 
Tanto con manos y con pies se ayuda. 
Que la carga arrasti'ando lejos muda. 
ViLLAVICIOSA. 

- Ponderoso: fig. Grave, circunspecto y bien 
considerado. 

luforraa el ánimo más despacio, siendo la 
lección atenta y ponderosa. 

Luis MrSoz. 

Aunque los latinos y griegos sean más gra- 
ves y PONDEROSOS, más poéticos en la lengua 
y términos, y tengan mayor espíritu y más ex- 
traño, los vulgares son más floridos y levauta- 
dos en los conceptos. 

Fernando de Heiíreua. 

PONDICHERY: Gcog. C. del Indostán, capi- 
tal de las posesiones francesas de la India, si- 
tuada eu la costa del Golfo de Bengala y á ori- 
lla del Arialcupaní, brazo del Chinyi; 45 000 ha- 
bitantes. Se divide en dos partes separadas jfor 
un canal, y llamadas Ciudad Blanca y Ciudad 
Negra; la ¡irimera al E., en la ida\-a, es una ¡lo- 
blacióu de muy bonito aspecto, con calles rectas 
y casas aisladas de la calle por pequeños arro- 
yuelos. Los ]irincipales edifs. son el palacio del 
gobierno y el hospital, en una plaza adornada 
con fuente; la catedral ó Nuestra Señora de los 
Angeles, la Casa Consistorial }' el ]jalacio de 
Justicia. En una explanada se halla la estatua 
de Dupleix; hay un buen desembarcadero, un 
faro, biblioteca pública, gran mercado, hermo- 
sos parques y un jardín de aclimatación. En la 
Ciudad Negra ó del O. merecen citarse la iglesia 
de los Jesuítas, el Colegio indígena, la cárcel y 
la Torre del Reloj. Varios pozos artesianos pro- 
pioreionan excelente agua. Esta c. la compró el 
comandante Martíii al rey de Viyaj'auagar en 
1693. Inmediatamente la conquistaron los holan- 
deses, y ¡lasó de nuevo á poder de Francia en 
1699. Los indígenas la llamaban Potucheri, Pul- 
cheri ó Pudu-nagar. Posteriormente la conquis- 
taron en varias ocasiones los ingleses, y fué res- 
tituida á Francia en 1816. 

Pondichery es cap. de un pequeño territorio 
de 291 kms.- con 172 941 habits., repartidos en 
234 aldeas y caseríos que forman los cuatro mu- 
nicipios de Pondichery, Bahur, Ulgaret y Vi- 
llenur. 

PONDIKONISI ó PONTIKONISI: Geog. Islas ad- 
yaceutes al N. de la Eul ea, Grecia, sit. cerca 
del c¿ibo del mismo nombre. Son dos: la isla de 
Pontikonisi y el islote Praso. 

PONDO: Geog. País del África austral, al S. 
de la colonia de Natal, y limitado al N.E. por el 
LTmtamvuna que le separa de la colonia de Na- 
tal, al S. E. por el Océauo Indico, al S.O. ¡lor el 
Umtata que le separa del territorio de los Bom- 
vanas y del de los Tenibus, y al N.O. por el 
país de los Griquas del Este; 9 500 kms.= y 
200 000 habits. Es país accidentado, y el suelo 
se eleva por sucesión de terrazas desde el borde 
del mar hasta una alt. de 1 000 á 1 200 m. Nu- 
merosas corrientes b.ajan hacia el océano for- 
maudo valles profundos. El principal río es el 
Umzimvuliu ó Saint-Jolm's River, que viene del 
país de IssCiriq lias del Esteydiviile el territorio 
de los Pondos en dos partes desiguales. Hay mu- 
cho bosque y los valles son bastante fértiles. Los 
cafres pondos, que han dado nombre al país, llá- 
nianse t.anibién amapondos; hacia 1820 solicita- 
ron el auxilio de los ingleses contra los ca.'i'es 
zulús, y de aquí las relaciones entre esas gentes y 
el gobierno del Cabo que dieron origen al tratado 
de alianza celebrado eu 1865 y al reconocimien- 
to del iH'Otectorado inglés. A la sazón era jefe ó 
rey de los pondos Faku, que murió en 1868, su- 
cediéndole sus dos hijos: Umquikela, que reinó 
en la parte del territorio sit. al E. del Umzim- 
vubu; y Nkuiliso, en el resto del país. El pri- 
mero murió en 18S7 y le heredó Sigkan. En 
agosto de 1885 un .alemán, Nagel, obtuvo de 
Umquikela una concesión de tierras eu la costa, 
entre las desembocaduras del Umzimvubu y del 
Ubazi, y trató de poner ese territorio bajo el 
protectorado del gobierno alemán; pero éste no 
mostró gran cmiiefio eu declararlo, i)or temor á 
com]ilicacioncs con Inglaterra. En 1889 una 
compañía alemana obtuvo la concesión de nue- 
vos territorios en la parte limítrofe del Natal. 
En 1894 Inglaterra anexionó á sus dominios el 
país de los Pondos ó Pondoland. 



Til ni; 

PONDONA; '.'.';/ \ mIi'iiii ••\liiit;iiHhi, lutii- 
liii''ll lliiiiiiiilii /'"/ii/.ií'M, 011 liin Aiiili'» ili' In Kn 
|iiíli|ii'ii ili'l Ki'IiikIui ; 2 II 10 III, lio Jill. 

PONEOERO, RA: iiilj, (,Mlii Nii (iIiimIu |Hi|iiir ú 
«lililí |>uiu puiii'l'ao. 

TiiSKIiKllo: DIii'mmIk Iiihuvi'H i|IU' )'it pulioll 

lllll'VIM, 

lliiu (lo ncir lim Kn1lliiii> iminkiikiiah, Iu riiiil 

HO fnniu'p Pll («slnn Nlthlllitn. 

Ai.iiNNü iiK Hkiiiikiia. 

- l'iiNKKKiKi: 111. NiKvi.; Iii^iir Hoftitliiiliiiloii- 
(K< In Kiilliiin 11 (ilrii itvi> vii li |>oiii'r miH liiiovim, 

(Niino i)tii<'rii i|iii< s«<:i iil piiliuiini', triii;n iiiu* 
rlin» iKiriillliiN y I'unkdkuok, |Mir(|iio iincn» \i<- 
coa cnu iiiiii piiloina «loiiilo lin crimlo otrn vvi. 
AI.UNSO iiK IIkuukiia. 

- roNHUr.KO: NiD.M.; liiiovo iilio so «Icjii oii 
lili |>iimji> H'ñiilnilo luii'u i|iio Iu (^iilliiin iioiif^ii on 
«'1. 

l'iiMUiKUo; Tai I.' p.ir ilniíilo In giilliim [lono 

los lltloVOH, 

PONEDOR, RA: mij. Qiio pono. 

- l'oNKDoii: ApliVoso ni cnlmllo ó ^-ogiin en- 
scílndo li Ivvniíttu'sü iK< niiinos, so.stciiii'ndo.socoii 
n\fí> siiliii» liis pici'iins. 

- IVnkiiou: ruNKliKKO; dlcoso ilo las nves 
({uo yn poiioii humos. 

- PONHIHUI: ni. rcsToit. 

... sin que liayini ili" ponerlas rentas en pre 
Ri'in, ui luiscnr roNKDDií en mayor precio para 
ellas. 

X'ueva llccopi/acióii. 

PONENCIA: I'. Cargo de ponente. 

- FoNKXoiA: Ejercicio do él. 

PONENTE (del lat. ¡lou'iis. ¡-oiuntis, p. a. de 
ponrir, poner): adj. Aplícase al juez ú otro fun- 
cionario, á iiiiien toea hacer relación de un ex- 
]iediente que se ha de votar en los tribunales ú 
otras corporaciones. 

PONENTINO, NA: adj. ant. rosENTlsco. Usá- 
base t. c. s. 

PONENTISCO, CA (do poniente): adj. 0(<i- 
IIKN 1 AL. V. t. C. S. 

A las provincias del reino de Fez llaman el 
Garbe. qne quiere decir los Piixkntiscos. y 
á los que andan en la parte oriental llanianjar- 
quies, qne quiere decir levantiscos. 

LlIS DEL MÁRMOL. 

PONER (del lat. pmierc): a. Colocar en un 
sitio ó lugar una persona ó cosa, ó disponerla 
en el lugar ó grado qne debe tener. U. t. c. r. 

Y de allí tomamos el Santísin;o Sacramento, 
y se PUSO en la iglesia con mucha solemnidad 
y concierto. 

Santa Teresa. 

...: PONKD, amigo, esa carta sobre aquel cos- 
tal, que uo la puedo leer hasta que acabe de 
acribar todo lo que aquí está. 

Cervantes. 

- Poner: Disponer ó prevenir una cosa con lo 
que ha menester para algún fin. 

-Pongo la olla después. 

Ramón de la CRrz. 



Pon la mesa, muchacha. 



TrI'EBA. 



- Poner: Contar ó determinar. 

No consientan que los alguaciles de nuestra 
corte pongan los precios á las dichas cosas ni 
algnn.as, dellas ni los dichos alguaciles sean osa- 
dos á las PONER, so pena de suspensión de sus 
oficios por seis meses. 

A'ueva Recopilación. 

De Jladrid á Toledo roNK.v doce leguas. 
Diccionario de la Academia. 

- Poner: Suponer. 

Buscaste por el mundo tierra, ó fall.istela 
cual tú la habías menester, é agora desampá- 
rasla é vas á buscar otra, que nou sabes cuál 
la fallarás; é pongamus aunque la falles de 
qne te pagues cuál será aquel que la dará así 
como yo mezquina te di la mía? 

Crónica general de España. 

Pongamos que esto í^ucedió así. 

Diccionario de la Academia, 



roNB 

l''iM II: Al'oorAlt. 
I'nsiin ilt» ilurnii coutrn una pmo-ta áquono 

DoMlNiíi'Kr,. 



h« viniera ol pulan, 



- l'oMíli: Hrdiii'ir, mtirelinr <> pii-eimir i 
iinu li i|iiu ujpciito una i'<»n loiiliii nu voliiiitai], 

Meitnrnii k I'unkii.uk en el eimo il« no nalir A 
la enlle, ilu liueer iiii dlNpnrnte. 

DoMlsnrK/.. 

- l'iiNKli; Dejar iiim coiin li la renidiirión, «r- 
bitriii ú iliHpoHii'ióii ilu otro. 

l'd.NiiO mi cniíHn «n niaiiün d« iinted, 

DiimIniicicz. 

l'oNKii: KMcribir uno on el [lapol lo quootro 
dicta. 

Vengo A (pie me roNd.v ncteil una carta. 
Trikiia. 

- Poner: .Soltar ó deponer el liiiovo los 
aves. 

Si usan á comer las cascas ó uvas, poco á 
poco se van di.sniiiiuyeiiiln. y siempre J'ONKN 
los huevos más chiquitos, lia.sla lauto que vie- 
nen & noroNKR ninguno. 

Alon.so de Herrera. 

Erase una gallina que ponía 
Un huevo do oro al lineiio rada din, 

Samasieoo. 

- Poner: Dedicar á uno ú un empleo ú oficio. 
U. t. c. r. 

Estás obligada, deb.ajo de pecado mortal, á 
roNRR esos hijos á oficio; ele, 

P. Juan Martínez de la Parra. 

Mi padre, luego que tuve fuerzas, me Püsoá 
.su oficio; etc. 

Isla, 

-Poner: Kn el juego, parar. 

Pero después se volvió 
El naipe, y en hora y media 
Que duró aquello, perdí 
Cuanto rusK y más que hubiera, 
L, F. de Moratín 

-Poner: Aplicar. 

Poner piernas al caballo. 

Domínguez. 

Poner toda su fuerza. 

Diccionario de la Academia. 

-Poner: Trabajar para un fin determinado. 

Informaron á nuestro Rmo, P, General de 
manera, que con .ser muy santo, y el que ha 
bía dado la licencia para" que se fundasen to 
dos los monasterios,,, le pusierou de suerte 
que ponía mucho por que no pas.isen adelante 
los descalzos. 

Santa Teresa. 
N. PONE de su parte cuanto puede. 

Domínguez. 

- Poner: Exponer. U. t. e, r. 

Le POSE á un peligro, á un desaire. 

Diccionario de la Academia. 

- Poner; Escotar ó concurrir con otros, dan- 
do cierta cantidad, 

- Poner: Añadir voluntariamente una cosa á 
la narración. 

Eso del episodio lo pone de su casa, es de su 
propia cosecha. 

Domínguez. 

- Poner: En algunos juegos de naipes, no 
sacar la polla el que había entrado, por haber 
hecho una baza menos de las necesarias para ga- 
nar, teniendo obligación de meter en el fondo 
otra igual a la que había de percibir si ganara. 

- Poner: Tratar d uno mal de obra ó de pa- 
labra. 

— Pues no, la dama no se muerde la lengua. 
¡Xo es cosa cómo le poneI Oiga usted, don Pe- 



dro. 



L. F. de JIoratín. 



- Poner: Tratándose de nombre, motes, et- 
cétera, aplicarlos á personas ó cosas. 

Cuatro días se le pasaron en imaginar qué 
nombre le pondría, etc. 

Cervantes. 



PONK 4& 

- P'iM'.li: .luiilocoii la prop. n \ ■ •, 
dn olrii verbo, Piiipn/jir il i-JeciiUr ', i 
•Jllli <d VerlMi ni^lllllcs. 

... l'iKiKlio.s i omr tin calirlto, «Ir, 

FkiinAn CAIIAl.l.Klin. 

- PoKKii- .liinliieotí In jirep " ynlgiiiiu» nom- 
ino", t! , .,ilíii|>nneral- 
K<i'>H ' de lo i|U« lo* 
noinbit n ni^iiiii' ,11. 

... y nmlnndo, ilc orden del marido, un* pi- 
lla, la l'L'HO, aeonipanaila d« u» conejo, á !■ 
lumbre. 

Crintóiial .SrXiiKz de Kuíikiiua. 
l'o.NHi al aureno. 

MnviHHvr.r,. 

- Poner: Junto con Is prcp. en y algunoii 
nombres, ejerier l« aición do lo» veríinii á niin 
loH iiombreN ('orres|MUideii. Ponkr m ihnht, du- 
dar; PONER rn ili.ipula, iliHputar. Alguna* vccoii 
80 usa sin la preji. en. 

... considérense todos los rasos imnfHnadon 
que en (•! (libro) fiíií/ió la malicia liaber^i- ejer- 
citado contra lo» indios y i iinganüE en i'ar.delo 
con los venlnderos que hemos viatoen las gue- 
rras... etc. 

Saavedra Fajardo. 

Ya que la premura «s tanto, 
Podemos PONRB en planta 
Una idea que me oriirre. 

liRETÓN DE i.os Herreros. 

- Poner: .lunto con la preji. por y algunos 
nombres, valerse ó usar ¡lara un fin de lo que el 
nombre significa. 

.Suplicó á Nuestro Sefior jtor su salud, po- 
niendo 2>or intercesores los dos santos. 
A.MBR0SI0 DE Morales. 

- Poner: Junto con algunos nombres, causar 
ú ocasionar lo que los nombres significan. 

PoNKR miedo. 

Diccionario de la Academia. 

- PoxEii: Junto con los nombres ley, contri- 
bución ú otros semejantes, establecer ó mandar 
lo que los nombres significan. 

- Poner: Junto con l.".s |ialabras de, por, cual, 
como, etc., tratar .í uno como expresan las mis- 
mas palabras, que unas veces se toman en sen- 
tido recto y otras en el irónico. 

Poner á uno de ladrón, por embustero, de 
ropa de Pascua, cual digan liueñas, como chu- 
pa de dómine. 

Diccionario de la Academia. 

- Ponerse: r. Oponerse á uno, hacerle frente 
ó reñir con el. 

... y con este ejército osó PONERSE contra to- 
do el poderío de los romanos. 

Ambrosio de Morales. 

- Ponerse: Vestirse ó ataviarse. 

Boña N. no se pone muy bien. 

Domínguez. 

Ponte bien, que es día de fiesta. 

Diccionario de la Academia. 

- Ponerse: Mancharse ó llenarse. 

Ponerse de lodo, de tinta. 

Diccionario de la Academia. 

- Ponerse: Sobrevenir una cosa que antes no 
había en el sujeto. 

— jQué dijisteis?- jQué pudiera 
Decirle estando allí todos? 
Me puse... asi... muy contenta. 

L. F. DE Moratín. 

... pero él nada; erre que erre, y que se lia de 
curar, y que se ha de poner bueno... ya se 
ve, etc. 

Larra. 

- Ponerse: Hablando de los astros, ocultarse 
debajo del horizonte. 

Vivían castos en las soledades, fijos los ojos 
en el Sol, su Dios, desde qne nacía, hasta que 
SE ponía. 

Fr. Francisco de Sasta María. 

Iba el sol á ponerse, y llegaba el punto de 
separarme de mis camaratlas <ie viaje, etc. 
Hartzenbusch. 



46 



rONE 



-PoNEltsic: Llegar á un lugar deterniiiiado. 

Se puso en Toledo en seis horas de viaje. 
Diccionario de la Academia. 

- PoNKU á uno ANTR el alcalde, el juez, etcé- 
tera: fr. Demandarle, querellarse de i'l. 

-PoNEiiáuno Á rAlilR: fr. fig. y fani. Es- 
trecliarle fuertemente para obligarle á una cosa. 

- PoNicr, BIEN á uno: fr. fig. Darle estimación 
y cn'dito eu la ojiinión de otro, ó deshacer la mala 
oi)iniOn Que se tenía de él. 

-Poner p.ien auno: fig. Suministrarle me- 
dios, caudal ó empleo, con que viva holgada- 
mente. 

- PoNEi: COLORADO á uno: fr. fig. y fam. Aver- 
gonzarle. U. t. c. r. 

Agora me parece que te pones 
Muelio más colorada que tu saya, etc. 
L. L. PE Argensola. 

PÚSKME colorado (nunca Dios lo permitiera) 
pues al instante se puso á uno que estaba á mi 
lado sus manos en las narices. 

QtrEVEDO. 

- PoNEK foíio Nt^EVO á uno: fr. fig. y fam. 
Maltratarle de obra ó de palabra, sonrojarle, za- 
herirle. 

Maiíana quizá el mancebo 
Me premie... con una sátira 
Que me ponga como nuevo. 

Bretón de los Herreros. 

- Poner por delante á uno alguna cosa: fr. 
Suscitarle obstáculos ó hacerle reflexiones para 
disuadirle de un propósito. 

- Poner EN tal cantidad: fr. En las subastas, 
ofrecerla, hacer postura de ella. 

-Poner mal á uno: fr. Enemistarle, perju- 
dicarle, haciéndole perder la estimación con chis- 
mes y malos informes. 

- Poner por encima: fr. En los juegos de 
envite, poner ó parar á una suerte los que están 
fuera de ellos. 

- Ponerse uno bien: fr. fig. Adelantarse en 
conveniencias y medios para mantener su es- 
tado. 

-Ponerse uno tan alto: fr. fig. Ofender.se, 
resentirse con nniestras de superioridad, 

PONERA (del gr. TTovrjpóí, malo, perverso): f. 
£ut. (iéncro de plantas perteneciente á la fami- 
lia de las Orquídeas, tribu de las epidendreas, 
cuyas especies habitan en Méjico, y son plantas 
herbáceas, epífitas, con el tallo erguido y senci- 
llo, cilindrico ó filiforme; las hojas lineales, aca- 
naladas, alternas, y las flores jjequeñas acompa- 
ñadas de brácteas aovadas y agudas, formando 
racimos trifloros en las axilas de las hojas supe- 
riores; perigonio membranoso, con las hojas ex- 
tei'iores ó sépalos conniventes, las laterales algo 
mayores; labelo posterior, con uña cóncava, sol 
dada en su base con las hojuelas exteriores del 
perigonio; columnita continua con el ovario, se- 
niicilíndríca; antera bilocular, con cuatro poli- 
nias colaterales; caudícola completamente re- 
fleja. 

- PoNER.i: Zoo!. Género de in.sectos himcnóp- 
toros de la familia hetcrogínidos, tribu de los 
ponerinos. Las especies que constituyen este gé- 




Ponera 

ñero se reconocen por los caracteres siguientes: 
hembras provistas de aguijón perfectamente des- 
arrollado; mandíbulas del mismo sexo triangula- 
• res; antenas, en el mismo sexo, más gruesas ha- 
cia el extremo; cabeza triangular, sin escotadura 
notable en su parte posterior; tres células cubita- 
les en las alas superiores, la tercera incompleta, 
no alcanzando el cubito al extremo del ala; pri- 
mera y segunda discoiilal completas, cerradas; la 
l)rimera del limbo confundida con la tercera dis- 



PONF 

coidal; pecíolo sencillo; abdomen estrangulado 
entre el segundo y el tercer, anillos; su primer 
segmento formado de un solo nudo; ninfas ence- 
rradas en un cajinllo. 

Las esiiecies de este género son bastante nu- 
merosas y algunas alcanzan iiu tamaño conside- 
rable. Han estado descritas nnichas de ellas co- 
mo pertenecientes al género Fórmica'. Como ejem- 
plo pueden citarse las siguientes: /'oiicra tarsata, 
del África occidental; P. riUo.ia, déla América 
del Sur; P. contracta, de Euroiia;P. flavicornis, 
de laGuayana; etc. 

PONEVIEJ: Gcog. C. cap. de dist., gobierno 
de Kovno, Rusia, sit. en la confl. del Yeguen, 
en la orilla izq. del Nevieya, en el f. c. de Rad- 
zivilichki á Kalkuny; ISOOO habits. Pertenece 
á Rusia por virtud del tercer reparto de Polonia. 

PONFERRADA: Gcog. P. j. de la prov. de León. 
Comprende los ayunts. de Albares, Los Barrios 
de Salas, Bembibre, Benuza, Borrenes, Caba- 
ñasraras, Castrillo de Cabrera, C'astropodame, 
Congosto, Cubillos, Encinedo, ]?olgoso de la Ri- 
bera, Fresnedo, Igüefia, Lago de Carucedo, Mo- 
linaseca. Noceda, Páramo del Sil, Ponferrada, 
Priaranza, Puente de Domingo Flórez, San Es- 
teban de Valdueza y Toreno; 50617 habitautes. 
Sit. en la parte occidental de la prov. y confines 
de las de Zamora y Orense al S.O;por el N. con- 
fina con el jiart. de Murías de Paredes, por el E. 
con el de Astorga y por el O. con el de Villa- 
franca del A'ierzo. F. c. de León á Galicia. 

- Ponferrada: Gcog. V. con ayunt., al que 
están agregados los lugares de Oolumlirianos, 
Otero, Ozuela, Rimor, San Andrés de Montejos 
y Toral de Merayo, y las aldeas de Barcena del 
Río, Campo, Dehesas, Fuentesnuevas, San Lo- 
renzo y Santo Tomás de las Ollas, cab. de par- 
tido judicial, prov. de León, dióc. de Astorga; 
7324 habits. Sit. en el f. c. de Falencia á la Co- 
ruña, con estación intermedia entre las de San 
Miguel de Dueñas y Toral de los Vados, en una 
elevada meseta desde la que se descubre el ad- 
mirable paisaje del Vierzo, y que forma como 
una península ceñida por los ríos Sil y Boeza, 
que confluyen al S.O. En la margen opuesta 
del Sil se halla el arrabal llamado Puebla. Te- 
rreno desigual, con llanos, colinas y monte, y 
buenas huertas en las orillas de los ríos; cerea- 
les, vino, nmcha castaña, jiimientos, rejiinal- 
dos (manzana camuesa del Vierzo), y otras l'ru- 
tas y hortalizas; cría de ganados: telares de 
lienzo y fális. de curtidos y aguai<lientes. Insti- 
tuto local de segunda enseñanza fundado en 
18S0. «La población, dice D. José María Qua- 
drado, no sólo ha rebasado fuera de los ])riniiti- 
vos muros y de las antiguas puertas, .sino que 
ha salvado al Poniente el cauce del Sil y al Me- 
diodía el del Boeza, formando en las opuestas 
orillas los arrabales de la Puebla y del Otero, 
con los cuales comunica por dos modernos puen- 
tes, sucesores de aquel cuya herrada armazón 
( l'oiis-fcrrata) á\ú nombre á la v. en el siglo xi. 
Sus parroijuias de San Andi'és y de San Pedro 
del Arrabal, su iglesia de monjas de la Conceii- 
ción, la nave de San Agustín cubierta de bóve- 
da de crucería, carecen de importancia ante el 
templo princi]pal de Nuestra Señora de la Enci- 
na, que invoca el A'ierzo todo por ]iatroua. En 
él llaman la atención un rico camarín churrigue- 
resco adornado de esjiejos colosales, una gran- 
diosa sacristía y una elevada torre jiuesta enci- 
ma del portal y principiada en 1614, cuyo se- 
gundo y tercer cuerjio ciñen balaustrada ele pie- 
dra, rematando en un octágono con cu]iulilla. 
No menos suntuo.sa se ostenta la fachada de las 
Casas Consistoriales, construida de sillería en 
1692, y flanqueada de dos torres enanas con sus 
capiteles y veletas, entre las cuales descuella 
un ático. Mas el verdadero numumento de Pon- 
ferrada es el castillo, que, situado á su extremo 
occidental, señorea el arralial y la deliciosa vega 
del Sil y el ameno valle que fecunda el río. To- 
da la doble ó triple cerca de sus muros se desta- 
ca circuida de almenas; todos sus torreones cua- 
drados ó redondos llevan corona de modillones; 
por todos sus lienzos corren líneas de mataca- 
nes; .su primera entr.ada con )iucnte sobre el fo- 
so y la segunda eu mayores dimensiones, .ambas 
ofrecen un arco semicircular y dos cubos para 
su defen.sa. 

Describiendo este edificio en su Viaje descrip- 
tivo de Palcncifí á la CortíTia, dice Becerro de 
Bengoa i|ue la muralla es de fuerte maniposte- 
ría de pizarra, así como los torreones, y sólo se 



PONG 

conserva en pie esta parte ostentosa de su doble 
circuito. La planta es un ]ientágono irregular. 
El lado mayor mira al Poniente, al río, y aún 
giiarila una galería cubierta para bajar á tomar 
agua, deiendida por arruinado torreón; el del 
Mediodía es de dos trazos, en quelirada línea, 
con fuerte cubo cuadrado, que sirvió de cárcel, 
sobre el puente del f. c. , y con la entrada prin- 
cipal flanqueada de elegantes torreones cilin- 
dricos, con asiento y defensa del puente levadi- 
zo, portada, segundo recinto con la cruz de los 
Tem])larios en la clave de su arco y borrosas 
inscripciones, y otro robusto cubo cuadrado con 
amplio a.siento inclinado en la liase, frente al 
barrio de la inmediata iglesia. El costado de 
Oriente, casi paralelo al o|iuesto, se forma de 
dos lados, ambos sobre las calles y casas del ve- 
cindario, á los cuales estuvieron adosados en el 
interior de las habitaciones capilla, salones, ¡la- 
tios, cuartel y altas galerías, cuyos tres arcos, 
con su roto dovelaje, aún se alzan como un es- 
queleto allá sobre la línea superior del muro, 
flanqueado de otro grueso torreón, en cuyo cen- 
tro campean, entre otros escudos, los yugos y 
las flechas de los Reyes Católicos. El lado del • 
N. tiene otra entrada para bajar al puente y os- 
tenta hacia el río dos torreones: uno levantado 
por el conde Lemos, y otro de la construcción de 
los Temjilarios. Dentro de este recinto se marca 
otro, y en la extensa área que dejan en medio 
hay ahora un campo cultivado. Casi todo el 
asiento del recinto interior es obra romana. La 
población tiene en general muy regular caserío; 
en la plaza de la Encina, de forma irregular y 
con so]iortales, haj' Inicuos edificios y comercios; 
desde ella, jior la calle del Arco, se va á una 
plazoleta con jardín, formada ]ior la Casa Con- 
sistorial y el antiguo convento de San Agustín, 
y en el que se instalaron ó se hallan instalados 
el Instituto, la Audiencia, las escuelas y el tea- 
tro. El puente de la v. , de un solo ojo, se re- 
construyó en 1785. Hay cerca de Ponferrada un 
establecimiento de aguasminerales sulfhídricas, 
sulfuroso-cálcicas, situado al]iie del monte Cas- 
tro, á la margen dra. del Sil, á 2 knis. de la vi- 
lla, y unido por una buena carretera á la fonda 
del Azufre. Los manantiales nacen en terreno 
granítico, dos dentro del balneario }' dos fuera, 
dando el primero SOO litros por hora, el segun- 
do 96, el tercero 9 y el cuarto 135, á la temjic- 
ratura de 20" aquéllos y de 17 éstos. 

Mist. - Ponferrada es la antigua Interamnio- 
Flavia, mansión del Itinerario romano, en el 
camino de Braga á Astorga. A fines del siglo xi 
el obispo de Astorga, D. Osmundo, hizo recom- 
poner y fortificar con armaduras de hierro el 
viejo y bajo jiuente romano, muchas veces arras- 
trado ])or la impetuosidad del Sil, situado cerca 
de un pueblecito llamado Compostella, que es 
un despoblado inmediato á la vía, y desde en- 
tonces se llamaron el puente y la población jun- 
to á él erigida Pons-ferrata. A fines del siglo xil 
se establecieron en ella los Templarios, levanta- 
ron su céleljre castillo sóbrela antigua cindadela 
romana y lo poseyeron hasta la extinción de la 
Orden, á principios del siglo xi\. El poderoso 
magnate gallego, conde de Lemos, quiso exten- 
der hasta aquí sus dominios y ocupó la fortale- 
za, rcstamando alguna parte Los Reyes Católi- 
cos unieron el señorío de la villa y del castillo á su 
corona, conservándose éste perfectamente. Aun- 
que deshabitado y descomponiéndose poco á poco, 
aún se mantenía entero en 1815, cu que, según 
recuerdo de los ancianos, dio en él un suntuoso 
baile á las jóvenes distinguidas de Ponferrada y 
pueblos vecinos la oficialidad del regimiento de 
Monterrey (Becerro de Bengoa, obra citada). 

PONGA: Gcog. Ayunt. formado jior las parro- 
quias de San Juan de Beleño (donde está Bele- 
ño, lugar cab. ), San Esteban de Carangas, San 
Juan de Casielles, Santa María de Cazo, San 
Pedro de Sobrefoz, Santa María de Taranes, San 
Ignacio de Vcyos y Santa María de Viego, y la 
ayuda de parroquia de San Lorenzo de Abiegos, 
p. j. de Cangas de Onís, ]irov. y dióc. de Ovie- 
do; 3 606 habits. Sit. al S. de la cabeza del par- 
tido, en los confines con la jirov. de León, al O. 
de las Peñas de Europa. Terreno muy montuo.so, 
bañado por el río Ponga, que nace en el puerto 
de Ventaniella, corre de S. á N. y se une al río 
Sella; cereales, avellana, hortalizas y frutas; cría 
de ganado. 

PONGACIO: m. Eot. Género de plantas (Pon- 
gatimnj perteneciente á la familia de las Cam- 



pnNd 

|i^iiiiiliW'i'iiii, iMiy'i" i'H|><'<'i<'i< liiiliitiiii «11 lii India 
iilii'liliil, V noli |>liiiilni< liiM'liái'nii |>I'(>|iÍiik iln liiii 
Idi'iilliliiili'it I'iiImxIu'n, liiiii|iiAiiii, Clin liin liiijiiiinl' 
li'iiniM, ualn'i'liiiH, Dnlnmii, nin i'nli|iiiliiii, y lim Un- 
i'iiH i|in|iii(iiiliiH en unliKiui'liin Imininiilri mikI <'i- 
líiuli'ii'iin, ilKiiniiiniMitK iiiHi'luiliiH, HcntiiiliiH y l>i- 
hiiii'li'iiliiilan i'n Hii lililí': riilj/ i'iiii iil tnliii iiim- 
inlilinlii itl riMiH, HiiMailn mn el nviilin, i'l luii'io 
iní|i«ri>, iii'inlnlonlK y i|iilni|ni'|iiii'liilu, y limciiiniH 
iililnxiiN, iii|iiilliiili>ii y |ii'ini.Hli'nli'N: cnrolii iii\ii<>i'u, 
oiil'titnM'nli' tiilniIoHii, i|uini|ni'llilu, con Ioh IóIiu- 
liMiuniciiliiiInH i<n Hii niiir>;i>n y innlnlinloü; cinco 
iinloiiiH ciihí rciloniliiH, HcnlmliiH ilcntio ilcl Inlio 
iltt lii ooi-olit, cnvih'ltitN }ior Iuh laciní'iH iniir^inii* 
li'N lie ('uta, liiliicnliircH y con las cclilim lonxilii- 
ilinalniciilc ilcliiscí iiIch; oval io ínfcio, liilociilar, 
con (tvulos numerosos, «IcsccntlontcH y luiatrn* 
pos soslcniílos por placiMilas cilíniliicaN y pi>ili- 
ccliiilas del ilpicc lie las i'üldas; «slilo muy corto 
y csti^nni oliliisanicnto bilolio; ni IVutn os uiwi 
ráiwnla nii'Uiliraniici'ii coionadn por ol lindmilcl 
ertli/., liiliicular y dcliisccnlc poi' su opcrculo api- 
cal; semillas numerosas, muy pciiiicñasy cilin- 
dricas; einlil'ion peinieño, carnoso, cilindrico, si- 
tuado 011 el eje de un alliumen escaso, con los co- 
tiledones eculos y olitusos y In rnicilla itlcanmn- 
lio al onil>li|;o. 

PONQAMIA: I'. A<V. llenero do jilantns perto- 
nccienlo á la laiiiilia délas liC^;uminosas, sulifa- 
niilia do \i\» papilionáceas, triliii de las dnllier- 
giéas, cuyas espovics lialiitan in Ins regiones tio- 
|iicales du Asia, y son plantas arlxirons ó l'niti- 
eosas, trepadoras, con las liojas im)KUÍpinnaila9, 
■ las liojuelas opuestas y las llores disimestas en 
racimos axilares; cáliz cniliudado, olilicuanicnte 
truncado y olitusanicnlcii«ini|«edentado; corola 
nmariposada, con pl estandarte rellcjo y las alas 
olitnsas, rectas y tan largas como la iiuilla; 10 
estamlm-s, con los lilainentos unidos, excepto 
el vesilar que es el lilire; ovario sentado y lú- 
ovulado; estilo muy corto y cstisnia .agudo; le- 
giinilire coriácea, comprimida, aovadn-oblonga, 
encorvada, picuila, indeliiscente, mono o disper- 
nn», con las valvas abiertas dentro de la conca 
vidad. 

PONGARA: (ícoij. Cabo de la costa occidental 
da África, en la entrada del estuario óe Gabón. 
Ks baja y arenosa y está cubierta de bosque. 

PONQAU: (leoff. Región del Salzburgo, Aus- 
tria-Hungría, t'oniprende d valle medio del Sal- 
zac, all. de la drn. del Inn, y el superior ilcl 
Enns, afl. del Danubio. 

PONGERVILLE (.Tl'.\n BaiTIST.V Am.VIH) S.\N- 
SÓN iiiO: Iliog. Literato francés. N. en Abbevi- 
Uo iSomme) en 17!>'J. M. en París en 1870. Hijo 
de una antigua y noble familia de Pontbieu, fué 
educado por su mismo padre, luagistiado ins- 
truido. Trasladado á París, publicó una traduc- 
ción del poema de Lucrecio I>e natura rcnim, 
que fué considerado, y con justo título, como un 
acontecimiento literario, llás tarde fué elegido 
individuo de la Academia Francesa. Poco antes 
de ser admitido en ella dio á luz, bajo el título 
de Aiiiorc.': milológicos, una colección de las más 
importantes metamorfosis de Ovidio, que alcan- 
zaron una gran ace|itación. En 1S29 dio para la 
colección de los clásicos latinos una elegante ver- 
sión de La Eneida de ^"irgilio, y más tarde hizo 
otra del Parníso perdido de ililton, que también 
tuvo grande y favorable éxito. Se deben además 
á este fecundo escritor: Cartas li los hrlgan, al rey 
de Bavicra, d M. J'tigres, d ios e^wniigos de la in- 
dependencia del escritor, y un gran número de 
Noticias biográficas de varios hombres célebres en 
la Historia. 

PONGO: m. Especie de mono antropomorfo. 

-Pongo: Amér. Indio que hace oficio de 
criado. 

- Pongo: Amér. Paso angosto y peligroso de 
un río. 

- Pongo: (leog. ("añones ó estrechuras de ríos 
en el Perú. El Pongo de Aguirre correspondo al 
paso del río Huallaga ¡lor la coriiillera Oriental 
y forma el salto de Aguirre. El Pongo Manseri- 
chc hállase en el Marañón, hacia los 4° 30' lati- 
tud S. y 73° 53' long. O. Madrid. Pasado este 
cañón el río entra ya en la gran llanura de la 
región del Amazonas. Pongo es la palabra que- 
chua qne significa puerta; en efecto, estos caño- 
nes son las puertas por las que los ríos pasan la 
cordillera. Son verdaderos collados ó desfilade- 
ros, abiertos entre muros de roca de 400 m. de 



PON I 

all. on nl^nni» piiinjm, y jHir cuyo roiidn eorrnn 
Ini* iif^uai eliocitiido lontru oiiniini*'! iiMinnn den 

Iircndldii» dn hi iiHintnha. Aldea del 'lint, de 
'iicblii Nniivü, cu In piuv. y du|i. <lo Ira, l'uró; 
1 -.'00 InibllM, 

- l'iiMiii (I(lii): (Ito^i. Itrii/o lili mar ó olun 
rio 011 In Colonlii IValicnaa del Seiie^al, conIji O. 
do A fríen, nit, un In comurea I iniinidn />'/»• '/c/ 
tSur, ni S. ilul l'nlio Vor^n y en los 10' du lal. 

PONQOR; Hfiig. I,u>;»r del Perú, iiil. en In fnl- 
da He la eiirijillein Negrn, frente á la c. de Iliin- 
niH. Kiijtian de donde no han meado piedrnH la- 
lirndaNi|ue representan liombreH ile ligiira «lo- 
tesen y en diHtinlas iioniciones; on otras piodin* 
Ina liunras son du iHipindiuve; con ellas se cons- 
truyo parto del punleéin ócomenleriodu lluams. 

PONQiDE: fleng. Ilnhín du la coiita oriental do 
Afriin, sit. ni N. de /anzibar. Comunica con In 
do Tanga por nn estrecho que separa la isin 
Kiiyii del Contiiiento Africano. En el fondo do 
esta bahía desagua un (loqueño río que viene del 
monto Yombo, y cerca ile su desembocadura «e 
al/n la aldea do Pengile, comprendida en la zona 
litoral que el tratado de I." do noviendite de 
I.S.SC) reservó al sultán du /niizíbar, ]iero fué 
arrendada por éste i'i la Compañía Inglesa del 
África Oriental. |: Kio del A frica austral. Nace en 
la vertiente 8.E. do los montes Inhangadc ó 
Igiiangani, en la |>nrto .septentrional del distri- 
to portugués de Alanica; corre A lo largo de la 
baso S. E. do los montes Malino, recibe por la 
(Ira, el Conde, y desdo esta conll. correal É.S. E. 
y luego al .^..S. E. Kccogo numerosos alls., sien- 
do los principales de la (Ira., además del Conde, 
el Mavazi ó Mavuzi, el Miisingaze, el Mu.satua, 
el Mokambeze ó Jlukumliezi, el Mut.achiza ¿ 
iMutuchuai y ol iMuta (í Muda, y de la izq. el 
Iñazo, el Inhazonga, el Chitora y el Muaze uni- 
dos, el Vindiizi o Vandiizi y el l'rciua. Desagua 
en el tiollb de Mazangzani, del Océano Indico, 
confundiendo la boca de su estuario con la del 
Huzi ó Bozi. Su curso es de 400 kms. |1 Pueblo 
del África occidental, v'. Mi'ongühs. 

PONIATOWSKI (KsT.VN-lsLAo, con//!; rfe^: .8%. 
Político polaco. ]i:idre del rey tie Polonia, Esta- 
nislao Augusto. X. en 1678. M. en 1762. Fué 
uno do los mic'nbros mas decididos del partido 
sueco que se había formado en Polonia para 
contrarrestar el poder del partido ruso, }• nn 
constante compañero de armas y aventuras de 
Carlos XIl, al que siguió en todas sus expedicio- 
nes. Participó de todos sus peligros, y después 
de la funesta batalla de Poltawa fué el que fa- 
cilitó la retirada del héroe sueco. Consiguió re- 
unir ;i00 caballeros decididos á abrirse paso por 
medio del enemigo, y, á pesar de estar el rey he- 
rido, le colocó sobre un caballo, atravesó con 
aquel pequeño ejército los ardientes desiertos del 
Dniéper y puso á salvo en Bender á Carlos XII. 
Poniatowski se trasladó de allí á Constautino- 
pla, y merced á su haliiliilad consumada, á pe- 
sar de las intrigas siem]ire crecientes con que tu- 
vo que luchar, consiguió del sultán Achniet III 
y de su gran visir Alí-Pachá la promesa de ha- 
cer la guerra á Pedro el Grande y poner uu ejér- 
cito de 200000 hombres á las órdenes de Car- 
los XII. Poco después, en efecto, los turcos de- 
clararon la guerra á los rusos, y Pedro I se en- 
contraba ya en una apurada y peligrosa situa- 
ción, de la que pudo salir merced á su esposa 
Catalina, que consiguió ganar al gran visir Bal- 
tagi-Mehemct haciéndole donación de todas sus 
alliajas, y el cual firmó la paz con el tsar. De 
este modo pudo Pedro I retirarse tranquilamen- 
te de uu país donde ya hacía ocho días que se 
hallaba sin víveres jiara su ejército. Indignado 
Poniatowski escribió á Coustantinopla, y con- 
siguió la destitución de Baltagí-Mehemet; pero 
viendo que no mejoraba en nada la situación de 
Carlos XII le aconsejó que se retirara á Suecia, y 
entonces fué cuando recibió de aquel príncipe el 
gobierno de Deux-Pont.s, donde se encontraba 
Leezinski, antiguo rey de Polonia, del cnal fué 
amigo. Permaneció allí hasta que supo el trágico 
fin de Carlos XII. Entonces se trasladó á Suecia, 
siendo perfectamente acogido por la reina Ulrica 
Kleonora, que le encargó pasara de nuevo á Po- 
lonia y le facilitó la reconciliaciiin con el rey 
Augusto II. Sorprendido agradablemente este 
príncipe de que Poniatowski abandonara el par- 
tido de Leezinski y se decidiera por su cansa, le 
restituyó iurnediatamente todos sus bienes y le 
confirió algunos elevados é importantes cargos. 



PON I 



47 



A I-. 



1, 

JIIIMlllO Ijll' 

lien muy m , u 

, V le liolllbri'i p'il .ilUIJfJ ' .li- 
li, 1.1 Mia\iii di^^iiid/id de i'o- 
' ' -I • ■ ' la colte 

.Se inKji 
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AiiK<i«- 



el ,.,iul U ,1 

In (•nenii^ii 

la COI te de I , ,t 
lellllllii de I'mi 

liiliia. I ' 

he re ti 

con 1 1 I ■ 

cual Invii 10 liijiia, en 

lo, <|Uo fué rey ile {'ubi. i, elmn. 

buliiii do lu corona; y .\1í„uíí .1... 'in 

general y urzobÍHpii priniiido del : .o 

i|ui> KKtaniíiIno l'nniati. ' ' la 

piibliinda con el título " /■ 

liutleri) pidiico ivbre la li //, 

por Volíairr, 

- PiisuTowsK! (Josí Antonio, prlncífir de): 
Iliug. (¡ciiernl ¡Hilaco, mnrincal del Imperio Iraii- 
cé». N. en V'nrsovin en 1762. M. cerca de b'ip- 
zig en 1H13. Desde m\ juventud so diHtinguiíí co- 
mo uno do los defenHoros niiU sinceroii ile la li- 
bortail de hii patria, aiinqiio ento no le valió con- 
tra la» sospechas de di vernos partidos iior lan 
irresoluciones á ijiie la niisma inlliiennia del rey 
su tío le C(ind(;iiaba, en las (lilíciles cireiinstari- 
cias que a la sazón atravesaba Polonia, A esta 
iiilluencia se atribuyó también el de.saliento qiio 
pareciii apoderarse de él durante la cani|iaña do 
1792, en la que, á jiesar do los progreso» del ene- 
migo, Biiiio desplegar una táctica consumada. 
Después do la conl'eileración de Targowitz, acep- 
tada por su tío, Poniatowski so retiró del ejérci- 
to, juntamente con sus más brillantes oficiales, 
y Sillo volvió á él en 1794 como voluntario jiara 
ayudar de nuevo á sus conijiatriotas á sacudiré] 
yugo de los rusos. Este noble dcsintcn's le gran- 
jeó la estimación y el amor de los jiolacos. I'^l 
célebre Koseinsco le confió desde luego el mando 
de una división, ácuya cabeza se distinguió .losé 
en los dos sitios de Varscvia. Tomada esta ciu- 
dad, jiermanecióen ella algún tiempo Poniatows- 
ki, y luego partió para Viena, donde rehusó los 
ofrecimientos de Catalina, y principalmente los 
de Pablo, quien le quería dar el grado de Tenien- 
te General de los ejércitos rusos. Sacóle de las 
dulzuras déla vida privada la fundación del Gran 
Ducado de Varsovia, que reanimó las esperanzas 
de los patriotas polacos, y el Ministerio de la 
Guerra, que admitió, le ofreció ocasiones en que 
servir útilmente á su país cuando en 1809 los 
austríacos quisieron apoderarse del Gran Ducado 
conducidos por el archiduque Fernando. Suplien- 
do Poniatowski la inferioridad del número con el 
acierto de sus maniobras, no sólo les obligó á 
abandonar su conquista, sino qne además hizo 
considerables ]irogresos en Galizia. La famosa 
batalla de Leipzig (1S13) puso término á la glo- 
riosa carrera de este príncipe, á quien Napoleón 
concedió la víspei-a el título de mariscal ■ el Im- 
perio en recompensa de los heroicos servicios 
prestados por su cuerpo de ejército durante aque- 
lla acción sangrienta, servicios y esfuerzos coro- 
nados l\asta entonces con los másbrillantes triun- 
fos. Encargado (19 de octubre de 1813) de cu- 
brir la retirada del ejército francés, había llega- 
do á la extremidad del arrabal de Leipzig, des- 
pués de proteger el jiaso de su tropa ligera á la 
orilla opuesta del Elster, cuando se encontró con 
unos pocos detenido á la orilla de este río, cuyo 
puente acababan de volar los franceses, sin más 
medio para atravesarlo que arrojarse en él á 
nado. Acosado por lo inminente del peligro, el 
valiente y desgraciado Poniatowski entró en el 
río, entregándose á merced de su caballo, que 
luchó en vano contra su impetuo.so curso, y des- 
apareció, sin que se encontrase su cadáver hasta 
cinco días después. Fué enterrado con los hono- 
res debidos k su clase, y de allí á poco exhuma- 
do para embalsamarlo y trasladarlo á Varsovia. 
Este príncipe fue el último vastago de la familia 
dé los Poniatowski. Sn lealtad á la causa que 
abrazó, des|iués de las momentáneas irresolucio- 
nes de que fué censurado; la constancia y fideli- 
dad con que sirvió hasta el día de los reveses y 
del infortunio á la nación con la cual trabóalian- 
za, hicieron su nombre respetable á los ojos de 
todos. 

- PoxnTOwsKi (José 51 rer Ei. Fp.AXorsco Ja- 
VIEK Juan, principe): Biog. Diplomático, polí- 
tico y compositor francés. N. en Roma en 1816. 
M. en Londres en 1S73. Desde sn juventud se 
dedicó al estudio de la Méisica. Dotado de una 



■18 



PONO 



niaftnífioa voz de toiior, cantó en el Teatro riel 
Gi'slio eu Liica; clesimcs en la Pérgola de Flo- 
rencia; en 1844 la ójiera Lucrczia Borgia con su 
hermana la princesa Elisa en el teatro de Lior- 
na, y más tarde en una reiiresentacióu dada en 
Bolonia en el Teatro Contavalle á benelicio de 
los pobres. En 1S3S se representó en Florencia 
su ópera Giovimni da Procida, en la cual el com- 
positor cantó el papel de tenor. Después escribió 
Don Desli/erio, Jíuy Blas, Bonifacio dei Geremei, 
Mahk-Adel, Esmeralda, etc. Cuando los acon- 
tecimientos de 1848, el príncipe José recibió del 
gran d\irjuo de Toscana, Leopoldo II, cartas de 
naturaleza y el título de jiríncipe de Jlonte-Ro- 
tundo, llegando después á ser individuo, secre- 
tario y cuestor de la Cámara de los Diputados. 
Sucesivamente fué Ministro plenipotenciario en 
París, Londres y Bruselas. Naturalizado en Fran- 
cia, el emperador Napoleón lo hizo senador en 
4 de diciembre de 1855. En 18C2 desempeñó una 
misión diplomática en China y en el .Japón. Los 
acontecimientos de 1870 le obligaron á relugiar- 
se en Londres, en donde se estrenó en el Teatro 
de Covent-fiarden, en junio de 1872, su última 
ópera en cinco actos, Gemina, 

PONIENTADA: f. Viento duradero de poniente. 

PONIENTE (de jwner, por ser la parte donde 
se pone el Sol): m. Occidente. 

A la parte del poniente 
Guardan el puerto dos fuerzas, etc. 

Ti liso DE Molina. 

..., pidieron (los naturales de Málaja) que 
se les concediese la preferencia en les ttetes,... 
de algunos puertos de poniente y levante. 
JoVeixanos. 

- Poniente: Viento que sopla de la parte oc- 
cidental. 

Estos vientos capit.ales, que son oriente y po- 
niente, ni acá ni allá tieueu tan notorias y uni- 
versales cualidades como los dos diclios. 
P. José de Acosta. 

-Poniente: Oerm. Sombrero. 
PONIMIENTO: m. Acción, ó electo, de poner ó 
ponerse. 

- Ponimiento: ant. Impuesto, tributo, con- 
tribución. 

- Ponimiento: ant. Libkanza. 

PONINA: f. prov. Ciiha. Diver.sión en que sólo 
tonuiu parte los que contrilniyen á ella con su 
cuota, en especie ó dinero. 

PONIRI ó PONYRY: Geog. C. del dist. de Fa- 
tey, gobierno de Kursk, Rusia, sit. en la con- 
lluencia del Poniri con el Snova, no lejos de la 
frontera del gobierno de Orel, en el f. c. de Orel 
á Kursk; 6 000 liabits. 

PONJOS: Groij. Lugar del ayunt. de Valde- 
saniario. p. j. de Murías de Paredes, prov. de 
León; '¿'1 edií's. 

PONLEVl (del fr. pont levia, puente levadizo; 
por la curva de la suela y el hueco que resulta- 
ba entre la punta del calzado y el tacón): m. 
Forma especial que se dio á los zapatos y cha- 
pines, según moda traída de Francia. El tacón 
era de madera, muy alto, derribado hacia ade- 
lante y con disminución progresiva por su par- 
te semicircidar, desde su arranque hasta abajo. 

Iba en jubón de holanda blanca acuchiüa- 
do, con unas enaguas blancas de colonia, za- 
pato de PONLKVÍ, con escarpín sin nieilia, co- 
mo es usanza en esta tierra entre la gente 
tapetada. 

Li'is Vélezde Guevara. 

-A LA PONLEvi: loe. Dícese del calzado que 
tiene dicha forma. 

- A LA PONLEvi: Dícese del tacón de esta cla- 
se de calzado. 

PONOl: Geoíj. Río del gobierno de Arjáuguel, 
Rusia, eu la península de Kola. Nace en unos 
pantanos, corre hacia el E., recibe el Lundus- 
ka por la izq. y el Purnach ].or la dra., y des- 
agua en el Mar Blanco tlespués de un curso de 
3'ió kms. 

PONOPINITO: m. Bot. Nombre vidgar ameri- 
cano de una ]ilauta pertonecicute á la familia de 
las Euforbiáceas, y conocida entre los botánicos 
biijo la denominación sistemática de l'cdilan- 



PONS 

tlivs tilymaloicles Poit. ; especie venenosa y me- 
dicinal. 

PON-PISAI ó PON-SAI: Gcofi. Prov. del Laos 
siamés, Indo-China, sit. en la orilla dra. del 
Mekong, y limitada al E. por la prov. de Saya- 
liuri, al S. por las de Nong-Han y Sakun, al 
O. por la de Nong-Kai y al N. por el Mekong, 
que la separa de esta última prov. ; 8000 á 10000 
habíts. Su cap. es la c. del mismo nombre, á ori- 
llas del Mekong y confl. del Luong, en los 18° 
lat. N. y 106° 40' long. E. Madrid. 

PONS: Geoij. V. con aynnt., p. j. de Solsona, 
prov. de Lérida, dióc. de Urgel; 1883 habitan- 
tes. Sit. al N. de Cervera, en la carretera de Lé- 
rida á Puigcerdá y la frontera l'rancesa. Terreno 
áspero y pedregoso con algunos llanos y huer- 
tos regados por el río Segre y el Llobregós; ce- 
reales, vino, cáñamo, hortalizas y frutas; cría de 
ganados. Ha figurado mucho en las dos guerras 
civiles: en la primera, y en marzo de 1839, fué 
incendiada por los carlistas. \\ Colonia industrial 
del ayunt. de Puigreig, p. j. de Berga, prov. de 
Barcelona; 308 habíts. 

- PoNS: Geoij. Cantón del dist. de Saintés, 
dep. del Cbarente Inferior, Francia; 19 munici- 
pios y 15 000 lialiits. Canteras de piedra de cons- 
trucción y aguas sulfurosas y ferruginosas titu- 
ladas de Joli-Sable. 

- PoNs: Bioci. Conde de Trípoli. N. en Tolo- 
sa hacía 1098. M. en 1137. Acompañó á su pa- 
dre llertrand á Palostina;y muertoésteen 1112, 
Ponsle sucedió en sus Estados de Tierra Santa 
bajo la tutela de Gerardo, obispo de Trípoli. 
Auxilió eficazmente al rey Balduíno I y á Roger, 
príncipe de Antioquía. Casó con Cecilia, viuda 
de Taucredo é hija natural de Felipe I de Fran- 
cia. En 1121 se distinguió extraorrlinariamentc 
en el sitio de Tiro, debiéndose ásu valor la con- 
quista de la ciudad. En 1137 llamó en su ayuda 
á los sirios del Líbano contra la milicia de Da- 
masco; pero habiéndole hecho una traición le 
entregaron al jefe musulmán, quien le hizo mo- 
rir en los más atroces tormentos. 

- PoNs (Fray Salvador): Biog. Dominico y 
escritor español. N. en Barcelona hacia l;i47. 
M. en la misma capital en 1620. Fué Doctor y 
catedrático de Teología y Sagrada Escritura en 
la Universidad de svi ciudad natal. Predicó con 
gran fruto diecisiete cuaresmas continuas cu la 
iglesia del Pino, ptarroquia de dicha ciudad. Era 
llamado vulgarmente c/.<4;)tísio/. Escribiólas Vi- 
dax de los Hant<is Hemcterio y Celedonio: Vida 
de Sania Eulalia de Barcelona; Vida de San 
Baimiindo de Beaufort; Vida y marlirio y tras- 
lación á Cataluña de Santa Madrona virgen y 
mártir (Barcelona, 1594); Vida de San Eriic- 
tiioso; dos sermones de la Soledad de la reina de 
los Angeles, y de San líaimundo de Peñafort; 
Erposiciú sobre del Psalm Miserere mci Dcus de 
David, ab un tractat del sagrament de la ¡reni- 
tencia (Barcelona, 1592, en 8.°). 

- Püxs (José): Biog. Religioso y escritor es- 
pañol. N. en Barcelona á 19 de diciembre de 
de 1730. Aún vivía en 1815. Ingresó en la Com- 
pañía de Jesús. En 1766 enseñaba con aplauso 
el quinto año de Filosofía en la Univer.sidad de 
Cervera. En Córcega enseñó Elocuencia á los es- 
tudiantes Jesuítas aragoneses, y Teología en Fe- 
rrara. Extinguida la Compañía de Jesús, no dio 
lili á la enseñanza, ni dejó de escribir, como lo 
publican muy bien, con los premios y con los de- 
bidos testimonios de aprecio que le dieron, las 
ciudades de Nuceria, de Fulginio, de Trevia, 
de Camerino, de Spoleto y de Seuogallia, en las 
que explicó públicamente, con grande aprove- 
chamiento de sus oyentes, ya Filosofía, ya His- 
toria, ó bien ambos derechos, ó Teología. Escri- 
bió: Specimcn philosophice jesuiticce cum disser- 
ta tion^^ de óptimo genere tradciuli philosophiam 
(Cervera, 1795, en 4.°). - Dissertatiohistorica dog- 
mática de materia, et forma sacra ordinationis, 
el singillatim prcsbytcratus (Bolonia, 1775, en 
4.'). - Dissertationesbinw de intima, et nntnrali 
humanariim actionum ante omncm legan honés- 
tate atqiic inhuneslate; nccnon de inlionestarum 
actionnm mérito et imputabilitate ad pccnaví 
[k\., 1780, en 8."). - Episcopus siiv de muñere 
episcojiattis libritres, en verso heroico (Fulginio, 
n ai). - Della salute dei liltercti: ó sia discorso 
contra il ragionamento sul medesimo assnnto del 
Stg. Tissot, etc. (id., 1789). -J^íís canonicum... 
sivc de ratione diseendi et doceyídi fus canonicum 
(id., 2 t., 1794). -De vita et honéstate clerico- 



PONT 

Tiini.. . ex universo juris eorpore ct co7tcilio tri- 
dentina selecti cañones criticis notis et observatio- 
nibus illustrati (Spoleto, 16W). ~ Del regola- 
mentó de collegy (Senogallia, 1801), etc. 

- PoNs (Jo.sÉ): Biog. Sacerdote y compositor 
español. N. en Gerona en 1768. il. en agosto 
de 1818. Cuando fiUeeió era maestro de capilla 
eu la catedral de Valencia. Esci'ibió míisica sa- 
grada y profana de gran mérito, elogiada por 
los inteligentes no menos que por los ¡irofano.s. 
Tuvo gran amor á las composiciones originales, 
lo que demostró en la Batalla entre Migttcl y 
Luzbel y en otras varias obras, en las cuales 
imitó el trueno, la lluvia, el canto de las aves, 
la calma de la soledad, el aullido de las fie- 
ras, etc. 

PON-SAI: Geog. V. PoN-PlSAI. 

PONSARD (Francisco): Biog. Poeta dramá- 
tico francés. N. en Víenne (Isere) en 1814. M. 
en París eu 1867. Recibido de abogado en 1837, 
])ublicó en este año una traducción en verso del 
Man/redo de lord Byron. Después continuó tra- 
bajando en la Bevislc de Vienne, y cuando el 
golpe de Estado de 2 de diciembre fué nonibra- 
(lo bibliotecario del Senado. Poco tiempo antes 
de su muerte le había sido ofrecido el nombra- 
miento de comendador de la Legión de Honor. 
A su viuda se le concedieron 6000 francos de 
pensión, la ciudad de su nacimiento abrió una 
suscrii)ci()n para elevar en una de sus plazas un 
monumento á este poeta, y el Consejo general 
resolvió que una de las calles de Vieniie tomase 
el nomljic de Ponsard. A este literato se debeu, • 
además de otras obras, Inés de Merania: Carlo- 
ta Corday; Horacio y Lidia; La Bolsa; El honor 
y el dinero; El Icón enamorado, etc. 

PONSONBY (Tierra): Geog. Parte del Terri- 
torio de Magallanes, en la costa N. del estrecho 
de este nombre, entre el Skyring "\Vatcr y el 
Otway Water. 

PONSÓN DU TERRAIL (PeDRO AlEJO, riz- 
conde de): Biog. Novelista francés. N. en Mont- 
maur, cerca de Grenoble, á 8 de julio de 1829. 
M. en Burdeos á 20 de enero de 1871. En 1848 
se hallaba en París, y cuando se formó la guar- 
dia móvil fué admitido en ella con el grado de 
oficial ; pero al ingresar esta milicia en el ejérci- 
to regular volvió á la vida civil. De 1850 ál851 
hizo sus primeros ensayos como novelista; pu- 
blicó algunos folletines en La Muda, en La Opi- 
nión Pública y en otros periódicos. Ponsón dii 
Terraíl se había aliado en 1857 á una familia or- 
leanesa, y poseía, ¡¡or i>arte de su mujer, una 
lionita propiedad en Donnery. Para la guerra 
de 1870 organizó una comiiañía de francotira- 
dores compuesta de cazadores y labradores, que 
prestó verdaderos servicios espiando la selva de 
Orleáns, y mereció varias veces ser citada ccni 
elogio por el general que mamlalia la división. 
Apenas había llegado á Burdeos cuando fué ata- 
cado ¡lor la viruela, á consecuencia de cuya en- 
fermedad murió á los pocos días. Durante pocos 
años, en su jiatria y fuera de ella, gozó de gran 
fama por sus novelas, que eran especialmente 
del agrado de las mujeres. En dichas obras me- 
nudeaban los crímenes más horribles y los suce- 
sos más extraordinarios, pero no se descubría 
una sola de las cualidades del buen novelista. 
Esto no impidió que Ponsón escribiese nuicbas 
novelas que hallaban excelente acogida, y délas 
cuales no pocas se tradujeron al castellano, ya 
en los Iblletines de los periódicos de más circu- 
lación, ya ]ior separado. Hoy sus obras están 
casi olvidadas por los lectores de uno y otro 
sexo, y el nombre de Ponsón .sólo se cita como 
ejemplo de escritores de ))ésimo gusto literario. 
Por esto aquí sólo se consignan los títulos de al- 
gunas de sus muchas novelas: Los caballeros de 
la noche; Ims aventuras de Boeambole; La juven- 
tud del rey Enrique; El capitán de los penitentes 
negros, vertida con este título al castellano (Ma- 
drid, 1882, 2 t. eu 8.°), ete. 

PONSUL: Geog. Río de Portugal, en la Beíra 
Baja. Nace cerca de Penha García, no lejos de la 
frontera española; corre hacia el S.O. y desagua 
en la orilla dra. del Tajo, cerca de la con H. del 
Sever; 79 kms. de curso. 

PONT ó PONTE: Geog. V. de Italia en los an- 
tiguos Estados sardos, á 39 kms. al N. deTiiríu, 
prov. de Ivrea, cap. de gobierno; 3 730 habitan- 
tes. Canteras de mármol cu sus alredcilores. 



l'íiNT 

- l'oNT l>K AiiMKNIKIiA: llriuj. V. noli «ynii- 
t»liiÍKiit>i, ni i|iiii imlií nKn'Kiiilii iil lii)(iir il<< Siil- 
iiiiillA, |>. J. <l« ViilU. |ii'iiv. y ilii'x', (li< 'riirrii);c> 
un; 1 'Jti'J linliili. Sil. cii un vnlli' ioiIimkIu il« 
lilKiitanni, cerní >lii Ion |>nit. ilii .Miintlilniicli y 
V«iiiir«ll. Uic'1411 «I ti'nniíin i'l rinlinyn: •■'ri'nlvn, 
vino, uuoiUi, uliiii'iiilru y iiviillmín; tijiíloH il« 
luiin. 

- I'osT liK ("i.AVKiioi,: Grog. I.iiRnr <lol ayini- 
UuniíMilo (le ( Invorul, ji. j, ilo Trioiip. |iruv, ilu 
Lóriilit: MI kiIíI'h. 

- l'iiNini Miii.ÍNN: (Ifiítj, I.ii^ni' i'oii nyuíi- 
tADiiuiitii, ni i|iHi CMtan ujti'uuuilim ¡oh i iimiiíoh iIu 
Kl l'oiit y Kl Komi', y. \. iln riKiiiTii», piov. y 
ili'ic. lio üiToiin; líri liiiliil.H. Sil. á orilln.iilrl rín 
Mii^ii. (MI In riiri't'lrrii ^eiiriiil iln Krniii-in. \'íiio, 
HL'niti' y rorwilf.s; fnl). ili' n^iiiirilitiliti'sy lini'iiiii.s. 
Uililina ilu iiiili^iio nislillii; liiuiii piii'iiti- mihro ul 
rio, y iniiniiiiioiito ilcilli'mlo.il ooiuIimIv In Uiiit'ni, 
grni'nil t>i> jol'u i|iin fin'' ilo InH tr<>|>iis i'.s|iAi\iilns 
011 17!'l; w i'ii>;ió tniiiliiiii otro iiiniiiiiiioiilo cu 
honor lio Mii-^sanii. ayinlaiitc ilol litiiónilu Ki'ole.s 
en lii (fiiori'ii ilo In Iiiilii|K'iiiloiicia. 

- roN'niKSiKlir: ff'ii»;/. V. con nynnt., nlquo 
estln afjrojíailos i'l l«>;nr «lo Ventola, [i. j. ilo 
TiiMiip, priiv. Jo lii'riila, iliiu-. Jcl'i}¡ol; 117 lia- 
Inlantcs, Sit. ni N.O. do Tronip, coiva ilo la 
fi'onlcni lio Huesca. Toriono inontañoso; cerca- 
les y hortaliza.s; cría ilo gnnadoa; tclarva ilo liilo 
y Inun. 

- l'oNriiK ViLOMARA (El): Geog. Caserío del 
ayuíit. do Rornfort, p. j. do Xlanrcsa, piov. de 
Uaroeloiia; 4t)l liabits. 

- Pont d'Ixia: (.Vi);/. Caserío del nyiint. de 
Mari-atxi, p. j. do Palnm, prov. de lialeares; 137 
ha'bits. 

PONTA: Geoy, Isla del Aroliip. de las Bisa- 
gos. en la costa ooeidental do África. Está casi 
unida li la isla Korniosa al E. y á la isla linio al 
N., en la parle septentrional del grupo. 

- Posta no Sol: Geog. V. cab. de concejo y 
coinnrea, dist. do Funclial, isla de la Madera, 
Portugal; 5200 liabits. 

PONTACQ: Geog. Cantón del dist. de Pan, de- 
|>aitaiiicnto de los Bajos Pirineos, Francia; 12 
niuiiicip. y 10 000 liabits. 

PONTA-DELGADA: Geog. C. de la isla de San 
Miguel, Arcliip. de las Azores, sit. en la costa 
meridional; ISOOO liabits. Debe su nombre al 
cabo ([ue la protege de los vientos del O. Merced 
á un iimelle de SóO m. el fondeadero es seguro y 
hay espacio para mus de 100 hu.|ues. Es cap. de 
nn dist. de S74 kms.- de sup. y 135000 habi- 
tantes, que comprenden las islas San Jiiguel y 
Santa Marta. 

PONTADGO: m. ant. Pontazgo. 

PONTAlLLER-SUR-SAONt: Geog. Cintón del 
dist. de Dijou. dep. de la Cote-d'Or, Francia; 19 
municip. y 9000 habits. 

PONTAJE: m. PONTAZGO. 

Otrosí mandamos y defendemos, que de aquí 
adelante no se pid.au ni lleven ios dichos ilere 
ellos, y portazgos y pasajes, ni pontajes. 
Xxuva Recopilación. 

PONT-Á-MARCQ: Gíog. Cantón del dist. de 
Lila. dep. del Norte, Francia; 15 municip. y 
ISOOO habits. 

PONT-Á-MOUSSÓN: r?toy. C. Cap de Cantón, 
dist. de Xancy, dep. de Meurtheet-Moselle, 
Francia, sit. á orillas del Mosela, al pie de la 
colina de Moussón, á ISO m. de alt. sobre el ni- 
vel del mar, en el f. c. de Nancy á Metz; 10000 
habita. Sociedad Filotécniea fundada en 1873. 
Altos hornos, talleres de construcción en hierro, 
cerrajería artística, fab. de agujas, bujías, cartón, 
tcrcio]iclos, etc. Hermosa iglesia de San Martín, 
construida de fines del siglo xili al xv, flanquea- 
da por dos torres octagonales: contiene un santo 
sepulcro bastante notable del siglo xvi. Perte- 
neció á los condes de Bar, dependió de los em- 
peradores de Alemania, y fué erigida en mar- 
quesado en 1-354. Carlos III de Loiena fundó en 
1572 una Universidad que se hizo célebre bajóla 
dirección de los Jesuítas. El cantón tiene 27 mu- 
nicipios y 26 000 habits. 

PONTANO (.TüAX Joviano): Biog. Político, 
poeta é historiador italiano. ?f . cerca de Carrete 
(Umbría) en 1426. M. en Ñapóles en 1503. Ter- 
minados sus estudios y hechas sin resultado toda 

Tomo XVI 



l'ONT 

i'Une do i|ilii¡«ni'iaii |uira ri<<Mi|irriir U hormriit 

imlKiiin. Hti ili'ciiliii II M')(iiir la lancrn do bin nr- 

' '' ' '«i en el ejéreitii dii Alionan, rey de 

tiiiieeMeti ^iierrit eoii Flornuiin : nconi- 

1 piiiii iiHi II .Nápiíh'o, en doiidu oiilró 

«n lelneiiiiien i'iiii raiiiiriMitii, quien lo llevó emi' 
«1^11 li lili» uiiiliiijudn á Mornneiu y i'i nu ro^rv- 
Nu lu iiiopori'lunó una phi/a du necrutario oii In 
(niieiflenu Konl. Al iiiiniiio tiempo i|iiuileMiiii|Kv 
nuliii i'iilu enij^o cultivaba l'oiitanu la Piienia y 
InN Itellni l.i'tinH, liiiidnb» ion riipidii/ hii repula 
eiiiii en trabnjtm y poeníiiH Intiniih iiotableN en e\- 
lleiiii), y uitt eiiluiado á la labi/a de la .Veadiiiiin 
fundada por l'aiiorniiLa bajo la denoniinaeiuii 
de IVirtieo Antiiiiiiio, la cual uiitoncea tomó el 
nombro du Acjideinia do Poiitaiio. ('iiaiiiIoHe 
lii/.i> individuo de la exprenada »oeiedad cambii* 
el nonibie do Juan porulde.loviuno, y al «ueoder 
Fernando I á AIIoiino en 1457 fué uniargado de 
la secretaría del nuevo rey y nnmliíado pieiep- 
tor de .su hijo, el duque do Calabria; NÍguió á »n 
soberano á la guerra contra el duque de Anjoii, 
se dislingiiió en varias eiiciinstancias, cayo di- 
forentcs veces en poder del enemigo, y ganó la 
estimación y coiilianxa de Fernando I, quien, á «u 
regreso á N ápoles, le confió la direceión do los 
asuntos más importantes, eolmándülc de hono- 
res. La alta jiosicióii que ocupaba en la corte no 
|mdo menos do excitar la enviiliade los cortesa- 
nos, siendo por ellos atacado con grande aninio- 
sid.ad. En 1482 restableció la concordia entre los 
venecianos y el duque de Ferrara, y en 1486 con- 
siguió terminar un altercado de los más graves 
entre el Papa y el rey de Ñapóles. Primer Mi- 
nistro, después de la desgracia de Petruccio, con- 
servó este cargo con Alfonso II y después con 
Fernando II. Cuando los franceses invadieron 
Italia y el reino de Ñapóles, Pontano olvidó por 
Jirimera vez sus deberes de hombre de Estado y 
napolit;ino: él mismo llevó las llaves de Ñápeles 
á Carlos VIII. Posesionado de nuevo Fernan- 
do II del trono, Pontano [lerdió todos sus cargos 
y dignidades. Cítanse entre sus obras: />« o6c- 
dicnli; Ue/orlilvdiiic; Ve principe; De splaido- 
rc; De priidentia; De magnanimiiate ; Ve fortu- 
na; De sermone; De rebus cteUslis; Cent um Pío- 
lomcei sentcntiaí eomnuntariis iUustratte; Dialo- 
gi f; Belli libri VI guwl Fcnlinandus Xeapo- 
lUanarum rex cuhl Joanne Audcgovence duce 
gcssil; etc. 

PONTARIÓN: Geog. Cantón del dist. de Bonr- 
ganeul', dc¡i. del Creuse, Francia: 10 municip. y 
10 000 habits. 

PONTARLIER: Geog. C. cap. de cantón y dis- 
trito, dep. del Doubs, Francia, sit. alS.E. de 
Besancóu, á orillas del Doubs, en la región 
montañosa del Jura, á 838 m. de alt. sobre el 
nivel del mar, con estaciones en los f. c. de Pa- 
rís á Lausanne y á Nefchátel ; 7 000 habitantes. 
Museo y Biblioteca. Fab. de pastas de papel; 
destilerías de plantas aromáticas para la fabri- 
cación del ajenjo; relojerías, y gran comercio 
de queso de Gruyere. Ha tenido importancia 
por hallarse en paso ó camino muy frecuenta- 
do entre Francia y Suiza, y defendido por el 
fuerte de Joux. Fué nna de las principales ciu- 
dades del Franco Condado, y se gobernaba libre- 
mente bajo la protección de los duques de Bor- 
goña y de los señores de Salíns ó de Joux. El 
dist. comprende los cantones de Levier, Mont- 
bénoit, Marteau, JIouthe y Pontarlier. El can- 
tón tiene 25 municip. y 18 000 habits. 

PONTARRÓ Ó PUNTARRÓ: Geog. Arrabal del 
ayunt. de Martorell, p. j. de San Felío de Llo- 
bregat, prov. de Barcelona; 441 habits. 

PONTAUDEMER: Ceog. C. cap. de cantón y 
dist., dep. del Eure, Francia, sit. al N.O. de 
Evreux, á la izq. del Rille, a 7 m. de alt. sobre 
el nivel del mar, con ramal de f. c. que la une 
á la línea de Serjúgny á Ruán ; 6 000 habitan- 
tes. Bililioteca y Museo de Antigüedades. Gran- 
des fábricas de fundición y talleres para el ni- 
quelado de metales ; gran comercio de maderas de 
construcción. Iglesia de Saint-Ouen de los si- 
glos XI, XV y XVI, notable por su arquitectui-a, 
por los objetos antiguos que contiene, y sobre 
todo por sus vidrieras del siglo xvi. Duguesclín 
tomó esta c. á los ingleses en 1378 y arra.só sus 
fortificaciones. El dist. comprende los cantones 
de Beuzcville, Bourgtheroulde, Corneilles, Mont- 
fort-sur-Rille, Pont-Audemer. Quillebeuf , Routot 
y S,aint-Georges-du-Vicore. El cantun tiene 15 
municip. y 13 500 habits. 



l'ONT 



4b 



PONTAUMUR: G,.,g. f»iil,',n del .lUlrílo dn 
Itiuiii, d.p. de l'iiv ilu Dome, Francia; JO mu- 
nliipiua y \MIW liabiU. 

PONT AVEN: '<V<»/. ( «Mti'in <lol ílínt. d«yuim 

pi'ili , di p. del Kiniiil«r«, Krailuia; ü niuiiiciii. y 
16 OOÜ Imbiü.. 

PONTAZGO I 
qiio Kl' paga cu . 
pnenlen. 



il'rum): ni. I)erei|io 

rii:a |>ark |iaaar Iba 



PONT-cnOIX: Geog. Cantón del iliat. de Qnlrn- 
l'cr, dop. del Kiniíitoro, tranuia; 12 niuuicip. y 
26 000 llalli U. 

PONT-CHALLIEB: Geog. V. I'oüTI.'EVEílü». 

PONTCHARTRAIN: Geug. Ijigod. 1 .•»(. de Lili- 
«iaiiii, Kstadi.s luidos, sit. entre loi ■ otido/loa 
de Orleáns alS.E. y S. , San Cario» al S.. .San 
Juan Bautista al O. y .S.iiul-Taniany ul N. y 
N.E. Es el mayor del Missisip|ií inferior y tie- 
ne 65 kniH. de O. á E., 40 en «u mayor ancho y 
1 500 kni8.-' de Bn|icrlicie. Su mayor profundi- 
dad ali-iiiiza H 6 III. 

PONTCHATEAU: Geog. Cantón del diiit. de 
Saint-Nazaire, dep. del Loire Inferior, Francia; 
5 iminicip. y 15 000 habits. 

PONT-D'AIN; Geug. Canti'.n del dist. de liourg, 
dep. del Ain, Francia; 11 niniiicip. y 10000 ha- 
bitantes. Antiguo castillo de los condes de. Sa- 
boya, convertido en asilo do Mcerdote» valetu- 
dinarios. 

PONTDE-BEAUVOlSlN (Le): Geog. Cantón 
del dist. de la Tonr-du-Pin, dep. del Isere, 
Francia; 15 municip. y 19000 habits. p Cantón 
del dist. de Chainbery, dep. de la Saboya, 
Francia; 12 municip. y 8 000 habits. Las peque- 
ñas c. que dan nombre á estos cantones están 
frente por frente, á una y otra orilla del Guiéis, 
sobre el que hay un puente de la época de Fran- 
cisco I. 

PONT-DE-L'ARCHE: Geog. Cantón del dist. de 
Lonviers, dep. del Eure, Francia: 19 municip. y 
12 000 habits. Puente sobre el Sena, al que debe 
su nombre la c. cab. del cantón. 

PONT-DE-MONTVERT(Le): Geog. Cantón del 
dist. de Florac, dep. del Lozére, Francia; 12 
municip. y 10 000 habits. 

PONT-DE-ROIDE: Geog. Cantón del dist. de 
Montbeliard, dep. del Doubs, Francia; 24 mu- 

iiiciiiios y 10 000 habits. 

pont-de-salarS: Geog. Cantón del dist. de 
Rodez, dep. delAvejrón, Francia; 8 municip. y 

7 000 habits. 

PONT-DE-VAUX: Geog. Cantón del dist. de 
Bourg, de¡i. del Ain, Francia; 12 municip. y 

12 000 habits. 

PONT-DHERY: Geog. Cantón del dist. dePo- 
ligny, dep. del Jura, Francia; 6 municip. y 6 000 

habits. 

PONT-DU-CHÁTEAU: Geog. Cantón del dis- 
trito de Clermont , dep. del Puy-de-Dome, 
Francia; 6 municip. y 10 000 habits. 

PONTE: Geog. Aldea en la parroquia de San- 
ta Cristina de Barro, ayunt. y p. j. de Noya, 
prov. de la Cúruña; 48 edifs. ! Aldea de la pa- 
rroquia de San Pedro de Ribasaltas, ayunt. y 
p. j. de Monforte; prov. de Lugo; 20 edifs. || Al- 
dea de la parroquia de San Pedro de Cereija, 
ayunt. de Puebla del Brollón, p. j. de Quiroga, 
prov. de Lugo ; 24 edifs. |l Lugar de la parroquia 
de San Pedro de la Corrada, ayunt. de Soto del 
Barco, p. j. de Aviles, prov. de Oviedo; 76 edi- 
ficios. I Lugar de la parroquia de San Miguel de 
Taborda, ayunt. de Toiniño, p. j. de Túy, pro- 
vincia de Pontevedra: 26 edifs. |i V. San Ju- 
lián y San Miguel de Ponte. 

-Ponte de la Chanca: Geog. Arrabal déla 
parroquia de Santiago de Afuera, ayunt, p. j. y 
prov. de Lugo; 27 edifs. 

— Ponte do Sor: Geog. V. cab. de concejo, 
comarca de Abrantes, dist. de Portalegie, Alem- 
tejo, Portugal, sit. á orilla del Sor, rama del 
Zatas, en el f. c. de Badajoz á Lisboa; 3000 ha- 
bitantes. 

-Ponte (Raimundo): Biog. Prelado espa- 
ñol. N. en Fraga (Huesca). M. en Tarragona á 

13 de noviembre de 1312. Fué, dice Latassa, un 



hO 



PONT 



I 



«gran teólogo, sabio canonista, docto en otras 
ciencias, y nu varón no menos ihistre por su ca- 
lidad que por sus virtudes. Pasó á Roma y tuvo 
el cargo de Auditor del Palacio Apostólico y de 
Prelado Doméstico de Su Santidad, de Exarco ó 
Gobernador de la Marca de Ancona, y otros em- 
pleos que indicaron el honor y aprecio que me- 
reció su persona. Los reyes de Aragón D. Pedro 
f D. Alonso, su hijo, agradecieron sus servicios, 
j'or su lieneficencia obtuvo el cargo de Canciller 
en sus Estados, y la mitra de Valencia el 1.° de 
mayo de 1288. Fué Obispo vigilantísimo y limos- 
nero. Visitó muchas veces su diócesis, celebró 
Sínodo, no se negó á la instrucción y procuró 
constantemente el bien espiritual y temporal á 
sus subditos, .sin olvidar al Estado, á quien jun- 
tamente extendió estos cuidados.» l^uiuce años 
hacía que se contaba entre los obis[)OS españoles 
cuando profesó la regla de la Orden de Predica- 
dores, sin renunciar su sede, por disposición del 
Sumo Pontífice, antes de la Natividad del año 
de 1303, según entonces lo usaban muchos prela- 
dos, haciéndose ejemplares para ambos cleros. 
Encargado por el rey de Aragón y el Papa Cle- 
mente V, conoció con el obispo de Zaragoza, Ji- 
nieno de Luna, en la causa de los caballeros del 
Orden del Templo de Jerusalén en dicho reino, 
en el que también apaciguó una contradicción 
(pie se había movido entre el clero y el pueblo, 
é hizo otros servicios á su nación. «En l'2ti7, en 
el Concilio general de Viena de Francia, escribe 
Latassa, fué uno de los cinco Padres que en él 
se señalaron para la discusión de puntos graví- 
simos y adaptar leyes y decretos sobre discipli- 
na eclesiástica, reforma de costumVires y otras 
saludables disposiciones. Restituido á su nación, 
aunque muy debilitado en sus fuerzas corpora- 
les, fué al Concilio Provincial de Tarragona por 
no privarse de este obsequio, y allí enfermó gra- 
vemente.» De Tarragona fué trasladado su ca- 
dáver á la catedral de Valencia, y en ella sepul- 
tado en su capilla de Todos los Santos, luego 
llamada de San Vicente. Pasaron á la posteri- 
dad su memoria, con el carácter de venerable, 
sabia y bienhechora, su paisano Fr. Miguel de 
Fraga, Dominicano, en la Vida que escribió de 
este prelado; el historiador Beuter; el maestro 
Diago en su Historia de la Provincia de Ara- 
gón de la Orden de Predicadores (lib. I, capítu- 
lo VIII); Nicolás Antonio en su BibHotlicca 
Hispana Vetus (lib. IX, cap. II); Bernardo Gui- 
do; el cronista Zurita; el maestro Magdalena; el 
cronista Rodríguez en su Biblioteca Valentina 
(pág. 609, col. 1 y 2), y tantos otros escritores, 
así "naturales como extranjeros, entre los cuales 
se cuenta el canónigo penitenciario Vicencio 
Blasco de Lanuza, en el t. I de sus Historias 
eclesiásticas y Seculares de Aragón (lib. V, ca- 
pítulo XXXI, págs. 535 y 536, col. 1 y 2), re- 
firiendo los nnichos bienes y beneficios que re- 
cilrieron de su mano el Real convento de Santo 
Domingo de Valencia, el de Lérida, el de San 
Felipe y otras casas religiosas é iglesias de estos 
reinos (Aragón, Cataluña y Valencia), inclusa 
la mayor de Valencia y singularmente los ver- 
daderos pobres, entre quienes repartía con gran 
liberalidad sus rentas, dándoles copiosas li- 
mosnas, casando huérfanas necesitadas con do- 
tes competentes, franqueando socorros consi- 
derables á fannlias honestas pobres, visitan- 
do dos veces cada semana los hospitales de Va- 
lencia antes de amanecer el día, y repartién- 
doles todo consuelo, el que pensando en ¡lerpe- 
tuarlo «instituyó, agrega Latassa, una exce- 
lente obra de caridad, fundando una linmsna 
cotidiana en Valencia para cierto néunero de po- 
bres, con sitio determinado para ello, en cuyo 
frontispicio el Cabildo de su Santa Iglesia man- 
dó poner un cuadro donde se pintó una mesa 
rodeada de pobres y Jesucristo al cabo de ella, 
teniendo á sus jiies este venerable obispo.» Sus 
obras literarias son las siguientes: Thxrcta et Es- 
fatuta Synodi Diocesana'- Valentina' XIV. Kal. 
Oclobris MCCXCVI, habitic in ^de Cathedrali 
quibus adjecit. - Traclalum de Sacrame-ntis a se 
compositum, et a Synodo aprobatum. - Sententiu 
de pnetio ob jus rata- cmpfionis terraruní sen 
prcedioruní Ihmini Ecclcsiastici solvcndo, qucr 
ab iiule -ratioiun Icgis obtinnit in Aragonia{míi- 
nuscrito). - Inquisitio de equitibus et Ordinc 
tcinpli Hierosohjmitani seu de templariis, cu- 
yas actas se guardaban en los archivos del reino 
manuscritas y en el archivo de la Santa Iglesia 
de Valencia. - Synodus Diwccsana Valentina, 
ibi celébrala anii. SICCCIII, etc. 



PONT 

- Ponte (Francisco): Biog. Pintor italiano. 
V. Bassano (Fkancisco). 

- Ponte (Jacobo de): Biog. Pintor italiano. 
V. Ba.ssano (Jacobo da Ponte, llamado el 
Viejo). 

- Ponte (Leandro); Biug. Pintor italiano. 
V. Ba.iano (Leandko). 

PONTEAR (del lat. poi'-^i pontis, puente): a. 
Fabricar ó hacer un puente, ó echarlo en un río 
ó brazo de mar para pasarlo. 

PONTECILLA: f. ant. d. de puente. 

PONTECORVO: Gcog. C. del dist. de Soia, 
prov. de Baserta ó Tierra de Labor, Campania, 
Italia, .sit. á orillas del Garigliano; 6 000 habi- 
tantes. Se disputaron su posesión los Papas y 
los reyes de Ñapóles, y fué erigida en principa- 
do por Napoleón I en favor de Bernadotte. 
Desde 1814 hasta 1860 formó parte de los esta- 
dos de la Iglesia en el reino de las Dos Sicilias. 

PONTÉCOULANT (LuiS Gv.STAVO DoULCHT, 
conde de): Biog. Político francés. N. en Caen en 
1764. M. en 1853. Adoptó los principios déla 
Revolución; en 1792 fué elegido diputado á la 
Convención por el departamento del Calvados; 
fué girondino; resistió á los excesos de 1793 y 
fué colocado fuera de la ley ; refugióse en Zurich, 
en donde tuvo que trabajar de carpintero; vol- 
vió á ocuj>arsu puesto en la Convención después 
del reinado del Terror, y fué nontbrado indivi- 
duo del Comité del Gobierno. Encargado espe- 
cialmente de las operaciones militares, tuvo el 
acierto de distinguir á Bonaparte, entonces ca- 
pitán de artillería. Prefecto de la Dyle en la 
época del Consulado, fué nondjrado senador en 
1805 y desempeñó con buen éxito bajo el Imjie- 
rio varias misiones militares y diplomáticas. En 
tiempo de la Kestauraeión, y con el gobierno de 
Luis Felipe, tomó una parte activa en los traba- 
jos de la Cámara de los Pares. Dejó: Recuerdos 
históricos, publicados en 1862. 

~ PoNTÉCOULANT (LuiS ADOLFO DoULCET, 

conde de): Biog. Militar y literato francés. N. 
en París en 1794. M. en Bois-Colombe, cerca de 
París, á 20 de febrero de 1882. En 1812 salió 
de la Escuela de Saint-C'yr para hacer la campa- 
ña de Rusia; cayó en poder del enemigo en Ta- 
rantina, y recobró la libertad en 1814. Se batió 
á las órdenes de Napoleón durante los Cien 
Dias; recibió, de.spuésde la batalla de Waterloo. 
la orden de organizar una leva en masa en el 
departamento del Alto-Saoua, y partió para 
América á la nueva entrada de los Borbones. 
Hallándose en el Brasil, tomó parte en la revo- 
lución que tuvo lugar en Pernambuco, fué con- 
denado á muerte, se escapó y volvió á Francia, 
en donde obtuvo en 1S25 el cargo de examina- 
dor de los libros en el Ministerio del Interior. 
Cuando en 1830 intentó Bélgica separarse de 
Holanda y hacerse independiente, Pontécoulant 
organizó un cuerpo de voluntarios parisienses; á 
la cabeza de él marchó á Bélgica, en donde pres- 
tó grandes servicios á los patriotas; fué sucesi- 
vamente ayudante de campo del general Van 
Halen y comandante de las tropas de las dos 
Flandes, y recibió una herida en la batalla de 
Lovaina. De regreso en Francia se dedicó á la 
Literatura, y especialmente á la Música, desde 
el i'unto de vista de la acústica, de la construc- 
ción de instrumentos, etc. Independientemente 
de gran número de artículos publicados en dis- 
tintos periódicos, escribió: Ensayo sobre la eons- 
trucciún instrumental en sus relaciones con el 
arte, la industria y el comercio; Doce días en 
Londres: Viaje de un inclomano á través de la 
Eícposición Universal; Musco instrumental en el 
Conservatorio de Música: La Música en la Expo- 
sición Universal de 1867; Los fenómenos de la 
Música, etc. 

PONTEDERA: Gcng. C. del dist. y prov. de 
Pisa, Toscana, Italia, sit. á orillas del Era, cerca 
de su confluencia en el Arno, en el f. c. de Pisa 
á Florencia; 7000 habits. Fab. de pastas ali- 
menticias. Iglesia del siglo xiii. 

-PoNTEDERA (JuLlo): Biog. Botánico ita- 
liano. N. en Vieenza en 1688. M. cerca de Pa- 
dua en 1757. Hizo sus estudios médicos en Pa- 
dua bajo la dirección de Morgagni; envió á la 
Acadenda de Inscripciones de París Memorias 
que fueron tres veces prendadas; tomó el grado 
de Doctor, y entonces se dedicó particularmente 
al estudio de la Botánica. En las excursiones 



PONT 

que hizo á través de la Italia cisalpina recogió 
gran número de plantas, de las cuales 172 no se 
habían descrito todavía. En 1719 fué nombrado 
direclor del Jardín de Plantas y profesor de Bo- 
tánica en Padua, y al mismo tiempo cultivaba 
muchas plantas en su posesión de Lonigo. Dise- 
caba con nmcha habilidad los tallos, las flores y 
las semillas. Adoptó los géneros establecitios por 
Tournefort y se opuso al sistema sexual de Lin- 
neo, quien dio su nombre á un género de plan- 
tas. Sus principales obras son: Compeiulium ta- 
bularuvi botanicaruní; AntlLologia sive de floris 
natura libri III; Antiquitatum latinoruin gre- 
caríiTupte enarrcUiones, etc. 

PONTEDERIA (de Ponledera, n. pr.): f. Bot. 
Género de plantas perteneciente á la fanúlia de 
las Pontederiáceas, cuyas especies habitan en las 
regiones troiiicales de América, Asia y África, y 
en las templadas de la América del Norte, y son 
plantas acuáticas, herbáceas, perennes, con las 
raicillas fibrosas, las hojas todas radicales, con 
los ]iecíolos ensanchados en la base en Ibrma de 
vaina, y el limbo aovado, acorazonado ó aflecha- 
do, en torísimo y con nervios marcados; flores 
dispuestas en espigas, racimos ó umbelas, soste- 
nidas por largos pedúnculos solitarios que nacen 
de las axilas de las hojas y llevan brácteas es- 
patáceas; perigonio colorino persistente, embu- 
dado, con el tubo anguloso y generalmente en- 
corvado, y el limbo hendido en seis divisiones 
casi iguales ó bilabiado; seis estambres desigua- 
les, el superior y el medio, y á veces todos, in- 
sertos en la parte superior del tubo; ovario casi 
trígono, trilocular, con todas las celdas fértiles, 
multiovuladas ó con dos vacías, y la tercera uni- 
ovulada, con un óvulo colgante y auátropo; esti- 
lo terminal aleznado y estigma engiosado y ob- 
tusamente trilobo; el fruto es una cápsula en- 
vuelta en su base por el perigonio persistente, ó 
soldada en parte con éste, trilocular, loculicida, 
trivalva y polisperina, óunicular, monosperma é 
indehiscente; semillas aovadas, invertidas, con 
la testa pa]>irácea y con la superficie provista de 
estrías y costillas ; embrión ortótropo en el eje de 
un albumen denso, feculento, con la extremidad 
radicular engrosada y dirigida hacia el vértice 
del fruto. 

Ponlederia cordata L. - Planta perenne pro- 
pia de la América septentrional, con las hojas 
acorazonadas y gruesas, con pecíolos envainado- 




Pontederia cordata 



res, y las flores azules, dispuestas en espiga.s, sa- 
lidas de una espala ó más bien de la última hoj.a. 
Necesita tierra pantanosa; se puede nuilti|ilicar 
por división, y debe colocarse en los bordes de los 
ae)iósitoa de agua. 

También se cultivan la P. azurea Swartz y la 
P. c7-assipes Mart., especies americanas que ha- 
bitan flotantes en las aguas y tienen los pecío- 
los fuertemente engrosados, sirviendo para ador- 
nar los acuarios. Deben resguardarse en estufa 
caliente, y se multiplican por división de sus ri- 
zomas. 

PONTEDERIÁCEAS (<\e pontederin ): f. pl. Bot. 
Familia de plantas perteneciente al tipo de las 
fanerógamas, subtijio de las angiospermas, clase 
de las monocotiledóneas, orden de los lilíneas, 
cuyas especies son hierbas acuáticas ó de sitios 
pantanosos, con rizoma horizontal ó tallo ras- 
trero. Tiene las hojas ordinariamente peciola- 



PONT 

iln>, i'hViiiniiiliiiiiN, con limliii nviil n niiiinroiiii' 
<lii piiivintu <li' iic'rviiu'iiiiii''i n|i|iii'iiilnH; pii lita 
liiijii» aiKiioixíilan «I liiiilui litllii nl^iiiiu vnr V «I 
|Hui|iilii m< ililiiln rolliiniiilo iiii» Inix» ciliU f //i- 
leiimllinii), imiio niucilii liiiiiliiiii cu la ruiiiilm 
(lu liiH Alimiii^cciiH. I.iin llorón liniiinii ciiiil^iia lí 
riu<iiiioii Iciininiili'N, nl><iilinH vecen riiiii|<lii'F<tim, 
011 Ion i|uo liiH liri'u'lcuN riiiti|if-H itlpiiituit |mii' rniii- 

^ iluto, y cliclin» lloren m> u|iii>\iiiiiiii <li' ilimcii iliw 
onniiiiilo ititrcN ci-ii/iuÍon, Kíi IIui- citii*ila or<lilifi- 
tiitiiiciilci lio ciiicii veilíciloN leiiiniiiiK iiltemnH y 
iiicsciilii cu tiiil.'i Hii ciiiixtiliiciiiii lililí iiroKiiliiri' 
ilnil iiiiliililc. iniiii|iie 011 el ({éiieio LfiíiiiunliH'hijs 
en ci>iii|>leliinieiile ri'^'iiliii , Tiiiitii Ioh iic|uiIoh co- 
mo loH pt^t-iiliis son i-oliii'iiloN y petHloideim, hoI- 
(IniloH en tului y lorniHiiilo un |iviiiiiitionnÍMileii- 
ni'inlliiilo liiK in lii |iuiic Nii|icriiir cine liiieiii liilli' 
lerior, y lesnltiiiKln por Ijiiito hiiiihíiiilo; el m''- 

Iutlo iiii|uii' en el NJtiiailo en In parte anterior. 
Cxiüten 1I0.H verticilos ternarios ile cntninlires, 
sienilu lila» cortos lossilnailos en la parle poste- 
rior 1)110 los lio lii anterior, y tioiien las anteras 
oaoilantos^/'uH'ci/(i-i<i ) ó tijas por lit base ( llflr- 
rtiníhmt ), introrsas, con cuatro sacos |io]íiiicus 
y iloliiscencia loii^itmliiial; en la lletrrnnlhfrn 
ol verticilo externo ilcl amlióceo aborta yol pos- 
terior ilel verticilo inloriio tiene snantera do for- 
ma iiiny tlislinta do las do los otros dos. Kl pis 
tilo, sioiiipro liliro y sii|icio, lieiio, ya sus tres 
oariiolos iguales ( Kicli/iornin y llflfrttnihtra),6 
ya I0.S dos carpelos posteriores abortados ( /'oii- 
tederia). (.'ada celda contieno, bien un i;raii mi- 
moro do óvulo» ttiiát ropos, li bien un solo óvulo 
coli;antü ( ¡'ontfili'riii ). Como se ]iiiode observar, 
el desarrollo prodoininante tiene lu^iir en losdos 
primeros verticilos cu sentido inverso que el de 
los tres últimos, puesto que cu los dos verticilos 
externos predomina la parte superior y en el an- 
dróceo y gineeco la anterior. Kl fruto es geiieral- 
niente una cápsula condcbiscencia locnlicida, y 
]u>r excepción un ai|iU'nio en el j,'cnefo I'onl'-ilr- 
riii. Las semillas tienen uu tegumento membra- 
noso, un albumen amiláceo y un enibrión recto 
y pcqnefio. 

Por sus óvulos auátropos y por su cáliz peta- 
loideo las poiiteileriáeeas se aproximan á las xi- 
ridáoeas de la tribu de la.-i lilidreas, de las que 
se diferencian iiriuciivilnieiito ]ior su albumen 
amiláceo. Por este mismo albumen amiláceo se 
parecen al resto de las xiridáceas, y por sus óvu- 
los ortótro]ios á las mayáceas. distinguiéndose 
de estas óltima.s por no tener el cáliz sepaloidco. 
Tambi u se parecen á las zapateas, de la.s que 
se distinguen por su flor iriegular \' por el cáliz 
pctaloideo. Puede decirse ()Ue forman un anillo 
ue transicióu entre las Alismáeas, Commeliná- 
ceas y Xiridáceas de un parte, y las Liliáceas, 
Colchicáceas y Esmiláceas de la otra. 

Li.s pontederiáccas son unas 35 especies, di- 
vididas en cuatro géneros, que babitan en las 
aguas dulces de las regiones cálidas de todo el 
globo y especialmente de las tropicales anieri- 
cauas. Puedeu dividirse en dos tribus, de la ma- 
nera siguiente: 

1.» J'ontídcriéas: Fruto en aquenio. Ponlc- 
deria. 

2." Eiehomiéas: Fruto capsular con dcbis- 
eencia loculicida. Eickhomia, Monoclutríay He- 
leranlhcra. 

PONTEDO: Giot). Lugar del ayunt, de Cárme- 
nes, p. j. de La Vecilla, prov. de León; 37 edifs. 

PONTEDO-LIMA: (rcog. Villa cap de conce- 
jo, dist. de Vianna do Castello, entre Douro e 
Miuho, Portugal, sit. en anfiteatro, en las pen- 
dientes escarpadas de un otero que domina la 
orilla izq. del Limia: 3 000 habits. Se dice que 
esta c. fué fundada por los griegos. Un hermoso 
puente de 24 arcos, al ijue la c. debe su nombre, 
une las dos orillas del Limia; data de mediados 
del siglo XIV. Restos de antiguas murallas. Es 
la Forum Limioram de los romanos. 

PONTEFRACT: Geog. V. POMFKET. 

PONTEÓOS: Geog. Lugar del ayunt. de Mari- 
na de Cudeyo, p. j. de Santoña, prov. de San- 
tander; 8S edifs. Lugar con ayunt., p. j., pro- 
vincia y dióc. de Zamora; 371 habit.s. Sit, en- 
tre Morales y Zamora. Terreno llano en gran 
parte; cereales y hortalizas. 

- P0NTE.1OS (JOAQIÍN, marqués de): Biog. 
V. VizcaÍxo (JoAQrÍK). 

PONTEUA; f. Zool. Género de crustáceos del 
orden de los cojiépodos, suborden de los eucopé- 



roNT 

podoh librcil, rmnilln lln Ion polil/'lldoH, ijlie ne 
ilikllnxiie de Ion iloiiiáii de iwla iniiiilin por leiiir 
Ion ojon iMiperioien noldiidon oh la llura luidla y 
eiiii lan ciniiean ({riienan, leiiliciilarrn y muy juii 
tan;ol OJO iiilorior peiliinculailo; rama iiilorior 
accehoiia lio laNiiiitoiían |Hinti-iíoroN iiiiiy di-nniro- 
llalla; i'Xtioiiiidail de lan iiatjuí maxlliui inlorio- 
roN loriiiaila de eiiatioaitejon. 

.Son lan poiitoliin criihliuoon (lo muy peiiiieno 
tamiirio, lino viven pebigii'on en Inn n^^tiaa do Ion 
iiiaiendo la Kiiriipa Heplontiiiiimly lUigrnii parto 

di I Allanti Cuino tipo del géiioio pindc ci. 

tarso la enpccio l'onUlla Hairdi Lbk., dol Oc(-a- 
110 Atlántico. 

PONTÉLi008(do ¡miUelii): m. \<].Xin>l. Familia 
do criiNtiiccos malacontriiceondol orden do Ion co- 
pépodon, nnliordoii dolusencopipodon. ,Sun enloa 
criintáceoN muy HomejantenáloHcalánidoH, de lo» 
cuales so dintiligilon muy fácilmcnto por loner 
la antena aiitorior directa y la pata dercclia ilcl 
Huiíilo par prensil en los ma<'ljoH;ol ojo mo- 
iiio grueso y pediinculado, y adeiniLi existe otro 
par do ojos laterales; con corazón, y las licmbroii 
provistas do un .saco oviforo. 

Los pontélidos son crustáceos do muy pcquoílo 
tamafio, que so encuentran |ielágicos en todos 
los mares templados. Comprendo esta familia un 
regular número do géneros, entro los cuales me- 
recen citarse, ]ior .serlos mas frecuentes, los si- 
guientes: Jrtmii-iís líoods., ,-/n»míi/o<;eraTeiii|il., 
l'vntetla Dana, I'ontia Edws. , etc. 

POtMTELLAS: Gf-ng. Aldea do la parroquia do 
San Martín de Cerdido, ayunt. de Cerdido, pir- 
tido judicial do Ortigueira ])rov. do la Coruña; 
23 edifs. Ii V. Santiago pe Ponteu.as. 

PONTE-NOVA: Grog. C. ca]i. de municiii., co- 
marca de Piranga. est. de Minas Geraes, Brasil, 
sit. al K..S.E. de Ouio Pieto, en la orilladla, del 
rio Doce; 12 000 habits. País de bo.sques y tam- 
biin de campos, en los que se cultiva caña de 
azúcar, tabaco, café, te y añil. 

PONT-EN-royAnS: Geoíi. Cantón del dist. de 
.Saint-Marcellín, dep. del Isére, Francia; 13 mu- 
nicipios y 7 000 habits. 

PONTESIÑA: Gfog. Lugar de la parroquia de 
Santa María de Tebra, ayunt. de Tomiño, par- 
tido judicial de Túy, prov. de Pontevedra; 44 
edifs. 

PONTEVEDRA: Giog. Una de las 49 provs. de 
España, perteneciente al antiguo reino de Gali- 
cia. 

Sitwición y Ihniies. - Se halla en la parte S.O. 
de Galicia, entro los 41° 55' y los 42" 50' lat. N. 
y los 4° 14' y 5° 13' long. O. de Madrid. El pun- 
to más occidental corres¡ionde á San Vicente del 
Grove, en el Atlántico; el más oriental al confín 
con Lugo; el más septentrional al término de 
Porto de Mouro, confines con la Coruña; y el más 
uieridional al ayunt. de Guardia, en el part. de 
Túy. De N. á S. la mayor distancia es de 110 
kms. ; la anchura es de 71 kms. entre Villanue- 
va de Arosa y los confines del ayunt. de Rodei- 
ro con Lugo y Orense; se reduce á 23 entre 
I'uente Sanipayo y el confín de Orense por el 
término de Covelo. Limita la prov. al N. con la 
de la Coruña, al E. con las de Lugo y Orense, 
al S. con el reino de Portugal y al O. con el 
Océano Atlántico. 

Liloral y fronteras. -La costa de la prov. de 
Pontevedra ofrece espaciosas y profundas ense- 
nadas, y es, con parte de la de la Coruña, el trozo 
más favoreciiio de puertos de toda la península 
española. Mide 134 millas, ó sea 24S kms., in- 
clusas las principales sinuosidades, y contiene 
una porción de islas é islotes por dentro y fuera 
de sus rías. El límite meridional de su costa lo 
determina la boca del río Miño, y el septentrio- 
nal la embocadura del Ulla, río que muere on el 
interior de la ría de Arosa. El terreno de que se 
compone es quebrado y montuoso en el interior, 
sucio y escabroso en la orilla. Las grandes abras 
por donde penetran las aguas del Océano son 
las rías de Vigo, Pontevedra y Arosa, cada una 
de las cuales viene a ser un pequeño mar con sus 
islas y escollos, ensenadas, puertos y playas. La 
costa, si bien es bastante sucia, pueile barajarse 
sin ninguna clase de riesgo á 3 ó 4 millas de 
distancia con buques del mayor calado. La pun- 
ta de Santa Tecla es la extremidad septentrio- 
nal de la epibocadura del río Miño, y una deri- 
vación del monte de San Regó, llamado común- 
mente Santa Tecla, el cual se levanta desde la 



PONT 



M 



onlla ilel miir ni toiliia de pil' 11 d» ttr<u „i y 
toiiiiina «II lina pieaclion <|iiu viit/n litmii ■! O. 

pte..e|l|,l|l |„ 1 !,. ... , 1:, . I,- ■ u 

de .N„|,la '1. 

bio [le /'Kírí . / I , „ 

que tiiriiiíiiit ni iiiiiiitii d« Han Hnnn catan ariiilii- 
badoa N.K. H.O. Ki. el ,|ol N., nnl llutiindo, 
vxintell loa lenloa i|n In >, 1; 

o* al luán alto de loa ,|. , 

imlontá oniplnzada la 1 (i| hm n. .-iinia 1 > m i,di! 
la cual ha tomado iiombie e| monto. l)oai|e U 
minia ilo .Santa Tecla gana la loata |iar« el 
N.N.O. Iionts In do Coii(;rido diiiaiilc (1,5 r». 
bien, y do aquf no loniontA |uini el N. por o«|«i- 
cío douiin milla h«ata la boca dol |io<|uono puer- 
to du la Guardia, qiio no en niiinqiio una que- 
brada ó acoidoiito del torniio. E«t« iM'dnzo de 
lonta, qiio en la fabla m-i idental del montu do 
■Santa Tecla, está ctfiiilodo arrecife que »e lanza 
para fuera dendc J a 2 cablea. 

Siguiendo hacia el N. «« encuentra la imiita 
lionar, encabrona, nalienti- al O. y con un inloti- 
lio á i'orta dintaiicja. Esto pedazo do conla n 
sucio de arrecife como el anterior; en él ln pun- 
tas Agudila y Cudeccda non lan man pronuncia- 
das, a ¡larlir de la ciincnada de Arena .Mayor. 
Tres millas nn'ui al N. de la punta ISanai no halla 
el estero de Oya, que es una ennenada que se in- 
terna hacia el N.E. Véase Ova. 

Llégase al Cabo .Silleiro, con faro, y ala pun- 
ta del liuey, extremidad seiitcntríonal de Mon- 
tcrreal, y la meridional de la boca de la concha 
ó [luerto de liayona. La co.sta comprendida en- 
tre el Cabo Silleiro y la punta de Buey ó Boi es 
sinuosa, escarpada y sucia, fuertemente comba- 
tida de los vientos del N.O. Los objetos mas no- 
tables que ofrece este trozo do costa son las er- 
mitas de Nuestra .Señora de Cela y de San Ro- 
que, ambas ruinosas. La primera está á 5 cables 
al E. del faro de Silleiro, y la segunda inmedia- 
ta á la punta Sansón del Norte, 4 cables antes 
de llegar a la punta del Buey. Entre esta última 
pimta, que es escabrosa y cercada de arrecife, y 
la de Sansón, se forma una ensenadita con playa 
que nombran La Conchera, y que constituye 
parte del istmo de Montcncal. Empieza después 
en la punta Lomeda la hermosa ría de Vigo 
(véase), frente á la cual se hallan las islas Cies. 
El límite N. de la boca de la ría de Vigo es el 
Cabo del Home, y entre la e.xtremidad septen- 
trional de éste y la punta de las Osas .se halla 
la llamada Costa de la Vela. Hálla.sc luego la 
ría de Aldán, espaciosa ensenada abierta al 
N.N.O. Su boca tiene 2 millas de amplitud, 
y la limitan la punta de Cou.so al S.S.O. y el 
Cabo de Udra al X.N.E. Profundiza hacia el 
S.S. E., y sus costas se van aproximando en for- 
ma de embudo hasta reducirse á 3 cables de am- 
plitud el espacio de mar que encierran. .Su lon- 
gitud ó saco es de 3 millas. En el interior des- 
aguan dos riachuelos. Las costas de esta ría son 
accidentadas, interpolándose la playa de arena 
con multitud de puntas de piedra y escarpados. 
Arabas son sucias, j)ero por el centro hay canal 
limpio desde 8 á .3 cables de amplitud, con fon- 
dos que varían entre 33™, 4 que hay en la boca 
y 6™, 7 que .se sondan en el interior; la calidad 
más predominante es de arena y cascajo. En el 
interior todo el fondo es de fango. 

En el Cabo de Udra empieza la ría de Ponte- 
vedra que más adelante describimos, quedando 
entre ella y la de Vigo la península de Morrazo. 
Pasada la jiunta de Cabicastro, extremidad X. 
de la embocadura de la ría de Pontevedra, se 
baila al N.O. la de Paxariña, abriéndose entre 
las dos una ensenada de orilla escarpada que se 
interna hacia el N.E., y en cuyo remate hay 
una pequeña playa que nombran de Paxariña; 
en la parte occidental de esta playa se ve un al- 
macén de salazón. Entre las puntas Paxariña y 
Montalvo se forma la ensenada de Ana, que tie- 
ne 7 cables de abertura y 2 de saco. Gran parte 
de esta ensenada está circuida de un arenal que 
nombran de Arra, el cual se eleva á bastante al- 
tura, lo que permití se distinga desde lejos. La 
orilla de este arenal es limpia solamente en su 
centro. El lugar de Arra se ve hacia el interior 
de la ensenada bastante retirado de la playa. 

Aún puede estimarse como la extremidad más 
occidental, hacia el N., de la ría de Pontevedra, 
la punta Magor ó Fagilda; entre ella y la de 
Montalvo se abre extensa ensenada, en cuyo in- 
terior esta la playa de Fagilda, donde desagua 
el riachuelo del mismo nombre. Por fuera de la 
boca de la ría se hallan las islas Ons (véasel A 



.-,2 PONT 

partir de la piinta Magor ó de Fagilda la costa 
gana para el N., internándose luego hacia el 
N.E., y girando para el O. hasta la punta del 
Espino, convirtiéndose en una extensa ensenada 
de 3,3 millas de boca y más de 1,5 de saco, que 
podremos llamar de La Barrosa, con fondos eu 
su medianía de 10'", 7 á 33'",4 arena y abrigo 
para los vientos del primero y parte del segun- 
do cuadrantes. La primera punta que se encuen- 
tra al entrar en la ensenada, viniendo de la ría 
de Pontevedra, es la llamada Corbeiro, distante 
5 cables de la de Magor, al rumbo ajiroximado 
del N. Este trozo de costa es escarpado y sucio, 
así como la punta, produciéndose un l'ronti>n i>e- 
ligroso, de cuyo pie arranca el bancal de piedras 
que finaliza con el bajo Fagilda. De la punta 
Corbeiro se destaca un islotillo del mismo nom- 
bre, escabroso y cercado de pedruscos, q>ie for- 
man parte del arrecife que circunda el l'rontún 
indicado antes. A la punta Corbeiro sigue la de 
La Lanzada, que dista 4 cables al rumbo del N. 
¿ N.E. Este trozo de costa no es tan escarpado 
como el anterior, pero igualmente sucio. La pun- 
ta de La Lanzada viene á ser una pequeña pe- 
nínsula de terreno bajo, en cuya cumbre se le- 
vanta la ermita dedicada á la Virgen del mismo 
nombre. Unos 2 cables al N.E. de la punta an- 
terior .se halla la del Colmado, que es baja, esca- 
brosa y con restinga que se prolonga hacia el 
N.O. por más de un cable. Entre las despuntas 
se produce una ensenadita que mete bastante 
para el S.E., circundada de playa. El lugar de 
Noalla yace media milla tierra adentro. El islo- 
te denominado Colmado está á unos 2 cables al 
N.O. de la punta del mismo nombre, y viene á 
ser la parte más culminante de la restinga de 
piedras que aquélla despide. Cinco cables al N. 
70° O. del islote Colmado está el centro del bajo 
denominado Corzán. Es un bancal de pieilra que 
nunca se descubre, y por tanto nuiy temible con 
mar llana; sólo se manifiesta cuando hay alguna 
marejada, en cuyo caso rompe constantemente. 
Parece ser continuación de las restingas que des- 
piden las puntas Lanzada y Colmado. En la pun- 
ta del Colmado da principio la playa de La Ba- 
rrosa, llamada por otros de La Lanzada, la cual 
termina en la punta Raéiro, después de descri- 
bir una curva de 2,5 millas de long. Las dos 
puntas que la limitan demoran entre sí N. 32° 
O., distantes 2 njillas escasas. Dicha playa es 
limpia y hondable, con fondeadero bueno para 
los vientos del N.N.O. al S.E. por el N. y E., 
siempre que se tenga seguridad en ollas y no re- 
cale mar de fuera, porque en tal caso no sería 
]irudcute permanecer al ancla. El arenal de La 
Barrosa es un brazo de terreno arenisco que en- 
laza la isla del Grove al continente convirtién- 
dola en península. Las aguas oceánicas durante 
las pleamares de grandes mareas suelen salvar 
el istmo y oomuiiicarse con las de la ría de Aro- 
sa. Las Salmas de La Lanzada, que están á la 
espalda del arenal indicado, reciben las aguas 
del interior de la ría de Arosa, y distan una mi- 
lla escasa de la jiunta de La Lanzada. De la pun- 
ta de Raéiro á la de Abilleii'a median 13 cables 
de distani'ia, y desde ésta á la del Espino, que 
es el límite de la ensenada de La Barrosa, hay 6 
cables. Estos dos trozos de costa son muy acci- 
dentados, con pequeñas playas ceñidas por pun- 
tas pedregosas y sucias. En la punta del Espino 
emiiieza un frontón de costa de más de 6 cables 
de long., que termina en la punta de Aguiéira, 
que es peñascosa, saliente al O. y con restinga 
que sale á más de 2 cables, manifestando cons- 
tantemente una piedra que nondjran Bou de 
Aguiéira. La punta de San Vicente sigue ala de 
Aguiéira, de la que dista poco más de una milla 
por su parte del N. Este trozo de costa es menos 
escar]iado y más sinuoso que el anterior, y está 
cercado en su mayor parte de playa sucia. La 
punta de San Vicente, llamada también de la 
Barreirinha, se yirolonga hacia el N.O. y consti- 
tuye la extremidad más saliente por aquella par- 
te de la península del Grove. Está cercada do 
arrecifes que salen en todas direcciones, tan es- 
cabrosos como la punta de donde ¡larten. La 
punta de San Vicente deriva su nombre del lu- 
gar de San Vicente del Grove, que está como á 
media milla tierra adentro. La punta de San Vi- 
cente es la extremidad oriental de la boca de la 
ría de Arosa. La ría de Arosa ó Arouza, peque- 
ño mar mediterráneo, con sus senos, islas y ba- 
jos, pertenece casi por partes iguales á las pro- 
vincias de Pontevedra y Coruña: la costa meri- 
vidional y oriental á la ¡irimera, y la occidental 



PONT 

á la segunda. Nos limitaremos, pues, á describir 
la primera. Es en general la más accidentada y 
sucia, y da principio, como se ha dicho, en la 
punta de San A'icente ó de la Barreiriidia, que 
procede en suave declive del monte de la Garita 
ó pico del Grove, que está al S.E. de la punta y 
á distancia de una milla larga. A partir de la 
punta de San Vicente .sigue la costa de la pe- 
nínsula del Grove para el E. hasta la punta de 
Lodeira, distante 1,7 milla. Este trozo es tam- 
bién muy accidentado, con playas sinuosas pla- 
gadas de pedruscos. El lugar de Lodeira estáso- 
lire una altura que domina á la punta del mis- 
mo nombre. Desde la punta de Lodeira gana la 
costa para el N.E. y se interna luego hacia el E. 
á producir la ensenada de Melojo, circuida en 
parte de arenas. La punta de este mismo nom- 
bre, en unión de la de Loileira, limita la boca 
de la ensenada. Entre la punta de Melojo y la 
de Frijón, que está 3 cables más al N., se en- 
cuentran multitud de peñascos des]>rendidos de 
la costa, y algunos bajos que se destacan á bas- 
tante distancia. Desde la jiunta de Frijón va 
torciendo la cabeza septentrional de la penínsu- 
la del Grove para el N.E., E. y S.E., proyectan- 
do hacia el N. varias puntas pedregosas que en- 
cierran entre sí trozos de ¡ilaya sucia. La ense- 
nada del Grove es un saco que se forma entre la 
costa oriental de la penínsida y la costa lirme. 
Se interna hacia el S. por distancia de 3 millas, 
y su anchura varía entre una y dos. Su par- 
te interior la constituye el arenal de La Barrosa, 
ó sea el istmo del Grove, y la exterior, ó más 
bien la boca, la punta de Umia al E. y la de Pa- 
radelos al O, Esta última es la más meridional 
de la costa en que se asienta la villa del Grove. 
Hay también en dicha ensenada algunas islas é 
islotes, inabordables á bajamar con endjarcacio- 
nes, porque están cercados de playazos que se 
descubren en aquel estado de la marea. La ma- 
yor de las islas es la llamada en los planos Toja 
Grande y en el ¡laís Lonjo. Al E. , y á corta dis- 
tancia de la anterior isla, está la Toja Pequeña, 
que tiene unos 4 cables de N. á S. y queda en- 
lazada con el continente, á bajamar de aguas vi- 
vas, por medio de un arenal. Entre las dos islas 
haj' canal estrecho, con 4™, 2 á 5 de fondo á ba- 
jamar. Más adentro délas Tojas se encuentran 
las isletas Loraña, Beiró, Marma, Touris, y al- 
gunos otros peñascos q>ie sólo se hacen ajiaren- 
tes á marea baja. Todas ellas están cercadas de 
arenas. Las orillas del interior de la ensenaila 
del Grove son de marisma y terreno bajo, sur- 
cado por esteros que conducen á varios lugares 
y á la nudtitud de salinas antes mencionadas, 
pero se necesita gran práctica y embarcaciones 
apropiadas para llegarse á ellas. Desde la jmnta 
de Umia, anteriormente citada, la costa del con ■ 
tinento se inclina hacia el E., y se remonta lue- 
go para el N. hasta la jiunta de San Saturnino, 
distante de aquélla 8 cables al rumbo del N. N. E. 
Entre estas dos puntas se forma la ensenada de 
Umia, en cuj'o fondo desagua el río de este nom- 
bre, que se abre paso al ti'avés de los arenales 
que cercan toda la costa cuando es marea baja. 
La punta de San Saturnino es peñascosa y sa- 
liente, notalile jior la torre arruinada que tiene 
en su extremidad. Forma el límite meridional 
de la ensenada de Candjados, siendo el septen- 
trional la llamada de Tragrove, distante de aqué- 
lla 8 cables al rumbo del N. 26" O. La v. de 
Cambados se extiende por la orilla de la ensena- 
da, y se enlaza con la de Fefiñanes que le está 
al N., y con el lugar de Santo Tomé al S. La 
punta Tragrove (Tras del Grove), que, como se 
dijo, es la septentrional de la ensenada de Cam- 
bados, se prolonga bastante hacia el S.O., termi- 
nando en arrecife de más de un cable de long. y 
de muy poco fondo, que se enlaza con la jiiedra 
denominada Axeronse, que se descubreá bajamar. 
Esta, así como la llamada Cabezo de Monzón, 
radica en la boca de la ensenada Fefiñanes ó 
FcRñáns, está asentada en la rinconada septen- 
trional de la ensenada de Camljados, y por su 
parte N. se interna la costa á producir una cala 
con pla3'a en la que desagua un riachuelo. A 
esta cala dan el nombre de ensenada de Fefiña- 
nes. A bajamar queda completamente en seco. 
Llaman costa de Tragrove á la extensión de ori- 
lla comprendida entre la ensenada de Fefiñanes 
y la jauíta Tragrove, que mide unos 7 cables. 
Es peñascosa, y por su mediación hay una caleta 
con playa. El lugar de Tragrove está á corta 
distancia. A 2 ndllas al N. 15» O. (Te la punta 
Tragrove se halla la del Vado, pedregosa como 



PONT 

aquélla. Casi todo este pedazo de costa es .sucio 
y ceñido de playa, por entre cuyas arenas aso- 
man á bajamar multitud de [liedras. Una milla 
escasa antes de llegar á la punta del Vado se 
encuentra Porto Franco. Es un estero cuyas 
aguas se inezclan con las do un riachuelo. En la 
punta del Vado viene á terminar el arenal del 
mismo nombre, que arranca do la costa oriental 
de la isla de Arosa, y que insensiblemente se \a 
convirtiendo en un istmo de arena que, á seme- 
janza del del Grove, eidaza á la Arosa con el 
continente. Actualmente es ti'ansitalde con ca- 
rretas á marea liaja, ¡lorque en este estado de 
la marea queda completamente descubierto, pero 
á pleamar sólo inieden cruzarlo embarcaciones 
pequeñas (V. Akosa). A una milla escasa de la 
punta del A'ado, al rumbo del N.E.^N., se halla 
Villanucva de Arosa. Ocho (íábles al N. de la 
boca del puerto de Villanucva de Arosa se halla 
la punta Hocico de Puerco, y 3,6 cables al 
N.N.E. de ésta la de Lines ó Linas, que es la 
meridional de la ensenada de Villagarcía. De 
este trozo de costa .se desprenden multitud de 
piedras, que á bajamar asoman por entre las 
arenas que lo ciñen, siendo la más notable el 
islotillo Lines, que se destaca á más de un cable 
de la punta del mismo nombre en dirección al 
N.E. 

Pasada la ensenada de Villagarcía se llega á 
la cala ó puerto del Carril, y á los 4 cables se ve 
la isla Cortcgada, enlazada con la costa jior me- 
dio de un arrecife de piedra suelta y arena que 
se descubre á bajamar, en el cual se tienen vi- 
veros de ostras. Mide la isla 6 cables de N. á S. 
y 3 de E. á O. Es de poca altura, bastante ]io- 
blada, y casi toda cubierta de cultivos y arboleda. 
El lugar de Cortegada mira hacia el puerto del 
Carril y tiene una fuente de buena agua, de la 
que se surten los buques que están fondeados en 
la rada. La disposición en que está sit. dicha 
isla respecto de la costa contribuye á la forma- 
ción del puerto del Carril. Por el canal de la 
Cortegada pasan las embarcaciones costeras en 
]ileamar. A 2 cables al S.O.JS. de la Cortega- 
da están las islas Malveira (véase) y las isletas 
Con y Briña. Esta es pequeña y rasa, culiicrta 
de vegetación. La rodean multitud de piedras 
que se descubren en bajamar, y dista 3,5 cables 
al N.O. de la de San Bartolomé. La otra isleta, 
llamada Con, está á unos 2 cables al O. JS.O. de 
la isla de San Bartolomé. Viene á ser un islote 
partido que se convierte en dos grandes peñas- 
cos blancos. Es la más saliente hacia el S.O. del 
grujió de isletas que cercan á la isla Cortegada. 
Entre el islote Con y la Briña media una restin- 
ga de (liedras llamada Las Beriñas, que se ¡iro- 
longa hacia el S.O. Parte de la restinga se des- 
cubre á bajamar. El grupo de islas y piedras de 
que acabamos de hablar puede considerarse como 
continuación de la isla Cortegada y como límite 
divisorio de la ensenada de Villagarcía y de la 
embocadura del Ulla (Derrotero de las costas de 
España y Portugal). 

Las fronteras terrestres de esta prov. son: por 
el N. el río Ulla, desde su desemliocadura en la 
lía de Arosa hasta su confl. con el Pambre; por 
el E. la cordillera que desde dicha confl. se di- 
rige á la altura del Farelo, con el nombre de la 
Peña, por entre las feligresías de Kamil, Borra- 
jeiros, Lamas ó Trabancas y las de Santa Mari- 
na del C'astro de Amarante, San .Tulián de Fa- 
cha, San Martín y San Fiz de Amarante, corres- 
pondientes las últimas á Lugo; desde la cund.ire 
del Farelo pasa el límite á la de Penedo ó Cas- 
tro de las Somozas, sobre Santa Cristina de 
Áreas, continuando de allí al Salto de Agüela;' 
sigue por la cumbre del Faro, desfiladeros de 
Pobladura y las Pailetas, por el monte denomi- 
nado I^eña de Francia; el Testciro, desfiladero 
de las Antas, al de la Pórtela de Lamas, hasta 
el que media entre las feligresías de Barcia y 
Pesquciras junto á la ermita de Santo Domin- 
go, dividiendo siempre las aguas del Miño y del 
tilla; de.sde este último desfiladero continúa por 
los montes del Suido, que los dividen, al Octa- 
ven y al Abia; por el desfiladero de Caniposan- 
cos y altuia del Faro de Abión, que las dan al 
Abia y al Tea; desciende por los altos del Pe- 
droso, desfiladero del Burgo, altura de Chande- 
moira, y por la extremidad oriental de las feli- 
gresías de Oroso, Ameijeiras y Filgueira sobre 
el Miño; por el S. el curso de este río hasta su 
desembocadura en el mar. 

Extensión y ¡)ob/ación. -Tiene de extensión 
superficial 4 391 kms.- (4 524 según Lorenzana, 



PONT 



I-oNT 



PONT 



M 



(¡•iiijruflii iIk /'I ¡'lili: i/« l'iiulrmlrii, IMHIi, y 
i\\\ :mr> ImliilH. ilo Ih'i'Imi y 'i;>t MMi iIk iIitimIio, 
Cdii iu'li<>{li> li )ii {•uliliii'lt>ii ilu liiM'hn, lii (h>liNÍ- 
tliiil i'Kili' UM liiiliitii. piir km'. Siilu liu |iruviii- 
viiui ili' lliiii'olciiiii y Viyi'iiyn tienen niu» iHililn- 
oiún ii'liitiv» i|iia lu iIk l'unlevcilrn. Sv)(i)n ol 
('(inHii lie 1^77, liiH liitliitH. de eHlit |ir<>v, ernn 
\U\ 1)'MK Se^iMi loH ilitloN tli'l ninviinientudo |ki- 
liliii'iiin |iiil<li('i>iliiii |iiii i'l InnliliiliilÚMi^riilliii y 
Knl/Klinlii'd en l^í^^i, el |iii>niei|iii iinuiil de niiei- 
niienlits tile il(i 'J,<ltl |Mtr i-udii 100 lialiiU, ; el de 
niitti'iniiinliiH 0,{>,'i |Mir loo, y el di' delniujonen 
'J,UN por 100, l'»n eHiuNiliilii» nc cnKidú on ll^H'l 
iinn |Hililiu'ii'in de IDO (lili linliitH. l'nnio hc lia 
viiilo, ol lenmi do 1.SS7 din film ini'nüi-. I,nH nn- 
oiduti lefjíliiniw é ile^íliniim eHluvieron on la 
|ii'i>|«iri iún do '.>0,1,H y |i,S'.'. Ki^nrii l'ontevedrii 
onlio Ihh imiv. ilo niiiyiir enii^'iminn. Kn ISHO 
eniixiiiinn íi ISIIl individiicpN, d sen el l'J.lüpur 
rndii loo linliit». : HÚlo aupornn li eati pi'ov. en 
cilVii do enii^iiintoH Ihh do Ahnoiiii y Ciinariu». 

OriMjiti/'in if liiiliiiijrdíi», lCn osU piuv. un 
oonjiintu do vnlles pintoresco» roilcadus por 
montos de eseiixii allnrn, ipiv dosde lus últimos 
ramales de los Tiriiieos ustnrícos uviin/an lias- 
ta el Allantieo li>rmaiido penÍMSiilns, entre las 
cnalos i|noilan las llamadas on ol país rías liujas. 
Al N. se hallan los montos tiostoirns [7'¿\ mo- 
tros);nl N.K. ol Karolo (SlfiO), la sierra del l'aro 
(I 15(>^ y los montos do la Magdalena ((i 18): al 
K. la sierra del Snidoyel Karoilo Aliiún (1 STu), 
los montes Alieloira, Kraelics (5t>8), Poilamiia 
(CU) V Sei,io (i)'.tl);al S.lí. los do rara<lanta, 
San Mamed U>!'0); San l'"iz (687), Chandonioira 
(1>00) y l-'onto Kria (973); al S. ol Faro de liiidi- 
üo y ol monto de Soleeda; al S.O. los moiitesde 
San .luliáu (t)'2:2), Ccrcijo, Groba (ti-JS) y Gali- 
ñciro (714); al O. la sierra ilc Morrazo en la pe- 
ninsula de esto noinlirc, el Faro de Doniayo 
((i2f)) y los montes de Castrove (010) y Armcn- 
tcra; al K.O. los de (üabrc (611); on el eentro 
la sierra Armnnda y los montes Candan (9171, 
Aoibal (601), Mayor |904\ Moda (757), Mon- 
touto (781), Cadcvo (809) y Cialleiro (739). 

Kntro los nmclios y muy importantes valles 
de la prov. merecen citarse: el Arnego, que se 
llalla en la parte meridional del río UUa y mide 
30 kms. de laryo por 6 de ancho; el de Dcza, de 
11 kms. de anchura y otro tanto de longitud, 
puede considerarse como una ramificación de es- 
te valle, el que se desprende de la cordillera co- 
nocida con el nombre de montaña Candiin. Es- 
ta comarca tiene <liversos nombres: su parte su- 
Jierior se llama Deza, la media Trasdeza y la in- 
terior pertenece al valle de la UUa. En la mar- 
gen nieriilional de este río se encuentran los va- 
lles de Tabeirós y Bca; el del Umia. (jue tiene 
72 kms. de largo y de 6 á 10 de ancho, estií di- 
vidido por la naturaleza en tres: la parte supe- 
rior so denomina Tierra de Montes; la parte me- 
dia valle de Cuntís, y la inferior valle de Sal- 
nés:csto se extiende ;i orillas del mar y tiene 16 
kms. de largo y 1 1 de ancho. El valle de Lcrez 
tiene 38 kms. de largo y 6 de ancho. Después 
de éste aparece otro que termina en la ría de 
Vigo, regado por los ríos Verdugo y Oitavén. 
En los alrededores de acjuclla o. se hallan mu- 
chos vallecillos. siendo el más importante el de 
Fragoso, que comprende varios de aquéllos. Si- 
gue luego el de Corujo y más adelante el Mifior, 
uno de los más celebrados por su feracidad. Ci- 
taremos también el del Porrino, de 11 kms. de 
longitiul, regado jior el río Senlle; el valle del 
Tea, de bastante extensión; el de Túy, alas 
orillas del Jliño, conocido con el nombre de \'e- 
ga del Oro; y luego el delicioso valle del Rosal, 
que por su latitud, su posición y su suelo pue- 
de considerarse como el primero de la provincia. 
Todavía existen otra porción de pequeños va- 
lles, que si no son tan extensos como los que se 
acaban de enumerar uo dejan de ser importan- 
tes por su situación y condiciones especiales de 
cultivo. La parte meridional de la prov. corres- 
ponde á la cuenca del Miño y la del N. á la del 
Ulla; en el centro y al S.O. corren pequeños 
ríos directamente al mar. El Miño entra en la 
prov., por cerca de Filgueira, en el ayunt. do 
Creciente, y pa^a por los p. j. de La Cañiza, 
Puenteareas y Ti'iy. Losall. más importantes del 
Miño dentro de la prov. son: por la margen de- 
recha el Achas, que atraviesa el ayunt. de La 
Cañiza; el Mourentán, que nace en el monte Pe- 
droso y corre j>or los dist. de La Cañiza y Arbo; 
el Pesegueiro y el Pinzas, ¡lequeños ríos. que cir- 
culan por el part. de Puenteareas, así como el 



Ton, qno tiene nii iiaeiinientii Pti el Knio dfi 
Aldiiii, y denpni II dii nniiM'le el Viile, Tul nejit 
yal^iiiinn iitrim liueliiielon deHVintiui» on el ,\u 
(tu ion II di' .Nietiley, luiMindu pur lim lértiiliiiin 
inniiiripiilen de Miiiiilniiz, Piieiilenienii y Niil 
vutlonn; ol I.oiiru nace «n ol (iiilloiio, aira- 
vie«tt lo» nyiiiil. il« Mo», Porrino y Tiiy, di»- 
ondioeando li In iniíiodlneli'iii do e»ta o. ni el 
Miño; el l'iiyu, loreudeln y Villar do Mutunon 
pequeñoH lio» qno »o doNpieiiden do lavortieiito 
iiieiidiiiiml dvl monto de .Snii .lidian y corren 
pul lo.H dl»l. de Tiíy y Toinifio, y jior iiltiiiio 
ol Tamiije, qiiu vivifa el vallo del [(oiinl. ItoH- 
pilé» dol Mino ol rio niii» ini|iiirluiito e» el lUla, 
qno tloiio «II iiríuon on hi enrdillora del Faro, 
atrnviv»a todo ol vallo do mi nomliio roimando 
hi linea divÍNiiria de e.iita piov. culi la do la Co- 
riiñii, y dcNpiu.H de roí orrer un largo Iriiyeeto 
do.iagnaon la ría do Arusa, Junto li Carril, kíoii- 
do navegable deudo Ccsurcx. Lo» all. do cuto río 
son: el Arnogo, Dcza, l'ambro, Itoicelo, Fiiro- 
loH, llott, Linares y Valga. El Arnego y el Deza, 
qno Hoii los principales, nacen en ol monte Fa- 
ro, so unen con algunos do eoiiKidcración, como 
ol Toja y el Asneiro, que desembocan en el Dc- 
za por la margen dra. , naciendo el |irimei'o on 
el monte Chanior, y el segundo en el Tcstciro. 
Por la margen izip allnyon al Dezji: el Laman, 
que naco en el Currio; y cl Orza y lireija, que 
tienen su origen en los montes de la Magdalena. 
Todos corren jior el extenso part. de Lalín. Se 
encuentran también en esta prov. el Umia, I^c- 
rez, \erdugo, Oitavén, Aneen, .Senlle, Mañiile, 
Almofrei, liermania, Tomeza, Ameijeiras, Cun- 
tis, Alanza, Chanca, Couso, Alba y otros de me- 
nos importancia. El Umia nace en la .sierra do 
Candan, corre ¡lor los part. de Estrada, Caldas 
y Cambado.s, y desagua en la ría de Arosa en- 
tre la ]iarroquia de Santo Tomé do Mar y Cás- 
trelo. Sus all. más notables son: por la margen 
dra. el Cuntís y el liermania, y ¡lor la izq. el 
Ameijeiras, con el cual conll. río Pequeño. El Lé- 
rez tiene su nacimiento cerca del ex monasterio 
de Acibeiro, en el ayunt. de Forcarey ; corre por 
este dist. y los de Cerdedo, Campo, Cotovad y 
Pontevedra, donde termina, dando principio a 
la ría de este nombre. Sus principales all. son: 
por la margen dra. el Pego y el l'ueireza, y jior 
la izq. el Almofrey y el Tomeza. El \'eidugo y 
cl Aneen nacen cu los montes de Barcia y el Sui- 
do, corren casi juntos por el part. de Puentccal- 
délas, y desembocan en la ría de A'igo,en Pueu- 
tesampayo, después de haber unido sus aguas un 
poco antes con el Oitavén, que tiene su naci- 
miento en las elevadas mesetas del monte Ma- 
yor y recibe algunos afl., entre ellos el Alanza, 
cerca de Sotomayor. El Almofre}- nace en la fal- 
da occidental de los estribos del Seijo; enriquece 
su caudal con los riachuelos Alieleira y Peda- 
mua, y en Bora confl. con el Lérez. ElTomeza 
tiene su origen en la vertiente occidental de los 
montes Frachas y lleva su curso de S. á N . has- 
ta desembocar en el Lérez, cuando ya este río 
mezcla sus aguas con las del Océano. El Berma- 
nia y el Cuntís son afl. del Umia, según hemos 
dicho, uniendo aquél sus aguas con éste en Cal- 
das, y tienen su nacimiento, el primero en el 
monte Gesteiras, y el segundo en la meseta del 
Meda. El Senlle corre por los dist. de Mos y Po- 
rrino, y se une al Louro. El Mañufe, de corto 
curso, discurre por el Jliñor y desemboca en la 
ría de Vigo, en la Ramallosa: el Aranza corre 
por el ayunt. de Sotomayor, uniendo sus aguas 
con las del Oitavén ; el Chanca desciende de los 
montes de Armentera y desagua en la ría de Aro- 
sa en Dena; el Couso atraviesa por Seve, y el 
Alba termina en una planicie llamada la Jun- 
quera, en la parroquia de aquel nombre ('í?íroi/ia- 
f!a de la ¡jroc. de Pontevedra, por Augusto É. de 
Lorenzana; 1893). 

Geología y minas. -Terrenos graníticos cons- 
tituyen la casi totalidad del suelo de Ponteve- 
dra. Es parte del gran surgimiento granítico que 
caracteriza el extremo N. O. de la península, y 
cuya continuidad sólo interrumpen los macizos 
cstratocristalinos y algunos otroe depósitos pos- 
teriores. Con mayor ó menor abundancia suelen 
asomar en la masa granítica las erupciones de 
las demás rocas hiíjogénicas. Los citados terre- 
nos cstratocristalinos fonnan una faja que de 
N. á S. se dirige desde el puerto de Bayona ha- 
cia Portugal; un manchón al S. de Redondela y 
otro entre Lalín y Carballino (en Orense). De 
Lalín á Lugo hay una zona estrecha y larga de 
terreno cambriano. Las rocas y minerales que 



I ■ II «on ol (<i«i : 

! I, el Knri», ; 

' ' ■■• I ■•• I 

Illa, nina 
'' . gianote», ' 

liliiiien niolnliloroa. Kn la ni liialido/l i» de lünn 
iiij|iiirlaiii'la la lndii«lrln leinetn. Aun i iiainlo >c 
oiHMieiilian en el i do volfráii y ui»n- 

lie»iij en lo» iliHl 1 iiiiiKjy l<olin; liio- 

rro olígintu en I • . : ' " n 

ola, Fiirearey y I ■ n 

liiiliii, Cnrbitt y I . ^ .,,.,:,.... in 

Calda» do I{ryo«y \iilt'n; kiioliii y hnrro en San- 
geiíju y HoHa on Mondariz, hoIu »<.- etiiluliin loa 
do oKlaAo y do volfrím en lo» di»t. de Camjio, 
Cnibin, Forcarey, Ijilin, Calda» do Itoycay Val. 
ga. En otro tiempo fué mayor la oxplolnrióii, 
CKpeciulmciito de entafio, en cl diiit. de Funarey ; 
|iero cl ganlo ilc extracción y arra»lre, |*r falta 
do vía» de oomiiniíación, no coniiunkaba cl va- 
lor eomorcial del mineral. En cl ultimo iiiforine 
oficial |iublicado (1890) He dice qno la minería 
de cHta jirov. no puedo dar lugar á ningún géne- 
ro do consideraciones, tal c» »ii estado do iiostra- 
cióii, «in quo «o observen síntoma» favorable» A 
8U [iróximo desarrollo. Do toda» la» concchione» 
en ella existente», que son tres de Iiierro, »icte 
de estaño y cuatro de plomo argentílcio, única- 
mente son productiva» los denominadas Tiro y 
Sid&n, en el término de Carbia. Hay bastantes 
manantiales de aguas mineromedicinales, unoi 
do gran renombre y otros utilizado» [lor los 
habits. de las comarcas en que brotan. Los esta- 
blecimientos balnearios oficíale» son lo» de <'al- 
das de Reyes, Caldelas, Cuntís, La Toja y Mon- 
dariz. Entre los demás jjueden citarse los ma- 
nantiales de Puentecaldelas, Catoira, Marcón y 
San Jorge de Sacos. 

Clima y producciones. - El clima es muy varia- 
do; la temperatura por lo general es suave, si bien 
en varios puntos se sienten algunos fríos y bas- 
tantes humedades. La salubridad y benignidad 
del clima es debida á la situación geográfica, fer- 
tilidad y topografía del país, y á la intliicncia tér- 
mica que ejerce el Océano. Hasta hace poco con- 
taba esta región con tres ob.servatorios ó estacio- 
nes meteorológicas: el del Instituto Provincial 
de segunda enseñanza ; el del Colegio del A|H«tol 
Santiago, establecido en La Guardia, y el insta- 
lado en la Casa Consistorial de Vigo; el primero 
se halla cerrado en la sictualidad. Por las obser- 
vaciones hechas en dicho establecimiento en el 
quinquenio de 1883 á 1887 se sabe que la tem- 
peratura media de Pontevedra fué en primave- 
ra 13'',1; en verano 20°, 2; en otoño 14°,3, y en 
invierno 9°,0; la máxima fué la observada el 8 
de agosto de 1S87, que ascendió á 43°,4 al sol y 
y 37°, 4 á la sombra, y la mínima la de 3'',2 á la 
sombra el 2 de enero de 1887. La humedad re- 
lativa media fué en primavera 67 centímetros, 
en verano 63, en otoño 77 y en invierno 80. La 
evaporación media en ndlímetros en primavera 
2,6; en verano 3,9; en otoño 1,9, y en invierno 
1,4. La lluvia total en primavera 2,237,0 mUí- 
metios;en verano 688,5; en otoño 2,241,7, y 
en invierno 2,586,9. Según el resumen de las ob- 
servaciones efectuadas en La Guardia durante el 
decenio de 1881 á 1890, resulta una temperatu- 
ra media en primaveradel2°,4;en verano 18°,7; 
en otoño 14°, 2, ven invierno S°,2;media anual, 
13'',3; máxima absoluta, 5,87 el año de 1885. 
Humedad relativa media en primavera 75 milí- 
metro.s; en verano 71: en otoño 77, y en invier- 
no 80; media anual 76. Lluvia media: en prima- 
vera 398,3 mni. ;en verano 114,9;enotoño 350,7 
y en invierno 413,9:media anual 1277,8;lluvia 
máxima 1803 el año de 1881: lluvia mínima 
865 el año de 1887; el máximo de días de lluvia 
fué de 157 los años de 1881 y 1882, y el míni- 
mo 89 el de 1884. Evaporación media en prima- 
vera 1,8 mm. ; en verano 2,7;en otoño 1,5, y en 
invierno 1,0; media al año 1,7. Altura baromé- 
trica media: en primavera 760,2; en verano 
762,5; en otoño 762,5, y en inviemo 764,0; me- 
dia anual 762,3; máxima absoluta 780,3 el año 
de 1882; mínima absoluta 736,6 el de 1881. De 
las observaciones verificadas en la estación me- 
teorológica de Vigo en el quinquenio de 1887 á 
1891 se desprende que la temperatura media es: 
en primavera 15°, 3; en verano 19^,6; en otoño 
12°,.5, y en invierno 10°, 1; temperatura máxima 
al sol 42,3 el 8 de agosto de 1888; máxima á la 
sombra 35,2 el 23 de agosto de 1890; tempera- 
tura mínima á la sombra 1° bajo O el 2 de enero 
de 1890. Humedad relativa media: en primave- 



54 



PONT 



ra 0,81 centímetros; eu verano 0,77; en otoño 1 
0,79, y en invierno 0,79. Evaporación media: 
en primavera 1,25 nim.; en verano 46,2;en oto- 
ño 18,8, y en invierno 1,9. Lluvia total: en pri- 
mavera 284,8 mm. ; en verano 104,5; en otoño 
465,7, y en invierno 324,6; media anual 957,8. 
De ios datos que se acaban de exponer se dedu- 
ce que en esta prov. no hay cambios bruscos en 
la temperatura, siendo pequeñas las diferencias 
que se notan de unas estaciones á otras, por lo 
que debe figurar entre los climas suave y cálido, 
y su cap. , según la división que do las localida- 
des hace el notable geólogo D. Juan Vilanova 
en su obra Geología agrkola, se halla compren- 
dida entre las muy húmedas (de 1 300 á 4 600 mi- 
límetros de lluvia), toda vez que la altura me- 
dia anual es de 1 568 mm. Los vientos reinantes 
en el país son los del primero y tercer cuadran- 
tes, algunas veces los del cuarto y muy pocas los 
del segundo (Lorenzana, obra citada). 

En su aspecto general es Pontevedra país be- 
llo y risueño; el terreno quebrado, sin ser muy 
montuoso, está poblado de árboles en las cimas 
y laderas de los montes; sus valles son amenos, 
y las campiñas y riberas se presentan al obser- 
vador y al viajero siempre verdes, con lozana 
vegetación. Además del clima son factores que 
contribuyen ala rica vegetación que por doquier 
se admira la abundancia de abono que sin gran 
esfuerzo se recoge en las orillas del Mar Atlán- 
tico, y la reconocida laboriosidad del campesino, 
estimulada con lasegnra venta de frutas, legum- 
bres y cereales en las importantes v. y c. que á 
corta distancia unas de otras existen en la pro- 
viucia. Lo quebrado del terreno es causa de que 
predomine el arbolado, sin que por eso se en- 
tienda que existan bosques de importancia, tan- 
to por su extensión como por la variedad de las 
clases arbóreas. El pino marítimo, el rolde, el 
castaño, el sauce y el álamo: he aquí, con algu- 
nas menos importantes, las que en las cimas de 
los montes y laderas ofrecen maderas para cons- 
trucción y iofia para los hogares. El primero de 
dichos árlioles, que es el predominante por la 
especialidad del cultivo que se le consagra, ali- 
menta el pequeño tráfico de algunas aserrerías 
establecidas en el interior, que exportan las ma- 
deras en tablas y tablones jiara envases de pa- 
sas, higos, naranjas y otros irntos que salen pa- 
ra el extranjero, calculándose en unas 4000 to- 
neladas las que anualmente se embarcan en Vi- 
go y Bayona. ^ 

Los sembrados dominantes son los de maíz, 
del que se cosecha lo necesario para satisfacer 
las necesidades del consumo, y aún queda algo 
pura la exportación á otras provs., priucipal- 
niente á la de Asturias y algunos pueblos de la 
de la Coruña, en las rías altas. Se producen tam- 
bién algo de trigo y centeno para el pago de las 
rentas y censos con (pie están gravadas las tie- 
rras por razón de canon y arriendos á los seño- 
ríos o dominios; pero las principales produccio- 
nes del trabajo y de la riqueza agrícola de este 
país son los vinos y la cría de ganados. Aunque 
inferiores los primeros en calidad a los de otras 
regiones vinícolas del reino, la cantidad que se 
recolecta constituye verdaderamente un ramo de 
especulación no despreciable, puesto que, según 
todos los cálculos, no bajan de 5000 pipas las 
que anualmente se exportan de los puntos pro- 
ductores á la costa y á los pueblos sit. en la 
misma, desde Vigo á la desembocadura del río 
Eo, divisorio de Asturias y Galicia. Pobre en azú- 
car la uva, porque las condiccioues climatológi- 
cas no la ayudan, lo son por lo tanto en alcohol 
los vinos de este país, ligeros, de un gusto pare- 
cido al de Burdeos, aunque no tienen su color, lo 
que es debido en parte alas deficiencias de elabo- 
ración; pero en cambio, forzoso es concederlo, no 
se ofrecen adulterados al consumo. La produc- 
ción vinícola se extiende por varios dists. muui- 
cipales, unos sit. en el litoral y otros en el inte- 
rior de la prov., siendo los principales Nigrán 
y Bayona, comprendidos en el primer grupo, 
y Porrino, Túy y Nieves de Setados, en el se- 
gundo. 

Entre los árboles frutales predominan el na- 
ranjo, limonero, toronja, cidra, cerezo, ciruelo, 
albaricoquero, níspero, higuera, peral, manza- 
no, pérsico, nogal, avellano, almendro, membri- 
llo, etc. En los montes se ven el pino, roble, al- 
cornoque, castaño, abedul, álamo, fresno, ciprés, 
aliso y sauce, y en los paseos el plátano, acacia 
y tilo. También se cultiva la caña y mimbres en 
sitios á propósito. Hay gran número de plantas 



PONT 

medicinales, entre ellas la belladona, beleño, es- 
tramonio, tabaco, digital, mostaza, mentas, me- 
lisa, escabiosa, ranúnculo, anémono, eléboro, 
celidonia, hipericón, parietaria, romero , salvia, 
tomillo y heléchos. 

Respecto á la vegetación en general, y toman- 
do por base de clasificación la temperatura, pue- 
de considerarse éste país distribuido bajo la in- 
fluencia térmica del Océano y de la alt. sobre el 
nivel del mar en las tres zonas siguientes: l.^de 
temperatura media; 2." de temperatura extrema; 
y 3." de baja temperatura. Comprende la pri- 
mera zona los valles pintorescos y templados 
bañados por las olas del Océano; las vegas que 
ciñen sus rías; las cañadas que se abren en la 
costa, y en fin, el país que, no excediendo de 100 
ni. sobre el nivel del mar por término medio, 
no se aleja de sus orillas ó no se halla aislado de 
su acción directa por notables alturas. Pertene- 
cen á esta zona el valle de Cesures, el recinto de 
Villagarcía, las orillas de la ría de Arosa, el valle 
de Saines, el de Pontevedra, la faja que circuye 
la península de Morrazo, las orillas de la ría de 
A'igo, y los valles de Fragoso, de Miñor, del Ro- 
sal y de Ti'iy. En esta región el fondo de los va- 
lles está dedicado al maíz, la vid, la caña, las 
leguminosas y en algunos puntos la cebolla; el 
sauce cubre los arroyos; el castaño alterna con el 
anterior y se extiende en las laderas; el jiino do- 
mina las alturas. En las huertas se encuentran 
muy buenas hortalizas, sandías, melones y cala- 
bazas, cultivándose también el naranjo y sus 
congéneres y toda clase de frutales. La segunda 
zoua comprende los valles del N.E. y S. de la 
prov., que dominados por las altas montañas 
no exceden de 200 m. sobre el nivel del mar, y 
las gargantas de todos los montes, que exentas 
de la intluencia del Océano coni]iensan con el 
abrigo de las laderas su excesiva altura ó su ma- 
la exposicii'm. Corresponde á est;i zona el extre- 
mo septentrional del valle de Arnego, la parte 
inferior del de Trasdeza, todo el de la Uila, los 
de Bea, Cuntís y Morana; las profundas márge- 
nes del Uniia, hasta desembocar en Caldas ; las 
del Lérez, hasta el convento de su nombre; las 
del Verdugo y el Oitavén ; el valle del Porrino, 
el del Tea y las cañadas del Miño. Las tierras la- 
borables de esta región están detiicadas en gene- 
ral al cultivo de la vid, que ocupa las laderas; 
del maíz, algún trigo, mijo, panizo, centeno y 
])atatas; el castaño y el nogal alternan forman- 
do extensas arboledas; el sauce, el álamo y el 
aliso ciñen los arroyos, y en las colinas crece el 
roble, el pino y el alcornoque. El cultivo de las 
huertas es tan variado como en la zona ante- 
rior, predominando las leguminosas, encontrán- 
dose gran variedad de árboles frutales, entre ellos 
el olivo y el almendro. 

La tercera zona abraza todos los valles eleva- 
dos más allá de 200 m., las laderas de los prin- 
cipales montes y las mesetas ó planicies que co- 
ronan comúnmente los ramales de la sierra cen- 
tral. Pertenecen á ella la mayor parte del valle 
de Arnego, la tierra de Camba, la meseta de 
Deza, la parte superior del valle de Trasdeza, la 
tierra de Montes y la de Cotovad; las laderas 
elevadas del Meda, del Cadevo, del Seijo, del 
monte Mayor y del Fontefría, y en general to- 
das las mesetas de sus ramificaciones. Se culti- 
van en esta localidad el trigo, centeno, cebada, 
avena y patatas; en los terrenos bajos y laderas 
abrigadas el castaño y .algún maíz; el lino cu- 
bre espacios considerable y el roble se desarrolla 
eu las alturas;en lashuertas predominan las cru- 
ciferas, y entre los frutales las pomáceas. En al- 
"unas partes abrigadas crece la vid, pero su fruto 
no madura completamente, ó si lo hace no alcan- 
za la dulzura del que se da en las tierras bajas. 
Efecto de las muchas aguas que corren por 
esta región, se encuentran en la misma inmen- 
sas y bellísimas praderías naturales (Lorenzana, 
obra citada; Germán Pérez, AíjricuUnra, indus- 
tria y comercio de la prov. de Pontevedra, -lie- 
vista de Geoy. Comercial, t. III). 

El territorio dedicado á este cultivo asciende 
á 506 464 hectáreas, de las cuales son de regadío 
32 687 y de secano 473 777, distribuidas en esta 
forma: 

De regadío 

Prados 11188 hectáreas 

Cereales y semillas. . . 19 343 » 

Hortalizas y legumbres. 314 » 

Viñas 1 830 » 

Arboles frutales 12 » 



PONT 

De secano 

Prados 36 665 hectáreas 

Dehesas de pasto. ... 6 635 » 

Eriales con pasto. ... 26 423 » 

Monte alto y bajo. .. . 263 620 » 

Alamedas y sotos. . . . 14 364 » 

Cereales y semillas. . . 41 375 t> 

Viñas 5 434 » 

Infructíferos 79 261 » 

La riqueza rústica imponible reconocida por 
los pueblos en sus amillaramientos asciende á 
12 548 144 pe-setas; la que por la Administración 
.se supone oculta á 5 508 148. En sus montes, 
que contienen muchos pastos y muy finos, se 
alimentan 105 313 cabezas de ganado de_ todas 
clases: entre ellas, de lanar estante, 33 178, ca- 
brío 5 887, vacuno 40 300, caballar 1 945, asnal 
162, de cerda 4127. La riqueza pecuaria recono- 
cida asciende á 486 645 pesetas; la que se supo- 
ne oculta á 1161096. 

I'iulustria y comercio. - Como prov. marítima 
una de las industrias principales es la pesca, en 
la que se ocupan gran número de individuos. La 
prov. marítima de Vigo cuenta con unos 750 
barcos y 5 000 pescadores. El campo de la in- 
dustria" manufacturera puede dividirse en dos 
zonas: al N. Pontevedra y Vigo al S., siendo 
más numerosa y rica la producción en la segun- 
da que en la primera á causa de la importancia 
de su puerto y su comercio. Según D. Germán 
Pérez (obra citada), las principales industrias son 
las siguientes: una lab. de albúmina próxima á 
Vigo, que en 1888 había susjiendido .sus traba- 
jos; cacharrería ordinaria en las inmediaciones 
de Puenteareas y otros [mutos; establecimientos 
dedicados á aserrar y preparar maderas para cons- 
trucción y para envases de frutas secas, dos de 
ellas en Pontevedra; jabones, pastas y otros artí- 
culos, situados en la c. de Vigo, Camposancos , en 
las inmediaciones de la v. de la Guardia, Porrino 
y Caldas de Reyes, movidas todas á vapor, con 
un total de 22 sierras y 140 operarios. La mayor 
parte de la producción de estas fáb. se exporta 
por los puertos de A'igo, Bayona y Camposancos 
á los de Denia, Málaga, Cádiz y Alicante en el 
Mediterráneo. Hay una fáb. de alpargatas en Vi- 
go, cuyos productos se exportan al interior y sur- 
ten á las prov. de esta región. Existe en Vigo tam- 
bién una fáb. de bujías de estearina y parafina, 
cuya primera materia en masas importa del ex- 
tranjero directamente y de los puntos de la pe- 
nínsula, siendo muy limitado el consumo de 
sus productos por la conijietencia que le hacen 
los de otras fáb. más acreditadas. Hay conser- 
vas de carnes, pescados y frutas. En Vigo exis- 
ten dos establecimientos que trabajan estas tres 
clases, cuyos productos se explotan para Amé- 
rica y Oceanía. Dentro del extenso lago que for- 
ma la anchurosa bahía del propio puerto, tam- 
bién existen otras cinco fáb. dedicadas exclusi- 
vamente á la conserva de sardina en aceite, que 
buscan sus mercados en Francia é Inglaterra y 
eu las Repúblicas del Sur de América, isla de 
Cuba y nuestras posesiones de Oceanía. Otras 
tres fáb. hay en líuéu, á la entrada del pnerto 
de Marín y en la ría de Arosa, dedicadas á la 
conserva de pescados en aceite, y preferente- 
mente también á la sardina. De estos 10 esta- 
blecimientos, tres son de reciente instalación. 
Por término medio se calculan de 80 á 100 los 
operarios que cada fáb. ocupa, entre hombres y 
mujeres, jiara todas las ojieraciones de escofa y 
limiiieza del pescado, envase y demás indispen- 
sables á dicha industria; pero no puede de la 
jiropia manera hacerse el cálculo de los cientos 
de marineros i|Ue, consagrados á la pesca, viven 
á la sombra de esta industria. Por regla gene- 
ral, todos los cst.ableciniientos se hallan bien 
montados y surtidos de los útiles necesarios al 
trabajo, como calderas, parrillas, maquinarias, 
depósitos, etc., y algunas se hallan instaladas 
en edificios construidos exprofeso, sin omitir 
gasto alguno. 

Existe en Vigo, á la entrada de su puerto, en 
el lugar denominado Toralla, una hermosa fá- 
brica de cordelería, montada con todos los ade- 
lantos modernos. El abacá, la pita y el cáñamo 
son los materiales que emplea eu la elaboración 
de toda clase de cabos y cuerdas, y es tan per- 
feccionada la obra que nada tiene que envidiar 
á la mejor del extranjero. Sus productos se ex- 
portan hoy á la isla de Cuba, á nuestros arsena- 
les de la jienínsula y á todos los puertos donde 
el tráfico es activo. Existen dos fáb. de curtidos 




Vistas de Pünte\f,di!a 



56 PONT 

en Vigo, otras dos en Porrino, otra en Redon- 
dela, dos más en Túy, tres en Pontevedra, una 
en Caldas de Reyes y alguna otra en pueblos de 
menos importancia que los indicados. La suela 
es la especialidad del trabajo en dichas fáb., y 
se exporta para el Mediterráneo y para los pro- 
vincias del centro de España. En Vigo hay tres 
fáb. á vapor de chocolate, que á la vez utilizan 
el motor para molido de cafús. La producciones 
escasa por la ruda competencia que le hace la de 
otras prov., especialmente Madrid y Zaragoza, 
que invaden con sus jiroductos todos los pueblos 
de la costa y del interior. Existe en Vigo la in- 
dustria de escalx-ches desde hace pocos años, ex- 
plotada por valencianos y naturales del país, 
que por regla general utilizan los mariscos, sar- 
dina y besugo, que exportan embarrilados á las 
prov. centrales. Su importancia es escasa, pues 
sólo trabajan determinados meses del año, cuan- 
do más barata se véndela pesca. Son muchas las 
llamadas fáb. de jabón que existen en la pro- 
vincia, particularmente en Vigo, pero ninguna 
montada á vapor, y por lo general elaboran en 
frío jabones comunes de inferior calidad para el 
consumo de la polilación rural. En Vigo y en 
Pontevedra hay buenos establecimientos dedica- 
des á la construcción de muebles de lujo: utili- 
zan las maderas del país, el nogal, el cerezo y el 
castaño, juntamente con la caoba de América y 
pinabete del Norte. La exportación está reduci- 
da á los puelilos de alguna importancia de la 
prov. Desde la transformación operada por el 
vapor, se ha limitado la industria naviera en 
Vigo y en toilos los pueblos de la costa de la 
prov. á la constrcción de botes, lanchas y gaba- 
rras para servicio de puertos y de las rías, utili- 
zando las maderas de pino, abundantes en el 
país, y el roble. Dos fáb. de papel existen en la 
prov. : la una en Vigo, con motor mixto de agua 
y vapor; otra en Caldas, con un precioso salto 
de agua. En la primera se elaboran toda clase 
de papeles, blanco y de color, para periódicos, 
cartas, sobres, papel de empaquetar, etc. ; y en 
la segunda solamente papel continuo en resmas, 
para periódicos y para escribir. Ambos estable- 
mientos trabajan de continuo jiara el consumo 
de la prov. y otras de España. En el punto de- 
nominado Alcabre, á 2 knis. de Vigo, hay una 
magnífica fáb. con motor mixto de vapor y fuer- 
za animal, de toda clase de ]>asta jiara sopa. Su 
producción es de más de 3 500 á 4 000 arrobas 
anuales. Existen tres fáb. para la confección de 
sombreros ordinarios y finos de fieltro y paja, 
una en Vigo y dos en Salvatierra. Además en la 
ca)). hay una fábrica de luz eléctrica, otra de teja 
francesa, y otra de mosaico y piedra artificial 
y una fundición de bronce y hierro. La produc- 
ción es bastante activa en la prov. y en las limí- 
trofes de la Coruña, Lugo y Orense. La industria 
de salazones es la más rica y la más extendida 
por toda la costa de la prov. Sin embargo, hace 
algunos años decayó bastante, efecto de la esca- 
sez lie pesca de sardina en unos y de la abun- 
dancia general en otros, que perjudicó su expor- 
tación, sufriendo grandes quebrantos los fabri- 
cantes. Sus productos se exportan en salado pren- 
sado al interior, á los puertos del Cantábrico, 
del Mediterráneo, Francia é Italia, y aunque en 
pequeña cantidad relativa, también á Cuba y 
Puerto Rico. En esta |irov. no existen fáb. pro- 
piamente dichas de tejidos. Tan sólo en algunos 
pueblos rurales se teje burdamente una tela lla- 
mada picote, con lana de calidad inferior, y se 
hacen algunos lienzos bastos para uso de la gen- 
te del campo. Adenuís de las industrias que van 
indicadas, hay otras muchas de escasa importan- 
cia que responden más á costumbres y necesida- 
des domésticas puramente locales que á beneficio 
general del país, pero que no por eso dejan de 
representar un factor en la vida del trabajo y 
de la riqueza pública. 

La ostricultura es una de las industrias que 
más porvenir tendría si los viveros establecidos 
tuviesen las condiciones que exigen los métodos 
modernos para la cria y desarrollo de este mo- 
lusco. 

El comercio tiene relativamente alguna impor- 
tancia. En el interior se hace gran tráfico en las 
ferias que periódicamente se celebran en varios 
pueblos, con transacciones de ganado vacuno, 
caballar, mular y de cerda, aves, granos, lienzos 
y otros muchos artículos. Las principales ferias 
son las de Arcado, Barrantes, Bayón, Caldas, 
Campo, Cañiza, Cástrelo, Cruces, Lalin,Moaña, 
Pontevella y Redondela. En cuanto al comercio 



PONT 

exterior, se exporta en primer término ganado 
vacuno para Inglaterra y Portugal; jamones, car- 
nes y jiescados salados, pulpo seco, conservas, 
escabeches, huevos, curtidos, granos, vino y hor- 
talizas. La importación es de arroz, aceite, sal, 
loza, cristalería, tejidos de punto de algodón 
ordinario en camisetas y medias de fabricación 
catalana; pañolería ordinaria de algodón llano y 
tejido llamado Arabia, de procedencia catalana 
la primera y catalana y malagueña el segundo; 
y por ultimo, tejidos de lana ]iura, teñidos y 
estamiiados, de las fáb. de Antequera y Gra- 
nada. 

Los puertos que más comercio sostienen son 
Vigo, Carril, Marín, Villagarcía y Bayona. El 
número de buipies entrados en 1S92 fue de 1677 
en Vigo, 1 074 en Carril, 647 en Marín, 302 en 
Viilagarcía y fl8 en Bayona. Hay ocho aduanas 
en la prov.: Vigo, que es la principal; Bayona, 
Carril, La Guardia, Marín y Villagarcía, en la 
costa; Túy y Salvatierra, en la l'rontera de Por- 
tugal. 

Vías de comunicación. - Las vías férreas que 
atraviesan la prov. son: la de Orense á Vigo; la 
de Redondela á Pontevedra; la de SantiagoáCa- 
rril, y el ramal de (iuillarey al Miño. La prime- 
ra pa.sa por Filgueira, Friéira, Pousa, Arbo, Las 
Nieves, Salvatierra, Caldelas, Guillarey, Porri- 
no y Redondela, recorriendo un trayecto do 94 
kms. ; la segunda jior Arcade }' Figueirido, con 
una long. de 19 kms. ; y la tercera por Cesures, 
Catoira y Carril, en una extensión de 18. El ramal 
de Guillarey al Miño comprende 8 kms. y pasa 
por Túy, formando un total de 139 en toda la 
prov. No hay ninguna vía férrea en construc- 
ción ; se halla subastada la de Pontevedra á Ca- 
rril, que abraza un trayecto de 31 kms. Sola- 
mente hay un tranvía de vapor, que es el de la 
caji. á Marín, con un recorrido de 7 kuis., y 
pasa por Lourizán, Los Placeres y Estríbela. 

Las carreteras del Estado de primero, segun- 
do y tercer orden, comprenden una longitud 
de 748 kms., délos cuales 559 están construí- 
dos, 44 en construcción, 140 en estudio y 5 en 
pro3'ecto aprobado. Las de primer orden son las 
de Villacastín á Vigo y de Barbantiño á Ponte- 
vedra; la primera atraviesa los pueblos de Cañi- 
za, Fontefría, Lamoza, Páranos, Cumiar, Puen- 
teareas, Chan, Porrino, Cabral y Labradores, en 
una long. de 64 kms. ; y la segunda los de Sote- 
lo de Montes, Cerdedo, San Jorge do Sacos, 
Viascón, Tenorio, Puente Bora y Casas Novas, 
con un trayecto de 48 kms. De segundo orden 
son las de la Coruña á Pontevedra y de Orense 
á Santiago por Lalín. Los pueblos de esta pro- 
vincia que comprende la primera son los de Ce- 
sures, Valga, Carracedo, Caldas, Porranes, Pór- 
tela y Alba, con 36 kms. ; la segunda pasa por 
Dozón, Lalín, Prado, Tabeada, Silleda, Chapa 
y Lámela, con una long. de 54 kms. Correspon- 
den á las de tercer orden las de Pontevedra á 
Camposancos, Pontevedra á Cangas, Chapa á 
Carril, Gondar á Villagarcía, Nogueira á Villa- 
garcía, Porrino á Gondoniar, Vigo á Vincios, 
Puenteareas á Salvatierra, de las aguas de Mou- 
dariz á Puenteareas, del f. c. de Orense á Vigo 
á la Ramallosa y la que parte de la carretera de 
Coruña á Pontevedra, hasta Cambados. De las 
demás hay una, la de segundo orden de Colada 
á Betanzos, que comprende en esta prov. 11 ki- 
lómetros, que están en estudio. De las de terce- 
ro se cuentan las siguientes: de Ventas de Na- 
rón á Folgoso, de Monforte á Lalín, de Puente 
de las Poldras á Pontevedra, Redondela á La 
Guardia, Pontevedra al Grove y Pontevedra al 
Campo. 

Las carreteras provinciales son 29, divididas 
en ti es grupos, con una long. aproximada de 521 
kms. Las del primer grupo son las de Guillarey 
á los baños de Caldelas, Puenteareas á la esta- 
ción de las Nieves, Lontaño á Cuntís, Vilapon- 
ce á Puente Bea, Cañiza á la estación de Arbo, 
Arcade á Puenteareas, Lalín á Puente San Jus- 
to, Noalla á Caldas, y la de Postela á San Jorge 
de Bea. Las carreteras del segundo grupo son las 
de Puente Caldelas al límite de la prov. de Oren- 
se, la de Callobre á Puente Ledesma, y de Co- 
lada al línnte do dicha prov. de Orense: todas 
se hallan sin construir. Las que pertenecen al 
tercer grupo comprenden las siguientes: de Go- 
l.ada á Puente Ledesma, Vichocontín á Rebón, 
Pontevedra á Campo, Vilaboa á Cangas, Puente 
Bora á Seijido, Redondela á la carretera de Puen- 
te Poldras á Pontevedra, Áreas á la estación de 
Guillarey, Peniche á Bouzas, Cañiza á la esta- 



PONT 

ción de Creciente, Crucero de Palas á Loureza, 
Arcas á Tomiño, Barrantes á Nogueira, Monda- 
ri£ á la carretera de Puente Poldras á Ponteve- 
dra, Prado á Camanzo, Barca de Sarandón al 
camino provincial de Callobre á Puente Ledes- 
ma, Codeseda á Puente Taboada, y de las Nie- 
ves al dist. municipal de Arbo. Todas se en- 
cuentran sin construir, excepto un trozo de 3 ki- 
lómetros á la salida de Redondela, en la que 
desde este punto va á la de Puente las Pol- 
dras á Pontevedra; otro también de 3 kms. de 
Áreas á Piñeiro, en la que está trazada de aquel 
pueblo á Tomiño, y la de Peniche á Bouzas, que 
son 2 kms. 

Correos y telégrafos. - Hay en esta prov. una 
Administración principal de correos, que reside 
en la cap. ,y 18 subalternas, establecidas en Ba- 
yona, Caldas de Reyes, Cambados, Cangas, Ca- 
ñiza, Carril, Estrada, Guardia, Lalín, Marín, 
Mondariz, Porrino, Puenteareas, Puente Calde- 
las, Redondela, Túy, Vigo y Villagarcía. Tam- 
bién se cuentan 75 carterías, distribuidas en los 
pueblos que carecen de Administración, y 35 
peatones para el servicio de las nñsmas. Las 
Administraciones (jue están autorizadas para 
cambiar con el extranjero son las de Túy y Vi- 
go. El número de estaciones telegráficas que se 
cuentan en la prov. de Pontevedra es el de 27; 
de éstas dos son de .servicio permanente, dos de 
día completo, y las demás de servicio limitado. 
Son de servicio permanente las de Pontevedra 
y Vigo; de día completo las de Túy y Villagar- 
cía, y de servicio limitado las de Bayona, Buen, 
Caldas de Reyes, Caldelas , Candjados, Camposan- 
cos, Cangas, Cañiza, Carril, Guardia, Guillarey, 
Gondoniar, Lazareto de San Simón, Marín, Mon- 
dariz (balneario), Mondariz (pueblo). Porrino, 
Puenteareas, Redondela, Salvatierra, Setados, 
Sotomayor y Rosal. Las estaciones de Cangas, 
Rosal, Camposancos y Gondoniar son telefóni- 
cas; se comunican respectivamente con las tele- 
gráficas de Buéu, Túy, Guardia y Vigo. Ponte- 
vedra sólo se comunica directamente con la Co- 
ruña, pero en caso necesario con cualquiera otra 
ca)i. El número de kms. que comprenden las lí- 
neas telegráficas de esta prov. es de 867; de 
ellos 353 son jior carreteras y 513 por la vía 
férrea (Lorenzana, obra citada). 

Organizaeión administrativa. - Divídese la 
prov. en 11 p. j.,que .son: Caldas, Cambados, La 
Cañiza, La Estrada, Lalín, Pontevedra, Puen- 
teareas, Puente Caldelas, Redondela, Túy y Vi- 
go, con un total de 66 ayunt. Hay Audiencia de 
lo criminal en la cap., Pontevedra, pertenecien- 
te al dist. de la Audiencia territorial de la Co- 
ruña. El territorio de la prov. corresponde al 
obispado de Túy, salvo los arciprestargos de Co- 
tovad, Morana, Montes, Morrazo, Pilono, Sai- 
nes, Tabeirós y Vea, que son ilel arzobispado de 
Santiago, y los de Camba, Deza, Dozón, Tras- 
deza y V^entosa, que son del obispado de Lugo. 
Es la prov. del dist. Universitario de Santiago, 
con Instituto de 2.^ enseñanza en la cap.; del 
dist. militar ó cuerpo de ejército de León, y del 
dep. marítimo del Ferrol y prov. marítimas ó 
comandancias de Vigo y Villagarcía. 

Híst. - El territoiio de esta prov. perteneció 
á la antigua Galecia. Su historia es, pues, la his- 
toria de Galicia. En 1789 se hallaba distribuido 
en la prov. de Túy y en la parte meridional de 
la de Santiago, comprendida entre la margen iz- 
quierda del río Ulla y la extremidad N. de la 
anterior, que se extendía desde Puente Sanipa- 
yo hasta Ribadavia casi en línea recta. Durante 
la dominación francesa en 1809 se distinguió 
con el nombre de dep. del Miño Bajo, y su ca- 
¡lital era Vigo. Confinaba al N. con los del 
Tambre y Miño Alto, .siendo sus límites el río 
Ulla desde el mar hasta la confl. del Furelos, y 
desde aquí por Mellid y el camino que va hacia 
el Miño hasta Mourelle 3' barca de Pincelo; i>or 
E. con el dep. del Sil, cuyos límites eran el río 
Miño desde dicha barca de Pincelo, siguiendo 
su curso hasta Olleros, desde donde continuaba 
por los antiguos límites de la prov. de Lugo, á 
saber: por Marzán, Villamarín, Viña, hasta en- 
contrar el camino de Rozamonde á Erias, y 1 '/., 
legua a) N. de este punto seguía por dicho ca- 
mino hasta la b.arca del mencionado Rozamonde 
y por el Miño hasta los confines de Portugal; al 
S. con este reino, mediando el expresado río Mi- 
ño, y por el O. con el Océano. En el inmediato 
año de 1810 se dio á esta prov. el título de pre- 
fectura de Vigo, residiendo el prefecto en la ciu- 
dad de este nombre y los subprefectos en Pon- 



roNT 

((ivfldm y Tily.flnii l(iiiili'M|iiirol N.i'rnii In» pro- 
I'ki'Iiii'iiii iln laiifci v lii ('cil'iinn, iDniíiiinln \n lllii'it 
ilivixcirlii \>"> |iiii'liliin iln Mdiiic'lli', Tiiliimilii, OI- 
m'iIji, Ak"<'I'>. MiiiiIi'II'knii, Ciiiiiliruiix, Kiiii Jiih- 
lii, Cnliiinii y l.<'luiri<ii(>, I>ih riuilnii i|iii«liiliiiii 
ilciitm ili' <"<la ptiirci'tiim, nirvii-mln ilo líiiiil» ni 
lili KiMilim ili'iil.i (lii'lm l,<'liiiri'iiii liiiHln mi imhi- 
lliii'iii'iii <<ii <■! ril», y rHln liii.Htii <|na ili>Hn)(iiiiliit 
Kli i'l nuil'; pul' ni I''., Iii pii>ri'i'liirit ilu Oiti|iHii,rii- 
rriciiilo lit liiK'a il» ilKiiuiiriiciiiii por v] Mitin 
iIi'hiIk Iii Iriiiiliiia iln l'iiiliigiil Imntii lii liarrn ili' 
Kii/iiiiiiiitilii, y iloKiIo iiiiiif [Htr Ins jiiiclitoH <)o Ki- 
i'iiM, l'iu'iiilii, Itiiiiiiiii 1(1, Al iiii<iilitl, .\liir/iiii y Olió- 
lo», diiiiili' lilla voz priiii'i|iiiiliii por ol rio Mirto 
luistii Moiiii'llii y Imi'i'ii lid riiicclo; iil S. i'l loliio 
iIm I'orluijul, y |H>i' i'l O. A Mar Atlúiiliio. Con 
ui'ii'kIo »I (leoi'oto «lo Ins ("ortni do \H'¿'¿ pnm 1« 
ilivlniíiii tt'l'l'iloiiiil lio lii ]ioiiiiiNii1a ó ímIiih iiilyíi- 
ii'iiloN, so litiilii 11 vKÍn pi'ov. <lo Vi^o, cnyiv cu- 
pitiil oi'ii lii I', ili'l iiijsnio nomino. V rontiiinliii 
poi' ol N. con ludo liirornnii, por el K. ooii ludo 
Oi'onso, ftl S. fon rortntíiil y al O. con el Ocmi- 
no. Sus liniitos por ol N. oriin ol ciir.iodol l'llii 
debido sn dosíi^iio en ol nnvr hasta su rcuniíin con 
ol I'iinilirc; jior ol 10. dosdo dicha conll. hasla el 
sitio 011 1)110 crii/a olcnniinodo Uciiiondcá Villa' 
riño y desdo ai|iii al Sallo de A^;iiol:i, piisniíd.o 
al 1). do .■\in:iranti' y por ontlo í/inins y Vento- 
sji;ilesiIo esto punto .seguía la línea jior los orí- 
gones lUd río Aniego, ciiii^niido al K. do San Sal- 
vador, San .liiau y Santa billalda, iiiclinániloso 
luego ais. O. en dirección del monte Kaio por 
el O. do Roqucijo y al O. do C'arbooiites y Ar- 
iiegn; de.sdo monle Karo coiitiiuiaba al O. y S.O. 
por las cali, del rio Viñao hasta ol monte Tes- 
teiro; .loguia por los de Barciado Siijo. atrave- 
sando la divisoria do aguas al Albia y [lor el ori- 
gen del río Caldelas; ilcsilo dichos montes se 
incliiialia al S. K. para Iniscar loa de Foto, pa- 
sando entre Sancos y Nieva, y desdo aquí el ria- 
chuelo que desagua en el Miño eiil'rouío de Me- 
ros, por el cual seguía hasta los montes de Me- 
lón, y continuando al S. K. atravesaha por el N. 
del Hurgo, l'uen.santa, Auieijeirn, y terminaba 
en la orilla dra. del Miño; por el S. formaba el 
límite dicha orilla desde el punto donde con- 
cluía el limito anterior hasta la entrada de di- 
cho río en el mar, y por el O. el Océano desde 
la punta de Santa Tecla hasta las Torres de Oes- 
te en la ría de Alosa, quedando comprendidas 
en esta prov, las islas Estelas, las de Bayona, 
Ons, Aro-sa y Cortegada. Abolido el régimen 
constitucional volvió á conluiidirse con las de 
Ti'iy y Santiago, como lo estaba en 17S9, hasta 
que por el decreto de 30 de noviembre de 1833 
.»e le (lió el nombre que actualmente tiene, de- 
sign.'íiidole por cap. la c. do su mismo título 
(Madoz). 

- FoNTEVEDUA: fífo;/. Part. jud. de la pro- 
vincia de su nomlire. Comprende los ayunt. de 
Huéu, Cangas, Gcve, Jlarín, Moaña, Ponteve- 
dra, Poyo y Bilaboa; 60606 habits. Sit. en la 
parte oceideiital de la prov., en la cost.a y alre- 
dedores do la ría de su nombre, al N. de la ría 
de Vigo. F. c. de Pontevedra á Redoudela. 

- Pon'TEVEHra: Gcog. C con ayunt, forma- 
do jior las parroquias de Santa María de Allia, 
Santa Marina de l>.5ra, San Pedro de Campano, 
San Vicente <le Cerponzones, San Salvador de 
Léroz, San Andrés de Loiuizán, San Miguel de 
Marcón, Santa, María de Mov.ieute, San Barto- 
lomé y Santa María de Pontevedra, San Jtartín 
de Salcedo y San Pedro de Tomeza, cab. de 
p. j., dii'ic. de Santiago y cap. de la prov. de su 
nombre; 22500 habits., de los que 11000 corres- 
ponden á la c. Sit. eu la costa, en un hermoso 
valle surcado por el río Lérez poco antes de su 
desagüe en la ría de Pontevedra, y sobre el que 
hay uu bonito puente de piedra de 12 arcos y 
oti'o de madera. En el término se alzan (lequeñas 
y frondosas colinas y lo riegan multitud dearro- 
yos a)l. de los ríos Alba, Tomeza y Lérez. Las 
)iroducciones principales son cereales, vino, cá- 
ñamo, hortalizas y legumbres, yli.ay fáb. de cur- 
tidos, salazón y loza ordinaria; tienen bastante 
im]iortancia la cría de ganadas y la pesca. Es 
Pontevedra )iucrto de interés local en la ría, y 
enlaza con el I', e. de Vigo á Monfoitc por la lí- 
nea que va á Kcdnndela por Figneirido y Arca- 
de. liay Sociedad Ecommiicade Amigos del País, 
Instituto provincial de 2." enseñanza fundado en 
18-1.^, Escuelas Korinales de maestros y maes- 
tras. Aduana marítima de 3." clase. Audiencia 
de lo criirinal, Sncur.sal del H.anco de España, 

Tomo XVI 



rONT 



PONT 



87 



Anoclneii'iii l'ioloclnrii dol Oliiern 
dnden iln íiiNlnieclóii y ilo r 
duil biK'iiait callea, plnrim • 
piineoit, en cMiMiciitl Ion IUiiiihImh Alameda y «lar- 
din, {'.iiliiinilo en l'oiitovedia pm lii cnrielern dn 
Mnríli, 11 nen por el bulo iipiiixln al rio Léroz, ho 
ileja i't In i»|. el cnllipo de .'^all lti>i|lln V á U de- 
roi'lia ol barrio do .Siiii .loné, y m llega ala igloHÍa- 
Hutiliinriodo I» l'eregriiia, teiiiploilu elegaiitonr- 
qiiileeliiin, >|no rornin iiini riilniida bnnlanlo ele- 
vada y lieno fucilada de algún iiiérilo;Be iniiclnyó 
ctla olii» en 171)'.'. En laH ininediiK'iiiiieHnu hallan 
ol bariiodo la Pniegrina, el (iobicino civil, la 
iihiza do la Coimtiliición y ol liospilal. Al otro 
lado ili'l i'anipo do San Koiplo OHla la Aliiniedu, 
onire ol barrio do .San I{o<|no y .Santo Dmiiingo, 
dondn pxíhIIó ol convento iloCHla Orden, y cuyo 
odilieio, ooiiHlniidn en ol «iglo xill, »0 destina lí 
Ca.sa-lIoHpicio, y la iglcHÍa alberga on siia bollí- 
sinias ruinas ol naciciilo Musco Arqueoléigico do 
la provincia. Por la Alameda se llega li la Casa 
Consistoriol, liermoso y vaHloedilicioconstrnído 
en 18K0, y á la izq., y algo más cerca ilcl río 
.so oncuonira la parroquia de .Santa María la Ma- 
yor, de piedra licrroquoña y construida ú media- 
líos dol siglo XVI á costa del gremio de marean- 
tes. Es lio arquitectura gótica, tan notables |ior 
811 elegancia en las proporciones como |)or la de- 
licadeza y gusto 011 los adornos, espeeialinento 
on la fachada; altas y delicadas columnas sostie- 
nen la bóveda de sus tres naves, y por su ca|)a- 
cidad y magnificencia pudiera servir para cate- 
dral. AI N. E. de la antigua plazo de .San Barto- 
lomé, hoy ocupada por elegante Teatro-Casino, 
inaugurado en 1878, so hallan las deTeucroyde 
Méndez Niiñcz, en una do cuyas ca.sas murió el 
héroe del Callao, y la de Indalecio Armesto, re- 
cientemente bautizada con el nombre de este 
malogrado filósofo poiitovedrés, y más á la de- 
recha i'l Instituto, donde existo un notable Ga- 
binete de Física .'le los meiores de Oalicia, y 
el barrio de .Santa Clara, al que da nombre ol 
convento de monjas de dicha Orden, que según 
la trailición fué una bailia de los caballeros del 
Temple, destinada á proteger los peregrinos, pa- 
.sando después de la extinción de dicha Orden á 
formar un beaterío que hacia el siglo xiv se con- 
virtió en convento de Clarisas. En la parte de la 
población próxima á la orilla del río se hallan el 
barrio de la Jloureira y el puerto de la Galera; 
)asaiido á la otra orilla de aquél por el pnente 
del Burgo se va á la carretera de .Santiago, en cu- 
yas inmediaciones se halla el barrio del Burgo. 
Menciiín especial merece el antiguo convento de 
San Francisco, editicado sobre un solar y torre- 
fortaleza que perteneció al duque de Sotomayor; 
á causa de su elevada po.sición y solidez se le ha 
considerado como cindadela, y en él se hicieron 
fuertes los franceses en 1809 y los liberales en 
1823. Expulsados los frailes, este convento se 
aplicó á usos civiles y en él se instalaron el Go- 
bierno civil y la Diputaciiín jirovincial. Gran par- 
te del caserío de Pontevedra es de construcción 
moderna, y entre los mejores edificios jmeden 
citarse el Palacio Provincial, construido eu 1889, 
el más suntuoso de todos los de Pontevedra, y el 
chalet délas señoras de Méndez Núñez, así como 
la casa de Duran y el teatro. En los alrededores 
de Pontevedra hay muchas quintas y casas de re- 
creo, entre otras las de los señores de Riostra, 
denominada La Caéira. en la cual estuvo esta- 
blecida la Escuela Provincial de Agricultura; en 
la parroquia de Lourizán se halla la Granja de la 
Sierra, propiedad de D, Eugenio Montero Ríos, 
con caprichosas grutas, parques, cascadas, estan- 
ques, estatuas y fuentes. Inmediatas se encuen- 
tran la Casa de las Galerías, pintoresca propie- 
dad del ilustre poeta D, Jlanucl del Pal.acio, y el 
precioso chalet residencia veraniega del insigne 
dramaturgo D. José Echegaray. 

La fábula atribuye la fundación de esta c. á 
Tcucro, que la dio el nombre de Helenes. Puedo 
allrniarse que es población muy antigua; figura 
ya en el itinerario romano y en el camino de 
Braga á Astorga, por la costa, con el nombre de 
Duo-Pontes, y acaso su nombre actual procede 
de éste. En la Edad Media los reyes la conce- 
dieron muchos privilegios, con los que la indus- 
tria de la ]iesca y sus derivadas tomaron gran 
incremento. Entre dichos privilegios es el más 
notable el de Fernando III <■/ Santo, que auto- 
rizó á los marinos de Pontevedra para importar 
libremente todas las mercaderías y vender con 
franquicia en los navios la quinta jiarte de ellas. 
Se distinguió la c. con ocasión de la guerra eii- 



ntraa «ocle. ' tro Cimlljla y rorliiuitl «n IMfl?, «fin rn ijim 
lin rilé iijtit'lii y MI il> 'í,iuf 



ro y olr«« «ocle. 
Tloiie ««til eiii- 



I. lile 
i'llli' 



Kii 117", trnn tiritu r> 



l'i 



Ion 




Arvtas de /'ouítcnlra 



L. ... 

uno do Ion ceu 
rroiiccNea, á qii 
caiii|H'NÍnoadi< b... .ilK-.li-.liiipk. 

Iju arniñN dn i'oiili'vrdra »on: un |rtini(tc il« 
cuatro iijoN, iroH tniri», d«N al lado i/qnioiilo y 
una al ilerodio, y al liin- 
liro una coruiin, por ba- 
bor «ido corlo do variuN 
royos KiiovoH y gfxIoH. _ 

Tiene ol titulo de Muy 
Nuble ij Muy fjtnl t.'in- 
,la,l. 

Kiilro loH hijos ilus- 
tres de Pontevedra ligu- 
ran Payo Gómez Cliari- 
ño, primer señor de Rian- 
jo, marino que con ol 
almirante Bonifaz fué á 
al conquista do .Sevilla, 
y ipie fué scpultadoen la 
iglesia del convento do 
.San Francisco; Alfonso 
.lofre Tenorio, célebre al- 
mirante también; Payo 

Gómez de .Sotomayor, cnibajadorde Enrique III 
á Persia; Monriño de Pazos, presidente del Con- 
.sejo de Castilla en tieni|K) de Felipe II; Pedro 
.Sarmiento de (.¡amboa, con Bartolomé y (¡onza- 
lodo Nodal, exploradores ilcl Estrecho de Ma- 
gallanes; Gregorio Hernández, notable escultor 
del siglo XVII ; Fray Jlartín Sarmiento, erudito 
autor de muchas obras de mérito; y el arzobis|o 
do .Santiago Malvar y Pinto, que nació en .Sal- 
ceda, á 2 knis. de la c. 

-Pontevedra (RÍA de): ffcoy. Es un brazo 
de mar que, á semejanza del que constituye la 
lía de Vigo, se interna hacia el N.E., y queda, 
por consiguiente, abierto á los vientos del tercer 
cuadrante. Tiene 7 millas de saco y su anchura 
varía entre 2,5 millas que cuenta su boca, y 1,5 
que hay por enfrente de Marín. Desde aquí pa- 
ra Pontevedra el fondo va siendo niíis somero, 
y concluye por aparecer en seco á bajamar en 
la embocadura del Lérez. El brazo de tierra que 
separa á esta ría de la de ^"igo se conoce con el 
nombre de península de Morrazo, cuya anchura 
media es de 5 millas y su longitud de 13. Es de 
terreno montuoso, con valles y cañadas de gra- 
to aspecto, y su altura más culminante es el Fa- 
ro de Doniayo. La ría de Pontevedra, que mu- 
chos navegantes apellidan ría de Marín, porser 
este el nombie de uno de sus principales fon- 
deaderos, tiene, á semejanza de la ría de Vigo, 
una barrera de islas y escollos por fuera de su 
boca que producen el efecto de nn rompeolas 
natural, capaz de contener en parte el ím|ietu 
de la gran marejada que levantan los vientos 
atemporalados del tercero y cuarto cuadrantes, 
azote casi constante de la costa occidental de 
Galicia. La parte más culminante de la escolle- 
ra á que nos referimos la constituyen las islas 
Ons y Onza, las cuales se prolongan de N. á S. 
como las Cíes, y casi cogen tanta extensión co- 
mo estas; por manera que ambas rías jineden 
considerarse de iguales condiciones hidrográfi- 
cas, si bien las costas de la de Pontevedra no 
están tan plagadas de bajos como la de Vigo. El 
braceaje y la calidad del fondo de una y otra 
es casi idéntico. Son varios los fondeaderos que 
se encuentran dentro de la ría de Pontevedra, 
pero el más cómodo y seguro para toda clase de 
buques es el de Marín, que está en el interior. 
Ya rebasado este fondeadero, el braceaje disrai- 
nuve rápidamente hasta llegar al delta del Lé- 
rez, por cuya barra sólo imcden pasar embarca- 
clones de poco calado en el momento de la plea- 
mar. Los costas son bastante parecidas á lasque 
orillan la de Vigo, y asimismo tan accidentadas 
v poldadas. Las dominan sierras escabro.sas y 
empinadas, tales como las de Domayo y Castio- 
ve, cuyas estribaciones descienden basta lamer 
el agua, descomponiéndose en multitud de pun- 
tas que limitan frondosas cañailas y extensos y 
variados senos, rodeados en sn mayor parle de 
plava limpia. Desde la parte ni.ís saliente del 
Cabo de Udra demora la punta de Cabicastro, 
que es la extremidad septentrional de la boca, 
al X, 2° O., distancia 2,7 millas, y la punta de 

8 



58 



PONT 



la Galera (isla Onza) al N. 87° O., rlistante 4,2. 
Al entrar ú salir ilc la ría de Pontevcilra, así co- 
mo de la de Aldáii, barajando la costa meridio- 
nal, hay que dar bastante resguardo al arrecife 
que desiiide el Cabo de Udra. Esto arrecife se 
prolonga en dirección al O. por distancia de 1,5 
cable, y se descubre casi todo á bajamar de 
aguas vivas. Una de sus prominencias vela cons- 
tantemente y dista conjo un cable de la punta. 
En el país se le da el nombre de Caballo de Ma- 
rín. Es un peñasco á manera de farallón que está 
siempre visible. La ]iunta Con-de-Pego está co- 
mo á 3 cables al N.É. del Cabo de Udra. Es ba- 
ja y con restinga de medio cable de longitud en 
dirección del N.N.O. Las piedras de esta res- 
tinga de medio cable de longitud en dirección 
del N.N.O. Las piedras de esta restinga se cu- 
bren á pleamar. A unos 3,5 cables al .S. 88° E. 
de la punta Con-de-Pego está la llamada Mou- 
risca, con restinga que avanza ]ioco más de me- 
dio cable. La más saliente de las piedras que 
constituyen dicha restinga queda aislada y se 
denomina Cagadoiro. La prolongación submari- 
na del arrecife de la punta Mourisca sigue en 
dirección y al N. E., y á los 3 cables escasos de 
distancia de la punta se manifiesta una ¡iromi- 
nencia conocida con el nombro de Lobeira de 
Fuera para distinguirla de otra que llaman Lo- 
beira de Tierra, separadas ambas por un can,al 
de 1,5 cable de amplitud con 6'^,7 fondo pie- 
dra. Estas dos prominencias se descubren en 
bajanuar y son peligrosas cuando la mar las cu- 
bre. Otra pronünencia del citado arrecife es la 
llamada Cabezo, cubierta en bajamar con 4'", 2 
de agna. Dista media milla escasa de la pun- 
ta Mourisca en dirección al N.E. Los pescado- 
res pasan por entre estos cabezos de jiiedra cuan- 
do la mar es bella; pero no así cuando hay ma- 
rejada, porque rompe todo el arrecife y exige 
buen resguardo con buq\ie grande. A medio ca- 
ble por fuera del cabezo ya se sondan 26"\7 fon- 
do jiiedra. Desde la punta Mourisca hurta la 
costa para el S.E., y después de formar bastan- 
te seno se remonta al N.E. hasta la punta Agu- 
da, distante 7 cables escasos de aquella. Cuatro 
cables más al E. de la punta Aguda está la del 
Caballo, que es b.aja en la orilla y saliente, por 
manera que se culjre en pleamar; demora al .S. 
85" K. de la punta Mourisca, distante una mi- 
lla larga. Entre las puntas Mourisca y Aguda, 
y separadas por un jiequeño escarpado, se ha- 
llan las ])layas de Sar y de Mourisca. La aldea 
<le .Sar se aparta algo de la playa del mismo 
nombre, y en la parte O. de la Mourisca se ve 
un almacén de salazón de sardina. El lugar de 
Lusi'o está más tierra adentro. El islotillo Ila- 
liemado Caballo de Buen es una piedra ]ielada 
que se halla al N. 3° E. de la punta del Caba- 
llo, distante 1,5 cable. Se levanta imos 5"', 6 
sobro el nivel de b.ajamar, y entre él y la punta 
se sondan 8'", 3. En sus inmediaciones, por la 
parte de fuera, hay de 13"', 4 á 15 m. fondo pie- 
dra. Dos cables más al E. de la punta del Caba- 
llo está la llamada Rubia ó de Piedras Blancas. 
Viene á ser un conjunto de piedras blanqueci- 
nas que aparecen aisladas y separadas del conti- 
nente conm 33 m. A la más saliente nombran La 
Panadeira. El trozo de costa comprendido entre 
las puntas Aguda y Piedras Blancas es alto y 
escarpado, }■ sólo una jiequeña ]il,aya se descubre 
á bajamar. La ensenada de Bucu se abre entre 
las dos puntas que acabamos de mencionar y se 
interna cerca de media milla al S. Tiene dos pla- 
yas separadas por las puntas de piedra nombra- 
das Robaleira y Nido do Corbo. La más occi- 
dental de las dos playas es la llamada de Bclu- 
so, en la que se ven algunas casas y almacenes 
de salazón de sardina, y la más oriental, que al 
propio tiempo es la mayor, se denomina de IJuéu. 
Esta termina en la pimta Pescadoira. Entre las 
puntas Robaleira y Nido do Corbo hay tandiién 
otra playa pequeña y sucia. La v. de Buen se 
extiende por enfrente de la playa de .su nombre, 
y junto á ella pasa el riachuelo de Buen. A la 
esp.aldado lav., y en una pendiente suave y cul- 
tivada, se ven iliseminados varios caseríos que 
dan agradaljlo vista á la ensenada. En ésta se 
hace gran pesca de sardina durante la estación 
propicia, lo q>ie proporciona mucho comercio al 
país. En la ensenada de Bnéu hay excelente 
abrigo jiara todo tiempo, y su tenedero es bue- 
bueno. Al S. próximamente de la v. de Butu, y 
2 millas escasas tierra adentro, se ve el monte 
Magdalena, de unos 341 m. de alt. Se reconoce 
por sn figura cónica y por estar aislado de las 



PONT 

demás alturas vecinas. Un Iwjo de piedra deno- 
minado Pescadoira, cubierto con ó'", 8 de agua 
á bajamar, se halla al N. 60° O. de la punta Pe- 
tis, distante 1,5 cable. Desde esta última punta 
se remonta la costa para el N.E. , y á los 3 ca- 
bles de distancia se encuentra la de Loureiro, y 
otros 3 cables más adelante la del Cabezón. Esta 
es de piedra y muy rasa, en términos de que las 
aguas la cubren en cada jileamar, mientras que 
A bajamar aparece como si fuera una isleta. De- 
mora al N. 50° E. de la punta Petis, distante 6 
cables. Entre las puntas Loureiro y Fetis media 
la playa de Lourcriro, y entre la punta de este 
nonilire y la del Cabezón está la denominada 
Agrelo. Ambas playas son limpias y en ellas se 
hace gran pesca de sardina. 

La playa de Agrelo finaliza cerca de la punta 
de Montegordo. Esta punta es alta y escarpada, 
y por su parte del E. tiene principio otra playa 
de 8 cables de longitud que fenece en la punta 
Casas, más al E. de San Clemente. La extensa 
playa de que acabamos de hablar está fracciona- 
da por pequeñas jiuntas de piedra que se pierden 
entre las arenas, siendo la más pronunciada la 
conocida con el nombre de Lapamán. Estas frac- 
ciones de playa se conocen en el país con las de- 
nominaciones de Lapamán, Choya y Muíños 
Velhos. Al S.E. de la punta de Lapamán, y co- 
mo 0,7 nnlla tierra adentro, está el monte Cas- 
tolo, de unos 336 m. de alt., y algo más interna- 
do y en el mismo anumbamiento el de San Lo- 
renzo, que se alza 428 m. sobre el nivel de las 
aguas. Como 7 cables al N. 25° E. de la ])Unta 
de Montegordo .se halla la de San Clemente. Es 
baja en su extremo y con restinga de unos 75 
m. delong. , que se descubre toda á la marea 
baja. En pleamar queda aislada la punta, y so- 
bre su planicie hay una capilla del mismo nom- 
bre. La playa corre por su espalda, lo que hace 
que la punta aparezca desde lejos como una isla. 
La jiunta de Loira se encuentra al N. 25° E. de 
San Clemente, distancia una milla. Desciende en 
rápida pendiente del alto de Loira, que se alza 
sobre el nivel del mar 124 m. Un monte parecido 
al anterior se ve más al S., y á éste le siguen 
otras alturas que, formando cordillera y bara- 
jando la orilla, van á fenecer en la punta Casas, 
que está al N.E. de la de San Clemente. Este 
trozo de costa es el nuis elevado de la orilla me- 
ridional de la ría, y sus declives son rájiidos. 
Unos 50 m. al N. 30° O. de la punta de Loira 
se halla el bajo Con-de-Loira, que se descubre en 
bajamar. A su pie y parte de fuera se sondan 15 
m. fondo piedra. Al doblar hacia el E. la punta 
de Loira se encuentra la ensenada y playa del 
mismo nombre, en la cual desagua im riachuelo. 
Dentro de éste se refugian, en pleam.ar, las em- 
barcaciones de pesca. Al finalizar la jilaya de 
Loira empieza un pedazo de costa escarpada que 
termina en la punta de Agüete, distante de la 
de Loira 5 cables al rumbo del N. 28° E. La 
punta de Agüete, que algunos llaman de Chir- 
leo, es escabrosa y despide arrecife que se descu- 
bre en bajamar de mareas vivas. Vn islote de 
cumbre roma, color blanquecino y de lO^.G de 
alt., que nombran Chirleo ó Chirlen y también 
de Agüete, se destaca del arrecife indicado. Por 
la parte del E. de la punta de Agüete forma la 
costa un pequeño seno con playa, que nombran 
de Agüete, en cuya rinconada occidental .se ven 
algunas casas y un almacén de salazón de sardi- 
na. El muelle, para atracadero de las lanchas de 
pesca, está por enfrente del almacén y principio 
de la playa. La punta de Moa, que es baja y es- 
carpada, se halla al N. 47° E. del islote Chirleo, 
distante 7,5 cables. Unos 4 cable.í al N. 50° E. 
de la punta Moa está la de Ralmñagatos, y 3 
cables nuis al N.E. la de Portocelo, ambas de 
piedra escabrosa. La tierra que las domina es de 
regular altura. Entre las puntas de Moa y de 
Rabuñagatos se abre una ensenada con l'laya, 
llamada lie Portocelo; ambas .son limpias, y en 
ellas se hace gr.an pesca de sardina. Con 3 cables 
.al N. 60° E. de la pvrnta de Portocelo está la 
piedra Caincla, que es rasa y en forma de i.sla 
cuando se manifiesta en bajanuar. La jmnta Pes- 
queira está á corta distancia al E. de la piedra 
Gamela. Llámase también punta del Castillo, sin 
duda por el antiguo fuerte de San Fernando, hoy 
en ruinas, que la dominab.a. La ]iunta es alta y 
pedregosa, y soljre su [arte unís culminante hay 
una garita. Desde la punta Pesijueira hurta la 
costa para el S. E., ¡iroduciéndose la ensenada de 
Marín, que termina en la punta de Picdraslon- 
gas. Rcli.asada la punta do Picdraslnngas se en- 



PONT 

cucntra la jilnj'a de los Placeres, que fenece en 
la l>layii del mismo nombre. A' arias ¡liedras es- 
parcidas en la orilla de esta playa se ven asomar 
en bajamar. La punta de Placeres es de fiiedra 
en su extremidad, y por su espalda hay un are- 
nal que .se alza como 8",3. Se ve sobre la punta 
un almacén de salazón, y algo retirado de la ori- 
lla del mar hay varias casas de pescadores y una 
ermita. Dicha ]mnta constituye la extrenndad 
meridional de la embocadura del río de Ponte- 
vedra. Como una milla escasa al N. 1° 30' E. de 
la punta de Placeres está la de la Pared, (¿ue 
constituye la extremidad septentrional de la em- 
bocadura del río de Pontevedra. 

Dicha punta es alta, redonda y de piedra pe- 
lada, con declive rájiido hacia la orilla; en baja- 
mar queda en seco. La barra de Pontevedra se 
halla comprendida entre las puntas de Placeres 
y de la Pared. Es un gran banco de arena que 
se descubre en bajamar. Las arenas de que se 
compone esta barra son movibles y forman un 
canal en el centro, dividido en dos canalizos por 
un banco que se halla en medio de dicho canal. 
A bajamar de aguas vivas quedan casi en seco 
estos dos canalizos, de m.anera que en este esta- 
do es impracticable la entrada, aun con embar- 
caciones menores. Así es que sólo pueden aco- 
meter la barra los barcos que no excedan de 
2™, 5 de calado, abocándola momentos antes de 
la pleaiuar y con conocimiento de la dirección 
de su canal. Este sigue generalmente hacia la 
punta de Lourido, en donde hay una poza con 
4'", 2 de agua á bajamar, y desde aquí toma la 
dirección á la punta de Molinos, en cuyo sitio 
se va angostando y siguiendo la orilla meridio- 
nal hasta estar por la punta de los Tres Herma- 
nos. Esta punta subdivide otra vez el canal en 
dos canalizos á causa de un banco de arena que 
hay en medio, pasado el cual reaparece el canal 
en toda su anchura y se sostiene libre hasta lle- 
gar al muelle de Curbaceiras. Por enfieníe del 
muelle de Curbaceiras, y próximo á la costa sep- 
tentrional, hay una poza con 2™, 5 de agua á ba- 
jamar, en la que pueden estar constantemente á 
flote dos ó tres buques menores, amarrados en 
cuatro; fuera de este sitio se está en seco en ba- 
jamar. Frontero á dicho muelle la anchura del 
canal es de 100 m., y la calidad del fondo hasta 
el imente del Burgo, adonde suelen llegar al- 
g\mos costeros, es de fango y arena. La c. de 
Pontevedra se levanta sobre una risueña pein'n- 
snla formada por la coufl. de los ríos Lérez, 
AUia y Tomeza, poco antes de su desagüe en la 
ría. El Lérez, sobre el cual está echado el puen- 
te del Burgo, es el más importante de estos tres 
ríos, y sus acarreos y avenidas aumentan y al- 
teran con frecuencia la barra. En el mercado de 
Pontevedra pueden abastecci'se abundantemen- 
te de víveres los buques que arriban á la barra 
de Marín y los que suban hasta la c. La costa 
septentrional de la ría que venimos describien- 
do es tan accidentada como la meridional, y le 
es i)aralela hasta la punta de Cabicastro, pero 
desde aquí toma la dirección al O. hasta su em- 
bocadura. Los pocos bajos que la afectan salen 
bastante de su orilla y exigen precaución al Ija- 
rajarla. En la punta do la Pared emiiieza una 
ensenada que se interna al N. y termina en la 
punta de Cháncelas. So conoce con el nomlire 
de Combarro, y tiene 1,3 milla de abertura y co- 
mo una do saco, con fondo muy escaso, jmes una 
gran parte queda casi en seco á bajamar de aguas 
vivas. En este estado se descubre nn extenso ban- 
cal de arena fangosa }• piedra menuda, al través 
del cual serpentean las aguas de tres riachuelos 
que desaguan en ella. Entre las )nintas de la' 
Pared y de Cháncelas el fondo varía entre 2"', 5 
y 4'", 2^ fango cuyo lirace.aje disnnnuye gra- 
dualmente bástalos bancos cid interior de la en- 
senada. En la costa occidental de la misma, y 
por su medianía, estii el lugar de Combarro, ha- 
bitado casi todo por pescadores. Tiene un mue- 
lle para desembarcadero, que queda en seco á 
b.aj.imar. Hacia el interior de la ensenada se vo 
un notable edificio, rctir.aclo h milla de la orilla 
del agua: es el antiguo ex monasterio de .San 
Juan de Pollo. El lugar dee.ste nombre está di- 
.scminado por la costa interior de la eiisenada. 
La parte más saliente del terreno en donde está 
Combarro se llama piuita Garita. En ésta em- 
pieza nn trozo de costa, ¡leñascosa y b.aja en la 
orilla, de la que salen las puntas de Aguilb'.n y 
Cabino. La punta Cháncelas es de piedra y tan 
rasa que la cubren las aguas de la pleamar. De- 
mora .al S. 85° O. de la ¡lunta ile la Pared, dis- 



rONT 

(iiIltK l,!)niillii, y i'iiiintitil)» i<l Kliiili' nrddrll- 
lili lid In iiiini'iiinlii lili ('iiiiiliiuni. I'ii |ilni'i<r ili' 
iiiiMiii, i'iiii 1"',7 i\ !l"',:t lili iimiii, ciilii/ii lii lulii 
Titniliii á i'Klii |iUlitii. I<n nilniíi'iKii ili' lii IhIii 
'rmiiliii iliili'i'iiiiiiii iliiH i'iiiiiili>i4 iiiin riiiiiliii'i'ii li lii 
Inútil ili' riiiili'Vinlrii. I'.l lili N,, i|ili< i'n I-I Inl- 
liiiiilii |iiir liiH iiuiiliinl'huiii'nliiii y liitiiiliiiii, tii'iio 
I nilili'» ili> niiiplitiiil y riimln iniUiliin iln :i'",.1. 
I'nr i'l |iiii<ili'ii |iuHiirliiii|iiuiiili> |ii'ii|>on'iiifinilueit- 
liiilu, it|iruvi>i!lwiiMlo li> |ili'iuniir y |irnnioiliiiiii¡o 

ul jillHO. 

líl niiiiil ili'l Sur ivslil foiniiidi) [nir Ins ]miiliin 
Tiiiilii y ri',si(iii'ini, ili-ilniitPN nitii» n( 7 riiMoM. 
Kk (i| iiiá.H ri'iunii'iiliiilo |>iii'ii ilii'i^'ii'sii 11 lii liiirm 
lid l'iiiili'Vi'ilm, y i's ul |iiii|i¡i) tii'iiijiii i'l l'oiiili'ii- 
iloin lio loM liiii|U('i< ^ranili'N i|ii<> iiniliuii á lii rlii; 
|iiii' Mil iiii<'li. lililí sf miiihIiiii 13"', i. Knto llIllPOUJO 
ilisii'iiiiivo Kiiiiliniliiii'iili> Imcin ol S. y el N. y 
liiriii liiliiuTM ili< l'iinli'vi'iliii, proilmiriiilnsí' mili 
iilisoiiailii oiitiiiiilji y i>s|iai'ii>sa, ron tiiniln ili' Inu'i'. 
ti'iiriliM'O y li |i|'ii|HÍ.>iiii> |mi'ii lililí i'lasr ilii ciii- 
tiiUTarioiiüs. Ciiinii una milla al S. lili" O. ilo lii 
]iuntn Cliiiuci'las so nin'ui'iilrn la ilo Saiiiii'irn, 
quo os tiaJH, ilo iiioilray con lostiiiKa, <|Uii se ox- 
lioiiilo liaola el X.K. y S.O. como 1,5 calilo, con 
iiiiiy poca agua. Kiitro las puntas Cliancolns y 
Sauíii'ini se forman varias oiisi-iiadas, sioiiilo la 
más noliililo la ilo Cliaiicolas. Kl lugar do esto 
nomliro so conipono ilo iiuas (-asas tlisi'minadas 
que so von cu ol interior. Limitan esta ensenada 
las jiuntas Área y Onceirn; esta última es escar- 
jmilft y de regular alt. 1.» aldea do Samiéira .se 
llalla al N.O. do la ]iiinta del mismo uoiiibre, y 
un riachuelo corre por en medio de su campo. 
t'orea de una milla al S.O. de la punta Saiiiiéirn 
está la de Sin.il. Es do jiiedra, de regular alt., y 
notalile pm' una casa que tiene en su cumbre. 
Entre las dos indicadas ¡mutas forma la costa 
bastante cuseunda, con tres playas. la mayor de 
las cualos os la llam.ida de Saniicira. En la ori- 
lla do est.i playa hay varia.s piedras. Otras que 
se descubren á bajamar están á uiodio cable y al 
S. K. I S. de la |iuiita de Siual; S cables al .S. 
■l!l"0. do la punta de .Siual está la do Rajo, que 
os baja y ile piedra en la orilla, pero quo altea 
bastante .il deseendor hacia el iiiterior; á la al- 
tura que la domina so da ol uonibre do Alto de 
Rajo. Entro las puntas Rajo y Siual se forma la 
ensenada do Raj" con tres ¡ilayas pequeñas, en 
las cuales se liaee la pesca de sartlina. A'ense en 
ellivs algunos almacenes do salazón, y en la del 
centro la aldea do Rajo y un templo quo llaman 
do San Uregorio. El riachuelo do Rajo baja al 
mar por la parto E. de la aldea. Desde la punta 
do Rajo sigue la costa en dirección al O. á [iro- 
liueir la ensenada de Agrá, que terniina en la 
punta de Festifianzo. Casi todo el contorno de 
esta en.senada es de costa escarpada, si se excep- 
túa la )ie jueña playa de Agía, que está en el in- 
terior. La punta do Kestiñanzo está á 6 cables al 
S. 53° O. de la luinta de Rajo. Es baja, de pie- 
dra, y s.iliento hacia el S., y la restinga de pie- 
dras que despide, conocida con el rombre de Sie- 
na de Festiñanzo, se jirolonga hacia el S.O. ^ü. 
por distancia de 8 cables, con canalizos bastante 
profiindos entre sus eminencias má.s notables. 
Toda esta cadena de bajos .se conviene en una 
continuada lompiente cuando hay mar gruesa, 
y en este estado es peligroso intentar el paso ¡lor 
entre sus canalizos. En circunstancias de mar 
bella no habrá inconveniente en ]iasar por sus 
canales, y aun por encima de algunos de sus ca- 
bezos cuando es pleamar, siem]>re que el buque 
sea de poco calado. La ensenada de Sanjenjo da 
lirincipio en la punta de Festiñ.anzo y termina 
en la de Cabieastro, que demora de aquélla al 
S. 86° O., distante 3 millas escasas. La pobla- 
ción y fondeadero de Sanjenjo se halla en la par- 
te más internada de la ensenada. Unos 9 cables 
al N. .5.1" O. de la punta de Festiñanzo está la 
de los Rarreiros. que es Viaja, de piedra v con 
restinga de un cable de longitud en dirección al 
S.O. Antes de llegar á ella se encuentra la de 
Bordones, que también es baja y pedregosa. En- 
tre las puntas de Festiñanzo y Bordones tiene 
cabida la ¡ilaya Dos Morios, con algunas piedras 
en su orilla, y al través de ella s.ale al mar el 
arroyo del mismo nombre. La playa de Xanín 
es más sucia y pequeña que la anterior, y se halla 
entre las puntas de Bordones y de los Barreiros. 
El lugar de liordoncs se ve algo tierra adentro 
al N. de la ¡lunta del mismo nombre. El seno 
que forma la co.sta, comprendido entre las pun- 
tas liarreiros y Sanjenjo. está ccrc.ido de plava 
fraccionada por varias puntas de piedra que dcs- 



rONT 

iildcn cnrln» nrireilcK, vinlliloa <<ii liajaninr. A loa 
(I oiiMeii ni O. do In punía dn .Siiiijpiijn viene li> 
del VicnAo, i|iM< en luija y de pieilrn. Entre lux 
doN plitiliiN NO f'oi'iiia itliil eliNoiiiiiIltil cehlilii di- 
pliiya quo iionilimn dol Silgarm n Silgar, i«ii iii 
ili'lilii de la i'iinl MI halla el iiiejor lundeaileroilo 
Siiiijoiijii oh lU III. li l:)">,'l iironii. En dicha plit- 
ya doNn|;iin un rlnoliiiolo. Ciinlro oiiblen eneaiioii 
ul S.O. do la punta dol Vicario eiilil I» do ('o|io- 

10 ó do l'ortonovii, OHonliroHU y Hiioio. Entro un- 
In» dos piiiitnH M« ooiitiono la oimoiinda y playa 
do l'ortiiiiovo, quo «o iiiiorna al N. Kn la playa 
y parlo oeeidonlal do la oiisoiiada iliKiigiia ol no 
do l'orlonovo, dentro del cual w leliiginn en 
pleamar lii.s laiiolinnde pesen cnniido roiiiaii tioiii- 
jioH diiroNilol torcer cuiidraiitc. Entro hin puntan 
(Io|K)lo y .Si.íiiio Ho forma un seno en cuyo inte- 
rior so llalla la ]ieqiioíia playa de ('aiioliñas, por 
enfronte do la cual fiiiidean lo» barcos costeros 

011 10 III. á 11'", 7 arena, para iibrigar.se do lo» 
vieiitosdol primer cuadrante. La punta de Ca- 
bieastro forma la e.vtromidad soptentrional de la 
eniboendura do la ría de Pontevedra. E» escar- 
paila y con nlt. de 36'", '2. 

- P(iNTI'.vr,l)l!;\: f}eo¡i. Pueblo do la prov. é 
isla de Negros, Filipinas; liUOl liabits. Pueblo 
do la prov. do CVipiz, isla de Panay, Filipinas; 
6891 iiabit.s. 

PONTEVEDRÉS: SA: adj. Natural do Ponteve- 
dra. U. t. c. 8. 

- Po.STKVEDiiÉs: Perteneciente ácsta ciudad. 

PONTEZUELA: f. d. de l'UESTE. 

PONTEZUELO: m. d. de ITENTK. 

PONTGIBAUD: Cfojr. Cantón del dist.de Riom, 
dep. del l'uy-de-I)onie, Francia; 10 municipios 
y 12 000 liabits. Minas de plomo argentífero, 
zinc y manganeso; canteras de pórlido. Aguas 
ferruginosas y gaseosas de JarcUe y de Chateau- 
fort. 

PONTHIEU: Gfoí/. País de la antigua Francia, 
en la Picardía, donde fornialia, al S. del Bouloii- 
nais, la región marítima. Se extendía entre el 
Bresle y el Authie. y estaba dividido en tres 
partes: al N. la bailía de Moutrcuil, entreoí Au- 
thie y el Canche; al S.O. el Vimen, entre el 
lireslc y el Soninie; y en el centro de Pontliiou 
|iropianiente dicho, entre el Sonime y el Authie, 
que comprendía .además do Abbeville, la caiiital, 
varias localidades que, como Xourion-en-Pon- 
thieu, Crery-en-Ponthicu. Domart-cn-Ponthieu, 
etc., han conserv.ado el sobienombre del territo- 
rio en que estaban situadas. La parte marítima 
de Pouthieu proiiiamente dicho es una región 
natural llamada la Alarquenterre. El Ponthieu 
tuvo condes particulares desde el siglo ix, y des- 
de princi]iios del xii perteneció á la casa de 
Aleui'ón. Lo adquirió y cedió ó perdió varias ve- 
ces la corona; por el tratado de Arras, en 1405, 
pasó á los duques de Borgoña; lo recobró el rey 
á la muerte de Carlos el Tcinerario, lo poseye- 
ron después Diana, herm.aua natural de Enri- 
que III, y Carlos de Valois, hijo natural de Car- 
los IX, cuya nieta María Francisca, viuda de 
Luis de Lorena, lo dejó á la corona en 1690. 

PONTHIÓN ó PONTHYÓN: Gcog. Aldea del 
cantón de Tliicblemout, dist. de Vitry, dep. del 
Jlarue, Francia, sit. á orillas del Saulx y del 
canal del Marne al Kliin, á 106 m. de alt. sobre 
el nivel del mar; 200 habits. Es la antigua Pon- 
tico, donde en 564 el rey de Austrasia, Sigeber- 
to, encerró á su sobrino Teodoberto, hijo de 
Chilperico. En este lugar Pepino d Breve reci- 
bió al Papa Esteban II en 754, y un siglo des- 
pués, en 858, en él también fué depuesto Carlos 
el Calvo. 

PONTIA (del gr. TTÓPToí, mar): f. Zoo!. Género 
de crustáceos entomostráceos del orden de los 
copépodos, suborden de los euco]iépodos libres, 
familia de los jiontélidos, cuyas especies tienen 
el cuerpo oval alargado, abombado pior encima; 
la cabeza redondeada y bien distinta del primer 
anillo torácico; el tiirax formado por cinco ani- 
llos semejantes entre sí, el último profundamen- 
te escotado por detrás, de modo que en la esco- 
tadura se alberga el abdomen, que es corto y 
pequeño; antenas del primer par larg.is, filifor- 
mes y dirigidas hacia abajo, las del segundo par 
nacen en la cara inferior de la cabeza, y se com- 
compoue cada una de un artejo basilar con dos 
ramas alargadas y planas; una de ellas, la acce- 
soria, muy desarrollada; jiatas torácicas en nú- 
niPio de cinco pares, ordinarianieute dirigidas 



PONT 



&0 



liaein ntriU; ni ojo iiiij 
iii|...|.. \,„ liiiornloK . 



011 li. , ijeroili» y U 

'l'dlll I , u ¡ :■ !.. -. 

C'oiiiproiifio ente g'iii roiiti rorloniifíioro do en- 
IKH'io», (|uc miden iiiihk riiiiilínietr'i'ide longitud 
y vivon en niie.in,» i ■!. 

Ilionlo 011 ol Oe.aiio, i , o 

imioiiii faltar. I^a» Oh| ,:,. 

«01 v/idas en iiiiootraii > ,i. 

riilii'j Edw». y la /'. " ii 

exÍHtoii en Kiii'opn y .\ ,,. 

Ilio In /'. li/'/iii'iíiinili'ii • i,.| 

y /'. Uitirili Lbk., del Ocuiio. 

- PoNTiA: ¡Cnnl. (¡enero do lenidópteroii de 
la sección de loNflIiirnos, fnniilinilo lo» p¡. ridon, 
quo »e carncleriza por tener In enheza glóbulo»*; 
ojo» grande» y «aliente»; palpo» un pon. man 
largos que n iiiélln, algo comprimido» y muyen- 
biorlos de |Kdo» rígido» en »u parte anterior; el 
último artejo acicular c» muy corto; la» antena». 
Imslantc largas y delgada», terniinnn [líjr una 
maza rii»il'orme y coiii|iriniida; el abdoiiicn o» 
delgarlo y casi de In niÍHUin longitud que la» 
alas inferióle»; la» ala» son oblonga», muy te- 
nues y delicadas; la celdilla discoidea de ln« 
inferiores termina en el centro. 

Las orugas no han sido siificientcnientc estu- 
diadas aún, así como tampoco las costumbre» de 
los individuos perfectos. 

Estos le|iidóptcro8 se encaentran en la India 
y varios puntos de África; so lia reconocido la 
especie en la isla de Madagasear. 

La especie tijio de este género es el Poiilia 
mnhixu, de un tamaño regular: tiene las alas 
blancas, ofreciendo las suiíeriores por encima un 
punto negro; las inferiores carecen de manchas; 
debajo de las ))rimeias se ve una mancha de color 
verdoso en la base y en la jiunta, con algiinas mo- 
tas gii.ses ; en la liarte inferior de Las .segundas 
h.ay tres fajas transversales; el borde de los cos- 
tados es verdoso. 

La es|iccie es originaria de Bengala, y fué des- 
crita )iriineramente por Cramer. 

PONTIAC: Gcotj. C. cap. del condado de Oa- 
kland, est. de Michigan, Estados Unidos, sit. á 
orillas del Clinton, con estacii'm de eni|ialnie de 
los f. c. de Bay-City á Detroit y de SainClair á 
Toledo por Ann Albor; 5000 habits. Gran co- 
mercio de lanas y productos agrícolas. Manico- 
mio. 

- PoxTlAC: Geoti. Condado de la prov. de 
Quebec, Dominio del Canadá, limitado al E. i>or 
el condado de Otawa. r al S. y al O. por el río de 
este nombre; hacia el N. se extiende en direc- 
ción á la Altura de las Tierras; 54 434 knis,- y 
20 000 habits. Cap. Havelock. 

PONTIANAK: Gcog. Reino de la costa oriental 
de Borneo, en la proT. ó residencia llamada lli- 
visión Oeste de Borneo, Indias holandesas, Ar- 
chipiélago Asiático, sit. entre los dist. de Mam- 
pava y Landak al X., el de Taian al E. y el de 
Meliau al S.; 7 535 kins.-y 30 000 habits. Está 
atravesado por el Kapuas, que desemboca en el 
mar. Arroz y caña de azúcar. Fuá fundada en 
1779 por un jefe árabe, Abdur-Rahnián, que se 
hizo vasallo de Holanda: los ingleses se estable- 
cieron allí eu 1812, pero fueron aiTojados por 
los holandeses, bajo cuyo protectorado continiía. 
C. cap. del reino de su nombre y de la pro- 
vincia llamada THx'isión Ors'e dr Borneo, Inrlias 
holandesas. Archipiélago Asiático, sit. á orillas 
del Kapuas, aguas arriba de la confluencia del 
Landak; 15 000 habits. Las casas de la c. están 
construidas sobre elevados pilotes. La c. holan- 
desa, llamada Marianné Oard, está en la orilla 
izq. protegida por el inerte Du Bus. Comercio 
importante con China. 

PONTICA (L.\í: fíeog. Lng.ar de la ¡larroquia 
de Santa Eulalia de Cabueñes, ayimt. y p. j. de 
Gijón, prov. de Oviedo; 62 edifs. 

PONTICIELLA: Gcog. V. SANTIAGO DE POSTI- 
CIELLA. 

PÓNTICO, CA (del lat. poniícusj: adj. Perte- 
neciente al Ponto Euxino, hoy Mar Negro. 

- PéiXTlLO: Perteneciente al Ponto, región de 
Asia antigua. 

-PÓNTICO: ant. JJcd. De sabor áspero y aus- 
tero. 



00 



poKi; 



PONTICH (SuLi'icIo): Bmj. Escritor español. 
N. en Bula (Kosellún). Vivió en el siglo xvill. 
«Escritor infatigable (escribe Torres Aniat), que 
se cree fue soriircndido por la muerte con la 
pluma en la mano, ]ior decirlo así, cutre el pol- 
vo de los archivos; varón de conducta apostóli- 
ca. Era sobrino del limo. Sr. Fray Miguel l'ou- 
ticli, obispo de Gerona. Tenía una pensión de 
300 ducados sobro la nutra de Gerona, (|ue dejó 
de cübi-ar en muchos años, como tambicn otras 
rentas beneliciales. A los quince años de edad 
concluyo la Teología, y á los dieciocho se gra- 
duó de doctor en Filosofía, Teología y Leyes.» 
Escribió la Vida del ¿'r. D. Miíjvcl Piyidich, obis- 
[10 que fué de Gerona, su tío; couservábase manus- 
crita eu el monasterio de Montalcgre. Escribió 
también cuatro t. en fol., los tres primeros con el 
título y orden de Diccionario al/abttico sobre to- 
do lo perteneciente á la iglesia de Gerona, y el 
cuarto es un Epixopuloyio que empieza por los 
tiempos de la conquista por las armas de (.'arlo- 
magno y acaba eu la entrada de Bastero eu 
1729. «Es decir, agrega Torres Amat, qucregis; 
tro los documentos de diez siglos, y los extractó 
exactamente y con la mayor concisión. Se des- 
cubre su alma justa c inqiarcial es[iíritH y cora- 
zón eu cuanto escribe, y su nombre sería celo- 
In-ado en los fastos de la literatura si se publi- 
casen sus cuatro tomos en l'olio.» 

PONTIEVA (de Ponthieu, n. pr.): f. Bot. Gé- 
nero de plantas ('Pojitíiicraj perteneciente á la 
familia de las Orquidáceas, tribu de las epideu- 
dreas, cuyas especies habitan en las regiones tro- 
liicales de América, y son plantas herbáceas, con 
las hojas pecioladas, elípticas, y las flores brac- 
teadas formando espigas Hojas, sobre escapos ci- 
lindricos, lampiños ó pelosos; perigonio con las 
hojuelas exteiiores ó séjialos jiateutes, el supe- 
rior soldado con los interiores o pétalos; el labe- 
lo cóncavo é indiviso é inserto en la base de la 
columna; ésta cortísima y aleznada; antera pos- 
terior lineal, cuadrilocular, con el róstelo in- 
cumben te, y cuatro masas polínicas lineales, ma- 
zadas y unidas por una glándula común. 

PONTIFICADO (dellat. pontijicdtusj: m. Dig- 
uidail de pontífice. 

...ocuparían diguaniente (los intereses de la 
Iglesia) las primeras ateucioues del sumo pon- 
tificado. 

SOLÍS. 

... aunque muchos de los sobrinos de papas 
eutrau mozos eu el gobíeroo del pontificado, 
se hacen eu pocos anos muy capaces del. 
Saavediía Fajaudo. 

- Pontificado: Tiempo eu que cada uno de 
los sumos poutífices obtiene esta dignidad. 

Fué el PONTIFICADO de Juan VII, aunque 
no muy largo, á lo menos insigne y muy no- 
table. 

Gonzalo de Illescas. 

Los primeros montes de piedra se vierou eu 
Italia hacia la mitad del siglo XV y cerca del 
PONTIFICADO de Paulo XI. 

JOVELLANOS. 

- PüNTlFicADOiTiempo en que un obispo ó ar- 
zobispo permanece eu el gobierno de su iglesia. 

PONTIFICAL {de\\a.t. pontijicális): adj. Perte- 
necieute ó relativo al sumo pontífice. 

... porque aquello mira principalmeute á lo 
que debe obrar eu el oficio divino, y otros ac- 
tos PONTIFICALES. 

Palafox. 

Lo que obra el sol en la equinocial, parte 
tan principal del cielo,... obra en la tierra 
aquella pontifical tiara, que desde su fijo 
equiuocio, Roma, ilustra con sus diviuas lu- 
ces las proviucias del mundo. 

Saavedka Fajardo. 

- Pontifical: Perteneciente, ó relativo, aun 
obispo ó arzobispo, 

- Pontifical: m. Conjunto ó agregado de 
ornamentos que sirven al obispo para la celebra- 
ción de los oficios divinos. U. t. en pil. 

... hase de entregar por cuenta de todos los 
relicarios, imágenes, oruameutos y PON'ITFICAL, 
y cuauto mira al culto divino. 

Palafox. 

- Pontifical: Libro que contiene las cere- 
monias pontificias y las de las l'unciones episco- 

[lales. 



I'ONT 

- Pontifical: Kenla de diezmos eclesiásticos 
que corresponde á cada parroi|UÍa. 

- De pontifical: m. adv. fig. y fam. En traje 
de ceremonia ó de etii|ueta. U. m. con los verbos 
estar y ponerse. 

PONTIFICALMENTE: adv. nu .Según la prácti- 
ca y estilos de los obis[>os ó poutífices. 

... los cuales niuguna iulmmauidad dejaban 
de usar con los liboues, y cutre otras, habien- 
do preso á un obispo católico, vestido PONTI- 
ficalmente, el moscovita le envió preseutado 
á uu príncipe. 

Antonio de Heuiiiíua. 

PONTIFICAR: u. fam. Ser pontífice ii obtener 
la dígiddad pontificia. 

... coucordaudo muchos, fueron diez y ocho 
los cardenales que creó españolea, habiendo 
PONTIFICADO once años y ocho días. 

Seba.stián Nicolini. 

pontífice (del lat. pont'ifex, puiUifícis): m. 
Obispo ó arzobispo de una diócesis. 

La razón de la priesa era la que se d.ab.a Si- 
sinin monge, enviado de Exisperio pontífice 
de Tolosa; á visitar á uuesti'o doctor santo. 
Fu. Jo.SÉ DE SiGÜENZA. 

La noche de Navidad, estando causado el 
santo pontífice... se puso un poco á reposar. 
RlVADBNEIKA. 

- Pontífice: Por antonomasia, prelado su- 
I)remo de la Iglesia católica romana. U. común- 
mente con los calificativos sumo ó romano. 

Eu la elección de los pontífices se experi- 
menta más esto, donde muchas veces la dili- 
gencia humana se halla burlada eu sus desi- 
uios. 

Saavedra Fajardo. 

Por la muerte del bueuo y loable pontífice 
Juan V, sucedió en la elección del Sumo Pon- 
tífice una muy reñida competencia, etc. 
Gonzalo de Illescas. 

- El lazo que nos unía 
■ Pronto quedará disuelto. 
Su majestad me promete 
Interceder al efecto 
Con el pontífice. 

Haktzenbusch. 

- Pontífice: Hist. Ministro general del culto 
eu la antigua Roma. Eran varios. Su nombre 
(pontifex,2iontificcs),dexi\'Síáode la jialabra latina 
poHS (el puente), se debió á una de sus funciones, 
pues estaban encargados de conservar el puente 
Sublicio, por donde se pasaba al monte Jauícu- 
lo. Su institución se atribuye á Numa Pompilio, 
quien formó uu colegio compuesto de cuatro in- 
dividuos patricios. Dícese que los llamó yi?-í/íf£- 
pcsde los sacerdotes, y que hasta la época de An- 
co Marcio, la misma de la construcción del cita- 
do puente, no se los denomino poiit! fices. En el 
año 459 de la fundación de Koma (294 antes de 
J. O. ), el número de pontífices se elevó á ocho, 
por la ailicióu de cuatro plebeyos, y Sila dispu- 
so que lucran 16, mitad plebeyos y mitad patri- 
cios, respectivamente llamados minores y innjo- 
res, si bien iguales eu todas sus lúnciones. Al 
principio el colegio elegía á los que habían de 
ser pontífices y á sus jefes. Más tarde la elección 
se hizo por una fracción de los comicios por tri- 
bus. El jefe del colegio pontifical se llamaba 
pontífice máximo. Este regulaba y conservaba los 
ritos sagrados, verificaba los s;icrificios públicos 
más imiiortautes, y apreciaba con autoridad so- 
beraia todos los votos religiosos relativos al Es- 
tado. Además estaba encargado de inaugurar to- 
dos lo í sacerdocios, escogía las vestales, las diri- 
gía, y en los primeíos siglos redactaba los ana- 
les del pueblo romano. Exento del servicio mi- 
litar, y alojado en una casa pública llamada Re- 
gia, recibía del Tesoro público una crecida can- 
tidad y podía ejercer otra nuigistiatura al nds- 
mo tiempo que el jiontificailo. En los comienzos 
de la institución se limitó dicho privilegio, exi- 
giendo que la otra magistratura no fuese ningu- 
na de las de Italia; mas hacia los fines de la Re- 
pública desapareció esta prohibición. Al fundar 
el colegio de sacerdotes N uma, se declaró su jefe, 
conducta que sin duda imitaron todos los reyes 
que le sucedieron. Abolida la monarquía, sesos- 
pecha que el colegio pontifical adquirió el dere- 
cho de elegir su jefe. Un ¡ilebiscito del año 649 
de Roma (104 antes de J. C.) dio aquel derecho, 
por una elección de tres grades, á los comicios 



PONT 

por tribus; 17 do ellas, desiguailas por la suerte 
entre las 35 que había, nombraban al pontífice 
máximo, y su elección sólo era válida si la. rati- 
ficaban dos pontífices al menos. Sila devolvió al 
colegio sacerdotal su antiguo derecho, de que 
nuevamente se vieion ]irivados los pontífices por 
un plebiscito del año 690 (63 antes de .1. C. ). El 
colegio recobró su derecho durante las discordias 
civiles; pero César, ya dictador, lo entregó al 
pueblo, el cual lo conservó hasta que Tiberio, al 
transportar los comicios al Senado, dispuso que 
el ]ioutífiec máximo fuera elegido por los sena- 
dores. La jelatura sacerdotal se confería única- 
mente á ciudadanos que habían pasado por las 
magistraturas enrules. Por esta regla general, 
q: e tuvo alguna excepción, se excluía á los jó- 
venes. El cargo de pontífice máximo era vitali- 
cio y daba entrada en el Senado. Muerto Lépi- 
do, último pontífice máximo elegido bajo la Re- 
pública, el empierador Augusto hizo que le ad- 
judicaran tan elevada magistratura, piosterior- 
mente concedida por el Senado á los emi)erado- 
res, hasta que uno de ellos, Graciano, eu el año 
375 de nuestra era, rchu.só la dignidad como in- 
compatible con su fe cristiana. Todos los ]iontí- 
fices, }■ no sólo el máximo, ocupaban en los jue- 
gos públicos, como espectadoi'es, sitios reserva- 
dos. Vestían la toga pircetexta, y todos los magis- 
trados les cedían el paso. A los ]iontífiees perte- 
uecía la dirección de todas las ceremonias reli- 
giosas; ellos debían velar ])or la observancia de 
las leyes sagradas, indicar las fiestas y el día de 
los idits en cada mes, responder á todos sobre 
los usos y costumbres de carácter religioso juz- 
gar y castigar toda rebelión según las leyes. 

- Pontífices (Los Heumanos): ítist. celes. 
Diíjse este nombre en la Edad Media á una Or- 
den de religiosos Hospitalarios, también llama- 
dos constructores de puentes. Tenían estableci- 
mientos en las riberas de los ríos para pasar gra- 
tuitamente álos viajeros y socorrerlos en sus ne- 
cesidades. La pialabra que los designa ^;wh/íí- 
ccsj se deriva de la latina pons (el puente). Tu- 
vo su origen la institución en Toscana, en las 
orillas del río Arno, en el siglo xii. Los Herma- 
nos Pontífices prestaron buenos servicios en una 
éjioca en que las comunicaciones eran muy dilí- 
ciles. Muy pronto se dedicaron á construir innu- 
merables puentes, de los que son monumentos 
notables en Francia el puente de Aviñiín y el 
l'ont SaitU-Sprit. También se les llamó saxerdo- 
tes blancos por el color de sus hábitos. Por los 
abusos introducidos en la Onlen fueron secula- 
rizados en 1519. Los Hospitalarios de Saint-.lac- 
ques du Haut-Pas, que se distinguían por un 
martillo que llevaban sobre los manteos, jirac- 
ticaron como los Pontífices trabajos ])ara la cons- 
trucción de puentes. Fueron su)irimidos por 
Pío II. 

pontificio, cía (ilel lat. jiontificltis): adj. 
Perteneciente, ó relativo, al pontífice. 

La presencia del papa Leóu el Primero, ves- 
tido de los ornamentos pontificios, dio temor 
á Attila y le obligó á volver atrás y no pasar á 
destruir á Roma. 

Saavedra Fajardo. 

..., (fray Bernardo Boil) fué eu calidad de 
delegado real y pontificio asociado al gran 
Colón en sus expediciones y conquistas. 
Jovellanos. 

PONTIGA; (Icog. Lugar de la parroquia de San 
Pedro de Villayón, ayuut. de Navia, p. j. do 
Luarca, prov. de Oviedo; 27 edifs. 

PONTIGNY: Geoij. Aldea del cantón de Ligny- 
le-Chatel, dist. de Auxcrre, dep. del Yonne, 
Francia, sit. á orillas del Serein, á 110 m. de 
alt. solue el nivel del mar, en el f. c. de la Ro- 
che á Isle-sur-Serein. Antigua y cédebre abadía 
cisterciense, fundada en 1114 por Hugo I, con- 
de Cl;ampagne; á su sucesor Tibaldo el Grande 
se debe, entre otras construcciones, la iglesia, 
uno do los edifs. más curiosos de la Edad Media. 
En ella yacen las reliquias de San Edmundo, ar- 
zobispo de Cantorbery. 

PONTIKONISI: Gcog. \. PONDIKONISJ. 

PONTILS: Geog. Lugar del ayunt. de Santa 
Perpetua, ]i. j. de Montblancli, prov. de Tarra- 
gona; 21 edifs. 

PONTIN: m. Embarcación filipina de cabota- 
je, mayor que el panco. Está aparejado de pai- 
lebot con velas de lona; y se tendría por un bu- 



roNT 

<|lli> it|||il|i«il, ni no rilDlil |Hil lii Pllcilllin iln •lia 
KiiiiiIhiIiih y lnu'xlii, |u>l<|il<< llilin rili> U" <li< Hiil 
ili'iu, non iti> iiliiii'it laii jitniíkit y ili' Injiim le» 
mini'liiiii lili lit mliiiluiliiiii, y llvva un Imruln lUi 
lii>!iir lio ImiIii. 

PONTINAB i'i P0NZA8: f/nuj. llril|Hi ilii Ulw 
011 i'l Mili' Til li'llii, imihIii (I. lio llilliil, itl S, ilnl 
liioiili' «'iiiTii 11 Clni'llii y iil S.(i. y it iiiin» f'<l 
kliK. lio tliiolii. Sim lii'iniH vuleúiiiriiH y i'ni'iilno- 
wm, |>orli>tioi'ii|i iil roiiiii ili> llnllu, y ohIi^ii lin- 
blUiliix 011 »u iiiiiyiii' |iiiili'. Siiii tro* |ii'iiii'iii'i' 
lo»; l'oii/i>, l'iiliiiiinilii y /uiiiiniio, y viiiIiik i»lii 
loa. Domlo lii lio l'uliiiiiiiilii, ijiiu OH lit iiiiU iii'i'i' 
iloiitiil, i'iiiii'ii iil S. '>'•' K., riii'iiMiinlii i'ailoiin, 
liíiHla oiilii/iiim' oiiii lii lio Inrliiii y fiipri, rmili- 
glIiiH al (iiillii lio Nn|iii1oH. iiliiii7.iiiiilii iiiiaovtoli- 
Hiiiii lio '¿'A \c^\u\n y ili'jaiiilo ¡laNim oiitii' M Itiui- 
laiitu IVaiii'iiH y |iiiiriiiiilo'i. {m ínIii l'im/a ca la 
mayor ilol K>'*<l><'y laiiiliión la iiii'w iiuliluiln: tío- 
no ;i,.'i inillaü ilol'N.N.K. iil S.S.O., ooii lina oii 
Hti niiiyor nnolio, torinamlo onni'aviilail oii mi 
juuto ilol K. ; os ailoiiiiiN «lia y ili»lv;iial, y ilomlo 
lojo» a|>ari'i'o inino una railona ilo isliito». Su 
Jiailo nioiiiliiinal os iiiús olovaila y oscaliio.Ha, ni 
Ilion la imis liiiipia, y uotaMo giiir aus niaiii'liO' 
nos l>lani|Uoi'iiio». Kii lacxti'i'iiililail N.l>'.,llaiiia' 
lia imilla liiconsio.se onoiioiilia uii islnlo iriaii- 
«ular y alto iionilirailo (ialiliia, i|UO se ilcstaca 
muy luM'o, ilojaiiilo |iaso iiaraoniliaroacinncs nio- 
iiiiios; os liinilio y snln lioiio algunas pio'lras iii- 
iiiiMlialas al IVoii. Una lailnia ilo rarallmit's se 
OKlioinlu pino Illas lio lina iiiillailosiloüaliliia en 
(liroi'oión al N.!'!. jK. Kl iiiús iniíu'ilialo á dicho 
islolo os ol llauíailo Sciijjliutello, con varias pie- 
dras á su alrüdoilor.dojanilo paso franco do 3 ca- 
ldca oon 31,7 m. do loiido. Le sifjuo otro nifíior 
nonilirado Piano, aislado y liin|iio, que roriiia 
con i'l anloiior un canal do poco más de un ca- 
lilo y fondo desde "JO á 30 ni., y á 1 calilos de 
osle lillinio está el Rosso, mayor y tan limpio 
como ol Piano, con 30 m. de agua en el pasoiiue 
forman. Desde la punta Incensó la costa se diri- 
ge al S.O.iJO. (lor cs|>acio de una milla, y se 
encuentra la do Scliiavonc, dolilada la cual esta 
la cala Inferno, ipic se interna al N.O. con l> á 
0,7 111. lie fondo, y en la <]ue pueden guarecerse 
los tiai-cos do |H"sca. 

Kn la orilla dra. de diclia cala liay un pozo 
de agua dulce, do la quo pueden proveerse los 
linquos. Como á 0,75 milla alS.S.O. de la pun- 
ta hdiiavoue so encuentra otra algo saliente al 
E., solire la que hay un fuerte nombrado Fion- 
íone. ICiitre aiiiltas la costa forma ensenada, con 
un fondo de 10 á 11,7 m., en la que pueden aliri- 
garso los luiquos de mediano ]iortc de los vien- 
tos del S.O. al N.O. A 0,7:> millas al S.S.O. del 
fuete l'rontono está la punta H.irliara, de laque 
se destaca el islote Kavia, con un fuerte encima; 
el fren que forma con dicha punta se halla olis- 
truído por piedras. Como 0,5 cable al E. del re- 
ferido islote hay una laja con sólo 1,6 ni. de 
agua sobre ella, y en el paso que deja se en- 
cuentran 10 m. Esto bajo forma el extremo N. 
del puerto do Ponza. Unos 3 cables al S.E. del 
islote Ravia está la punta delle Urottc, extre- 
midad meridional del puerto. Este lo forma una 
bahía do unos 3 cables de ancho, cerca de 0,5 
milla dó seno y abierto al E. Eii dicha punta 
hay una batería, y 0,5 cable al X.K.O. de ella 
un islote que toma el mismo nombre, limpio y 
acantilado y con 15 ni. de fondo en el fren que 
forma. Como 2 cables más adentro de dicha ba- 
tería está la población, desde la cual arranca un 
ninellc de unos 117 m. de largo en dirección al 
N.O. \ O. , y en cuya extremidad hay una bate- 
ría. A unos 50 ni. a! E. del muelle hay un rom- 
peolas de cerca de 130 m. de longitud y en la 
misma dirección que a(|Ucl. Los buques peque- 
ños, si bien en corto número, encuentran un 
hermoso abrigo ]iara todo tiempo por la parte 
inferior de dicho muelle, en la medianía del cual 
hay de 3.3 á 5.6 m. de agua. Los buques gran- 
des fondean en la rada, entre la ¡loblación y el 
fuerte Ravia, en 15 á 16,7 m. fondo hierbas, 
perfectamente abrigados de los vientos del ter- 
cero y cuarto cuadrantes, jiero molestados por 
los opuestos. El interior del [luerto es ]ioco hon- 
dable y en su orilla hay dos pequeñas playas. 
Ijí población se halla en la parte S. de la bahía; 
tiene ca.sa-gobierno y un establecimiento penal, 
y los habits. de la isla están dedicados exclusi- 
vamente á las sal.azones y pesqueras; en los va- 
lles se cultiva algún trigo y varias frutas. Esta 
isla fue al principio colonizada por los fenicios. 



PONT 

Í' 011 Ion iillliiion tli<lll|i'M |Mir luí lli'' 
inlillK. do Tiiiio dol Cniíi llii|ii la .1 

lili" "■ ' I • ■ 1 ■- r ron Intuir' . 

niii> > dol liiiilito Kol 

lio le. ' . Iii luí» y li '!..: I 

Iroodi'l piiDiUi, Olí iitiit liiiro liUlio culi Immu 
oiiiidrndu, mi oiioIoihIo una lux lljn y lilmica, ila 
rj liilllaM do alrrtlioo, olovnilnH i 
lll y II III. miliro oliiiar y ol ii i . 

fiiro |iai'a rocoiiocor In ihinicíóii lii , , , . 

oiiliiii 011 o| lia ilodojariiolo por ol H. Kiinlox- 
Iroiiiii dol iiiiiollo, jiiiilii á la oinliiM-adiiia ilol 
ininino, 011 una turro aniarllla con liaM- lioxaftii- 
iial, NO pioNi'tita una lux lija roja, qiiu wílu ni 
can/a *J iiiiltah, iiniii|Uo no oluxa 11,6 ni. Mibro 
ol iiiur. Iliiiiiina todo ol liori/milu y hp pionviila 
blanca Inicia ol inloriur dol piiorlo. Kn la ciiiii- 
cro dol monte llolla tiiiardia, on lu extromidnd 
S. do la inla, on una torre octagonal do lia»o cua- 
drada con fajaH pinlailiui do rojo claro ho cii- 
cioiido otra luz lija, blanca, con iluHtclluH de 3U 
on 30 Kogiindin, lu cual no olovu *J25,9 ni. Nobro 
ol mar y 16 mibro ol torrono. Como 0,5 cabIoHal 
K. do la punta v balería do laH (IriilaH, hay nii 
iiiloto llamado Aladoiia, limpio y ucaiililado, y 
por tierra de él y algo iiiás al S. otro menorquo 
va n nniíHo Á lu isla, no dejando ni uno ni otro 
pa.so franco ]iara ninguna cla.ie do l)ni|Ueíi. Al 
S.S.O. dol islote Madona, dialanto 0,75 milla, 
so oncuelitran otros dos de igual tamaño llama- 
dos Cal/oni, tan unidos ti lii-rra que tampoco 
dejan paso libre. En oslo sitio la costa forma un 
|iocii de en.senada. Poco más do 0,5 milla al E. 
del islolo anterior, y alS. E. i S. del faro de 
Ponza, distanto 6 cables, están las islas Eornii- 
clie, conjunto de piedras, unas cubiertas y otras 
fuera dol agua, que dejan un )iaso luolundodes- 
de 32 á 50 m. Por s» ¡lartede fuera, v niiiy pió 
xinio á ellas, se encuentran de 50 a 67 m. do 
fondo. Desde los islotes Calzoni la costa se diri- 
ge al S.O. por espacio de 0,75 milla en qiic.se 
halla el Cabo Cuardia, extremo meridional de 
la isla Ponza; e- alto, negruzco y escabio.«o, for- 
mando picos puntiagudos, y se le puede atracar 
sin riesgo por ser acantilado. Como 0,75 milla 
al N.O. del cabo anterior se encuentra la pun- 
ta Eieno, que despide un arrecife de 2 cables, y 
otra 0,75 milla nn'is al N., llamada Bianca. En- 
tre las dos la costa se interna al E. formándola 
bahía nombrada Luna, que termina en playa al- 
go suiia. Los buques chicos iiodrán abrigarse en 
ella de los vientos del E., fondeando en su me- 
dianía en 11,7 á 13,4 m. de agua. Desde la últi- 
ma ¡lunta la costa se inclina al N. J N.E. has- 
ta la de Hoscos, distante una milla. Es escabro- 
sa y sucia, y las |iiedias y arrecifes que despiden 
salen á -I cables. Omio 1,75 milla al E.N.E. de 
la anterior se halla la de Incen.so, extremo N.E. 
de la isla. La costa forma convexidad interrum- 
pida por varias caletas, que internándose en 
contraposición de lasque hay en la parte del E. 
angosta la isla de tal modo que la reducen en 
algunos parajes á un cable de anclio. L'na de 
dichas caletas se llama Fomelle. Este último 
trozo de costa es limpio, y sólo se ven algunas 
piedras muy pegadas á tierra, particularmente 
en las inmediaciones de la punta Incensó. La 
isla de Ponza, como acabamos de exponer, es es- 
cabrosa en su totalidad y casi rodeada de piedras 
y bajos, revelando su origen volcánico. La ma- 
yor angostura del canal que la sejiara de Palme- 
rola es de 3,5 millas, reducidas á 3 por los arre- 
cifes que despiden una y otra. En la medianía del 
canal se encuentran de 100 á 200 lu. de fondo, y 
á una milla de distancia de sus costas desde 33 
á 67. Las islas Pontiuas son las antiguas Enó- 
tridas, fragmentos de un gran volcán destruido. 
Comprenden una superficie de 76 knis.- con unos 
4 000 habits., y dependen administrativamente 
de la prov. de Caserta ó Tierra de Labor. Al 
E.S.E. se hallan las islas Botte y Ventotene, 
que forman línea con las de Ischia y Prócida 
(V. Poxz.\). (Derrotero del Medilerráneo, t. II). 

-roNTiSA.s (Lacuna.?): Gcoff. Gran llanura 
baja y pantanosa de Italia, sit. en la parte S.O. 
de la prov. de Roma, entre el Mediterráneo al 
S.O. y O., los montes Lepini al N.E. y las lla- 
nuras de Cisterna al N. Es un territorio de unos 
1000 kms.- de sup. en el que las aguas de los 
torrentes, arroyos y manantiales, cuando no se 
les da salida, se estancan y forman pantano. 
Procede su nombre, según unos, de Pometia, 
e. de los volscos; según otros de Ponliis (mar), 
porque es un antiguo golfo que los aluviones ce- 



I'ONT 



11 



lll 



im- 
i-iiipfii- 
■ io|i ]-*m- 



tUm iloj HIKÍii 11 nuírm i|o J. • 

ilor olifojí lili kqti<'iiiii)«<rit«i. ' 
loriiiriiioiii. ' 'iV 

• lo la don. i l:w| 

.Muilia un' I .,, .,., vH 

IMIlUlllO. I I, V Iliui 

coinitriiir ■, Ki». 

tu V iiiniidú abrir rl canal o i mi 

IMTiHivori'i 011 mlua tialiajun. v \ ii>U 

riiilad del iii|{lu XVIII lu nii jiir 

cruzaba («ir oxtc |uifii, i|ii< u. 

biorl'i : ■■■ ' ' >■ , , ,, i,,,|..,r- 

liiiii lll» lll- K?*! I I7!'l, 

y gi 1 ^ la citada vía y »..lu 

qiiodaruii iiiiiiidadiii uiiuii 20 kiim.^ ilu tii-ttan, 
Kn nuosUu aiglo hc ha continuado con gran oin- 
pofio ol Naiioaiiiiciitii do la zuna que non ijcii|ia, 

PONTINAT ó PONENT: IJeiii/. (Jabo en la i'ij»l« 
N. de la inla do .Monoica, Italcaroa. S« halla cu- 
nin á 2,5 niilla» al N.N.O. de la punta de Kn 
Kalot; CH rano y iiocu Hiilicntc al K. , y doioln ¿1 
tuerco la cosía olN-O.^O., prcitonlándoM; tijudn 
al mar y siniioHa y alteando haiita tcniíiiiar on 
el Morloiet qiiu es el plinc¡|>io de la Mol» de 
Koi iicIIh, que ofi alta, tajaila á pique, coronada 
con una torre de vigía á 123 m. Hobre el nivel 
del nmr, y iiiiiy parecida á la de Malióii en figu- 
ra, color y barrancos, la cual forma la extronii- 
dad oriental de la boca del puerto de Kornellii. 

PONTIVY: Oeog. C. cap. de dist., dop. del 
Morbihán, Francia, sit. al X.N.O. de Vannes, 
á orillas del Blavet, á 56 ni. de alt. sobre el ni- 
vel del mar, en la desembocadura del Canal de 
Nantes á lires en el lilavet y en el f. c. de Aii- 
r.ay á Saint-Biiene; 7000 habits. Iglesia del si- 
glo XVI. Antiguo castillo de los duques de Ro- 
llan construido en 14S5, y ocupado actualmente 
por un Museo de Arte y Arqueología. Casan de 
ios siglos XV y XVI. Estatuas del doctor Gnepín 
y del general de Lourmel, nacidos en Pontivy. 
De 1805 á 1871 se llamó Napoleonville, en re- 
cuerdo de Napoleiin I, que hizo construir nue- 
vos barrios. El dist. comprende los cantones de 
Baud, Clegiierec, la Faonet, Gonrín, Giiéniéné, 
Locmine y Pontivy. El cantón tiene 10 munici- 
pios y 22 000 habits. 

PONT-L'ABBÉ: Geog. C. cap. de cantón, dis- 
trito de (,lnim|ier, dep. del Fiíiistere, Francia, 
sit. á orillas del río Pont-l'Abbi-, en el que tiene 
un pequeño ¡iiierto de pesca, con f. c. que la une 
á (Juiniiier: 4000 habits. Cría de abejas. Gran 
importación de maderas del Norte. Hermosa 
iglesia de los siglos .\iv, xv y xvi, resto de un 
monasterio de Carmelitas. El cantón tiene 12 
municips. y 25000 habits. 

PONT-L'ÉVÉQUE: Geog. C. cap. de cantón y 
dist., (lep. del Calvados, Francia, sit. al E.N.E. 
de Caen, en la confl. del Calonne en la orilla 
dra. del Touqiies, á 13 m. de alt. sobre el nivel 
del mar, en el f. c. de Lisieux á Trouville, con 
ramal á Honlleur; 3000 habits. Sociedad de 
Agricultura, Artes, Ciencias y Bellas Letras fun- 
dada en 1845. Cervecerías y fab. de tejidos de 
algodón. Buenos quesos. Iglesia y casas del si- 
glo XV. En este lugar los Estados de Norman- 
día acordaron la expedición de Guillermo el 
Conqnista/lor á Inglaterra. Se llamó Ponl-Cha- 
Uier durante la época de la Revolución. El dis- 
trito comprende los cantones de Blangy-Ie-Chá- 
teau, Cambremer, Dozulé, HonHeur, Pont-l'E- 
Ti'qiie v Trouville. El cantón tiene 23 munici- 
pios y 10000 habits. 

PONTLEVOY: Gcog. C. del cantón de Montii- 
chard, dist. de Blois, dep. de Loir-et-Cher, 
Francia, sil. en una meseta rodeada de bosques, 
en los confines de la Sologne, cerca de la fuente 
del Trainefeuilles, á 115 m. de alt. sobre el ni- 
vel del mar. Antigua abadía de Pontlevoy, fun- 
dada en 1034 por Benedictinos y reformada en 
162P por Rii-lielieu, que introdujo la regla lla- 
mada de San Mauro. La congiegacióu de este 
nombre fundó una escuela jirotegida por Riche- 
lieu, y que desde 1764 se llamó Escuela Real 
Militar, hoy colegio libre bajo el patronato del 
obispo de Blois. 

PONT-LONG: Grog. Región del dep. de los 
Bajos Pirineos, Francia, sit. al N. de Pan. Fué 



62 



PONT 



lints (le laudas, coinprciuliilo entre Pan y Mor- 
laas, ó sea eiilre lii orilla dra. del (¡ave de Pan 
y la izii. del Liiy de Francia ; hoy está rediieiilo 
á la mitad, ]ines la af^riciiUnra va ganando te- 
rreno poeo á poco y en él se halla el hipúdronio 
de Pan. 

pontmartIn ( Ai;.m.\niio AorsiÍN Jnsí'; Ma- 
t;í.\ 1''ki;1!A1Ui, oint/r dr): Binrj. Crítico y litera- 
to francés. N. en Aviñón (Vancluse) á Kidejn- 
lio de 1811. M. en 1S!)0. Hizo sns estndio.s en 
el Coleí,'io de San Lnis, en P.arís, y conienzéj la 
carrera de Derecho. Despnés ile la revoUn-ión de 
jnlio (1830) regresó á sn ¡irov. y .se dedico á la 
'Literatura. Sus ¡iriineros trabajos de este género 
los publico en varios periódicos. Marchó despnés 
;i Parí.s, dirigiéndose á la licvisUi dr Avlms 
;l/í/Hi/os para hacer sns iirinieros ensayos críti- 
cos. La rcvoluciém de lebrero de 1818 decidió 
á Pontniartín á lanzarse á la literatura y á la 
crítica políticas. Redactó en distintos periódicos 
y e.scribiü numerosos cuentos y novelas, pudien- 
'do citarse de esta clase de trabajos los siguien- 
tes: Memorias de un notario; Cuentos y líatelas; 
El fondo de hi. enpa: Jlrcom-iliaeiún; Entre ¡ierro 
y lobo, etc. S\i.s artículos críticos lian sido ce- 
ieceionados cu volúmenes. 

PONT-NOYELLES: Oeo;/. Aldea del cantón de 
Villers-Bocage, dist. de Áiniéns, dep. del Som- 
me, Francia, sit. á orillas del Hallne, á 30 me- 
tros de alt. sobre el nivel del mar y célebre por 
la batalla del 23 de dieienilire de 1870 entre las 
tropas del general Faidlierbe y las del general 
prusiano Manteullel; la victoria quedó indecisa. 

PONTO (del lat. pontiis; del gr. ttó^tos): ni. 
poét. Mak. 

Ambición te inspira el Mundo 
Con que al Este, al Sur, al Norte 
Sobre mal seguro leño 
Surcas el PONTO salobre; etc. 

Bretón de los Heiiüeros. 

- Ponto: Geog. Aldea de la parroquia de San 
Martín de Jubia, ayunt. do Narón, p. j. del Fe- 
rrol, prov. de la Coruña; 28 edil's. 

- Ponto: Geog. ant. País del Asia Menor; en 
un principio sólo coniprendía la parte de la Ca- 
padocia vecina al Ponto F:uxino, y ]ior esta ra- 
zón era llamada Capadocia Marítima; se exten- 
dió ilespués desde el Halis al O. hasta el Fasis 
al E. La costa estaba ocupada por las colonias 
griegas de Aniiso, Teniiscira, Oínoe, Side, Co- 
tiora, Cerasoiite, Cordile, Hermonasa y Fasis. 
En el interior vivían pueblos bárliaros, entre 
ellos los calibes, mosinazos, moscos, driles, ma- 
orones y tibarios. Hacia el E. y cerca de la Cól- 
quida estaban los cisios. Los límites eran: al 
N. el Ponto Euxino, al !í. la Cólqnida, al S. E. 
la Armenia y la Caiadocia, y al S.O. y O. la 
Pailaf'onia. Debió su nombre á su situación en 
las orillas del Ponto Euxino. 

Sujetos á la Capadocia ó á otros dominadores 
del Asia Menor, los habitantes del Ponto se de- 
dicaban á explotar las minas de hierro; los grie- 
gos los estimaron como gentes muy incultas, y 
en los breves (icríodos en que estuvieron inde- 
pendientes minea llegaron á constituir verdade- 
ra nacionalidad. Sns princiíalcs c. fueron Tc- 
miscira, Piínolis, Eupatoria y Comalia. Colonias 
do paflagonios procedentes de Siiiope fundaron 
á Cotiora, en el país de los tibarios. En el país 
de los driles estaba Trapesonda. 

Comenzó figurar el país en tiempo de Darío I, 
que lo dio como satrapía hereditaria al persa 
Artabaces, perteneciente á la lamilia real de los 
Aqueménides. Artabaces y sus primeros suceso- 
res, Arioliarzanes (480 a. de J. C), Rodobates, 
Mitrídates I (t02) y Ariobarzanes II (363), fue- 
ron casi independientes. Mitrídates II, que so- 
metida á Alejandro el Grande le siguió en su 
expedición contra Darío Codcmano, se tituló ya 
rey del Ponto. Mereció el nombre de rhister ó 
fundador. Sus sucesores, Mitrídates II, III, IV y 
V (302 á 184), Farnaces I y Mitrídates VI (1.57), 
lucharon, con alternativas de éxito y desgracia, 
contra los reyes de Bitinia y Pérgamo para ajio- 
derarse de la Paflagonia y la Capadocia; Mitrí- 
dates VII Eupntor o el Grande hizo frente á los 
romanos; al reino del Ponto proiiianiente dicho 
añadió la Pallagonia, la Capadocia hasta el Tau- 
rus. toda la costa del Ponto Euxino desde el 
Fasis hasta el Bosforo Cimmerio, y la mayor 
parte del (Jnersoneso Táurico. Pero vencido )ior 
Poní peyó y ve;idiilo por su hijo Farnaces, se hi- 



rONT 

zo matar cu G3. El Senado dividió en cuatro 
jiartes sus Estados: Farnaces recibió el reino del 
Bosforo; Aristarco la Cólqnida; DeyotiU-o la par- 
te de la (¡alacia entre el Halis y el Iris, de^don- 
de vino á esta provincia el nomlire de Ponto 
Calático;el resto se convirtió en provincia ro- 
mana. Farnaces ijniso recobrar los listados de 
su jiadre, y en efecto llegó á reconquistar el 
Ponto; pero César le venció en -17 y su reino 
cayó bajo la dominación romana. Antonio, 
dueño del Oriente, confirmó á Amintas, suce- 
.sorde Deyotaro, cu la .sucesión del Ponto Ca- 
láti<'0 y d'ió la parte romana á un griego, 1 o- 
lemón,"de donde tomó el país el nombre de Pon- 
to Polemoniaco. A la muerte de Amintas (25 
a. de J. C.) el l'onto Galático se unió al gobier- 
no de Bitinia. ¡\lnerta Pitodoris, vinda de Pole- 
mém I, el sucesor, Polenión II, cedió su remo al 
Ini].erio en el año «3 después de J. C, y el Pon- 
to Polemoniaco constituyó también provincia ro- 
mana {[ue luego .se unió al gobierno de Bitinia, 
.salvo la parte que Pitodoris llevó en dote á su 
.segundo marido Arquelao, rey de Caiiadocia, y 
que tomó el nombre de Ponto Capadóeico. En 
el siglo IV los países que habían iicrteuecido al 
reino del Ponto formaron dos jirovs. : el Ponto 
Galático ó Heleno)ioiito, con Amasea por capi- 
tal, y el Ponto Polemoniaco con el Ponto Capa- 
docio, cap. Neocesárea. Ambas provs. en el Im- 
perio de Oriente pasaron á ser jiarte de la dió- 
cesis del Ponto y ]irefectura de Oriente; hoy co- 
rresponden á los vilayatos turcos de Sivas y Trc- 
bisouda. 

- Ponto Euxino: Geog. ant. Nombre que |os 
antiguos griegos dieron al Mar Negro. Significa 
Mar líos/iitahtrio, y parece que se aplicó por an- 
tífrasis á este mar de brumas y tempestades, y 
en cuyas orillas vivían gentes que acogían mal 
á los extranjeros. 

-Ponto ue la Gaiidie: Biog. Generalsueco. 
V. La Gakiiie (Ponto de). 

PONTOBDELA (del gr.TróvTos, mar, y ¡iSéWa, 
sanguijuela): f. ¿'ooA Género de gusanos de la 
clase de los anélidos, subclase de los hirudíneos, 
familia de los riiicobdélidos, que ofrecen los si- 
guientes caracteres: cuerpo ciliudrocónico, alar- 
gado, cnViierto de una piel rugosa y verrucosa, 
terminado por dos grandes ventosas bien iiiar- 
cadasen forma de copa profunda; sin branquias; 
con dos grandes vasos laterales además de los 
vasos medios; segmentos formados jior cuatro 
anillos y la cavidad del cuerpo dividida en cá- 
maras correspondientes á los segmentos. 

Las roiilobdilla son gusanos muy próximos á 
las sanguijuelas (jue viven en el mar (larásitas 
en diveims peces, fijas á su iiicl ¡lor medio de las 
ventosas. Su color es muy variable, jiucslashay 
nei'ras, verdes, azules y amarillas, presentando 
ó no puntos más claros. 

La especie mejor conocida de este género es 
la ronlobdilla niuricxda L., bastante común en 
nuestras costas, que tiene el cuerpo cubierto de 
pequeños tubérculos, provistos eada uno de ellos 
de sedas cortas y rígidas, adelgazado en sus extre- 
mos, abultado en el medio y sin diferencia entre 
la cara ventral y la dorsal. Mide esta sanguijuela 
unos 8 á 12 centímetros y se encuentra general- 
mente parásita en las rayas. 

También es común en el Mediterráneo la P. re- 
rrucata, de color cojizo, con el cuerpo cubierto de 
verrugas, de anillos desiguales y á veces saliiicada 
de manchas negras. Su tamaño es algo mayor 
que el de la espi-cie ]irecedcnte. 

PONTOCiPRlDO (del gr. ítói-tos, mar, y eí- 
prido): ni. Zool. Género do crustáceos malacos- 
tráceos del orden de los ostrácodos, familia de 
los cí]iridos, que so distingue de los restantes de 
esta familia por tener la superficie ilel ca]iarazón 
cubierta de pelos; las patas maxilas con un pal- 
po compuesto de tres artejos, pero sin apéndices 
branquiales; antenas anteriores formadas de sie- 



te artejos alargados, provistos de sedas largas y 
fuertes. ^ , , . 

Las especies del género Pontocypris, estableci- 
do iior 6. O. Sar, son pequeños crustáceos ma- 
rinos i|ue viven en el fondo de los mares del Nor- 
te de Europa, como el Pontocgpris serrulata G., 
que se encuentra en las costas de Noruega. 

PONTODRILO (del gr. TTÓxTos, mar, y dpi\oí, 
lomluiz): m. üool. Género de gusanos de la clase 
de los anélidos, subclase de los (luetópodos, orden 
(le los oligoquetos, suborden de los oligoquetos te- 
rrícolas, familia de los acantoilrílidos. Este géne- 



roNT 

ro, establecido por Ed. Pci rier, se distingue délos 
demás del grupo ]ior tener los orificios sexuales 
ma.scnlinos colocados detrás del ditelo y las se- 
das cortas y formando ocho series. 

El tipo (le este género es e! I'oiilodrihis litto- 
ralis Gr., que es frecuente sobre el fango en las 
costas de Europa. 

PONTOISE: Grog. C. ca)i. de cantón y di.stri- 
to de Seine-et-Oisé, Francia, sit. al N. de Ver- 
salles, en la orilla dra. del Oise y confl. del Vios- 
ne, á 50 ni. de alt. sobre el nivel del mar, en el 
f. c. de París á Dieppe; 7500 habits. Sociedad 
Histórica y Arqucohjgica del Vexín, fundada en 
187 7; Museo de Antigüedades; Biblioteca. Comer- 
cio de trigos y harinas. Pontoise .se encuentra 
emplazada en iiintoresca BÍtu.aci(ín, sobre un es- 
carpe de la orilla dra. del Oise. Ya existía en 
tiempo de los romanos, y desemiicñó un papel 
bastante importante en la historia de Francia 
por su situación lerca do París y como cap. del 
Vexín francés; suena su nombre en las guerras 
entre los reyes de Francia, los duípies de Noi man- 
día y los ingleses, y en las guerras civiles. En su 
castillo residió Luis IX. No (|ucda de las fortifi- 
caciones más que los muros (leí antiguo castillo 
que la dominaba del lado del río. Al .salir de la 
estaciíín se encuentra en una altura la iglesia de 
Saint-Maclou, precedida por una bonita escalera 
de 60 gradas que tiene eu su ]iarte alta unaes- 
tatua del general Leclerc, natural de Pontoise, 
cuñado de Napoleón I. Saint-Maclou es una iglí;- 
sia gótica del siglo xii, transformada en los si- 
glos x\' y XVI. Esiiotable su torre, terminada por 
una linterna de estilo Renacindento y con her- 
moso rosetón en la fachada. En el interior se en- 
cuentra, á la izq. de la entrada, la capilla de la 
Pasión, que contiene el Santo Sepulcro, del Re- 
nacimiento, con ocho estatuas de piedra y sobre 
él la Resurrección y las Santas Mujeres. Las vi- 
drieras de esta capilla son de la misma éjioea, 
excepto las de la ventana que hay cerca de la 
tumba, que .son de 1864. Frente al pulpito hay 
un Descendimiento de la Cruz. Pontoise tiene 
bonito paseo, no lejos de la iglesia. En la ]iarte 
baja se encuentra otra. Nuestra Señora, del si- 
gló XVI, con la tumba de Saint-Gautier y la es- 
tatua del santo. El dist. conqireude los cantones 
de Ecouen. Gonesse, l'Isle-Adam. Lnzarcbes, 
Marines. Montniorency, Pontoise y Le Rainey. 
El cantón tiene 17 muñicip. y 19000 habits. 

PONTÓN (del lat. ponto, pontónis): m. Barco 
chato para. ]iasar los ríos ó construir puentes, y 
en los iniertos para limi>iar su fondo con el au- 
xilio de algunas máquinas. 

El otro era de gruesos pontones, que servia 
parala caballería v coniodidad (le los carros. 
VAr.ÉN DE Soto. 

- Pontón: Buque viejo, que, amarrado de fir- 
me en los puertos, sirve de almacén, de hospital 
ó de depósito de prisioneros. 

- Pon'ión: Madero de diecinueve ó más pies 
de largo. 

- Pontón: Puente formado de maderos ó de 
una sola tabla. 

... le liaba cuidado (á Hern.ín Cortés) el paso 
de la laguna, cuya dificultad era inevitable, por- 
que uua vezliaUada porlos enemigos la defensa 
de ronqier los puentes de laso.ilzad.as, no se de- 
bía fiar de los PONTONES levadizos; etc. 

SOLÍS. 

... es indispensable promover la construc- 
ción, niejorandento y composición de los ca- 
minos interiores y de travesía... construyen- 
do pueutes y pontones en los ríos y arroyos 
caudales, etc. 

JOYELLANOS. 

... si ciegan el foso. 
Si labran algún 1'0nT(')N. .. 
-Se abre la puerta, matamos 
Al que entre, y .se concluyó. 

HAETZENBUSrH. 



- PoNTi'iN FLOTANTE: Barca lieclia de made- 
ros unidos, para pasar un río, etc. 

- Pontón: Mar. Barca chata, sin quilla, que se 
emplea en algunos sitios para el paso de los ríos; 
de ordinario se sirve para la boya del atoado, que 
consiste en colocar una cuerda que crnza de una 
orilla á la otra, y que unas veces está unida á las 
márgenes y otras pasa poruñas poleas montadas 
sobre pescantes fijos á las orillas: la b.avca lleva en 
ocasiones una gran polea, por la que pasa la cuer- 



PONT 

ilit ihiiiili) iiim viii'llii, II IiIpii iiliu|ili'iiiKiito iiiin va- 
lililí MU lli'xl iln llliTlii nili lili ^liili ittilllo, |Kir 
el iiiiK iMiriu In niKiiln i'i i'aIiIk liiiililn; rimiiiiii 
llf|lli'llu lutitil |iii|' ilim )iiili<JiN nli liin III llliln iinta 
iHiirnilA liuiihiii'lii iiM i III Un, n lilmi lui 

niimini » |ni|Niy|ii" nii'iili' miU iiiin 

lili lim kiiIíiih; |i lili li.i' i.o.nl liiil'i|iliilu ú 

Iiiiiilniiiiii, iiiiiliilo lili In liiiii'it, vit ■'iikÍxiuIiimi lí 
it niunlii niiitinlii i'hIii i'h lljii, y i'iiiiiliiiii< ii«i itii 
«niliiii'oiii'li'iii, y nI iii|iii'lln im iinivll lii Imri'ii mi- 
iotii ni i'iilil» |iiii' lii |iiiliin 11 vn miln i'iiii l»n )»>' 
iin|iii'i>4.y i<l |«inli>iiiiiii ili'iiilii In milln vn lini'lmi' 
lio inniilini- In iMiunln y imi nlln In linnn. I.011 
|iiititi>lii<H niiii lili iljiíii ii<<liiiii<ii muy vniinMii», mi' 
Kuli i|nii Hlivnii miln imín ni |inNii ilii |ii'«tiillii«, 
gl lili rnlinlliuinH y rniriinjn» li pI 'In Inuii'i loiii' 
|iliitiiit, lUi luiyii nimi llnvn miii vinny iiii<>« Kni'lliin 
•n Inii (i\li'(iiiiim |>nrn niimirní' Inn iiii'ilnn, l.<>» 
ihiiiImiihn un Iíkiiiui |m|iniui 11^01, híiiii iln» |iriinn 
n InjniiinKi» luiin i|iii' ninirlion iinliitlntniíiiiiito 
liiirin iiiIkIiiiiIk 11 lini'ln ntiHH. 

A viMi'H i'l iilonilo «o lililí', "i i'l liiinln i-hIú |irn- 
xinin, i'iui lilrlii'in, i|iiii i'h iiiin lni'i;n |ii rli^n liu- 
miiin'ln 011 un liii'iio iln inii/n y mit' HÍrví- [mm 
ii|)oynrHii 011 t'l rninlo <li<l no li Dii ili' iin|inlMii' el 
IHiiitiiii. Kl iulili"nu> i'iii/n ili' iiiin milln á olrn, 
y i|ili< iii< nluuiilonn i'l |iiiiit'iii 011 hii iniinlin, tio. 
III' jioi- iiliji'to i'vitnv In ti: rini, nnn híii rsln ten- 
ilrín sii'in|iri> In^nr |iiii' \mv¡i i|iio riu'w In vi'loi'i- 
ilnil ili> In riinií'iito, iliiivn i|m' coiitislo cu In 
iIpsvinHi'ui miU i'i nipuos soiisililn ilu In iliii'iu'iiiii 
i|UO ilolii' soKuil' In Imii'n, y iiiii'i'Hili'liiiln.i'unuilo 
no liny cnlilo do ntoado y i'l iiioviniii'iito so cim- 
aÍKim íoilo ron i>l liii'lioro ó ron n'iiios, li Ins ilos 
fiuM'/ns comliiimilas ilo iui|ml8Íi'in tiaii.sversnl ilol 
Imi'n iii'io y lie ninrrlin ilf In omiioiili' soluo i|iic 
c\ Iwiii'o se npoyn. y iiiyns liuTzas, 11 nii\ji>r, vo- 
liH'iilniU's 11 i'llnsiloliiilns, ilnn uiin rosiillaiito so- 
¡;úii In ilinjímiiil ili'l pjinilolosniMioiK' Ins ilosili- 
iwi'ioiips, lo I]!!!' oliliuní -.i ni |iontóii ú dcsctuder 
algo 011 el sentido do In ooniente. 

Tninliiiii en Ins iiueitos so usnii pontones («ira 
la liniliiivn de ri-ndus, y entonces tienen verdn- 
dora inipoitaiiein en la innyor parto de los ea- 
sos, siendo liaieos eon popa y proa, que en unn 
ó cu Ins dos bandas llevan nionlados rosarios ú 
otros «iwrntos para dragar el loiido,. siendo mu- 
dios veeos verdailoros barcos do vapor, i)ue se di- 
Ibrencian do los ordinarios, no sólo en la nia<iiii- 
iinria, propia ]>ara el trab.ijoa que se les destina, 
sino también 011 su fornia, pues son chatos, sin 
Unilla, y p:ira darles estabilidad, al propio tiem- 
po (lue para aumentar el espacio de trabajo, se 
aumenta su base: claro es ipie la velocidad do 
marcha de estos pontones debe ser peiiueña, por- 
que así lo exige el trabajo y la rorma del barco, 
pudicndo decirse ipie en cuanto á velocidad son 
a los barcos onlinarios lo que un rodillo com- 
presor de vapor, por ejemplo, es á una locomo- 
tora; no |>odemos ahora entrar en la descripción 
de estax'lase de pontones, pues su verdadero lu- 
gar lo tienen en las dragas, de las que forman 
jvarte, y á lasque ya hemos dedicado artículo es- 
liceial. V. Di: VOA. 

Asimismo reciben el nombre de pontones los 
barcos de guerra viejos i|ue, no sirviendo para 
navegar, se amarran en lirmc en los arsenales y 

{luertos, y se empican como almacenes de efectos, 
azárelos, depósito de tropas, de prisioneros de 
guerra, ote. 

-PoN'TÓx: /iif/. y Coitsl. Obra de fábrica, ma- 
dera ó hierro, qne se hace para franquear peque- 
fias luces, como un camino, un arroyo, etc., cuan- 
do debiendo cruzarle una vía no se puede hacer 
descender su nivel en el primer caso, ó no con- 
viene ó es imposible vadear el segundo, de modo 
que forma un verdadero ]iuente ó viaducto (\' ca- 
se Pi'KNiE y ViAiHCTO). Las obras pcijueñas 
destinadas ;i esto objeto se dividen en hiu/,ncs, 
caños, ."¡/oiux. tnjens, alcnnlnrillas y /lontoncs; 
se llaman hudciics los pasos á nivel empedrados 
de la vía en caminos oniinarios y carreteras so- 
bre que corren las aguas; sifones las obras for- 
madas por dos pozos que conducen :\ una ga- 
lería bajo la vía, ya sea ésta camino ordinario 
ó de hierro; las aguas que llegan por la cune- 
ta de aguas aiTÍba descienden por el (lo.to de en- 
trada, y cruzando la vía por debajo se elevan 
y salen por el otro i'ozo; coíiMeran antiguamen- 
te obras de sección cuadrada ó rectangular eon 
luces inferiores á 75 centímetros, que hoy entran 
en el grupo de las tajeas, entendiéndose por ca- 
ños las oliras pequeñas de sección circular; lajeas 
son las obras que no pasan de un metro de luz; 



PONT 

I iil.iuihin/lif iii|i|p||iia i'iiya liumlih eoiiipiiii ! 
I niitrn I y H iti., y /hih/ihk-j Ua nii i|lia l> lii' ' 
I i'onipii'iidliln niilie !1 y H 111., >iriii|ii piniilri U' 
I iibrí» de Illi'i'B mía Viruta. Sfm hn piili-i-ldii lliilU 



pii'l ' |iu'i miiM'iloi II 

ti'"" "I liie, y •iiiii'bi I' 

iiiayoif'.* .Ii'l piitiifti i(ru|Hi y Ior niin 1 
dülii' 



PíiNT 



n» 



iiiipiillniK'in, ta ni aillo rii qii 




Poiilin 

nuiülro Hviitir. Mnn dejando iligrenioncn 11 nii 
Indo, eiilnirriiiondu lluiiu cu el uaiiidiu objeto üvl 
pre.HenIc nrtlciilo. 

Los ponloiiea piiodoii Hor du rábrieii, nmdora ó 
liiorro; ein|><>zarenius |Hir ol estudio detenido do 
I0.S primeros. 

l'unloKis de filhriea. - So eoiiNtriiyen eobi siem- 
pre de mscn, pues es muy raro que haya lesas 
que ciiliraii luces Hn|>crioics n .'I ni., y nun Iin- 
biéndolns no olieierínii grnii rogiiiidad para va- 
cíos tnn eoiisidei'ablcs;cs vcrduil que pudiera lia- 
cerso un aparejo plano, bien adintelado, ó bien 
con un despiezo sistema Abel, pero resultarían 
de un aspecto poco elegante, por lo que se pie- 
fiere el sistema de bóvcla ordinaria, ya di' medio 
punto, ya escarzana ó car|>anel, según los datos 
del prolilcnni que en cada caso haya de resolver- 
se, y muchas veces según el gusto del constructor. 
En Krancia hay algunos pontones do 4 ni. con 
losas de tapa, ]iero no acoii.sejainos su emjileo 
por las razones dichas, y si esalisolutamente in- 
dispensable no pueden emplearse las tapas sin 
.someterlas á pruebas repetidas y á un minucioso 
examen. 

l'n pontiin rei|uicre las nni.s de las veces un 
detcuitlo estudio, que ha de comprender la elec- 
ción del emplaz.aniiento, desaguo, sistema de 
construcción, altura de rasante, estilo, etc. 

(.icneralmente el em]ilazamicnto est:i lijado 
por la dirección de las líneas ;i que ha de ser- 
vir y de las que es el nudo ó |iunto de cruza- 
miento; pero cuando queda al arbitrio del in- 
geniero debe estudiar éste, en las inmedi.aciones 
del punto en que próximamente hade colocarse, 
cn:il es el sitio en qne el río ó arroyo está más 
encauzado, en el que mems daño ó ¡lerjuicios 
cause á la agricultura ó á las projiiedades inme- 
diatas á la olua, en dónde hay terreno más sóli- 
do ó mejor cimentación, el en que disminuya el 
número de obras, como sucede, por ejemplo, si 
la de que se trata está próxima á dos cauces ó 
caminos que hay que cruzar, etc., conviniendo 
en este caso colocarle desjiués del encuentro, [tara 
con una sola olira salvar amlios |iasos. así como 
también ver ol sitio en que las aguas tienen un 
régimen más regular y en que, por lo tanto, las 
socavaciones serán menores; hay que tener pre- 
sente, que .siom|ire que sea posible, el pontón de- 
be ser normal á la vía cruzada. ya jiorque una 
obra oblicua resulta más larga que la misma nor- 
mal, ya poi'iue su construcción tiene que ser 
más esmerada, de labra más difícil los sillares, 
de aparejo máscomiilicado, de empujes mayores, 
encontrándose en los frentes ó paramentos late- 
rales lo que se llama empuje al raeio que tiende 
á arrojar las piedras de la semibóvcda que forma 
ángulo agudo con los estribos hacia el cauce, cu- 
yo empuje hay que contrarrestar de una manera 
indirecta, etc., siendo en muchos casos más con- 
veniente h.acer una desviación del cauce ó cami- 
no inferior para que el encuentro sea normal. 

En cuanto al desagüe, se puede considerar de 
dos modos: lineal ó en sentido de la luz, esto es, 
del ancho del vacío, y el superjieial ó área efecti- 
va del hueco. Un desagüe iiisuíiciente lleva con- 
sigo un estrechamiento de la corriente, estrecha- 
miento que se tr.aduce en aumento de altura de 
aquél, iuelinaciiin de los filetes líquidos que van 
á chocar con los estribosy mi aumento de veloci- 
dad, circunstancias todas que pueden dar lugar 
á socavaciones en el lecho del río, en los cimien- 
tos y ea los estribos, mientras que un desagüe 



"I 

-1- 
la 



"'III loM ttt 

iimiidn iil > 



I 



iper, Uif' 



rnrri . i| 

gaato do In cnrricnti', ya |>or mcli'. ile Ibilndo- 
rra, yn por otro niiti-ma 'If- bi" luii'-b"'' '|ti'- pnc. 
den cniplinriii', v i .- 

jniln, culi lo i|iii' i'i 

el volumen de uj^u.i qn.- | i-.i. i, 1 ■ -r. 

El ii«lenia 'le "iMHlrn'i'i'in 'b q • n- 

tiilnd diipoiiible parn la obra, di I 1- 

do en el rento «le hi vía y en la» ■■ i- 

Ina do la locnlidnd y cmpInzAmieiii ri, 

do la clase do materiales do que m •liaj'uiiga, y 
de iiiiichas otrns cirriinutniícias ipie en cada uno 
habrá iiiie eitmliar iletenidnniente, así como do 
los meilios de ijiic ili«|i«ngael ingeniero [nra lle- 
var :i cabo su ejeeueirln. 

lia altura de rajutnte generalmente fijada para 
el tramo en que la obra scciieuciilta iKir las con- 
dieione» genérale» de la vía isniíitira, si aquélla 
es grande, escoger el arco de medio punto más en 
armonía con la clcvnciiín de la obra, nw'm senci- 
llo de construir, de menos empujes laterales, et- 
ci tcia, mientras que si In altura es |*i|Ueña no 
habrá otro recurso que dcci'lirse |ior arco» ci-car- 
zanos o earpanelcs, siendo la altura de la» aguas 
la que decida, entre todas las bóvedas rebajadas, 
cuál 08 la más conveniente. 

El estilo ó carácter ar'|nitcctónieo de la obra 
ha de estar en lelaciim con el pa»o que se en- 
cuentra, eon el punto en que se establece, eon el 
carácter especial de todas las de la misma linea, 
no sienilo difícil hermanar todas estas circuns- 
tancias en la mayor ¡«rte de los casos, jxir ¡lüls 
que en otros se necesita un estudio muy deteni- 
do, cuyo éxito defiende del ingenio y gusto es- 
tético del ingeniero constructor, el qne al hacer 
este estuilio, y después ile examinadas las cir- 
cunstancias anteriores, ve llegado el momento 
de decidir si la obra ha de ser de fábrica, made- 
ra ó hierro y el carácter que debe darla. 

Fijadas ya la luz y altura de la obra, hay que 
hacer un detenido estudio de sus dimensiones, 
calculando el esj'Osor de la bóveda en la elare ó 
l'iedra central del arco, él que debe tener la lla- 
mada _///7íí^f de rotura, que es el punto jieligroso 
'Icl arco, y el de los estribos. El es]iesor de los 
arcos defiende del empuje, y para no entrar en 
disquisiciones científicas, que nos alejarían del 
esjiíritu de este artículo y del espiacio (|ne le po- 
demos conceder, y las que por otra [larte no nos 
liarían resultados verdaderamente prácticos, se 
calcula por la fórmula aproximada de Xavier, en 
que, llamando Q el empuje. )• el radio de curva- 
tura del in tradós en la clave, y P el peso que car- 
ga sobre un metro cuadrado de intradós en las 
inmeiliaciones de la clave, el empuje está repre- 
sentado por 



Q=rP; 



(1) 



deducido el empuje, las fórmulas de Jlecánica ó 
la Estática gráfica permitirán determinar las di- 
mensiones; pero por iguales razones á las antes 
eximestas, es preferible para obras tan )iequeñas 
servirse de fórmulas prácticas deducidas de la 
experiencia, pudiendo aceptar la siguiente: 

<:=-^7=0.07/, (2) 

lo 

que ya se empleaba en el siglo último, no bajan- 
do nunca e de Z2 centímetros, aun cuando la fór- 
mula dé nn espesor menor, óbieu lassiguientes: 
de Perronct, 



de Leveillé, 



de Dujiuit, 



c = 0,325-hO,03SÍ; 



c=0,-33-^ 0,0-33/; 



(3) 



c = 0,20\' / 



61 



rONT 



de Cioizctto Dcsnovers, 

c=o,i5 + o,i5\/r=o,iri(i + \/7~); (6) 

y mejor la del iiigcinoro español 8i'. Boix, 

c = jV"r, (7) 

en las que e. reiiresenta el espesor buscailo y / la 
luz del arco; se entiende qne estas fórmulas son 
para arcos de medio punto, y portante, para ar- 
cos rebajados, habrá i|Uo aumentar estas dimen- 
siones. 

La junta de rotura está á la mitad de la altu- 
ra entre los arranques y la clavo, esto es, la nü- 
tad de la Heclia en arcos de medio punto y car- 
paneles, sienilo la junta de arranque en los es- 
carzanos, y se toma un espesor cuya proyeccicín 
vertical sea el de la clave. 

En los esti'ihos se lija el espesor por las fórmu- 
las de Leveillé i) las (le Lesgiüllier, presentando 
estas últimas como más sencillas, en que lla- 
mando E e! esjie.'^or buscado, I la luz del arco, // 
la distancia vertical entro el zócalo y el arran- 
que y/' la fleelia, son, para biiveilas de medio 
punto, 

i,'=4(0,15-fO,01/í)v'71 (8) 

bóvedas carpanelcs. 



0,05 



A'=[4(0,15-f0,01/0 + -í^(?-2/)]; (9) 

bóvedas escarzanas, 

£=[4(0,15 + 0,01/0-1- ^i^(;-2/-)]. (10) 

Como esta clase de obras es muy frecuente y 
su importancia es por lo mismo grande, se man- 
dó por Real orden que se formase una comisión de 
ingenieros que formulasen una colección de mo- 
delos para esta clase do obras, así como para las 
tajeas y alcantarillas, siendo aprobados en 30 de 
junio de 1859 los que hoy rigen todavía presen- 
tados por la citada comisión, compuesta de los 
Sres. Valle, Marti y Mayo, pero sólo para faci- 
litar el traliajo á los ingenieros constructores, 
que por otra parte quedan en la facultad do acep- 
tarlos en sus proyectos, presentándolos sin cál- 
culo alguno, ó adoptar otros propios debidamen- 
te justilicados: á cada modelo acompaña su cua- 
dro, con la cubicación de frentes en la e.xten- 
sión de un metro lineal por cada lado y la de un 
metro lineal de cañóm. En dicha colección oñ- 
cial aparecen 58 modelos de pontones numera- 
dos, que en rigor comprenden 30 más, dando un 
total de 88, ]iues bajo el número 5 hay 9 mode- 
los, bajo el 23 hay 11 y 13 bajo el 45, difiriendo 
estos modelos sin numeración sólo en las altu- 
ras. Del número 1 al 17, ó en total 17 -t- 8 = 25, 
las luces son do 4 metros, las alturas de los va- 
nos empiezan con 2 metros, y crecen do me- 
dio en medio hasta 8 los 13 primeros, ó .sea has- 
ta el último del número 5; empieza el número 6 
con 2,5 metros de altura del vano, creciendo 
de medio en medio hasta 8 á que llega el 17, y 
siendo la altura del macizo solire el intradós un 
metro más en cada modelo; desde el 18 hasta el 
38 inclusive, ó 21 -i- 10 = 31, corresponden á luces 
de 5 metros, empezando la altura del vano en 
2,5 metros y creciendo de medio en medio hasta 
10, que tiene el último modelo del número 23, 
(5 7 -t- 10 = 17 tipos; 'empieza el número 24 con 3 
metros de altura del vano, y creciendo con la 
misma ley de los anteriores se llega al número 
38, que tiene 10; desde el número 39 hasta el 
últium, ó sea el 58, tienen 6 metros de luz, com- 
prendiendo un total de 20-1-12 = 32 tipos, que 
partiendo de 3 metros de luz del vano al núme- 
ro 39, y creciendo como hemos dicho, llegan has- 
ta 12 que tiene el último tipo del modelo núme- 
ro 45, ó en total 74-12 = 19 modelos; empieza 
el número 40 con 4 metros de vano en altura y 
creciendo también de medio en medio, llega el 
número, 58 que es el último, según hemos dicho, 
á alcanzar 10. La menor altura total de la obra 
corresponde al número 1 y es 3 metros, contan- 
do luces y macizo de fábrica fuera de cimiento, 
y la mayor, al ilccimotereio del número 45, que 
alcanza á 13,15 metros. Son de medio punto 
desde el número 6 al 17 inclusive, desde el 24 al 
38 y desde el 46 al 58 inclusive también, ó en 
total 12 -1- 15 + 13 = 40, y el resto, ó 4S, rebajados 
al quinto, ]ior más que se haga la advertencia 
que en los 8, los 10 y los 12 líltimos tijios ilelos 



rONT 

números G, 28 y 45, no convienen arcos rebaja- 
dos. Las Hechas son de SO centímetros hasta el 
número 6 exclusive, de 2 metros hasta el 18 ex- 
clusive, esto es, los primeros semicirculares, q>ie 
como hemos ilicho corresponden á 4 metros de 
luz, de un metro hasta el 24 exclusive, de arco 
rebajado, de 2,5 metros en las de medio punto 
de 5 de luz hasta el 39 inelusive;sólo del,2me- 
tros en los rebajados hasta el 46 exclusive, y de 
3 metros los restantes de medio punto con 6 de 
luz. 

Con objeto de no cortar el discurso al dar no- 
ticia sucinta de los puntos más salientes de esta 
clase de obras, y jiara no aglomerar definiciones 
en el comienzo del artículo, henms dejado para 
este momento la enumeración de las partes prin- 
cipales de un i>ontón de fábrica, siendo también 
nuestro objeto no separar mucho estas tlefinicio- 
nes de los pontones de madera y hierro, de que 
nos hemos de ocupar muy en lu-eve. Un pontilu 
de fábrica se compone: 1." De los estribos, espe- 
cie de murallones sobre los que carga el resto de 
la obra, transmitiéndoles su empuje; son dos, 
por lo tanto, y so ternnnan, unas veces en muros 
seguidos paralelos á la vía y como continuación 
deí macizo, cuyos muros enrasan ó no con los 
paramentos ó caras anterior y posterior del estii- 
bo (V. Paramento), llamándose en este caso 
muros de acompañamiento los que, para diri- 
gir las aguas al centro de la obra, llevan unos 
cuartos de cilindros verticales llamados tajama- 
res, tangentes á la parte del estribo que está bajo 
el arco, coronados por una moldura ó impostilla, 
y cubiertos por una superficie cónica en forma 
de tejadillo para que escurran las aguas de llu- 
via, á la que se llama sombrerete; otras veces, y 
es lo general, los muros forman un ángulo ma- 
yor ó menor con la vía, están además en des- 
censo hasta cerca del suelo, y se llaman muros 
en ala. Todo pontón debe tener en los estribos 
un zócalo ó basamento de 65 á 85 centímetros 
de altura, según sea la suya y su importancia, 
ternúnando generalmente los muros en ala en 
un sillar labrado en forma de pilastra de la al- 
tura del zócalo, con un remate piiam¡<lal en 
punta de diamante, que corona estos muros en 
ala con objeto de que no resbalen los sillares 
por la pendiente fuerte del muro. 2.° De la bó- 
verla, que es un cilindro horizontal que se apo- 
ya y transmite .sus empujes á los estribos, que 
pueden ser semicirculares ó de medio ¡¡unto, ó 
bien rebajados si la flecha ó distancia que hay 
entre el plano de nacimiento de la bóveda y el 
intradós en la clave es menor que la mitad de la 
luz ó ancho de la obra; los rebajados pueden 
ser escarzanos, esto es, de sección de arco de cír- 
culo, y por lo tanto de encuentro oblicuo con el 
estribo, ó carpa-neles, es decir, en que el cilindro 
es tangente á los estribos; en este caso la sec- 
ción ¡iuede ser una semielipse de eje mayor ho- 
rizontal, ó una curva de varios centros; el intra- 
dós es la parte interior de la bóveda. 3.° De los 
pretiles ó pasamanos, que son macizos de fábrica 
de un 7netro á metro y medio de altura, que li- 
nútan la obra por los dos frentes de aguas arriba 
y de aguas abajo, y sirven de apoyo ó quitamie- 
dos á los transeúntes y á las caballerías. 

Muchas veces no basta un solo pontón para 
salvar mi cauce, y entonces se estudia un grupo 
de pontones, sustituyendo el estribo que une 
cada dos huecos por una pila (véase), siendo la 
costumbre [lonerlos en mmiero impar, [lero sin 
que esto pueda ser una preseri]ición, pues las 
luces de cada pontón que entra en el conjunto, 
así como su disposición, son las circunstancias 
locales las que las determinan. 

Pontones de hierro. -Aplicables á las vías fé- 
rreas, porque están en relación con el material 
de más uso, y que por lo tanto está en mejores 
condiciones para su empleo; los pontonesde hie- 
rro se componen, de ordinario, de dos estri- 
bos, sobre los que se asientan tantas viguetas de 
hieri'o, generalmente de doble T, co?no carriles 
haya que colocar, según el número de vías, cu- 
yas viguetas se asientan sobre cajas de rodillos ó 
directamente, puesto que las luces son pequeñas, 
sobre la fábrica del estribo: á la cabeza de estas 
viguetas se pueden unir inmediatamente los rie- 
les, pero lo general es montar la vía como de or- 
dinario, esto es, sobre viguetas transversales á las 
primeras y sobre las que descansan; de madera 
o hierro, las más délas veces solo van cubiertos, 
si es de gran altura el pontón, por una pasarela 
(véase), para los pontones, á uno solo de los la- 
dos de la vía, que es el i'inico que lleva barandi- 



PONT 

lia ó pasamanos de hierro en que .se ba conver- 
tido el pretil de los de fábrica. 

No hay modelos oficiales de pontones de hie- 
rro; sin embargo cada ct.mpañía suele tener su 
colección particular, que no sólo facilita la rc- 
rlucción de ¡iroyeotos, sino que, siemlo dichos 
modelos en corto número, permite que con faci- 
lidad suma se construyan en los talleres mismos 
de la compañía. 

Pontones de madera. - Son de ordinario pasos 
provi.sionales para salvar pequeñas distincias, 
pero otras veces constituyen una obra definiti- 
va; los primeros son verdaderas pa.sarelas, de las 
que ya nos hemos ocupado en el artículo corres- 
pondiente (V. Pasaiiela), y por lo tanto nada 
tenemos que decir de ellas; en cnanto á los se- 
gundos, sirven para salvar un Ijarranco, ima cor- 
tadura del terreno, y se emplean mucho en los 
países donde es abundante la madera y el terre- 
no es i|uebrado; generalmente no constan más 
que de dos troncos grandes de árboles lo más 
rectos posibles, que sin descortezar se tienden 
entre los dos labios do la quebrada, ahuecando si 
es preciso unas cajas en el lerreno piara que en- 
tren los extremos de los palos; sobre éstos se co- 
locan transversalmente, atados con cuerdas, jun- 
cos, y en los países en que vegetan con lianas ó 
cualquiera otra planta textil, los maderos trans- 
versales, que son ramas ó troncos más delgados, 
con los que, y con los ligamentos de que hemos 
hablado, se forma una especie de tejido; se cubre 
luego el ]iiso así Ibrmado con barro espeso, y por 
último con una capa de tierra; las más de las ve- 
ces no llevan Ijarandilla alguna, pero otras se 
coloca á uno ó anilios lados un tronco, ó mejor 
rama delgada, que se apoya )ior sus extremos en 
las horquillas que forman el encuentro de dos 
ramas, las que cortadas de altura conveniente 
van clavadas en el terreno ó en el ndsmo piso 
del pontón haciendo de postes, los que se asegu- 
ran además por tres puntales, uno hacia afuera 
apoyado en la punta de un travesero, y otros 
dos en la dirección del puente, uno por cada 
lado; forman un verdadero puente rústico nniy 
característico}' del mejor efecto, que pnede pre.'^- 
tar veriladeros servicios. 

A veces el pontón está reducido á una viga de 
5 á 6 metros de longitud, teuílida en forma de 
puente, en la forma que acabamos de exiilicar. 

Se llaman también pontones unas barcas cha- 
tas á modo de cajones, con popa y proa iguales, 
que se emplean en los trenes á la Birago para que 
sirvan de ajioyo á los puentes militares, y que 
llevan sostenida por armaduras una solera áque 
dan el nombre de cuerpo muerto, sobre la que 
se apoyan los tableros de la pasarela; estos pon- 
tones son flotantes, y por lo tanto .sólo aplica- 
bles, por su gran volumen, á terrenos llanos ó 
entrellanos, habiéndolos sustituido el coronel 
Terror para terrenos montañosos pioruna especie 
de cabelletes destin.ados á fijarse en tierra o en 
el lecho del río. á los que por su servicio y dis- 
posición se les llama también pontones por al- 
gunos. 

- PoSTi'ix (El): Gery. Lugar de la parroquia 
de Santa María de Pinza, ayunt. de Viana, par- 
tido judicial de Viana del Bollo, prov. de Oren- 
se ; 24 edifs. 11 Lugar de la parroquia de San Juan 
de Barbadanes, ayunt. de Earbadanes. p. j. y 
prov. de Orense; 73 edifs. II Lugar de la ]iai'ro- 
quia de Santa María de Solís, ayunt. de Córve- 
la, ]!. j. de Aviles, prov. de Oviedo; 28 edifs. 1| 
Barrio del ayunt. de Gordejuela, p. j. de Val- 
inaseda, prov. de ^'izcaya; 24 edifs. 

- PíiNTÓN Ai.TO: Geog. Aldea del ayunt. de 
Pontones, p. j. de Orcera, prov. de Jaén; 66 
edifs. 

PONTONERO: m. Mil. El que está empleado 
en el manejo de los pontones. 

Ocurre ana inundación y allí acuden... las 
autoridades, los PONTONKRUS, se improvisan 
barcas y se conjura el peligro. 

Sei.oas. 

- PoNTONEUn: Mil. En un iirinci]iio los jion- 
toneros dependían de la artillería, |iei o sucesi- 
vamente se fueron segregando en diver.sas na- 
ciones }' constituyendo uno de los elementos 
pertenecientes al cuerpo de ingenieros. Sin que 
entremos á examinar la controversia que se sus- 
citó entre los partidarios de uno y otro .sistenia, 
diremos que en lealidad hoy no jaiedc sostener- 
se como conveniente y racional que los pontone- 
ros .se hallen afectos á la artillería; el paso fácil 



PONT 

ili> lo« rlna iin lu itmilito i|llo iiili<ri'i«' pxrliinivii- 
niniitii li l(i« nrlilIri'oN, niun i\ tiiilnii Un niiiiuNilnl 
i'li'l'i'lto, iiiiUlliiK i'iiiiiiilii «it liiiMí i'oiioeiilii ni lll- 
IIH'MNO iimtoiml (li« (ii'iirH, |Mir<|iirN, »U^., niiit 
liw rlll'l|ii>K lll- iKiluiH IIkvaii niliai^n. Y «'O- 
iiiii la >-<tiiHtni<-i'ji'>ii lll* |iii<*nl<'N y ni initiirin iliil 
iiiiiti-i'iiil i|iii< i'ii i'lU MI «iM|i|i<n tirnii rrliirii'iii 
ron Ut» rnlM»i-||iiíi>ittiiH rnlN'i-iflIi'N ijllii iit i<llii||ii) 
iIk ÍIIKKIllKl'On lo MHl IM'i'llllilll'H, liii'll Kl< riini |>lr l| . 
lili lll riiliVKiiii'iirln ili> iiiin liiriiii<ii |iiirli< ilii i'hIk 
llinlitiito lll» i'iii'i'|iiiii y i'i'iici'iiiiK'H iln iiiintoiiKiiin. 
Al íkiiiiI i|nn ■H'iirriii pii l''i'iiiii'iii, ilniulu cnii 
iniiviir i'iii|<>'iio i|ii« mi ntniH |uiIm><i ho hohIiivo In 
iiliiiilnil Al' (ini'oiiioiiiliir A In nitilli-riii i<l iniiti> 
liiil, i'iiiiüliilifiíiii V wiviriii lili Ins |iiii'iili'K mi 
lil.iirn, i'Nliivo i'ii KN|«iñii i<iii'uiiii'iiilnilii ni i'iii'i' 
iHi i|i< iiilillonii lo iiiliilivn Á PMtiiii iinrtinilini'ii. 
rol- Kt'iil iiiili'ii lll' !'•_' lio novioiiiliio lio 17l'il y M 
lio loliroi» lio iriT »o iiiiiiiili'i nr^'niiimr oii ol ilo- 
imi'l/iiiii'iito lio Sovillii nuil i'oniiianín <lo |Kinto- 
lloro». Ksli» riiiii|mrtíii i'oiiNlniyo los |iuoiitOH ilo 
Imiivu-i y |miiiIoiios ilol ojiiiito ilo K.vlivinnilurn, 
y so or tintino n liiio» ilol «fio 17!'". 

Al iiioililiciu-so 011 'J.'! lio .julio lio lí<iri lll or- 
(fniii/.iiciiiii lio lii.H tro|iiis ilo iiigoiiioros, si' ilcrln- 
lll iiIVi-Iji ni iMU'i |io ile tro|«s ilo oslo iiistililto 
ilim i<om|>HÍ\in ilii iioiitoiipros, rroiuln ciitoiii'oa 
|wiia ol solviólo lio los piioiilis, i|iu> niilo.s ostnhn 
i'in'omoiiilnilo ni riioipo do nitillonn. I'or osta 
rnzoii ol i'i'^'iniioiito lio tropas iloiii;íiiiioiii,s to- 
iiiii ol iioinliro lio l{o.i;iiiiioiito Koal ilo ,:n|iniliiiTS 
niiiimlnics |iontoiioros. V al ilisponor.so en ;!1 ilo 
mayo ilo 182S i|iu' o.sto roL'iiuioiito .so llamara ilo 
iii>,i"iiiero,s y ooiisUrn ilo ilos batalloiics, piicailn 
uno lio i'slos .so oreó una oniiipañin ile pontone- 
ros, é igual so hizo al l'orinar.so un tercer liatn- 
llon en 17 ile mayo ile 1.'<I I. t'uamlo las tropas 
do iiigonioros so oruanizaron on ilosregiiiiiontos. 
por virtud do lo prevoiiido en Keal orden ile O do 
junio de 18(50, cada batallón de los dos do que 
eoiist^iha cada uno do los logimientos tuvo una 
comi>aft(n de pontoneros. Pero, al aplicarse á los 
cuerpos do ingcnioros organización semejante ¡i 
la lio inlantería. sogiin lo dispuesto en Real or- 
den do l.^ de julio do 18ti4, se mandó que las 
coni|viriín-s de pontoneros y minadores fuesen 
perrectaniento iguales. 

Así contiiiuaion las cosas por espacio de algún 
fioiupo: |ieio, como era lógico, no podía prova- 
Iccer una organización por consecuencia de la 
cual cualquier individuo del regimiento de in- 
genieros linbía de ser indistintamente zapador, 
minador ó pontonero, según lo requiriesen las 
circunstancias. Así fué que, al organizarse en 
cuatro regimientos de nn solo bat.Ulóu los dos 
qne antes existían, conforme lo dispuso la Real 
orden de '26 de marzo de 1S73, nuevamente se 
crearon cuatro com]>añías especiales de pontone- 
ros, afectas á los cuatro regimientos entonces 
formados. En 3 de julio de"lS74 se agruparon 
las tro|vis de pontoneros, constituyendo nn ba- 
tallón con los dos de que constab.a el tercer regi- 
miento de ingenieros. Kl Real decreto de 14 "de 
diciembi-e de 18S3 ordenó que el batallón de 
iwntoneros formase nn regimiento á las órdenes 
de un coronel, con residencia en Zaragoza. El 
regimiento había de componerse de cuatro uni- 
dades con su correspondiente material, y sus je- 
fes y oficiales, de acuerdo con el Ministerio de 
Fomento, habían de proceder al estudio déla hi- 
drografía de toda la península. Esta organiza- 
ción fué modificada en parte por Real decreto de 
12 de diciembre de 1SS4, conservando el regi- 
miento de pontoneros las cuatro unidades ó com- 
pañías. 

En la actualidad se halla vigente el Real de- 
creto de 10 de febrero de lS93,'cuyo artículo 8.° 
determin que el regimiento de pontoneros cons- 
tara en tiempo de paz de cuatro compañías, dos 
de ellas en actividad y las otras dos en cnadro. 
En pie de guerra se organizará, con arreglo á lo 
que preceptúa el art. 10, en ocho compañías. 

PONTONES: ft-oy. V. con ayunt., al que es- 
tán igregc.das las aldeas de Las Canalejas y Ca- 
sas de Carrasco, además de varias cortijadas v 
caseríos, p, j. de Siles, j.rov. y dióc. de Jaén'- 
2 8(9 habits. de hecho y 3141 de derecho. Si- 
tuada entre los términos de Segura y Santiaco 
de la Espada, cerca de las fuentes del río Segu- '• 
ra. Terreno montuoso: cereales v legumbres;ciía ' 
de ganados. Esta v. , que lo es desde 1837, y que i 
antes perteneció á la jurisdicción de Segura, ha 
tomado nombre de dos de sus cortijadas, Pon- 
tón Alto y Pontón Bajo, así llamadas por' su sí- 
Tomo XVI 



rONT 

liinción r<>ii|«<rtivit y |ior lo* piirnlx* qiio Iji-nan 
pnrn pnwir rl Np){iiri«. 

l'iiMiiNKH (I,iim): (/ftiy. \Mnmr do la [«irto 
ijiila lio .San Mlf(u«l ilo Trnvlitii, nviilit. iln \ al 
•Ii", p. j. do I.imrcn, prov. do Ovio<l»¡'¿l «ijlfi. 

PONIONiA i- I ■•' - r ■ I ■■' I I 

noni ib 

do loa 1 _ 

diiftnliiiiiH, Noi-i-iiin do lo» niniTuron, lamilin «lo 
loa nlíoidna, oalnbloojdo por l^troilloA ox|ii<niuia 
do liM .t/iihrii», il loa i'iiiili'a aun muy nllnoa, |i«> 
ro do loa i|iio ho dinlingiion fnijlniontopur no te- 
nor loa iijiia ncornrndoa romo oatoa niiiiiialoa, y 
Ina piliin, gruoana y i|iii-lil'iirMii '^, on lugnr do aor 
las di'l primor |>iir, aun Ina del aogiindo; el cnpn 
raxón oh corto y abultado; In fronte lleva nn roa 
tro corlo y fiiorto; loa ojoa Hoii eilíndrii'oM, an- 
llontoa y muy mo\ ibioa; \hh nntonaa aon cortas; 
U.S cvIorniiM innorla» laír bajo y |)or fiior» do Ina 
ilitornna, con «u ajK'ndiio laminoao grande y 
oval; las iintas niaMlna ixlrriins (icquoñas y oa- 
Ireihns; Ina patas lunliulatorin» do loa cuatro 
priinoiiia paros son didáctihuí, laaaiguiontoa mo- 
nodáctilas y torniiiiadna en nn tíirso rudimenta- 
rio; ol alidomon C8grando,Hobro todo en Ina hem- 
bras. 

Comprendo este gémro nn corto uúinoro de 
ea|iccios propias casi lod.is ollas de los mares eu- 
ropeos, solire todo del Meditorráneo, Adriático, 
Mar Tirreno, etc. La especie más conocida e.s la 
¡'oiilnuia trjrriuna Lalr., que se encnentra en el 
Meditorráneo y con l'rocncncia vivo comensal en 
el interior do las conchas de la I'inmi nobi/is al 
modo que ol l'iitiiollfrrs. Probablemente á esto 
crustáceo se refería Ai istóteles cuando cuenta que 
en el interior de la Pinna viven un cáncer y una 
esquila ¡lequeña. 

En las costas de España no se ha comproba- 
do la existencia do este género de crustáceos. 

PONTÓNS: Gcog. Lu^ar con ayunt. , p. j. de 
N'illafranca del Panados, prov. y dióc. de Bar- 
celona; .586 habits. Sit. cerca do los parts. de 
Igualada y Montblanch. Terreno montuoso en 
parte ; cereales, hortalizas y aceite ; minas de 
blenda y calamina y de galena. 

-PoNTÓNs (Pablo): fíiog. Pintorespafiol.N. 
en Valencia. M. después de 1668. En su ciudad 
natal aprendió la Pintura con Pedro Orrente, á 
quien procuró imitar en el colorido veneciano. 
Pinto muchos cuadros )Kira el convento de la 
Merced de aquella ciudad: los del claustro, que 
representaban pasajes de la Vüla de San Pedro 
Xolaseo y de San Pedro Pascual, y algunos de 
la iglesia. Fué también de su mano el retrato de 
un religioso, que estuvo en la librería ; y como 
lo firmó en el año de 1668, no pudo haber falle- 
cido en el de 1666, como aseguran Palomino v 
Ponz. Dejó además otros muchos cuadros en Va"- 
lencia, y pintó con Jacinto Jerónimo Espino- 
sa los del altar mayor de la parroquia de Santa 
Jlaría de Morella, muy celebrados. Fueron cua- 
tro los de Poutóns, y se colocaron en los inter- 
columnios: los dos del primer cuerpo represen- 
taban El yaeimiento y la Epi/aniadel Seíior, y 
lo.s dos del segundo San Julián y San Teodoro 
mártires, 

PONTOPIDANA ^dc Pontoppidan, n. pr.): f. 
Bot. Género de plantas f'Po«/o/);)¿/((íin^ pertene- 
ciente á la familia de las Mirtáceas, cuyas espe- 
cies habitan en las regiones tropicales de Amé- 
rica, y son plantas arbóreas, con las hojas alter- 
nas, no estipuladas, pecioladas, oblongocunei- 
formes, casi festoneadas, y las estípulas menu- 
das y caducas, las flores de color blanquecino ó 
encarnado, anchas, bibracteoladas, formando 
racimos sencillos que nacen del tronco y de las 
ramas; cáliz con el tubo apeonzado, soldado en 
su base con el ovario, y el limbo sújiero, partido 
en seis divisiones casi iguales y caedizas: corola 
de seis pétalos insertos en la margen de un disco 
que ciñe el vértice saliente del ovario, alternos 
con los lóbulos del cáliz y casi iguales entre sí; 
estambres insertos con los pétalos, soldados en- 
tre sí y muy cortos ó prolongados en una lígula 
petaloide acapuchonada ; los de la base del tubo 
urceolar.que forma el conjunto del androceo, 
son peijueños y estériles, y los del ápice lignla- 
dos y fértiles, con has anteras biloculares v lon- 
gitudinalmente dehiscentes; ovario infero, con 
seis celdas y óvulos numerosos insertos sobre 
placentas i>rominentes situadas en los ángulos 
centrales: estigma sentado, estrellado y hexago- 
nal; el fruto es una cápsula globosa, crustácea, 



PONT 



flb 



Clin un* e\rKir\t drviiUr, rmlo dol linilmilol ri- 



pMljMinn, aitvadojí, i> 

vi. la. ,|.. flilil-ii!-, . 



M l.ll' lll.t, 



t coldnío- 

, plri^ado' 
•jii" la Hilera, niuu- 



dn y rni'orvaila. 

PONTOPOREVA: I" ' 

ninlni unirá' IOS dil 
fí|M»liM, (nliiili ■ 
• 'niai-toroa aoii 
corlJla, ron 1-1 ; 

lojoa muy rortoa; maMiiibiijri«i l.ll il t,.,ri|i- inler- 
no donlailo;aogundo jiar i|ogimi.,p,»lna termins- 
•lo por una iiin/adidiiotiUliaiitanto ■Imitada Jó- 
mina caudal dividida. 

I,aa l'oiiliipinrrin aon anfíjiíKloa mnrinon de |ic- 
'jiiofio tamaño, que ae cnnionlmn en loa mana 
del Norte do Europa, en el foiidn entre loa oi- 
gan y picdraa. Como ejemplo |>iiedpn citaiac Is 
I'onlujmrtia frvwrnta Kr., que «c encuentra en 
Oroenlandia, y la /'. affiniá LiiidHtr., do .SuocU 
y Noruega. 

PONTOPORIA: f. Znnl. f;éncro de mainfferoa 
del orden lotáccoa, familiadelfinidoa, tribu jion- 
lo]iorinr)B, que ofrece loa niguientea caracteres: 
calavera con ol rostro mii» alto qne ancho: área 
frontal longitudinalmente dilatado y («co de- 
primida: a|K.fisis postorbilariadcl frontal y cigo- 
inática del escamoso saliente hacia fuera, y lo 
última ancha y dirigida por delante; maxilares 
con una cresta y borde libre .sobre la regiiin or- 
bitaria; sfníisis de la mandíbula inferior pro- 



longada; cuello dktinto al exterior; la región 
cervical muy delgada; a' ■ ' • 
del cuerpo. 



aleta doisal en el medio 



La esiiecio tipo de este género es el Ponioporia 
rástrala Cuv., cuyos caracteres son loa mismos 
del género. 

Habita en el Nortcdel Atlántico y en el Océano 
Glacial: no se le ha encontrado en el Pacífico, y 
parece muy común en el Norte de Laponia y en 
e! Spitzberg. 

Varias veces han encallado estos delfínidosen 
las costas de Inglaterra, Francia, Holamla, Ale- 
mania, Suecia, Rusia y hasta en las de Italia. En 
1788 se dejó ver en los alrededores de Honfienr 
una hembra con su hijuelo; los esfuerzos que hi- 
zo para salvarle fueron causa de su muerte. Al- 
gunos pescadores sacaron el pequeño á la ribera 
é hirieron á la madre; ésta pudo internarse en el 
mar, pero al día siguiente se halló su cadáveren 
la playa á pocas leguas do allí. 

El género de vida de este cetáceo se conoce muy 
poco, pero todo induce á creer que no difiere del 
de los otros delfinidos. 

Es un carnicero temblé, por más que no se 
atreva con los otros animales grandes. 

Los cefalópodos y otros moluscos, y los peces 
pequeños, constituyen su alimento; devora un 
número considerable de estos seres, pues se ha- 
llan en su estómago los restos de millares de 
ellos. 

PONTOPORlNOS(de;ion/i>porí<z^: m. pl. Zool. 
Tribu de mamíferos del orden cetáceos, familia 
delfinidos, cuyos caracteres son los mismos des- 
critos en el género. 

Esta tribu no comprende más qne nn género, 
el Pontoporia Gray, qne habita en el Mar del 
Norte. 

PONTOPPIDAN (Erico): Biog. Sabio danés, 
apellidado tV Joven. N. en Aarhus en 1698. M. 
en 1764. Estudió Teología en la Universidad de 
Copenhague, y luego de desempeñar las funcio- 
nes del sagrado ministerio en varias parroquias 
delSchle.swig y del Holstein, fué (1735) uno de 
los capellanes del rey, y en 1738 profesor de Teo- 
logía de la L^niversidad de Copenhague, de don- 
de fué nombrado canciller en 1755, después de 
haber sido promovido (1747) al obispado de Ber- 
gen. Pontoppidan escribió varías obras de his- 
toria civil y eclesiástica y de arqueología de su 
patria, mereciendo citarse las siguientes: 7hea- 
trum Danite veleris ct moderna:: Mamiora dáni- 
ca; Gesta et restigia danorum extra Daniaví; 
Origines Ba/nienses: Annahs Ecelesice dánica; 
Diálogo sobre la rcli ifin y la piireza de la fe: 
Glossarium norregieum : Enfayo sobre la Histo- 
ria Natural de A'oniega; Collegium pastorale 
practicum, etc. 

9 



66 



rONT 



PONTORMO (.IacobO CaRRUCCI, llamado d): 
Biny. Pintoi' itaüaiin rie la escuela florentina. 
N. en Pontornio en 1493. M. en Florencia en 
1558. Huérfano en edad teniiiraiia, empezóá ma- 
nifestar .sus alicinnes á la Pintura, y Leonardo 
de Vinci le (iroporcionú los medios para que pu- 
diese instalarse en la Ciudad Eterna, adonde fué 
por Ui.s años de 1507 y de 1508. Habiéndose he- 
cho imposibles las relaciones entre Pontormo y 
su maestro Andrea del Sarto, el primero hubo 
de poner.se á trabajar solo, guiado por sus ins- 
tintos personales. Entre las pinturas que este 
artista ejecuto merecen citarse: La Virgen y va- 
rios santos; dos grandes frescos de la JHstoriade 
José; La Virgen, San Antonio Abad y Santa 
Bárbara: Los tres Evangelistas; Adrín y Eva 
arrojados del Paraíso; un retrato de Cosme de 
Mediéis; Venus y Cupido; Venus y el Amor; re- 
trato de Andrea del Sarto; La Sagrada Familia, 
existente en el Museo de Madrid, etc. 

PONTORSÓN: (Jeoflf. Cantón del dist. de Arran- 
ches, dep. de la Mancha, Francia; 16 munici- 
pios y 10000 habits. Pontorsón es un pequeño 
puerto en la orilla dra. del Couesnón, junto á 
su desembocadura en la bahia del Monte San 
Miguel. 

PONTOS: Geog. Lugar con a\'unt., al que está 
agregado el lugar de Romana de Besalú, p. j. de 
Figueras, prov. y dióc. de Gerona; 550 habitan- 
tes. Sit. en el Ampurdán, en la parte llamada 
Garrotxa, en la carreterra general de Fi'ancia. 
Terreno montuoso en parte; cereales, vino, acei- 
te y legumbres. 

PONTOTOC: Geog. Condado dal est. de Misis- 
sippí, Estados Unidos, sit. al N.E., en la divi- 
soria entre el Tallahatchee y el Yalabusha al O. 
y el Tombigbee al E. ; 1 37'%knis.- y 14 000 ha- 
bitantes. Cap. Pontotoc. 

PONTREMOLI: Ocog. C. cap. de dist, prov. de 
Massa y Carrara, Toscana, Italia, sit. al N.N.O. 
de Carrara, á orillas del Magra, en el f. c. de 
Spezzia á Parma: 3 000 habits. Hilados de lana 
y seda; manufacturas de paño; comercio de ga- 
nados. Antiguas fortificaciones que roflean la 
parte alta. La catedral es un notable edificio del 
siglo XVII. Esta c. perteneció á Toscana de 1650 
á 1847, y después al ducado de Parma. Es la an- 
tigua Apua. 

PONTRESINA: Geog. Aldea del círculo de la 
Alta Engadina, dist. de la Maloia ó Maloggia, 
cantón de los Grisones, Suiza, sit. al E.N.E. de 
Silvaplana, en el valle del Flatzbach, á 1 083 
m. de alt. sobre el nivel del mar, al pie occiden- 
tal de los glaciares del Languard y al septen- 
trional de los del Bernina, frente á los Alpes de 
Albula. Tiene sólo poco más de 500 habits. , pero 
se extiende en una longitud de más de un ki- 
lómetro por la orilla del Bernina ó Flatzbach, 
á los lados del camino de Bernina. Consta de dos 
localidades: Unter-Pontresina o Laret, y Ober- 
Pontresina, Spiert. En la primera se halla la 
iglesia mayor, entre las dos el grupo de casas de 
Bellavitíi con iglesia anglicana, y en la segunda 
las casas de Giarsun }' deCarlihof, sobre las cua- 
les aún se ve la pequeña iglesia de Santa María, 
el cementerio y la torre arruinada de la Spanio- 
la. Pontresina debe su importancia á la inmedia- 
ta cordillera del Bernina, que se]mra la Alta 
Engadina y el valle Bregaglia déla Valtelina. y 
es tan grandiosa como el grupo del Monte Rosa. 
Estas montañas, cubiertas de grandes campos de 
nieve y glaciares, son muy frecuentadas desde 
hace poco tiempo. Sin embargo, desde la aldea 
no se ven ni la cima principal, el Piz Bernina, ni 
las demás cimas importantes del grupo. 

PONTRIEUX! Gcúg. Cantón del dist. de Guin- 
gamps, de]i. de las Costas del Norte, Francia, 
8 nmnicip. y 14 000 habits. Pontrieux es puerto 
sobre el Trieux, desde aquí navegable. 

PONT-SAINTE-MAXENCE: Gcog. Cantón del 
dist. de .Senlis, dep. del Oise, Francia; 13 muni- 
cipios y 000 habits. Canteras: varias indus- 
trias y gran comercio de trigo para el aprovi- 
sionamiento de París. 

PONT-SAINT-ESPRIT: Gcog. C. cap. de can- 
tón, dist. de Uzés, dep. del Gard, Francia, si- 
tuada en la orilla dra. del Ródano, aguas abajo 
de la confluencia del Ardéche, á 60 m. de altura 
sobre el nivel del mar, en el f.c. de Lyón á Ni- 
nies; 4 000 habits. Fab. de instrumentos agríco- 
las, ladrillos esmaltados, hilados y aceites; co- 



PONZ 

niercio de seda, granos y trufas. Sus edifs. más 
eurio.sos son la cajiilla gótica del castillo, con- 
vertido en cindadela )ior Enrique IV, y dos casas 
del siglo XV. Atrevido puente sobre el Ródano, 
de 22 arcos y 840 m. de largo, construido de 
1265 á 1309 con el producto de las limcsnas re- 
cogidas por los monjes. Los alrededores son muy 
pintoiescos. El cantón tiene 16 municipios y 
14 000 habits. 

PONTSCORFF: Geog. Cantón del dist. de Lo- 
rient, dep. delMorbihán, Francia; 6 municip. y 
19 000 habits. 

PONTS-DE-CÉ (Les): Gcog. Cantón del dis- 
trito de Angers, dep. de Maine-et-Loire, Fran- 
cia, .sit. en las orillas é i.slas del Loire, al S. de 
Angers y en el f. c. de esta población á Montreuil- 
Bellay; 17 municip. y 20 000 habits. La pe- 
queña c. que da nombre al cantón está formada 
par los barrios y edifs. de una y otra orilla, en 
comunicación entre sí y con las islas por ima se- 
rie de puentes y calzadas de 3 kms. de largo, con 
más de 100 arcos. En el puente moderno, sobre 
el brazo jirincipal del río. se eleva la estatua de 
Dumnaco, el héroe angevino que, jier.seguido por 
los romanos después del sitio de Poitiers, fué de- 
rrotado en este lugar por Fabio y Canimio cuan- 
do intentaba jiasar el Loire. Durante la Edad 
Media fué también teatro esta población de si- 
tios y combates, entre ellos la derrota del ejérci- 
to de María de Mediéis por las tropas de Crequi 
en 1620. 

PONT-SUR-YONNE: Geog. Cantón del dist. de 
Sens, dep. del Yonne, Francia; 16 municip. y 
12 000 habits. 

PONTVALLAIN: Gcog. Aldea cap. de cantón, 
dist. de la Fleche, dep. del Sarthe, Francia, si- 
tuada á orillas del Aune, á 52 m. de alt. sobre 
el nivel del mar. Lauda de Rigalet, donde Du 
Guesclín alcanzó en 1370 sangrienta victoria so- 
bre los ingleses mandados por Roberto KnoUes; 
una pirámide recuerda este suceso. El cantón 
tiene 9 municip. y 12 000 habits. 

PONTYPOOL: Gcog. C del condado de Mon- 
mouth, País de Gales, Inglaterra, sit. al N.N.O. 
de Newport, á orillas del Afon Llwydd, en el 
f. e. de Newport á Llanelly; 6 000 habits. Mi- 
nas de hulla y hierro. Casi todos sus habitantes 
trabajan en los establecimientos metalúrgicos. 

PONTYPRIDD; Geog. C. del condado de Glá- 
morgan. País de Gales, Inglaterra, sit. al N.O. 
de Cardiff, á orillas del Taff, en la confluencia 
del Rhonda; 13 000 habits. Minas de hulla y 
hierro en las cercanías; fundiciones de hierro y 
bronce y otras industrias. Se llama tamlúén 
Newbridge, y debe ambos nombres á su puente 
sobre el Taff, de un arco. 

PONUGA: Geng. Pueblo cah. del dist. de su 
nombre, prov. de Veraguas, dep. de Panamá, 
Colombia; 1 210 habits. Sit. entre los ríos Pina 
y Ponuga, en una planicie rodeada de cerros no 
lejos del Golfo de Montijo, á 84 m. sobre el ni- 
vel del mar. 

PONUI: Geog. Isla del Golfo de Hauraki, en 
la isla del Norte de Nueva Zelanda, jiertene- 
ciente al condado de Mannkan. 

PONY: m. Bot. Nondire vulgar empleado en 
las Antillas para designar una planta pertene- 
ciente á la familia de las Bignoniáceas, y cuyo 
nombre científico es Tccoma serratifoHa Dorv. 

PONZ (Fray José Buenaventi'Ra): Biog. 
Religioso y escritor español. N. en Maella (Za- 
ragoza) á principios del siglo xvii. M. en Zara- 
goza á 1.° de junio de 1672. Tomó el hábito del 
Orden de Predicadores, dice Latassa, «en el Real 
Convento de Santo Domingo de Zaragoza el 17 
de septiembre de 1631 y profesó en él el 22 de 
marzo de 1633. Desde el de 1637 fué Colegial 
del de Tortosa, y en este tiempo manifestó la 
excelencia de su ingenio, sus progresos en las 
ciencias y aquella pureza y elegancia en el idio- 
ma latino que tanto ilustraron sus funciones li- 
terarias, como se vio en la congratulación que 
compuso á nombre de la ciudad de Zaragoza pa- 
ra la entrada que hizo en ella el Sermo. señor 
D. Juan de Austria con el cargo de A'irrey y Vi- 
cario general de los reinos de la Corona de Ara- 
gón y en otras piezas eruditas. En su provincia 
enseñó artes y teología y obtuvo el grado de 
Maestro. Fuélo también de teología en la Uni- 
versidad de Zaragoza y su Catedrático en la de 
Escoto y desde 1660 de la de Biblia, en la que 



PONZ 

se jubiló. A la salnduría y amenidad de su inge- 
nio juntó una gran dulzura y su:ividad de cos- 
tumbres, y dio tanto esjilendor á vaiios cargos 
que tuvo que su muerte se hizo muy sensible 
no sólo á los domésticos. A sus exequias asi.stió 
la referida universidad, y dijo la oración fúne- 
bre <1 Maestro Fr. Andrés de Maya, jiondei an- 
do la religiosidad, discreción y méritos del di- 
funto.» Las obras que escribió son: Sercnis I'rin- 
cipi Joanni Austríaco Fhilippi JV Magni F. Ca- 
roli II Frairi Ccesaraugiistam fcelicissimis Aus- 
piciis ingredienti. Fr. Jocnnes Bonaventura 
Ponz, Ord. Pradieat. Sacr. Script. Interpret. 
fortunatum Adventum fauMa omnia precalur. 
Se con.servaba en la librería del referido conven- 
to de Santo Domingo de Zaragoza (en 4.°). - 
Discrlaciún sobre la vida de la venerable Madre 
Francisca del Santísimo Sacramento (1659, en 
4.°). - Institutio concionatoria ccstivis feriis dis- 
cipulis excepta publiei jiiris Jacta a Sebastiano 
Oiniphrio Pontenova. Ikligiossi Priori, et PP. 
Saneli Ildcfonsi, Ord. Prced. Ccesaraug. dicat 
(Zaragoza, 1666, en S.°). - DifficnUates Sacrce 
Scripíura; intcr Sonetos Paires agitatoe, ct con- 
troverscB (Lyón, 1672, en 8.° mayor), etc. 

- Poxz (MosÉN Jaime): Biog. Pintor espa- 
ñol. N. en Valls (Tarragona). Dióse á conocer 
en la primera mitad del siglo xviii. Ignoramos 
los años de su nacimiento y de su muerte. Estu- 
dió su profesión con los Juncosas con ajirove- 
chamieuto y la ejerció con i'e|)Utación siendo sa- 
cerdote. Pintó en 1722 los cuadros del coro de 
los legos al lado derecho en la Cartuja de Scala 
Dei, y se le jjagaron 537 libras y 12 sueldos, 
después de haber sido mantenido y tratado co- 
mo correspondía á su persona. Comprometióse 
luego (9 de octubre de 1723) á pintar al fresco 
la media naranja de la ermita de Nuestra Seño- 
ra de la Misericordia, extramuros de la villa de 
Reus, por 179 libras y 4 sueldos de moneda ca- 
talana, y la concluyó el Sábado Santo 15 de 
abril del año siguiente. Pagó esta cantidad el 
Mariscal de Campo Lope Laleing, capitán de 
guardias valonas, los que se hallaban entonces 
de cuartel en aquella villa, donde existía otro 
buen cuadro de su mano, colocado en la prime- 
ra capilla de la ermita del Rosario, representan- 
do á la Virgen con el Señor difunto en svsbrn:os, 
sostenido por un ángel. Pintó dos con fresco co- 
lorido y arreglado dibujo para la capilla de San- 
ta Úrsula de la parroquia de A'alls, y un San 
Migue/, copiando la estampa antigua de él de 
Rafael de Urbino, para la capilla del Santísimo 
de la iglesia de Altafulla. 

-Ponz (Antonio): Biog. Pintor y escritor 
español. N. en la villa de Begis (Castellón) á 28 
de junio de 1725. M. en Madrid á 4 de diciem- 
bre de 1792. Sus padres, Alejandro Ponz y Vic- 
toriana Piquer, le destinaron á la carrera de las 
Letras. Después de haber estudiado Antonio en 
Segorbe la Gramática y parte de la Filosofía, le 
enviaron á Valencia para concluirla en la Uni- 
versidad, en la que e\n'só Teología, y tomó el 
grado de Doctor en Gandía. Llevado de su in- 
clinación á la Pintura, comenzó á aprender sus 
ruilimentos con Antonio Richart, profesor acre- 
ditado de A'alencia;el gusto que encontró en ■ 
ellos le hicieron casi olvidar su primera Facul- 
tad; y deseoso de hacer mayores progresos, pasó 
(1746) á Madrid á seguir sus estudios en los pú- 
blicos de la junta iireparatoria para la fundación 
de la Academia de San Fernando. Estuvo cinco 
años aprendiendo el Dibujo y los buenos princi- ^ 
pios de la práctica de la Pintura hasta 1751, ■ 
tiempo en que partió á Roma. Residió nueve '' 
años en aquella ca]]ital, engolfado en el estudio 
de las obras del antiguo, en las de los grandes 
maestros del buen tiempo, en la observación de 
las ruinas y fragmentos de la antigüedad, y, en 
fin, en la investigación de todo lo que era digno 
de analizarse, sin dejar de pintar, pues era el 
recurso para su manutención y para com]irar 
cuantos libros de arte podía. Con su instrucción 
se le projtorcionó el tiato de amigos sabios y 
condecorados, así españoles como extranjeros. 
La fama del descubrimiento de ciudades sote- 
rradas por el Vesubio le movió á dejar aquella 
residencia y se trasladó á Nápoles(1759). Cuan- 
to vio de raro y precioso en Herculano le hubo 
de excitar con entusiasmo á buscar las antigüe- 
dades en los países donde tuvieron su origen y 
perfección las Bellas Artes, y á no haberlo estor- 
bado Alfonso Clemente de Aróstegui, que se ha- 
llaba de Ministro plenipotencio en aquella corte, 



IHtNZ 
Imlilirn piii|iroiiilliliicl |KiH)(roMi vln|i< AOrrrU y 

lO^lplii. Kl loxlii'lcí y lllllnr ijllK Inlllil II i'aln wllilll 
Miiiliili'cilitiil>ll)(itriili Ai>li«ili«'ril«, iioaMliiiiiicoU 
piiilii, ni lili liiMiliii'li nii viilvKi' » Kii|uinii, li i|lin 
li< liiililit |Hii'nliuiliilii riiii riuiiiiitii i'iiiiv Iiii'hiiIxii. 
Di'Diiiiiliitri'i^ Kii l'nilnxiniit, y <'■■ Mmlrlil tuvo 
liiluiin ilim^iilii KM liiHiiiiilu'iin iIk AiikIkkiií y pii 
loa i|Uit li> liiiliiiiii Iniliiilii un lliilin, i|iii< muy 
iirniilii iliruililii'nili i'ii lii i'iili» lii iiiilii lu ilii aii 
IIk^iiiIii, iIi' niln i'iiiioi'iniiiMiliM y ili' aii liiii'li úna- 
lo Kll Illa lli'llilH Artim. |lii lo i|Uii ri'alllti'i lllllilil' 
lii i'iiviiiilii ■<! iMiiiíhIim'Íii ni Km'oiIuI li |iiiiliil' liia 
lolnitiiN lio IttH Hiiliiiia on|mi1i>loH riiyoa rarritim 
i'Nliiii un iii|iiollii liililiiilni'H. IVriiiiiiiiiriii i'iiii'o 
ilftiiHOii iii|iii'l iiioiiiiali'rÍM, iivaiiiiiiiiiiili) iiuilii'im 
y iiKUiUNrt'iliiN, iiliMi<rviiipli> y aiirili/iiiiilii iMiiiiito 
iMilitioiiii ili' l.iH NoMi'a Allí'». l'ii|iiii i'iidilu'inliia 
rniiioHiiH luliliiH iln Kurni'l ili< lliliino i|iii< ii>|iri!- 
■initiiliiili Illa lilla vir^oluva ó iimiloiina iiuiioi'iiliia 
con loa líliiloa ilol l'rs y lu l'frla; la Xiifsíni 
.SV/liiivj y Illa nilii'/.iia ili< Siin /'nlro y Smi /Vi- 
i/iiilo (illiilo Kciii, Ia l'n-sntliiriiíii ilr In ¡'irijrtí 
en H /iimyí/ii, v Ai' /^ tti-l cnituriiin ilo l'iililo 
Vtiroiii'H, t'oiii'luiílu 811 roinisioii volvii'i ti Miv- 
drill, i'oii ol NPiitiiiiitMito ili' liiilior ilojinlo ni|iiul 
ri'tiio tnii iiilii|iUlili' 11 aii ^Piiio, y li poi'O lii'iii- 
|Ki ul ('oiiatijo oxd'iioi'ilinniiii lo oiivii'i t\ Aiiilalii- 
oíii, iVcMi'ii^'i'i', t'iitiii liiH piíitiima i|np Imliíii ili' lii» 
oaan» ijiio liioroii iln loa .losuitua, lius i|iu) |iiiiIíb- 
roii si'i'vir lio iiioilolos oii la Aoiutoiiiia ilo San 
l'Viiiamlo. V i'oniii su insliiii'oiiiiiy i'onnoiniii'n' 
toa no so ooñl'aii Milainonlo á las Uolliis Artos, 
volvió á Mailiiil, no solo con lu ilesoii|KÍiiii ilo 
Ina iiinlnias ilo sn oiiiaigo, sino lainliión ooii 
a|mntaniionlos ilo ouiinto hallo en ol eaniiiio re- 
lativo li las iinlignoil.iilos, iiiscri|KÍünos, epita- 
fios, sopnloros, rumlaoioiios piailosas. ala eooiio- 
niíu y noliiorno ile los piiolilos por ilomle pasó, 
8HS nsos y i'ostnmbros, á la Agrionltora, á las 
fábricas o Inilnstria, y, en lili, á cnanto so le 
pivsentó en sn viajo. V ilo aipií tuvo origen el 
proyecto ilo nn viajo por toila España. Aprolia- 
lia su comisión, lo liic tamliii n el nuevo pro- 
yecto, y aiiiinailo por sus aini^íos para tan ar- 
dua empresa salió ile Mailriil a sn primera co- 
rrería el año lie 1771, Kn ol si;;niento viii el pú- 
blico sn ntiliilail en el primer tomo ilo la oLna 
suya ipio so cita niásaliajo, y Carlos III, tratan- 
lio lie premiar ol celo del autor, lo concedióla 
pi-ostaineía de t'uerva. «Estaría de más, escribo 
{.'cÁn ( IhWiomirio /¡islórko, t. i.", páf;. lil- 
ilí, decir aquí los bienes que produxo esta obra 
á la agricultura, á la economía de los pueblos, 
á las bellas artes, y particulaniionte a la ar- 
qnitcctura, quando lo conliesa la nación, y la 
apracian los extranjeros q\ie la han reducido en 
sus idiomas. La lástima es que haya quedado in- 
completa, pues faltan las descripciones de tira- 
nada, lialicia y Asturias y parte de otras pro- 
vincias, <inc vio de paso. (Juantos elogios pu- 
diera yo hacer do sus veinte tomos, están indi- 
cados en el aprecio con que nio remito á ellos en 
los artículos de este Diccionario, porque son mu- 
chos los artistas antiguos que descubrió con su 
celo, afición ó inteligencia.» Para premio del 
mérito y buenos servicios de Ponz, no había 
destino más á propósito que la plaza de secre- 
tario do la Real Academia de San Fernando, 
que se leconlirió en el año de 1776 y desempe- 
ño por espacio de catorce años. Después de ser 
incansable en la asistencia á este instituto, pro- 
moviendo medios en adelantamiento de los dis- 
cípulos, continuó sus viajes en las temporadas 
qvie se lo permitían sus estudios; arregló el esta- 
blecimiento de la Junta de Comisión de Arqui- 
tectura, publicó el manuscrito de Felipe de Gue- 
vara intitulado Comenlurios ele lapinturn, y ja- 
más dejó de alentar á las jóvenes y á los maes- 
tros, proporcionándoles obras en que siguiesen 
el buen camino de su jirofesiiin. Para descan- 
so de tantas fatigas el rey le separó de un car- 
go tan trabajoso y le nombró conciliario de la 
misma Academia, puesto que ocupó h.ista su 
muerte. Su sobrino José Ponz, á quien deliemos 
la publicación del t. XVIII del Viaje de Espa- 
ña, grabo en su sepularo un epitafio. «Fué ge- 
neral elsentimienro de su muerte para las no- 
bles artes, para sus profesores y para sus aficio- 
nados, agrega Ceán. Las sociedades Bascongada, 
de -Madrid y de Granada, las academias de los 
Arcados y de San Lucas de Roma, la de los an- 
tignarios de Londres, y sobre todo la de San 
Fernando, lloraron la pérdida de tan ilustre in- 
dividuo.» Dejó Antonio Ponz esta obra: Viaje 
' de España, en que se da noticia délas cosas vuis 



PON/, 

atirrciiililri y iHqnif ilr tahfrtr quf hiiy rn flllt 
(Miiililil, I7n7, VU t. in )•.'), Clin luiiilnna. Kl 
iiiiiiiliiii dii Aiiluiiiii Ton/ ll)/iira mi «I ' Vi/ii/iH/>i 
lie iiiiliiriiliiilrt ilr lu lnif/iiu piililícailu pur U 
Acniliiiijii Ka|ianol», 

PONZA: l/nnj. Ula princlpnl ilid Kriíjai da lu 
riinliiiaaó riinuu. Tiene illina '¿O kliia. ilii eir- 
cnitiiy aii cap. ea ol |a'<|iiori<i puerto do í'oiiM, 
«n aii coala orioiilal, euii I TiOU linliila. (V. l'iiN- 
TINAn). A la viala 'lo l'iin/a, rl A do «K'>"t<> ils 
1 Ktri lilirÓKo lili ciiiiiliato naval «litro Ina caciia- 
ilrna lio AiapHi y do (ióiiovn. AUiinio V do Ara- 
gón lialiía piloalu coreo á (laolii; loa dolcnaiiiea 
au NOHliiviciiiii ol tionipo iiecoaario luira que ol 
ilni|Uo do Miliiii y loa gonovcHoa pndluran spioa- 
tar una bnoiin oHonndra. Eran muy pocaa Ina ga- 
lerna do Aragón que onlnbnii en ol coreo; y como 
no ai'oilioron Ina que ol infnnle I). Pedro loi.fa 
011 Mcsinn, con aqnollii.H st'An linlio do preaontar 
batalla ol rey. Por otra parto, la gente qiioncom- 
pañalia il i'ato era muy |m)ci> practica en laa coaag 
del niar, onibara/nroii laa nianiobraa, tomaron 
por huida du loa enomigoa lo nne ora un ardid, 
y la derrota do loa nragiineaes nió completa. La 
mayor parto de sus buques quedaron en poder 
de lo» voncodoroa, y prisioneros del duque do 
Miliiii el mismo rey de Aragón, sus hormanoH 
1). Juan, rey do Navarra, y ol inlanto I). ICnri- 
i|iio, el príncipe do Taranto, ol duque do ,Scsa y 
liastji ;!Í0 caballeros aragoneses, catalanes, va- 
lencianos, castellanos y .sicilianos. Según la tra- 
dición, la famosa campana de Velilla en Aragón 
pronosticó la derrota, sonando por sí sola la 
víspera de la batalla. 

PONZANELLl (Antonio): Biog. Escultor gc- 
novés. Vivía en los comienzos del siglo xviil. 
Vino á España en tiem|io de la guerra de .Suce- 
sión. Ejecutó en Valencia las estatuas en piedra 
de Santo Tonuis de Vi/lanuera y (\c San Luis 
JliUnin, mayores que el natural, que se coloca- 
ron sobro el puente inmediato al jiortal nuevo 
de aquella ciudad, y un tritón para el huerto de 
Pontiúis. 

PONZANO: Geog. Lugar con ayunt., \t. j. do 
Barbastro, jirov. y dióc. de Huesca; .í3Sl habi- 
tantes. Sit. cerca del río Alcanadre y de la ca- 
rretera de Zaragoza á El Grado. Terreno llano; 
cereales, vino y aceite. 

- PoNz.wo Y G.\scóx (PoNciAXO): Biog. Es- 
cultor español. N. en Zaragoza á 19 de enero de 
1S13. M. en Madrid á 1.5 de septiembre de 1877. 
Era hijo del conserje de la Academia de Bellas 
Artes de su ciudad natal y [lariente de otros ar- 
tistas de reputación, á cuyo lado y en las clases 
de aquella escuela dio á conocer bien pronto sus 
envidiables disposiciones para la Pintura y la 
Escultura. El famoso escultor Alvarez, adivi- 
nando al artista, le llevó á su lado á Jladrid; 
pero su muerte, ocurrida en 1S2S, privó á Pon- 
ciano de tan valiosa protección. Siguió Ponciano 
sosteniéndose en la corte con la pensión de la 
Academia de San Luis, hasta que con la del go- 
bierno, ganada por oposición, pudo trasladarse 
(1832) á Roma, y allí, estudiando á Thorwald- 
sen y Tenerani, consiguió (1834) los dos prime- 
ros premios de la .Academia Pontificia. La pen- 
sión, que si no era crecida no estaba tampoco 
bien pagada, terminaba á los cuatro años; pero 
el conde de Toreno, que ya había visto su relie- 
ve de Hércules y Diomedes y otras obras de igual 
género, continuó abonando de su bolsillo el im- 
]iorte, y más tarde hizo lo propio la reina María 
Cristina de Borbón, madre de Isabel II. En 1838 
envió Ponzano á la Exposición de Madrid un Uli- 
ses reconocido por Euriclea, que el Semanario 
Pintoresco dio á conocer grabado en madera. El 
dilui'io es un hermoso grupo de dos figuras, de- 
dicado al conde de Toreno, y que data de 1840. 
La Virgen con su hijo en los brazos es otro gru- 
po igualmente notable, ejecutado á los dos años 
para la reina Cristina bajo la dirección de Over- 
liek, Tenerani y el P. Ventura. Hay qne agre- 
gar á estas obras de su primera época varios mo- 
numentos sepulcrales, entre ellos el del cardenal 
Marco en Roma, y no pocos notabilísimos bus- 
tos, entre ellos el del- duque de Gor y el de la 
i'eina y la infanta, todo lo cual le valió el titulo 
de escultor de cámara de .Su Majestad. Pero la 
obra más importante de Ponzano es indudable- 
mente el bajo relieve, de forma triangular, co- 
locado sobre el pórtico del Congreso de los Di- 
putados, que representa á España abrazando la 
Constitución del Estado. En el grupo del centro 



PONZ 



«7 



'lol bajo rrllove ('•niiM'a A" K'/'tillt, «iiirríuuU 

1 ■■•■ I .1 ■....■ ,.,,,.., ,.,. ...lio, 

ol 

llllUJOVI-ll •|ll*^ llolltt ttll 1* lllrtllt* iJl-K I li,« 1-1 l.'ó' 
• ligo l'imalíl III liitinl V rl> U lllitnn lyjplirriU lina 

lloi, I ' r» 

fo I.' ro, 

Kn I I tur 

(■11/ ' la, 

hi .\ , ¡ nec- 

io J^í J-ttf:riitf ¡AtM JitíifiK Artr*, Aa ytnntmla, 
El I 'oiiirrrin, l,n Agrimllnrii, El El'rn y As'/ Tajo, 
KJrciitií oalA obra ta a4>giirida m- ■■• en 

Uonin. Va en Ka|>aria iii/u nniii' nt. 

Aaí, en Madrid, la l'iirhidn ¡/ /,,„■, un 

Jerónimo; l'aitl/ón tU* la iiitanta t ;ti li,t,i ; Mnu- 
soleo do í.'iuialiaviria; Oratorio di-1 diiipio do 
■Sexto; la parto de ornato quo lo cu[ia en ol ;»>- 
riniin/o i\e la liiiivoraidnd; /.^< Aí'/rrtW pata e! 
nionnniento de Argnollca; grupo do ¿a l'iednd; 
oatatniíadel gcnornl l.na para el Pilar de Zara- 
goza; de laaliel II para Manila; del botánico Ia 
(iaw'a;de la inranta Amelia do Orhána, y do! 
marino Harcáiztogiii |iara Motrico. No pueden 
iMiaarao en bíIoiicío loa niagnilicoa ¡.ti/net del 
Congreso, ni ilcbe omitirse, por acr la obra en 
quo lo aorprendíó la inncrte, el grupo de llime- 
neo. También koii de citar aua innnniorablea bus- 
toa, en que alterna el máa exacto paiccido con 
la delicadeza y aun poesía de ejecución ; tienen 
además nn valor histórico, pues representan á 
personajes de alto mi-rito. La Academia do San 
Fernando le había concedido el título de an in- 
dividuo de mérito (marzo de 1839), y al refor- 
marse los estatutos de la misma en 1846 lo fué 
de numero. Al tiempo de su muerte [a;rtenccía 
á la (omisión inspectora de la i'iiblicación de 
los Monumentos jirquUectúnicos de Eitpaña y á 
la de organización é inspección del taller de va- 
ciados. En el profesorado dio grandes pruebas 
de sus excelentes dotes para la enscñanz.a, des- 
cmficñándola siempre con interés y constancia 
en los dieciocho años transcurridos desde sep- 
tiembre de 1859, que fué nombrado profesor su- 
l)ernumerario, hasta su fallecimiento en igual 
mes do 1877, en que desempeñaba como nume- 
rario la clase de dibujo y modelado jjor el an- 
tiguo en la Escuela Sufierior de Escultura. La 
Academia de San Fernando, en la Memoria ne- 
crológica de este artista, dio la lista completa de 
sus obras, reproducida por Ossorio en la Galería 
biográfica de artistas españoles del siglo XIX, y 
que comprende grupos de dos figuras mayores 
que el natural, estatuas, bustos, relieves, obras 
de ornamentación y monumentos funerarios. 

- Ponzano y Mür(Liis): Biog. Pintor espa- 
ñol. N. en Roma en 1844. M. en Madrid á 10 
de junio de 1S75. Estudió el Dibujo bajo la di- 
rección de su padre, Ponciano, que en España 
era individuo de la Academia de .San Fernando 
V escultor de cámara, pasando después al estudio 
5e Pedro Sánchez Blanco, en donde tomó la pa- 
leta y los pinceles, haciendo rapidísimos ade- 
lantos, y pintando desde luego varios Jorfesrunes, 
Horeros y bocetos de paisaje. Después de asLstir 
tres años al estudio de Sánchez Blanco pasó al de 
Carlos de Haes, en el que permaneció otro año. 
A la Exposición de Bellas Artes celebrada en 
Jladrid en 1864 llevó un fiaís, Beeuerdos del 
Escorial de Abajo, que fué distinguido por el 
jurado con mención honorífica y adquirido por 
el gobierno con destino al Museo Xacional, don- 
de hoy figura. Posteriormente compartió el ejer- 
cicio de la Pintura con el de la carrera dramáti- 
ca, en qne hizo notables progresos, y trabajó en 
concepto de pintor para varias escenas notables, 
debiéndosele infinitos modelos de juegos, atrezzo 
y figurines. También dibujó para el pieródico ilus- 
trado El Globo. 

PONZIO (Flamixio): Biog. Arquitecto italia- 
no. N. en Lombardía hacia 1575. M. en Roma 
por el año de 1620. Fué á Roma, en donde pron- 
to se distinguió por su talento y encontró en los 
Borghese ilustres protectores. Este artista cons- 
truyó, á instancias del cardenal Escipión Bor- 
ghese, la basílica de San Sebastián, extramuros; 
dio á dicho cardenal los dibujos del palacio Ros- 
pigliosi, en Monte-Cavallo; acabó para les Bor- 
ghese el palacio de Ripetta, comenzado por Mar- 
tin Longhi, y recibió de Paulo V el encargo de 
construir en Santa María la Mayor una nneva 
sacristía y la famosa capilla de Borghese, así co- 
mo la magnífica doble escalera del Quirinal. Tam- 



68 rONZ 

bien se cita como de Ponzio el Casino de la villa 
Mondragoiio en Frascati, y el palacio Soiarra ó 
Corso en Roma. 

PONZOÑA (de poción): f. Snbstancia o materia 
que tiene en sí cnalidades nocivas 6, la salud, ó 
destructivas á la vida. 

No son menos maravillosas las culebras que 
hay eu la isla de Ceiláu, que llaman capelo... 
Son muy corpulentas, y de ponzoña que mata 
eu veinte y cuatro horas. 

P. Alonso de Sandoval. 

Acusada de adulterio con Furnio, hechizos y 
PONZOÑA contra Tiberio Domicio Afro, que, con 
razón ó sin ella, quería mejorar su fortuna, fué 
el acusador. 

VlNCENOIO SQUARZAFIOO. 

- Ponzoña: fig. Doctrina nociva y perjudicial 
á las buenas costumbres. 

Libra aquesta alma mía 
De los labios inicuos y la boca, 
Do la ponzoña fría 
Que el cuerpo y alma apoca, 
Con la engañosa lengua hiere y toca. 

Malón de Chaide. 

... y es cierto que esta nación adoraba ído- 
los, antes que el falso profeta Mahoma derra- 
mase su PONZOÑA eu aquella tierra. 

Fii. Antonio de Yepes. 

-Ponzoña: Oir. y Tóxic. Líquido nocivo que 
segregan ciertas glándulas, llamadas ponzoiiifc- 
ras ó 2>onzoñíJicas, eu algunos animales, como la 
víbora, el escorpión, etc. Estos lo conservan en 
un reservarlo particular, para utilizarle como me- 
dio de ataque y defensa. 

Las ponzoñas son albundnosas, viscosas, de 
color variable, generalmente amarillento ó ver- 
doso, reacción acida, sin sabor ni color. Su acti- 
vidad no se modifica al parecer por la acción del 
calor ó del frío, ni por los ácidos ó los álcalis, ni 
tampoco por la descomposición ó ]ior el trans- 
curso del tiempo. Cuando se ingieren en el es- 
tómago son inofensivas. No se ha hecho el aná- 
lisis químico completo de estas substancias, aun- 
que Dumas pretende (Philaddplim med. and 
Surg. rc.port. , 1873) que la composición de la 
ponzoña del cobra esanáloga á la de un l'ermen- 
to. El Dr. Armando Cíautier dio cuenta eu 1881 
(Acad. de Med. de París) de ciertos curiosos ex- 
perimentos acerca de estos venenos orgánicos, 
dedirciendo de los mismos que la acción de las 
ponzoñas es debida á la presencia de «una subs- 
tancia neutra y no albuminosa, y á la de otra 
substancia comparable á los alcaloides cadavéri- 
cos ó ptomaínas, qne existe en proporción varia- 
ble en la saliva de todos los animales.» Según el 
mismo Gautier, en las aves este alcaloide se en- 
cuentra en un estado de dilución siete ú oclio mil 
veces mayor que en la ponzoña de las serpientes; 
pero el Dr. J. Packard (cuyo es el artículo He- 
ridas envenenadas de la Encielo)), ialernat. de 
eir. por Ashhurst) dice que estas afirmaciones, 
aunque merecen ser tomadas en consideración, 
no pueden ser admitidas desde luego. 

Sea de esto lo que quiera, parece indudable 
que la ponzoña obra como un fermento séptico 
sobre la sangre, aniquilando su facultad de coa- 
gularse y modificando de un modo profundo los 
glóbulos rojos. Es difícil determinar si la pon- 
zoña obra directamente sóbrelos centros nervio- 
sos, como cree Fayrer, ó si sus efectos resultan 
de una viciación secundaria de la sangre que los 
nutre. Al hacer la autopsia de las víctimas se 
encuentra: en las inmediaciones de la mordedu- 
ra, extravasación de la sangre y reblandecimien- 
to de todos los tejidos; en las visceras, sobre to- 
do en el cerebro, medula y ríñones, congestión 
más ü menos intensa, equimosis en el tejido ce- 
lular subperítoneal y sangre fluida. 

El Dr. Leicerda. (Journal du Brési!, 1881) de- 
dujo de sus experimentos las siguientes conclu- 
siones: 1." La ponzoña del Creíalas Jiorridus 
obra sobre la sangre destruyendo los glóbulos 
rojos y modificando en ellos las cualidades físi- 
cas y químicas del plasma. 2.'' La ponzoña con- 
tiene elementos dotados de movimientos seme- 
jantes á los micrococos de la putrefacción. S.'"* 
Si se inocula la sangre de un animal, muerto á 
consecuencia ile una mordedura de serpiente, ú 
otro animal de la misma especie y estatura, este 
último muere al cabo de pocas horas, presentan- 
do los mismos síntomas y análogas modificacio- 
nes de la sangre. 4." Puede desecarse y conser- 
varse la ponzoña durante mucho tiempo, sin 



PONZ 

que se atenúen sus cualidades. 5." El alcohol 
es hasta ahora el mejor antídoto de las ponzo- 
ñas. » 

El mismo autor brasileño pretende haber de- 
mostrado que la ponzoña de la Hcichesis rham- 
Icata ¡losce la facultad de digerir las substancias 
albuminoideas y cnibrionar las grasas, y deduce 
qne los efectos locales de su inoculación podían 
ser considerados como un efecto de digestión de 
los tejidos vivos. Según él, jinede servir, no sólo 
como medio de ataque y defensa, sino también 
para que el animal ¡rueda digerir mejor á su víc- 
tima. 

Couty, comentando esas opiniones, dice que 
la ponzoña de la serpiente «no es sólo un vene- 
no, sino un agente morboso cuya acción puede 
desarrollarse, de una manera electiva, en ciertos 
órganos ó tejidos.» Inyectado en las venas de- 
termina siempre hemorragia en los pulmones, 
en el endocarpio de las cavidades izquierdas y 
no en el de las derechas, en las meninges y no 
en el tejido nervioso, y más rara vez en el estó- 
mago, intestino y ríñones. Los diferentes ani- 
males tienen una susceptibilidad muy diversa: 
así, el mono es unas mil veces más susceptible 
que la rana. El mismo autor añade: «Casi todas 
las ponzoñas, cuando se las ha conservado algún 
tiempo, contienen diversas bacterias que es fá- 
cil cultivar, y el líquido de cultivo, ó los líqui- 
dos procedentes de una inflamación causada por 
la ponzoña, producen síntomas diferentes de 
los qne provoca ésta, y que pueden compararse 
á los de la septicemia. La ponzoña no es, pues, 
un virus organizado.» 

Expuestas estas opiniones, hay que consignar 
la probabilidad de que existan diferencias entre 
las ponzoñas de diversas especies de serpientes, 
ó entre varias porciones de una misma ponzoña. 
Según Fayer, la ponzoña de la A'aja no destru- 
ye la facultad de coagulación de la sangre, 
mientras que el de la Dahoia la hace muy Hui- 
da. Halford ha descrito ciertas células desarro- 
lladas en la sangre de los animales nmertos por 
la ponzoña de las serpientes, células qne acaso 
serían un medio de diagnóstico en los casos du- 
dosos; pero Mitchell afirma que aquellos cuer- 
pos I» son organismos de nueva formación, sino 
verdaderos leucocitos. 

Afirma Hodgkinson que la mordedura de las 
serpientes de Australia produce menor efecto lo- 
cal, pero ejerce sobre el sistema nervioso general 
mayor influencia que las seriiicntes de otros 
países. 

Son varios los reptiles que matan al hombre y 
á los animales con sus ponzoñas, y por lo gene- 
ral causan mayores estragos en verano que en 
invierno. La más importante de todas esas ser- 
pientes, que se encuentra en el Norte de Ame- 
rica, es la serpiente del cascabel ó Crotalus ho- 
rridns. También merece mención la cabeza de 
cobre ó Triyonocephalus; la boca de algodón (que 
acaso constituye nna variedad de la precedente), 
y una especie de Elapo que vulgarmente se lla- 
ma arlequín. En el Brasil y en la América cen- 
tral existe la Jararaca, especie de crótalo. En 
la India, según Fayrer, las serpientes más co- 
munes y peligi'osas para el homlire son la Co- 
ira, la Maia ó Naja, la Dahoia y el Trimcrisu- 
rus. En África el Craster eornntus y la A'aja 
haje ó áspid. En Europa la única serpiente in- 
teresante en este concepto es la víbora. 

Todas las serpientes ponzoño.sas tienen, en 
cada lado de la parte anterior de la mandíbula 
superior, dos ganchos movibles á beneficio de 
una articulación situada entre los huesos maxi- 
lares y los terigoideos. La ponzoña es segrega- 
da por vesículas que se encuentran detrás y )ior 
debajo de los ojos; de cada vesícula parle un 
conducto que aíioca al canal contenido en el 
gancho correspondiente, terminando cerca de 
su extremidad. De este modo, al mismo tiempo 
que penetra el gancho en las carnes de la vícti- 
ma, introduce la substancia tóxica. Por detrás 
del gancho se encuentran otras partes óseas que 
sólo se desarrollan para reenijilazarla cuando se 
lia roto. 

Por lo general son muy temidas las morde- 
duras de las serpientes ponzoñosas; algunas las 
consideran inevitablemente mortales. Fayrer di- 
ce que cada vez es mayor, en la India, la mor- 
talidad por esta causa. Según datos oficiales, en 
1880 hubo en Piengala más de 10000 víctimas 
de esas mordeduras. 

La gravedad de los sÍ7itomas suele depender 
de la cantidad de ponzoña absorbida. Es proba- 



PONZ 

Ide que si el veneno penetra tan sólo en el te- 
jido celular subcutáneo no cause más que una 
ligera irritación local, mientras que si se intro- 
duce en unavenay pei.etra directamente en la cir- 
culación los resultados serán nmchomás graves. 
La parte que ha sufrido la niordedura.se hincha 
acto continuo y se torna muy dolorosa, exten- 
diéndose luego eldolory la tumefacción hasta el 
tronco. Al mismo tiempo se desarrolla una con- 
gestión violenta y se ven aparecer manchas equi- 
móticas. Bien pronto sobrevienen marcados sín- 
tomas del .s/íoc/.-: lipotimia, mareos, vértigos, 
perdida de la palabra, obscurecimiento de la vi- 
sión con sudores viscosos y gi-an frío, náuseas, 
vómitos, pulso rápido y pequeño y respiración 
embarazosa. La muerte puede sobrevenir con 
gran rapidez, aunque la duración del envenena- 
miento oscila entre algunas horas y días. Si la 
vida se prolonga, los síntomas anteriores son re- 
emplazados por los ordinarios de la septicemia 
y viene la muerte por inanición ó por pérdida 
del influjo nervioso. En tales casos parece que 
la ponzoña ha penetrado en el organismo por las 
venas y no por los linfáticos, pues éstos no reve- 
lan ningún signo especial y el principio rápido 
de los síntomas generales indica que se halla 
comprometida toda la masa sanguínea. 

A pesar de lo dicho, los síntomas graves pue- 
den ceder á las pocas horas, acaso sin tratamien- 
to activo. Así, se ha citado la observación de un 
individuo que fué mordido en cinco puntos de 
los brazos y de las manos; tuvo dos síncopes y se 
sintió muy enfermo durante veinticuatro horas, 
]iero curó. El Dr. T. S. Savage refiere dos casos 
de mordedura del Ce.rastcs corvvtus, serjiiente 
muy temida en África: ninguno de ellos fue mor- 
tal. La inercia de la ponzoña puede ex]iliearse por 
la escasa cantidad de veneno absorbido ó por- 
que los ganchos no han llegado á atravesar la 
piel. En ciertos casos, como en uno citado por 
Cyprus, los síntomas se parecen mucho á los de 
una erisipela flemonosa producida por causas or- 
dinarias. 

Los medicamentos propuestos en estos casos 
son innumerables. El antidoto de Bibren, que 
goza gran reputación en algunos países, se com- 
pone de ioduro potásico 0,25 gramos, sublimado 
corrosivo 0,10, iDromuro potásico 0,25, agua can- 
tidad suficiente para disolver; se toman 10 gotas 
en una vez. Muchos autores, en particular Hal- 
ford, han preconizado el amoníaco; Shatt la po- 
tasa; otros el iodo; Anderson el bromuro de po- 
tasio. Observaciones y experimentos de Mitchell, 
Fayer y otros permiten afirmar que no hay nin- 
gún antídoto conocido capaz de neutralizar la 
ponzoña de las grandes serpientes, como tampo- 
co existe agente profiláctico. 

Tan pronto como haya sido mordido un indi- 
viduo hay que aplicarle ima ligadura bastante 
apretada para detener la circulación alrededor 
del miembro, y succionar la herida, porque la 
ponzoña no tiene ninguna acción cuando se in- 
troduce por la boca. Otro medio consiste en .•ipli- 
car ventosas sobre la herida, con lo cual se han 
obtenido ventajosos resultados. 

Como medios locales se han aconsejado las 
cataplasmas de hojas de tabaco, muy en boga en 
los Estados Unidos. 

El tratamiento general tiene gran importancia 
y se funda en el ]irincipio de sostenerlas fuerzas 
hasta que haya sido eliminado el agente tóxico. 
Con tal objeto se dan estimulantes á grandes 
dosis, tantas como el enfermo pueda soportar. El 
amoníaco sirve de mucho en el iirinier período, 
porque su difusibilidad hace que la acción sea rá- 
pida. En un período avanzado será preferible el 
alcohol. Respecto al Iratariiicnto consecutivo, in- 
útil parece decir que el estado de debilidad que 
á menudo existe reclama el empleo de los tóni- 
cos, quinina, hierro, estricnina, y quizás los áci- 
dos minerales. 

PONZOÑAR: a, ant. EmponzoñAP.. 

PONZOÑOSAMENTE: adv. m. Con ponzoña. 

PONZOÑOSO, SA: adj. Que tiene ó encierra en 
sí ponzoña. 

Eu otra separación de este palacio dicen al- 
gunos de nuestros escritores que .se criaba con 
cebo cuotidiano ima multitud horrible de ani- 
males PONZuÑOSOS, etc. 

SOLÍS. 

-Ponzoñoso: fig. Nocivo á la salud espiri- 1 
tual, ó perjudicial á las bueíias costumbres. 



rouT 

... nn IihIiIh i^alilo «n U enent* iIp iii|ii(iI)ii f*!!- 
cliínil i'iiNiliiüiiD.t, iIki|iii< •iiliiiiiK» lí'Xtl'*! ■("• 
Mai.i^n i>k i'iiaihk. 

PONÍi flrii-i. liilKor 'I"'» [«niKiiiln iloSan ('!■ 
|>iliiiiii<li' Miiiiiinrniliin.ayiiiil. ili< Sliiiiclniu, |>iti'- 
tl>lii jiiilli'iul lio riiKiilvaioitii, prov. do ToiilovO' 
ili'ii:'i6 lulilu. 

PONÍN: lleMj. Uini'liuolii lie líi jirov. iloCun- 
roi'i'iiiii (Ki'p. lio (Miili'l. Kh lili nil. ilol Aiiiln- 
lii'ii. 

POO'. OeiMj. KiihuiiikIii ou lii üuhUiIuIii (iriivlii- 
olí» lio Oviiofii, »it. oori'ii y iil O. ili> lilniírK. K»»!- 
go iiiiiyiir i|iiu lii lio ('iOi>rii>, ilolin'iml(liiiliii"iiii 
iiiilii «lo una iiiillii: tii'iu' pliiyi», y ou olln ili'wimm 
ol lidcliin'lii iliiiimiin;iil<) Hiioiii, por oiiya lioai 
ontiuii l'ini'liiiiio.H i'ii iili'^iiiinr. \a poMiu'iiíii ilo 
iiiln loni» iinuiliio »!• Imllii tirri» mlonlro y ito vo 
iln.Hilo iiiiir nliiiMii. Do I» |miitn «lioiiliil iK- li> oii- 
wiiitilit lio I'du siiK'ii iilf-iiiio» ímIiiIc», híimhIh ol 
lima notalilo y üitlii'iito ol lliuiiailn rulo ili' l'uo; 
o» lio lijjiiiíi pimiiiiilnl, y visln iloailo ol K. y ol 
O. so |wii'i'ro >i un liunuo ilo voln. |: I-UK»!' ilo 1" 
|>nrroi|UÍii ilo San Viionto ilo Too, «vunt. y par- 
tillo juiliriiil lio Manos, prov. ilo bvio.lo, l'JU 
O'lifs. Lujpir lio la |«<riiMiiiia ilo Santa iMaria 
Majjilaloua lio Ton, ayuíit. ilo ("aliralos, p. j. ilo 
Manos, prov. ilo Ovio.lo; SI cilils. i V. San Vi- 
ri-.NiK y Sania Makía Maodalkna dk Poo. 

POOL (KAQrKi. RiYsi'ii UE): Biog. l'intora 
luilauíli'sa. N. on Aiusloiilain en KilJl. M. ou 
\'i'M. Kn oilail muy ti'inpiaim niunilostó (¡ran- 
líos ilisposiiionos paia la riiitura. Diúse á cono- 
oor priinoranionto por sus oxcolentos ostuiiios do 
plantas ilo taiuaüo natural, al^'unas do las rúa- 
los todavía so von on ol Museo lio Aiustordain. 
Casada en Uü'6 con el al'auíado retía t isla Jurien 
van Pool, luú admitida Kai|Uol seis años después 
on la Aeademia. Kl eleetor palatino .luán (iui- 
Uermo, que reuní:i en anuoUa época en la lialo- 
ria de Düsseldori niuelias pinturas i]ue lioy to- 
davía |iueden verse, pidió á la artista una mues- 
tra do su tíilento. Kaiiuel lo mandó un cuadro, y 
ol eleetor, además del precio ooiivenido, lo hizo 
un roi:alo. Poco después fué nombrada pintora 
ordinaria del príncipe. Por más que sus oliras 
sean muy bellas en cuanto á su Ibrnia, efecto, 
etc., so ve iiue están pintadas, reiiintadas, y de 
nul maneras retocadas, siendo el extremo cuida- 
do y tiempo que ompltaba en estas operaciones 
un gran obstáculo á la fecundidad. Entre otros 
trabajos suyos so citan: Vna rosa blanca, una 
rosa cncarnatia p un canlo en un ramo de fiares 
del campo; F/otxs, /ntlos, iiiscclos, etc. 

POOLE: tíeog. C. del condado de Dorset, In- 
glaterra, sit. al E. de Doichester, en la penín- 
sula llamada Purbeck Isle, en el f. c. de Ware- 
liam á Christchurch: SOOO habits. Sus principa- 
les odifs. son el Ayuntandento, el Guild Hall y 
la Aduana. Es vruo de los mejores puertos de la 
costa meridional de Inglaterra. En la entrada de 
la Imlua ó Poolf fíarhiur se halla la isla Browu- 
seo, con un castillo del siglo xvi. 

-PooLE: ticoij. Condado de la Nueva Gales 
del Snr, Australia, sit. en el ángulo X. E. de la 
Colonia y limitado al N. por el Queensland, al 
O. por la Australia del ."^ur, al E. por el conda- 
do de Tongowko y al S. por el de Evelyu. Su 
única localidad habitada es Fort Grey. 

POONALITA: f. Miiier. Silicato hidratado de 
alúmina y cal con un poco de sosa, que respon- 
de á la fónuula CaO.AU033-'''02-jH,.0. Se pre- 
senta en masas fibrosas y radiadas, blancas, de 
lustre vitreo, que se electrizan por la elevación 
de temperatura, cuyo ]icso específico está com- 
pi-eudido entre 2,16 y 2,3 y la dureza deoá 5,5. 
A veces se presenta en cristales pertenecientes 
al prisma romboidal oblicuo, exfoliables parale- 
lamente á las caras M. 

Al soplete se hincha, se funde con facilidad 
en un vidrio blanco y espumoso, y se pone gela- 
tinosa con el ácido clorhídrico. 

Se encuentra en las cavidades de las i'ocas ba- 
sálticas amigdaloideas en Berufjod (Islandial, en 
Skyl. en Auvernia, y asociada á la apofilita ver- 
dosa en Poonah, India. 

POOPÓ: Geog. Lago del dep. de Oruro, Boli- 
via, y v. cap. de la prov. de Paria, en dicho de- 
- parlamento y Rep. (V. Pauia). El lago recibe 
por el X. las aguas del Desaguadero. 

POOT (Humberto): Biog. Poeta holandés. lí. 
cerca de Delft en 1689. M. en 1733. Dedicado á 



POPA 

Im faonaadel cainiio.ronio hl)" •!"• "•■• ''" I»'"*- 

dnriK, l'i.nt »■• • ' • ' II nlli'lon i 

la liTliita; «r ' voin.-n ) 

aprondi* «ob. > ) I>lbiiji.. 

Al Imco lii<iii|i<i liinrruiirn una Ao«doiiil« runli- 
0/1 ciiiiipiionlado biliradoriK on •» iii«y">rl«; o»tii- 
dio liM mili kIii» do In iKinai* IniUlidoMi, oii|>«> 
oinliiioiito Viuidol y llimlt, y con ol titulo do 
/'«N-ídM mrut,ldll% publicó "lia rulorción do vor- 

no» i|un IbiUMUoli bi nlom i Iil público. Kn 

17'j;i Mo iloiidií) A obandiiimr ku rddin do Abut 
ttovilo prtia ir A liabilnr li Dolfl, cu doniloonlrú 
on relai'iiini'H con iMimoimii do vida dÍNÍ|i«iln, ge- 
nrro do vida quo «íkuíó alnún tiempo, y máii Ur- 
do n'^roíii ni luKardo mi iiBcimioiilo. Iloupiu'iido 
publicar un «ojjuiidn volmiioii do piicuín» ( 17V¡7 ', 
m ca«ó (I7:t-'); volviéi á DiMt y al poco tioin|«) 
niiirii) dol mal do pioilrn. Suh cii¡ii|><wicionc« b(- 
blicn», eridica», líricim, idilicnii, etc., «on nota- 
blcH por la olovación do las idoaH, la solidez do 
loM nizouamionto», y In sencillo!!, |iuro» y no- 
bleza dol ostilo, 

POPA (dol Int. piippi.1): f. Parto pontcrior do 
Ina iinvon, dondo «o colocn ol limi'in y ctilán In» 
cámaras ó habitaciones priniilwilos. 

... do arnifniliira 011 la cubierta medio codoá 
proa, y uno A rul'A. 

Itecopilación de las leye» de Indias, 

... ni el piloto trabaja ou las fnoiin», ante» 
sentaitoeiilaPOI'A gobierna la nave con un re- 
posado movimieuto de la mano, cou que obra 
más que todos. 

Saavediia Fajakho. 

- Poi'A: ant. En los coches, teísteha. 

Aquese cochero 
Despediréis, Santíllaiin. 
Saquen primero la ropa. 
-Siuitillái), ¡torno! -A la popa, 
Y una red á la ventana. 
Que puede cerner lantejas. 

Tir.so DE MousA. 

- De popa k PKUA: m. adv. fig. Entera ó to- 
talmente. 

- Popa: Mar. La parte posterior del buque 
en quo el timón va colocado; el frente ú obra 
que le cierra por dicha parte, y algunas veces 
también la p.arte com]irendida entre el palo ma- 
yor y dicho frente reciben este nombre, pero 
más especialmente se conoce como tal la obra 
que hemos colocado en segundo término, dicién- 
dose que es popa llana cuando dicha obra forma 
un plano inclinado, y redonda ó de culo de mo- 
na la de sección circular, llamándose de popa 
todo lo que en del buque está dentro del es- 
pacio comprendido entre el centro de gravedad 
del barco y el frente de popa, como camarote de 
popa, etc. ; d popa todo lo que dentro ó fuera de 
la embarcación cae hacia este lado, y en popa 



POPA 



«O 




Popa 

cuando navega dándola popa al viento, esto es, 
cuando el viento la empuja por la popa;j3or la 
popa ó hacia la joopit expresa la posición de cual- 
quier objeto que fuera del buque cae por este 
lado, como por ejemplo: vela por la popa, con 
que se indica que se ha divisado un barco de 
vela por detr.ás del buque; ;)or la cara de popa 
e.\presa el costado de cualquier objeto que mira 
ala popa; se llama ria á 2>opa ó d popa vía al 
choque de la embarcación que navega con vien- 
to de popa con otra cualquiera, y se dice que 
cae sobre popa cuando marcha hacia atrás, y que 
esld sobre p pa cuando cala más délo debido por 
esta parte; tinalmente, de proa d popa indica la 
manera de moverse dentro del barco una perso- 
na ó cosa, expresando que va en el sentido de la 
eslora, contra la marcha natural del buque ó de 
delante hacia atr.ás. 

- Popa: Geog. Isla de Colombia, en el depar- 



Unionlo il* PannmA, •It. en >l Mar do laa Anti- 

n. ,..1.-1. . u ,1.. 1 .1.. .1.. A.'iin .711 Urj(0 

10. 
, i3 

l.li i lira. 1.M l'ul,« |.<III>A< Kll U 

do I i da «I N., ol ('«nal do l'a- 

aacoiiiil, y «" hilln i-nlrn tf-V* 80' Ut. N. 

- l'iii'A' flri,q, NU del |{ru{ia de loa l'apáa*, 
" ' t. al U. de Nueva (iniíiM 

:. liiii Ua |ie<|urnaa ialai 
.. - ,.,„„.'> de aup, 

POPAMIENTO: ni. Acolúo, i efecto, de |iO- 
l«r. 

POPAR (dol Ul. pal/iar', acariciar, haUK>r): 
a. Doaprorjnr (I lonor on |ioco A uno, rjocutando 
con él nci-ioiiea do dcnprecio. 

El I J90 dona «neniiüoa íu^ ooa- 

• iún .1 icol l'urAtt al entnil(!o«iem- 

prcf.^i,. .,..,. 

Mahiasa. 

Aunque acababa de dar en liirra con una 
ciudad tnn iiiHigiie como Jcncó , no por tao 
dejó do hacer caao de Hay, ui Popó al eue- 
niigo. 

Fu. Juan MAk"<i rz. 

- PoPAIt: Acariciar ó halagar. 

- PoPAK: fig. Tratar con blandura y regalo, 
cuidar mucho. 

POPAYAn: Ocog. C. cap. del dep. de Canea y 
de la prov. do su nombre, sit. en una dilatado j 
deliciosa planicie, al ¡liodel volcando Puracé y á 
1741 m. sobre el nivel del mar, con una temí*- 
ratura media de 18». Tiene 8485 habits. liana 
la c. el río .Molino, de aguas saludables, y cuyo 
[aso se hace sobre varios jiuentesquc comunican 
entre sí á los barrios del Callejón y del Arrabal. 
.Se fabrican algunos tejidos de lana y encan- 
chados superiores. La localidad es ]iequei"ia, 
pero bien construida y ordenada; la-s calles son 
rectas por lo general y angostas, y los edificios 
muy elevados, circunstancia que les da un asi>ec- 
to sombrío y triste; algunas casas de particula- 
res son bastante buenas. Tiene una ])Iaza y va- 
rias plazuelas, y entre los edifs. públicos mere- 
cen especial mención la Casa del Gobierno, la 
episco¡>al y el cementerio, que puede considerarse 
como uno de los mejores de la República, y en- 
tre los templos se hacen notar, ]>or la solidez de 
su estructura, la catedral, que es de orden jónico, 
construida jior los Jesuítas, y la iglesia de San 
Francisco, de orden corintio, costeada por los 
frailes misioneros de la Propaganda fide. Hay 
otras iglesias inferiores que pertenecieron á las 
Ordenes regulares de Dominicos, Agustinos y 
Agonizantes, y dos á los monasterios de la En- 
carnación y el Carmen, que hoy están destina- 
das á usos públicos. Tandiién existen otras tres 
capillas, una de las cuales corresponde al Hospi- 
tal de Caridad, fundado por D. Cristóbal Botín, 
probablemente en el siglo xvill. Sobre el Cauca, 
que pasa á 5 kms. de la población, hay un her- 
moso puente construido con fondos municipales; 
es de buena arquitectura y quizá el mejor de la 
Repi'iblica; tiene un solo arco rebajado para que 
pasen bajo de él las aguas del río, de mas de 19 
m. de diámetro, y tres arcos más para la nivela- 
ción del terreno. A 30 kms. en línea recta de la 
c. se halla el volcán de Puracé, el cual, después 
de un fuerte trueno, hizo erupción el 31 de agos- 
to de 1878, á las doce del día, y á la una som- 
breaban la c. nubes de resplandor metálico que 
dejaban caer sobre ella y los campos vecinos llo- 
vizna de menuda arena, después de lo cual toda 
aquella extensión que ó de color gris; verificado 
por el doctor Rafael Zerda B. el análisis quími- 
co de aquella substancia, resultó que contenía 
sulfato de protóxido de hierro, fosfato de cal, 
cloruros alcalinos, sílice y sulfato de alúmina, 
es decir, un excelente abono para las campiñas 
comarcanas. La c. fné fundada por el conquista- 
dor Sebastián Belalcázar en 1536, y dos años 
después obtuvo el título de Muy noble y Muy 
leal, y escudo de armas, segiín una Real cédula 
de 1538, el cual tenía en un ángulo el Sol en me- 
dio de una ciudad ceñida por dos ríos, debajo 
una arboleda y otra al lado de cada río, teniendo 
por orla cuatro cruces. Fué erigida en sede epis- 
copal por Paulo III en 1547, y montó Casa de 
Moneda en 1749, la cual subsiste todavía, y fué 
establecida por D. Pedro Agustín de Valencia. 
Su nombre le viene del cacique Payan, goliema- 
dor de los belicosos indios que resistieron á los 



70 



roPE 



conquistadores españoles. Popayán era antes muy 
rica, pero se lia atrasado bastante por consecuen- 
cia de las revoluciones, pues ninguna c. de Co- 
lombia ha sido tan maltratada como esta, que ha 
pasado por todas las represalias de los partidos, 
y por todos los horrores de la guerra civil. En 
tiempo de la antigua Colombia fué cap. de la 
prov. del Cauca. Popayán es una de las más cé- 
lebres ciudades de Colombia por el notable pa- 
pel que desempeñó en la guerra de la Indepen- 
dencia, y por haber sido patria de muchos varo- 
nes ilustres en la política, la milicia y la ciencia 
eclesiástica, entre los cuales mencionaremos so- 
lamente los doctores Francisco José de Caldas, 
Camilo Torres, Joa'iui'n 3' ManuelJosé Mosquera 
y el general José Hilario López (Esguerra, Dic- 
cionario Geog. de Colombia). 

POPE: Geog. Condado del est. de Arkansas, 
Estados Unidos, sit. en la orilla izq. del Arkan- 
sas que forma el límite meridional; 2080 kiló- 
metros cuadrados y 15000 hahits. Cap. Átkins. 
II Condado del est. de Illinois, Estados Unidos, 
sit. en la dra. del Ohio que le separa del Kéntuc- 
ky; 936 kms.- y 14000 habits. Cap. Golcouda. II 
Condadodel est. de Minnesota, Estados Unidos, 
sit. en las fuentes del Chippeiva; 1872 kms.- y 
6000 habit.s. Cap. Glenwood. 

-Pope (Alej.índro): Biog. Célebre poeta in- 
glés. N. en Londres á 22 de m.ayo de 1688. M. 
en Twickenham á 30 de mayo de 1744. Pertene- 
cía auna distinguida familia que quedó arruma- 
da y fué proscripta por la revolución. Su padre 




Fope 



había adq\iirido una fortuna en el comercio, y 
encoutraudo poco segura su penuaneucia en Lon- 
dres por sus ideas católicas, se retiró á Binlield 
después de la revolución de 1688, llevando con- 
sigo todo su capital; y como éste no le ¡iroducía 
ninguna utiliilad, había gastado una gran parte 
cuando murió. Atendiendo á la débil constitu- 
ción de Pope sus padres no le dejaron ir á la es- 
cuela, y á los ocho años le confiaron á un sacer- 
dote católico llamado Taverner, que le enseñó los 
rudimentos del latín y del griego. Luego estiivo 
en dos escuelas, en las que parece que olvidó lo 
que había aprendido con su primer maestro. A los 
doce años su padre le llevó á casa y le puso bajo 
la dirección de otro sacerdote llamado Dcane, 
del cual sólo aprendió á traducir algunos pasajes 
de Cicerón. A pesar de tener tan malos maes- 
tros, había aprendido mucho. La afición á los li- 
bros se le despertó á los siete años, conservándo- 
la el resto de su vida. Las traducciones de Ho- 
mero y de Ovidio fueron sus primeras lecturas y 
le iniciaron en la versificación inglesa y en la 
poesía antigua. Las mejores obras de la literatu- 
ra inglesa excitaron su imaginación, existiendo 
varias de sus composiciones juveniles que pue- 
den considerarse como ecos de sus lecturas. Aun- 
que de imaginación viva y rica, le faltaba la es- 
pontaneidad; su talento necesitaba ser excitado 
por el de los otros, 3' sus pensamientos eran com- 
binaciones perfeccionadas de los pensamientos 
ajenos. Los libros eran para Pojie lo que la na- 
turaleza para otros (loetas; se inspiraba en ellos, 
pero no los copiaba. En el transcurso de algunos 
años le3'ó gran número de autores griegos, lati- 
nos, franceses, italianos é ingleses, haciendo aeo- 
púo de las ideas, de las figuras brillantes, de los 
giros armoniosos con que luego había de adornar 
sus composiciones. Estos años de lectura los con- 
sideraba como los más felices de su vida; pero 
según él mismo asegura, los estudios arruinaron 
su temperamento y le redujeron á tan mal esta- 
do de salud, que él le calificaba de enfermedad 
larga. Su biógrafo Johnson da tristes detalles de 



POPE 

dicho estado, que llegó á necesitar que le vistie- 
ran y le desnudaran. Siendo joven entró Ale- 
jandro en relaciones con el viejo [loeta dramático 
Wicherley, quien había escrito muchos y malos 
versos, y los sometía á la censura del adolescen- 
te. Pope se tomaba el trabajo de poner en buen 
lenguaje y en buenas rimas las lamentables rap- 
sodias del viejo poeta, pero no procuraba ocultar 
el disgusto que le producían. Wicherley conside- 
raba oportunas las correcciones, pero no podía 
sufrir las observaciones, que casi siempre termi- 
naban con las .siguientes palabras: «Estos versos 
son tan malos, que para hacerlos buenos sería 
preciso volverlos á escribir desde el principio al 
fin.» Las varias obras que había escrito Alejan- 
dro Pope es verdad que habían tenido un gran- 
de y favorable é.xito, pero le habían proporcio- 
nado poco dinero. Viviendo en Londres entre 
autores pobres, sentía vivamente lo que una mo- 
desta fortuna añade de indejiendencia 3' de dig- 
nidad á la vida. Por otra jiarte su religión le 
vedaba todo empleo, y su carácter libre y altivo 
no le permitía contar con los l'avores de la corte 
para aumentar su mediano patrimonio, por lo 
cual creyó más digno y de nuás provecho obte- 
ner el favor del ])iiblico. Proi)Uso hacer una tra- 
ducción de La Iliada en seis volúmenes. La sus- 
cripción fué bien acogida y favorecida por todos 
los partidos, que se disputaban el honor de pro- 
teger á tan brillante talento. Con el producto de 
este trabajo compró en Twickenham una casa, 
donde se estableció con su padre y su madre. 
Allí, lejos del bullicio de Londres, ocupado en 
sus trabajos de jardinería, hubiera podido vi\ir 
tranquilo, ya que no feliz, si no hubiese dirigido 
punzantes sátiras contra ]iersonas de representa- 
ción, que le expusieron á disgustos y rectificacio- 
nes humillantes. Era muy sensible á los vicios 
y defectos ajenos ; los descubría con una rara 
sagacidad y los denunciaba con habilidad des- 
piadada. Esto era una mala condición ; y como 
la conocía en sí mismo, la creía también en los 
demás. En los actos más indiferentes veía com- 
plots contra él, y se vengaba con dardos acera- 
dos que lanzaba á escondidas. La distracción fa- 
vorita de Pope en sus ratos de ocio era conver- 
sar con pintores, y también piutar. Su principal 
cuidado era atender á su anciana madre, pudién- 
dose citar como modelo de hijos cariñosos. Los 
últimos años de su vida fueron amargados por la 
guerra despiadada que le hicieron algunos envi- 
diosos y detractores. La gloria y la fortima no 
le dieron la lelicidad, y después de la muerte de 
su madre se consideró en una espantosa soledad, 
á pesar de los cuidados de algunos buenos ami- 
gos. A principios de mayo de 1744 todo anun- 
ciaba que se aproximaba su fin, 3* lejos de per- 
der su serenidad, pasó los últimos días hablando 
de Moral con sus amigos. Pope es uno de esos 
caracteres complejos que son difíciles de com- 
prender. De que su vida literaria contenga mu- 
chos actos censurables, no es equitativo deducir, 
como se lia hecho algunas veces, que tenía un 
alma falsa, pérfida y malvada; lo que sí tenía 
era un alma triste y enferma en un cuerpo en- 
fermo. Su proceder con los grandes person,ajes 
íjue le buscaban fué siempre digno. Como poeta 
alcanzó pronto una gran reputaciiín. Su princi- 
pal mérito con.siste en haber dado á la versifica- 
ción inglesa una elegancia, una claridad y una 
armonía desconocidas hasta entonces. Pope em- 
pezó á escribir á los dieciséis años, dándose á co- 
nocer por a.\g\m!íS pastorelas (La Priinavera, El 
Verano, El Otoño y El Invierno). Estas produc- 
ciones sólo son notables como ejercicios de esti- 
lo y modelos de versificación, juies por lo demás 
carecen de verdad y de encanto. Aunque Pope 
vivió en el campo y no fué insensible á las be- 
llezas de la naturaleza, sólo las jiercibía á tra- 
vés de sus reminiscencias literarias, y sólo sabía 
pintarlas tomando los colores de otros poetas. 
El buen gusto literario de Pope, así como su ma- 
licia, los dio á conocer en el Kn^nyo sobre la cri- 
tica, que escribió á los veintiún años de edad, y 
que puede considerarse como el resultado desús 
lecturas y no de sus reflexiones. Las obras que 
siguieron al Ensayo son tan notables por su va- 
riedad como por su perfección, y sirvieron para 
que se le considerase como superior á sus con- 
temporáneos. El bosque de Windsor, obra de su 
juventud, es un poema descriptivo en el que la 
pintura de la naturaleza está bien combinada 
con los sentimientos personales del autor 3' sus 
recuerdos históricos; pero aunque tiene hermo- 
sos pasajes, es inferior á las obras de Thomson 



POPE 

y de Cowper. Luego escribió en un genero muy 
distinto, dando con ello una prueba de la flexi- 
bilidad de su talento. Su hermosa t/arta de Eloí- 
sa á Abelardo ha sido considerada largo tiempo 
como la principal de sus obras, 3- ha ejercido una 
gran inHuencia en la poesía del siglo xvui.Hoy 
mismo no es ¡josible dejar de admirar el arto 
con que el poeta ha combinado las descripciones 
del monasterio y del paisaje con la expresión de 
los .sentimientos de Eloísa, y sentir aquella ver- 
sificación brillante y melodiosa. A él es debido 
este modo de unir la naturaleza y la pasión en 
una es]ieeie de simpatía melancólica: el uso ó el 
abu.sode la religión en el amor. Religiosidad vaga 
y sentimental, todo lo que se admira en los poe- 
tas de princiiiios de este siglo se encuentra en 
la Carta de Eloíia. Se ha censurado á Pope el 
jioco respeto que demuestra á un afecto noble y 
elevado, mezclándolo á una pasión baja y grose- 
ra. Pope, que no había nacido para el amor, te- 
nía la debilidad de creer que el amor se había 
hecho para él, ilusión que las decepciones y des- 
engaños apenas pudieron hacer desaparecer. Otra 
obra notable de Pope es su Ensayo soItc el hom- 
bre (1733-34). En cuatro cartas dirigidas á Saint 
John, lord Bolingbroke, considera al hombre 
desde un punto de vista general en sus relacio- 
nes con el Universo, como tal hombre y como in- 
dividuo, con relación á la sociedad y con rela- 
ción á la felicidad. El plan de esta obra está 
bien concebido y mejor desarrollado; sus obser- 
vaciones son atinadas y ciertas ; sus preceptos 
admirables. El estilo es como siempre armonio- 
so, claro, brillante, sólo que le falta la imagi- 
nación creatriz que, como en Lucrecio, da vida á 
las abstracciones, siendo también de notar la 
falta de novedad y profundidad délas ideas. En 
sus conversaciones con lord Bolingbroke había 
aprendido algunos principios de Metafísica, cu- 
yas consecuencias ignoraba. El optimismo que 
expone es una teoría sujierficial. Si hubiera pro- 
fundizado esta doctrina, hubiese llegado al pan- 
teísmo de Spinoza. Como muchos talentos de su 
época guardaba las formas del cristianismo, in- 
cliTiándosc á lo que se ha llamado la religión 
iwtural. De todas sus obras, su correspondencia 
es hoy lo que ofrece una lectura más agradable 
3' más instructiva. Sus cartas son vivas, espiri- 
tuales y de un buen estilo; nos trasladan á la 
brillante sociedad de la que el autor era el fa- 
vorito; y si bien nos ponen de relieve sus nume- 
rosos defectos, su conjunto nos dan una idea fa- 
vorable de en carácter. La primera edición au- 
téntica de las Obras completas de Pope fué hecha 
]ior Wárbuton (Londres, 1751-1760, 9 vol. en 
Ibl.), habiéndose hecho otras en 1806, 1822 y 
1824. 

- Pope (Juax): Biorj. General americano. N. 
en el Missouri en 1820. Alumno de la Escuela 
Militar de AVestpoint tomó parte en la guerra 
de Méjico en 1847, y era capitán cuandoenl861 
estalló la guerra civil en los Estados Unidos. 
Pope se pronunció por la Unión, fué nombrado 
brigadier de voluntarios en el ejército federal, y 
encargado durante algún tiempo de mandar in- 
terinamente el ejército del Mississippí. A prin- 
cipios de 1862 se apoderó de New-Madrid (Ten- 
nessee) y obligó á la isla núm. 10, en el río cita- 
do á capitular, á pesar de los esfuerzos de los con- 
federados. Poco después el formidable ejército fe- 
deral, llamado de Potoniac, e.xperinientaba una 
gran desgracia delante de Richmond y se batía 
en retirada. Pope, que se había distinguido por 
su energía y valor, fué designado en este mo- 
mento crítico (junio de 1862) para protegerla 
retirada y tomar el mando superior de los cuer- 
pos que o]>eraban en Virginia á las órdenes de 
Banks, Frémont y Mac-Dowell. Verificada la 
retirada, tuvo que soportar Pojie todo el esfuer- 
zo de los confederados victoriosos. El sangrien- 
to combate de Cedar-Mouutain, que le libró 
Jackson, fué indeciso, pero bien pronto el ejér- 
cito de este fué engrosado con el de Lee, y Po- 
pe tuvo que defender la ruta de Washington 
contra fuerzas mu3' superiores á las su3'as. Ata- 
cado en la línea de P>appahonnock, hizo duran- 
te cuatro días (20 á 23 de agosto) esfuerzos su- 
premos y disputó el terreno palmo á palmo al 
enemigo. Después de una lucha encarnizada hu- 
bo de ceder al número y retirarse, siempre com- 
batiendo. Habiendo conseguido romper las lí- 
neas de Jackon en 27 de agosto reunió sus 
fuerzas en Centre-ville, y sostuvo dos días des- 
pués la formidable batalla de BuU's-Run. Du- 



rnni 

IiiiiIk Imlo i'l ilíii c'oiiiii)(ill<> lliin iinlnliln vnititin, 
|i<'ii> itl iil^iiii'liln loa tiKiiroili'Miliiii, i|ii>i liuliíitli 
iiiiiiii'iiliiilii nnii rilKI'/im iMiii lii iiiiliMi (In li<i|>na 
rii'ii'iia, (iiiiiinii«nriili <li< lillcvii la liiilm. l'nlKi 
liiviiiiiiii luillrn» iii ii'lirinlny riirtllloniaii niiCnli- 
IiovIIIk, <|Ui< kI «iikmiIkii ihi m' nirnvii'i li nUcitr. 
Kl iiiiiikIii iIi'I ii|i'Ii'I|ci lili l'citiiniiii', rniir^iiiilrii' 
iln, tu*' i<itlli-^(l<ii> ttl>;iin (iiOll|tfi ilrN|itli'-a il Mnr 
('liilliiii. y rii|io hiií Kiii'iii'^jiiilo (lo liin liinr/iiH ili'l 
Niil'iM'alr, Á (Mtyil rillM*/il aillo tliiNiMII|Hifki'i un )iu* 
|ii<l ili' iiaima» ilii|KirUlii'ia liiiatii vi lili dula t(iii' 
rm ili' Siii'i'aii'iii. 

POPEA (Sahína): />'i'>i<7. ICinjinratriit loiiiana. 
M. i'ii ii| lu^o lili (lo la ora i'iialiaiia. Ida liija ili' 
Tilo Olio, i|iiii<ii, iiniíloi'iiiiSiijaiio, ciiyóroii i-hIo 
liivarilu. Siijíiin icCiimu Túrit", l'oiwa lo li-iiU lo- 
lili y Hill» li> liilluliii un alniíi hnnniiln. Cmnii pri- 
iniM'i) ooit un i'alialli'i'o riiiniinn lliiniuiln Unto 
('iiii|iino, ili'l i|ni> tuvo un liijo. (Itmi i|nii era «ii- 
toiirt'H ul priuiiTo lU» los favoiitoH iti' Nrriin.fiO- 
(lujo li l'o|ii'a i'oii sil jnvi'iitilil, su l'auato y hii 
priiililo. Ilii'ii l'ni'ia por miniar su propia vaniílail, 
Iñini por ovoitnr lo:4 ili\ii<os ilo Nornn, alalmlia ilr- 
liintii lio i'nto la» gracias do roiioa;y lialiioiiilo 
sillo üilniiliilii on piilaiio, no tanló i-n liaror i|Uo 
i'l rnipounlor i'onoiliiiMa por olla nim pusinii vio- 
loiita. Otón, lino so luiliía i'as.iilo con l'opoa, filo 
onviailo il« «olioriiailor li liusilania, y l'opea iic- 
ooilii'i á sor la oononliina ilo Norón ooii la es|K'- 
raiiM ilu ooiipar «lj;nn ilia ol lugar ilo Oot-ivia. 
lli/o onoiuislaral onipoiailor ooii su niadro Agri- 
pina I- inlluvi'i para quo so ilosliioiora do olla por 
nioilioilol asosiuato. Animado por los elogios i|UO 
lo proiligaroii por ol parricidio, Nerón so separó 
do Oofavia á quien euviii á Canipania. Oliligado 
á llevarla otra voz á Roma por las niurmuraoioncs 
del pnelilo, I'opoa creyó cine la única salvación 
■lUe tonia consistía en la ninorte de su rival, y al 
electo la hizo ligiirav como coinpronietida en 
lina oon¡iiracióii. Por esta causa Octavia l'iió 
desterrada y asesinada al poco tiempo. Kl triun- 
fo do ro|iea fué de corta duración. Dio á luz una 
hija que colmó de alegría al emperador, el cual 
dii'i el título de augusta á la madre y á la hija. 
Ksta murió á los cuatro meses. Topea murió tres 
años después á consecuencia de un imutapié que 
le dio ol eiii|M?rador hallándose en cintA. 

POPERINGHE: (ífofi. C. cap. dt Cantón, dis- 
trito do Ipivs, ]iiov. do Klandes occidental, Llcl- 
gica, sit. a orillas del Vleterheck ó l'opering- 
vaort. all. de la dra. del Iser, á '¿7 ni. de alt. so- 
hro el nivel del mar, cerca de la líontera de 
Francia, en el f. c. de Iprcs á Ilazolnouck; 
12 000 haliits. Grandes plantíos de lúpulo. Hi- 
lados do algodón y cáñamo, tejidos do lana, 
fab. do jabón, curtidos, chocolate y loza. Jin- 
chas escuelas. Tres iglesias góticas, entre ellas 
la de San Hertrán, construida hacia 1300. 

POPES: ni. .1/iir. Cualquiera de los dos cabos 
muy gruesos que se lijan en la cabecera del ár- 
bol de trinquete, con unos motones y polcas 
grandes. 

POPETA: Ocoij. Riachuelo del dep. de Rau- 
cagua. República do Chile. Viene do los cerros 
de Alluu- a desaguar en el Maipó. 

POPHAIW (Sin HoMK RiGCs): Siog. Marino 
ingles, X. en Gibraltar. de padres irlande.ses, 
en ITiiJ. XI. en Cheltenham en 1S20. Salió de la 
Universidad de Cambridge para ingresar como 
simple marinero en la marina real. Obtuvo lue- 
go el grado de teniente (17S2), y enviado á New 
Harbour, á orillas del Hoogly (ITSS), aún se ha- 
llaba allí en 1791, mandando un buque mei-ean- 
te. con el cual ilescnbrió y reconoció el estrecho 
situado al Sur de la isla de Poulo-Pcnang, cnya 
carta, grabada y publicada, le valió muchas fe- 
licitaciones. Vuelto á los buqnes del Estado en 
los días de la Revolución francesa, concurrió á 
la defensa de Nieuport; estuvo en el sitio de Xi- 
niega; dirigió \17í>4'i el reembarco de las tropas 
inglesas; hizo adoptar por el gobierno (1798) un 
plan para la organización de'nn cuerpo de ma- 
rina, y fué segundo jefe de las fuerzas que des- 
truyeron las esclusas y demás obras del Canal 
de Ostende á Brujas. Enviado al Mar Rojo des- 
pués de haber visitado algunos puertos de la Ru- 
sia del Norte, obtuvo del virrey de Egipto va- 
rias concesiones ¡lara la Conijiaüía de las Indias, 
alcanzando así para Inglaterra, además de otras 
ventajas, el monopolio del café de la Arabia 
(18031 Más tarde quitó á Holanda la colonia 
del Cabo de línena Esperanza, y en el mismo 
año tuvo el mando sujierior de la escuadra que 



j'OI'l 

ooiidiijo á Ia« trii|iaa (|iin m ft|M>i|ornroii do Uno- 
lio» Alroa i'Zl do junio <|n IHUflj; iimii eiiiiin rl 
rmnltadu dolliiitivn nn riirroaiHiiidií) á aii «iidii 
(lia, pura loa i<a|i«ftii|n« riK'oliraKili á ItiiKiioa 
Airea trna oiii|i«nai|o cuniliatii, en y¿ dn «Koa 
til, l'iipliiiiii liiibii lili roniparrerr itlit» una ( orto 
nuiíi'lal, qiiii lii roproiidiii con a«vvrldnil. Cun 
lliiiiii, aiii onilmigii, «II p| MTvicio nctlvo, y i'i 
laa i'irilniipa il» )!aiiiliii'r anrprciidin omi rorliuia 
(INIIII) á 1a earmiilra diiinmarquoaa. A|ioyii á ana 
ooiii|Hilriiiliia mi I» |M<iiiliaiila ibirica; nacoiiilió 
A ciiiilraalinlrniito (IMM); a<i oond'i entro loa iii- 
diviiliiiia ilnl l'arlttiiiKiilo; filé individuo dn la 
iSiHÚeilad i{iial do Loiidroa, comulidaiilo de .In- 
niaica (INlli), y coinaiiilanto del criuiir» do laa 
IndiaH ocoideiitaloa. IlitriKlnio variaa mojoraa 
011 »1 ainteina tolográlioo do la ninriiia, y dejó 
oalaa obran: l> ucrijiliim of IVintr, o/ H'iili-n' in- 
liiHil (IftO.'i, on H.'i, y Uuifí atul rrijuliUiont to- 
hf oUttrxfd in 11. M. «hi/i» (id., en 'I."). 

POPILIA; f. üovl. (¡enero do iinectoH coloopt*- 
ros do hi familia escaraboidoa, tribu de lo» rn- 
teliiioH. Ijim oa|>coieH que constituyen eatc géne- 
ro so roconocon fácilmento imr iiicHontar loa »i- 
gnioiitcscaractoies: lirganos hilcalos iguales exac- 
tiimonto á los del género Anoinnla; cabeza me- 
diana; ciiisloiiia Koniicircnlar ó trnncado, con 
sus ángiiloH rodoiidoados, y rara vez (como en las 
especies nusuta y aeulu) puntiagndo antcrior- 
mento; maza antenar bastante fuerte, oval, ca.si 
o.\actaiiieute igual on los dos sexos; protiJrax 
oxactamento aplicado contra la base do los éli- 
tros, casi hexagonal, escotado en la mitad en su 
ba.se;. sus ángulos anteriores generalmente muy 
poco .salientes; escudete liastinte grande, en for- 
ma do triángulo casi rectilíneo; élitros cortos, 
planos, profunda y conjnntjimente escotados en 
su base, estrechados posteriormente; patas cor- 
tas y robustas; tibi.as anteriores jirovistas de 
dos dientes, de los cuales el superior es á veces 
casi invisible; las cuatro posteriores mediana- 
nicnto engrosadas por su centro ó casi lineales 
y provistas de dos quillas guarnecid.as de pes- 
tañas espinosas; Urrsos cortos, robustos, su ulti- 
mo artejo bastante grande; sus ganchos ligera- 
mente desiguales en cuanto á su longitud, el 
más grueso do los anteriores hendido en ambos 
sexos y engrosado en los machos, el de los inter- 
medios hendido en estos últimos y sencillo en 
las hembras; ¡ligidio oblicuo ó casi vertical, con- 
vexo ó casi plano; epímeros mesotorácicos as- 
cendentes; mesosternón formando nna apófisis 
más (5 menos larga y de forma variable; cuerpo 
corto, ancho, plano por encima, cstrachado pos- 
teriormente. 

Este género es muy numeroso y se compone 
de insectos, cuando más de mediana talla, que 
tienen alguna semejanza con los Trichiusáel 
grupo de los cetoninos, junto á los cuales los 
han colocado algunos autores antiguos ; sus co- 
lores son variados y frecuentemente metálicos; 
su cuerpo generalmente lampiño por encima y 
revestido inferiormente de finos pelos blanque- 
cinos, que forman ordinariamente líneas trans- 
versales á los lados del abdomen ; sobre el pi- 
gidio de algunas especies se ven dos manchas 
de la misma naturaleza. En todos ellos están los 
élitros más ó menos estriados, y en la generali- 
dad se observa una depresión transversal á al- 
guna distancia de la base. Entre sus especies 
pueden citarse como ejemplos las siguientes: Po- 
pula cyanca, P. marí/inicollis, P. minuta de la 
India, P. castaneoptera de la China, P. japónica 
del Japón, P. sculpta de Filipinas, y otras mu- 
chas. 

POPILIO LENAS ó LÉÑATE (MaRCO): Biog. 
General romano. Vivía en el siglo ii antes de 
J. C. Después de haber obtenido el consulado 
vino á la península ibérica, donde gobernó du- 
rante dos años (139 y 138 antes de J. C. ) en la 
Es)iaña Citerior, el segundo de ellos con el títu- 
lo de procónsul. Trajo la misión de someter á 
los numantinos. No pudiendo en un principio 
luchar contra éstos, ya porque lo impedían las 
negociaciones motivadas por los dos tratados 
que con Nuiuancia ajustó Quinto Pompeyo Ru- 
fo (véasel, ya porque no había recibido los re- 
fuerzos que necesitaba, declaró la guerra á los 
luconos ó lusones, pueblos limítrofes de Numan- 
cia, que le vencieron en varios encuentros. Al 
año siguiente (138 ), contando con mayores 
fuerzas, puso de nuevo sitio á Numancia. Los 
defensores de esta ciudad no hicieron ninguna 
salida. Animado Popilio dispuso un asalto, pero 



porr, 



71 



fuií rnclm/iida enn Krsndra [«'nliilu. tlrtiinpUu- 
•|i> on ol nmiiili) laír Cay» llmtilio M*iii mu, |»< 
ai'i i'ii U iib» uiiiliul ol reato do aii vida. 

Pfil'i ICANOS: in. |il. Ilitt, ecl. N'oiiiliro i|iiii 
Olí I ij iil|(iiiia otra rojfión do Knro|ia 

<"• i .idquoiía. V. MA.NlylC.laMo. 

poplíteo, tea (i|<I lat. /(«/</<», ¡uplUi; U 
riirva): ndj. yltuif. rorlohoi-icni'' 'i tni'.ivn, 

ylrl'ritt pi'jililrii. I'la i'oiiliir iido 

In foiiioral, V jior riiiini^iiniiti < mvel 

dol orilieio mroriur del loiidiiolu ikl Uncur ab- 
ductor, |Mrn Inriiiinnr en al anillo del •oleo, 
diiliile ao dividn on doa rniiiaa: f ' ' "ir y 

(ronrn tihiiiftfronrn. Mide ](i n 1' "la y 

roNiilta múa larga que el liiieao |- ., .. , i.'iial 

HiibroHalo, liiiito |Mir arriba como por ulinjo, Al 
principio o» oblicua limia abajo y afuera, |«ro 
ni llegar al rombo ho liai-e vertical, (Kjr loqiio i 



han coiisidorndo en ella doa |inrcionoa, «u|i<-ríor 
é inferior, qiin iinporta dinlingiiir do»<le el jiiin- 
to do viatn de la ligadura del vano. Kn aii parte 



8n|icrior HC halla •iibierta |ior el niúa<:ulo aeini- 
nicniliranoao. Por delante y de arriba abajo ea- 
tA en relación con el ligamento imuterior de la 
rodilla y con el músculo poplíteo. So liallaiie- 
iiaraila dolo» iiindilos del fémur iior un esjiacio 
linstantecoi.Niderablo lleno de tejido adiposo, ¡le- 
ro hacia abajo sólo le He|iara de los ciíii'liloa de 
lu tibia el espesor del ligamento |K>sterior, 

Cuando, á consecuencia de un tumor blanco de 
la rodilla, la tibia se lia Inxado [laulatiiiainentfi 
hacia atrás, la arteria poplítea sufro una diaten- 
sión progresiva y le soporta fácilmente; |iero ai 
se intenta eleniferezjimiento brusco puede rom- 
perse con facilidad. Una luxación traumática de 
la tibia hacia atrá.s puede también dar lugar á 
la rasgadura de la poplítea. 

Por lo demás, esto vaso se halla relacionado 
por detrás, en toda la extensión de su trayecto, 
con la vena poplítea, cnya relación es inmediata 
y tan íntima que resulta muy difícil el aisla- 
miento de la anterior cuando se trata de ligarlo 
de un modo mediato; la arteria está en rela- 
ción por detrás con el nervio ciático [lOjilíteo in- 
terno, que se halla ligeramente inclinado hacia 
fuera, y con el tejido adiposo de la corva. En la 
porción crural de su trayecto está además cu- 
bierta por los dos músculos gemelos. Hacíalos 
lados la arteria poplítea está en relación: por 
dentro, con el músculo semimembranoso; más 
ab.ajo cou el gemelo interno, y por fuera con el 
bíceps. 

La poplítea es, entre todas los arterias, laque 
con más frecuencia sufre el aneurisma, sin que 
sea fácil una explicaciiln de este hecho; pues 
aunque durante la marcha hay en esa parte con- 
tinuos movimientos de extensión y relajación, 
no se encuentra, desde ese punto de vista, en 
peores condiciones que la humeral respecto del 
brazo, v sin embargo son raros los aneurismas 
espontáneos en esta última región. 

Da esta arteria ramas musculares á los geme- 
los (arterias gemelas) y ramas colaterales (arte- 
rias arliailares), las cuales forman uc círculo 
arterial alrededor de la rodilla. V. Rodilla. 

iVI'ri'iOS poplíteos. - El ciático mayor, al llegar 
á la parte superior del hueco de la corva, se di- 
vide en dos ramas: la una interna, la más volu- 
minosa, que continúa el trayecto primitivo del 
nervio; y otra externa (pojjlítcos interno y ex- 
temo). 

El poplíteo interno, situado por detrás y un 
poco por fuera de la vena, da seis ramas colate- 
rales que atraviesan el hueso poplíteo: una de 
ellas está destinada á la articulación de la rodi- 
lla; otra es subcutánea (safcno extemo), y las 
otras cuatro son musculares y destinadas al 
plantar delgado, á los dos gemelos y al soleo. 
El nervio poplíteo externo atraviesa el anillo 
del soleo en compañía de la arteria y vena po- 
plíteas, y se distribuye enti'e todos los músculos 
y piel de la cara posterior de la pierna, llegan- 
do hasta la planta del pie. 

El poplíteo extemo es la mitad menos Tolumi- 
noso que el interno. Se halla destinado á los 
músculos y piel de la región externa de la pier- 
na y á la cara dorsal del pie. Despréndese del 
tronco del ciático en la parte superior del rombo 
poplíteo y se dirige oblicuamente hacia abajo v 
afuera, aproximándose a la cabeza del peroné. 
En este trayecto es más superticial que el poplí- 
teo interno. Pasa por detrás del cóndilo extemo 
del fémur, cruza la inserción superior del geme- 
lo externo, acompaña al tendón del bíceps, pasa 



72 



POPL 



por detrás de la cabeza del peroné, se dirige ha- 
cia delante y rodea horizontalniente el cuello de 
este hueso. 

llriiiún poplítea. - Esta región, más coniúu- 
nicnte llamada hueco poplíteo ó de la corva, es 
al miembro inferior lo que la flexura del brazo 
al superior; en ella se encuentran los gruesos 
troncos vasculares y nerviosos que van á distri- 
buirse por la pierna. Las heridas de esta región, 
raras por fortuna, deben ser muy graves, por- 
que, además de la articulación de la rodilla, 
pueden interesar la arteria ó la vena poplíteas 
ó una de las ramas del nervio ciático. Kn la 
misma región, aparte de los aneurismas, que 
son frecuentes, se han visto tumores de natura- 
leza diversa, sólidos ó líiiuidos, cuyo diagnósti- 
co suele ser bastante difícil. 

El hueco ]ioplíteo es una vasta excavación si- 
tuada detrás de la rodilla, cu la parte infe- 
rior del muslo y superior de la pierna. No sólo 
es debida al relieve que en cada lado (orman 
los mú.sculos que la circunscriben, sino que con- 
triliuye también á formar este hueco la vasta es- 
cotadiu-a que separa por detrás ambos cóndi- 
los del fémur, y la excavación, más pequeña que 
la anterior, que se encuentra entre los cóndilos 
de la tibia. El hueco jioplíteo se extiende sobre 
el fémur hasta unos cuantos dedos por encima 
de los cóndilos, mientras que apenas entra á for- 
mar parte de él la cara posterior de la tibia. 

En el hueco poplíteo hay que estudiar las pa- 
redes y los órganos que contiene. Estos idtimos 
son: la arteria poplítea; la vena del mismo nom- 
bre; los nervios ciáticopoplíteos interno y exter- 
no; gariglios linfáticos y grasa. Las paredes son 
laterales, posterior y anterior. 

Las paredes laterales, mitad óseas y mitad 
musculares, están formadas profundamente por 
una porción de la cara interna de los cóndilos 
del fémur, y superficialmente por algunos mús- 
culos; en la parte externa se encuentran el bí- 
ceps por arriba y el gemelo externo por abajo; 
en la interna el semimembranoso, el semiten- 
dinoso, el recto interno y el sartorio por arriba, 
y el gemelo interno por abajo. Kl bíceps y el se- 
mimembranoso están primero en contacto, pero 
al llegar al cuarto inferior del muslo, poco más 
ó menos en el punto correspondiente á la bifur- 
cación de la línea áspera del fémur, se separan 
uno de otro en ángulo agudo, dirigiéndose el 
primero hacia fuera y el segundo hacia dentro, 
interceptando un espacio triangular de base in- 
ferior. Los dos gemelos, por el contrario, sepa- 
rados uno de otro en su origen, se ajiroximan 
bien pronto y circunscriben un espacio también 
triangular jiero de base superior. Ésos dos trián- 
gulos se hallan unidos por sus bases que corres- 
ponden á los cóndilos del fémur y circunscriben 
una especie de rombo (rombo poplíteo). 

Forman \a pared posterior del hueso poplíteo 
los tegumentos que pasan de uno á otro borde á 
manera de puente. Comprende la piel, la capa 
grasicnta subciUáneay la aponeurosis do cubier- 
ta del miembro. Lisa y sin pelos, la piel que cu- 
bre el hueso poplíteo presenta pliegues trans- 
versales. El pliegue de la corva, es decir, el án- 
gulo que forman el muslo y la pierna cuando es- 
ta é¡ltima se dobla, no corresponde á la línea in- 
terarticular, sino que se encuentra por encima de 
ella. La piel .se disloca y desliza fácilmente; sin 
embargo, cuando por efecto de un tumor blanco 
en la rodilla ha estado la pierna mucho tiempo 
doblada, ]iuede sufrir cierto grado de retracción 
y hasta desgarrarse en las tentativas violentas 
de enderezamiento. La capa subcutánea contie- 
ne siempre grasa ; la atraviesa la vena safena 
externa, que va á desembcar en la poplítea. 
La aponeurosis es prolongación de la que cubre 
bre la regiiln anterior; se continúa por arriba 
con la aponeuro.sis femoral y por abajo con la 
de la pierna. Es bastante fuerte para sujetar los 
tumores que se desarrollan por delante; hacia 
los lados se adhiere á los músculos que circuns- 
criben la región, de modo que los abscesos, por 
ejemplo, quedan limitados al hueso poplíteo y 
no tienden á invadir las partes laterales de la 
rodilla. 

La pared anterior está formada por las caras 
posterior del fémur y de la tibia, por el ligamen- 
te posterior de la articulación de la rodilla y ]ior 
el músculo poplíteo. Este ocupa la parte mas in- 
ferior de la región y no es posible verlo sino se- 
parando los gemeíos. Por arriba se inserta en 
una depresión que se encuentra por debajo de 
la tuberosidad del cóndilo externo del fémur y 



POPO 

en la parte inferior de la cápsula fibrosa de este 
cóndilo, y por debajo en la línea oblicua de la 
tibia y en toda la superlicio ósea situada por en- 
cima de dicha línea. 

El tendón del po]ilíteo está envuelto por la 
sinovial articular, la cual lo acompaña á veces 
bastante trecho, y en ese caso comunica con la 
articulación peroueotibial superior. 

Vena poplítea. -íiü halla situada inmediata- 
mente por detrás y un [lOco por fuera de la arte- 
ria, á la que va íntimamente unida. Por su con- 
sistencia y aspecto no se parece á ninguna de 
las demás venas de la economía. Es grisácea y 
gruesa; en vez de aplanar.se cuando se la corta 
sus paredes quedan abiertas, de modo que su 
sección se parece á la de una arteria, f^sta apa- 
riencia de la vena aumenta mucho las dificulta- 
des de la arteria, y explica la frecuencia de con- 
fundir en el cadáver un vaso con otro, pues en 
el vivo los latidos arteriales servirían para dife- 
renciarlos. 

La vena poplítea recibe la safena externa; 
ésta, al principio subcutánea, se coloca al lle- 
gar á la corva en un desdoblamiento de la apo- 
neurosis de la pierna, y se hunde en seguida en 
el seno del hueso poplíteo, cerca de su j)arte in- 
ferior. 

POPMA (Alaudode): íjíoi/. Grabador espa- 
ñol. Dióse á conocer en el primer cuarto del si- 
glo XVII. Ignoramos las fechas de su nacimien- 
to y de su muerte. Tampoco poseemos pruebas 
de que fuera español. Establecióse en Madrid 
á principios del siglo xvii. Allí grabó á buril 
varias obras con limpieza, talento y corrección. 
En 1617 la portada del Comentario sobre las pa- 
labras de Nuestra Señora que se hallan en el 
Evangelio, escrito por Fr. Pedro de Abreu: con- 
tiene la impresión de las Llagas de San Francis- 
co; San Luis, obispo; San Antonio de Padua, 
y los cuatro misterios de la Vida de la Virgen 
en pequeño, osean la Encarnación, la Visitación, 
el hallazgo del Niño Dios en el templo y las bo- 
das de Cana. Grabó también (1618) Popma las 
tres preciosas estampas que inventó el pintor 
Antonio Pizarro, y que están en el libro Vitla 
de Sa7i Ildefonso, escrita por el doctor Salazar 
de Mendoza: representa la primera al santo ar- 
zobispo recibiendo la casulla de mano de la Vir- 
gen, sentada en un sillón y acompañada de án- 
geles y vírgenes; la segunda cuando el santo cor- 
tó el cendal á Santa Leocadia á presencia del rey 
Recaredo; y la tercera, que es la portada del li- 
bro, figura una linda fachada de ari|uitectura del 
orden dórico, con una matrona sentada, á los la- 
dos San Luis y San Fernando, y unas Virtudes 
en el cornisamento. En 1620 hizo el mismo gra- 
bador la portada del libro intitulado El emba- 
jador, escrito por Juan de Vera y Zúñiga: re]ire- 
senta una ¡lortada de cuatro columnas y el retra- 
to de Felipe III en otra hoja, con el escudo de 
las armas reales y nueve emblemas alrededor. En 
1624 grabó la de otro libro titulado Conservación 
de las Monarcfiías, por el Licenciado Pedro Fer- 
nández Navarrete, que contiene un frontispicio, 
con dos figuras alegóricas y dos mártires Domi- 
nicos. Y en 1626 la jiortada de las historias de 
las Ordenes militares de Santiago, Calatrava y 
Alcántara, con algunas figuras de santos. 

POPO: Geog. Dos c. de la Guinea septentrio- 
nal, en la Costa de los Esclavos. Gran Popo se 
halla en la parte correspondiente á las posesio- 
nes francesas del Golfo de Benin, entre el Daho- 
mey al E. y la Togolandia alemana al O., en los 
6° 16' 30"lat. N. y 5° 33' loug. E. Madrid. Con 
el territorio adyacente tiene unos 30000 habi- 
tantes. Es una c. africana, es decir, una agrupa- 
ción de aldeas construidas en una lengüeta de 
arena de la playa y en los islotes de la laguna 
que hay detrás de ésta. Francia ocupa esta jiosi- 
ción desde abril de 1885. Pequeño Popo es una 
población ó grupo de aldeas más reducido y se 
halla ya en las posesiones alemanas del Togo, 
también en una lengüeta de arena entre el mar 
y has lagunas. Tiene unos 3 000 habits. y fué ca- 
pital de un reino indígena. Los franceses la co- 
locaron bajo su protectorado, y en 24 de diciem- 
bre de 188,5 la cedieron á Alemania. 

POPOCATEPETL: Geog. Nevado y volcán de 
la gran sierra que por el S.E. cierra el valle 
de Méjico; es la montaña de mayor elevación 
del territorio mejicano. En un artículo de Dol- 
fus, E. de Monserrat y P. Pavía, traducido por 
Miguel Iglesias, encontramos la descripción que 
sigue: «El Popocatepetl, sit.á 110 kms. al S.E. 



POPO 

de Méjico, en 19° 1' 54" de lat. N. y 100° 53' 
15" de long. O. del meriiliano de París, es él 
punto á donde concurren dos cadenas de mon- 
tañas: la una la sierra de Cuernavaca, que sepa- 
ra el valle del mismo nombre del de Méjico;yla 
otra la sierra Nevada, que divide el valle de Mé- 
jico del de Puebla. El cráter tiene forma elípti- 
ca, de unos 800 m. el diámetro mayor y de 740 
el menor, con circunferencia de 2500. 

»Hay dos cimas: el Espinazo del Diablo, de 
5247 m. de alt. ; y el Pico Mayor, que tiene unos 
150 más. Este pico es casi inaccesible. En el fon- 
do del cráter, á unos 250 m., hay cuatro funi.a- 
rolas principales, y cerca de ellas abundantes de- 
pósitos de azufre; además hay en los bordes del 
cráter varias emanaciones de gas. 

»E1 interior del cráter está formado por capas 
é hiladas de rocas, constituyendo un muro muy 
regular de paredes verticales. En ciertas partes 
estas capas están levantadas y despedazadas pro- 
fundamente. Se notan allí varias especies de ro- 
cas de naturaleza bien di.stinta; al jirincipio, en 
la parte inferior, capas de traquita muy compac- 
tas, rica en cristales de feldespato estriado, y en 
anfíbol descomjiuesto en parte. Arriba de estas 
capas traquíticas, más ó menos regulares, están 
dispuestas capas basálticas bien caracterizadas; 
el basalto es también muy compacto. Sobre es- 
tas se encuentran escorias muy porosas de un 
color jiardo violado, anunciando la presencia de 
una grande proporción de óxido de liierro; estas 
escorias parecen jirovenir de rocas porfídicas cal- 
cinadas. Los indios que habitan el inmediato 
rancho de Tloraacas (á 3807 ni. de alt.) suben 
casi todos los días al cráter para recoger azu- 
fre.» 

Estos datos pueden completarse y aun rectifi- 
carse con las noticias que publicó el Boletín de 
la Sociedad de Geografía y Estadística de Méji- 
co, concerniente á las diversas ascensiones ejecu- 
tadas hasta hoy al Popocatepetl, así como las 
erupciones que ha hecho este volcán y los terre- 
motos que se han sentido en el intervalo de sus 
erupciones. Las ascensiones se han verificado en 
dos épocas bien distintas; la una comienza en 
tiempo de la conquista en 1519 y termina en 
1529; la otra comenzó en 1772 y continúa hasta 
nuestros días. La primera ascensión fué empren- 
dida en el año de 1519 por Diego Ordax, solda- 
do de Cortés, quien, .según la opinión de los 
historiadores, Prescott entre otros, había su- 
bido al volcán con el obieto de recoger azufre 
para hacer pólvora. Se pretende también, y una 
carta de Cortés lo aciedita, que esta ascensión 
tenía por único objeto saber la causa del humo 
que salía del cráter; no dio más resultado que el 
conocimiento aproximado de las dimensiones del 
cráter é indicar la existencia del azufre en su 
fondo. Una segunda expedición hicieron los sol- 
dados de Cortés en 1520 ó 1522; trajeron á este 
jefe muestras de azufre del volcán, sin que á nin- 
guno de ellos le ocmriera calcular la altura. En 
1524 Montano y Mesa subieron al Popocatepetl. 
y .sin bajar al fondo del cráter, sino solamente á 
23 m. de la arista superior, pudieron recoger 
bastante cantidad de azufre. En 1772 Souncsch- 
midt suliió al Ixtacihuatl.pero no llegó á la cum- 
bre del Popocatepetl; dio á conocer varias altu- 
ras barométricas relativas al primero de estos 
}iicos, pero recogió muy pocos datos respecto al 
segundo. En 1803 Humboldt, sin escalar el 
volcán, trató, sin embargo, de medir su altura, 
y aun determinar su posición geográfica. Le asig- 
nó 5 400 m. de alt., 3' como límites de las nie- 
ves 4 500m. en el mes de sejitiembre y 3 700 
en enero. 

En abril de 1827, William y Federic Glennie 
partieron de Méjico con objeto de efectuar la 
ascensión, provistos de los instrumentos nece- 
sarios para obtener resultados exactos. Desgra- 
ciailamente en aquel tiempo los guías eon,sen- 
tían difícilmente en conducir á los vi.ajeros á la 
cumbre del volcán, y sólo desjiués de numerosas 
vueltas consiguieron llegar arriba á una hora 
nui}' avanzada del día. No pudieron por consi- 
guiente ejecutar todas las observaciones que te- 
nían proyectadas, y se contentaron con medir la 
altura del pico Mayor y valuar muy aproxima- 
damente el diámetro del cráter. Fijaron aijuélla 
en 5 450 m. y éste en 1600. En noviembre de 
1827 Berbeck subió al Popocatepetl. Pocas no- 
ticias se tienen respecto á esta ascensión, y la 
única altura barométrica que se halla menciona- 
da es para la elevación del volcán de 3464 me- 
tros sobre el nivel de Méjico; no se sabe en qué 



roro 



rorr 



roír 



73 



)iuii(«t NO lil/o rNtii nliMrrvnrli'ti. Kii innyn <ln 
IHU.'I lO lililí»! (IriM y l<'li<lii|ii'i> lili linlnll li'ii lili. 

Kiiruii niiiiiú lit liiiMi ili'l (ili'ii lili KiHJli', li U i|iiv 
t'iili'iiliiriMi ilim nlt. ilu íil l'J ni. milminl iilvnlilol 
limi", nuil ■■«iiiintniín tfin|iiiKliiil i|iiii Invliiioii i|no 
milrir Ion nliliuik il iliminniliii'. Kti «I ini<> iln nlnll 
lili lino ní^iiiimiIi, liinnll, (iniH y K^iilmi viit- 
vii'i'iin 11 iini|iiiinilrr lii iiiiNinii (ihitiinÍiiii, níimmIii 
irnlii vi'j^ in.in liliiiin i<ii mi" ilivt'iill){nriiin<>H; mi 
|iiiiliii|'iiM, KÍii i<inliiii')(ii, ili<ti'iniiniii I» iill. ilnl 
riiltur |iiii' liiilii<riiii rulo iil linrúiiii'tio. Kii lí<i'i7 
li> iiiiniiniíiii riiintiliin i|nii iliiixlun Snnntiif; y 
l.nvpil'rii>rii IN'p'i liimln rl imlm; i'l |uiniorii lui- 
MI muí iiiii'liK i'ii lii i'iiinliiii iiii|i(iilnnilii un hín 
lili l'J" liiljii riM'ii. l>i< NllN iiliNi'l vllriiilirH irinlti'i 
fi '.'lU ni. ili' iilt. ii| Ks|iiniixu iK'l Diiililii, fi l'jri 
iil piíiü Miiyor, H'Ji ul iliúniuli'u niuyor del ctt\- 
li'f. 

Iiiii i<rniH'iiiiii>H (lii ipio no i'iiniiiirvii nirninrin 
liiin tiiniílii lii^iii' i<n liw nnoH iln IMIl, KilS, 
iri7l, l.'il»'-', Ittr.' y ISd-'. 1.111 lio IfiH" y 1,'ilS 
(Kin'i'ii i|iii> riuii'iin liis Illas viiilriiliix; L'imi rnn- 
íiiliiil lili ci'iii/ii.i lulirirroii lux Ihinrns ilo In iiiiiii' 
tiuiii: iliMiMON y aliuniliiiiti>H vii|ii>iv.s Miilioron ilo 
lii riiinlii'o sin iT.siir iliii v nodip, y iiiiii .sp peí- 
riliii-ion vivn.s lliiniiis. ¡So liiilm i'iirrii'iilr» ilo 
lavn, nuni|ni< |>or utrn ]uii'ti> las |ii'iiilii'iili>.s rá- 
piíliLs iIpI int(i|'iiii' ilol voli-iin liiilirían mIiIo nii 
oluitiícnln luirii sn ili'.sniíoUii i(iiii('(ii('nli«.s, /')<•• 
eioHiirio (li-mj. ilr Milico). l'u¡iof(itfi>(tl Hignilicn 
vionlaHa hiinuantr, 

POPOFKA; (i<ii</. Noiiiliri- ilp vari.i.s uliloas y 
JH'iint'Aas pnlilacioiics di- liiisia. Las |iriiioipali's 
81111 la (lol ilist. lio Miij;ii|ncl iMi el (InUn ile Pul- 
tnva, i'on .'lOOO lialiits., y la ilt>l ilisl. do l!or- 
iliaii.sk en la Túuriila, poco más ó iiiono.s con la 
nii.sniA población que Itt anterior. 

POPOLI: Iñori. V. ilel ilisl. ile ."^olinona, pío- 
vincia lio Ai|nila li .Abni/o Vltoiior 1 1 , Itnlia, j 
sit. > n la orilla dra. ilol roscara, alf;o arrilia del | 
sitio dondo ol río loma ol nombre do Aterno, á i 
fiOO ni. do alt. sobro ol nivel dol mar, en el 
f. o. do Torni li ro.soain; SOOO habits. Uuinas 
dol castillo do los t'antelmi. 

POPOLVUH: I.il. i Ilisl. Libro n.ioional do \ 
los iinicliós. Soi»iin el Vocabulario dclas Icnguns 
oidVni', míilii'jiKl ¡itziilohi/, que agrogii líras.scur 
n su gramática do dichos iaios idiomas, y que 
dice tomó en gran ]iarte del croiiisti Xiniónez ó 
Jiniciioz, I'o¡iol signilica cosa ilr! cabildo y Vuk 
(debe aspirarse ligeramente la h), libro. Sin em- 
bargo, él lo llama libro sagrado, y más general- 
mente Dianuscrilo de Chichicaslenaiigo. Se igno- 
ra quién fuera el autor del Po¡>ol-}'iih, pero se 
oree que luc escrito quince ó veinte años des- 

fmés de la conquista de la America central ]ior 
os españoles, y se sospocba que lo redactó al- 
gún individuo do la familia rc:il del llnicbé, que 
lo lii/o, según su propia confesión, porque no 
(>odía entenderse ya el lenguaje antiguo. Kste 
ignorado autor empleó, no obstante, la Icugua 
quiche para su obra. El I'ojml-l'uli no carece de 
interés histi'irico; pero ademas de ser obscuro y 
en su mayor parto simbólico, adelanta poco ó 
nada sobro el período de oolio ;i nueve siglos cu- 
yos acontecimientos conocemos. aun(|ue no de 
un modo completo, por otros testimonios. Di- 
cho ^leriodo es casi todo el que en Kuropa se lla- 
ma hd:ul Media. Contiene el rojiol-l'uh cuatro 
partes, y sólo eu las dos últimas refiere hechos 
positivos y concretos. Halda desde la tercera de 
nnos hombres llegados de Oriente, los cuales 
después de haber sojuzgado á los quichés, se eri- 
gieron eu señores de la tierra: y en la lista de 
los que les sucedieron en el trono, hasta que los ' 
esixañoles lo derribaron, na únicamente 14 ge- 
neraciones de reyes. Einjiieza el Popol-Viih por ' 
la croaoión del orbe, y l«ija sin interrupciiín has- ' 
ta el Diluvio; ].oro aí llegar aquí .se detiene, con 
sorpresa del que lo lee, eu contar cómo seextin- 
gniíi la familia de un monarca, por nondire Vu- 
kub-Cahix, que debía ser el Sol y la Luna, y te- 
nía un hijo que levantaba y otro que removía 
y destruía montañas. Aun después de esta his- 
toria refiere detalladamente una larga lucha en- j 
tie los matadores de Vukub-Cahix y unos reyes 
de Xibalba: .aquéllos una especie de mágicos que 
no jugaban á la pelota sin que la tierra se extre- 
nieoiese; éstos unos somlirios y terribles empe- 
radores, de quienes eran tributarios y agentes 
Jiríncipes qne tenían )ior oficio, ya volver lívido 
el rostro de sus seniejantes, ya dejailes como 
esqueletos, ya ponerles cara á cara con la trai- 
TdUo XVI 



Ilion, y* llovmloii A una InmiiiTiidn y rn|iriilinii 
ninnrtu. ( 'uiimi y |i<>r iiiié no {«'rioliioii on U nni' 
vnriml iiinniUi'li'iii XiAm onloii pmniiiijoii, un lo 
explirii ni Intenta implioarlo; mi vn claro ijur Ion 

Iiriimiiitrt, iiiáii lililí romo noroii vivim, como iiftii- 
iiil.ia. ) 'iini'lniílna lita iloii liiyoiidna, iihihi ain 
tninaii iiii á U M'iiiilii lili loa urii'iitnli'a. I'lod 
el t'oiHil l'tih qllii latiia aun loa llllrvnii lliilllbira 
cii'iiiliiH diispiii'a (lid ]>iliivio¡ |Mirii itiiiii eoiiMorvii 
Hii riuái'li'i aiiiilHilit'o. liiia aiipiiiio liiriiindoa iln 
nuil/, loa lliiiim loa liljoa do In iívíIímcÍiHi, lúa 
pioaoiita VHiioiiiiiilo tnliiiay ilnniniido goiitoa. Ni 
aqni'lloa iiriiii loa priinoros lionibroa, ^Miando 
liiibíiili laloa iinoiilo y foriiiiido grii|Kia laiuiciH 
lio eiinilintiilon' Kl /'t'fid-t'tib no oontiono, por 
otiii imrto, foohna, riiaiito nioinm un Hialeiiin 
oroiioliigioo: no orroco Iiiinto iilgiiiio do |uirtidn. 
Si iilgún oúlrnlu an quifioMo hacer, ai>rin proeiao 
tiiiimr por Iuiho el tiempo en que vivió ol último 
rey du onda lllin dn laa troa laana que en el (Qui- 
che Bo oHtnliloi'ioiiin, v no hay por qué decir ai 
aorín nvonttirado. jNl qué pmlrín, dospuéa do 
todo, valor un libro leaiinien de laa tnidieionoa 
do poqiionii.s tribus, recuerdo y .sólo roincrdo do 
otro, yii pordidii, obra de un nutor hiiatn aquí 
ignorado, une lo eacribió siendo ya católico, y 
pudo niny bien iiltorurlo, dejándose llevar, bien 
do NU buena fe, bien do su lantnsía' Del l'o/iul- 
J'iili, iceogido A fines dol siglo xvil óen lo.s pri- 
meros años dol .wiii )i(ir Francisco . I imcncz, pá- 
rroco de t 'hiehicastomingo, y publicailo cu \ io- 
na á mediudos de la presente centuria porSelier- 
zer, tenemos dos versiones: una castellana del 
citado .liniénez, y otra francesa publicada con el 
texto ipiiché por Hra.s,seur en su obra titulada 
I'tipnl.l'yh: A'/ libro sagrado y los viilus dr la 
aiiligücdail americana (París, ISlU); á la versiéiii 
francesa iirocedc un largo y erudito conicutaiio 
dol mismo Itrasseur. Knotra ]iarte se dijo (Véa- 
se ,IiMi':xi;z, l''i!AX( isco), dónde se halla la tra- 
ducción castellana y las razones por las que de- 
be preferii-se á la Irancesa. A pesar de los esco- 
lios con que .liméncz ]irociiró aclarar el ]'o)X>l- 
l'iili. y de las abundanles notas con que lo ilus- 
tró lírasseur. no os libro que permita formar 
claro y cabal conocimiento de la teogonia de los 
quichés. 

POPOTE (del mej. popntl): m. Especio de pa- 
ja, de que en Méjico hacen comúnmente esco- 
bas, semejante al bálago, aunque su caña es más 
corta y el color tira á dorado. 

Tunibién debemos adorar cualquiera eniz, 
sea (le lo que se fuese, de plata, de oro, de ma- 
dera; y aunque sea de POPOTE. 

P. JlAN Maktíxez de la Pakua. 



POPOTLA: Geog. Pequeño pueblo del dist. Fe- 
deral de Méjico, sit. 5 kms. al O. de la plaza 
Jlayor de la c. de Jléjico, en la calzada que con- 
duce á Tacuba. .lunto al templo se ve el famoso 
ahuehuete llamado de la Noche Triste. 

POPOVIA (de Pupoff, n. pr. ): f. Bol. Género 
de plantas (ropoivia) perteneciente á la familia 
de las Anonáceas, cuyas especies habitan en Ja- 
va, y son ]ilantas arbóreas, con las ramas paten- 
tes, casi colgantes, y las ramitas comprimidas 
en el ápice: las hojas .alternas, elíptico-oblongas, 
desigualmente redondeadas en la base, entcrísi- 
nias, jior debajo tomentosas eu los nervios, y las 
flores cortamente pcdunculadas formando hace- 
cillos opuestos á las hojas ó intrafoliáccos; cá- 
liz tripartido, caedizo; corola de seis pétalos hi- 
poginos, biseriados, conniventes, formando una 
esiiccie de globo, los exteriores más cortos y los 
interiores gruesos, con el ápice unguiculado y 
curvo; 12 estambres hipoginos iusertos con los 
pétalos, todos fértiles, cuneiformes, con los fila- 
mentos muy cortos, y las anteras biloculares, 
con las celdas aovadas; conectivo truncado, an- 
guloso en sus márgenes y longitudinalmente de- 
hiscentes: seis ovarios sentados, conniventes, li- 
bres, uiiiloculares, con dos óvulos anátropos in- 
sertos, superpuestos eu la [lorción media de la 
sutura ventral: estigmas .sentados, obtusos y ve- 
rrucosos; los fnitos son bayas casi globosas, so- 
litarias por aborto, sentadas, uniloculares y mo- 
nospermas: semillas casi globo.sas, con el rafe 
deprimido y zonado y el embrión carnoso en la 
base del albume:i, con la endopleura prolonga- 
da, formando jiliegues que penetran eu el albu- 
men, y la raicilla próxima al ombligo. 

POPPER ó POPRAD: Gcog. Río de la Hungría 
septentrioual. Lo forman, en la parte occidental 
del comitado de Szepes ó Zips, varios arroyos 



iiiin linjan drl tiinnlii Vi>/i>liy, «orluiiti' mcil- 
diolinl drl iiiiM int di I Tilii-i; drMln \'toyini\ ri>> 
riii al N ' PimIiiIíii, Liibblan y 

& lo lar^V 'I I,*-liteli'iw; (ii|ttí rll- 

Ira en iiir ' .al 

N.N.O.. i¡,. 

Il/in en h II, i> ,il,aj» 

de Alt ."^.c , i\n\mi» 

dii un (Ul . 

POPRAOi Oroy. V. riil'l'KIl. 

POPUÉI: flrog. K(o do In oección r'ntnaiiil, Ve- 
ne/iieln; niieo oii la acrruiila de l'aria y dcMKU* 
en el innr. 

POPULACIÓN (del hit. ¡mimUili,,): (. l'iiiii.A- 
riiiN; acción, ó ofcolo, de poiilar. 

... Iliiatrnba el ruino (don Alonao el Prime- 
ro), procuraba la abiiiidanrja y i-(i|>ri.A(.'l<>N, 
con que roliij loi cornz/inca de todo^. 

Saavpiiha Kajaiido. 

POPULACHERÍA: f. Fácil |«ipiilaridail que «o 
alcanza entre 1 1 vulgo, halagando un» |iasi»ne«. 

POPULACHERO. RA: adj. rertcnecicntc ú re- 
lativo al popiihiclio. 

Bien (lice mi ¡iiiisaiio. Somoa ordíoartoa y ro- 
rüi.AtiiBnoH. 

Pahiio Bazís. 

Costumbre» ropi'i aCIIRRas. 

JHccionnrío de la academia, 

- Poi'i'i.AcliKlíO: Propio jiara halagar al po- 
pnlaclio, ó para ser comprendido y estimado 
por él. 

... vos mejor que nadie sabréis .lisccrnir el 
valor que debía tener la opinión de nn lioni- 
bre como aquél (romo don Antonio Vabb's), y 
cuan lejos estaba de los motivos, ó viles ó in- 
sensatos, que se enpoiien en no alborotador 
POPL'LACHEno. 

Qiintana. 

H(>roe Pot'ULArHHno: drama, discurso po- 
pí LACEIF.KO. 

J >iccionnrio de la Acmlemia. 

POPULACHO (del lat. jioptilachis): ni. Lo ín- 
fimo de la plebe. 

.... su extr.iordinaria figura y sus extrava- 
gantes ademanes hacen reir ni popcr.ACHo, etc. 
JoVELLAXO.s. 

La clase media del vecindario est.iba ya in- 
clinada á la novednd, el POPrLACHO uo se cu- 
raba de los sucesos que amenazab.aD, etc. 
Quintana. 

- Ya los arqueros asoman 
Por las almenas del fuerte. 
- Y el POPULACHO cur¡o.so 
Por la colina se tiende. 

Bretón de los Hep.p.ebos. 

POPULAR Mel lat. po/nilSrisJ: adj. Pertene- 
ciente, ó relativo, al pueblo. 

Las diversiones popclabes deben ser fáciles, 
prontas, etc. 

.TOVELLAXO.S. 

- PoPiLAP,: Del pueblo ó de la plebe. Usase 
t. c. s. 

No era ya esto negocio dednda. porque cual- 
quiera qne hubiera, ó resistencia á este tan 
atrevido furor popular, era perder la ciudad. 
LüLs DE Babia. 

- PopVLAP.: Que por su afabilidad y buen tra- 
to es acepto y grato al pueblo 

Es preciso irse haciendo POPrLAR. 

Larra. 

POPULAR: a. ant. POBLAR. 
POPULARIDAD ¡áeWat. ¡lopulártlasj: f. Acep- 
tación y aplauso que uno tiene en el pueblo. 

— Señora, os felicito por el favor y la p. Pü- 
LARIDAD de qne gozáis en este momento. 

Larra. 

-jY qué he de hacer?- Emplead 
Vuestras artes de mujer 
Y acabará de perder... 

- Si, la popularidad. 

Bretón de los Hep.rero.s. 

— ¿Qué gente de gravedad 
Es esta, cuyos afectos 
Cambian con tal veleidad? 
— Amigo, son los efectos 

De mi POPDLARID \D. 

Hap.tzesbvsch. 
10 



74 



roru 



POPULARIZAR (lie ■¡Mptihir): a. Aoir-ilitar á 
una persona ó cosa cu el cnuccpto púlilipo. Usa- 
se t. c. r. 

POPULARMENTE: aJv. 111. En foima de pue- 
blo ó ücnio pueblo. 

Sucedió entonces qiie los mecineses, amoti- 
nados y conmovidos popülarmknte, por odio 
de los franceses... quebrantaron algunos luga- 
res y torres. 

Antonio dk Herrera. 

- Popularmente: De un modo grato á la 
uiuUitud. 

POPULAZO: ni. Poi'ULAOHO. 

El capitán del populazo alborotado fué un 
odrero, cuyo nombre no se .sabe. 

Mariana. 

POPULEÓN (del lat. populáis, de álamo): m. 
Ungüento calmante, compuesto de manteca de 
cerdo, hojas de adormidera, belladona y otros 
.simples, entre los cuales figuran, como base priu- 
cipal, las yemas del chopo ó lilamo negro. 

... se aplicarán sobre los pechos fomentos de 
leche tibia y unturas con el ungüento POPU- 
LEÓN. 

MoNLAU. 

-Populeón: Farm. Con este nombre son co- 
nocidas las yemas de los chopo.s, y espeoialiuentc 
las del Po7iií/!iS m/gra L., que es la especie co- 
mún en España. Estas yemas son oblongas ú 
ovoideas, alargadas, puntiagudas, lisas, y están 
formadas por un eje central corto rodeado de 
cinco ó siete escamas empizarradas, de color ver- 
de amarillento ó pardo, y de las que sólo se ven 
generalmente las tres más exteriores, que son des- 
iguales: la más inferior, que es la más corta; otra 
alterna con ella, que ocúpala mitad de la super- 
ficie de la yema, y una tercera t] ue envuelve com- 
pletamente, por lo menos al principio, todas las 
partes interiores. Estas escamas están barniza- 
das por un líquido es¡)eso, resinoso, de olor agra- 
dable y balsámico. En el interior e.viste una 
]iorción de hojitas verdes en la punta y amari- 
llas en la base. El sabor de las yemas es aromá- 
tico, amargo y algo acre, y el principio activo cu 
ellas contenido es la substancia resinosa que las 
recubre, y que aislada tiene consistencia de tre- 
mentina," la cual es de color amarillo rojizo, que 
se obscurece con el tiempo, y olor agradable pero 
fuerte. Alguna vez se sustituyen estas yemas con 
las de otras especies atines, como el Populus tre- 
ínula L., y en algunos países se usan las del Po- 
pulaspyramidalish. y las del P. bnlsamea L., 
las del primero especialmente en Italia y las del 
segundo en América. Unas y otras son mayores 
que las de la especie española, y se dice también 
que más activas. 

El uso médico más importante y frecuente de 
estas yemas es la preparación de la pomada de 
yemas de álamo, iiupropiamente llamado un- 
güento de populeón. También se ha propuesto 
el uso de la tintura alcohólica contra la tisis pul- 
monar. 

POPULINA (del lat. pópa/tis, álamo): f. Qu'nn. 
Cuerpo sólido perteneciente al grupo de los glu- 
cósidos, que se encuentra en la corteza, las hojas 
y las raíces de varias especies de álamos. Descu- 
bierto por Braconnot en 1S30 en la corteza de! 
Álamo temblón (Popiilus trémula), y estudiailo 
más tarde por Piria, se ha demostrado que exis- 
te, no sólo en la planta citada, sino en otras del 
mismo género, especialmente el Populus alba y el 
Popula.^ (p'eeec. 

Para jireiiarar este cuerpo se precijiita la decoc- 
ción acuosa de la corteza de uno de los vegetales 
dichos por subacetato de plomo, se filtra, se de- 
colora haciéndola hervir con carbón animal, y se 
separad jiloiiio precipitándole por ácido sulfúri- 
co; se concentra el líquido piara que cristalice la 
salicina. y las aguas madres se tratan por carbo- 
nato potásico, que proiluce un precipitado blan- 
co de jiopulina, la cual se purifica disolviéndola en 
agua hirviendo y dejándola cristalizar por enfria- 
miento. Herberger ha modificado el procedimien- 
to anterior, debido ¡i Braconnot, precijiitaudo el 
plomo por el ácido carbónico; basta concentrar 
luego la disolución hasta consistencia de jarabe 
liara que la jiopuliiia cristalice. Las partes de 
los vegetales citados que contienen mayor can- 
tidad de glucósido son las hojas del álamo tem- 
blón, de las que se aisla haciéndolas hervir con 
agua y precipitando en c:ilir;nte por subacetato 



roPü 

de plomo; el dep('sito. que arrastra la populina, 
.se trata por agua hirviendo, Idtrando y concen- 
trando los líquidos hasta consistencia de jarabe, 
con lo ipie se ]noduce una masa cristalina, que 
se comprime para eliminar las aguas madres in- 
terpuestas, y luego se disuelve en 160 partes de 
agua; este líquido, decolorado en caliente por 
carbón animal, y filtrado en las mismas condi- 
cionesde temperatura,abandona al enfriarse cris- 
tales del cuerpo de que se trata. 

La populina cristaliza en agujas incoloras, se- 
dosas y muy finas, que contienen dos moléculas 
de agua de cristalización ; calentada á 100° pier- 
de esta agua, quedando anhidra, y á 180 se funde 
en un líquido oleoso incoloro, que se solidifica 
en masa vitrea al enfriarse; si la temperatura 
pasa de 180" desprende vapores picantes que, 
recogidos en una superficie fría, se condensan en 
forma de agujas. Sometida á la destilación seca 
comienza á ca,mbiar de color, ))ouiéndose parda 
pero sin experimentar alteración profunda, ha- 
cia 220°, y luego aumenta de volumen produ- 
ciendo un aceite empireumático que cristaliza en 
el recipiente, y rico, según Braconnot, en ácido 
benzoico. La jiopulina tiene un sabor azucarado 
semejante al del regaliz; es soluble en 1896 par- 
tes de agua á 9° y en 70 partes á la temperatu- 
ra de la ebullición, disolviéndose también en 100 
partes de alcohol absoluto en frío, pero en cam- 
bio es muy poco soluble en el éter. Con los áci- 
dos forma compuestos poco estables, de los que se 
precipita parcialmente por la acción del agua y 
en totalidad por la de los álcalis. La fórmula de 
la populina es ConH^^Oj, y por hidrataeión se 
transforma en ácido benzoico, saliretina y glu- 
cosa, según la reacción 

C.«H.„08+H.,0=C,H„0 +CrHA+ CkH.A- 
Popuíiua Salire- Acido Glucosa 

lina benzoico 

Oxidada por una mezcla de bicromato potási- 
co y ácido sulfúrico se transforma en hidruro de 
salicilo, transformación que también ¡mede ori- 
ginarse hirviéndola con ácido nítrico bastante 
diluido; este mismo ácido concentrado la con- 
vierte en ácidos nitrobenzoioo, pícricoj' oxálico. 
El ácido sulfúrico forma con la populina un lí- 
quido rojo obscuro, que tratado ¡lor agua jireci- 
pita un polvo también rojo, lesinoideo, llamado 
ruliUna por Braconnot, y que algunos conside- 
ran simplemente como saliretina impura. 

Hervida con los hidratos de bario ó de calcio 
se transforma en una mezcla de salicina y ácido 
benzoico 

e,,„HoA+ H,0 = C,HA + CijH.sO,; 
Popullua Aciiío Salicina 

benzoico 

esta reacción representa un grado de hidrata- 
eión menos avanzado que el originado por los 
ácidos diluidos é hirviendo, y viene á determi- 
nar la naturaleza ipiímica de la populina, que, 
según ella, puede considerarse como benzoil- 
saliciua, hecho que luego han comprobado los es- 
tudios sintéticos. 

La poiiulina puede sintetizarse directamente, 
según Phipsnn, mezclando disoluciones alcohó- 
licas que contengan una molécula de salicina y 
otra de ácido benzoico; por evaporación espon- 
tánea se dciiositaii cristales de populina. Scliift 
ha conseguido el mismo residtado por un pro- 
cedimiento más conipilejo que el anterior, que 
consiste en mezclar 10 gramos de salicina seca 
con 40 de cloruro benzoilo en vasijas de fondo 
plano, dejar la masa en reposo diñante veinti- 
cuatro horas y calentar al cabo de este tiempo 
á 40°, continuando luego la elevación de tem- 
peratura tan lentamente que es necesario tarde 
dos días en llegar á 80; así se obtiene una masa 
scmilíquida, que Inego de tratarla con éter, y de 
eliminar este último por filtración y evapora- 
ción, se destda bajo presión reducida, para se- 
parar la mayor ])arte del cloruro de benzoilo; el 
residuo se hierve con mucha agna y .se deja en- 
friar para qne cristalice el ácido benzoico, y las 
aguas madres evaporadas á sequedad, y lavado el 
residuo con éter, dejan cristales de monobenzoil- 
salicina. El cuerpo así obtenido se diferencia de 
la populina natural en que es menos soluble que 
ésta en el agua fría y algo más en la caliente, y 
en que además presenta un olor que recuerda el 
del licnjuí, mientras que el glucó.sido extraído 
directamente de las ]ilaiitas del género Populas 
es completamente inoiloro. 

Al reaccionar la salicina con el cloruro de ben- 



POQU 

zoilo, en las condiciones en que ScliifT operaba, 
se producen almismotieinpo.quelamonoljenzoil- 
salicina, las di y tetrabenzoilsalicinas, conijiiies- 
tos que resultan de .sustituir en la salicina dos ó 
cuatro átomos de hidrógeno respectivamente. )ior 
otras tantas moléculas del radical populinabeu- 
zoilo. 

POPULITES: m. Paleont. Género de árboles 
fósiles perteneciente á la familia de las Salicí- 
neas, cuyas especies fósiles se han encontrado en 
los terrenos cretáceos superiores, y que parecen 
¡lerteneccr á un género muy jiróximo al de los 
chopos actuales. La forma de sus hojas más ó 
menos romboidea, y sus pecíolos com|irimidos, 
recuerdan las de los mencionados árboles. La es- 
pecie másimiiortantees el PopuMles latieaslrien- 
sis, del cretáceo cenomaniense del Norte de Ame- 
rica. 

PÓPULO (del lat. pijptílus, pueblo): m. Pue- 
blo. U. únicamente en la fr. fain. HAfER UNA 
DE pópulo RÁRiiARO, que significa poner por 
obra una resolución violenta ó desatinada, sin 
reparar en inconvenientes. 

O pagarme, ó despedirme, 
O be de hacer... - ¡Virgen de Atocha!... 
— Una de pópulo bárbaro, etc. 

Bretón de los Herreros. 

POPULO (del lat. pópülns, álamo): m. Bot. 
Género de plantas (PojnilusJ perteneciente ala 
familia de las Salicíneas, cuyas especies habitan 
en los bosques de las regiones templadas del 
hemisferio Norte y son plantas arbóreas y gene- 
ralmente de talla elevada, las ramas redondea- 
das ó angulosas, la copa ancha, las yemas esca- 
mosas, aguzadas y balsamíferas en varias espe- 
cies, las hojas alternas, dentadas, angulosas ó 
lobuladas, las estíjnilas pequeñas, membranosas 
y caedizas; flores dioicas, dispuestas en amentos 
sentados 6 pedunculados, colgantes, precoces ó 
contemporáneos de las hojas, con escamas ó 
brácteas dentadas ó aflechadas, .sin cáliz ni coro- 
la, pero con un disco en forma de orza ó de cáp- 
sula y con el borde truncado oljlicuamente; flo- 
res nuasculinas con muchos estambres, general- 
mente de ocho á -30, insertos en el disco, con 
los filamentos libres y cortos y las anteras pur- 
púreas ó amarillentas, biloculares y con dehis- 
cencia longitudinal; flores femeninas constituí- 
d,as iior un ov.ario unilocular, multiovulado, ro- 
deado por el disco ó cúpula, con el estilo muy 
corto, casi nido, ordinariamente bifurcado, y 
dos estigmas algo carnosos, partidos ó lacinia- 
dos; el fíuto es una cápsula unilocular, bivalva, 
]iolispenua, lampiña, verdosa ó parda cuando 
aljierta. V. Álamo. 

POPULONIA: Geoij. aiit. Una de las 12 luco- 
monías etruscas. Hoy Piombino. 

POPULOSO, SA (del lat. populosus): adj. 
Aplícase á la provincia, ciudad , villa ó lugar 
que abundan de gente. 

Hecha con poca detención e.sta diligencia 
(de tomar por el rey posesión del distrito), pa- 
só el eiército á Guastepeque, lugar populoso 
que dejó pacificado Gonzalo de Sandov.al, etc. 

Soi.ís. 

- Popui.o.so: ant. Poblado ó lleno. 

POQUEDAD {de poeo): f. Escasez, cortedad ó 
miseria; corta porción ó cantidad de una cosa. 

En dos cosas fué singularísima, en la po- 
quedad del sueño, y en la abstinencia de la 
comida. 

Fr. Damián Cornejo. ■ 

Sus continuas ponderaciones sobre la fuerza 
de los enemigos y la POQUEDAD de las nues- 
tras enfriaban á los tibios, etc. 

Quintana. 

- Poquedad: Cobardía, jnisilaminidad y fal- 
ta de espíritu. 

...también siento la POQUEDAD de ánimo 
que hace á usted renunciar á la idea de escri- 
bir la Memoria numismática. 

Jovellanos. 

Mas ya la fama decía 
Que tu esposo es un bendito. 
¡Qué simpleza! ¡Qué desidia! 
¡Qué poquedad!... claman todos. 
Bretón de los Herreros, 



I'dlt 

l'iigriaiAli! Cima lili iiliixilii vitloi il il» |h> 
' > vllllilltil. 

Y iloy viiln iMMjliNUAIi 
INiri|lll« vi llhii lili nIiIii i'drtn, Itti*. 

KlllAN, 

POQUCDUMORE: I'. Aiit. ri"jrK|i.M>. 

ttliiml »ii TOiriim|iiiii lim iiiniipriiii, por l'o- 
gi KlirMliliK, ouiiio tciiinr ■' nlnvuiifln. 
Hotndo» lU Uro. 

POQUCLL: ni. Ilat. Nimiliro viilKAr i>><i"i'i<'Aiii> 
lio iinii |iliiiilii ih'iIimiim'IkiiIk li lii riiiiillln <|i' lii> 
t.'oiii|iiu"<liiH, oiiyii iii>iiil>i<> rioiitilii'o i'H ff/ihiilih 
/ihom ylaueii l'nv,, y la riinl no iiiui «nnio liiito- 
riitl. 

POQUEZA: f. ailt. riniliK.I>M>. 

POQUITAN: l/rwj. rm'liloilx lii [iriiv. il<> lloii- 
loe, i.ii/óii, I<'lli|iiiiiii«; IH!) Imbits. 

POQUITO, TA (il. (lo ;i<K'(i^: lulj. d. ilo poco. 

A muy riHji'noHilmü 1« Irnjo il l.i m»ilro 
MnK'liiU'iin ili'l Ks|iiritii Siinto, 

Kii. Aniiki. Maniiiuuk. 

-A roiji'iTo: m. «ilv. Vino \ rncu. 
-A l'OQtiivoa; in. ailv. Kii poniii'flas y rc|io- 
liiliis |>ort*iniir}i, 

- Dk rngriTO: loo. í'iiiii. Dícoso dol qm" os 
piisil.iniíiio ó tioiio corto Imbilidml on lo ([iip 
niniicjií. 

C.'illnil, qiio sois l.iili'one.<i i/c POQUITO, 
Qiio yo salirtS Runriinrinc ilt'l garlito, 

MoRKTO. 

- Vos, Don Pedro, sois iliscreto: 
Mas iliscreto dt poquito. 

Ti uso PE Molina. 

POR ^ilol lat. /«•r): ]irc]i. causal ó linal. i)uo 
sirvo para sigiiiliear la razón ó motivo ijue se 
ticno |Kira hacer una cosa. 

-Tú te inquietas 
Por nada. 

L. F. BE Mobatík. 

Eso lo hace 
Por iliscnlpar sn egoísmo. 

Bretón r>E los Herreros. 

Salgo sin capa POR ir m.is ligero. 

Gramática de la Academia. 

- Por; So junta cou el ablativo significamlo 
la persona quo hace , cuando se habla por pa- 
siva. 

Fue asi aceptaiio por el cabildo, y el carde- 
nal dio de ello cuenta al emperador por Diego 
de Guzmán de Silva sn criado. 

Salazar de Mendoza. 

La geutc que produce es tan granada, 
Tan soberbia, gallarda y belicosa. 
Que no ha sido Pvir rey jamás regida. 
Ni á extranjero dominio sometida. 

Ekcilla. 

-Por: Se junta con los nombres de lugar 
para determinar el tránsito por ellos. 

Entrando por Girona en Catalnña, comeuzíi 
á ejecutar su crueldad en san Félix. 

Ambrosio ue Morales. 

Mira, tu don Claudio snbe 
Cantando por la escalera. 

L. F. DE MORATÍN. 

Salgamos, Lnpercio, á ver 
Lo que pasa por la calle. 

Bretón pe los Herreros. 

- Por: Se junto cou los nombres de tiempo, 
detenniuándolo. 

En las regiones y tierr,is calientes, dice Co- 
Inmela que han de esc,ard,-ir antes que entren los 
rocíos frescos, que son por diciembre ó poco 
antes, y en l.as trias cercas de la primavera, que 
es POR febrero. 

Alonso de Herrera. 

Por diciembre del año pasado despachó el 
archiduque al secretario Juan de Frías con car- 
tas para el rey. 

Carlos Coloma. 

- Por: Denota la propiedad, posesión ó ejer- 
cicio actual de una cosa. 



I'Dlt 
Al punto, Uli>llil li nU lililí piidir, In IiIiIki 

oiMi lii>lani'ln« i|iiii la habla dn lUr «qiiidlii nu 
llljll l'nll llliljvr, 

I'. Jt'AN MaIIiInK/, HK I.A rAIIIIA. 

... un primo 
llvimllciliiilo, qun iloin 
1*1111 «11 liorrilorA nt>«ij|iitA 
A dnftn Cliirn. 

I.. K. 111". .MoiíAtls. 

' l'iiR: V, (uira ikiIa dn pcriiiinhiii ó oatnrbo, 
Hi'Kiin In» vorboii qna oiitraii en la orAciún. 

Poli il nn no hito, 

DllMlNnl'KZ. 

Pon ni I qumló. 

hici'imuirio f/<í tn Actidcmiti. 

Poli: U, |uii'A ilunotor ul iiicilio do ojeeiitor 
niiA roHA. 

... y lo dijo POR KonnHquo no aleJAMO, etc. 
Fernán Carai.i.kro. 

- Por: Donoto ol modo do ejecutor una cosa. 

... é puno en »n corazón, quo de tanto cnan- 
to hi puilioso ganar por amor, ó por avenen- 
cia, quo lo non levarse pon guerras, nin l'OH 
lides, nin por ninerles, nin pon derramar san- 
gre. 

Crónica general de Espaiia. 

... porque no está bien á la honcstidarl, do 
que me precio, ipie tan á la clara ilesciibra cnán 
POR Ins cabellos me lleva tras sí la obediencia 
que á mis padres debo. 

Cervantes. 

- Por: U. para dcnotor el trueque ó vento do 
una cosa. 

Por cien duros lo compré: por la casa nic 
ofrece la huerta. 

Diccionario de la Academia. 

- Por: a favor ó en defensa de alguno. 

Haré por usted cuanto me sea posible. 
Domínguez. 

- Por: En lugar de. 

... porque los engaites y mentiras, no te ten- 
gan por padre, madre y defensora. 

Pepp.o LiipKZ PE Avala. 

- Por: En juicio ú opiniíin de. 

Los de Atenas mudaron y emponzoñaron sus 
voluntades contra Alcibiades, é hoviéronlo POR 
malo y sospechoso. 

Pedro López de Avala. 

Será 
Que POR necio me tendrá. 

Antonio pe Mendoza. 

- Pon: Junto con algunos nombres, denota 
que se da ó reparte con igualdad una cosa. 

A pichón POR barba: á real POR persona. 
Diccionario de la Academia. 

-Pou: Sirve para multiplicar números. 

Tres POR cuatro, doce. 

Diccionario de la Academia. 

- Pon: También para deducciones proporcio- 
nales. 

— El interés 
Es muy corto. Un veinte y cinco 
Por ciento. 

Bretón de los Herreros. 

- Por: Se emplea para medir superficies. 

Seis varas de largo por cuatro de ancho. 
Diccionario de la Academia. 

- Por: U. para comparar entre sí dos ó más 



Villa POR villa, Valladolid en Castilla. 
Diccionario de la Academia. 

-Pon: En orden á, ó acerca de. 

Por una parte y por otra hay tantos argu- 
mentos, que hacen problema la cuestión. 
Fr. Cristóbal pe Fonseca. 

-Pon: Sin. 

Dejasteis todo lo que en el mundo se podía 
dejar, y más una hija por acabrir de criar. 
Fr. Luis pe Granada. 



Está por domesticar. 



Domínguez. 



pon A 7.'. 

- Polll .So |Mi|iii llilli-llllH Vl-ci'H 1*11 lli;(«r dr ¡4 

|iir|K».h'ii'iii il y ul variHi triirr ú otiu, aiiiiüruiJu 
■ il niKliiDiai ii'iii. 

I'i ' "-tm A'lvtrtonrii, qna ful ijrelr 

')"'> .'irviinnia •cviÍUhm, da qua 

rraii i 

Vlir.NIK KíiPIMK.I.. 

• l'oic Junio con el inflnitivodealginiMi ver- 

lio*, PAIIA. 

Cli-iniinla ca y pladoM al qua, alu miado, 
PiiH cacajiar el braui, corta el ila<ln. 

K III 'ILLA. 

Aun loa ■abliinrra de la burla ratiivleron POR 
creer quo era venlad lo que oían. 

Cf.uvamkm. 

- Pon: .ruiito con olroa infínitivo* do verbo, 
denota la acción fntiirA del miamo verbo. 

Poco mia quedaba POR leer de la nnrela, 
ciinudo del caramanchÓD aalió 8ancho'I'aiiu 
todo alliorotado. 

Cervantrh. 

Está POR venir: Is aala e^ti por barrer. 
Diccionario de la Academia. 

- PoB PONliE: ni. adv. Por lo cual. 

... POR poKliK se ve claro lo peligroao qae ca 
jugar con fuego, etc. 

FernXn Caballero. 

- Por QUE: conj. causal. Porque. 

El motivo POR QUE no vino, se ignora. 
Bello. 

-Porque: m. conjunt. final. Para que. 

Hice cnanto pude por que no llegara este 
caso. 

Diccionario de la Academia. 

- Por qué: m. conjunt. Por cuál raziín, cau- 
sa ó motivo. U. con interrogación y sin ella. 

— Haces muy mal en creerla? 

-jPoR QUÉ? 

L. F. PE Moratín. 

— Le amo á usted... como á un amigo. 
- jPOR QUÉ no de otra manera? 

Bretón de los Herreros. 

PORA (del lat. per ad): prep. ant. Para. 

PORA: Gcog. Isla del grupo de las Mentawei, 
Indias holandesas. Archipiélago Asiático, situa- 
da cerca de la costa O. de Sumatra; 595 kms=. 

PORAC: Gcorj. Pueblo de la prov. de la Pani- 
panga, Luzón, Filipinas; 8 610 habits. Riega el 
término el río de Porac, que toma luego los 
nombres de Lubao y Pasog, y desagua eii la ba- 
hía de Manila. 

PORAGGIA: Gcog. V. PORBAJAS. 

PORAMBONITO: m. Faleont. Género de la fa- 
milia de los rinconélidos, suborden de los arti- 
culados, orden de los testicardiiios, clase délos 
braquiópodos y tipo de los moluscoideos. Tiene 
la concha globulosa, con los gauchos hinchados 
y desiguales, encorvados el uno hacia el otro y 
sobresaliendo un poco de la línea cardinal, que 
es corto y arqueada; el gancho ventral esto agu- 
jereado; valva dorsal generalmente la más pro- 
funda, con un pliegue medio muy atenuado y 
correspondiendo á una depresión de la valva 
ventral; la superficie de la concha parece lisa, 
pero en realidad está adornada de numerosas y 
pequeñas fosetas dispuestas en líneas radiadas; 
el caparazón es iraperforado; en el interior de la 
valva ventral el borde cardinal lleva desdientes 
sostenidos por gruesas placas dentales que se 
reúnen en el fondo de la valva en un pocilio que 
se prolonga generalmente por un septo medio en 
forma de escudo: en el interior de la valva dor- 
sal existen dos placas foveales que partiendo del 
reborde de las fosetas se reúnen formando otro 
eanalillo análogo al de la valva opuesta, aun- 
que más ancho y corto y acuminado en su parte 
anterior; las placas dentales y foveales dejan 
señales características en el molde interno, acu- 
sándose su presencia en la superficie de las val- 
vas por dos cortas fisuras divergentes á partir 
del gancho. 

La esiieeie típica del género porambonito per- 
tenece al terreno silúrico, y es la P. intcrmeditis 
Pander, encontrada en San Peteisburgo. 

PORANA: f. Bot. Género de plantos (Forana) 
perteneciente á la familia de las Convolvuláceas, 



76 



PORO 



cuyas espccius habitan en liis rejíioiies tioj»ii:alcs 
do Asia y de África, y son plantas lierbaceas ó 
surniticosas, volubles, con las liojas alternas, ao- 
vadas ó acorazonadas, y las llores dispuestas en 
panoja; cáliz de cinco scjialos, algo e.scariosos; 
corola iiipofíina, acampanada ú embudada, con 
el limbo ([uinquepartido y plano; cinco estam- 
bres insertos en la parte superior del tubo de la 
Corola é incluídos;ov.ario unilocular, bi i) cuadri- 
loliulado; estilo indiviso ó seniiln'fido; estigmas 
.acabezuelados; el fruto es una cápsula unilocu- 
lar, monospcruja por aborto y sin valvas; semi- 
lla erguida con el embrión curvo; albumen niu- 
cilaginoso; cotiledones arrugados y raicilla íu- 
l'era. 

PORANTERA (del gr. Tropos, agujero, y anlc- 
ra): f. A'oí. Género de plantas ^/'oíYtjitócivt^ ¡ler- 
tenecicnte á la lániiliade las Euforbiáceas, tribu 
de las filan teas, cuyas especies habitan en Nue- 
va Holanda, y son ]ilantas fruticosas, ramiüca- 
das, lampiñas, con las hojas alternas, esti[mla- 
das, generalmente lineales, enterísimas, y las 
flores en los ájiices de las ramas formando raci- 
mos corimbosos, jiediceladas, con los pedicelos 
bracteadosy las brácteas de las flores inferiores 
más grandes, foliáceas y casi involucradas; flo- 
res monoicas; cáliz coloreado, iiuinquepartido, 
con las lacinias empizarradas; corola de cinco 
pétalos mucho más cortos que el cáliz; las mas- 
culinas con cinco glándulas carnosas )■ biloba- 
das, insertas en la base de los pétalos; cinco es- 
tambres insertos alrededor de >ni ovario escamo- 
so rudimentario, con los íilamentos filiformes, 
libres, y las anteras terminales, casi tetrágonas, 
cuadriloculares, que se abren en su á[iice por 
medio de cuatro poros ; las femeninas con las 
glándulas más cortas, casi soldadas, formando 
un anillo con 10 lóbulos; ovario con seis costi- 
llas, trilocular, y con las celdas biovuladas; tres 
estilos bílidos, con los h'ibulos piateutes, alezna- 
dos, y con estigmas terminales muy ¡lequeños y 
casi fusiformes; el fruto es una cápsula deprimi- 
da, globosa, verrugosa, tricoca, con seis costi- 
llas, y las cocas bivalvas; semillas con la testa 
carnosa, sembrada de lioyitos y blanquecina. 

PORAPORA: Gi:ij<i. Isla del Archip. de Tahi- 
tí, Polinesia, Oceanía. Es la tierra á que Boene- 
chea en 1774 llamó San Pedro, de 24 kms.- de 
snp., cercada por todas jpartes de innumerables 
islotes y arrecifes, de costa muy baja y con una 
montaña de doble pico en el centro, á üOO m. de 
alt. 

POSAQUEIBA: f. Bol. Género de plantas per- 
teneciente á la familia de las Olacináceas, cuyas 
especies habitan en la Guayana, y son plantas 
arbóreas, ramificadas en su ápice, con las hojas 
alternas, pecioladas, aovadas, agudas, enterísi- 
mas, lampiñas, y las flori'S pequeñas y blancas, 
dispuestas en espigas axilares; cáliz pequeño, 
quinquedentado ; corola gamopétala, quinque- 
)iartida, con las lacinias oblongas, aovadas, agu- 
das, convexas por la eai-a externa y cóncavas 
por la interna, con la cavidad diviilida por una 
membrana transversal en una mitad superior 
bicelular y otra inferior tricelular, con la celda 
media de mayor tamaño; cinco estándares alter- 
nos con las lacinias de la corola, con los fila- 
mentos carnosos, convexos en su cara externa y 
cóncavos en la interna, con las márgenes cur- 
vas y las anteras articuladas con los filamentos, 
olilongas, tetrágonas, truncadas, biloculare.s, 
adheridas á las márgenes de un conectivo an- 
cho; ovario libre, casi redondo, con el estilo 
corto y tres estigmas aovados. 

PORBANDAR: Oeo;/. O. cap. de princiii.ado, 
presidencia de Bomlay, India, sit. en el Kati- 
var, costa del Mar de Arabia, en los 21" 37' la- 
titud N. ; 15 000 habits. El princiiiado compren- 
de una zona del litoral de unos 90 kms. de lar- 
go y de 1647 kms.-, con 75 000 habits. 

PORCACHÓN, NA:adj. aura, de puerco. Usa- 
se t. c. s. 

PORCAL (de puerco): adj. V. CiKUELA roR- 
CAL. 

PORCALIZAS: Gcoy. Riachuelo de la provin- 
cia de Santander y \i. j. de Villacarriedo. Nace 
en el puerto del Escudo y desagua en el río 
Luena. 

PORCALLO DE FIGUEROA Y DE LA CERDA 

(Vasco); Bioíj. Capitán español. Vivía en el si- 
glo XVI. Hijo de noble familia, deudo muy cor- 



roRC 

cano de la distinguida casa de los Ferias, pose- 
yó la dignidail de caliallero y sirvió con honra 
y crédito en Indias, li.sjiaña é Italia. En la isla 
de Cuba fundó la villa de San Juan de los Re- 
medios ó El t'ayo, no donde hoy se halla, ajui- 
cio de Urrutia, sino en la ]ilaya próxima al cayo 
de Conuco, en el surgidero de Tesico. De allí se 
dice que fué mudada á una sabaneta poco dis- 
tante y luego al paraje en que .se halla actual- 
menfe. La fundación de A'asco llegó en breve 
tiem]io á ser una de las más ricas de la i.sla. Sien- 
do gobernador de Cuba Diego Velázquez, quiso 
éste fundar iioljlaciones en Yucatán y Nueva Es- 
]iaña. Porcallo .se contó entre los caballeros que 
aspiraron al mando sui>remo de las fuerzas que 
debían acometer tan difícil empresa, al cabo di- 
rigida por Hernán Cortés. En aquel tiempo po- 
seía Vasco gran caudal y gozaba de mucha esti- 
mación. Pensó Velázquez ( 1 .520) habilitar y man- 
dar en persona nueva armada ¡lara destituir á 
Cortés; pero Baltasar Bermúdez, Panfilo de Nar- 
váez, Vasco Porcallo y otros, todos los cuales 
deseaban dirigir la armada, le disuadieron del 
jiropósito de salir de la isla de Cuba. Velázquez, 
en su reemplazo, j)ensó nombi'ar á Baltasar Ber- 
múdez, su i>ariente y paisano, mas se decidió 
por Vasco, que con agradecimiento aceptó la co- 
misión. Sin embargo, no tardó en comprender 
Porcallo que Velázquez dudaba de su fidelidad. 
Así, para evitar el desalíe que teun'a, se presen- 
tó á Velázquez, y en presencia de varios le dijo: 
«(,lue la emjiresa de deponer á Hernán Cortés no 
era tan fácil de conseguir como de proyectar, 
l)orque era sujeto de valor y conducta bastante 
para hacerse sostener. (,)ue á ello conspirarían 
los ijue le seguían y amaban, y (jue sobre estos 
principios convenía que el que fuese con igual 
comisión tuviese todo el valor necesario a su 
magnitud. Que había com|)rendido que no se 
hacía entera satisfacción (le él para este fin, y 
para (jue se encomendase á quien la mereciera 
renunciaba el cargo. » Volvió con denuedo la es- 
palda , y dejó á Velázquez consternado y sin atre- 
verse á responderle. En 152ü hallábase á bordo 
del navio que Panfilo Narvácz envió, sei)aráu- 
dole del resto de su armada, liesde el Cabo de 
Cruz al puerto de Trinidad (Cuba). Porcallo ha- 
bía ofrecido á Narváez jiroveer de carnes y co- 
mestibles de .sus haciendas en Trinidad á toda 
la armada. Arribó á dicho puerto y saltó á tie- 
rra con el capitán Pan toja, que mandaba la nave, 
para entregarle los bastimentos con la rapidez 
que pedía la jieligrosa situación de la nave;iiero 
al amanecer del siguiente día un formidable hu- 
racán destruyó casi todos los edificios de Tiini- 
dad, y faltaron las provisiones para la armada, 
])orque se perdieron con la hinnedad, no habien- 
do quedado en los almacenes quien las custodia- 
ra. Con tal motivo Narváez se decidió á dete- 
nerse en Cuba durante algunos meses. Era Vas- 
co princiiial hacendado de las villas de Sancti- 
Spíritus y Trinidad por los días en que Hernan- 
do de Soto preparaba su marclia á la Florida. 
En Santiago de Cuba se ¡uesentó á Soto, le feli- 
citó por sus propósitos (1538) y le regaló bue- 
nos caballos y otras cosas. Contaba á la sazón 
más de sesenta años; ])ero entusiasmado á la vis- 
ta de los preparativos, decidió tomar parte en 
la conquista de la Florida. Para ello rogó á Soto 
que le admitiera en su tropa. Soto celebró su re- 
solución y le dio el empleo de su Teniente Ge- 
neral. Reconocido Porcallo á tal honor, escribe 
Un-utia, «comenzó á ostentar su gratitud y m,ig- 
nificencia: distribuyó entre los oficiales de ma- 
yor distinción más de 50 caballos hermosos y 
de la mejor raza; proveyó al ejército de mucho 
maíz, carne, pescado, casabe y de cuantos basti- 
mentos abundaba la isla, traían las armadas y 
producían sus haciendas. Arrastró con su ejem- 
plo á muchos avecindados á que siguieran á el 
Adelantado (Soto), y facilitó algunos medios para 
habilitar la expedición, que sin su auxilio hu- 
biera piadecido dificultades y escaseces; hacién- 
do.se finalmente memorable el tren que dispuso 
para su persona, porque llevó sólo ])ara su servi- 
cio 36 caballos, excesivo número de criados es- 
]iañoIes, indios y negros, con magnífico menaje 
de casa y .servicio, y los competentes bastimen- 
tos.» Con tan abundante auxilio la armada es- 
tuvo provista en breve, y en agosto de 1538 sa- 
lió del ])uerto de Santiago para el de la Habana. 
Soto mareh(') por tierra al mismo jiunto, á donde 
fué también Porcallo de Figueroa. De la Haba- 
na salió en mayo de 1539 para la conquista de 
la Florida, y á las órdenes de Soto, una escuadra 



PORC 

on la que se embarcó Vasco Porcallo con toda su 
familia. A los diecinueve días de navegación fe- 
liz tocó la escuadra en la costa de Florida, an- 
clando las naves en la liahía que llamaron del 
Esiiíritu Santo. Comenzado el desembanjue (1.° 
de junio), fueron los españoles acometidos por 
una Irojia do indígenas que puso en gran apuro 
á los europeos que se hallaban en tierra. En au- 
xilio de éstos acudió el Teniente General Porca- 
llo con infantería y jinetes. Hicieron los indios 
alguna resistencia á los que llegaVian de refresco, 
pero al fin se retiraron, mniiendo el caballo de 
Vasco por la jienetrante herida de una Hecha 
que jiasó las corazas de la silla, profundizando 
más de una tercia ¡¡or las costillas. En los en- 
cuentros posteriores con el cacique Hirrihiagua 
em]ieñóse Porcallo en jiasaruna ciénaga que im- 
pedía dar alcance al jefe indígena. Entró jior ella 
hasta que, hundiéndose el caballo y sujetándole 
con su peso una pierna, estuvo nuiy cerca de 
ahogarse. Salió de allí con harta dificultad y se 
hizo necesaria la retirada. Los dos infortunios 
referidos le hicieron recordar su edad avanzada, 
el caudal y las comodidades que dejaba en I 'ulia, 
el descanso en que podía pasar su vejez, libre de 
tan pesadas aventuras, en que, ]por las muestras, 
sería jiródiga la conquista. Así, Vasco pidió á 
Soto licencia para su retiro, y Soto se la conce- 
dió con la misma liberalidad con que le había 
recibido, jirestándolo el galconcillo SemAiilonio 
jiara su regreso. Repartió Porcallo sus armas y 
caballos entie los oficiales, dando la mayor par- 
te á Gómez de Figueroa, .su hijo natural, á quien 
mandó que siguiese en aquel servicio (como lo 
hizo Gómez), y el resto de los cuantiosos basti- 
mentos y demás utensilios que había llevado jiara 
su familia lo dio para el beneficio conn'ni del 
ejército. Haliilitado el galeón, eu el que se em- 
barcó con su familia y servidumbre, salió para 
la Habana, á donde, según jíarece, llegó con fe- 
licidad. «Fué mal vista esta conduela de Porca- 
llo, dice Urrutia, dando margen á nuichas críti- 
cas en Florida y Cuba; porque el que le libertó 
de la nota de cobarde, no pudo lavarle de la de 
inconstante. Túvose á ambición la empresa de 
seguir la conquista en su edad y comodidades, y 
á inconstancia dejarla, faltándole en una y otra 
acción la prudencia con que debería haber pre- 
meditado para incorporarse, lo que dcs]>ués re- 
flexionó para separarse.» Porcallo, no pocos años 
antes, había auxiliado á Diego Velázquez para 
la fmidacióu de Baracoa. Ignoramos el resto de 
Sil vida. 

PORCALLÓN, NA: m. y f. fam. aum. de rUE li- 
en. 

PORCARi: Gro¡i. C. del uiunicp. de Capanno- 
ri, dist. y prov. de Lnca, Toscana, Italia, sit. á 
orillas de un pe(iueño tributario del Sana, en el 
f. c. de Luoa á Pistola; 5 000 habits. 

-PoRCAiii (EsTEi'.AN): Tlioii. Político roma- 
no. M. ahorcado eu Roma en 1453. Entusiasma- 
do por las libertades antiguas, conspiró contra 
el Papa Nicolás V con el fin de despojar á los 
Papas del poder temporal y restablecer la Rej^ú- 
blica. Ya á la muerte de Eugenio IV, que .se hi- 
zo odioso por su rigor, había tratado de llamar 
al |iueblo á las armas, pero el pueblo se había 
sometido sin dificultad á Nicolás V. Este Pon- 
tífice, con el fin de atreerse á Porcari, le nom- 
bró podestá de Aguani; pero bien pronto Este- 
ban volvió á Roma y fomentó una sedición con 
ocasión de los juegos celebrados en la plaza de 
Navone. La sedición fué reprinnda y Porcari 
desterrado á Bolonia. Lejos de renuncia)- á sus 
proyectos, el romano encargó á su sobrino Scia- 
rra que reuniese en Roma 300 soldados y 400 
desterrados, á cuya cabeza se puso Esteban en 
5 de enero de 1453. En un discurso lleno de 
elocuencia recordó á los conjurados los dere- 
chos de los romanos, la opresión que les abru- 
maba, y les expuso su resolución de apoderar- 
se del Papa y de los principales cardenales, que 
debían celebrar al día siguiente la festividad de 
la Epifanía en San Pedro, y proclamar la Re- 
pública; pero en el momento de llevar á cabo 
su designio y llamar al pueblo á las armas fué 
descubierto, preso y ahorcado con nueve de sus ; 
cómplices. Ei'a de familia noble. 

PORCARIZA: f. ant. Porqueriza. 

PORCARIZAS: fírofj. Lugar del ayunt. de Pa- 
radaseca, ]>. j. de MUafranca del Vierzo, pro- 
vincia de León; 30 edifs. 

PORCARIZO: m. ant. Poiic.jUEl;Izo. 



I 



POltC 

POROIl (/tag, K((i ilt'l <l«|i. il« Alill<n|ilíii. 
I nloiiililii : IIIII1K i'ii ni lililí lili Siiii Mi)(uiil,u 
'.! sDii 111. lili i'liiviii'iiiii «iliic «I nuil, rmi i'l iiiiiii' 
lili' lili rfii Mi'iInlliM : iiM'iliii viiiiuK iiiliiiliirii», 
eiltin loa riinlnn un i'iii'iilii i'l liiiii<liilii|><i, y i'l 
A mi ver. i'h (<I |irliii'iiial ull. ili'l Nmlil, y k"^* 
liilXK i|ili< iii|ili''l. Di'hiIk liin iMiilof^iin ilii (liinyil- 
liiil liiintii Nii ili<iii<iiiliiii'iiilnm i'N liii|ii'tiii>Hi>, |iMim 
jiiiNii |iiit' ni Mioiiiii lili |ii'niiN V rni'iiH lin'iiiitii'l'iN 
lllil l'iilhlii iliO rillliT.rilrlltlFíItlIiriilNilUli llili'i'll |>i< 
ll^nnit lii iiiivi')(iii'iiiii, i|no iM iiiilÍH|ii'iinalili< |iiM 
I» l'iillu ili' un niiiiiiiii piiiii '/,ntn\(nm, |illlitii liiin- 
lii i<l nuil llo^nii riliiiiiiliiiiiiiiili- lim oliniiiluiiii's 
i|ih> |iiirlni iii'illniii'iiinioiitii ilc Miiiii|iuii (Ka);""' 
niO. 

PORCEL (ili'l liit. i>oieHhu): ni. prov. Mine. 
l'oiiilNii; |iiionü |iiii|ueno, 

l'iiurni. (.liANl: lliwj. Ksniltiir t'.H|iiifuil. 

Viví» Kll ll> |llilll|1|ll lllit'lll ilnl hí^Iii XVIII. Tiio- 

il < li'ot'rso i|Ui' iiiii'ii) on Mnrríii.iliiiiilii íiii' tivni- 
lajiiilii <IÍ!in|iiilu lio /iiivillii. Miiirliii li Miiilriil 
aiili'M lio la iiiitait ilol NÍglii \\ III, y imr mu liulii- 
líiltiil l'uó i'oi'iliiilii pura triilxijiir ni Iun ostutuii.*i 
lio los royo.s ilo lOspaAii ooii iiuo so li:il>íaii ilo oii- 
lunar Ins faoliitilas del |uiliu'iu iinovo. KjoRiilú la 
lio MiiiiiyiiiiIk, y la ilo Siiii /■'riinci.vo cu ol ulliir 
|iriiii'i|utl lio la t'a|iilla ilo la 'IVi'cora Orden en ol 
i'onvoiito ilu San (iil. 

- l'oKriíi, Y .Sai. Allí. ANi'A (Jo.sil Antunhi): 
/i'íiK/. Siiooiilolo y [mola o.s|>ailol. N. «Ii (¡raimila 
pul' los «filis lio 17".iO. Igiioiaiuos la loilin ilc su 
iiiuoi to. So tionoii piioas niitiiias ilo ,su vlila. l'on- 
sa^railii ilosdo toniprana edad á la enrrora do la 
luíosla, liulio do disliiijjuir.so on olla, imes lúon 
pioiito .10 ooiitó oiitio los eoU'gíales dol Sacro 
Aliinto do (iranada. Más adelanto obtuvo una 
caiioiijia OH la eoloL'iata dol Salvador do .su ciu- 
dad natal, y, pisado alfjiin tionipo, on la i^losia 
nu'tropiilllana. Imlividuo insifjno de las Koalos 
Acadoniiasdo la l,oii.!;un y do la llistoria, resillan- 
(loeió por su salier y por su ostro poético en dos 
do las Ac.tdoinias particulares más aeredit;idas 
do su tiempo: on la tl'l Triimlc de (¡ranada y en 
la ilfl /lina (riixto, cstalilooida en Madrid en 
casa do la mainue.sa de Sarria. En la primera se 
llamó i7 l\iha//cio rfc /ox Jada/ ¡es, y el Arcnt-ne- 
ro on la soj^unda. En Literatura contó cnlrc sus 
di.soipulos á D. Alífero lionito Kúñez, que en 
honra do su maestro escribió algunos versos, en- 
tro olios un soneto, (¡ue puede verso en la lli- 
hlioleea de. aulorex españo/rs, de Rivadeneira (to- 
mo L.\I, pái;. l:37\ en ()ue celebra con escaso 
numen las églogas venatorias de E/ Adonis. 
Xiiñe/ alirnia ipie Caballero, oliisjio de Santa 
Ko de liogotá. liabia escrito la vida de l'orcel, y 
demuestra cuánto se lamontaban los eruditos en 
los comedios del .siglo xviii de iiue no se diese á 
la estamiia ¿7 .-/(/yKís-. «Su mérito, escribe, ha 
colocado al autor entre los cineo linieos ¡toetasdc 
este siglo. Así lo caracteriza el sabio autor de los 
Orii/niis lie la ¡¡O'Sia es/iariolit (D. Luis José Ve- 
lázipiezi. iMuchas instancias han hecho los eru- 
ditos para publicar estas églogas, y á la verda<l 
no es razón (jue la poesía española carezca de 
un primor que hasta ahora no le han dado sus 
nuis célebres e.scritores... Uno de los pocos qnc 
han logrado la fortuna de leer el poema ha sido 
el iiigeniosísinio tierardo Lolio, que lo tenía ya 
dispuesto para la prensa, y á no haberle preve- 
nido la muerte no hubiera retardado respeto al- 
guno su publicación... Estoy esperanzado que 
no ha de faltar quien nos dé este gusto.» Veláz- 
quez decía: «También merecen una particular es- 
timación las t'ffiogas Vt^mtorias de\ jli/onisde don 
,Tosc Porcel, en que hay pedazos excelentes y tan 
buenos como los mejores de Garcilaso de la Ve- 
g:i. » De la misma obra hizo mención con encomio 
Rodríguez de Castro. Quintana vivificó estos elo- 
gios, y dijo refiriéndose á las celebradas églogas 
ve.Hatoriiis: «Pnr más esfuerzos que he empleado 
en buscarlas y verlas, han escapado á todas mi.s 
diligencias, y si son tales como .«e dice, hacen 
mal los que las poseen en no enriquecer nuestra 
literatura con ellas.» Más tarde C'viintana leyó 
El Adonis, y confesó á Hartzenliuseh que su eu- 
nosidad y deseo habían sido en realidad excesi- 
vos, porque no merecía tanto la obra. El asun- 
to de ella, el mito pagano de Adonis, impuesto 
á Porcel por la afición, aún reinante, á las le- 
yendas mitológicas, carecía de novedad, pues 
había sido tratado por Lope de Vega, .\lfonso 
de Batres, Diego Hurtado de Mendoza, etc. La 
Academia granadina del Trípode, estalilecida en 
casa del conde de Torrepalma, también poeta. 



row; 

oiklulóá Piiiivl, |iaiu llar iimyur illíioiilljwly roal 

omil di>M<iii|Mino, 1)110 mcriblrrii rl |«ii-mí t '■■ 

mXH VoiiiitoiiitH, uijiorocniíiplolunionl' 
ni niitiir iniiiu n mi aiiil)(ii d rriidilo ^ 
l'iiri'ol 11(1 lialiia niiiiplido voiiitlcliironnimninn' 
do oitorlliló AV Adunia, y imla rlrciiniilAnciii ox- 
plii» oóiiiii tan («rvioiitii ndiiiiriidur ii iiiiltJidoi 
lili nl^tuiiii do Km oktriivliin do (ii'iliKiiia pildii liio 
Ull puHiir por uno do h>N nuifi riunruNoH roloriim- 
ilnioH dol giiKln. Kl li'i'inr liiillniii un oxtoiiio 
jnií'iii 01 Ilion do A7 Ailimin, jiiicjn doliidiia I/oo 
IHildii Au)(iiiiloilu (Jiioto, 011 ol I. L.\l do lit Iti- 
hliitírea dr iiittot'fM rnfiiiüideM, do Hivadonoira í |iA- 
uiiiAN LX.XI á l,X.\VI>. Do nlll no copian oHtAH 
linonn: «AlgnniiH niadrun rulativn y aun nbiioln' 
lanionto bollo», variim liozím do voi»iliiaii'''n 
limpia y hizniia y cierta ontiiiiacli'iii livuiitada, 
qilo donino.Htra i|iio ol ingenio dol poola no ca< 
ruóla do nobloa prondiiH, no iili-an/Jiii á dar vida 
á lina narración Iría y enrodada, ni i'i liacer del 
tildo llevadora la dosagrndablo iiiipronión qno 
priidiioo ver un estilo iiiHtintivamento feliz iiinn- 
i-liado á cada paso por íiivoihÍoiiok violontaH y 
vaiios artificios, y una imaginación do noble 
índolo laatinio>ameiito perdida on un laberinto 
do iiisnlHafiy ociosas doscripi.'ionos... A ¡icsardol 
estilo prolijo y gongoriiio ile este poema, qno 
con ser ton |iobro su asunto tiene más de 4,100 
versos, y á pesar tanibicii do su singular estruc- 
tura, la publicación do Kl Adoni.i es importante 
l«ara la liistoria do las Letras y de la lengua, 
porque l'orcel caracteriza mejor que otros mu- 
chos la época do transición en que vivía. Pu.só 
sus mocedades fuera de Madrid, y no se educó 
bajo la inllueneia creciente do la literatura fran- 
cesa; así 03 que sus bellezas y su» defectos son 
de índole ]iuramcnte es]iañola. Si algunas veces 
imita el estilo fresco y retumbante de Góngora, 
otras, por desgracia las menos, recuerda el es- 
tilo iluicc v natural de otros felices escritores. 
En medio de intempestivas y enredadas metáfo- 
ras, tributo imprescindible á la afectación rei- 
nante, ¡cuántas veces asoman en los versos do 
l'orcel destellos de aquel hechizo de expresión 
peculiar de los poetas de la edad dorada! Hasta 
en el discreteo salic ser diserto y lírico jun- 
tamente, como los poetas esclarecidos del si- 
glo XVM. Kl Adonis consta de cuatro églogas 
venatorias precedidas de un prólogo, Al leetor 
benévolo, escrito por el misino Porcel. No co- 
nocemos todas las obras de este distinguido es- 
critor. En Madrid se guarda en la lübliotcca 
Nacional una titulada Gozo y corona de Granu- 
da en la proclamación del rey D. Carlos Jll 
(Granada, imprenta real, 1760, en 4,°). D. Pe- 
dro José Pidal poseyó dos tomos manuscritos de 
trabajos de Porcel, á quien probablemente per- 
temcieron, pues contienen algunos apuntes au- 
tógrafos. Uno de los tomos, señalado con el nú- 
mero I\', hace presumir que se han perdido 
otros dos cuando menos. El primero de los to- 
mos que se conservan contiene El Adonis y unos 
apuntes encomiásticos de Porcel escritos por 
Antero Benito y Núñez. En el tomo que lleva ol 
número IV se hallan: 1.° Una Oración, pronun- 
ciada jior el conde de Torrepalma en la Academia 
del Buen Gusto, que, como se ha dicho, celebra- 
ba en Madrid sus juntas en casa de la condesa de 
Lomos, marquesa de Sarria (1740 á 1751). -2.' 
Juicio lunático, ó crítica burlesca de las compo- 
siciones que se habían leído en la citada acade- 
mia. «Este juicio, dice Cueto, escrito con nota- 
ble donaire, en prosa fácil y elegante, da idea 
del clarísimo entendimiento y de la no vulgar 
instrucción de l'orcel. Como jiscal de la Acade- 
mia, tenía que cumplir con la obligación, inhe- 
rente al cargo, de juzgar las obras presentadas, 
y lo hizo en verdad de una manera ingenio.sa. 
mezclando entre las agudezas roHexiones de ra- 
zonada crítica. No sólo censura con bastante li- 
bertad á sus compañeros de academia; también 
esgrime ásperamente las armas de la sátira con- 
taa su propio poema, dando en ello testimonio 
de discernimiento y abnegación.» - 3.° Orecío/i 
gratulatoria á la Academia de la Lengua, en 5 
de enero de 175'J, día en que en ella fué recibido 
por académico Porcel , siendo director de la Aca- 
demia José de Carvajal y Láncaster. - 4.° Carla 
del difunto rey de Priisia, poflrc, á su hijo rei- 
nante, Federico II, desde los Campos Elíseos, 
traducida del francés por José Antonio Porcel. 
-5." Alguiws versos de Porcel, firmados. Tra- 
dujo Porcel en verso castellano La dama docto- 
ra, de autor francés anónimo, escrita contra los 
jansenistas. No conocemos esta traducción, que 



pour 



77 



•■'••o \u luor* ilu /.« >/ii>ii< in/Jeciii, ci.ii.idiu i ii 



lio líiiilraii. I'roi cihilojí de una A 

dol |MM.|(% ,..,(fl|., |,f,f ('t],.ff,_ (,|. j 



Adnttiif íioii mi |,oe- 

«iil» varían: A'/ r' , .. / ./r» 

vuUinila; Kpitajio ttl nrjmtrro dr un jtfrro dot/O', 
IIIIA lírdmtdillu; Kilhulai/r Al/eo y .trrtu-rt; Ac- 
león y hinuii, fáliuhi bnrlom» I niH» 

011 nu OHtilii, (iiinpuoHtaon Ion n^ l'or- 

col, cuando ésto llevaba ni'in oi ii' n ' m do f/ 
eitlmllrro df lit /''Inrmla, priiiioro que iimí i ii la 
Acadoiiiiu dol Trlpinlo; 10 »//«>'' ^ I' !■ mi la 
Acailoiiiia dol linón (insto; A •■• ent 

rryrs It, Kernundo el trrln y dhii' t Ka- 

ra Felicita, en nu exallueión ol t,o,iu lU Iwi A'»- 
fjaña», un mi ignorettío fiero leal VfiSfillo, en enta 
afeeiuimi cnnción lirroictt; A la heniiosnra, pu- 
dor, susto y liliertad dr Andrómeda, rj^rurttii ni 
uiunatruo intirino, Canción', un diálogo entro Pe- 
dro y el poeta, y una l'artn al -irñor de fjor, 
conde de lorrepalvia, retirculo de la corte al lu- 
gar de Cienpoznelon, á dirtrtir el quebranto jior 
la ]}érdida de un hijo que amaba lirmamenle. 
Estas composiciones, así como El Adonii, ue ini- 
priinicron por primera vez en la citada ISibliote- 
ca, algunas de ollas copiadas de un ci'jdire do 
la librería de Pedro José Pidal, las más de lo» 
autógrafos del mismo l'orcel, iiiie forman jiartc 
de la actas de la Academia fiel Ituen Gusto. 
Cueto las ilustró con notas instructivas. El nom- 
bre de Porcel figura en el t.'atiílogo de autorida- 
des de la lengua publicado por la Acoriemia E«- 
¡lañola. 

PORCELANA (del ilal. porcellana): í. Especie 
de loza, fina, transparente, clara y lustrosa, in- 
ventada en la China é imitada en varias fábri- 
cas de Europa. 

Jarrones de alabastro y forcelana, 
Magníficas estatuas y pinturas, 
Ornan confusas la soberbia estancia, 
Que allá se pierde en mágica crujía, etc. 
E.Sl'KOKtF.DA. 

... no basta que en nuestras exposiciones 
públicas aparezcan tejidos primorosos, y por- 
celanas bellas, etc. 

Castro t Sebuaso. 

- Porcelana: Especie de taza, ancha y hon- 
da, que se hace de barro fino, y sirve regular- 
mente para poner dulce, caldo, leche ú otras 

cosas. 

Asistían en el campo sus amigas, hermanas 
ó mujeres con ramos de flores y porcelaxas 
llenas de brebajes aroniático.s. 

B. L. DE Aroes.sola. 

-Oye, con dos porcelaxas, 
A la luz de una bujía. 
Salió Polonia: sangría 
Debe ser. 

TiKSO riE MOLIXA. 

- Porcelana: Esmalte blanco cou una mez- 
cla de azul, con que los plateros adornan las jo- 
yas y piezas de oro. 

-Porcelana: Color blanco, mezclado de 
azul. 

- Porcelana: Cerám. Este artícido tiene dos 
partes: en la primera se estudia la historia de la 
porcelana, y en la .segunda se trata de su fabri- 
cación. 

I La primera cuestión que se ofrece en la 
historia de la ¡lorcelana es señalar el origen de 
ésta. La opinión general es que las porcelanas 
chinas son las más antiguas. Los comienzos de 
su fabricación en China se cree que fueron por 
los años 185 antes y S7 desjmés de Jesucristo. 
El supuesto hallazgo de botellifas chinas de 
porcelana en una tumba egipcia de la dinas- 
tía XVIII á la XX, que exploró el sabio Itose- 
llini, hizo creer por un momento que la cerámi- 
ca caolínica contaba más de tres mil seiscientos 
años de antigüedad; pero las inscripciones de 
dichas botellifas demostraron que tales piezas 
no podían ser anteriores al siglo viii. La jirinie- 
ra mención que encontramos de tales productos 
es la que hacia el año 851 hizo el mercader ára- 
be Solimán en sus Itnpresio/tes de viaje por la 
India y la China. «Se halla en China, dice, una 



78 PORC 

arcilla excesivaniiiite lina con la que se confec- 
cionan vasos que tienen la transpaiciicia del vi- 
di-io: pnede voi.se el af;ua á través del vaso, q\ie 
es de arcilla.» lín un manuscrito áralje de la Bi- 
blioteca Nacional de l'arís, que trata de la vida 
do S;dadino, encontramos que este emir regaló 
011 1171 á Nurcdiuo -10 [liezas de ¡lorcelaiia. 
Dospuós tenemos la noticia c|ne nos da llarco 
Polo, el ]irimor viajero europeo que permane- 
ció en China veintiséis años en el siglo xiii, y 
la descriliió en un libro que ]inblioó en el año 
de 1307, en el que dice que en la ciudad de Tin- 
giii no había nada im|iortante más que su fabri- 
cación de vasos y |ilatos de ]iorcelana, fabrica- 
ción que descril)e. Otro vi.ajero árabe de Tánger, 
llam.ado Baotia, que visitó la China en 1345, 
dice que la porcelana se fabricaba línicamente en 
las ciudades de Zcgtun (T.sen-Tliung, puerto de 
mar de la ¡irovincia Fukian, hoy Tlisinan-Fschu- 
l''!!) y Synkilan. Bárbaro, eniljajador de Vene- 
eia en la corte de Persia en 1474, es otro viajero 
europeo que Iial)la de esta porcelana. De todos 
estos datos, y de la noticia de ipie la fabricación 
de la porcelana fué llevada de la China al Japón 
en el año 27 antes de Jesucristo, resulta que 
la fabricación de la porcelana es antiquísima en 
China, y que aun^iue no paseemos dato alguno 
referente á su invención todo parece indicar (pie 
dicha invención debió efectuarse en la China, 
que es el país porcelanero por excelencia, cuyos 
ceramistas no tienen rival en esa manufactura, 
á diferencia ele los japoneses. La porcelana no 
fué conocida en Europa hasta principios del si- 
glo XVI, que es cuando la importaron de China 
los portugueses y los holandeses. Necesariamen- 
te se impone en la historia de la porcelana una 
división: Oriente y Occidente. 

a Porcelanas chinas. - La historia de la por- 
celana en China se divide en siete grandes éiJO- 
cas, que .son las siguientes: 

I.", ó sea la primitiva (850 á 1426). -Las 
primeras ]xircelanas faltricadas en Ta-Y eran de 
nn color blanco marfil, y aellas se refiere el poeta 
Tliu-Fu, de la dinastía de Thang, diciendo que 
su sonido era como el de las copas de jade. Los 
adornos de estas piezas primitivas están gra- 
bados ó moldeados en relieve antes de la cocliu- 
ra, y representan jicscados, floies, corrientes de 
agua, etc. Por a(]nel mismo tiempo se fabrica- 
ban en Vuci-Tcbeu para uso del emperador unas 
porcelanas llamadas Pi-.w-i/ao (porcelanas de co- 
lor oculto), significado que ha dailo lugar á va- 
rias interpretaciones, entre ellas la de que se 
trata de colores transparentes. En el siglo x la 
cerámica china hizo importantes progresos, ]iues 
no pudo monos de reflejarse en ella la provecho- 
sa influencia que por aquel tiempo ejerció en el 
arte cliino el budismo, con cuyas ideas índicas 
vino á depurarse el gusto de los artistas. Los 
autores chinos nos dicen que cuando subieron 
al trono los Sung, ó sea en el año ",160 después 
de Jesucristo, se fabricaban porcelanas «azules 
como el cielo, lu-illantes como un espejo, delga- 
das como el pajiol y sonoras como una placa de 
jade.» Estas piezas se distinguían además por 
su brillantez y su finura y soljrepujaban en be- 
lleza á las porcelanas anteriores: vendiéronse á 
tan alto precio y llegaron á ser tan raras, que, 
según nos inibrma un autor indígena, cuando 
alguna )iersona tenía la .suerte de encontrar un 
vaso de aiiuel género, aunque estuviese roto eu 
jiedazos pequeños, lo empleaba para algún ador- 
no de cabeza ó para hacer un rosario. 

Sin embargo, por aquel tiempo se establecie- 
ron en todo el Imperio im]iortantes fábricas de 
porcelana bajo la dirección del gobierno. La más 
importante de ellas es la de Kimi-lc-lchin, en la 
prov. de ICiang-Si, l'nndada en el añol005 jior el 
emperador King-te, de quien le vino su nombre, 
y de ellas salen todavía las ]iorcelanas destina- 
das á los Hijos del Ciclo. A fines del siglo x es 
cuando se hicieron las primeras aiilieaciones de 
esmaltes coloreados en piezas de Ijizcoolio coci- 
das (V. BizDocHo), esmaltes sin duda de plomo, 
cuyos variados matices eran violeta pálido, color 
de berenjena, ocre, azul celeste, tnripií, etc. Es- 
tos vasos están adornados con imágenes de per- 
sonajes simbólicos del budismo ó del tavismo, 
con llores, ó sencillamente con antiguos caracte- 
tercs, cincelados y coloreados después; en algu- 
nas ]iiezas el adorno consiste en filetes de relie- 
ve. Desde el siglo xiii .se fabricaron las piezas 
de porcelana que iiodemos llamar resquebrajada 
(Tsin-í-hi-ijao), de lasque dice un historiador 
cliino que cuando .salen del horno ofrecen nu- 



POKC 

morosas venas que 001 rcu en todos sentidos co- 
mo .si hubiesen sido rotas en mil pedazos; estas 
resquebrajaduras provienen de una diferencia de 
dilatación entre el cuerpo de la pasta y el baño 
vitreo que la envuelve, y se iiroduccal enfriar las 
)>iezas, operación que el ceramista puede gra- 
duar. 

2.» Periodo Signan-tc (1426 á 1465). - Cuan- 
to llevamos dicho representa los primeros jiasos 
de una industria artística que se estaba fornian- 
ilo, y que no llegó á nn completo desarrollo has- 
ta el .adveniniiento clel emperador Signan-te, de 
la dinastía de los Ming, en 1426. Las porcelanas 
de esta época están caracterizadas por su decora- 
ción de flores azules, azul que es un arseniatode 
cobalto que con la cochura toma una tinta páli- 
da. Los chinos aprecian mucho estas piezas, cu- 
yo encanto está en la dulzura del color y de la 
composición y eu la delicadeza de su aspecto. 
Para estas pinturas, que se hacían en crudo, tam- 
bién se empleó el rojo de cobre ó un rojo produ- 
cido por polvo de cornalina. Algunos va.sos están 
adornados con un pez encarnado. 

3." Período Tching-hoa (1465 á 1573). -Las 
porcelanas de esta época llevan el adorno azul, 
de un azul cobalto menos puro que el emple¿ido 
en el jieríodo anterior, por haberse hecho en éste 
demasiado consumo de él; en camino se advierte 
un notable adelanto en el dibujo y en la dispo- 
sición de los colores; pues aunque los matices no 
son tan delicados, hay más gracia y ligereza en 
el dibujo y las composiciones son más fáciles. En 
1521, bajo el emperador Tching-te, se encontró 
por fin un nuevo azul de tono intenso, que siem- 
pre ha sido muy estimado ]ior los chinos, y que 
probal)leraente era un silicato de cobalto: se de- 
nominó Hoe'i-tsiny (azul de los mu.sulmanes), por 
donde se deduce que debieron ser comerciantes 
árabes de Cantón quienes le importaron á China. 
Entonces aparecieron las primeras pinturas en 
piorcclana cocida en blanco, pues la a]ilicaciún de 
esmaltes á medio gran fuego abrió á los ceramis- 
tas chinos un campo nuevo que había de condu- 
cirles al dominio do todos los procedimientos que 
perfeccionaron más tarde. Desde entonces, en 
vez de pintar las piezas y vidriarlas, se las deco- 
ró y jiintó cuando estaban ya cocidas, y á estas 
porcelanas se les dio el nondne de U-tsal-yao 
(porcelana de cinco colores), cuyos cinco colores, 
contando además sus distintos tonos, son de co- 
bre, amarillo tostado, azul claro, azul obscuro, 
violeta, rojo de hierro y negro, (|ue servía para 
dibujar el adorno y á veces para esmaltar el fon- 
do; dueño ya de estos elementos, pudo el artista 
chiuo dar mayor desarrollo á la decoración em- 
pleando en ella elementos simbólicos, flores, ani- 
males y la figura humana, que les permitió repro- 
ducir escenas legendarias, religiosas ó históricas. 
Las porcelanas en que dominaba la coloración 
verde, y que se fabricaban desde el período ante- 
rioi , eran productos escogidos, cuyo procedimien- 
to de fabricación difería completamente del in- 
dicado. Las piezas de la fawilia verde, de la se- 
gunda época Ticn-pc-Khi, están adornadas con 
esmaltes aplicados sobre hizcocho, mientras que 
las porcelanas verdes de la tercera época están 
decoradas con esmalte sobre baño. Las piezas de 
esmalte verde aceite correspondientes á la terce- 
ra época son muy raras, y el esmalte de ese color 
las cubre por completo, debiendo estar su orna- 
mentación trazada con punzón ó con color negro. 
También hay piezas decoradas con azul turquí 
sobre bizcocho. 

4." Periodo Uan-H (1573 á 1662). - Comienza 
con el emperador Uuan-li, de los Ming, y está 
caracterizada jior la prepoinlerancia de la fami- 
lia verde y las pinturas sobre baño. Dos aconte- 
cimientos influyeron entonces en la industria ce- 
rámica: en primer lugar, rpic el azul ile los musul- 
manes desapareció del morcado, como cien años 
antes había desaparecido con el azul ( Su-ni-'i'o}\ 
y por otra parte, que la arcilla de que .se hacía la 
porcelana china so había concluido y las tierras 
que podían ])rocnrarse los alfareros no daban 
más (]ue jtroduotos grisáceos. De aquí que los 
procedimientos decorativos tendiesen á ilisimn- 
lar la calidad de la pasta y el tono de la superfi- 
cie con la brillantez de los esmaltes. En un ¡irin- 
cipio se empleó el poco azul que quedaba para 
decorar algunas ]iiezas en crudo y bajo baño, y 
dicho color se aplicaba solamente á los motivos 
principales, á los personajes y a los animales, em- 
pleando para la ornamentación esmaltes rojos y 
verdes de medio gran fuego. Los ejemplares más 
importantes de esto género son pilas para agua. 



PORC 

donde se con.scrvaban plantas acuáticas, y por 
eso llevan figuras de dragonesy de peces. Añade 
M. Paloologue, á quien seguimos, que entre los 
]irodiiclos cerámicos fabricados en el extremo 
Oriente hacia mediados del siglo xvii figura un 
cierto mimero de piezas cuyo origen viene pre- 
ocupando á los conocedores, entre los cuales Ja- 
queniart las designó llamándolas porcelanas do 
Corea, y que aquél entiende que .son porcelanas 
coloridas del Japón fabricadas en Hizen hacia 
1650; son vasos con decoración arcaica de pasta 
blanca y mate, de color liso pero no vidrioso; los 
esmaltes de tonalidad muy dulce son azul celes- 
te, verde pálido, rojo mate, sobriamente distri- 
buidos sobre el fondo blanco marfil. 

5." Periodo Khawi-hi (1662 á 1723). - Es la 
época más hermosa de la porcelana, cuando los 
[irocedimientos estaban perfeccionados, los cera- 
mistas y pintores iioscían más recursos, las for- 
mas eran más bonitas, la coniposicií'm más saina 
y más seria, y las coloraciones ofrecían una dul- 
ce armonía y una brillantez que en las piezas an- 
tiguas sólo se encuentran por casualidad. En cua- 
tro grupos se dividen los [iroductos de esta épo- 
ca, a saber: familia blanca, familia verde, fami- 
lia rosa y porcelanas de baño coloreado. Las por- 
celanas blancas empezaron á fabricarse á media- 
dos del siglo XVII ; su manufactura estaba en Te- 
lina, en el Fo-kien, y los productos consistían en 
tazas y copas cuyos bordes estaban ligeramente 
deprimidos, é idolillos biidicos delicadamente 
modelados; todos estos productos eran muy bri- 
llantes. La decoración de los vasos consistía en 
meandros de relieve que cubrían toda la pieza, 
ó de llores y aun figuras de relieve. El coleccio- 
nador ingles Bing tiene una serie importante de 
porcelanas blancas, en las que puede apreciarse 
la diversidad de tonos del blanco: opaco, trans- 
lúcido, lechoso, de almendra, de marfil, de cera, 
de albayalde, de magnolia, etc. Eu las porcelanas 
de la familia verde hay que distinguir dos gé- 
neros distintos, diferencia ocasionada por una 
escisión ipie hubo entre los pintores que las de- 
coraban en los primeros años del reinado de 
Khang-hi, por lo cual se formaron dos e.scuela.s, 
una que siguió inspirándose en modelos anti- 
guos, perfeccionando el estilo y tratando con más 
finura y grádalos asuntos, y qne produjo nume- 
rosos frascos adornados con flores, empleando un 
color rojo de hierro para realzar algunos moti- 
vos, como las alas de los pájaros y de las mari- 
posas, y toques de amarillo, de azul y de viole- 
ta para las llores, y otra escuela que dio monos 
imiiortancia al colorido, poro que en cambio 
cuidó mucho el dibujo, ipie está hecho en crudo 
con color azul ij rojo de hierro, tratando escenas 
históricas ó religiosas llenas de vida y movimien- 
to. Las primeras porcelanas de la familia verde, 
decoradas con grandes composiciones, tuvieron 
mucho éxito; pero nn edicto impeiLal, publicado 
en 1677, |U'obibió la reproducciiín de a.suntos 
históricos y religiosos en las porcelanas. Las por- 
celanas de la familia rosa deben su origen al des- 
cubrimiento efectuado en 1680 de tres colores 
desconocidos hasta entonces, y que eran el car- 
mín, qne se sacaba del cloruro de oro; el amari- 
llo, que se s.acaba del antimonio; y el blanco, 
extraído del ácido arsenioso, y con cuya mezcla 
se olituvieron unos tonos rosa jiálido que em- 
plearon los ceramistas. 

La decoración de los vasos ro.sa consistía en flo- 
res, como peonías, crisantemos, lotos, etc. Las 
porcelanas de baño coloreado eran nnas piezas 
CU3T0 fondo fué decorado, bien en crudo con colo- 
res de gran fuego, bien en bizcocho con colo- 
res de medio gran fuego, y que siempre produ- 
cían tonos de unadelicadeza y unabrillantezex- 
traordinarias ;se distinguen dos clases de estos va- 
sos: los celadoues, que eran de azul turquí, verde 
marino ó violeta, tintas que suelen aparecer en 
una misma pieza y algunas con dib\i,jos graba- 
dos ó estampados en relieve; y los tostados, qne 
eu el período siguiente estuvieron muy en boga, 
y en los que la combinación de colores brillantes 
les daba aspecto de piedras preciosas. En el rei- 
nado de Khang-hi se perfeccionó el procedimien- 
to del resquebrajado. Éntrelos productos resque- 
brajados se contaban las mejores porcelanas de 
Long-Thsiuen, que eran de color verde pálido ó 
verde intenso; dicha manufactura, que se en- 
contraba en la provincia Tche-Kiang, estaba ya 
en actividad en la dinastía de los Úng (año de 
1100 después de J. C). A continuación de los 
celadones coloca Paleologue las porcelanas lisas, 
bañadas á gran fuego, que llevaban el nombre del 



POKO 

niiiiiiliiifii TliiuiiiK, >|ii<> ImiJii rl ri'liinilnilii Kli«ii)(. 
Iil cllri^di liiliiiiliiirni'liiinilx Klll^t >■' l<'lilli, .V<|lin 
OHtalMiii iltM-tiiii'li»-* t iHi rtiiiiiltt'. /•(. / líV t. r/'irii/i*, 
niiiiiilllii ili' III 11, niiiiiiillii iMtIiilii, \ iiili'lit ) Minln 

Iiiíliilii. 'rmiiliiiii liiiy iiiiiM viiMM <lii riiiiilii lio 
ix'ii, lii i|ii<> li'x Imciii iiiiii<'«|>lili|«H lili toi'lliir lu- 
lili» lim <'iiliimriiuirii iIpI liiiiiirr, i|iii< «iiii muy 
lillwnilnii. KiHii iiniíiilHIiiii iiitrriiwiiitrH Illa |iiir>'ii' 
liihitK ili' rniiilii iiiiKi'ii, iil •'iiiil un ii|i|«ii(ii |n>i' ul 
(iNiMiHiir ili'l tiiinn rnlnriiiiilii n [inr lik Nn|iiM|iOMÍ- 
i'iiiii lili lili» i'iiliii'KH, uriil y |iiirili> |hii' iijiiiii|ili>. 
AiUimiU iixiat» lililí iiurlo muy imiiIumi iIv viuoii I 



pone 

mil liitnn miliirnailn, llniíiftilua mti» ttmliulo» 
|Kiri|iii< i'l iiliiiiro, iHi|ilitiiil<i (Kir niixlin ilo uim 
rjinn, iMiliiiii IihIii In iiii|K>i lililí lili una iM<rli' iIk 
Kiiiiiltiii. 

(1." /'ii/i»Ai Viinii Tliiiiij y A'irii/iiiitj (Wj;\ 
A I7IMI), Jlrmln «I iitii|H'riiiliir |irUiiiiliiiiii<lili' • i 
tnilii lii riTÚinli'ii i'lilim oiilnnu iiiiii uunvn liinn. 
(<iiii |iiiilii|<ii< ui> (ii(('iii|íi>ii iiu hiiilii ú lim ilrl |H'rí>i' 
lili nnli'ilnr y <|iilxii lun i<iiliii'|iii|iil>aii ni nl|{iiMiui 

l'nliri )itnN, IHirn »l llililljii i'lrl lllilH riilirirlIJ'Uiln y 

i<ii ulf^iiiiiiN |iiii/.iu mil i'unl lililí iiiiiiintiira, y vii 
uimiilu al i:olor produolaii i^oiiiliiuncliiiioii iJcnco- 



I'OKí; 



70 



IHM-Iitiui liaaU entoiirmilii rmnalU-» iIk U r«iiiilii 

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1.- 1',, if. 

lia r|i«wtt í . ■ ..., ... liin 

i|Uo, wleniiM (iol rnju y ilvl ruM, wi i!iii|ileaha un 








Jarrones chinos de porcelana de la dinasCia de los Tsing 



azul i>áliiln, un voiile y un lila cl;iro.«. Su «Icco- 
ración consistía en llores, animales y raniaics. y 
es lie notar i|UO estas porcelanas e-itáii pintarlas 
con lijíeros toques ile esmaltes tianslúciilos casi 
acuosos, (iiie reeueiilan la frescura de los tonos 
de la acuarela. Los asuntos consistían en jierso- 
najes liisti'iricos asistiendo á aljjuna ceremonia, 
comhatieinlo. etc., sesi'in los representa la Poe- 
sía, ó en esceuas de los dramas de la época. 

■¿.° Porcelanas cascarones de huero, en cuya 
faliricaciiiii ya se ensayaron los.artistasdelaépo- 
ca anterior. Sn nombre chino es Tho-lnikhi, qne 
sigiiitica literalmente msos sin embrión, lo cual 
quiere decir que carecen de la materia que cons- 
tituye el vaso bruto y «pie dichas porcelanas 
jiarecen hechas solamente con el esmalte. 

La confección de estas piezas exige suma ha- 
bilidad y ligereza de mano. Su masa es blanca y 
transivarcnte; sus esmaltes rosa, azul, negro y 
veple son de tonos muy dulces y están ligera- 
mente realzados con toques de ovo. Estas porce- 
lanas son las que mejor manifiestan la diléren- 
cia esencial cutre la porcelana de Oriente y la 
de Occidente. Kntrc nosotros las porcelanas se 
pintan por los procedimientos de la acuarela, 
mientras que en China y el .Tajión se efectúa 
con una materia colorante sienqire penetrada de 
Huido vitreo, de modo que es la pintura con es- 
maltes y no con colores; y como dice E. de Gnn- 
court, la verdadera pintura de la porcelana es, 
por decirlo así, una aguada translúcida. 

3.° Porcelanas chamuscadas. - Ya se fabrica- 
ban desde el siglo xiii algunos vasos cuyos ba- 
ños tomaban á gran fuego peregrinas coloracio- 
nes. Parece que el secreto de su eolor.acion hubo 
de [ici-derse, hasta que á fines del siglo xvii co- 
menzaron de nuevo á ñibricarse; sus colores son 
rojo obscuro, piírpura vinoso, violeta intenso, 
azul lápiz, verde esmeralda con caprichosos cam- 
bi tan tes. 



4.° Porcelanas de exportación, entre las que 
se cuentan las iiorcelanas de mandarines, que 
están decoradas con asuntos históricos ó fami- 
liares. La decoración de las porcelanas destina- 
das á exportarse responde al gusto ó a las nece- 
sidades de los pueblos á que se destinaban: tam- 
bién se cuentan en este número las porcelanas 
de adorno persa, que se tuvieron algún tiempo 
por labricadas en el Irán, y también las ¡lorce- 
lanas hechas por dibujos europeos que llevaba á 
China y al .lapón la Compañía de las Indias 
en el pasado siglo. 

5." Período contemporáneo fdesde 1796). - No 
se cuenta en esta época ningún desculirimiento 
cerámico ni progreso alguno en los procedimien- 
tos; por el contrario, lo caracteriza el olvido de 
las tradiciones técnicas y la ausencia de un ver- 
dadero estilo decorativo. Las )iiezas más impor- 
tantes datan del reinado ile Kia-King (1796 á 
ISJl), y son reproducciones de tipos de las épo- 
cas precedentes. El exceso de producción causa- 
do por el desarrollo del comercio occidental des- 
de 1840 ha determinado una visible decadencia 
en el arte cerámico de los chinos, que sólo se 
preocupan de satisfacer la afición irrellexiva de 
los compradores europeos. 

b rondanas japonesas. - Un alfarero llama- 
do Gorodayú Shoiisui llevó de la China al .Tapón 
hacia 1.520 los priiici|iios de la fabricación de la 
porcelana. En torno de su piimer horno se le- 
vantó una ciudad llamada Arita. Pero las por- 
celanas fabricadas jior ese alfarero, que no debió 
hacer otra cosa que imitar los productos chinos 
en pequeñas dimensiones y en azul y blanco no 
son las primeras porcelanas ja]innesas que ]iro- 
ceden de la provincia de Hizcn, donde se encuen- 
tran grandes dejiósitos de caolín, sobre torio en 
los alrededores de la montaña de Kazatzu, que 
ha dadc su nombre á la cerámica primitiva de 
aquella provincia. Las piezas de Kazatzu datan 



del .siglo xill y del xiv, ofrecen un carácter bár- 
baro y están impunemente bañadas de nu es- 
malte gris bastintc grosero, espeso y siempre 
lesquehrajado como los productos de Corea, 
que fueron sin duda los modelos imitados. Los 
discípulos de Slionsui, llamados Ooroshitshi y 
Gorohatshe, fueron mas hábiles que su maestro 
y decoraban con raniajes de estilo |ier.sa, azules, 
sobre lómlo gris Unamente resquebrajado. En 
1647 Kakiyemon introdujo en Imarí la decora- 
ción de la porcelana por medio de colores vitri- 
ficablcs realzarlos con oro. Por aquel tiempo los 
holandeses, establecidos ou Ivagasaki, dieron 
mucho impulso á las nuevas fabricas, con loque 
aumentó la exportación considerablemente, co- 
mo también la fabricación, cuyo princiiial centro 
era la indicada ciudad de Imarí, cuyos produc- 
tos inundaron á Euro|>a. Las piezas finas de 
Imarí son comparables por su ejecución á los 
productos de la cerámica china, y aun superan á 
éstos en que la decoración es algo mas vanada, 
aunque no es mny original. £1 tipo decorativo 
más común es el compuesto de crisantemos y 
peonías de colores azul, rojo y oro, clasificado 
por Jacqueniart con el nombre de familia cii- 
santemopeoniana. Este género de productos fue- 
ron imitados en Delft (Holandaí. En Kakiye- 
mon se inventó otro ti]io más delicado, cuya de- 
coración, i|ue se hacía á fuego de mufla, consis- 
tía generalmente en un ¡«lantcl de florecillas y 
lindos pájaros; estos productos, cuya pasta es 
de grano más fino que los anteriores, sirvieron 
de modelo á los porcelanistas de Sajonia y de 
Chantilly. Las piezas de Kakujenion han sido 
siempre muy buscadas por la aristocracia japo- 
nesa. Durante el siglo xviii se formaron en aque- 
lla misma provincia tres centros de producción 
de la porcelana, que son Okavadji, Hiratoy 5li- 
kavadji, habiéndose dedicado las ríos últimas á 
la fabricación de ¡iroductos en Manco puro sin 



so 



roRC 



ailoriio ó en azul y blanco; las piezas de Hirato 
son niny apreciailas, anque sus esmaltes blancos 
nunca lian llegado á la dulzura de sus análogos 
de Cliina, si bien superan á estos productos los 
ja|ioneses por la variedad y elegancia de las l'or- 
mas, distinguiéuflose los perfumadores en figura 
de pájai-o, pichón, pato, mandarín y de otros 
personajes. Las fábricas de Kutani y de Kioto 
también han producido porcelanas de mérito ar- 
tístico y muy perfectas ilesde el punto de vista 
técnico. Fuera de esto, sólo se registran ensayos 
de fabricación en distintos puntos. No debe ol- 
vidarse que los productos de barro han tenido 
siempre en el Japón más importancia que los 
caolínicos. Jacquemart menciona tandiién entre 
las porcelonas japonesas unos vasos llamados ile 
la India, decorailos con flores, pintadas éstas con 
tinta carmín. Esta porcelana nada tiene de co- 
mún con el Indostán, sino que es de origen ja- 
ponés, y su nombre proviene de la Compañía de 
las ludias Orientales de las Provincias Unidas, 
fundada por Holanda en 1602 con objeto de 
mantener la navegación comercial. 

c Poredaiias indias. - Es punto de disensión 
entre los ceramófilos si en la India se fabricaron 
realmente productos de porcelana ó si lo que se 
llaman porcelanas indias proceden de la China. 
M. Dommin niega la existencia de la porcelana 
inilia, aunque parece eonl'undirla con los produc- 
tos japoneses fabricados por encargo de la citada 
Compañía délas Indias. Jacquemart, más atento 
á los caracteres artísticos de los productos cerá- 
micos, sustenta la afirmativa, haciendo observar^ 
para probarlo, que el estilo de las piezas con per- 
sonajes, aves ú ornatos no tiene nada de común 
con las obras del Celeste Imperio. Distingue ese 
autor dos géneros de productos indios: uno las 
porcelanas azules, y otro las porcelanas polícro- 
mas. Dice que las azules están mejor trabajadas 
que las de la Persia, que su pasta es muy compac- 
ta, algo azulada y cubierta con un finísimo bar- 
niz lustroso, del ipie quizás se daban varias ma- 
nos, y el azul de los adornos, generalmente páli- 
do, tiene un tono muy dulce, que casi se confunde 
con el baño. Indica, sin embargo, que en algunos 
]iroductos se nota en su estilo que están inspira- 
dos en productos japoneses. Las porcelanas po- 
lícromas pertenecen á la familia verde, algo se- 
mejante á los productos chinos, auncjue las ce- 
nefas y la composición general difieren comple- 
tamente de las obras del Celeste Imperio. Con- 
siste su decorado en tallos rectos y delgados, si- 
métricamente dispuestos, con margaritas esmal- 
tadas de rojo y azul, rodeado de hojas dispuestas 
regularmente cubriendo el fondo blanco, de 
donde resulta visible analogía con las telas jier- 
sas, y todos los motivos, hasta las hojas más pe- 
queñas, están contorneadas <le oro como los tra- 
bajos de esmalte alveolado. Algunos vasos lle- 
van inscripciones de oro tomadas del Koran; de 
aquí que se haya supuesto que las ¡lorcelanas en 
cuestión pudieran haber sido fabricadas por una 
numerosa secta islamita existente en China, alo 
que Jacquemart contesta que dichas inscripcio- 
nes están trazadas con cálamo y no con jiinoel, 
que es como se escribe en China. Uno de los ca- 
racteres de las porcelanas indias es el esmalte 
azul vivo é intenso, aemcjante al azul de Sevres. 

ch /'oíTc//v««,'í 7Jí:7'S«.s. — Como dice acertada- 
mente Jacquemart, la porcelana tierna de la Fer- 
siase ofrecería un problema, algo como un ao- 
ciilente inexplicable, si no se buscara su razón de 
ser en la conquista india. Sus productos consis- 
ten en copas de poca altura ó compoteras, y en 
tazas de análoga forma, consistiendo su orna- 
mentación en arabescos que en el interior des- 
tacan sobre fondo blanco ó coloreado, y al exte- 
rior es de un color negruzco metálico; hay una 
curiosa copa en cuyo interior se ven figuradas 
plantas y un toro, símbolo de la antigua reli- 
gión de los persas, y por el revés el ciprés alegó- 
rico de la religión de Zoroastro, De esta concu- 
rrencia de símbolos tan distintos, ambos prohi- 
bidos por la ley musulmana, deduce Jacquemart 
que dicha porcelana tierna es, como la esmaltada, 
anterior á la alfarería caolínica, emana de artis- 
tas penetrados de las doctrinas de Zoroastro, re- 
beldes al i.slaniismo. H.asta tiemposmodernos.se 
han fabricado en Nain porcelanas que, salvo el 
ser translúcidas, nada tienen de común con aque- 
llas porcelanas tiernas antiguamente fabricadas 
en Persia; pero como ellas, las porcelanas de 
Nani denotan que sus decoradores se ins|iiraban 
en productos chinos, observándose también por- 
celanas en que aparece amalgamado el arte per- 



roRC 

sa con el de los productos vulgares de la India, 
d l'orcrjaiui italiana ó mi.Ha. - Ya hemos in- 
dicado que la porcelana japonesa fué introduci- 
da en Europa por los liolandeses, quienes con- 
servaron por largo tiempo su monopolio. Entre 
Holanda y el Japón existió un tratado que au- 
torizaba exclusivamente á los holandeses para 
exportar anualmente tres cargamentos deporcc' 
lanas y prohibía el comercio para las demás na- 
ciones; también hemos dado cuenta de la Com- 
pañía de las Indias, constituida en 1602, y men- 
cionaremos también la Compañía Francesa de 
las Indias Orientales, fundada por Colbert en 
tienijio de Luis XIV, en 1664, las cuales compa- 
ñías favorecieron extraordinariamente la impor- 
tación de porcelanas orientales á Europa, liasta 
el punto de que llegaron á comprometer la in- 
dustria de las mayólicas italianas, que á la sa- 
zón (siglo xvii) estaba en decadencia. Pero el ori- 
gen de la porcelana en Europa no se debe, según 
parece, ala importación de piezas orientales, sino 
á los experimentos técnicos llevados á cabo en 
el taller fundado en el siglo xvr en Florencia en 
el castillo de San Marcos por el gran duque 
Francisco de Mediéis. El autor del descubrimien 
to fué, según Vasari, Bernardo Buoutalenti, y 
elinvento consistió en la alfarería translúcida, de 
modo que no es en rigor una verdadera porcela- 
na, es decir, puramente caolínica, sino un pro- 
ducto compuesto en el que el caolín de A'icen- 
za entraba en una pequeña parte, abundando en 
cambio el cuarzo y frita, y el barniz era de plo- 
mo con mezcla de cuarzo y de fundente. Tal es 
el producto que M. Brogniavt ha clasificado 
aparte con el nombre de jioniiana híbrida ó ní í.t-- 
¿(X, porque en ella se encuentra, en efecto, una 
parte de los elementos naturales de la alfarería 
china y una parte de los empleados [lara fabricaí 
]íipo}X'clana tierna. En 15S1 consiguió el gran du- 
que presentar álos soberanos de Europa su alfare 
ría translúcida, de la cual hay ejemplares en el 
Museo de Sevres, y que suele recibir el nombre 
de porcciana de ios Jlédicis. Consisten los ejeni 
piares de Sevres en botellas semejantes á las te- 
teras orientales, y en una de sus caras lleva el 
escudo de Felijie II, rey de España, y la fecha 
de su labricación; la pasta suele aparecer gris ó 
amarillenta por efecto del fuego, y en los esmal- 
tes se nota alguna desigualdad de tono. En el 
citado castillo de San Marcos se conservan las 
recetas de la manufactura, por donde se com- 
prende, dice Jacquemart, que los resultados sean 
una maravilla para aquel tiempo y con los me- 
dios empleados. La decoración de estas piezas de 
porcelana de Médicis es de dos clases: una pu- 
ramente italiana, con motivos heráldicos, indi- 
cando que esta porcelana, llamada real, se hi- 
zo para uso de determinadas personas, y lleva 
por marca seis ¿'ais^ cinco de ellos en círculo, y 
en ellos inscritas las iniales F. Jl. M. E. D. II., 
que se lee: Franeisetis Jl/cdici, Mapires Etrurio; 
l)ti:r Srcundus. El otro estilo de decoración es- 
tá tomado de las ¡liezas orientales, y especial- 
mente persas, y entre las jiiezas decoradas se 
cuentan las que se regalaron para dar testimo- 
nio del descubrimiento. 

La marca de estas piezas es la cúpula de San- 
ta María de las Flores con la F de Francisco. A 
los Médicis debemos, por consiguiente, el descu- 
brimiento de un secreto perseguido por toda Eu- 
ropa, pero que no debía pasar al dominio indus- 
trial liasta un siglo después. El ensayo de Fran- 
cisco de Médicis no fué aislado. Según Guiseppe 
Compori, el verdadero inventor de la porcelana 
euroiiea fué el duque Alfonso de Este, marido de 
Lucrecia. Según jiarece demostrarlo una carta 
escrita á éste por su embajador en \'eiiecia, Gia- 
como Tebaldi, en laque le ¡larticipa el envío de 
un platito y una escudilla de jiorcelana, contra- 
hecha por un artífice que lo había hecho como 
ensayo, y que coperaba la jirotección del duque 
jiara hacer nuevas tentativas. En 1561 el duque 
Alfonso tenía asalariado con seis ducados de i ro 
á un obrero llamatjo Camilo, quien piarece se 
ocupaba especialmente en hacer ensayos que di- 
rigía el duque, con objeto de tener una alfare- 
ría translúcida ó porcelana. En cuanto al modo 
cómo el duque Alfonso se hizo con el secreto de 
la porcelana, consta en documentos que el 21 de 
agosto de 1567 (_'amilo condujo algunos genti- 
leshombres de Urbino á la fundiciini donde es- 
taba la artillería ducal ; y como el maestro fun- 
didor se olvidase de que una pieza estaba carga- 
da y metiese una Ijujía para que los curiosos 
pudieran admirar el pulimento del metal por el 



rORC 

interior, reventó la jiieza, que produjo la muer- 
te á tres de los gentileshombres é hirió grave- 
mente al maestro fundidor y á Camilo. Enton- 
ces el duque se jireocupó de tener de aquel hom- 
Ine la revelación de su secreto, lo que Camilo 
prometió si su mal se agravaba, y, con efecto, 
al duque se le aseguró que aquel hombre poseía 
las recetas de la porcelana, salvo la manera de 
dorar; y tanta sensación causó el suceso, que 
IJernardo Canigiani, embajador del gran duque 
de Florencia, escribió á su corte diciendo que 
entre las víctimas se contaba Camilo de Urbi- 
no, fabricante de vasos, pintor y químico, que 
era el «verdadero inventor moderno de la pw- 
oelana. » También parece que en la corte de Sa- 
lioya, por el año de 1577, un Francisco Guagín, 
que trabajaba al servicio del duque, buscó el 
secreto de la porcelana. 

No falta quien llama álos productos italianos 
de que acabamos de hablar lozas translúcidas. 
De todos modos Ibrman lo que pudiéramos lla- 
mar el prólogo de la historia de la porcelana eu- 
ropea. Entre ésta y la oriental hay marcadas 
diferencias; el Asia no produjo más que un solo 
género de porcelanas, la de pasta dura, mien- 
tras que en la porcelana europea hay tres es)ie- 
cics, que son la de pasta dura (que es la verda- 
dera porcelana), la de pasta tierna y la ojiaca. 
Los ensayos italianos del siglo xvi produjeron 
la porcelana tierna. Carecemos de noticias res- 
pecto á la producción de porcelanas en Italia por 
el siglo xvii. En cminto al siglo xviii, hay no- 
ticia de las siguientes íábricas de porcelana 
tierna: 

lioecia. - En las cercanías de esta ciudad y 
en su palacio es donde el marqués Carlos Guio- 
ri fundó en 1735 una importante nianul'actura, 
cuyos primeros ensayos son de pasta granulosa 
y están decorados con esmalte azul por medio 
de patrones. No tardó la pasta en afinarse, y há- 
biles modelistas produjeron bajos relieves, bien 
en placas ó en vasos. Hay noticia de ios mode- 
ladores Jaspero y (iiuscppe, líru.schi y Giii.seiipe 
Ettel, así como de los pintores miniaturistas 
Angelo Fiaschi , Rigacci y Giovan Battista 
Francinlacci y algunos paisistas. La marca Doc- 
cia consisto en una estrella de .soi.s imn tas to- 
mada de las armas de la familia Guiori. 

Le Xove , cerca de Bassano. - Manufactura 
célebre por sus lozas y (|ue produjo porcelanas 
con fina oi:namentación de oro y asuntos ligeros; ' 
la marca es el nombre Noue y encima la rejire- ' 
scntación del cometa que apareció en 1769, aun- 
que el signo habitual es una estrella de seis pun- 
tas. 

Venccia. -Sin duda los ofrecimientos hechos 
[lor aquel viejo artista veneciano al duque de . 
Ferrara para que fuese á los estados de éste á i 
líibricar porcelana no fueron aceptados, y quizá ' 
por esto mismo el secreto de aquel artífice, que 
por lo visto no se perdieron, hubieron de con- 
tribuir á qne en Venecia se jirodujeran en el si- 
glo XVII unas jiorcelanas de j^asta algo granulo- 
sa, pero que se prestaba á un modelado fino y 
cuya decoración está hecha con color negro y oro 
en relieve, el oro que los ceramistas llaman de 
ducados. Los asuntos .son mitológicos, y la orna- 
mentación de estilo Luis XIV. Más tarde pro- 
dujo la misma fábrica ]ioicelanas con junturas 
chinescas, polícromas y de tonos vivos. Los jiro- 
diietos con relieves, estatuillas y candelabros, 
que son de una porcelana distinta casi transiia- 
reutc, proceden sin duda de otro taller que de- 
bió florecer también en el siglo xvii. Abundan 
las vajillas y vasos de porcelana de Venecia, con 
la marca un áncora en rojo á veces con letras. 

Fstc. - Sus ¡lorcelanas tienen relación con las 
de Níipoles y están decoradas con relieves y á 
veces con figuras. 

Xápoies. ~ Carlos III formó en 1736 en Capo 
di Monte un taller para la fabricación de la por- 
celana tierna, y cuyos productos nada tienen 
de común con los alemanes á pesar de la afición 
que la reina Amelia de Sajonia tenía á la Cerá- 
mica. A lo que parece, Carlos III trabajó perso- 
nalmente en la fábrica con los operarios. Los 
]irimcros productos de Capo di Monte son una 
imitación bastante perfecta de la más fina por- 
celana japonesa, y llevan por marca el cometa 
antes citado y más tarde una flor de li.s. Las 
obras de estilo najiolitano son de formas un tan- 
to atormentadas y llev.an relieves ó l'guran co- 
rales, conchas y plantas marinas. Cuando en 
1759 abandono Carlos III el trono de Sicilia por 
el de España se llevó la mayor parte del perso- 



rouü 

iiiililo lit r»l>iii'i«, y Nii li^o y «nm'iiar, Ksrnaii- 
lili IV, IiiiImi kíimIii'IikIi' iioilniiiiirlii, luiriiiui viiii 
|i|ii/ilH lllillMl Illa i'iill lililí lililí II lililí N ■■iil'iillll' 
lili, rillll|ill>l'illli'lltl' ilíalMlliln |«il' mi onlllii iln lilD 
l>ii>iliii'lim iininiiiiMia, y tiiiiiliii II «' vpii |Hiri'clii 

IIIIN lllistlIH II lIlllHH illlilllllllll ni )(l''ll|irO lili S«' 

iii'H. [m liUirii'» Niii'Uiiibiú (ion lii iTÍalii |Milfllua 
• li> IH-Jl. 

f'ÍHi{f', iini'i'ii lia Tillili. Knln IVilii'ii'ii |iluilii,jn 
iil)(iiii |iiinlui'lii lie |iim'i'liiiiii tioriin ii Iíiii'D iIi'I 
ai^lii |uiKiiilii, y iiiiÍh |iiúiri|iiiliiii<lili' |iriiilili'ti>H iln 
|Hiii'i'liiiiit iliiiii, II muí iiii'/i'JniliM i<ii niilnlilu |irii 
liiiri'íi'in oiiii iiiik^i)i>NÍta lili hiililÍKNiirii, riiyn olii- 
iiiMiitii liiU'K lii imsta lunililo li iiiiii li>iii|Kimturii 
iiiitH lii^n i|nii i'ii liiM olriía, |ii<rniilii''iiiliili< ri'ni«tir 
Uw rAiiililiw liriiHriM iln ti-nipi'i'iitiim. Kiimlii i'hIii 
fitluicii oliliiiliir (iiiuiiitti, niii' iiiiitró liiM |ii'imIiii-' 
tiw i'oii »iis iiiioiali'», iiiiui lililí V, y buIho i'hI» 
lii rni/ili' Snlmyíi. 

n /'iircv/iiiiii» ivi^KiiTo/iiji. - A iiiioülio CHi^liiru- 
oiilii inuimivn D. ('uiIuh III i's A i|iiii>ii no il><1u', 
viitrv iilroH iiiIi<liuitn.H y iitiloH liiHtiliiriniii'ii, olt'»- 
taliliM'iniii'iilo lid lililí rúlirira iln |hiiti<Iiiiiii oii Ion 
jiililiiii'H iliO ISiii'U Kiiliio i>ii Miiili'iil, iiiio llovó 
i>l iionitiro (lo /,ii l'lihiii, en lii i|iic so instiiliiran 
I0.H ;i'J olniMiis y lUiistti.H i|ii(' iil (•IimIo tmjo ili' 
Niijioloay i|iio ]>ro('('ilíiiii lUi la l'iiluica (lo Capo 
di Miiiilc; y 110 snlanu'IilK trajo l(i8 otn-oios, niño 
tniiiliii'ii los iiUmikíIíiin. K1 priiiior iliinoicr do la 
fiiluií'a filó ol italiano I>. .Inan Tomás Hoiiii'oDi. 
La oonstniciMÓn do la fáliiica liu' iiuiionzada i-ii 
Ul (lo ilii'iciiiluo do \7,>'.\ os dei-ii', dos nirsis 
dospui'.s do lialior llo);ado ol niiovo monaiva li 
Rs|>aña. Kn 1111 piiiu'ipio sin duda la fabrioa- 
ción 80 liaoia 0011 alf;o do secioto, imosto 1)110 ol 
autor do la olna .Xoiiveaii noi/iyc en K^/in¡iiie, 
París, 17S9, dioo quo ol monarca lialiía establo- 
oido on ol interior dol palacio una fábrica de 
porcelana, on la que estaba prohibido entrar á 
todo ol mundo, sin duda poniiio se i^noria |ier- 
fi'ccionar los ensayos on silencio antes i\e expo- 
nerlos á los ojos do los curiosos; y añade i]ue 
donde únicanieuto podían verse talos produccio- 
nes era en los palacios de los soberanos ó en al- 
i;unAs cortes do Italia, á donde so enviaban. Kn 
1« misma obra, on la edición do 180;», se dice que 
dicho estiiblecimionto no trabajaba masque para 




Jarrón eJiino de porcelana de la dinastía 
de los Ming 

el rey y por cuenta de este, y que producía va- 
sos de una belleza y de una figura que no cedían 
á los de Sevres. Indudablemente los artistas ita- 
lianos que ]iara trabajar en esta manufactura tra- 
jo á España Carlos 11 1 iu Huyeron notablemente 
en el arte español, impulsándole por los derrote- 
ros del gusto neoclásico, que empezaba á impe- 
rar en Europa. A este estilo pertenecen, desde el 
Tomo XVI 



roHc 

innitn iln viiit« (Inl iirtn, Ion |iro<liicl<i« do U ('bi- 
na. Iloiuln rl piuilii iln víala lliilllatrlnl, illcliim 
prudiicloa, tjiio anlo piircí i< Ilición Imm-)mii |*ni'> 
iil nao oxi'liinlvii do |n Innillln real, aoii do din 
olna«*; piirccluiinii liiahiiaaa, ^ciioriilfiiolito coló 
rliUa y |io|ícroniiia, qiio conaiaton «11 rovnatl- 
miviitoa dn haliitnüinnoa (ijiiu aon Ina obrna nú» 
ilii|MirUiit(ia), iniinbloa, Diurna ó ((rii|ma y ploMia 
do viijíllii;y ll^iiniH, jari'oiiOM, ote., do poicida- 
na nintc <> «oa bi/coclio (V. oatn vot). Kn ciwintii 
li loa ciliidiiH rovoaliniioiitim, aon do i-itjir liia lia- 
bitacionoa do china iino ao cniíaoi van on loa |iA- 
lacioa do .Madrid, Aranino/, M Kacorinl y Im 
(íraiiJA. 1,11 (Icooiaeiiiii do oalaa hiibitAoioiioa oa 
(lo Kiiato barroco y coiíaiato 011 iidonnm y li)(uriu< 
do loljovo y do ooloroaoii placiia. Kl rcvcatimioii' 
to OH coiiiploto on |iaro(loH y tocho, con lo que el 
ofcoto os tan rico como original. Iji ornaiiionla- 
ción lorina iiiarco á los cxpojo» y á las pucrtaH, 
Klitio loa mueblo» aun do citar alffiínaH ci»naolft« 
y ospejoH, do los que poseo interoaaiitoH ojcmpU- 
resol rondo do Valónela do Don . I iian;la decora- 
ción consisli* on guirnaldas do ItoioNy otros mo- 
tivos aniilof{oH. Como trabajo delicado de la íVi- 
brica do /.(/ e/tina, son ilo citar unos floreros 
cu\as lloros osl.iii (iiiamonto iiindcladaH; nues- 
tro Museo Arquoolónico Nacional poseo dos her- 
mosos Horeros do porcelana blanca lUNtrosa. Asi- 
niisnio 80 conservan en iiuestioMnseoy on otras 
partos los jiroductos de porcelana mate y do fon- 
do azul, imitación á Wodgwood, y con llores ó 
adornos de roliove blancos. Kiitro los productos 
do este j;cnero do nucsiro .Museo Arqueológico 
hay dos preciosos jarrones. Los grujios ó figuras 
representan iier.son.ajes ó asuntos simbólicos ó 
tomados de la Mitología, siendo de citar entro 
las obras más notables do este gi'nero los cen- 
tros de mesa, como uno que en 17H8 se hizo |iara 
Carlos IV', y otro que recientemente .se vendió 
en M.idrid y que parece había pertenecido al 
príncipe de la Paz; estos centros constan de nu- 
merosas figuras y accesorios, algunos de l.'il ¡lio- 
zas, cuya ordenada colocación ¡iroduce nu pre- 
cioso efecto. La marca generalmente usada en la 
fábrica do Im Cliina consiste en dos CC cruza- 
das. La fálirica de I.^i China fué destruida por 
los invasores franceses en el año de 1808. Fernan- 
do Vil la restableció en 1817 en la Moncloa, 
donde hasta hace poco se conservaban los anti- 
guos moldes de La China que se utilizaron nue- 
vamente. La Moncloa produjo muchas piezas de 
porcelana lustro.sa y placas estampadas con plan- 
chas de cobre grabadas, de las cuales planchas 
conserva una curiosa colección nuestro Museo 
Aniueolilgieo National. 

Ahora, villa de la provincia de Valencia. - 
Fué un centro productor de lozas y porcelanas 
en el siglo pasado. El fundador de esta manu- 
factura fué el famoso conde de Aranda, y la fe- 
cha de la fundación se fija en 1 726. Pero la fa- 
bricación de sus porcelanas no comenzó has- 
ta 1764, pues, según documentos, entonces fué 
cuando el obrero John Cliristian Kuipfer, ale- 
mán, introdujo la composición de la ¡lasta de 
porcelana. Este Kuiyifer hizo porcelanas lustro- 
sas, en cuya decoración emplealia oro, plata y 
colores. En 1774 ya preparaba jiastas de porce- 
lana un español llamado Francisco llartíu. Se 
han confundido las porcelanas de Alcora con las 
del Buen Retiro. Riaño, en su interesante obra 
Spanish indu.tlrinl Art.. establece la siguiente 
clasificación de las porcelanas de Alcora; figuras 
en semiporcelana y figuras de bizcocho ó de chi- 
na ¡entre las jirimeras hay ti'itones, animales di- 
Tersos, bailarínas, representaciones mitológicas 
é históricas de estilo alemán, grupos de figuras 
chinas y tipos esjiañoles. Entre las figuras de 
bizcocho hay también figuras con trajes españo- 
les y representaciones diversas. Hay también nu- 
merosas piezas de servicio de mesa fabricadas 
en Alcora, placas decorativas con asuntos mi- 
tológicos pinfcidos, y molduras de gusto barroco. 
El arqueólogo francés JI. Charles Davillier dice 
haber visto en España el modelo en loza de un 
horno de porcelana con el siguiente letrero: Mo- 
delo de homo para la porcelana natura/, hecho 
por Haly para el Sr. conde de Aranda. A/cora, 
el 29 junio 1756. A propósito de esto, dice Jae- 
quemart que si se trata de la jiorcelana natural 
ó caolínica, los ensayos de España en este sen- 
tido debieron preceder á los de Sevres. 

f Forcdanas/ranccsaí!. - El primer documen- 
to oficial que cita los esfuerzos de los alfareros 
franceses por perseguir el famoso secreto de la 
porcelana es nn decreto dado por Luis XVI en 21 



PORC 



«I 



da aliril da 1IM4 i faror da Claudio Kavnriiiid, 

■ ■ ■ ■ ' H ibri 



Inillita iiiii-nial. I,|||. 

cor 011 Parla In 1 11 ,|i|. 

(Illa, algo gioai'ia l<>ilavia. Ku ál liu <r liibio du 
1 1)73, Lula l'ot«rat obtuvo auLurizaijíóu |iara f^ 




JarrOn chino de porcelana de la dinastia 
de los iling 

bricar en San Severo la verdadera porcelana de 
la China y de cocerla juntamente con la loza de 
Holanda. El dueño de un establecimiento de 
Saint-Cloud, llamado Pedro Chicanueau, hizo 
también exiierimeutos, y al morir legó á sus hi- 
jos procedimientos seguros para la fabricación 
de porcelana de pasta tierna francesa, lo que les 
valió á ellos letras patentes, reconociéndoles el 
descubrimiento á 16 de mayo de 1702. La por- 
celana tierna de Saint-Cloud es blanca, muy 
translúcida, decorada con adornos azules de gus- 
to francés ó cou motivos chinos en esmalte vivo. 

Lille. — Tuvo su fábrica de porcelana desde 
1711, que es cuando la fundaron Bartolomé Do- 
rez y Pedro Pelissier, su sobrino, franceses, cuan- 
do la ciudad estaba en poder de los holandeses. 
Sus productos revelan el propósito de imitar los 
de Saint-Cloufl, y su marca consiste en las ini- 
ciales L. ó Ll., D. ó L. B. 

París. - Tuvo su fábrica desde 1722, pero fué 
una sucursal de Saint-Cloud. 

Chantilly. - Desde 1725, bajóla protección del 
príncipe de Conde, habiéndo.se dedicado á la imi- 
tación de la porcelana de Corea, de la que dicho 
personaje tenía una preciosa colección; adornan 
sus piezas plantas onentales y llevan por vaaxca, 
una corneta de caza. 

Menneci/. - En 1735, bajóla protección del du- 
que de ^'illa^roT: sus productos son de pasta 
fina y translúcida, con pinturas de todos los gé- 
neros, y á pesar de la prohibición de Sevres pro- 
dujo figuras coloreadas y algunos bizcochos ; la 
marca es D. V. 

Vincenw.s. -En 1740 fué fnndaiia por los her- 
manos Dnbois, bajo la jirotección oficial, para 
hacer competencia á Sajouia, y despiués de varios 
ensayos en 1783 tomo el título oficial de Manu- 
facture roñóle de porcelaine de Franr^e, y á la 
marca dos LL cruzadas añadió una letra del al- 
fabeto como distintivo de los años sucesivos. El 
desarrollo tomado por esta fábrica obligó á la 
sociedad á comprar en Sevres un basto terreno 
donde construyó la manufactura, cuyos produc- 
tos tomaron desde 1756 su nombre. 

Serrcs. - A medida que aumentó la protección 
oficial á esta manufactura se fueron restringien- 
do los derechos concedidos á las demás fábricas, 

11 



S2 



PORO 



hasta el punto de prohibirles la escultura, la pin- 
tura y el oro, ile nioilo que súlo podían producir 
en cama Ico. Desde 1." de octubre de 1659 Boi- 
leau dirigió la fabrica en nombre del rey, tínico 
proi)ietario de ella, y no se ocupó desde enton- 
ces más que de perfeccionar las obras y de buscar 
la pasta dura. La fábrica produjo en un princi- 
pio Hores coloreadas para adornar lámparas y 
bronces, hizo gi-andes vasos ornamentados de 
formas elegantes, que aún .se veu en la .sala de mo- 
delos de la manufactura, como también la mayor 
parte de los grupos y figuras de bizcocho mode- 
ladas por Falconct, Bajou, Clodión, Boizot, La 
Rué y otros. Duplessis, orfebrero del rey, hacía 
modelos de vasos; Bachelier dirigíalos pintores, 
que tenían por modelos copias de cuadros céle- 
bres. Los químicos contribuyeron al adelanto de 
la manufactura con los excelentes colores que fa- 
bricaban, de los cuales el más antiguo es el axul 
del rey, que unas veces imita al mármol vetea- 
do de oro como la azulita, y otras veces es liso y 
lleva adornos de oro en relieve. En 1752 Hellot 
descubrió el hermoso azul de cobre llamado tur 
quí, tan empleado en los fondos, y en 1757 halló 
Xzrowet el rosa de carne llamado Pompadour. 
Por el mismo tiempo aparecieron el color de pen- 
samiento, el verde manzana, el verde inglés, el 
amarillo claro ó caña, cuyos tonos, combinados 
de mil maneras asociados á las llores, asuntos y 
emblemas, prestan tanta originalidad y realce á 
las obras de Sevres. Desde 1753 ál792, la fecha 
de las obras va indicada en ellas por una letra 
del alfabeto, de modo que el primer año lleva A, 
el segundo B, y así sucesivamente, hasta que 
cuando llega á la Z, que corresponde á 1777, se 
duplican las letras. 

Sceaux: - En 1753 empezó esta fábrica á pro- 
ducir porcelana de pasta dura bajo la protección 
del duque de Penthievre Chapelle; por su deco- 
ración rivalizó con la de Sevres. 

Oilediis. - En e.sta fábrica real, Gérault-Daran- 
bert produjo desde 1753 porcelana tierna de 
pasta blanca y translúcida con adornos, unos fun- 
didos con barniz Huido y otros esmaltados en la 
superficie con cobalto vivo 3' puro; la marca con- 
siste en un lambel de tres puntas y debajo una 
C. Son de citar también en Francia las fábricas 
Etiollcs 1768, que empleó por marca las letras 
M. P. unidas é imitó los productos de Saint- 
Cloud. La Tour D'Aicjaes, fábrica establecida 
por el barón de este título en su cháteau en 
1773, y á ella pertenecen numerosas piezas de 
pasta tierna y dura que llevan por marca un cas- 
tillo y están decoradas con llores de esmaltes vi- 
vos del género de Sevves; Soiirg-La-Jieíiie, que es 
adonde en 1773 se transportó el material de 
Meunecy y se continuó esta fabricación: Arras, 
que es donde Decalonne, intendente de Flandes, 
intentó hacer competencia á las ñibricas de los 
Países Bajos proporcionando medios ¡lara ello á 
las señoritas Deleneur, comerciantes de lozas, 
pero no lo consiguió; Valcncieius, Cjue hizo des- 
de 1785 productos caolínicos. 

La invención de la verdadera porcelana ó por- 
celana dura, como dice acertadamente Jacque- 
mart, corresponde menos al dominio de la in- 
dustria cerámica que al de la Geología, puesto 
que se trata del descubrimiento de la roca lél- 
despática. Por lo que liace á Francia, sabemos 
que un alemán llamado Juan Enrique Wacken- 
feld, que desde 1719 andaba huido de las fábri- 
cas de , su país, consiguió en 1721 establecer en 
Estrasburgo una manufactura de porcelana, cu- 
yos primeros ensayos do parece que dieron rcsid- 
tado; se asoció el alemán á otro extranjero lla- 
mado Carlos Francisco Hannong, el cual quedó 
solo al poco tiempo, y en 1724 produjo ya por- 
celanas y jíudo i)Oco después presentar piezas de 
servicio de mesa en porcelana tina y blanca. El 
hijo de este fabricante, llamado Pablo Antonio, 
continuó produciendo buena porcelana dura, (pie 
suscitó los celos de otros fabricantes, por lo cual 
pidió un privilegio para la explotación de su 
pasta d\ira; y como le fuese negado ofreció á 
Boileau venderle el secreto de su fabricación, lo 
que hizo al lin por trato fechado en 1.° de se]>- 
tiembre de 1753, lo que no bastó ])ara que una 
sentencia dictada al año siguiente enligase á 
Hanuoug á destruir sus hornos y transferir .su 
idustria Frankenthal en el Palatínado. Sin em- 
bargo, su hijo mayor, José Adán, reanudó en 
Estrasburgo la fabricación de la porcelana. Los 
■ productos más antiguos de esta fábrica están de- 
corados con color rojo pálido y llevan por marca 
una H. ¡ Pablo Antonio hizo porcelanas más blan- 



PORC 

cas, decoradas con flores pintadas de estilo sa- 
jón. El secreto de la pasta dura fué perseguido 
en Francia por muchas personas, entre ellas el 
conde de Brancas-Lauragnais, que llegó á des- 
cubrir cerca de Alon(;ón un verdadero caolín, 
con que estableció una manufactura en París. 
Las manufacturas francesas que sucesivamente 
j)rodujeron la porcelana dura son las siguientes: 
Orlcáns en 1764, Bagneolel en 1765, Cfros-C'ai/lu 
en 1765, Marsella en el mismo año, Vmcenncs 
en 1767, Sevres en 1768, y cuyos productos se 
distinguen de los primeros en lo vigoroso de sus 
esmaltes; Kiedericiller eu 176S, Eíiollesen 1768, 
Luneville en 1769, Veaux en 1770, Limoges en 
1773, Clignancurt desde 1775, y otras varias fá- 
bricas, de ellas muchas en París y una en Bur- 
deos. 

g Otras porcelanas europeas. - En los Países 
Bajos se distinguió la fábrica de Turnay, donde 
Peterinck se dedicó á la fabricación de la porce- 
lana desde 1748, y en 1751 obtuvo por treinta 
años el privilegio de exiilotación de una manu- 
factura de porcelana, loza, greda de Inglaterra 
(V. Gkeda cekámica) y tierra de Ruán ; sus pri- 
meros productos recuerdan el estilo primitivo sa- 
jón, y están adornados con aves y flores de tonos 
pálidos; el segundo sistema que siguió es una 
mezcla entre el arte oriental y la decoración sa- 
jona, de modo que se ven flores y personajes chi- 
nos de colores vivos, entre los que domina el rojo 
de hierro. En Suecia se distinguió la fábrica de 
Marieberg, cuyo origen se atribuye á un obrero 
francés. 

Nurcinhcrg, en Baviera, tuvo su fábrica de 
porcelana, fundada en 1712 por Cristofo Marz, y 
de la cual proceden unas curiosas placas que po- 
see el Museo de Berlín. 

La porcelana tierna natural inglesa está for- 
mada por la unión de elementos caolínicos á las 
tierras silíceas y baños vitrificables que constitu- 
yen la alfarería tierna artificial; el origen de esta 
fabricación es algo obscuro; quizá antes de imi- 
tar la pasta de las piezas íjue venían de Oriente 
se hicieron en ellas ensayos de decoración con 
colores vitrificables. Las fábricas que pueden ci- 
tarse son: Bouy ó Stratford-le-Bow, la primera en 
fecha cuyas obras son de pasta algo grosera y 
poco blanca, adornada con relieves figurando ca- 
mafeos, habiendo algunos vasos figurativos; Chel- 
sea, cerca de Londres, que reclama la prioridad, 
pues parece que de ella salieron las piezas oi'ien- 
tales decoradas por los ingleses, y primero liajo 
una compañía comercial y luego con el impulso 
que vino á darle el extranjero Spremon, jirodujo 
grupos y vasos ornamentados que pueden riva- 
lizar con los de Francia y Sajonia, y (pie llevan 
jior marca un áncora,; Derhy, manufactura fun- 
dada en 1766 con obreros y artistas de las dos 
anteriores, y que jirodnjo porcelanas y figuras 
de bizcocho; ¡Fórcester, fundada por el doctor 
Wal en 1751, el cual parece que inventó el pro- 
cedimiento de estampar en bizcocho, y cuyos 
proiiuctos más corrientes son vasos, muchos de 
ellos azules imitando los japoneses; Caughlry, 
fál'rica <|ue no tuvo importancia hasta que Tur- 
ner, (punnco y dibujante, produjo en 1780 pro- 
ductos con relieves y creyó haber descubierto el 
secreto de la impresión en azul; Plymoitt/i, ma- 
nufactura fundada por William Cookvortby, por 
haber descubierto cerca de Helstone, en 1755, 
verdadero caolín : y Bristol, fábrica fundada por 
Champion en 1783. 

En Alemania, como en Francia, no eran los ce- 
ramistas, sino los alquinnstas, quienes se preocu- 
palian por el descubi ¡miento del caolín. Uno de 
dichos alquimistas, llamado Juan Federico Bott- 
ger, realizó descubrimientos tales que el elector 
de Sajonia, Federico Augusto I, le llamó á su 
|u-e.sencia y le otorgó su protección, con lo que, 
unido Bottger al sabio Éhrenfried-Walthar de 
Tschirnhaus, consiguió fabricar el producto ce- 
rámico llamado porcclíina roja, y poco más tar- 
de descubrió efectivamente el caolín, cuyo ban- 
co adquirió el doctoren 1709, y estableció la ma- 
nufactura de Albrecbtsburg de Mcissen, donde 
se fabricaba con todo secreto y los obreros esta- 
ban juramentados para no decir á nadie lo que 
se hacía. La gran preocupación de Bottger fué 
obtener una pasta tan blanca y jierfecta como la 
de Corea; en un principio produjo piezas que son 
imitaciones tan perfectas que algunas vez se du- 
da si son europeas. A la muerte de Bottgei', ocu- 
rrida en 1719, le sucedió como director Horold, 
quien justamente vino á inaugurar el estilo eu- 
ropeo, dando á la producción un gusto artístico 



PORC 

sujierior al que hasta entonces la había informa- 
do. El escultor Kandler inventó el cubrirlos va- 
sos con guirnaldas de relieve y flgmas. El pintor 
Linderes ejecutaba aves é insectos. 

La guerra de los Siete Años interrumpió los 
jirogresos de la fabricación de la porcelana en 
Sajonia; pero después, bajóla dirección del pin- 
tor Dietricb, y con el concurso de los escultores 
Lluch de Frankenthal, Breieh de Viena y Fran- 
isco Acier de París, que introdujo el estilo de 
Sevres, la producción adquirió una imjiortancia 
y un renombre de que hasta entonces había ca- 
recido. Los productos de Sajonia son bien cono- 
cidos: consisten en vasos de gusto barroco, en 
candelabros caprichosos, figuras y grupos fina- 
mente modelados y pintados con minuciosidad. 
La marca de las piezas hechas para el rey con- 
sisten en la frase Auguslus reix, y desde 1712 
las letras K. P. M. o M. P. M., iniciales de las 
palabras Koniglieh porccUan manvfactur ó Meis- 
ner purcellaii manv/a.etiir, es decir, manufactu- 
ra real de porcelana o manufactura de porcelana 
de Meisner. Los productos destinados al comer- 
cio llevaron primeramente el bastón de Escula- 
pio, jior la alusión á la jirimera profesión de Bott- 
ger, y desde 1712 consistió en dos espadas cru- 
zadas, motivo del escudo de armas de Sajonia. 
Horold modificó algún tanto esta marca; pero 
desde 1778, que es cuando el rey tomó personal- 
mente la dirección de los trabajos, reaparecie- 
ron las dos es|)adas con un jninto entre ellas, 
punto que el director Jlarcolini candúó por una 
estrella en 1796, que es cuando comienza el pe- 
ríodo de decadencia. 

Las demás fábricas alemanas que pueden men- 
cionarse son: 

En Brunsvick las de Fucrslcmherg, que ]uo- 
dujo porcelana blanca semejante á la de Berlín, 
Nevhaus y HoHe.r. En Nassau la de Hbehat, 
donde trabajaron Gelz y Ringler desde 1740, y 
donde más adelante trabajó Ris, produciendo 
figuras algo desijroporcionadas. Tamliién tene- 
mos las fábricas alemanas de Kehterhaeh, Fal- 
da, Gotha, Wallendorf, Aanstad, Lindmcli, 
Klosler-Vcildsdorf, Auspach, Jlansentein , Bild- 
burghausen, Groslreitenhach, Ilmenati, Badols- 
tadt, Sitzerode, Volkstadt, Gera, y también hubo 
fabricas en el Gran Ducado de Badén, y la de 
Louisburg en JVurtenberg. En Baviera las de 
Nevdeeh-Xymphenbiirg Fraitlcenthal , de cuya 
fundación ya hemos hablado, y cuyos productos 
son poco inferiores á los de Sajonia y tan ele- 
gantes y ricos de decoración como aquéllos, 
Anspach y BayreuHt. En Prusia la célebre fá- 
brica de Berlín, cuya marca es W, y en Aus- 
tria la fábrica de Viena, cuyas ¡jorcelanas fue- 
ron muy blancas, y en cuya jtasta se mezcló el 
caolín de JIoravia. De Holanda son de men- 
cionar las fábricas de U'csp, en la que trabaja- 
ron obreros alemanes; Amstcrdam, El Huya, 
cuya porcelana es niuy fina y bien decorada, y 
Arnheim; en Bélgica la fábrica de Bruselas: en 
Suiza las de Zurich y Ayo7t ; en Dinamarca la de 
de Copenhague, que ]irodujo piezas para el consu- 
mo corriente y figuras de bizcocho. En Rusia la 
fábrica de San Fetcrsburgo, que Catalina II en- 
grandeció hacia 1765, y en la que trabajaron 
obreros líanceses; y la de Moscú, donde deco- 
raba el ]iintor Gardner; en Polonia la de C'or::el-, 
que trabajó desde el siglo xvii; y en Portugal 
las fábricas de Vista- Allegrc, de cuyos produc- 
tos no hay más que noticias, y la del Hato, que 
produjo preciosas obras, entre ellas bustos y figu- 
ras blancas de gusto barroco. 

II Terminado el estudio de la historia de la 
porcelana, y antes de entrar en los detalles de 
su fabricación, es indispensable fijar el sentido 
que á esta palabra debe darse, diferenciándola 
de las demás pastas cerámicas á ellas semejan- 
tes y con las cuales jiudiera confundirse. Ko to- 
dos los autores están conformes en el significado 
lie la palabra porcelana, pues ni las diferencias 
de composición entre é.sta y las demás lozas, ni 
las de ]iro]iiedades, son suficientes para estalile- 
cer divisiones que eviten toda confusión. En la 
clasificación establecida ]ior Brogniart, y citada 
en el artículo cerámica (V. Cekájiica), se con- 
sideran como porcelanas las lozas de i>asta cao- 
línica lo liastanle ilura j'ara no ser rayada por 
una ]iunta de acero, trausluciente, y cuyo barniz 
ó cubierta es también duro: estos caracteres no 
bastan, sin embargo, para definir de una mane- 
ra precisa la porcelana, como lo prueba el que 
el último de los tres grupos en que diclio autor 
la divide , es decir, la porcelana blanda trance- 



POKO 

M A nrlllliilnl, curmni iln oanKii, mi iniitA nn ra- 
«Inla «lii lliiiilll'iin l<'iii|H-rnliiriia muy "Inviicliia, y 
el viilrindo it liiinii/. iiliiiiiliHiiiii i|iiii Iun hmmiIhd 
no HUlio litAiu'iiiii iln lii imvnjtiilu niiiiiiii pnrrii. 
Iiinii liliini"! In;(li>iut il iinliinil |iii'>ii'iiU ul vl'liiii' 
(lii i'iili iiliiili>K»'< oniidiriiiiix", viiiliiiiilii, |iiii' lii 
tjiiil», li (ii'ii|iiir un luüiir iiiliuiuixliii luilip In» 
riiviui/im i\»M< 11 lii/iin lio luintik iluiii y I»" |><U'<'n- 
liiUiiH Untliiru tIutitM, i'iiiii'uH <|U<i i'iiuMi Uilim ttil- 
niitun iilL;unii.4 iiulnii'H. ICn iiiiuliío no na iiii'lu- 
yon on ol ^i-n)io ilo (|iio no ti'utii ol ifioi, i|uo ho- 
ut\» Ko^uiiull no «H olm ooha i|in< un» oh|ioi'Í« 
do |)or(!olana ilitorontu do lii linu t^nií'itnu'nlo i<n 

an» iin paNlti ohIú i<ioin|U'o iniia o nu'UoH i'oloroa' 
n, li oonHocintui'iii do ouiploiirNO priinoniN mulo- 
riiiii li^oi'iiiuonto l'oiTU^iniiHaH, y i|Uo ndoiuiU lin 
nido tniltaj.iiiit (-(Ui nuMiits ohuuu'o, I'!n ^onoriil, 
puodn docii'.so t|no itohon considorui'Ho romo |ior- 
cvlanits AipiollnM |iiistii.H ooramiona, oasi »nMn|iro 
onnlínicna, duras, tmnHliii'ionloa, ililicihuoiilu 
niail)loa, ({uo |Kii' Iti cooi'itin mo liacon iru|>oi'uit'a- 
blos y oompaotas nin noco.sidad do ioimiIm hlaa 
oon vidriado iil^'uno; adcuifiM, laa i-nliioitas ó 
harnií'os doNtinadi>.s á abrillanlar su HU|)t>rtii-io y 
iV produi'ir «lurtus doooralivos muy diversos do- 
ben sor tnniliión duros, pt'rroi'tami'iilo transpn- 
rontos, y luruiar í'om la pasla un lodo on ol quo 
do:i|iU(:i do la Iraitura soa inijinsililo ilislingnir 
l«a dos capas (|uo i'U roalid.id lo constituyon. 

Las ventajas nuo ropiu ta il uso (irárlioo do la 
poroolana no so roliorou solanuMito a su valor es- 
tólifo y doi'onitivo. quo induilalilonuMito es su- 
IHM'ior «1 do los domas iiroduitos eerániieos, sino 
quo tamhién trasiiendo á la lii^iono ilo una 
manora quo verdadennuenlodelie llamar Inaten- 
ción; en las lo/as, sea cualquiera su clase, y 
]H)r mucho esmero (|uo so liaya puesto en la 
elección de prinu^ras materias y cu las talirica- 
ciones, y á consecuencia ilo no torinar el vidria- 
do una masa liuica con la pasta, es muy dil'í- 
cil cousesínir que tanto ésta como aquel so di- 
laten igualmente, por lasdil'ercnciasdo tonipera- 
tura; y siendo osto asi, lia do resultar forzosa- 
mentó tino durante el uso de vasijas do esta na- 
turaleza se proiluzcan en ollas grietas superli- 
eiales perreclimento u\arcadas por tinas líneas 
de color negruzco mas ó nuMios entrecruzadas; 
en estas grietas lian ileinostrado, primero Pey- 
rnssón y después Pasteur, que se depositan inii- 
nidad de fícrnienes de los quo en inmenso nú- 
mero pululan por el aire, y que en presencia do 
los líviuidos apropiados pueden Hojear á ingerirse 
en el organismo, dando lugar li trastornos lisio- 
lógicos; este eí'ecto no suele producirse en las 
porcelanas verdaderas, porque daila la unión quo 
existe entre la pasta y la cubierta no so forman 
nunca iliclias grietas, quedando la superficie 
iierfectamento igual y bruñida, como lo prueba 
la intens;i rellexión de la luz que en ella tiene 
lugar, y que es análoga á la que so presenta en 
el vivlrio, cuya inocuidad es por todos reconoci- 
da; como prueba de lo que acaba de decirse, cita 
Pasteur el hecho de que, colocando leche de la 
misma proco lencia en vasijas igualmente lim- 
pias, una de porcelana verdadera y otra de loza 
en enya superlicie so percibían las grietas men- 
cionadas, en la primera la leche permaneció 
tres días sin sufrir la menor alteíación, mientras 
que en la segunda fermentaba al cabo de veinti- 
cuatro horas, no obstante hallarse colocadas am- 
bas en idénticas condiciones, tanto de exposi- 
ción al aire como de temperatura. .\dera;ís, lay< 
naturaleza de los vidriados ijue se eni]ilean en Ja 
fabricación de la porcelana verdadera, y la nti- 
yor temi)eratura a que se les somete con" relación 
Á la loza, hace que, ann siendo plumbíferos, for- 
men combinaciones silíceas bastante estables pa- 
ra lio ser fácilmente atacadas por los ácidos con- 
tenidos en las substancias alimenticias, y que 
con los demás productos cerámicos pueden dai 
lugar á verdaderas intoxicaciones, ya lentas, ya 
de efecto inmciliato. Esto demucotra que el em- 
pleo de la porcelana en los usos donusticos no es 
simplemente una cuestión de lujo, sino tam- 
bién de higiene, por masque en muchos casos 
su elevado precio sea un obstáculo para que se 
generalice. 

Uno (lelos caracteres de la verdadera porcela- 
na es, según se ha dicho, la trauslucencia tan mar- 
cada, sobre todo en las de origen oriental, trans- 
Incencia que ha preocupado por algún tiempo la 
atención do los sabios, pues era difícil explicar 
cómo siendo el caolín perfectamente opacoy for- 
-inaiido la base de las pastas poicclánicas, los ob- 
jetos con éstas fabricados presentaban en alto 



rout; 

Krailn «I oit«ilo rArdrtor, liAlilonilo tliIo lUatimur 
ni prinioro i|iin nn I77'J ilió luiA «olneión antla- 
fiioloriit al piolili'iiin, ni ilnrjr i|no «Ia |Hirc<ilnnA 

IMuidti calar Inriniidra tío itoa aubalAhi^lna, uiiA dn 
na ounleaan vilnlIcA por ol cnliir, i|l|n nn piiain- 
on cuinblo alguno aobio U olrn, llmdrndo rocar 
aiilii iKiiInnionln iihn porcobinn dn onIa i'a|Mn-in, «I 
rniiiliino In parto anaioptlbln dn linicrlo nnvunl- 
vo á la quo realaln la accii'ni dol calor, y lorní» 
aní una «ubntani'ÍA aoniílianxparelilo cpio ni ol 
gidlMi do luego piii'iln alterar.» 

lina ve/. OMlnliIncidaa oalna gnnnr'tlidadna, ne 
liacn iniliapeiiaabln, ai|{uinnil(i la claHÍlicación de 
Urogniarl, diviilir laa ipin el llania ln/na ilnrní 
do paata tranaliícida, en loa troa grnpoa aigni«>n* 
tea; 1." /'(>rr*'-/rfH(f t/itnt, formada imh- iiaala blan- 
ca do caolín rocnbiorla lio vidriado íildeNpálico, 
á la ipio correapondi'n laa porccbínaa iliiniia y laa 
ciiropcaa de Sajiinin, Iterlín y Sevrea, diloren- 
ciándiiao laa primoraa do bia úlliiiiason quo aqiié- 
Ihia son nina blnnilaa, y tanto In pasta como ol 
lamalto iniia fuaibloa, loipio facilita notablemen- 
te la fabricación. 'J." I'inrrtnna hfrimhi intjifsit ó 
tinhinil, cuya pnaln arcillosalinn.lostnticni'x'no- 
línicn, está recubiortn do nn vidrindo plunibílcro 
ó boratado; y 3.° /'orfcliinn blnnilal'rani-rsn iliir- 
lifirinl, do pasta mnrgo.so.snünn y vidrindo plúm- 
bico. Lna opernciones de fabricación correspon- 
dientes a cada uno do estos tres grupos puede 
decirse quo son las mismas, reduciéndose a cua- 
tro principales, ipie comprenden la preparación 
do pastas, el moldeado de objetos, jtrimern coc- 
ción ]inra bizcocho, decorado y scgumlacocciim, 
que para nn estudio metóilico pueden reducir.so 
n tres, toda vez que las dos cocciones se ¡iracti- 
can de ordinario en los mismos hornos, si bien á 
temperaturas diferentes. 

I,a |ircparación ilo las pastas requiero on pri- 
mer lugar la cuidadosa elección de los materia- 
les destinados á l'ormarlas, que varían segi';n la 
clase de ¡lorcclana (|ue .se quiera obtener; después 
las o|ieraciones lueliminares que se hacen sufrir 
á estos materiales con olijeto de colocarlos en el 
estado más favorable para el fin que se desea; 
más tardo su mezcla en proporciones convenien- 
tes, y por último su rezumado, malaxado y pn- 
trcláccióu, destinados á colocarlas en condicio- 
nes apropiadas para proceder al moldeado. Los 
materiales necesarios para las pastas empleadas 
en la lábricación de la porcelana varían según 
sea la clase de ésta y el uso á ipie se la destine; 
así, para la dura ó ver'lailera es necesario elegir 
caolín puro, ]irncedeiite de la de.sconiposición de 
la pcginatita, cuya composición corresponde á un 
silicato do alúmina hiilratado; entre los caoli- 
nes, en cuanto se refiere á la fabricación de la 
porcelana, se dividen en tres grupos fundamen- 
tales, que son: 1.° el guijarroso, granujiento, 
l'riable, formado de granos algunas veces bastan- 
te gruesos, cuarzosos y duros los unos y arcillo- 
sos y blandos los otros; 2.° el arenoso friable, 



poiu; 



83 



n al tarto, v an 
Ira al lolailii iIo arnna muy Un»; y ¡i.' ol nrr, 
//lu.., bunliinl" aiiavB al t«i lo, de color blam • 

iiiilii.iii.i- 1 i.iii.l,. ,|.. 1... ,. ..I ,,„ , 

llm»! i ,,.|i, 

an pi. 1 ,i,|r. 

an aoiiiutolt do altt*<hirtliii a la ojM-tni inn •iniíiiiní 
lindn *iirtr»iutii, qiio rf.h«ialn rri '-alcntitrloan tciii- 
iH-rsInrAa Infirlon ». i ! riijn, rii 

lliiriloaea|i«cia|i<N lio i. !o|i ■ r|r«' 

piiéa, lili ntin m ■ r¡ en 

ngna para que -• ,ta 

nritnlilementeaii ¡ , ] ■ ttn- 

nado ea nmoaario piiin-ii/jirlo lo nina linamen- 
to poaiblo. lo quo a« ronai){uo primero [Hir nimlio 
do bocnrlpa de ginii [a-ao, on loa qin' mi trituran 
por i^rcnaiiin, y deapuéa |Kir molino», in lo» que 
ao |H>rlirizaii liantn rodncirloa á | ' 'p». 

ble, que ae acpara de laa jiartea n ti. 

mizándoloa á linvi'a de teína mol . , cz 

máa linaa y haciendo aognir Acata tamización pre- 
liminar una Icvignción; eatn o|K!ración, emplea- 
da l'reciientonionto en lna fábricaa chinan, ai ae 
ha do creer ul I'. Ly, tiene lugar Agitando con 
ngnn el [lolvo procedente do la tamización, de- 
jando ripo.sar limante cortos momentoa |>nra quo 
80 depositen laa pnrte» más gruesa», y decantan- 
do loa líquidos turbión que arrnatran en anaiicn- 
aión Ins |iartículns máa tilma; eatoa Uquidoa, de- 
jndos en repo.so durante Inrgo tiempo, pro<lucen 
nn sedimento formado do lna dichas partfcnloH 
en un grailo extremo de división, y el sedimen- 
to, .sepanado |ior decantación do la parte cinra, se 
encuentra ya en condicionea a|iropiadn8 para su 
mezcla con las demás substancias que han de 
entrar en la formación de las jiaatas. Kl caolín 
arcilloso comunica á la pasta de la poicelana ma- 
yor plasticidad, haciénrlola más infusible al mis- 
mo tiempo que disminuye su blancura, y ol peli- 
gro de que se deforme jior la cocción ; si se emplea- 
se solo la j>ast<a se agrietaría, y carecería además 
de la transluoencia característica de estos ¡iro- 
duetos cerámicos, i>or lo cnal .se le emplea mez- 
clado con otras substancias para la jiasta lla- 
mada en Sevres de servicio, y que se (festina en 
la generalidad de los casos á la fabricación de 
vajillas de mesa; el caolín guijarroso da mayor 
blancura, translucencia y fusibilidad, por lo cnal 
se le emplea especialmente piara la fabricación 
de las pastas destinadas á las ¡«ezas escultóri- 
cas. 

Como la composición de los distintos caoli- 
nes tiene gran importancia en el nsoá que se los 
destina, hasta el extremo de que cada fabrica los 
emplea de procedencias determinadas, no sólo 
por las condiciones económicas, sino por la com- 
posición particular de cada uno de ellos, se ex- 
pone á continuación nn cuadro en el que se in- 
sertan las cantidades en que entran cada una de 
las substancias que los forman, en virtud de los 
análisis practicados por reputados químicos: 



PROCEDENCIA 



Sdice 



Saint-Irieix 

Plymton (Devonshire), 
Passau 

Ane 

Sosa 

fjochkarewska 

Tong-Kong (China) . , 
Sy-Kang 



36,25 

44,26 
45,34 

35,98 
45,07 
46,75 
50,50 
55,30 



Alúinina 



33,35 

36,81 
35,18 

34,12 
38,15 
34,98 
3-3,70 
30,03 



A.?i;a 



12,00 

12,74 
17,24 

11,09 

9,69 

13,70 

11,20 

8,02 



Cal 



Mag- 
nesia 



2,40 



2,72 
1,55 



1,25 



0,69 
1,80 
0,48 
0,80 
0,40 



Potasa 



Sosa 



0,29 
1,90 
1,10 



» 
1,34 

2,70 



Residuo 



16,00 

4,-30 
3,48 

18,00 
5,53 
0,95 
1,80 
2,00 



Además del caolín, en la fabricación de la por- 
celana dura entra la arena procedente de la le- 
vigación de los caolines arcillosos y gui¡arrosos, 
arena silícea de Anniont, formada de sílice casi 
]Hira, arcilla plástica de Abondant, cerca de 
Dreux, y leldespatos ó silicatos dobles de alú- 
mina y algún iilcali ó tierra alcalina; los únicos 
empleados en la preparación de las pastas desti- 
naiias á porcelana dura son: el feldespato orto- 
sa ó silicato alumínico potásico y la albita, cuya 
composición corresponde á la de la anterior, del 
que se diferencia en i[ue la potasa es sustituida 
por la sosa; estos feldespatos se someten á las 
mismas operaciones previas que el caolín, y cuyo 
objeto es, como en aquél, reducirlas á partes lo 
mas finamente ¡¡ulvcrizadas que sea posible. 

Una vez preparadas las primeras materias me- 



diante las operaciones indicadas, en cuyos deta- 
lles no es posib'e detenerse teniendo en cuenta 
las condiciones de este artículo, es necesario estu- 
diar la proporción en que éstas entran á formar 
las pastas empleadas de preferencia en las dife- 
rentes fábricas, tanto europeas como orientales; 
empezando por estas últimas, según les corres- 
ponde justamente en razón de su antigüedad, 
debe decirse que durante muchos años ha sido 
desconocida la composición de dichas pastas, 
pero que los análisis de algunos ejemplares de 
porcelanas chinas verificados por Laurent. y 
las noticias comunicadas por los Padres Eutre- 
coUes y Ly, han venido á ilustrar el problema 
de una manera notable, hasta el punto de dejar- 
le casi completamente resuelto. El distinguido 
químico francés ha analizado dos fragmentos, el 



84 PORO 

¡jiimero de im vaso blanco con algnnas pintu- 
ras, y el segundo de un plato Illanco verdoso 
con adornos azules, obteniendo los resultados 
que á continuación se indican, designando con 
los números 1 y 2 los fragmentos respectivos á 
que se refieren: 

1 2__ 

Sílice 70,5 63,5 

Alúmina 20,7 28,8 

Potasa 6,0 ñ,0 

Cal 0,5 0,6 

Oxido ferroso 0,8 0,8 

Magnesia 0,1 indicios 

Los Padres Entrecolles y Ly dan noticias más 
prácticas acerca de la composición de la porce- 
lana china, pues sus datos se refieren, no sólo 
al análisis centesimal, sino á las proporciones 
en que entran las primeras materias; así, el pri- 
mero dice que «se pone tanto Kaolín como Pe- 
tun-tse ó petuncé para las porcelanas finas; 4 
partes de Kao-lín y 6 de Petun-tse para las me- 
dias, y lo menos que se enii>lea es 1 del ¡mine- 
ro y 3 del segundo para las bastas.» Hay que 
tener presente que las palabras Pdun-tscy Kao- 
lín no tienen en la China la misma acepción que 
se les asigna en Europa: pues conforme aquí se 
dan estos nombres á las primeras materias, tan- 
to feldespáticas como arcillosas, conforme se en- 
cuentran en la naturaleza, allí representan pro- 
ductos de distinta composición qne los nuestros 
y que se expenden en forma de panes ó ladri- 
llos, sometidos de antemano á una preparación 
lireliminar. El Padre Ly afirma que se emplean 
para las porcelanas de primera calidad 2 libras 
de pastas de Khy-men y una de caolín de Tong- 
Kang; para las de segunda 2 de pasta de Khy- 
men y 2 de caolín de Sy-Kang unidas á 2 libras 
de pasta de San-pao-p'ong o de Siao-ly, exis- 
tiendo además otras pastas, de composición más 
complicada, destinadas á clases inferiores; fácil- 
mente se echa de ver en las fórmulas del Padre 
Ly la indeterminación qne resulta del desco- 
nocimiento en que estamos de la composición 
de algunas pastas de las citadas; pero de todas 
maneras es un adelanto considerable el haber 
arrancado las fórmulas citadas á un país tan 
amante de sus tradiciones y tan reservado en 
todo lo que se refiere á sus relaciones con los 
europeos como el Lnperio de los Hijos del Cielo. 

Como ejemplo de pastas empleadas en las fá- 
bricas europeas, deben citarse en primer lugar 
las utilizadas en Sevres, qne se refieren á tres 
tipos, llamados de servicio ordinario, pasta chi- 
na y de escultura, y cuya composición se consig- 
na en los cuadros siguientes: 

Pasta de servicio ordinario 

Arcilla de caolín arcilloso 430 

Arena de caolín arcilloso 490 

Arena de Anmout 43 

Creta 45 

Pasta ühtna 

Arcilla de caolín guijarroso 43 

Arcilla plástica de Drenx 21 

Feldespato ó arena de caolíu 16 

Arena cuarzosa de Anmont 16 

Creta 4 

Fasta de escultura 

Arcilla de caolín guijarroso 64 

Feldespato 16 

Arena de Aumont 16 

Creta 4 

A estas fórmulas deben añadii'se las emplea- 
das para .servicio ordinario en las fábricas de Sa- 
jonia y Viena, que son: 

Sajonia 

Caolín de Ane 18 

» de Sosa 18 

» de Sedlytz 36 

Feldespato 26 

Restos de bizcocho 2 

Viena 

Caolín de Sedlytz 34 

» de Passau 25 

» de LTnghvar B 

Cuarzo 14 

Feldespato 6 

Restos de bizcocho 3 



rORC 

Laurent ha encontrado, después de numerosos 
análisis practicados sobre diversos ejemplares 
de porcelanas de servicio l'abricadas en Sevres, 
que la composición media de éstas después de 
la cocción, y fuese cualquiera la proporción en 
que entrasen las primeras materias, era en 100 
¡lartes do 58 de sílice, 34,5 de alúmina, 4,5 de 
cal y 3 de potasa. 

En la fabricación de la porcelana blanda in- 
glesa ó natural, que, según se ha dicho, forma 
el término medio entre la fayenza fina y la por- 
celana dura, se emplea de ordinario el caolín 
arcilloso y un poco talcoso, procedente de Cor- 
nouailles, llamado Cornish f-'/n;/, que llega lava-